Este podcast es patrocinado por pasión a gogo y contadero suite en Villas, gracias por su apoyo y confianza, promesa eterna en una ciudad moderna llena de rascacielos y luces brillantes, viviendo salmas destinadas a encontrarse. Clara y Daniel, ella era una joven artista apasionada por la pintura y la música, mientras que Daniel era otro joven ingeniero y talentoso dedicado a crear estructuras que desafiaban
la gravedad y el tiempo. Se conocieron en una exposición de arte donde clara exhibía sus cuadros en la nueva construcción de Daniel. Él quedó fascinado por la intensidad de sus colores, la profundidad de las imágenes y la historia que contaba. Al admirar cada obra, sus miradas se cruzaron por accidente. Y en ese instante, ambos supieron que estaban destinados a estar juntos por alguna extraña razón que sentían en el pecho. Su amor creció rápidamente.
Salidas al cine a comer helado, ir a restaurantes y convivir juntos para conocerse y disfrutarse más el primer encuentro sexual. Lo sintieron lleno de magia. Él un poco intenso y dominante, clara, más sumisa y tierna. Una combinación perfecta para ambos. Daniel, al final de cada orgasmo, le comentaba a clara que expedía un aroma. A dulce a flores, delicioso. Sin embargo, el destino tenía otros planes para ellos.
Una noche, mientras caminaban por las calles iluminadas del centro de la ciudad, clara fue atropellada por un auto que iba a exceso de velocidad, el conductor iba en estado de ebriedad, pero más adelante. Se estampó contra un muro y también perdió la vida. Daniel, devastado, la sostuvo en sus brazos mientras la vida se escapaba de sus ojos. No puedo perderte clara, digo Daniel con lágrimas corriendo
por su rostro. Te amo más de lo que mis palabras pueden expresarte, mi amor, susurro clara. Con su último aliento y fuerza, prometo que nos encontraremos en otra vida. Nuestro amor es más fuerte que la muerte. Clara falleció en los brazos de Daniel, dejando un vacío inmenso en su corazón. Por un tiempo, los días se volvieron oscuros para él. Pero nunca dejó de creer en la promesa de clara.
Se dedicó a su trabajo con tanta intensidad renovada, creando obras maestras en esencia de las declara. Pasaron los años y Daniel se convirtió en un arquitecto de renombre, conocido por sus estructuras innovadoras y su habilidad para difundir emoción en el acero y el concreto. ¿Su secreto? Era el amor de clara. Una noche, mientras revisaba planos en su estudio, Daniel
sintió una presencia familiar. Al levantar la vista vio a una joven que la recordaba mucho a clara de una manera muy inexplicable, a Ana, una joven de 25 años, la cual. Sería su nuevo asistente contratada para ayudar en su más reciente y grande proyecto. Desde el primer momento, Daniel y Ana sintieron una conexión inmediata.
Sus conversaciones fluían con toda la naturalidad y cada jest y sonrisa despertaban Daniel. Recuerdos de clara e igualmente tenía esa creatividad en el arte que hacía buen complemento con Daniel. ¿Y sus creaciones? Un día, mientras discutían ideas para un nuevo edificio y de la nada, Ana mencionó algo que le hice erizar la piel.
Siempre he sentido que mi vida tenía un propósito, como si hubiera alguien esperando por mí, dijo Ana con una mirada profunda, como si una promesa echa en otra vida, me trajera aquí. Daniel la miró conmovido y atónito. Sabía que era ella y clara. Había vuelto en otra forma, pero con la misma alma y esencia, sin poder contener su emoción, tomó la mano de Ana y le dijo, Eres tú clara, sabía que cumplirías tu promesa. Ahora tengo 54 años y nunca perdí la esperanza.
Ana, confundida pero sintiendo una certeza inexplicable, dejó que Daniela guiara. Juntos caminaron por las calles de la ciudad donde siempre pasaba. La llevó a los mismos lugares, recordando su amor pasado y construyendo nuevas vivencias, aunque Ana no recordaba los detalles de su vida anterior, su corazón. Reconocí a Daniel con el tiempo. El amor de clara y Daniel renació fuerte, profundo, desafiando las barreras del
tiempo y la muerte. Sabían que aunque el destino los había separado, una vez su promesa los había reunido de nuevo. Daniel confirmó que efectivamente. Esa alma era, declara después de sus encuentros sexuales, Ana expedía el mismo aroma a dulce y a flores. Daniel Abrazaba con fuerza su cuerpo en la Alameda Central de esa ciudad. Bajo la luz de la Luna, Daniel y Ana se miraron a los ojos
sabiendo que su amor era eterno. Siempre te encontraré sin importar cuántas vidas vivamos, dijo Daniel besando suavemente Ana y siempre te amaré en cada vida, respondió Ana, si entiende en su corazón la verdad de esas palabras. Así, clara y Daniel, ahora Ana, demostraron que el verdadero amor. Trasciende el tiempo y el espacio y que una promesa hecha con el corazón siempre siempre se cumplirán. Promesa eterna, mi querida gente
bonita. Quiero desearte un feliz año, que venga lleno de proyectos, de amor, de pasión, de muchos orgasmos. De todo lo bonito, yo soy jess y te mando un besote. Agradecemos a nuestros oyentes más ardientes por su donación, su apoyo nos inspire a seguir explorando los rincones más placenteros del deseo, cada susurro, cada gemido y cada historia que escuchas. Sea posible. Gracias a TI. Si nuestra voz te estremece y te dejan con ganas de más, ayúdanos
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