La Fabula de Don Alcibiades – Pancho Madrigal
Así era en los tiempos de antes, casi igual que ahora

Así era en los tiempos de antes, casi igual que ahora
Francisco era un pobre campesino que nunca se despegaba su cutacha de cruceta
Este hombre era muy decidido y quería llegar a ser comandante
Don Chayo Suazo caía preso a cada rato
Llegó un nuevo padrecito al Galope y a Filiberto le toco ser el sacristán
Aniceto vivía soñando con conocer la ciudad
Felipito consiguió trabajo de mensajero en El Galope
Moncho era cazador de venados, pero pasaba peleando con su mujer por esa razón
No había otro avaro como don Sofonías
Bembenuto tenía fama de guitarrero, borracho y poeta
Felipito se había vuelto gran devoto y sabía mucho sobre la vida y milagro de los santos
Era muy difícil quedar bien con Don Tano, y no terminaba sus trabajos
Hace mucho tiempo llego un grupo de curitas a Santo Tomás
Don Matías tenía gran fama de adivinador y de mago, todos los días lo buscaban
Don Brunildo era barbero de oficio, y también vendía guaro
Don Tino era un viejito sastre, solterón y enamorado como el solo
Don Alcibíades tenía su tienda en El Galope, pero le faltaba un ayudante
El sueño de Don Tobías era llegar a ser alcalde
El espíritu navideño llego al Galope
La Serapia vendía tamales en el mercado y vivía con la esperanza de ser rica
Ladislao era muy sencillo y respetuoso pero su patrón era un bandido y andaba atrás de su hija
Felipito estaba muy orgulloso porque al parecer su perro era muy inteligente
Doña Susanita era una ancianita demasiado beata, desde jovencita había sido así
Don Chano pasaba contando cuentos por las noches en esta hacienda
Míster Bardey llegó a este lugar y necesitaba un guía
Don Chombo a todo le ponía un pero
Felipito y Filiberto decidieron buscar trabajo fuera del Galope
Doña Melania era muy temperamental cuando atendía en su ventecita
Don Chico era muy viejito, soltero y muy enamorado
En este pueblo no había cura, pero de vez en cuando llegaba uno a visitarlos