La amplitud de la compasión.
“El hombre contestó: –El que mostró compasión. Entonces Jesús le dijo: –Así es, ahora ve y haz lo mismo” (Luc. 10:37, NTV).

“El hombre contestó: –El que mostró compasión. Entonces Jesús le dijo: –Así es, ahora ve y haz lo mismo” (Luc. 10:37, NTV).
“Y nosotros hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios” (Juan 6:69, NVI).
“Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en los corazones” (2 Cor. 3:3, NVI).
“¿Acaso el ayuno que he escogido es solo un día para que el hombre se mortifique? ¿Y solo para que incline la cabeza como un junco, haga duelo y se cubra de ceniza? ¿A eso llaman ustedes día de ayuno y el día aceptable al Señor?” (Isa. 58:5, NVI).
“No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús” (Fil. 3:13, 14, NTV).
“Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla y los persigue y miente acerca de ustedes y dice toda clase de cosas malas en su contra porque son mis seguidores. ¡Alégrense! ¡Estén contentos, porque les espera una gran recompensa en el cielo! Y recuerden que a los antiguos profetas los persiguieron de la misma manera” (Mat. 5:11, 12, NTV).
“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió” (Mat. 9:9).
“Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios” (2 Cor. 9:11, NVI).
“Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isa. 55:11).
“Sin embargo, pronto cruzarás el río Jordán y vivirás en la tierra que el Señor tu Dios te da” (Deut. 12:10, NTV).
“¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien? Escúchenme, y comerán lo que es bueno; disfrutarán de la mejor comida” (Isa. 55:2, NTV).
“Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino” (Sal. 119:105, NTV).
“Dios bendice a los que son perseguidos por hacer lo correcto, porque el reino del cielo les pertenece” (Mat. 5:10, NTV).
“Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Mar. 1:22).
“Señor, ¿quién puede habitar en tu santuario? ¿Quién puede entrar a tu presencia en tu monte santo? Los que llevan una vida intachable y hacen lo correcto, los que dicen la verdad con corazón sincero” (Sal. 15:1, 2, NTV).
“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:2).
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Cor. 2:9).
“¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes” (Isa. 49:15, NTV).
“Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí” (Juan 15:4, NTV).
“Dios bendice a los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mat. 5:9, NTV).
“Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?” (Mar. 1:27).
"El corazón alegre se refleja el el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu" (Prov. 15:3).
"Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamiento de impíos, son pecado" (Prov. 21:4).
"Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios" (Heb. 12:1,2).
"De todo has tenido noticia, ¿y no vas a proclamarlo?" (Isa. 48:6, NVI).
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Cor. 5:17).
“Dios bendice a los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios” (Mat. 5:8, NTV).
“Al instante dejaron las redes y lo siguieron” (Mat. 4:20, NVI).
“Ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien” (2 Tes. 3:13, NVI).
“En paz me acostaré y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado” (Sal. 4:8).