El Duende Blanco (CUENTO DE MIEDO)
Se decía que Chente era brujo y andaba enamorando a la Reynaldita

Se decía que Chente era brujo y andaba enamorando a la Reynaldita
Chalo Sosa era bien enamorado y no desperdiciaba nada
Doña Romelia era amante de las botijas y en la casa del difunto Teófilo se decía que había un entierro
Aniceto Prieto ahora es experto en comunicarse con las animas
El Razo Gómez tuvo un encuentro con el famoso duende de Ometepe
Ciriaco era un hombre reservado, no iba a la iglesia y la gente lo criticaba por eso
Lorenzo era un campesino muy trabajador, todos los días madrugaba y se iba en su mula hacia el pueblo a hacer su jornada
Nuevo espanto en El Galope
Llegó una muchacha de vacaciones al Galope y Aniceto se enamoró instantáneamente
Don Tano era famoso por contar cuentos de miedo
Don Maximino y Doña Leonora recibieron al nieto de don Luciano en su casa
Esta señora era una fiera y nadie la quería tener de suegra
Demetrio era mulero viajaba por todos lados llevando y trayendo mercadería
Cerca del Galope estaba el Rio Colorado y se decía que ahí estaba saliendo un espanto
Don Maximino y Doña Leonora recibieron al nieto de don Luciano en su casa
Este era un camino tétrico, la gente tenía mucho miedo de pasar por aquí
Toñito era bueno al guaro
Doña Limusina era ancianita muy pobre
Aniceto se enojaba por todo y solo pasaba llamando a la muerte
Juan era bueno para rascar la guitarra y al parecer no le tenía miedo a nada
Teleforo había muerto con un deuda pendiente
Víctor no le tenía miedo a nada
La casa de Don Pedro era enorme y desde que el murió en aquella casona empezaron a asustar
Se decía que en Piedra Larga salían espantos y ahí vivía la novia de Aniceto
Estaban saliendo muchos espantos en Teustepe y sobre todo brujas
En este cuartel estaban saliendo dos ánimas a media noche
En la finca de Don Casiano salían varios espantos y Aniceto tuvo que enfrentarlos
En este camino salía esta mona y todo mundo le tenía miedo
A este yankee le encantaba el campo y hablaba muy poco español
Don Melchor y Doña Irene solo peleando vivían y a veces por cosas sin sentido