La Promesa – Pancho Madrigal
Gorgonio siempre que iba al pueblo se picaba

Gorgonio siempre que iba al pueblo se picaba
Don Leoncio era muy viejito y ojo alegre
Le comenzó una fea tos a Aniceto que no se le quitaba
Este alcalde fue inolvidable
Doña Genara no dejaba de hacer sus negocitos
En este pueblo estaban pasando dificultades por que no llovía
Don Roque era gran devoto de la virgen María
Don Chon tenía mucho dinero y la gente decía cosas sobre el
Filiberto se aprovechaba de la bondad de Doña Genara
Rateros como este había pocos en este pueblo
Y así fue como el bandolero brujo se tomó el pueblo de Murra
Don Melchor era el barbero del Galope y era buen conversador
Ruperto parecía dundo, pero al parecer no tanto
No podía encontrar una empleada Don Alcibíades
Sofia tenía muchos antojos y Concho la tenía que complacer
Doña Lola era una anciana adinerada pero no le soltaba ni un cinco a sus hijos
Tino Colindres no le tenía miedo a nada
Aniceto Prieto se aventuró a buscar futbolistas nicas en Costa Rica
Se aproximaba la llegada del primer tren al Galope y Felipito estaba trabajando
Llego un nuevo padrecito a Masatepe, pero estaba en desacuerdo con el cristo de la ermita
El hermano de Doña Genara le pidió el favor que le diera donde tener a su hija para que estudiara
Juan era un hombre muy vivián y muy pinche
Felipito andaba jalando con la Lucindita, pero tenía que conseguir un amigo para la hermana
Felipito regreso al Galope siendo todo un profesional
Tenía muchas dudas Orontes, así que decidió consultarle al padrecito
Toño era bueno para ponerle malos apodos a la gente
Cuando Tinaja andaba picado le daban ganas de patear la puerta
Olegario era un campesino que consiguió empleo en un dispensario
A don Chilo le encantaba ponerle apodos a la gente y era muy enamorado
Don Ventura era un poco viejo, pero tenía bastante plata y era muy enamorado