El perdón es gratuito.
«Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos, mediante la liberación que realizó Cristo Jesús». Romanos 3: 24

«Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos, mediante la liberación que realizó Cristo Jesús». Romanos 3: 24
«¿Podrá, pues, un simple hombre ser puro e inocente frente a Dios?». Job 25:4
«Pues el evangelio nos muestra de qué manera Dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin. Así lo dicen las Escrituras: “El justo por la fe vivirá”». Romanos 1: 17
«No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno». Romanos 3:10-12, RV95
«Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguien tuviera el valor de morir por el bueno. Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros». Romanos 5:7, 8, RV95
«Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos porque todos pecaron». Romanos 5: 12
«Pues se acerca la hora —dice el Señor—, cuando levantaré a un descendiente justo del linaje del rey David. Él será un rey que gobernará con sabiduría; hará lo justo y lo correcto por toda la tierra. Y su nombre será: “El Señor es nuestra justicia”». Jeremías 23:5, 6, NTV
«Entonces me llenaré de alegría a causa del Señor mi salvador. Le alabaré aunque no florezcan las higueras ni den fruto los viñedos y los olivares; aunque los campos no den su cosecha; aunque se acaben los rebaños de ovejas y no haya reses en los establos». Habacuc 3: 17, 18
«¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!». Lamentaciones 3: 24
«“Hay esperanza para tu futuro”, dice el Señor». Jeremías 31: 17, NTV
«Porque yo, el Señor tu Dios, te he tomado de la mano; yo te he dicho: “No tengas miedo, yo te ayudo”». Isaías 41: 13
«Como el ave que protege su nido volando encima de él, así protegerá el Señor todopoderoso a Jerusalén; la cuidará, la salvará, la defenderá, la librará». Isaías 31: 5
«El Señor destruirá para siempre la muerte, secará las lágrimas de los ojos de todos y hará desaparecer en toda la tierra la deshonra de su pueblo. El Señor lo ha dicho». Isaías 25: 8
«Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor te mire con agrado y te muestre su bondad; que el Señor te mire con amor y te conceda la paz». Números 6: 24-26
«El Señor hace todo lo que quiere, lo mismo en el cielo que en la tierra, lo mismo en el mar que en sus profundidades». Salmo 135: 6
«No, él nunca duerme; nunca duerme el que cuida de Israel». Salmo 121: 4
«Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra. Yo espero al Señor más que los centinelas a la mañana. Así como los centinelas esperan a la mañana». Salmo 130: 5, 6.
«Mucho le cuesta al Señor ver morir a los que lo aman». Salmo 116: 15
"Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!” (Salmo 91:2).
“Te ruego, Dios de mi vida, que de día me muestres tu amor, y que por la noche tu canto me acompañe" (Salmo 42:8).
“Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones” (Salmo 34:15, NVI).
“El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos" (Juan 15:13).
"Aunque mi padre y mi madre me abandonen, tú, Señor, te harás cargo de mí” (Salmo 27:10).
"Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. 8 Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido. (Mateo 7:7-8, TLA)"
“Señor, los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan” (Salmo 9:10).
"Asá invocó al Señor su Dios, diciendo: ‘Señor, para ti es igual ayudar al fuerte que al débil. Por tanto, ¡ayúdanos, Señor y Dios nuestro, ya que confiamos en ti, y en tu nombre hemos venido contra este ejército! Tú, Señor, eres nuestro Dios. ¡Muestra que nadie puede oponerte resistencia!’ ’’ (2 Crónicas 14:11).
“Si al salir ustedes a combatir a sus enemigos ven que ellos cuentan con caballería y carros de guerra, y con un ejército más numeroso que el de ustedes, no les tengan miedo, pues ustedes cuentan con el Señor su Dios, que los sacó de Egipto" (Deuteronomio 20:1).
"El Señor y Dios de ustedes los ha bendecido en todo lo que han hecho; durante estos cuarenta años ha estado con ustedes y los ha cuidado en su marcha por este inmenso desierto, sin que nada les haya faltado” (Deuteronomio 2:7).
“El Señor su Dios marcha al frente de ustedes y combatirá por ustedes, tal como vieron que lo hizo en Egipto” (Deuteronomio 1:30).
"No rebusques todas las uvas de tu viñedo ni recojas las uvas caídas; déjalas para los pobres y los extranjeros. Yo soy el Señor, el Dios de ustedes” (Levítico 19:10).