Un libro para desestandarizar el placer.¿ Por qué nadie nos explicaba que la mayor parte de nosotres no orgasmea con penetración?¿ Por qué no había palabras para describir nuestros actos sexuales?¿ Por qué nunca veían el porno a nadie orgasmeando como orgasmeo yo, o masturbándose de maneras similares a las mías?¿ Por qué la sexualidad de las personas con vulva estaba llena de mitos?¿ Por qué éramos educades en una especie de agujero negro del placer? Hola, comunidad de Siéntete Plena.
Soy la creadora y anfitriona de este podcast dedicado a empoderar, explorar y celebrar la feminidad, la sexualidad y el bienestar en todas sus formas. Si me sigues desde el principio, sabes que aquí hablamos sin filtros, con honestidad y un toque de humor sobre temas que nos hacen sentir plenas, vivas y libres. Hoy estoy emocionadísimo de presentarles la nueva temporada. Todo sobre la vagina, una exploración profunda, liberada y feminista
de nuestra anatomía, placer y conexiones. Desentrañamos la anatomía de la vagina y vulva, ese conocimiento prohibido que nos han negado. Hablamos de cuerpos diversos, cambios hormonales, ciclos y transiciones, sin juicios. En tiempos feministas, entiende nuestro cuerpo soberanía no para la mirada ajena, sino para nosotres. Invitada, ginecóloga feminista. Práctica, mapa corporal para explorar tu anatomía con curiosidad y placer. Anatomía,
el conocimiento prohibido. Como vimos, en la antigüedad se creía en el modelo de un solo sexo, donde hombres y mujeres eran en principio equivalentes, pero el celo y la pasión masculina causaba el perfeccionamiento de sus genitales. Hoy en día no estamos tan alejades de eso. Por supuesto, nadie es una versión perfeccionada de nadie, pero sí es cierto que, aunque organizado de distintas maneras, ambos aparatos sexuales son muy parecidos,
seamos del sexo que seamos. Se distribuyen de una determinada manera si se nace con pene y de otra si se nace con vulva, pero nuestros genitales están compuestos por los mismos elementos, se erectan de la misma manera y les suceden muchas cosas parecidas. Un mismo origen, varios genitales posibles. Los griegos y romanos creían que el equivalente al pene
eran el útero y la vagina. Tal como más investigadores han probado, Emily Nagoski, Katherine Black-Kledge o Rebecca Chouke, entre otras, hoy día sabemos que el homólogo al pene es el clítoris.¿ Por qué quedan distribuidos de distintas maneras ambos genitales? Porque una de las funciones de la sexualidad es la reproducción y las personas con vulva somos las que tenemos la capacidad de gestar. Para eso, nos atraviesan una vagina y un útero, entonces nuestro clítoris queda dividido en dos, montado
sobre el canal de la vagina. Así, una gran parte de nuestros genitales quedan dentro del cuerpo, ocultos a la vista no por el pudor que le causa a la mujer mostrarlos, como sostenía Aristóteles, sino porque simplemente no necesitamos transportar nuestro ADN hacia el útero de nadie, son los espermatozoides los que tienen que llegar al útero. Por eso mismo el pene sale hacia afuera, para poder hacer llegar su información genética hacia el interior de una vagina a
la hora de la reproducción. TAS tenemos genitales con un glande sensible pene clítoris, recubierto por una porción de piel prepucio, que se extiende hasta dentro del cuerpo en forma de tejidos eréctiles. El clítoris, después de su glande, y hacia adentro, tiene los bulbos de cuerpos cavernosos y los dos brazos o crura del clítoris, que terminan en la raíz.¿ Y el glande del pene tiene un bulbo de cuerpos cavernosos y dos brazos que terminan en raíz? Las pieles que
recubren estos cuerpos también son homólogas. El escroto es homólogo a la piel de los labios externos. Así como las gonadas, las glándulas que se encargan de generar las células sexuales o varios testículos. 1. Clítoris. El clítoris en estado de erección. La mayor parte del clítoris es interna. La única parte que vemos por fuera es el glande. Para comprender mejor esto, tenemos que ver cómo son los genitales de un feto.
hasta la semana 8 de gestación los genitales del embrión son todos iguales parecen bulbas aunque cromosómicamente seamos diferentes nuestros genitales se ven iguales tengamos lo que tengamos al nacer bulbas y penes tienen las mismas células base desde las cuales se van a formar los genitales diferenciados 2 el tubérculo genital El cuerpo de tejidos que va a dar lugar al pene o al clítoris es igual para ambos sexos, sea lo que sea que ese embrión vaya a desarrollar luego.
Después de la semana 8, una tanda de testosterona empieza a efectuar cambios sobre ese tubérculo genital. El embrión que tiene la carga genética para desarrollar una vulva cromosomas 20 no responde a este estímulo hormonal y continúa desarrollando sus genitales en base a los que ya estaban, dando lugar a los labios internos y externos, el clítoris, la vagina, los ovarios. Se van abriendo los labios de la vulva y el
tubérculo se convierte en glande del clítoris. El feto con cromosomas XYZ responde a esta testosterona y empieza a formar el pene, el escroto y los testículos. La división que da lugar a los labios de la vulva empieza a unirse y a fusionarse para dar lugar a toda la
piel del tronco del pene. Si miras de cerca un escroto la piel que contiene los testículos y el perineo, puedes ver una línea vertical que lo recorre raf escrotal, ahí es donde estaba la división en el feto, que se terminó fusionando al desarrollar un pene y se hubiese abierto si se hubiera desarrollado una vulva, dando lugar a los labios externos. El RAF escrotal es la sutura fisiológica, la muestra de que tenemos los mismos genitales, pero organizados
de distintas maneras. Por eso es que se puede afirmar que cada parte de toda nuestra genitalidad es homóloga o homólogo son tejidos con el mismo origen embrionario, pero que pueden tener diferentes funciones y ubicaciones una vez desarrollados pero distribuidas de distintas maneras, con la excepción de la vagina y el útero de las personas gestantes. Las tetas, por ejemplo, también son signo del homólogo, tas las tenemos desde que
somos fetos. En quienes pueden llegar a amamantar, el proceso hormonal de la pubertad hace que se desarrollen, en quienes no tendrán esa capacidad, permanecen sin desarrollar.¿ Por qué? Porque, básicamente, al momento del desarrollo embrionario, requiere menos energía suprimirlas en
la persona con pene que dejarlas. El sistema clitorial. En algunos libros y papers científicos, algunas mujeres proponen estudiar el placer yo nuestros genitales viéndonos como un todo, vagina, útero, clítoris, uretra, próstata, ano. Para entender un poco nuestra respuesta sexual, verlo como un todo nos permite entendernos mejor. Algunos papers hablan del complejo
búlburo vaginal. Rebecca Choque, miembro de la FFWHC, Federation of Feminist Women's Health Centers y autora de La Verdad Clitorial, Un Mundo Secreto en la Punta de Tus Dedos, le llama Sistema Clitorial. Es un concepto que me parece muy
acertado y lo usaré en este libro. El sistema clitorial está formado por nuestros genitales internos la mayor parte del clítoris más la vagina, el útero y la próstata, que tocan al ano y vejiga y nuestros genitales externos toda la vulva y la pequeña porción externa del clítoris y perineo. En este sentido, el clítoris es el único de estos órganos que es interno y externo y además abraza y
está en contacto con todas las demás partes. Me gusta verlo como todo un sistema que usamos para placerear, de distintas formas, con distintas intensidades y tiempos. El sistema clitorial está formado por nuestros genitales internos la mayor parte del clítoris más la vagina, el útero y la próstata, que tocan al ano y vejiga y nuestros genitales externos toda la vulva y la pequeña porción externa del clítoris y perineo que están pegados al ano. 3. El complejo búlboro
vaginal o sistema clitorial. Una aclaración,¿ qué es la vagina? Si te enseñaron un nombre correcto para nombrar a tu concha cuando eras chique, sin mencionar todos los eufemismos que aún hoy se siguen utilizando, probablemente era vagina. Pero lo
que ves entre tus piernas es tu vulva. Vamos a hablar específicamente de ella más adelante en este capítulo, pero para resumirlo en pocas palabras, vulva es todo lo que toca tu ropa interior, son tus genitales externos, mientras que vagina es solo el canal que conecta al útero con el exterior, es decir... El orificio por el que sale la sangre menstrual si menstruas y les bebes y elegiste neriges y parir vaginalmente, entran dedos, pitos, dildos y vibradores.
Llamar vagina a todos tus genitales, vulva, vagina, clítoris, suelo pélvico, es como decirle garganta a toda tu cara. Pero no es casual este recorte lingüístico. No hay ninguna parte de nuestro cuerpo en la que hagamos esta reducción, pero la vagina tiene que ver con la penetración y la reproducción, lo único que le sirve de nuestra genitalidad al patriarcado,
el espacio reproductivo. Esta cirugía lingüística fue muy útil durante mucho tiempo y lo sigue siendo aún hoy, invisibilizó muchísimas zonas de placer y limitó nuestra sexualidad a la penetración. La palabra vagina ya de por sí tiene una carga muy fuerte, la usa Realdo Colón en 1559, definiéndola como la parte en la que se introduce la mentula pene. Según el autor, la vagina enfundaba al pene del mismo modo que el estuche de una espada. Por eso la bautiza vagina,
que en latín significa vaina. Nuestra genitalidad entera definida por la función que le asignaron sobre el pene, Llamar vagina a todos tus genitales, vulva, vagina, clítoris, suelo pélvico, es como decirle garganta a toda tu cara. Esta cirugía lingüística invisibilizó muchísimas zonas de placer y limitó nuestra sexualidad a la penetración. Aquí una ilustración para que nos quede clara la parte externa del sistema clitorial. 4. La vulva, parte
externa del sistema clitorial. La vulva es todo lo visible entre tus piernas, desde el monte de Venus hasta el perineo, inclusive el glande del clítoris. La vulva. La vulva está formada por... Monte de Venus. Es la parte mullida, peluda y acolchonadita que se ve con las piernas cerradas. Está compuesta por tejido graso debajo de la piel, que funciona
como una almohadilla para proteger nuestros huesos púbicos. Está nombrado de esta manera por Venus, la diosa romana del amor, belleza, deseo, sexo, fertilidad, prosperidad y victoria. El monte de Venus está cubierto de pelos, que cumplen dos funciones. Por un lado, protegen la vulva de organismos microscópicos que pueden llegar a entrar en el aparato genital, y, por otro, mantienen su humedad. La piel
de la vulva tiene un gran contenido de humedad. Parece una obviedad mencionar que la vulva tiene pelos, pero no. He escuchado a gente hablar de que la otra persona no quería chupársela porque tenía pelos, o que les da asco, o que no les gusta, o que es antihigiénico, y he visto publicidades de depilación humillantes. No existen casi representaciones de nuestro cuerpo en las que se vean pelos en
la vulva. Si googleas Monte de Venus, en las imágenes que aparecen en Wikipedia, por ejemplo, los pelos no existen. En las publicidades tampoco, así sea de bikinis, de perfumes, o de toallitas, o incluso de depilación, no se ve un pelo jamás. Ni público ni de muchas otras partes de nuestro cuerpo. En los libros de biología, en el porno,
en los medios, nunca vemos pelos. ¿Jamás? Y, sin embargo, nuestro monte de Venus puede ser una zona muy interesante de estimular, incluso muchas personas encuentran placentera la atracción en los pelos del pubis. O puede ser muy interesante presionarlo, mimarlo, soplarlo, rozarlo. O no, siempre recordá que no a tats nos gusta lo mismo. Que sea mullidito también suma mucho a la hora de frotar entre dos bulbas. Labios externos. Los labios
externos son los peludos, los que están por afuera. Si bien no tienen demasiadas terminales nerviosas en su exterior, por debajo de ellos y de algunas capas de tejido y grasa, pasa una parte del clítoris, así que nos puede gustar acariciarlos, presionarlos o estimularlos. Aunque, con sistema clitorial o no, cualquier parte de nuestra piel y cuerpo puede llegar a ser estimulable y estimulante. También tienen pelos, que funcionan para protegernos,
no dejando pasar bacterias, ni salir a la humedad. Habrás notado que tu vulva es húmeda por dentro, así necesita ser para funcionar correctamente. Los labios externos son acolchonados, pueden ser bien gordos o flaquitos. Cada vello del pubis está conectado a terminales nerviosas, por eso los pelos pueden llegar a desarrollar algún tipo de papel en la estimulación sexual. Dentro de cada folículo de pelo hay una glándula que produce sebo, una sustancia oleosa que mantiene la piel suave.
Cada folículo tiene glándulas de transpiración, glándulas apocrinas que liberan una transpiración oleosa que contiene trazos de hormonas y feromonas, que al entrar en contacto con la piel se convierten en sustancias con olor. No se sabe a ciencia cierta aún qué función tienen este olor, es probable que hayan tenido o aún tengan algún rol en la atracción sexual.
Además de los pelos, los labios externos también soportan una carga en cuanto a su forma, si son muy gordos o motivo de burla cuando somos pequeñas, si se les nota la línea del medio muy dividida, también, aunque, en realidad, es un pequeño porcentaje el de las bulbas que los tienen flaquitos un 8%, El 60% los tiene medianamente grandes, y el 32% los tiene muy abultados y gruesos. Nuestros labios externos se desarrollan desde el mismo tejido fetal que
el escroto. Si bien no tienen las mismas funciones, son homólogos, como ya vimos. Que alguien nos sugiera que no los depilemos medios, publicidades, compañeres sexuales, sería lo mismo que pedirle a alguien con pene que se depile el escroto. Los labios internos no tienen grasa adentro, en cambio, están cargados de terminales nerviosas y de tejidos eréctiles, lo que los hace bastante sensitivos a la estimulación sexual. Están conectados con el glande y el prepucio del clítoris y son la
característica más prominente de nuestra vulva. Pueden llegar a duplicar o triplicar su tamaño y cambian su coloración porque se llenan de sangre. En su superficie hay montones de mínimas glándulas cuyo trabajo es lubricar la zona y que, junto con sustancias grasosas que genera la misma piel, forman una capa llamada manto ácido que nos protege contra factores externos. Al igual que los labios externos, los internos sirven para
protegernos de infecciones. Esta parte de nuestra genitalidad cambia mucho en la pubertad, puede llegar a cambiar su coloración y su tamaño. Los labios pueden crecer y oscurecerse con los años y los partos, pero también pueden llegar a reducirse,
desinflarse y secarse durante la perimenopausia o menopausia. El hecho de que no veamos jamás otras vulvas reales, que no nos cuenten esto en las clases de educación sexual y que no se nos incentiva a hablar con nadie de nuestros genitales puede llegar a hacernos creer que somos las unixales que les cambian y sentirnos mal con nosotres mismos y el sistema capitalista tiene una solución siempre a mano a estas inseguridades. No existen casi representaciones de nuestro cuerpo
en las que se vean pelos en la vulva. No existen ni en las publicidades, así sea de bikinis, de perfumes, o de toallitas, o incluso de depilación, no se ve un pelo jamás. Ni público ni de muchas otras partes de nuestro cuerpo. En los libros de biología, en el porno, en los medios, nunca vemos pelos. ¿Jamás?¿ Cirugías innecesarias? Un 50% de las vulvas tienen labios internos más largos que los externos, pero así y todo, un 75% de ellas
creen que eso es anormal. En Argentina, el procedimiento estético más común de los genitales femeninos es la reducción de los labios menores labioplastia. Cada vez son más las personas con vulva que empiezan a creer que la estética de sus labios es incorrecta. Hoy en día, como explica la ginecóloga canadiense Jen Gunter, autora del libro La Biblia de la Vagina, existe un mercado en continuo crecimiento de procedimientos
estéticos y mejoras para la vulva. Muchos de estos productos e intervenciones están muy poco testeados, o no testeados en absoluto, algunos son publicitados desde un marketing depredador con increíbles promesas que capitalizan en el genital vergüenza y miedo a envejecer, inferidos en las mujeres por el patriarcado. En las redes sociales no paran de crecer la cantidad de personas que
ofrecen estos servicios. Y en los diarios y principales medios las notas que cuentan sobre los beneficios de estas operaciones ocupan cada vez más lugar, alzando la bandera de la calidad de vida, el empoderamiento y la libertad sexual. Si no estás experimentando dolor o molestias en tus genitales, entonces tus genitales están perfectamente así como son y no necesitan
ningún tratamiento, operación ni nada que los modifique. Obviamente, si vos querés operarlos, es tu elección y no es juzgable, el tema es solo que lo hagas con la información correcta, sabiendo que es porque querés y no porque nunca viste como es otra vulva. Los labios internos de una vulva no siempre son cortos, pequeños y rosas como aparecen en
el porno. Pueden tener diversas formas y también colores y tonos, rosa, bordeaux, marrón, violeta, gris, pálido, oscuro, clarito, beige, pueden ser de un color parejo y homogéneo o pueden ir oscureciéndose en degradé hacia afuera, pueden llegar a ser cortitos, pero muchísimas veces son largos y flamean hacia afuera de los labios externos. Varían tanto de persona en persona como varían los labios de nuestra cara. Pueden ser lisos y homogéneos,
o pueden tener diferentes texturas, como porosas o estriadas. De hecho, que tengan textura es mucho más probable. Solo un 7% de los labios internos son lisos y parejos, un 19% tiene una suave textura, un 49% tiene una textura moderada y un 25% tiene una textura muy marcada. El punto en la base del monte de Venus, donde se unen los labios internos en su extremo superior, se llama comisura frontal.
Ahí comienza el sistema clitorial y en su extremo inferior se vuelven a unir en el forchet urquilla, una membrana que queda justo debajo de la salida de la cavidad vaginal. Frenillo. Si corremos el prepucio del clítoris y miramos bien al glande, vamos a ver que abajo tiene un frenillo, un pliegue de piel con la forma de una V, pero boca abajo. Es la demarcación entre la piel de los labios y la del glande del clítoris, que son dos pieles con
grados de sensibilidad muy distintas. Su homólogo en el pene es su propio frenillo, que tiene la misma forma, y que es la división entre el tronco y el glande. En mis talleres, muchísimas veces veo caras de sorpresa cuando se dan cuenta de que nosotres también tenemos un frenillo. Es un ejemplo más de partes o funciones de nuestro cuerpo que tenemos, pero solo conocemos la del varón cis.
Externos internos versus mayores menores Es bastante probable que hayas aprendido en la escuela o en la vida que nuestros labios externos se llaman labios mayores o labia majora y los internos, labios menores, labia minora. Esta definición empieza a cambiar en los libros más nuevos, por suerte. Porque es muy dañina, además de incorrecta, ya que corresponde a algunas vulvas nada más. Como vimos, no todas las vulvas tienen labios de adentro chiquitos, muchísimas los tienen largos, para afuera
y mucho más mayores que los externos. La idea de que los de adentro tienen que ser cortos es una definición que puede ser el principio de las dudas sobre cómo nuestros labios tienen que ser. Uno de los temas que más aparecen en mi taller y en Instagram tiene que ver con esto, personas que se pasaron la vida entera creyendo que su vulva estaba mal, o era deforme, o era incorrecta, o no era normal por tener los labios internos mucho más largos que los externos, o porque
no eran para nada simétricos entre sí. Es urgente y necesaria una mayor representación de la forma de nuestras conchas en consultorios de ginecologues, en buscadores de internet, en libros de biología, en el porno, en todas partes. porque el mercado, que se aprovecha impunemente de las inseguridades que espolea una única forma de representar las vulvas, avanza estrepitosamente sobre nosotres.
Vestíbulo Si abrimos los labios internos y miramos hacia adentro, nos vamos a encontrar con un frente interno de la vulva, que tiene los agujeritos que van hacia adentro a apertura de la uretra, introito vaginal y glándulas. Empieza debajo del glande del clítoris y termina en la comisura de abajo de los labios externos Fouchet. Su piel es similar a la de adentro de la vagina, mucosa, sin pelos ni sebo, así que el tejido está principalmente protegido por los labios internos.
Prepucio Su función es la de proteger y cubrir al glande del clítoris, tan sensible que de no tener algo que lo cubra podría ser bastante molesto. Al igual que todas las partes de nuestra vulva, el prepucio varía muchísimo de persona en persona. Algunas vulvas incluso tienen glandes supersensitivos que solo pueden estimularse a través del mismo prepucio o presionando contra algo boca abajo con los labios externos bien cerrados.
En general, cuando empezamos a calentarnos este pedacito de piel se retrae y deja más expuesto al glande, pero también hay muchos más grandes que no llegan a retraerse. Existen infinitas posibilidades de formas, colores y tamaños de prepucios, así como también varía muchísimo la forma en que se une a los labios y al glande clitorial. Las personas con pene también tienen un prepucio que tiene la misma función,
proteger a su glande. Glande del clítoris. La palabra glande viene del griego antiguo, significa bellota y probablemente se haya elegido porque la punta de un pene con el prepucio corrido para atrás se ve similar a una... Nuestro clítoris tiene un glande también, y es donde generalmente están la mayor cantidad de terminaciones nerviosas. Es la única parte externa de todo el clítoris que tiene una estructura interna mucho
más grande. El glande es lo que generalmente es conocido como clítoris aunque me he encontrado con mucha gente que no conocía ni este fragmento de su clítoris. El tamaño del glande varía muchísimo. Y su magnitud, forma o color no tiene nada que ver con su capacidad de respuesta, su cantidad de terminales nerviosas, así como tampoco el peso,
la altura o la contextura de cada persona. En la mayoría de las imágenes que circulan, se muestra el glande del clítoris como un botoncito, solemos verlo en dibujos, muñecos, tejidos o de peluche, que no nos dan un pantallazo muy real. Pero es importante que sepamos que todos los glandes, así como todas las vulvas, así como todos los clítoris,
son diferentes. Hay glandes medianos, que se ven y se identifican si une mira con un poco de ganas, hay glandes enormes que sobresalen y son muy fáciles de encontrar, y hay glandes ínfimos, casi imposibles de ver. Ninguno siente más o menos que el otro. La sensibilidad está siempre, en distintos grados, sin importar la forma o lo identificable
que sea. Existen personas que tienen extrema sensibilidad y no pueden resistir tocarlo directamente, por eso se estimula en los alrededores del glande o a través de la ropa o del prepucio. Y hay gente que necesita un contacto duro, de mucha presión para lograr algo con el glande. El problema es que se nos exige ser tats iguales, sentir igual, gozar igual, orgasmear igual, placerear igual. Es importante que sepamos que todos los glandes, así como todas las vulvas, así
como todos los clítoris, son diferentes. Ninguno siente más o menos que el otro. La sensibilidad está siempre, en distintos grados, sin importar la forma o lo identificable que sea.¿ El inicio de un nuevo mito? Es bastante probable que hayas escuchado o leído en algún lado que el glande del clítoris tiene 8000 terminales nerviosas, el doble que el pene. Bueno,
eso está por verse. Estoy esperando que alguien venga a mostrarme el estudio que diga eso, porque yo recorrí de arriba a abajo internet buscando de dónde salió esa información y solo llegué a un estudio hecho en vacas y ovejas publicado en el libro de clítoris de Thomas Lorry. No encontré estudios hechos en humanos y, sí, los animales tienen clítoris. Ahora, la pregunta es, ¿importa?¿ Importa cuántas terminales nerviosas, sensibilidad,
si es el doble, si es la mitad? A mí personalmente no me importa nada, números y cantidades me parecen totalmente secundarios siempre. Dejemos de querer medir, cuantificar y sobre todo competir entre genitalidades, porque no suma nada, nunca. Meato urinario. Es el agujerito que está entre el glande del clítoris y el orificio vaginal, por donde sale el pis, la conexión de nuestra vejiga con el exterior. El meato urinario
es la salida de nuestra uretra. Cuando nos excitamos, la válvula que abre y cierra la conexión entre vejiga y uretra se cierra. Además, unos tejidos eréctiles, que vamos a ver más adelante, aprietan la uretra, no dejando que pase el pis. Orificio vaginal. Es la salida de nuestra vagina,
el canal que conecta el exterior con el útero. Esta cavidad fibromuscular interna comienza en el cuello del útero, bajando hasta el vestíbulo en el frente de la vulva solo la entrada de la vagina es parte de la vulva. Tu vagina es el canal que conecta la vulva con el cérvix. Es un espacio virtual, porque en realidad las paredes vaginales están pegadas, achatadas, aplastadas por los órganos que
la rodean. Tenemos la idea de que la vagina es un tubo dilatado, suele ser dibujado así, pero no. Corona o himen. Lo que conocemos como himen es una membrana fibrosa elástica que recubre parcialmente la entrada de la vagina, uno o dos centímetros para dentro de ella. Igual que todas las partes de nuestra vulva, su color, forma y características varían de genital en genital. Tu vagina es un espacio virtual, porque en realidad las paredes vaginales están pegadas, achatadas,
aplastadas por los órganos que la rodean. Tenemos la idea de que la vagina es un tubo dilatado, suele ser dibujado así, pero no. 5. Algunos tipos de coronas o hímenes. El único himen que desaparece por completo es el de una persona que parió vaginalmente, a la que solo le quedan las carúnculas himeniales. Solo un 0,1% de las personas con vulva tiene el himen no perforado, y esto se detecta o en el nacimiento, o a veces durante la
niñez o, más comúnmente, durante la adolescencia. El himen es la parte de nuestra ulva que más carga ideológica, religiosa, social, cultural e histórica tiene. Es absolutamente falso que se rompe en un primer encuentro sexual con penetración, si puede romperse, modificarse, rasgarse o estirarse, pero también puede suceder lo mismo haciendo deportes, diferentes movimientos, masturbándose, etc., Y también puede llegar a estirarse
sin romperse durante una penetración. Un 50% de los adolescentes con vulva que reportan actividad sexual siguen teniendo el himen intacto, por lo que tener un himen o no, no significa absolutamente nada. Lo que sí es seguro es que de alguna manera u otra, nuestro himen se modifica y se abre durante la pubertad y adolescencia. En algunas personas las hormonas de la pubertad lo debilitan, haciendo mucho más posible
que se desgarre. En cambio, a algunas otras vulvas se les vuelve más elástico o ya lo era desde antes, por lo que puede no desgarrarse con actividad física ni sexual. Incluso, según estudios científicos, las hormonas de la adolescencia pueden volver más grueso al himen, Y se reportan casos de personas que no parieron vaginalmente y lo tienen tan elástico que
llegan a la menopausia con la corona. Si durante un primer encuentro sexual con penetración sangramos, esa sangre generalmente nada tiene que ver con el himen, porque es un tejido con ínfima o nula vascularización. No todas las personas con vulva sangran. Y lo que puede pasar es que en una primera penetración, por falta de lubricación, de citación, las paredes de la vagina que no habían sido estimuladas aún
por otre, se desgarren un poquito y sangren. Esos desgarros y sangrados vaginales que pueden llegar a suceder en la primera penetración también pueden ocurrir en cualquier otro momento de la vida con cualquier penetración tensa, seca o sin calentura.
Otra cosa muy distinta es si la persona penetrada es prepúber, porque es el estrógeno y algunos cambios de la pubertad lo que le dan la cualidad de elasticidad y la posibilidad de lubricación a la vulva y vagina, también lo que la hace estirarse para poder recibir un pene o
lo que sea cuando nos excitamos. Por lo que si la persona penetrada es una niña que no está preparada para ese encuentro sexual, es mucho más probable que la piel de la vagina se desgarre por eso tantas sábanas sangrantes en la antigüedad, en la que las niñas eran casadas, Además de no estar preparadas, imagínate el nivel de confusión
con el que llegaban a la noche de bodas. La carga que el himen lleva nos acompaña desde el establecimiento de la monogamia en las primeras culturas patriarcales, cuando mujeres y niñas eran consideradas propiedades y la mujer era vendida o negociada como esposa antes de los 15 años. Hasta este momento, los científicos y científicas no han logrado identificar qué función tiene el himen. Pero la médica canadiense Jennifer Gunter en su libro La Biblia de la Vagina tiene una teoría
que me resulta muy interesante. Hasta la pubertad, no se desarrolla el estrógeno, ni las acumulaciones de tejido graso en el monte de Venus, ni los labios internos, ni el vello púbico. Básicamente, todo lo que protege a la vagina no existe antes de la pubertad, por eso su idea es que el imen sirve para proteger la vagina y por eso, generalmente, desaparece a medida que lo demás empieza a desarrollarse. Para otros autores, en cambio, es un resto embrionario.
Glándulas parauretrales también conocidas como desquene. Están a los costados y abajo de la uretra, en el vestíbulo. Estas glándulas tienen la función de aumentar la irrigación sanguínea durante la excitación sexual, son parte de nuestra próstata y en ella se genera nuestra eyaculación. Glándulas vestibulares también conocidas como de Bartolino.
Son dos glándulas, una a cada lado de la salida de la vagina, que liberan un poquito de lubricación durante la excitación sexual en la entrada de la vagina, ya que la mayor parte de nuestra lubricación viene de adentro, desde sus paredes. Las puedes descubrir masturbándote o teniendo relaciones sexuales sin penetración, mientras menstruas con la copita puesta, toda la lubricación queda dentro de la copa, y la pequeña parte que queda fuera es la que sale de las glándulas.
Su homólogo en el pene son las glándulas de couper, justo debajo de la próstata, que liberan el líquido preseminal cuya función también es lubricar la zona para que el pene esté mojado y su contacto con otras pieles sean más fluidos. Entonces, si lo pensamos un poco, TAS nos mojamos y TAS nos erectamos. De estos dos pares de glándulas lo que vemos en la vulva es la salida, por dentro está la glándula entera. Otras partes del sistema clitorial. Perineo.
Es el área que se encuentra entre el orificio vaginal y la entrada del ano. La piel en esa área es suave y sensible, y voy a extenderme más adelante sobre este tema, porque por debajo de la piel está la esponja del perineo. Ah no, es una parte más que se involucra a la hora de nuestra sexualidad, y me parece importante mencionar que tiene abundantes terminales nerviosas en
las personas con vulva y con pene. Que se involucre no quiere decir que sea penetrado sí o sí, pero el ano está pegado a nuestra vagina y vulva, y en muchas poses y modos es estimulable incluso a través de ella, no en todas. Esta área de nuestro cuerpo fetichizada más no poder, y enseñada como el nuevo premio que UNE se guarda para la intimidad, es testigo de
los peores tratos en nuestro cuerpo. El porno, la falta de educación, la cultura de la violación, de la insistencia y del patriarcado, nos llevaron a situaciones muy forzadas en esta área. Es importante remarcar que no tiene lubricación propia y que sin lubricación se lastiman las mucosas. Que puede haber mucho placer, que puede depender mucho del día, el
estado de ánimo, el goce y la relajación de la persona. Y, por sobre todo, que prácticamente a nadie le gusta que se lo penetren como en el porno, de manera brusca, seca y sin consenso. El sexo anal interno o externo, con penetración o sin penetración, con un dedo, un pene o con un juguete puede gustar un montón, puede ser placentero y orgásmico para algunos, pero también puede perfectamente ser algo que no nos guste y no deseamos. Nunca sumas lo que a la otra persona le gusta. Por fin.
El ano es un área de nuestro cuerpo fetichizada más no poder, es testigo de los peores tratos en nuestro cuerpo. Es importante remarcar que no tiene lubricación propia y que sin lubricación se lastiman las mucosas. La parte interna del sistema clitorial, clítoris, vagina, útero, próstata. 6. La parte interna del sistema clitorial. Si pudiésemos sacar la primera capa de piel y todas las estructuras visibles del sistema clitorial que acabamos de mencionar, nos encontraríamos con todo lo que corre
por debajo, las partes no visibles. Estas estructuras incluyen tejidos eréctiles, glándulas, músculos, vasos sanguíneos, ligamentos y nervios. Tanto el clítoris como el pene están formados por dos tipos de tejidos eréctiles, cuerpos cavernosos y cuerpos esponjosos. Ambos se llenan de sangre durante la respuesta sexual, causando la erección de nuestros tejidos. Los tejidos eréctiles del clítoris tienen capilares con una función bastante particular.
Cuando tu vulva no está excitada, la sangre corre libremente, entra y sale. Cuando se empieza a excitar sexualmente, Estos capilares dejan entrar la sangre pero no la dejan salir mediante la compresión de la vena dorsal del clítoris por los músculos isquiocavernoso y vulvocavernoso, que son parte de nuestro
suelo pélvico. toda esta sangre atrapada empieza a generar nuestra erección los cuerpos del clítoris empiezan a crecer a engordar creando tensión que crece y crece hasta un punto en donde puede darse el orgasmo o no dicho así pareciera que el orgasmo es algo puramente físico pero el orgasmo es un estado físico y emocional ya lo veremos en el capítulo correspondiente A través de unas contracciones poderosas y rítmicas que pueden sentirse o no de los músculos del
suelo pélvico, se libera la sangre acumulada. Cuando las contracciones cesan, la sangre vuelve a correr hacia adentro y hacia fuera de los capilares. El clítoris completo es una estructura, un órgano entero, que queda montado sobre nuestra uretra y canal vaginal, transmitiendo sensaciones placenteras por doquier, sensibilizando a otras partes de nuestra genitalidad, como por ejemplo a la vagina y el
frente de la vulva. Tanto el clítoris como el pene están formados por dos tipos de tejidos eréctiles, cuerpos cavernosos y cuerpos esponjosos. 7. Clítoris erecto y no erecto. El clítoris puede crecer de un 50 a un 300% entre el estado de reposo y el estado de excitación. Tenemos la misma cantidad de tejidos eréctiles, y vulvas y penes funcionan,
se erectan, de la misma manera. Probablemente hayas aprendido en algún momento de la vida cómo funciona la erección de un pene, ¿no?¿ Cómo puede ser que no sepamos desde jóvenes el funcionamiento de nuestras erecciones? Veamos. Las diferencias entre la erección de un clítoris vulva y un pene son. Una erección suele requerir más tiempo que la otra porque
requiere más sangre. Un clítoris necesita entre 450 y 500 centímetros cúbicos de sangre para erectarse y un pene entre 70 y 90 centímetros cúbicos. La erección del pene sucede a plena vista, la otra sucede mayormente debajo de varias capas de piel, tejidos y grasa, aunque hay partes externas que se erectan como los labios, pero nunca es tan llamativa la vista como la de un pene. Pasado el orgasmo, la sangre se retira del
sistema clitorial de diferente manera que el pene. Una erección nos la enseñaron, la otra no. Una está relacionada con la reproducción y es necesaria para la penetración, la otra no. El clítoris interno. Tu clítoris forma parte de tu vulva y, que sepamos hasta ahora, no tiene ninguna otra función más que la de darte placer. Su gran habilidad para sentir todo tipo de sensaciones o estímulos suele ser superior a
la de cualquier otra parte del cuerpo. Muchas partes del clítoris tienen sensaciones sexuales y son eréctiles, eso significa que engordan y crecen ante la respuesta sexual igual que un pene, es decir, se erectan. La diferencia es que a las personas que tenemos vulva solo se nos ve el glande, todo lo demás corre por dentro y no lo vemos. Clítoris y pene tienen, como homólogos, dos maneras diferentes de funcionar pero un mismo origen embrionario. 8. El clítoris como
homólogo del pene. Los mismos tejidos, distribuidos de distintas maneras. Igual que el pene, el clítoris está compuesto por tres cámaras, un par de cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso, que se extienden hacia ambos lados de la uretra y siguen hacia ambos lados de la vagina. 9. Una representación de la vulva y sistema clitorial externo en estado de reposo y de excitación. Cuerpo o tallo del clítoris. Es la parte que conecta lo externo con lo interno, la continuación
del glande, ya por debajo de la piel. es un segmento del clítoris redondo y fibroso de tejido esponjoso eréctil que tiene una gran parte de la sensibilidad clitorial si presionas la piel que está justo arriba del glande del clítoris te vas a encontrar con este tallo y puede resultar bastante placentero o no crura o piernas o brazos del clítoris. El tallo clitorial se bifurca en dos y da lugar a estos dos brazos del clítoris, que quedan debajo de la piel, algunas capas de grasa y de tejidos,
a la altura de los labios externos. También están formados por tejido esponjoso eréctil. Su inclinación puede variar y a partir de esto puede variar la manera en la que cada une siente el placer, pueden quedar apuntando para atrás o más adelantados. Endometrio es una de las tres capas que forman las paredes del útero la más interna el endometrio se va engrosando y cambiando a lo largo de nuestro ciclo menstrual Su función es acoger al cigoto en
caso de embarazo. Cuando no hay fecundación, el organismo se desprende de esta capa, dejando ir sangre, hormonas, secreciones y nutrientes en forma de sangre menstrual. Trompas uterinas o defalopio. Son dos conductos musculares que unen los ovarios con el útero. Es donde se da la fecundación del ovocito. Si esto no sucede, el ovocito continúa su camino hasta el útero, para bajar junto con la sangre menstrual. Ovarios. Son dos pequeñas glándulas, debajo de las trompas de falopio, encargadas de
producir óvulos y hormonas sexuales. Esta parte de nuestra genitalidad tiene homólogo en las personas con pene, los testículos. Ovocitos. Son las células sexuales de las personas con vulva, están en los ovarios. Durante el periodo fértil, generalmente un ovocito madura y es absorbido por una trompa uterina. Si el ovocito es fecundado por un espermatozoide, pasa a llamarse óvulo. Si la fecundación no ocurre, el ovocito continúa su camino por las tropas hasta el útero, al endometrio y es
expulsado durante la menstruación. Si el ovocito es fecundado y no querés gestar un EIGE y decidís abortar, éste se va en lo que liberes durante el proceso abortivo que elijas. Si tomas a tiempo la llamada pastilla del día después, puedes impedir que el ovocito sea fertilizado retrasando o previniendo la ovulación. El cuello de tu útero puede ser una zona muy placentera de ser estimulada. El ecosistema vaginal y la ciclicidad. Dentro de nuestra vagina y vulva vive todo
un ecosistema que tiene que estar ahí para protegerla. El flujo vaginal es un conjunto diverso, secreciones del cérvix, de las glándulas vestibulares y parauretrales, células de piel de la vagina que se renuevan y una pequeña cantidad de líquido que se llama trasudado que se traspasa desde el torrente
sanguíneo y lleva varias sustancias hechas de bacterias sanas. Estas sustancias que conforman nuestro flujo protegen nuestra vagina, producen ácidos que la mantienen con un pH ácido y, junto con las proteínas que estas bacterias también producen, dificultan así que
otras bacterias y virus se desarrollen. La influencia del porno, más la cantidad de productos que se comercializan para la higiene vaginal, como si nuestra vagina fuera anti higiénica, generan que mucha gente piense que el flujo vaginal es signo de que algo está mal por dentro. nada más alejado de la realidad? Nuestro flujo es nuestro, no está mal, no necesitamos eliminarlo y a menos que tenga mal olor
o color no es señal de nada malo. Si menstruas, el flujo cambia durante tu ciclo menstrual, en los días previos a la ovulación y durante ella se vuelve más abundante y su consistencia es más mucosa, parecida a la de la clara del huevo. En este momento del ciclo ayuda a los espermatozoides a subir por el os hacia las trompas uterinas. Luego de la ovulación, se vuelve menos abundante y su pH se torna más ácido y espeso,
lo que dificulta el camino a los espermatozoides. Es necesario conocer nuestro flujo, familiarizarnos con él, conocer su ciclo, sus cambios, para poder estar alertas a las etapas y así saber cuando algo no está bien. Por supuesto, esto no reemplaza la visita anual o semestral al ginecólogo, pero sí nos da una idea, un conocimiento sobre nuestro propio cuerpo. Además, conocer nuestro flujo nos da una indicación de en qué
etapa del ciclo estamos. Y nuestra ciclicidad otra vez, solo si menstruas está absolutamente ligada a nuestra sexualidad y a nuestros gustos sexuales. En general, vivimos desconectades de nuestro ciclo menstrual, sea por el uso de anticonceptivos hormonales, la falta de educación al respecto, por el poco registro que se le da en nuestra cultura y porque comprender nuestro cuerpo no
es productivo para este sistema. Pero cuando empezamos a conectar con él y a conocer conocer algo que nos sucede durante tres o cuatro décadas, a prestarle atención, a saber en qué etapa estamos y a comprender todo el cambio hormonal que sucede en nuestro cuerpo, podemos darnos cuenta de que muchos de esos cambios acompañan nuestro estado de ánimo,
nuestra sexualidad, nuestra apariencia. Comprender nuestra menstruación no es sólo para saber si podemos concebir o evitar esa concepción, es entender que nos pasan millones de cosas complejísimas que reinan nuestros días. Si lo pensás un rato, no te pasó nunca que algo que un día te calentó muchísimo, otro
día te molesta, te duele o ni lo sentís. Eso tiene que ver con la mayor o menor irrigación sanguínea en ciertos días y con todo lo que las hormonas generan, los cambios que producen en nuestra vagina, cérvix, vulva, tetas, piel, sensibilidad, etc. En muchos textos sobre sexualidad se asegura que la libido aumenta los días cercanos a la ovulación. Es lógico porque somos mamíferos, y la función principal de todo nuestro sistema
reproductivo es reproducirnos, valga la redundancia. Pero me parece que ya estamos lejos de ese instinto tan animal, puede que estemos hinchades o incómodos esos días y puede haber quien se sienta más caliente, pero también están quienes no tienen ningún interés en tener hijes, al contrario, eso les aterra, y los días de ovulación sienten que hay un mayor riesgo. Estoy hablando de un encuentro sexual entre alguien con pene y alguien con vulva, y eso quizás les reduzca la libido,
yo la capacidad de relajarse y pasarla bien. Nuestra ciclicidad también nos muestra cuán imposible es esperar que la otra persona adivine qué queremos ese día. Y empezar a entender por qué machnotas tenemos tantas fluctuaciones en nuestro estado de ánimo y en nuestro cuerpo. Cada une va a tener sus propios cambios en el deseo y en sus preferencias sexuales, y cuando empezamos a comprender nuestro ciclo, empezamos a identificar
en qué momento preferimos cada cosa. Eso ya es una ventaja enorme, porque podemos encontrar nuestro patrón sexual y tener una idea de lo que preferimos en cada momento. Ojo, esto no quiere decir que vaya a ser así para siempre, el sexo y el placer son algo vivo que va cambiando y fluyendo. pero conectar con lo que nos pasa adentro para entender nuestro exterior y así respetarnos, escucharnos y
entendernos me parece hermoso. Te recomiendo investigar sobre este tema, buscar activistas menstruales en redes sociales y usar apps para trackear tu ciclo menstrual. En general, vivimos desconectades de nuestro ciclo menstrual por el poco registro que se le da en nuestra cultura y porque comprender nuestro cuerpo no es productivo para este sistema. Pero cuando empezamos a prestarle atención, podemos darnos cuenta de que muchos de esos cambios acompañan
nuestro estado de ánimo, nuestra sexualidad, nuestra apariencia. Más sobre el sistema clitorial. Nuestro clítoris manda mensajes al cerebro a través de la médula espinal. Por medio del nervio pudendo le quedó ese nombre de un momento en el que se le decía pudenduma la ulva completa, que significa en latín lo que es digno de causar pudor o vergüenza. Ojalá algún día le cambien el nombre al nervio. Porque, posta,¿ el nervio que se encarga de mandar nuestros mensajes de
placer se tiene que llamar pudor?¿ Es necesario? La escritora Naomi Wolf en su libro Vagina cuenta que la conexión nerviosa que viaja desde nuestro clítoris hacia nuestro cerebro es única, particular e irrepetible en cada persona. Esta es una de las razones que hace que Noataz nos caliente lo mismo, y que cada une tenga su propia y única manera
de llegar al orgasmo. Vasos sanguíneos. Son los encargados de llenar todo nuestro sistema clitorial de sangre para que se erecte, creando el escenario necesario para encontrar los orgasmos o los picos más altos de placer. En este punto sí hay diferencias entre cómo sucede esto en penes y en vulvas.
Según los investigadores italianos Vincenzo Pupo y Giulia Pupo, la diferencia es que la sangre se va del órgano sexual después del orgasmo de distintas maneras, en el pene, postorgasmo, habitualmente la sangre se retira rápido, se libera, por los espasmos que el mismo orgasmo produce, a través de una densa red de vasos sanguíneos plexo venoso. Aparentemente, las vulvas no tienen la necesidad de un impulso tan fuerte hacia el plexo venoso, entonces la sangre se retira del clítoris
con menor velocidad. Se dice que, por esto mismo, nosotres podemos llegar a tener más de un orgasmo, no siempre, no todas las personas, no todos los cuerpos pueden, y los penes en general no, también, no siempre, no todos. Al no necesitar de esa fuerza explosiva y veloz que drene rápidamente la sangre de los tejidos eréctiles, las vulvas
se pueden rellenar rápidamente de nuevo postorgasmo. Eso, también sumado al proceso hormonal que atraviesa la persona con pene durante y después de eyacular que no tiene por qué sí o sí ser en el mismo momento que el orgasmo, puede llegar a dejarle en estado de letargo un buen tiempo.
En el caso de las personas con vulva esto puede suceder o no. Todo depende de muchos factores, el día, el momento del ciclo menstrual, la intensidad del orgasmo, la duración del encuentro sexual, el cansancio y el ánimo que tengamos, la cantidad de irrigación sanguínea. Músculos del suelo pélvico. Esta definición de sistema clitorial que uso considera los músculos del suelo pélvico como parte del sistema porque tienen muchísimo que ver en todo su funcionamiento y están muy vinculados con
nuestro placer. El suelo pélvico está formado por tres capas de varios músculos. El bulbo cavernoso pasa entre los labios internos y los bulbos del clítoris y se entreteje debajo con el músculo del esfínter anal. En conjunto, estos dos músculos forman un ocho por el medio de uno de los agujeros pasan la vagina y la uretra y por el otro, el ano. Que el músculo que rodea al clítoris esté unido al que rodea al ano, nos explica
un montón. Es uno de los motivos por los que algunas personas con vulva sienten muchísimo placer e incluso orgasmos con la estimulación anal. Todo está conectado, y todo es parte de una gran respuesta sexual, que pasa por muchísimos lugares. El ano en sí mismo tiene muchas terminales nerviosas, pero no las suficientes como para darnos un orgasmo solo a
través de la estimulación anal. Si tenés los bulbos del clítoris configurados de manera que entre en contacto con el canal del ano y sus músculos, puede que sientas orgasmos de esa manera. No te olvides que somos TAS distintes. Hay personas que encuentran muchísimo placer con el sexo anal y otras a las cuales les parece doloroso, otras no sienten nada y eso también puede variar a lo largo
de la vida. Otro músculo del suelo pélvico muy importante para nuestras respuestas sexuales es el isquio cavernoso, que se inserta en los cuerpos cavernosos, en conjunto con el bulbo cavernoso. A medida que nos vamos excitando, estos músculos van comprimiendo la vena dorsal del clítoris, la única vena por la que la sangre del clítoris drena hacia fuera del mismo. Esto genera la erección. Ambos músculos tienen las mismas funciones
en penes, organizados de distintas maneras. La próstata. Hemos llegado al lugar más oculto y complejo de este capítulo. Este es un tema polémico, lleno de opiniones encontradas, presiones, mandatos, mitos, confusiones y demás.¿ Sabías que nosotros también tenemos próstata? Si la respuesta es sí, es probable que sea porque tu curiosidad te llevó a investigar sobre el tema, porque nadie nos enseña acerca de nuestra próstata y nuestra eyaculación como
otra función de nuestro cuerpo. La próstata de las personas con vulva tiene dos funciones. Hincharse alrededor de la uretra, lo que hace que sea imposible hacer pis cuando nuestro sistema clitorial está recto. Producir nuestra eyaculación. La próstata de las personas con pene tiene dos funciones. Hincharse alrededor de la uretra, lo que hace que sea imposible para el pene hacer pis mientras está recto. Producir una de las dos partes del fluido en el que el esperma viaja.
Vamos por partes, porque es un tema complicado y con muchas contradicciones. Esponja de la uretra. La totalidad de la uretra que es el conducto que va desde nuestra vejiga hasta el exterior está envuelta por un tejido esponjoso que está formado por tejidos eréctiles, glándulas y conductos prostáticos. Esta esponja es muy similar en personas con pene y personas
con vulva, y tiene el mismo origen embrionario. En los años 70 la próstata es conocida desde Galeno, pero en los siglos 18 y 19 desapareció de los textos, la próstata se empezó a mencionar como tal de la mano de la definición de sistema clitorial de la FFWHC, quienes le dieron nombre.
Carole Drone, miembro de la FFWHC, dice en el libro A New View of a Woman's Body, aunque es claramente análoga al tejido esponjoso que rodea la uretra en los hombres, no ha sido considerada parte del sistema clitorial por muchos cientos de años, así que como no tenía nombre en mujeres,
hemos decidido nombrar la esponja de la uretra. Esta esponja está formada por tejidos eréctiles, cuando nos excitamos sexualmente se llena de sangre y se erecta, igual que el resto del clítoris, así junto con el músculo pubocoxígeo, que es parte de nuestro suelo pélvico aplasta la uretra, como cuando se aplasta una manguera y el agua no puede pasar. Eso cierra el esfínter de nuestra uretra impidiendo que hagamos pis.
Esta es la razón por la que si alguna vez sentiste ganas de hacer pis mientras tenías sexo con alguien o te masturbabas, cuando paraste y fuiste al baño no pudiste hacer enseguida, porque tu cuerpo tuvo que esperar que la sangre que estaba erectando la esponja se vaya un poquito, para que esta deshinche y el pis pueda salir. Lo mismo les pasa a las personas con pene, en general. Este tejido es una parte súper importante de todo el
sistema clitorial. Incrustadas en la esponja hay aproximadamente 30 pequeñísimas glándulas prostáticas, que producen un fluido muy similar en su constitución y componentes a los que produce la glándula prostática en las personas con pene. También contiene a las dos glándulas parauretrales, que tienen su salida hacia afuera en la vulva. 11.
La Prostata. Acercamiento a las glándulas y conductos prostáticos. Todas estas glándulas tienen la capacidad de producir PCA siglas en inglés de antígeno prostático específico, una sustancia proteica sintetizada por células de la próstata. Es una sustancia que va junto al líquido plasmático que acompaña a los espermatozoides a la
hora de la eyaculación de un pene. Y la confirmación de su presencia en el líquido plasmático que nosotros eyaculamos es la prueba de que nuestras glándulas también son prostáticas. La esponja de lauretra es muy sensible a la estimulación sexual para muchas personas con vulva, para otras estimularla puede
ser irritante. Si metes uno o dos dedos en tu vagina y presionas hacia la pared frontal de esta, o sea, hacia tu monte de Venus, puedes sentir sensaciones placenteras o no. Existen estudios científicos que demuestran que cuando la pared anterior de la vagina es estimulada, esa presión se transmite hacia la uretra y sus tejidos eréctiles, incluidos también los bulbos clitoriales que abrazan la uretra y la vagina y el nervio principal del clítoris, que está interconectado con la esponja.
Haciendo ese movimiento, estamos estimulando todo junto, pared frontal de la vagina, bulbos clitoriales, uretra y esponja de la uretra. Toda la estructura secretora de la esponja de la uretra, sumada a la porción de músculo liso que le corresponde, forman la llamada próstata femenina. Hoy en día, varios autores han comprobado que nuestra próstata es homóloga a la próstata de las personas con pene. Sin embargo, la comunidad médica en general, es bastante reticente a reconocerla como tal en
personas con vulva. La historia de la próstata y de la eyaculación en vulvas es muy parecida a la del clítoris. Aunque se encuentran registros históricos de mujeres eyaculando desde hace más de 2000 años, es un tema que aún sigue siendo controversial, de hecho, y del que casi ni se habla. Incluso, hace muy poco, alguien a quien respetaba mucho me dijo públicamente que, a veces, las mujeres lo hacen porque quieren equiparar su respuesta sexual a la del varón. Nadie quiere
equiparar nada, claramente. El problema es que eyaculación y próstata así como erección son palabras que se asocian a los varones cis en nuestra cultura occidental. En la cultura oriental hay antiquísimos registros de menciones a nuestra próstata y eyaculación. Por ejemplo, porque si decimos próstata nos referimos a la masculina, y para hablar de la nuestra hay que aclarar próstata femenina, citas tenemos próstata.¿ Acaso hablamos de nuestro hígado femenino o
nuestro corazón femenino? Con la eyaculación es lo mismo, la eyaculación a secas es masculina. Y si hablamos de la nuestra, hay que aclararlo. Debido a años de patriarcado y opresión sobre nuestra sexualidad como herramienta de dominación, son palabras que quedaron apropiadas por los varones cis, pero es hora de adueñarnos de ellas, porque también son nuestras, y adueñarnos con todo el sentido de la palabra. Se me paró, eyaculé, tengo próstata y punto, no hay por qué hacer la
aclaración del femenino. Ambas próstatas están formadas por glándulas, conductos y músculo liso, lo que las diferencia es la distribución de los mismos. La próstata de alguien con vulva tiene menos glándulas que la de un pene, pero tiene más conductos, repartidos a lo largo de la uretra. Las de los penes se concentran más en una misma zona y se entremezclan con el músculo liso produciendo una gran fuerza expulsiva
en la eyaculación. En penes, la próstata es una estructura pequeña y precisa, localizada en un punto, que expulsa su contenido en un solo lugar. En cambio, la nuestra forma una red más difusa de glándulas y conductos, atraviesa y se mete en tejidos eréctiles y sensibles, se abre a la uretra en diferentes puntos y hacia afuera del vestíbulo.
Como mencioné, se puede estimular y sentir metiendo uno o dos dedos en la entrada de la vagina y presionando hacia la pared frontal, hacia arriba, hacia el abdomen, en muchos casos en otros no¿ Y qué nos enseñaron que hay ahí, haciendo ese movimiento? Sí, lo que te estás imaginando, el famoso y confuso punto G. Los manuales y libros que hablan del punto G nos dicen que ese es el lugar donde tenemos que encontrar una textura diferente, rugosa,
como de esponja o de nuez. metiendo uno o dos dedos en la vagina y presionando hacia arriba, como haciendo gesto de venir para acá. Ese punto G es nuestra próstata, y llamarlo como punto, en lugar de reconocer que es todo un órgano relativo al placer y a la sexualidad, lo convierte en una zona misteriosa y perdida en una incógnita. Y lo más confuso del punto G es que hay un montón de personas con vulva que se vuelven locas
buscándolo y jamás lo encuentran, ya veremos por qué. Después de mucho leer al respecto, comprendí que la invención del punto G en los años 80 fue una manera de reducir nuestro placer, de cerrarlo y, por sobre todas las cosas, de seguir insistiendo en la penetración como la práctica sexual
más importante y placentera. También una manera de confundirnos, porque en la penetración no es muy frecuente que se pueda estimular el dichoso punto, hay que buscarle la vuelta, depende mucho de la forma de lo que penetre y la posición adoptada. El nombre punto G es por el Schrafenberg 881 a 195, quien lo descubrió. Por sobre todas las cosas, este médico investigador alemán dio voz y palabra a mucho de nuestra genitalidad y dio una mirada revolucionaria sobre la uretra y
la eyaculación en las mujeres. En 1950 publicó un artículo en el que decía que la uretra femenina, análoga a la masculina, también parece estar rodeada de tejidos eréctiles. Durante el curso de la estimulación sexual, la uretra femenina empieza a aumentar de grosor y puede sentirse fácilmente al tacto. Su estudio fue revolucionario porque iba en contra de quienes decían que
la vagina era insensible. Esta idea de que la vagina no tiene sensibilidad viene de la mano de textos muy misóginos de los siglos XIX y XX que presentan a las personas con vulva como seres desprovistos de placer sexual. Así como también se malinterpretaron textos feministas que hablaban de la importancia del clítoris, tergiversando sus palabras para concluir que la vagina no tenía sensaciones de placer. Pero volviendo al punto G, Grafenberg en ningún momento habló de un punto.
Quienes le dieron nombre de punto fueron Alice Canladas, Beverly Whipple y John DePerry, quienes en 1982, en su famosísimo libro de Gespot and Otter Discoveries about Human Sexuality el punto G y otros descubrimientos acerca de la sexualidad humana, en vez de llamar a nuestra próstata como corresponde le pusieron el nombre de punto G. al usar la investigación de
Grafenberg como base. A partir de ese libro surgieron más libros, nuevos imaginarios y mitos colectivos, y se estableció la creencia de que las personas con vulva tienen un punto adentro que las hace orgasmear. De ahí en adelante salieron muchísimos manuales, muchos dirigidos a varones y sobre cómo estimularle a tu mujer el punto G. Katerin Black-Kletche, en la historia de la vagina describe cómo y dónde está ubicada nuestra próstata y cuenta cómo fue aceptada por miles de años, y
sólo ahora, pleno siglo XXI, su existencia es cuestionada. De la próstata ya habían hablado Aristóteles en el siglo IV a.C. o el anatomista Galeno en el siglo II, por ejemplo. Y no fue hasta 1880, cuando el ginecólogo británico Alexander Skeney cambió la opinión pública sobre nuestra próstata, limitando su investigación solo a las dos glándulas más grandes de todo el conjunto, que es mucho más extenso, y bautizándolas con su nombre.
Ahí la idea de la próstata femenina cayó en el silencio absoluto, mientras que se empezó a establecer la idea de que la esponja de lauretra era un tejido degradado o atrofiado del varón. Hoy en día, salvo excepciones, se sigue creyendo eso. Si googleas próstata femenina te vas a
encontrar con todo tipo de negaciones, confusiones y mitos. Cada década tiene su mandato modo de emblema en lo que refiere a nuestra sexualidad, en los años 80 fue el punto G, en los 90, los multiorgasmos, en los 2000, la eyaculación o SKIRT, que es la expulsión de líquido desde la vulva durante
la excitación sexual lo veremos más adelante. Son estereotipos que se imponen, se nos muestran en todas partes, indicándonos que somos tats iguales y que eso tiene que pasarnos a tats, y cuando no pasa, porque no tats encontramos el punto G, o eyaculamos o tenemos cinco orgasmos seguidos, nos frustramos, nos sentimos mal con nosotres mismas,¿ por qué yo no puedo?¿
Estaré fallade?¿ Qué me pasa? Cuando, como vimos repetidas veces, cada persona tiene su única y propia distribución del mismo aparato sexual y formas de placerear y eso hace que no tas experimentemos las mismas cosas. Un estudio publicado en la historia de la vagina demuestra que algunas personas tienen mayor concentración de glándulas y conductos prostáticos en diferentes lugares y eso hace que tas sintamos distintos grados y zonas
de placer. Algunas personas tienen concentradas esas glándulas y conductos en el cuello de la vejiga urinaria, o sea, bien hacia atrás. Esas personas pueden experimentar placer con la presión o estimulación bien al fondo, contra la pared frontal de la vagina, pero pasando el punto G, ya llegando al final de la uretra. Otras, los tienen distribuidos uniformemente a lo largo de todo el tracto de la uretra, estas personas encontrarán placer distribuido más uniformemente a lo largo de
toda la zona de contacto entre vagina y uretra. y a otras se les concentran más intensamente en la entrada de la uretra, o sea, al principio de esta, pegados
a la salida hacia afuera. Estas van a ser las que encuentren más placer en la zona del famoso punto G. Existe un pequeño porcentaje que directamente no tiene este tejido, otro que lo tiene bien tirado al frente de la vulva y entonces experimenta placer con el tacto o presión por fuera, alrededor de la salida de la vejiga, etc., etc., Asimismo, en vez de placer, podemos llegar a sentir dolor o
irritación en la zona al estimularla. A veces la sensibilidad es mucha y se vuelve abrumador, a veces el estímulo es preferido en cierto momento del encuentro sexual, pero en otros es insoportable. Por esto, si bien muchas personas sienten un gran placer metiendo los dedos y presionando para arriba, otras muchas sienten mucho placer en la estimulación externa alrededor de la uretra y a muchas esto no les genera nada, o hasta les duele.¿ Entonces eyaculamos? En la próstata es
en donde se origina nuestra eyaculación. Para que esto suceda, tenemos que estimularla de alguna manera en los lugares que fui nombrando arriba, probando qué es lo que más te gusta a vos. La estimulación puede ser frotando, presionando o usando un vibrador, o lo que sea que a vos te estimule, y si eso no sucede, si no encontrás placer en esos lugares, está bien también. Notas tenemos por qué encontrar nuestra próstata, o por qué sentir placer en ella.
En mi comunidad de Instagram obtuve algunas respuestas interesantes al respecto. De 2.200 personas, un 41% dijo haber esquirteado o eyaculado alguna vez en su vida y un 59% dijo no haber eyaculado o esquirteado jamás. También pregunté si les sucedía habitualmente. De 1.900 personas, un 16% dijo que sí y un 84% dijo que no. Matchs relataron que fue cosa de una sola vez, con
una persona en particular. A las personas con vulva que sí y aculansquirtean les pregunté si encontraban un placer orgásmico en ello, un 56% dijo que sí, un 44% dijo que no. Y por último, pregunté si encontraban algo de placer sin importar si conducía o no al orgasmo esquirteando eyaculando, un 67% dijo que sí, un 33% dijo que no. Estos resultados son bastante confusos, por eso creo que hay tanta negación y desinformación aún en esta área, no se
quiere estudiar un tema que implica que no todas las mujeres funcionamos igual. Y digo mujeres a propósito, porque los estudios científicos hablan de mujeres. La ciencia es binaria y patriarcal aún, y necesita entendernos como a un solo tipo de individuo idéntico.¿ Cuántas veces escuchaste a las mujeres les gusta de tal manera o las mujeres son así o asá o las mujeres necesitan X tiempo para calentarse o escuchaste hablar de fórmulas mágicas para esquirtear, chupar concha, orgasmear?¿
Cuántas veces nos escuchaste tratar de satats por igual? La eyaculación, así como el orgasmo, así como la erección, así como todo en nuestra sexualidad, es una experiencia única y distinta para cada persona, no nos va a pasar nunca exactamente lo mismo que al eotre. De la gente que eyaculas quirtia, hay quienes liberan solo un poquito de líquido, o una sola vez por encuentro sexual, hay quienes mojan una cama
entera y liberan mucho, muchísimo líquido en cada encuentro. Hay quienes tienen control sobre su eyaculación y pueden frenarla y avanzarla a su gusto. Hay quienes no tienen ningún tipo de control. Hay quienes lo disfrutan mucho. Hay quienes están hartes de que pase. Hay quienes saben hacer lo necesario soles, con sus manos o con juguetes. Hay quienes solo les
pasa si otra persona les toca. Hay quienes pueden seguir las recetas para esquirtear que hoy proliferan por todas partes, como si fuésemos electrodomésticos que funcionáramos tocando dos o tres botones de cierta forma. Hay a quienes les pasa haciendo cosas totalmente distintas a las recetas. Hay quienes aman el líquido que sale, hay quienes lo odian. Hay a quienes les encanta avisar por adelantado, hay quienes prefieren no decir
nada y sorprender. Y podría seguir por páginas dando ejemplos. Pero,¿ qué es la eyaculación en las vulvas? Es un líquido de color blancuzco. Tiene varios componentes que también tiene la eyaculación de los penes, como sap fosfatasa ácida prostática específica, por sus siglas en inglés y otras enzimas más, junto con un poco de urea y creatinina, y hasta tiene el mismo tipo de azúcar que contienen las vesículas seminales de los penes, fructosa.¿ Y de dónde sale nuestra eyaculación?
Sale de nuestra próstata, se genera en ella y se expulsa para afuera de dos maneras distintas que hacen a la diferencia entre eyaculación y esquirt. Eyaculación versus esquirt. La eyaculación es la que se genera en las glándulas parauretrales y sale directo de ellas. Suele salir con algo de impulso, despedida hacia afuera, y suele ser una pequeña cantidad de fluido, una cucharada aproximadamente, y es en esta ocasión cuando el líquido eyaculado es muy parecido al líquido que eyaculan los penes.
Su composición química es prácticamente idéntica a ese porcentaje de líquido que viene de su próstata. Generalmente tiene un color blancuzco, no tiene olor y el sabor es un tanto dulzón. puede ser líquida como el agua o un poquito más espesa.
En cambio, el esquiv sale directamente por la uretra. Básicamente es lo mismo que la eyaculación, pero en vez de generarse en las glándulas parauretrales, lo generan las otras glándulas prostáticas que están insertas en la esponja de la uretra y al expulsarse se diluye con líquidos de la vejiga,
no todos los que conforman el píspero, si algunos. Suele ser más transparente o tener algún muy leve tono amarillento, un sabor un poco más variable de persona en persona y puede llegar a tener algo de olor o no. Puede repetirse varias veces por encuentro o no. Puede llegar a salir en forma de chorros con impulso como se ve en el porno o puede llegar a salir sin ningún impulso, chorreándose por las piernas, la cola, la cama, el piso, etc. Yo suelo llamar eyaculación a ambas cosas.
Algunos libros y estudios cero demuestran que en realidad todas las personas podemos eyacular si se nos estimula la próstata, pero que algunas eyaculan hacia afuera y esas personas lo notan y otras eyaculan retrogradamente, o sea, hacia adentro esas personas no lo notan, porque el líquido se va hacia la vejiga y sale después, junto al pis. Muchas personas con vulva experimentan con la estimulación de la próstata un placer muy intenso y la sensación de ganas de hacer pis,
pero no expulsan ningún líquido. También podría ser el motivo por el que muchas veces después de la estimulación en esta área nos encontramos con la vejiga llena.¿ No se sabe bien por qué algunas personas eyaculan hacia afuera y otras retrogradamente podría llegar a deberse a una debilidad en el suelo pélvico, o en la forma de la esponja de la uretra o próstata, o a que notas tienen las glándulas parauretrales desarrolladas, entre otros motivos?¿ Y por qué
la sensación de ganas de hacer pis? Porque la sensación de estar por eyacular es muy similar a tener ganas de hacer pis. Por eso, justamente, muchas personas en ese momento previo a la eyaculación frenan y van a baño. La sensación es muy parecida, porque la próstata está enraizada en la uretra. Muchas veces, no siempre, la clave es simplemente dejarse ir y comprobar que lo que sale no es pis. De todas maneras, es importante tener claro que
no siempre pasa. Desde hace algunos años, la eyaculación empezó a verse reflejada en el porno, esquides toda una categoría. Y existe tal nivel de confusión que una de las preguntas que más recibo es, yo no logro eyacular,¿ qué me pasa? No tengo orgasmo si no eyaculo. No todo el mundo eyacula, y que no te haya pasado no quiere decir nada malo. Y, de hecho, no siempre el hecho de expulsar este líquido está ligado al placer, eyaculación
y orgasmo son asuntos separados. La eyaculación de las personas con vulva no coincide en todos los casos con el orgasmo, algunas personas eyaculan antes del orgasmo, otras durante y otras después. Algunas encuentran la eyaculación súper placentera y otras muchs ni se dan cuenta cuando sucede, simplemente sucede en algún momento del encuentro sexual y no les produce un placer específico. Puede pasar que si te genera placer, este sea suficiente
como para alguna vez juntarse con el orgasmo. Pero la eyaculación es un acto que hasta podría ser mecánico, puede llegar a pasar cuando ni siquiera estás excitada es muy raro, pero pasa. El orgasmo no, si no estás caliente, si tu cerebro no quiere, no hay orgasmo. Si se juntan, es casualidad. Esta confusión con la eyaculación en vulvas como algo siempre orgásmico, viene del porno y de medir y aprender todo lo relacionado con el sexo en términos de penes.
Como vivimos en una sociedad que valora lo visual por sobre lo sensorial, el cine porno se fue acomodando a representar de manera visual el orgasmo de las personas con vulva. Sin nuestra eyaculación, solo tenían los tristes y ridículos gemidos que nos asignaron. Por último, quisiera insistir en que la eyaculación y el skirt no son una meta más en
nuestra sexualidad. La estimulación en la próstata, esponja de la uretra, punto G, o como quieras llamarle, puede darnos un placer súper intenso o no, depende de cada une pero la eyaculación no es un objetivo más a cumplir, no es algo que tenemos que lograr. La cultura en que vivimos no puede parar de imponernos mandatos sexuales y de todos los demás tipos también. Claro, cuanto más confundidas, presionadas y frustradas estemos, mejor, porque si nos frustramos pasamos a ser
totalmente funcionales al sistema de consumo. La deuda de nuestra sexualidad no es liberar un chorro, es la información, la deuda es el placer que nos negaron por siglos. Por supuesto, si quieres probar cómo hacerlo, hazlo, hay mil tutoriales en internet sobre el tema, seguramente algo divertido en el camino vas a encontrar, pero no te pongas la eyaculación como objetivo y que no termine en frustración si no sucede. No pasa nada si no eyaculas. No te estás perdiendo
de nada. Cada persona tiene su propia y única experiencia sexual, organizada a su propia y única manera, nunca nos funciona todo de la misma manera que a la otra. Intersexualidad y mutilación. Al principio del capítulo explicamos que clítoris y penes son homólogos, como resultado del mismo origen del embrión. Pero muchos embriones los XXY, mientras se desarrollan, responden distinto a la tanda de hormonas de la que hablamos al principio. No se definen para un lado o para el otro,
son intersexuales. Y le bebé que nace a partir de uno de estos embriones lo hace con una configuración en sus genitales diferente a la norma binaria establecida por la ciencia, que nos mostró solo dos bastantes limitadas opciones de genitales, que en realidad son los dos extremos de un espectro mucho más grande. Las variaciones pueden ser en los genitales
externos o en los órganos sexuales internos. Intersex es un término que se utiliza para llamar a las personas que nacen con configuraciones de su aparato sexual distintas a las que nos muestran los libros en los genitales, en las gónadas, en los niveles hormonales o en los patrones cromosómicos. Así como pasa con el género, nos enseñaron que hay una manera de ser mujer y una sola manera ser varón y que esto tiene que ver con lo que tenemos
entre las piernas. En la escuela, en internet, en los videos, hoy en día se nos muestra una única forma posible de vulva y de pene, pero dentro de las infinitas posibilidades existe la posibilidad de los genitales intersex. Hay muchas formas de ser intersex, muchas posibilidades de organizaciones diferentes de los genitales, y ninguna es determinante del género ni de
la orientación sexual de esa persona. Que los genitales se parezcan más a una vulva que a un pene no significa que esa persona sea mujer ni que le tengan que gustar los varones. Lo único que importa es cómo se identifica y cómo se siente esa persona. Quizás tiene genitales más parecidos a un pene, pero se reconoce como mujer,
o se reconoce varón, o se autopercibe no binarie. La decisión de la vivencia sexual, su identidad, su expresión y percepción de género siempre está en la persona, no en la apariencia de los genitales, ni debería ser una decisión de les mediques. Intersex es un término que se utiliza para llamar a las personas que nacen con configuraciones de su aparato sexual distintas a las que nos muestran los libros en los genitales, en las gónadas, en los niveles
hormonales o en los patrones cromosómicos. 12. Variantes de las formaciones de los genitales externos. Existen muchas más variantes posibles de genitales más que la clásica formación de vulva y pene tal como la conocemos. Tampoco ser intersex significa que hay que operar a esos bebés apenas nacen o en sus primeros años de vida solo para que los genitales externos se vean visiblemente más parecidos a lo que la
medicina dice que tienen que ser. ni hay por qué operarles en el momento en que se llegan a identificar con un género en particular. La única manera en la que la cirugía debería ser necesaria durante la primera infancia es cuando hay un riesgo de salud o, con el correr del tiempo, cuando la misma persona lo solicite, sabiendo perfectamente cuáles son las consecuencias y las ventajas de la
operación que se le ofrece. Los cuerpos intersexantes llamados hermafroditas son cuerpos patologizados por la ciencia, que intenta desde años alinearlos a la norma a través de cirugías muchísimas veces innecesarias. Suelen dejar marcas a nivel físico y a nivel psicológico y tienen que ver con la apariencia de los genitales y la obsesión de este mundo por lo que tenemos entre las piernas. No todos los casos de intersexualidad se detectan al nacer, algunos tipos de intersexualidad se detectan en
la pubertad o adolescencia. Hay muchas variantes de la intersexualidad, penes que quedan demasiado chicos para que el sistema médico los considere como tales, glandes del clítoris demasiado grandes que pueden o no quedar atravesados por la uretra, bulbas por fuera que adentro tienen testículos o no tienen útero. Todas las variantes han sido tratadas por años de las maneras
más espantosas. La enfermedad, la patología, no es de las personas intersex, es de una cultura y una sociedad que piensa que para ser parte necesitamos tener los genitales TAS de la misma manera. Muchas veces a las personas se las opera reiteradas veces, desde sus primeras infancias hasta la adolescencia, para construirles una vagina o un pene funcional al sistema
de la penetración, lo cual puede ser extremadamente traumático y abusivo. Además, a esa persona pueden haberle asignado los genitales con los que en su adultez no se identifique, y hay muchísimos testimonios que hablan de dolor, anorgasmia o dificultad para tener orgasmos, insatisfacción, depresión, etc. Muchas veces, cuando hablo de intersexualidad en mis espacios de trabajo, me dicen, ah, estás hablando de hermafroditas, pero no. La
palabra hermafrodita es antigua y arrastra un significado bastante penoso. Hermafroditas son las plantas que tienen ambos sistemas sexuales, o los caracoles, por ejemplo, pero no las personas. Su uso para referirse a seres humanos deriva de la antigüedad, cuando se creía que el carácter sexual de la persona estaba
determinado por las gónadas que tenía testículos ovarios. Y si bien hay quienes tienen ambos tipos de tejidos dentro, ningún ser humano tiene la capacidad de generar óvulos y espermatozoides a la vez. El término hermafrodita es confuso y mitificante, pero aún se sigue usando así como en Wikipedia. Por ejemplo, aún se mencionan estas condiciones de nacimiento como patologías. Todavía falta un montón de trabajo sobre este tema. Dos aclaraciones.
La intersexualidad está representada en la primera de la sigla Luticti, pero no es una orientación sexual. Y, por último, la intersexualidad no es un tercer género. Se puede ser intersex varón, intersex mujer, intersex trans, intersex no binarie, intersex mujer lesbiana, se puede ser lo que cada quien desee. El sistema
clitorial completo. Entonces, la mayor parte de las personas que nacemos con vulva, tenemos todo lo que acabamos de ver, clítoris, vagina, útero, próstata, etc. Entonces,¿ por qué tal sentimos diferente el placer u orgasmeamos de maneras distintas? Porque a pesar de que tenemos el mismo sistema clitorial, tenemos pequeñas diferencias geográficas y geométricas en cómo ese clítoris, vulva, vagina, útero están diagramados en nuestro interior.
y eso hace que experimentemos el placer de distintas formas. Por un lado están las conexiones nerviosas, que son únicas e irrepetibles. Podemos tener mayor concentración de terminales nerviosas en la entrada de la vagina, en el glande del clítoris, a la derecha, a la izquierda, arriba, abajo, podemos tener zonas con nulas terminales o zonas con demasiadas que nos den una sensibilidad extrema en esa área. O zonas con la cantidad perfecta para que el tacto, la presión o
la vibración en ellas se sienta increíblemente hermosa. No hay nada que podamos asegurar que funciona para tats quienes tenemos vulva. Así como tampoco podemos asegurar que algo nos va a disgustar a tats por igual. Por otro lado, las variantes anatómicas dentro del mismísimo sistema clitorial también son infinitas. Me gusta la comparación que hace Emily Nagoski, autora de Come
as you are, con nuestra cara. TAS tenemos cara, tenemos ojos, nariz, boca, frente, cachetes, etc. Pero TAS tenemos pequeñas diferencias de tamaños y ubicaciones que hacen a los rasgos particulares de cada une, ojos más grandes, más chicos, nariz más larga o más corta, boca más gorda o más finita. Lo mismo pasa con todo el sistema clitorial, es distinto para cada une. Podemos tomar como
ejemplo la penetración o la estimulación vaginal con dedos. La manera en que la sientas tiene mucho que ver con cómo tengas diagramados los bulbos del clítoris, la esponja de tu uretra, etc. Trata de imaginar todo lo que se puede estimular intravaginalmente, con uno o varios dedos, o un pene o un dildo, y con los movimientos, tactos, presiones o vibraciones se pueden estimular los bulbos del clítoris, la esponja de la uretra, el cervix, etc., Por ejemplo, puede
ser que tengas los bulbos del clítoris bien cortitos o más separados del canal vaginal o con pocas terminales nerviosas o apuntando levemente hacia atrás. En cualquiera de esos casos, puede que la estimulación vaginal no te genere nada, absolutamente nada. Tu placer y orgasmos van a pasar por otros estímulos.
Puede que los búlbulos tengas más pegados al canal vaginal, un poquito más largos o más gordos, o que algo en la configuración de tu clítoris entre en contacto con tu vagina y sea estimulado ante la penetración, pero que no tengas la cantidad de terminales nerviosas necesarias para que ese estímulo genere orgasmos, a pesar de que sientas placer. o puede simplemente gustarte mucho ese estímulo por cualquier otro
motivo y que eso te haga orgasmear. Y puede que tengas todo dado y configurado como para tener orgasmos y placerear con la estimulación interna del clítoris a través de
la vagina. Incluso puede pasar que tengas los bulbos del clítoris largos, grandes, o que en tu cuerpo todo esté diagramado bien juntito, o que los nervios y músculos que pasan por alrededor de tu ano también atraviesen al clítoris de tal forma que a través de la penetración anal sean estimuladas partes de tu sistema clitorial que te produzcan orgasmos.
Y solo estamos hablando de los bulbos. Pensá en todas las variantes que puede haber en el glande, en la esponja de la uretra, en el largo y ancho de la vagina, en el cérvix, de los dedos, de los cuellos, hombros, panzas, etc., más todas las variantes que tu ciclo menstrual causa en
tus gustos sexuales y menstruas. Justamente por eso, la mayoría de los tips que pueden aparecer en las redes sociales, revistas o en libros de sexualidad de esos que aseguran lo que les gusta a las mujeres resultan bastante inútiles si los generalizamos para tats, y muchas veces llevan a que a quien no le funciona el tip sienta que está rote o mal, o que algo le falla. Quizás libera a un montón de personas que se identifican, pero
a la vez encarcela a otras. El único tip, si cabe llamarlo así, es que cada persona tiene su propia y única sexualidad, sus propias zonas erógenas, sus gustos, sus tiempos, sus ritmos, el orden en que le gustan las prácticas y, si menstrua, las variantes que el ciclo menstrual le genere
también son propias de cada persona. Por eso no hay una única forma de explorar el cuerpo humano sexualmente, hay tantas formas como cuerpos que habitan la tierra, incluso más, porque cada cuerpo va cambiando y mutando sus gustos sexuales a lo largo de su vida. No existen elolos tips para satisfacer a alguien, sea cual sea su género e identidad sexual, tenga vulva o pene, o cualquier otra cosa.
Siempre tenemos que tratar de entender a cada persona como un individuo particular, una persona a la que descubrir sin usar preconceptos o estereotipos, que además suelen estar basados en el binarismo varón-mujer. Y ante todo, diálogo y comunicación. Derribar los mitos, conocer nuestra historia y nuestros cuerpos. Hemos roto un tabú más, y eso ya es un acto de valentía.
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