Hace unos meses retomé relaciones con una prima de mi esposa. Dentro de nuestras charlas ella me contó una anécdota vivida por las dos visitando la cárcel. Resulta que una amiga de colegio de mi esposa tenía al hermano recluido en prisión. Mi esposa había tenido relaciones sexuales con el tipo en
cierta época. Por cosas del destino uno de los guardias del área de psiquiatría donde el tipo se hallaba era íntimo amigo de la prima de mi esposa, el guardia contactó a Nicoye, prima de mi esposa, diciéndole que el preso quería verse con mi esposa y de una vez
él aprovechaban y se veían ellos también. nicolle le comentó la invitación a mi esposa está acepto y cuadraron todo para cumplir con la cita debían tener cuidado de seguir al pie de la letra las indicaciones para poder ingresar sin problema a la cárcel como el preso estaba en una sección restringida no tenía permiso de recibir visitas Entonces debían ingresar como visitantes de otros reclusos y ya dentro
de la cárcel dirigirse a la sección. Hubo algo que Nicoye no le contó a mi esposa, el preso estaba vigilado 24 diagonal 7, estaba en una celda donde el guardia de turno lo veía a través de un espejo, ya que se suponía que podía atentar contra su integridad en cualquier momento, cosa que después se desvirtuó y pasó a ser un
preso más. Así me contó Nicoye el encuentro. Llegamos el día domingo a la cárcel, hicimos la fila con todas las mujeres, al ingresar nos requisaron de una manera exhaustiva, por no decir degradante, mi amigo nos esperó y nos registró como dos visitantes de un patio cualquiera, eran aproximadamente las 10 de la mañana, con prisa nos llevó a la
sección de psiquiatría. Ya que a las doce de la noche se hacía revisión en ese sector, en el camino le dijo a tu esposa que tenía solo una hora para estar con su amigo, llegamos el abrió la celda, nos despedimos y mi prima. Entró. Mi amigo abrió la puerta de al lado y entramos. Había una pequeña cama y una silla frente a una especie de ventana. Entre más y vi a tu amada esposa besándose apasionadamente con el preso, mi amigo me rodeó con sus brazos por
detrás y me apretó contra él. Me besó desde atrás y metió sus manos bajo mi blusa. Acarició mis senos y luego mis nalgas y por último mi vagina. Me dijo, mira a tu prima. Volté a ver y estaba ya sin la blusa y el preso estaba besando sus enormes tetas como loco. Mi amigo me bajó la licra y mis panties y empezó a hacerme sexo oral. Yo no dejaba de mirar cómo el preso manoseaba a tu mujer. Se notaba que ya lo estaba disfrutando mucho. Mi amigo me acabó de desnudar y me hizo sentar en la
cama para que se lo mamara. Mientras estaba en eso, él me preguntó si quería escuchar cómo gemía mi prima. Yo me paré de la cama y vi que mi prima estaba en posición de perrito sobre la cama y el preso la penetraba muy fuerte. Mi amigo prendió el micrófono y escuché el sonido de la pelvis del preso cuando chocaba contra las nalgas de tu mujer. Ella gemía fuerte. Mi amigo se hizo detrás de mí y buscó penetrarme. Yo me acomodé y él empezó a meter y sacar. Ver a tu mujer en su éxtasis me citó mucho
y empecé a seguir los movimientos de mi amigo. A los pocos minutos escuché que mi prima le decía al preso que no parara que ya se iba a venir. Este la tomó de la cintura y la penetraba muy rápido. Ella casi gritaba y note que se vino intensamente por
cómo apretaba las cobijas con sus manos. Mi amigo me acostó en la cama y me puso en posición de misionero, ahí me vine yo, mi amigo me hizo que lo cabalgara y pude mirar como mi prima estaba chupando el pene del preso de una manera brutal, se lo tragaba todo y él le sujetaba la cabeza como queriendo que no se lo sacara, para mi asombro ella lo miraba
y le sonreía, estaba gozando del encuentro. Mi amigo me dijo que se iba a venir y yo acelere mis movimientos, escuché al preso decirle lo mismo a mi prima, volteé a mirar y vi como lo hacía en su cara y en su boca, sin darme cuenta me estaba moviendo rapidísimo lo que provocó que mi amigo se viniera, no pare hasta que tuve mi segundo orgasmo y caí rendida sobre él. Mi amigo se levantó al baño y yo
me senté en la cama. pude ver a mi prima sentada en la taza del baño y al preso acostado en la cama tu mujer se levantó y se acostó al lado de él y empezaron a besarse llegó mi amigo y se tiró sobre mí a besarme las tetas y meterme los dedos en la vagina de pronto escuché que el preso le dijo a mi prima que se pusiera en cuatro que le iba a chupar el culo mi amigo y yo nos miramos y nos paramos a mirar mi amigo seguía dándome dedo y yo acariciaba su
verga que ya estaba colocándose dura, vimos como el preso metía su lengua en el culo de tu mujer y dos dedos en su vagina, mi prima gemía y se retorcía, el preso le dijo que quería metérsela por detrás, mi prima lo volteó a mirar y con mirada complaciente le dijo, tú sabes que contigo soy de los tres servicios, el preso empezó a meter su dedo pulgar en el ano de tu mujer y ella se acariciaba el clítoris, mi amigo ya me estaba penetrando a mí y me dijo, tu prima es una perra, yo solo gemía de lo
rico que me lo estaba metiendo él se sentó en la silla que estaba frente al ventanal y yo me senté sobre su verga dándole la espalda mi prima empezó a gemir de nuevo y era porque el preso la estaba anculando los gemidos de mi prima hicieron que me volviera a excitar y acelere mis movimientos sobre mi amigo Estaba yo muy concentrada porque ya me iba a venir y mi amigo me dice, mira cómo tienen a tu prima.
Me gire y vi que el preso la tenía de lado sobre la cama, con la verga en el culo y metiéndole los dedos en la vagina y ella se sobaba en clítoris muy rápido. Ella se vino pero el preso la seguía penetrando rápido y profundo hasta que se vino. Yo ya había terminado también y mi amigo me hizo
arrodillar y se vino en mis téticas. Ya es hora de que salgan, me dijo, abrió el micrófono y le dijo al preso, tiempo, este le levantó el pulgar, me limpié y me vestí, vi a mi prima medio ducharse y medio arreglarse y darle un beso apasionado al preso, salimos rumbo a un patio, tuvimos que esperar aproximadamente 30 minutos
antes de poder abandonar la cárcel. De regreso a casa comentamos la locura que había sido hacer esa visita, no le dije a mi prima que vi y escuché gran parte de su encuentro, jamás se lo comenté a nadie, pero mi amigo me dijo que mi prima había vuelto tiempo después cuando el preso estaba en otra área donde podía recibir visita conyugal. Esa fue la historia de mi esposa y su prima espero les haya gustado.
