2020-ABR 13 Un buen fundamento para el tiempo que está por venir - Gary E. Stevenson
Durante los próximos años, ruego que permitamos que estas mejoras que se hagan en el Templo de Salt Lake nos conmuevan e inspiren.

Durante los próximos años, ruego que permitamos que estas mejoras que se hagan en el Templo de Salt Lake nos conmuevan e inspiren.
El Libro de Mormón proporciona nutrición espiritual, prescribe un plan de acción y nos conecta con el Espíritu Santo.
Los invito a que recuerden cada día la grandeza del Padre Celestial y de Jesucristo, y lo que Ellos han hecho por ustedes.
El mensaje central del Libro de Mormón es restaurar el verdadero conocimiento de la función esencial de Jesucristo en la salvación y exaltación de la humanidad.
Podemos realizar cosas difíciles y ayudar a los demás a hacer lo mismo porque sabemos en quién podemos confiar.
Los hechos históricos y los testigos especiales del Libro de Mormón testifican que su salida a luz fue realmente milagrosa.
Al orar con fe, somos una parte fundamental de la obra del Señor conforme Él prepara el mundo para Su segunda venida
El Señor nos está intentando ayudar, a todos nosotros, a que Su evangelio profundice más en nuestro corazón.
Cuando las dificultades personales o las condiciones del mundo que están fuera de nuestro control oscurecen nuestra senda, los recuerdos espiritualmente decisivos de nuestro libro de la vida son como piedras brillantes que ayudan a iluminar el camino que tenemos por delante.
Como mujeres de fe, podemos extraer principios de verdad de las experiencias del profeta José que proporcionan ideas para recibir nuestra propia revelación.
Para asegurar un juicio justo, el sacrificio expiatorio del Salvador despejará la maleza de la ignorancia y las espinas dolorosas del daño que hayan causado otras personas
Siempre debemos tener presente el precio que José y Hyrum Smith pagaron, así como muchos otros hombres, mujeres y niños fieles, para establecer la Iglesia.
Debemos procurar, de todas las maneras posibles, escuchar a Jesucristo, quien nos habla por medio del poder y la ministración del Espíritu Santo.
Los invito a volver cada vez más el corazón, la mente y el alma hacia nuestro Padre Celestial y Su Hijo, Jesucristo.
Fe significa confiar en Dios en los buenos tiempos y en los malos, aunque eso incluya algo de sufrimiento hasta que veamos Su brazo revelarse a nuestro favor.
Fe significa confiar en Dios en los buenos tiempos y en los malos, aunque eso incluya algo de sufrimiento hasta que veamos Su brazo revelarse a nuestro favor.
Solo la fe y la palabra de Dios que llenan el alma interior son suficientes para sostenernos y permitirnos obtener acceso a Su poder.
Hacer justicia es actuar honorablemente. Actuamos honorablemente con Dios al humillarnos para andar con Él. Actuamos honorablemente con los demás al amar la misericordia.
Una parte importante del plan de nuestro Padre Celestial es la oportunidad de comunicarnos con Él siempre que queramos.
Los momentos de aflicción y desilusión no cambian la mirada atenta del Señor, quien nos contempla favorablemente, bendiciéndonos.
Cuando ponemos en práctica la paciencia, nuestra fe aumenta. Y a medida que nuestra fe aumenta, también lo hace nuestro gozo.
La bendición más grande que recibiremos cuando hayamos probado ser fieles a nuestros convenios durante nuestras pruebas será un cambio en nuestra naturaleza.
¿Estás dispuesto a dejar que Dios prevalezca en tu vida? ¿Estás dispuesto a permitir que Dios sea la influencia más importante en tu vida?
A medida que el mundo hable menos de Jesucristo, hablemos nosotros más de Él.
El Señor está al tanto de los desafíos que afrontan. Él los conoce, los ama, y les prometo que enviará ángeles para que los ayuden.
Luchar contra las tentaciones requiere toda una vida de diligencia y fidelidad; pero, por favor, sepan que el Señor está listo para ayudarnos
El Salvador nos enseña cómo sentir paz y calma aun cuando los vientos soplan con intensidad a nuestro alrededor y las enfurecidas olas amenazan con hundir nuestras esperanzas.
Hoy extiendo mi invitación a orar a todas las personas de todos los países del mundo.
El futuro será glorioso para los que estén preparados y los que continúen preparándose para ser instrumentos en las manos del Señor.
Nuestra fe inquebrantable en la doctrina del evangelio restaurado de Jesucristo guía nuestros pasos y nos brinda gozo.