¿Lema Sabactani?
“A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: ‘Eli, Eli, ¿lema sabactani?’, que significa ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?’ ” Mateo 27:46, NVI

“A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: ‘Eli, Eli, ¿lema sabactani?’, que significa ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?’ ” Mateo 27:46, NVI
“Cuando oigan el sonido de la trompeta, corran hacia el lugar donde esta suene. ¡Entonces nuestro Dios peleará por nosotros!” (Neh. 4:20, NTV).
“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió” (Mat. 9:9).
“Por el encargo que Dios en su bondad me ha dado, digo a todos ustedes que ninguno piense de sí mismo más de lo que debe pensar” (Rom. 12:3, DHH).
“Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús” (Fil. 1:6, NVI).
“Un ángel del Señor le dijo a Felipe: ‘Ponte en marcha hacia el sur, por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza’ ” (Hech. 8:26, NVI).
“Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez” (Hech. 1:11, NVI).
“O supongamos que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey. ¿Acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra él con veinte mil?” (Luc. 14:31, NVI).
“El Dios del cielo nos concederá salir adelante. Nosotros, sus siervos, vamos a comenzar la reconstrucción” (Neh. 2:20, NVI).
“El reino de los cielos será también como un hombre que, al emprender un viaje, llamó a sus siervos y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco mil monedas de oro, a otros dos mil y a otro solo mil, a cada uno según su capacidad. Luego se fue de viaje” (Mat. 25:14, 15, NVI).
“Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo” (Juan 9:25, NVI).
“Con esto, se le abrieron los oídos al hombre, se le destrabó la lengua y comenzó a hablar normalmente” (Mar. 7:35, NVI).
“Me ha enviado a consolar a todos los tristes, a dar a los afligidos de Sión una corona en vez de ceniza, perfume de alegría en vez de llanto, cantos de alabanza en vez de desesperación. Los llamarán ‘robles victoriosos’, plantados por el Señor para mostrar su gloria” (Isa. 61:2, 3, DHH).
“Jesús le dijo entonces: –Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” (Juan 11:25, 26, DHH).
“¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que tengo que estar en la casa de mi Padre?” (Luc. 2:49, NVI).
“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Rom. 12:2, NVI).
“Entonces se dijeron unos a otros: –Esto no está bien” (2 Rey. 7:9, NVI).
“Les aseguro que, si tuvieran fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a esta montaña: ‘Trasládate de aquí para allá’, y se trasladaría. Para ustedes nada sería imposible” (Mat. 17:20, NVI).
“Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré” (Juan 20:25).
“De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró” (Mat. 14:31, NTV).
“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro” (Sal. 91:4).
“Dos hombres le debían dinero a cierto prestamista. Uno le debía quinientas monedas de plata, y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. Ahora bien, ¿cuál de los dos lo amará más?” Lucas 7:41, 42, NVI
“Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara” 1 Corintios 13:12, NVI
“Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor” 1 Corintios 12:4, 5, NVI
“Desde entonces comenzó Jesús a advertir a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas a manos de los ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer día resucitara” Mateo 16:21, NVI
“Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible” 1 Corintios 9:19, NVI
"Ensancha el espacio de tu carpa, y despliega las cortinas de tu morada. ¡No te limites! Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas” (Isa. 54:2, NVI).
“Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte” (Job 19:25, NVI).
“Llegaron a Capernaúm. Cuando ya estaba en casa, Jesús les preguntó: –¿Qué venían discutiendo por el camino?” (Mar. 9:33, NVI).
“Me ha hecho andar en las tinieblas; me ha apartado de la luz” (Lam. 3:2, NVI).