Este podcast es patrocinado por pasión a gogo y contadero suite en Villas. Gracias por su apoyo y confianza. Soy puta. Hoy frente a mi escritorio, me detengo a pensar y reflexionar sobre mí y lo que en verdad quiero. He llegado a la conclusión de que esto no es lo mío. Estoy fastidiada del exceso de trabajo de los pendientes que urgen para entier de verle la cara a mi jefe todos los días para llevarle su taza de café negro con 2 de azúcar.
Estoy harta de llegar a casa y que mis padres me recuerden que me debo de casar, de formar una familia y tener hijos. De ser feliz, según ellos, me recargo más sobre mi vieja silla. Y por mi mente comiencen a pasar los recuerdos de lo que en verdad a mí me gusta hacer. Recuerdo que fui una chica precoz que desde jovencita había descubierto en los cajones de mi padre unas películas 3 x en formato VHS. En cuanto las vi inició mi hambre de sexo a escondidas me frotaba con una almohada o un
peluche. Yo no sabía en ese momento qué era lo que pasaba, pero de mi entrepierna salía un líquido tibio que me hacía sentir muy rico. En la secundaria aprendí cómo masturbarme con los dedos y cuando descubrí el primer orgasmo sentí una liberación en mi cuerpo muy difícil de explicar. Con el tiempo comencé metiendo algo más que mis dedos, un pepino. Fue el indicado, admito que me dolió y que sangré, pero me encanto en la prepa.
Ya había probado más que el pepino, también el plátano y demás cosas que hicieran liberar mi deseo. Ay de esta pasión. Mi cuerpo se había desarrollado un poco más, tenía buen busto, lindas caderas y pompa. Había de dónde agarrar y recibir buenas nalgadas. Cuando me tuvieran como perra, mi cuerpo ya pedía a un hombre que me diera ese placer. Con el tiempo conocí a un chico, comenzamos de amigos y terminamos de novios. Fue el primero al que le hice un oral.
Aprendí bien de las películas, pues no duró mucho y terminó en mi boca. El sabor a semen me hizo en arcada, pero me acostumbré y descubrí que cada hombre. Tiene un sabor distinto. Él a cada rato me pedía que le hiciera una con él. También tuve mi primer encuentro sexual, del cual yo tuve la iniciativa y aunque igual duró muy poco, logró hacerme muy feliz. ¿Fueron torpes nuestros movimientos?
Pero el simple hecho de sentirlo dentro de mí hacía que mi líquido me llegara hasta las nalgas cuando él estaba encima. Ahora recuerdo que llegó otro chico y sin más ni más caldeamos en su auto la tenía enorme. Eso me prendió e hizo que yo me lo cogiera. Nunca me imaginé que un hombre gemira así como lo hizo él. La tenía durísima. Y se veía que tenía mucha experiencia, pues cuando me puse de cuatro y ojalá pudiera describirlo mejor.
Pero me dio tan fuerte que tuve un orgasmo, un chorro y terminé mareada y babeando. Su verga invadió toda mi vagina. Después de un tiempo llegó una chica con ella en el baño. Nos metíamos la mano en el pantalón de cada una y tocábamos el clítoris. Los labios, la vulva y jugábamos con nuestros propios jugos. Esa sensación de los dedos mientras nos besábamos y nuestros pechos desnudos juntos
se frotaban. Creo que ha sido de las mejores experiencias que he tenido con una mujer, pues sentía su parte húmeda y tibia y ella abría más las piernas para que ella explorará más su mundo otras veces. Nos chupábamos los pezones combinando grandes besos morbosos donde jugaban nuestras lenguas, tocábamos nuestras nalgas y si traíamos falda, nos quitábamos las bragas para besarnos nuestros labios jugosos de placer. Era tan hermoso y rico como juntábamos nuestros coños y nos
masturbábamos. Sin duda fue hermoso lo que dure con ella. La recuerdo con sabor a dulce viene a mi mente otro tipo de la universidad. Me abrió las nalgas para metérmela por el culo. Fue muy doloroso, pues no me pude sentar bien por 3 días, pero con el tiempo mi trasero se acopló a su miembro y cada que me la metía. Terminaba sumamente saciada. De hecho, descubrí el orgasmo por ahí. Es muy rico. Mientras me estaba dando por el culo por delante, metía los dedos o después un juguete.
Todo era muy rico con él. También en la Universidad conocí a un grupo de Amigos de los cuales. Terminamos en una gloriosa orgía en la casa de una de ellas, donde uno me la metía por la vagina, otro por el culo, otro me chupaba las tetas mientras él se masturbaba, otros se agarraban mi mano para que yo tocara su verga y al otro me lo
metía en la boca. Así fueron rolando hasta que hice que 2 de ellos tuvieron sexo mientras uno me la chupaba a mí. Fuimos un gran equipo hasta que tuvieron broncas de hombría y mejor nos separamos. Nunca me ha interesado tener relaciones serias. Son aventuras constantes y divertidas. Cuando entré a trabajar aquí tenía un compañero igual de caliente que yo y cuando los jefes no estaban nos metíamos a coger el archivo. Me ponía sobre el escritorio
viejo de aquel lugar. Me levantaba la falda y comenzaba a darme nalgadas a jalarme el cabello y meter su mano por donde él pudiera y quisiera. Ay, pero luego lo corrieron por no trabajar a tiempo. Después vinieron más aventuras, pero ya no hay tiempo de seguir contándotelas. Ay demonios, debo cumplir con mis reportes que me pidieron en carácter de urgente, esta vida no es la mía, soy puta. Agradecemos a nuestros oyentes
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