El Adivino – Pancho Madrigal
Este adivino llegó al Galope y según que era un mago real

Este adivino llegó al Galope y según que era un mago real
Wiliberto era un anciano muy experimentando, inteligente y amable
Terencio Guido era malo como el solo y le tenía mucha envidia a Matías
Un enorme tigre andaba rondando El Galope y se estaba comiendo los animales
Está fue la herencia que don Alcides le dejó a su hijo
Se decía que Nemesio tenía pacto con el diablo, porque no trabajaba
Nadie se atrevía a pedirle permiso a don Calixto para visitar a su hija la Tenchita
Doña Tana vivía cerca de la iglesia y escuchaba cosas extrañas por las noches
Arístides era enamorado de la Cholita pero ella no se podía casar con el
Pánfilo era niño viejo, nunca trabajaba y le gustaba andar de casa en casa
Era una hermosa chanchita La Torcuata
Cuando no existía el estanco de La Gerardona había otro llamado La Miel de Los Gorriones
Doña Quina pasaba en pleitos con su marido
José era el mejor campisto de la hacienda y el preferido del patrón
Chinto era campisto, pero no le gustaba el monte. Lo que quería era ser raso
Don Pancracio andaba un poco deprimido ya que no hallaba que hacer
Don Cástulo era el único barbero de este pueblo y era medio sordo
El pueblo quería que dieran las horas y el alcalde les hizo la promesa de resolver esa necesidad
Filiberto consiguió trabajo con este Yankee
Nadie le podía ganar a Felipito y Filiberto en el billar del Galope
Don Dionisio y su esposa solo pasaban en pleitos
Efemérides andaba en todo en este pueblo, hasta llego a ser alcalde
"Buche de Oro" narra la historia de Doña Chica, una terrateniente acaudalada que, a pesar de sus riquezas, vivía como mendiga y se quejaba constantemente de su pobreza. Su secreto es expuesto accidentalmente cuando su dinero oculto cae a la vista de otros. La historia culmina con su trágico final a manos de un hijo impaciente que desea sus riquezas enterradas, sirviendo como una advertencia sobre la avaricia y sus consecuencias.
Aniceto le fue hacer un mandado a doña Tula y se encontró con una hermosa muchacha
Se le estaban perdiendo los nacatamales a mama Isidora
Don Juan Dionisio era un hombre muy devoto
El Maitro Arquímedes era el hombre a seguir hasta que bebía guaro
Don Felipe tenía un mandador muy honrado
Doña Efemérides tenía un carácter muy fuerte, casi nadie la aguantaba
En esta ocasión Aniceto decidió aprender el oficio de la sastrería