Este podcast es patrocinado por pasión a gogo y contadero suite en Villas. Gracias por su apoyo y confianza sobre el colchón, bajé un poco mi mano para sentir su bulto. Al tocarlo, mi piel se enchinó. Estaba durísimo. ¿Y ya no cabía ni en su bóxer, Eh? Gemía en mi cuello cada que mi mano le rozaba. Lo dejé tocar mis tetas y enseguida me desabrochó el sostén con agilidad. Se las arregló para bajar a darme tremendos besos. Mis senos, los más felices.
Y yo con mi mano, aún en su verga, sentí como ya estaba mojando ese bóxer. Preferí sentirlo piel a piel, así que metí mi mano y estaba super caliente. Y sí, efectivamente, ya listo para cogerme, me despegué de él y comencé a quitarme la ropa con rapidez, pues a mí también. Ya me urgía sentirlo muy dentro de mí. Él hice lo mismo y cuando estábamos completamente desnudos y frente a frente, nos dirigimos a la cama con gran frenesí y
comenzar la danza del sexo. Era tan emocionante ver su vergadura entre mis piernas estando yo abajo y él encima de mí. Pero sin meterlo aún comenzamos el jugueteo, me besaba por todo el cuerpo y con cierto morbo tocaba mis nalgas. Las apachurraba con fuerza. Ay, sí, justo así yo me dejaba querer y que hiciera lo que quisiera, porque me encantaba estar a su lado.
Lo amaba sin que él lo supiera. Sus manos llegaron a mi vulva y se emocionó bastante al sentir todo peludito y mojado esperando su entrada. Entonces tomó su miembro y la metió ambos gemimos de lo rico que se sintió. Se levantó un poco para abrirme un poco más las piernas, contemplarme y ver cómo me tenía gritando y disfrutando. Me daba más fuerte y era excitante los ruidos de nuestros cuerpos. Al llegar al límite de nuestros movimientos le encantaba ver mis pechos en su movimiento de
arriba hacia abajo con rodeza. Uy, sí, levantó más mi cadera y la sentía más adentro. Cambiamos de posición donde me puse de lado con una pierna levantada y ahí, Ah, grité, pues la penetración todavía era más profunda. Comenzó a laguearme y con un dedo y en nuestros ojos comenzamos a juguetear. Las sensaciones se multiplicaron al miel, así como su miembro. Sus dedos no eran delgados y ya estaban en mi trasero. Como pudo, se las arregló. Para tener movimientos combinados.
Y él comenzaba a gemir mucho más. Al tener en estos orificios invadidos de tanto placer, estábamos bañados en sudor, pero no importaba esa lujuria. Iba en aumento. Me tenía drogada de pasión, babeando y gritando sin parar. Hasta que me puso en 4 puntos. Tomándome de las caderas para ver en esplendor mi culo, abrió un poco más mis piernas y comenzó a darme rudo combinando con fuertes nalgadas. Otra vez sabía perfectamente que me encantaban en minutos, me tomó del cabello y lo jaló con
fuerza. Susurrándome que yo era su puta. Me tenía completamente dominada y yo feliz de ser su sumisa, dame más papi. Así, así de rico. He sido una niña muy mala, más, más, más. Eso. A él le excitó tanto que gritó de placer y con fuerza eyaculó. Se movía por dentro, palpitando para vaciarme todo yo juguetona, lo apretaba para exprimirlo con gusto. Así fue como terminamos teniendo
sexo en el almacén del trabajo. Sí, efectivamente, trabajamos vendiendo colchones de una marca muy reconocida ambos. Sabemos que nos miran por las cámaras de seguridad, pero no nos importa. Ellos disfrutan viéndonos y nosotros saber que nos miran por algo no nos han corrido, pues no, así de la primera vez. Por cierto, les recomendamos la marca del osito. En esa nos acomodamos mejor para
coger porque no se brinca tanto. Sobre el colchón, agradecemos a nuestros oyentes más ardientes por su donación. Su apoyo nos inspire a seguir explorando los rincones más placenteros del deseo, cada susurro, cada gemido y cada historia que escuchas sea posible gracias a TI. Si nuestra voz te estremece y te dejan con ganas de más, ayúdanos a subir la temperatura. Con tu aportación podremos ofrecerte episodios aún más sensuales, más intensos, más irresistibles. Déjate llevar.
Síguenos, comparte y cuéntanos en los comentarios que te enciende, tus deseos nos quitan. Haz que este placer nunca termine, yo soy jess y te mando un besote.
