La bata prestada.
"Luego Dios vistió al hombre y a su esposa con ropas de piel” (Génesis 3:21, TLA).

"Luego Dios vistió al hombre y a su esposa con ropas de piel” (Génesis 3:21, TLA).
“Pero Dios el Señor llamó al hombre y le preguntó: ‘¿Dónde estás?' ” (Génesis 3:9).
"Cuando Dios el Señor puso al hombre en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara, le dio esta orden: ‘Puedes comer del fruto de todos los árboles del jardín’ ’’ (Génesis 2:15,16).
“ El ángel del Señor protege y salva a los que honran al Señor" (Salmo 34:7).
El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza. Salmos 34: 18
"Señor, los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan” (Salmo 9:10).
"Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna” (Mateo 19:29).
"En ningún otro hay salvación, porque en todo el mundo Dios no nos ha dado otra persona por la cual podamos salvarnos" (Hechos 4:12).
“Lo que ha hecho cobrar fuerzas a este hombre que ustedes ven y conocen, es la fe en el nombre de Jesús. Esa fe en Jesús es la que lo ha hecho sanar completamente, como todos ustedes pueden ver" (Hechos 3:16).
"Pero todos los que invoquen el nombre del Señor, alcanzarán la salvación" (Hechos 2:21).
"Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:31, LBLA).
“Aunque mi padre y mi madre me abandonen, tú, Señor, te harás cargo de mí” (Salmo 27:10).
“Cualquiera que les dé a ustedes aunque solo sea un vaso de agua por ser ustedes de Cristo, les aseguro que tendrá su premio” (Marcos 9:41).
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mateo 18:20).
"Y el que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí” (Mateo 18:5, NVI).
"Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará" (Mateo 10:22).
“Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman" (Romanos 8:28).
"Te cubrirá con sus alas, y bajo ellas estarás seguro. ¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!” (Salmo 91:4).
"Ya que has hecho del Señor tu refugio, del Altísimo tu lugar de protección, no te sobrevendrá ningún mal ni la enfermedad llegará a tu casa” (Salmo 91:9,10).
“Cuando yo los trate a ustedes, no de acuerdo con su mala conducta y peores acciones, sino haciendo honor a mi nombre, entonces reconocerán que yo soy el Señor" (Ezequiel 20:44).
"Por tu nombre, Señor, ¡hazme vivir! Porque eres justo, ¡sácame de la angustia!" (Salmo 143:11).
“Hay caminos que parecen derechos, pero al final de ellos está la muerte” (Proverbios 14:12).
Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron. Mateo 25:36
«Por eso, siempre que podamos, hagamos bien a todos” Gálatas 6:10
«Alégrense los que buscan tu protección; canten siempre de alegría porque tú los proteges” Salmos 5:11
"Por eso te alabo entre las naciones y canto himnos a tu nombre" (2 Samuel 22:50).
"David le dijo al filisteo: ‘Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, ¡pero yo vengo contra ti en el nombre del SEÑOR Todopoderoso’" (1 Samuel 17:45-47, PDT).
"Den al César lo que pertenece al César y den a Dios lo que pertenece a Dios” (Marcos 12:17, NTV).
“Hemos venido de un país muy distante, hasta donde ha llegado la fama del Señor su Dios" (Josué 9:9, NVI).
“Entonces todas las naciones del mundo verán que eres el pueblo elegido por el Señor y quedarán asombradas ante ti" (Deuteronomio 28:10, NTV).