2020-OCT 18 Hermanas en Sion - Henry B. Eyring
Serán una fuerza esencial en el recogimiento de Israel y en la creación de un pueblo de Sion.

Serán una fuerza esencial en el recogimiento de Israel y en la creación de un pueblo de Sion.
A medida que vengamos a Jesucristo al ejercer la fe en Él, arrepentirnos, y hacer y guardar convenios, nuestro quebranto, cualquiera que fuera la causa, puede sanar.
Mediante Jesucristo se nos da fortaleza para hacer cambios duraderos. A medida que nos volvamos a Él con humildad, Él incrementará nuestra capacidad para cambiar.
Al buscar la unión de sentimientos, invocaremos el poder de Dios para hacer que nuestros esfuerzos sean completos.
Dios ha preparado a Sus hijos y Su Iglesia para este momento.
Todos podemos apreciar lo mejor de nuestra cultura terrenal individual y participar plenamente en la cultura eterna que emana del evangelio de Jesucristo.
Por medio de Jesucristo, podemos escaparnos de las agonías merecidas de nuestras fallas morales y superar las agonías inmerecidas de nuestros infortunios terrenales.
Al procurar estar preparados en lo temporal, podemos afrontar las pruebas de la vida con mayor confianza.
Podemos llegar a ser, a nuestra manera, parte del cumplimiento de las profecías y promesas del Señor; parte de la forma en que el Evangelio bendice al mundo.
La forma más segura de hallar gozo en esta vida es unirse a Cristo para ayudar a los demás.
Si una cantidad suficiente de nosotros y nuestros vecinos nos esforzamos por guiar nuestras vidas por la verdad de Dios, abundarán las virtudes morales que se necesitan en toda sociedad.
Saber que todos somos hijos de Dios nos proporciona una visión del valor de otras personas y la capacidad de elevarnos por encima de los prejuicios.
Comiencen ahora el proceso para llegar a ser “recomendados al Señor”, para que Su Espíritu esté con ustedes en abundancia.
En este punto decisivo a los doscientos años de historia de nuestra Iglesia, comprometámonos a vivir con rectitud y estar unidos como nunca antes.
Mediante el poder del Espíritu Santo, Cristo nos permitirá vernos a nosotros mismos y ver a los demás como Él lo hace.
Solo con la ayuda divina del Salvador todos podemos progresar para llegar a ser como Él.
Ahora es el momento de prepararnos y probarnos a nosotros mismos que estamos dispuestos y somos capaces de hacer todo lo que el Señor nuestro Dios nos mande.
La obra del Señor sigue adelante con firmeza.
Mantengan sus convenios y bendiciones del templo en primer plano en la mente y el corazón. Sean fieles a los convenios que han hecho.
Un principio del Evangelio es una pauta basada en la doctrina para el justo ejercicio del albedrío moral.
Testifico que hoy la gloriosa luz de la verdad brilla refulgente en toda la tierra.
La diferencia de la senda de los convenios es singular y eternamente significativa.
Al intensificar nuestra fe en Cristo, recibimos luz en una medida cada vez más intensa hasta que esta disipa todas las tinieblas.
Los milagros, las señales y las maravillas abundan entre los seguidores de Cristo hoy en día, tanto en la vida de ustedes como en la mía.
Nuestra creencia en la inspiración divina otorga a los Santos de los Últimos Días una responsabilidad única de sostener y defender la Constitución de los Estados Unidos y los principios del constitucionalismo.
La fe en Jesucristo es el poder más grandioso que tenemos a nuestro alcance en esta vida. Al que cree, todo le es posible.
Debido a Su sacrificio expiatorio, el Salvador tiene poder para limpiar, sanar y fortalecernos uno por uno.
¡Si establecemos nuestro fundamento sobre Jesucristo, no podemos caer!
Me gustaría compartir tres maneras específicas en que nuestro Padre Celestial manifiesta Su amor por nosotros, Sus hijos.
Tenemos el ejemplo perfecto de Jesucristo a seguir, y el trayecto hacia nuestro hogar eterno es posible solamente gracias a Sus enseñanzas, Su vida y Su sacrificio expiatorio.