La Suegra del Diablo (CUENTO DE MIEDO) - podcast episode cover

La Suegra del Diablo (CUENTO DE MIEDO)

Oct 22, 202522 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Esta señora era una fiera y nadie la quería tener de suegra

Transcript

Speaker 2

Willy,¿ qué tal, hombre?¿ Qué tal, Willy? Ahí va el cuento, oíganlo, oíganlo.¿ Sabes cómo se llama, Willy? La suegra del diablo. Ese es el cuento de hoy. La suegra del diablo. Ahí va, ahí va. En aquel pueblito humilde vivía una vieja que era paloma, mi libertad. No tenía un pelo de tonta. La vieja se llamaba Eduvige. Eduvige, así se llamaba. Tendría yo unos 50 años más o menos. Vivía ahí con su hija una linda muchacha que estaba a los 17 años, mi libertad.

Era como una flor campesina que reventaba en sus 17 primaveras. Preciosa la muchacha, para qué linda. La rondaban muchos pretendientes, pero...¿ Ni Dubéjele le había repetido y repetido aquella misma canción? No,

Speaker 3

no, no, no, no, no. Nunca. Vos no le hagas caso a ninguno de estos indios patarrajadas. Vos te vas a casar con un hombre rico.¿ Estamos claros? Tu marido va a ser un hombre rico.¿ Te casas con un rico o dejo de llamarme Eduvige?¡ Claro que sí!¡ Claro que sí!

Speaker 2

Aquella mujer de suegra hubiera sido temible, Wilberto. Claro que sí. Y eso lo sabían todos los muchachos del pueblo. Y por eso, aunque a la muchacha le gustaba, no pensaron nunca en casarse para no tener de suegra aquella fiera, Willy. No, no, no, no. La casa de la vieja estaba en las afueras del pueblo. Era una casa bonita y apartada del centro del pueblo. Y un día, Willy, como a las cuatro de la tarde...

Ocurrió algo muy especial, algo extraordinario. Estando la madre y la hija sentadas a la orilla de la puerta, vieron venir a un elegante jinete. Era un forastero. Montaba un caballo negro, hermoso, albarda nueva, espuelas como de plata, sombrero finísimo. En la mano se le veía un anillo que chispiaba y en la muñeca un reloj de oro. También la vieja le miró una leontina de oro, Wilberto. Las mujeres asustadas se quedaron viendo.

Speaker 3

Ese es el hombre, mija. Ese es el hombre. Ese es tu marido. Ese será tu marido.¿ Y viste?¿ Viste cómo te dijo adiós con la mano? ¡Ay, ese sí!¡ Ese hombre sí vale la pena! ¡Ay, qué seguro te anda rondando! Mañana que pase, seguro que se va a saludarnos. Y al día siguiente, al día siguiente seguro que me pide tu mano, hijita.¡ Ese es el hombre, mija!¡ Ese será tu marido!¡ Ese sí es rico!

Speaker 2

Y ocurrió exactamente lo que la vieja dijo, Willyberto. Al día siguiente el jinete pasó y la saludó. Al otro día se detuvo y platicó con ella. Al día siguiente estaba proponiéndole matrimonio a la muchacha, Willy. Se casaron. Aquel hombre se llevó a la muchacha a vivir en una de sus fincas. María estaba encantada porque había casado a su hija con un hombre lequísimo. Sí, hombre. Pero bueno, sigamos el cuento. No pasaron más de ocho días cuando

Doña Eduviges recibió una carta que le mandaba su hija. Espantada, leyó con horror lo que decía aquella carta.

Speaker 3

Querida mamá, esto es algo espantoso. Es un infierno. Cuando este hombre esté en la casa, se siente un calor infernal. ¡Ay, santo Dios!¿ Pero qué es esto? Voy a seguir leyendo. Yo creo que este hombre es el diablo. El diablo en persona. Se sube por las paredes, camina cabeza abajo por el techo, se hace grandote y se hace chiquito como una hormiga. Ay, Dios mío, pero qué horror. Qué horror, Dios mío. Bueno, voy a seguir leyendo. Mamá. Haga algo. Yo no sé, bueno, yo no como ni duermo. He

perdido diez libras en solo ocho días. Haga algo o me muero. Me he casado con el mismísimo demonio, con el diablo. Dios santo, Dios. Tengo que salvar a mi hija. Me he convertido en la suegra del diablo. Pero ya va a ver ese diablo quién soy yo. Voy a salvar a mi hija. Mañana mismo ese maldito diablo va a saber quién soy yo. Mañana mismo.

Speaker 2

Y aquella vieja que era una fiera, Ña Eduvige, se fue al día siguiente a visitar a su hija, amigo. Llegó haciéndose la contenta. Habló con su hija y con su yerno. Y cuando aquel demonio se hizo grandote, y se subía por las paredes, y caminaba cabeza abajo, y se reía, la suegra se hacía como que estaba feliz, amigo

Speaker 5

Mire, mi querida suegra, mire. Mire cómo me hago grandote. Mire, mire.¿ Se fija?

Speaker 3

Mi querido yerno. Es

Speaker 4

admirable

Speaker 3

Estoy contentísima de tener un yerno como vos. Admirable

Speaker 5

También puedo volar, suegra. Vea, vea. Me quiere ver volar. Mire, mire, mire.¿ Qué le parece?

Speaker 3

Maravilloso. Fantástico. Increíble. Pero... Oígame. Hay una cosa, yerno. Que creo que no podés hacer.

Speaker 5

¿Cómo? ¿Cómo? que yo no puedo hacer alguna cosa. No hay nada en el mundo que yo no pueda

Speaker 3

hacer. A ver, Jerry, a

Speaker 5

ver

Speaker 3

Serás capaz de tirarte desde esa viga y caer dentro de esta olla de hierro? Y que no te pase nada.

Speaker 5

Claro que sí, claro que sí, suegrita, mire. Me voy a convertir en un hombre del tamaño de un ratón. Y voy a tirarme desde la viga y me meto en el primer hoyo que encuentre. Cuando usted diga, suegrita, cuando usted diga...

Speaker 2

La vieja Eduvige fue por la olla. Una olla de fierro. y la colocó en el suelo... el yerno que no era otro que... el mero diablo estaba subido en una viga... de pronto se hizo chiquito, pequeño como un ratón... y se tiró dentro de la olla... ocasión que aprovechó Doña Eduige... para ponerle la tapa y dejar encerrado al diablo

Speaker 3

hija, hija... apurate, apurate hija... ya te salvé del diablo... corre por favor, corre... llamados hombres que nos ayuden... abren un gran hoyo en el suelo... pronto, pronto... este demonio ya no volverá a molestarte... pronto hija, pronto...

Speaker 2

y se fueron al monte amigo... Dos mozos le ayudaron a abrir un hoyo bien profundo, como de unas tres varas. Y allí, aquella vieja enterró la olla. Luego, se fueron con su hija para seguir viviendo en el pueblo. El diablo quedó enterrado dentro de la olla de fierro, ¿sí? Pero el cuento sigue, amigos. Ahora vamos a la segunda parte. Oigan, oigan... Doña Eduvige y su hija volvieron al pueblo y todo, todo siguió igual, normal. Comenzaron a pasar los días, uno

y otro y otro día. Un día un campesino que andaba por aquellos potreros estaba cortando leña cuando sintió una voz, sí, una voz lejana. Una voz como que se oía debajo de la tierra. El campesino se llamaba Juan y la voz le decía...

Speaker 5

¡Juan!¡ Sácame de aquí!¡ Yo te voy a hacer inmensamente rico!¡ Escarma la tierra y sácame de aquí!

Speaker 2

El tal Juan, que no era hombre miedoso, empezó a escarbar. Oyó más cerca la voz. Siguió escarbando. Y al rato sacó aquella olla. Y dentro de la olla estaba aquel hombrecito chiquitingo. Sí, como abelito. Inmediatamente se convirtió en un tamaño normal. ¡Oh!

Speaker 5

Juan, gracias por haberme sacado. Y ay

Speaker 6

bella pues. Es como de carcajero. Y este carajo es como el diablo. Chocho. Y quién sabe, ya le pudieron cuernito. Tiene cachito y cola y todo. Ya la pasé entonces. Este carajo va a querer que yo le venda mi alma. Y yo lo quiero

Speaker 5

ya. No, Juan. Me libraste del mal que me hizo mi maldita suegra. Ahí está. Esa vieja que es peor que el diablo. Yo te voy a hacer el hombre más rico del mundo. Ay, ay

Speaker 4

ay.

Speaker 6

Y cómo, don Diablito? Vamos, pues. Suelte la moni. Suelte las turitas. Suelte, puede.

Speaker 5

Deme los billetes. No, Juan, no. No hay billete. Simplemente anda al pueblo vecino. Decís que sos doctor. Pone tu rótulo. Inmediatamente se van a enfermar de locura algunas personas. Cuando lleguen a tu consulta, vos les das tres cucharadas de cualquier medicina. Luego te acercás al oído del enfermo y le decís... Yo soy el que te sacó de la tierra. Óigame,

Speaker 6

don diablito. Quiere decir que usted se va a meter en el cuerpo de la gente para hacer que se trastorne, ¿verdad? Que se vuelvan crazy, brother. O sea, locos. Como poseídos por el demonio.

Speaker 5

Eso mismo. Y cuando vos me digas yo soy el que te sacó de la tierra... Yo saldré del cuerpo del enfermo y éste quedará curado, sanado y cobrará mucho dinero. ¡Ja, ja, ja! ¡Ja, ja, ja! ¡Ja, ja, ja! A mí me ríe éste. ¡Ja, ja, ja! Yo me río. ¡Ja, ja, ja! Vos te reís como cabrón. Qué lindo. Bonito el

Speaker 6

truco, diablito. Son carajadas. Lindo ese truquito. Entendido. Voy a poner mi consultorio como doctor. Pero contame de tu suegra, diablito.¿ Cómo hizo ella,

Speaker 5

vieja, para fregarte? Ni me hable de ella, que no quiero verla nunca más. Prefiero el infierno con todos los diablos y las diablas. Pero esa vieja no, no la quiero ni ver. Esa vieja me la ganó.¿ Y vieja? Se fue, don Sata.

Speaker 6

Se

Speaker 4

fue. Desapareció como

Speaker 6

el humo. Bueno, entonces pues,¿ qué estoy esperando? Hacerme rico, son carajadas. Hoy me hago rico, qué lindo, carajo, qué lindo. Bueno, sigue el cuento.

Speaker 2

Juan se fue al pueblo y puso su consultorio y todo, puso su rótulo, apareció como doctor amigo, la gente le decía el doctor Juan, apenas llegó al pueblo se enfermó un hombre de mucha plata, de repente apareció como enloquecido, se volvió loco furioso amigo, estaba como poseído por el diablo. Y realmente, así era Willy, así era. Claro pues, aquel hombre fue llevado donde el doctor Juan. Y el tal Juan pues, lo atendió ni corto ni perezoso. El enfermo

echaba espuma por la boca. Su mujer estaba muy preocupada.

Speaker 3

Ay doctor, tiene tres días de estar así. Por momentos se calma, pero la mayor parte del tiempo está furioso. Mírenlo. Mírenlo, ahí está. Ya lo estoy viendo.¿ Te parece que lo revolcó una

Speaker 6

buena yegua? No se preocupe, que yo lo curo hoy. Eso sí, este trabajo le va a costar sus buenos monitos. No importa, doctor, no importa. Cubre lo que cubre, pero cúbrelo, por favor,

Speaker 3

cúbrelo. Está bien, pues,

Speaker 6

está bien. Déjeme examinarlo, déjeme examinarlo. A ver, a ver. Déjate examinarlo. No, no, no me lo agarre la barbilla,

Speaker 3

no me lo

Speaker 6

agarre la barbilla. La boca espumosa y el ojo fatal. Este joyo se lo soplaron. Puchica, este joyo está loco. Y es una locura peligrosa. Y hasta parece cabromacho, ¿eh?

Speaker 4

Ya me sonaba

Speaker 6

Bueno, primero vamos a darle una cucharadita de esta medicina,¿ ve ya? Y luego déjeme a mí hablarle al oído.

Speaker 2

El tal doctor Juan se arrimó al oído del loco y le dijo...

Speaker 6

Oíme, yo soy el que te sacó debajo de la tierra...

Speaker 2

Al momento, aquel pobre loco furioso cambió de rostro. Dejó de echar espuma por la boca. Ya no tenía el ojo fatal. Y bueno, quizá no se dirigió a su mujer.¿ Y de ahí?¿ Qué hago aquí ya?

Speaker 6

Dónde estoy? Volviste a nacer, bandido.¿ Y de ahí?¿ Se fija?¿ Ya está curado?¿ Ya está curado?

Speaker 3

Estabas enfermo, hijo. Como demente, pero ya está bueno

Speaker 6

Yo lo curé, mi amigo. ¿Usted? Yo lo curé. Sí, ya te curó. Puede irse a educar. Chochos,¿ vieron cómo se ve? Eso sí, esta curación vale mil pesos. Mil peditos. No se preocupe, doctor

Speaker 3

Este, vea, aquí están los mil pesos.

Speaker 2

No se preocupe

Speaker 3

aquí los

Speaker 2

tengo. Espérense, espérense, llámenle más, mejor llámenle dos mil.

Speaker 3

Y gracias, oiga, usted es un gran doctor. Un gran doctor. Entonces, nos vemos, oiga. Nos vemos. Váyanse. Nos vemos

Speaker 6

Váyanse, sigan casados. chocho le agalvé de un loco... qué lindo carajo... qué lindo... con diez locos de estos me hago rico... qué lindo carajo... qué lindo...

Speaker 2

y un loco siguió a otro loco amigo... al día siguiente... le llegó otro enfermo... y no fue cuento lo curó... al día siguiente dos más... hubo días en que curara hasta cuatro locos juntos... Y con solo decirles al oído... yo soy el que te sacó de la tierra. ¿Sí? Con solo decirles eso, aquellos locos... se curaban, amigos. Se sanaban inmediatamente. Total, a los cinco meses estaban... estaba millonario aquel Juan. Y le gustaba la buena vida. Tenía casa, finca, todo.

Todo y sobre todo tenía fama... que era lo mejor para él. Era famoso. Bueno, un día se enfermó de gravedad... el alcalde del pueblo... Amaneció trastornado, como loco, como demente, con la mente desvariándole. Y claro, fue llamado inmediatamente, Juan, aquel famoso doctor. Aquel alcalde estaba claramente poseído por el diablo, mi Juan. Se oían sus carcajadas

Speaker 6

Un momentito, aquí viene el doctor, el gran doctor. Yo lo curo, no se preocupe, yo lo curo. A ver, déjeme arrimarme él. Yo lo juro. Un momentito. Un momentito.

Speaker 2

Pero¿ saben lo que ocurrió, amigos?¿ Saben lo que ocurrió? Cuando el tal doctor Juan se arrimó al oído para decirle lo que tenía que decirle, el diablo metido dentro del alcalde le dijo... ¡No!

Speaker 5

¡No!¡ De este cuerpo no salgo!¡ De aquí no salgo! ¡No!¡ Ya te hice rico, pero de este cuerpo no salgo! ¡Ja, ja, ja! Chocho. No salgo.

Speaker 6

¿Ah, sí no salí? No. ¿Ah, con que así es la cosa?

Speaker 5

Sí, no salgo.¿ Con que no salí?

Speaker 6

Muy bueno, muy bien. Ahora vas a ver. Doña Eduvige, tu suegra, anda aquí en el pueblo. No. Voy a mandarla a llamar. ¡No! ¡No!

Speaker 5

¿Cómo?¿ Mi suegra?¿ La vieja maldita de... ñado dije?

Speaker 6

Así como lo oí, diablito cachudo. Y anda con una olla de fierro para volverte a meter en ella.

Speaker 5

Esa vieja inventó al

Speaker 6

diablo. Reíste más. De modo que te salí del cuerpo del alcalde... o te mando a llamar a tu suegra, diablito.

Speaker 5

Qué decís? No,

Speaker 4

no. Prefiero irme. Prefiero

Speaker 5

irme antes que enfrentarme a esa vieja infernal. Me voy, me voy. Seguiste riendo, Zángano.

Speaker 2

Qué me decís, Gulliverto?¿ Qué decís? Hay suegras de suegras, ¿verdad, Willy?¿ Qué tal aquella vieja de tu vieja? Hasta el mismo diablo le tenía miedo, hombre.¿ No es así tu suegra, Gulliverto? Aunque dicen que la de Nacho Paloma sí es igual a esta, ¿oíste? Dicen. Yo no sé si es cierto, Gulliverto. A lo mejor es mentira, hombre.¡ Ahí nos vemos, Gulliverto! Música

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android