2021-OCT 32 Dar santidad al Señor - L. Todd Budge
El sacrificio no se trata tanto de “renunciar” sino de “dar” al Señor.

El sacrificio no se trata tanto de “renunciar” sino de “dar” al Señor.
La confianza en Dios y la confianza en unos a otros trae las bendiciones de los cielos.
Siempre que ocurra cualquier tipo de conmoción en su vida, ¡el lugar más seguro, desde el punto de vista espiritual, es vivir dentro de los límites de sus convenios del templo!
Nunca ha sido tan importante procurar la paz personal.
El “orden secuencial” es una manera simple, natural y eficaz para que el Señor nos enseñe principios importantes a nosotros, Sus hijos.
Cuando el amor de Cristo envuelve nuestra vida, tratamos los desacuerdos con mansedumbre, paciencia y bondad.
Dejen que su narrativa sea una de fe en la que siguen a Aquel que es su ejemplo, el Salvador Jesucristo.
Necesitamos una infusión continua y diaria de luz celestial. Necesitamos “tiempos de refrigerio”, tiempos de restauración personal.
La fe en Jesucristo es la clave para recibir las revelaciones de la verdad.
Mi invitación de hoy es sencilla: compartan el Evangelio. Sean ustedes mismos y alcen la luz.
Ser un seguidor de Cristo implica esforzarse por adaptar nuestras acciones, conducta y vida a las del Salvador.
Cuando sientan que han fallado demasiadas veces como para seguir esforzándose, recuerden que la expiación de Cristo es real, como también lo es la gracia que esta hace posible.
Las Escrituras y nuestro conocimiento de Dios son dádivas, dádivas que a menudo no valoramos. Apreciemos esas bendiciones.
El poder sanador del Salvador no consiste solo en Su capacidad para sanar nuestros cuerpos, sino en lo que quizás sea más importante aún: Su capacidad para sanar nuestros corazones.
Los esfuerzos pequeños tienen un gran impacto a nivel colectivo, y magnifican las muchas cosas que hacemos individualmente como discípulos de Jesucristo.
¿Qué cosas pueden hacer en su vida para demostrar que aman al Señor en primer lugar?
Que podamos mantener el Evangelio sencillo al asumir nuestras responsabilidades divinamente asignadas.
¿Cómo reaccionamos ante nuestras aflicciones? ¿Nos sentimos agradecidos porque nos centramos más en nuestras bendiciones que en nuestros problemas?
Más que nunca, debemos afrontar la realidad de que nos estamos acercando cada vez más a la segunda venida de Jesucristo.
¿Qué cosas meditas? ¿Qué cosas te importan mucho? ¿Cuáles son las cosas de tu alma?
Permítanme compartir varias observaciones que he advertido conforme nuestra familia ha atravesado pruebas.
El amor de Dios no se encuentra en las circunstancias de nuestra vida, sino en la presencia de Él en nuestra vida.
Mediante la oración, el estudio de las Escrituras y los actos podemos obtener acceso a las bendiciones del cielo y llegar a ser mejores seguidores del Salvador Jesucristo
Honrar los convenios nos arma con rectitud y con el poder de Dios en gran gloria.
Las Escrituras enseñan claramente el origen y la necesidad de una iglesia dirigida por nuestro Señor, Jesucristo, que cuente con Su autoridad.
Invito a que todos sigamos aumentando nuestra fe en Cristo, quien continúa cambiando la vida de todos los que lo buscan.
En el tiempo del Señor, lo que más importa no es dónde comenzamos, sino hacia dónde nos dirigimos.
Nuestro Padre y nuestro Redentor nos han bendecido con mandamientos, y cuando los obedecemos, sentimos Su amor perfecto de manera más plena y más profunda.
La expresión de compasión hacia los demás es la esencia del evangelio de Jesucristo.
La mejor forma en que pueden mejorar el mundo consiste en preparar al mundo para Cristo, invitando a todos a seguirlo.