2021-OCT 02 La mayor posesión - Jeffrey R. Holland
Cada uno de nosotros ha de venir a Cristo con el compromiso inamovible para con Su evangelio.

Cada uno de nosotros ha de venir a Cristo con el compromiso inamovible para con Su evangelio.
Hagan de esta conferencia un tiempo para deleitarse con los mensajes que el Señor nos dé a través de Sus siervos.
Ahora es el momento en el que podemos aprender. Ahora es el momento en el que podemos arrepentirnos. Ahora es el momento en el que podemos bendecir a los demás.
Si deseamos que el Salvador nos eleve hacia el cielo, entonces nuestro compromiso con Él y Su evangelio no puede ser casual ni ocasional.
Dentro del redil de Dios experimentamos el cuidado vigilante y sustentador del Buen Pastor y somos bendecidos al sentir Su amor redentor.
Que el recuerdo de lo que han visto nuestros ojos y han sentido nuestros corazones aumente nuestra maravilla por el sacrificio expiatorio del Salvador.
No hay sustituto para el tiempo que ustedes pasan en las Escrituras, escuchando al Espíritu Santo que les habla directamente.
Seamos discípulos seguros, sin disculparnos; valientes, sin timidez; fieles, sin temor; mientras sostenemos en alto la luz del Señor en estos últimos días
La senda hacia la perfección es la senda de los convenios y Jesucristo es el centro de todas las ordenanzas y los convenios.
El propósito de la doctrina y las normas de esta Iglesia restaurada es preparar a los hijos de Dios para la salvación en el Reino Celestial y la exaltación en su grado más alto.
Quisiera sugerir cinco acciones concretas que podemos realizar para ayudarnos a mantener un ímpetu espiritual positivo.
Sigamos a nuestro Salvador Jesucristo y Su evangelio al llegar a ser autosuficientes a lo largo de nuestra vida y enseñando esto a nuestros niños y jóvenes.
Las heridas y las diferencias se pueden resolver, e incluso sanar, cuando honramos a Dios, el Padre de todos nosotros, y a Jesucristo, Su Hijo.
De tal manera nos amó Dios que envió a Su Hijo Unigénito, no para condenarnos, sino para salvarnos.
Al amar, compartir e invitar, tomamos parte en esa obra grande y gloriosa que prepara la tierra para el regreso de su Mesías.
Él puede sanar la relación rota con Dios, las relaciones rotas con los demás y aquellas partes de nosotros que están rotas.
Independientemente de lo que pueda conllevar nuestra experiencia terrenal, podemos confiar en Dios y hallar gozo en Él.
Las invito a centrar su vida en Jesucristo y a recordar las verdades fundamentales que hay en el lema de las Mujeres Jóvenes.
Si elegimos hacer convenios y guardarlos, seremos bendecidas con más felicidad en esta vida y una gloriosa vida eterna venidera.
Al centrar nuestra vida en Jesucristo, seremos bendecidas con fortaleza espiritual, satisfacción y gozo.
Nosotras podemos acudir al Salvador para recibir la fortaleza y sanación que nos permitirán hacer todo lo que se nos envió a hacer aquí.
Honramos a las hijas de Dios en esta sesión especial al concentrarnos en los asuntos que les conciernen a ellas y a sus organizaciones.
Nuestra conversión personal incluye la responsabilidad de compartir el evangelio de Jesucristo con el mundo.
Al humillarnos y ejercer la fe en Jesucristo, la gracia de Cristo y Su infinito sacrificio expiatorio hacen posible cambiar.
Testifico que el plan de felicidad funciona. Fue creado por su Padre Celestial, quien los ama.
Por favor, vengan y encuentren a su familia, todas sus generaciones, y tráiganlas a casa.
Nacimos en esta época por un propósito divino: el recogimiento de Israel.
Jesús ha vencido los abusos y maltratos de este mundo para darles el poder, no solo de sobrevivir, sino de que un día, por medio de Él, puedan vencer e incluso conquistar.
Comiencen su búsqueda de la felicidad aceptando la abundancia que ya hemos recibido del Dador de toda buena dádiva.
Cuando las tormentas de la vida lleguen, ustedes pueden permanecer firmes porque se encuentran sobre la roca de su fe en Jesucristo.