2021-ABR 23 Proseguir a la meta - Edward Dube
No se trata tanto de lo que estamos afrontando en la vida, sino en quién estamos llegando a ser.

No se trata tanto de lo que estamos afrontando en la vida, sino en quién estamos llegando a ser.
Invito a todos los que sienten pesar, los que se preguntan qué sucede cuando morimos, a que pongan su fe en Cristo.
Mediante la redentora expiación y la gloriosa resurrección de Jesucristo, los corazones quebrantados pueden ser sanados, la angustia puede convertirse en paz y la aflicción puede convertirse en esperanza.
Cuando nos arrepentimos sinceramente de nuestros pecados, permitimos que el sacrificio expiatorio de Cristo surta efecto plenamente en nuestra vida.
Si observan su vida con espíritu de oración, creo que verán las muchas maneras en las que el Señor los ha estado guiando a través de estos tiempos difíciles.
Jesucristo ha hecho todo lo que es esencial para nuestra travesía por la vida terrenal hacia el destino señalado en el plan de nuestro Padre Celestial.
El propósito de que recibamos el sacerdocio es permitirnos bendecir a las personas en representación del Señor, y hacerlo en Su nombre.
Dios nos ha enviado aquí, ahora, a esta época transcendental de la historia.
Estoy absolutamente seguro de que ustedes, jóvenes, pueden hacer esto debido a algo que tiene que ver con su identidad y el enorme poder que hay en ustedes.
El obispo tiene una función primordial de servir como pastor y guiar a la nueva generación hacia Jesucristo.
Anhelamos ayudar a todos quienes se sienten solos o sienten que no pertenecen. Permítanme mencionar, en particular, a quienes en este momento son solteros.
Jesucristo es la luz que debemos sostener en alto incluso durante los tiempos oscuros de nuestra vida terrenal.
Como hijos de Dios que guardan los convenios, amamos, honramos, nutrimos, protegemos y recibimos con alegría a esos espíritus que llegan del mundo preterrenal.
Jesucristo comprende la injusticia y tiene el poder de proporcionar la solución
Necesitamos a todos en cada barrio y rama: a los que sean fuertes y a los que quizás tengan dificultades; todos son necesarios.
Los instrumentos que necesitamos para crear un día más brillante y desarrollar la economía de la bondad genuina los proporciona el evangelio de Jesucristo en abundancia.
Es en el templo donde podemos recibir la seguridad de las conexiones familiares amorosas que continuarán después de la muerte y que durarán por la eternidad.
En esta época de Pascua de Resurrección, Jesucristo nos invita a llegar a ser, como Él, un buen samaritano; a hacer de Su mesón (Su Iglesia) un refugio para todos.
Cuando se muestren amables, cuidadosos y compasivos, les prometo que alzarán los brazos caídos y sanarán los corazones.
La responsabilidad de seguir el ejemplo del Maestro y de enseñar como Él recae exclusivamente en cada uno de nosotros.
No podemos esperar que la conversión sea algo que simplemente les suceda a nuestros hijos. La conversión accidental no es un principio del evangelio de Jesucristo.
Dios está entre nosotros, participa personalmente en nuestra vida y de forma activa guía a Sus hijos.
Bienvenidos a la conferencia general y al privilegio de escuchar la voz del Señor.
Hoy les ruego que contrarresten el encanto del mundo dedicando tiempo al Señor en su vida, todos y cada uno de los días.
Cuando estamos dispuestos a seguir el consejo del Señor cual fuere revelado mediante Su profeta viviente, en especial si este es contrario a nuestro pensar original, requiriendo [de nosotros] humildad y sacrificio, el Señor nos bendice con más poder espiritual.
Centrarse en las cosas más importantes —especialmente aquellas cosas que se encuentran “a lo lejos”, las cosas eternas— es una de las claves para transitar por esta vida.
Sé que Su evangelio puede brindarnos esperanza, paz y gozo no solo ahora, sino que también bendecirá a innumerables personas de las generaciones futuras.
Afrontamos mejor nuestros huracanes espirituales creyendo en Cristo y guardando Sus mandamientos.
Cada esfuerzo que hagamos por cambiar, por muy pequeño que nos parezca, podría marcar la mayor diferencia en nuestra vida.
El guardar convenios activa el poder del sacrificio expiatorio de Jesucristo para brindar fortaleza e incluso gozo a ustedes los que sufren.