La voz del desierto
"El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29).

"El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29).
"El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor" (Rom. 13: 10).
"Y estamos seguros que él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada; y como sabemos que él nos oye cuando le hacemos nuestras peticiones, también sabemos que nos dará lo que le pedimos" (1 Juan 5:14, 15).
"Le respondió Simón Pedro, ¿a quién iremos? Tu tienes palabras de vida eterna" (Juan 6:68).
"Pero Dios se le apareció a Balaam, y le preguntó: -¿Quiénes son esos hombres que están contigo?" (Núm. 22:9).
"El me invocará, y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia; lo libraré y lo llenaré de honores" (Sal.91:15).
"Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios: las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida" (Prov. 30:24, 25).
"Ahora bien, había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel" (Luc. 2:25).
"Así dice el Señor Todopoderoso: juzguen con verdadera justicia; muestren amor y compasión los unos por los otros" (Zac. 7:9).
"Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré "(Isa. 46:4).
"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero; y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados" (1 Juan 4:10).
No hay excusas que convenzan a Dios. Permítele que te use, a pesar de tus aparentes defectos.
"Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse" (Mat. 5:14).
Hoy no cae pan del cielo, pero Dios aún nos recuerda la importancia de separar un tiempo en la semana, para dedicarnos a buscarlo a él, el Pan de Vida.
Hoy tu encuentro con Jesús puede ser de pocas palabras pero con una entrega que, aunque pequeña, puesta en sus manos, sea de bendición para otros más adelante.
La reflexión de hoy nos invita a juzgar menos y amar más.
"Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal".
No es la idea que nos angustiemos y lloremos desconsoladamente, pero podemos ansiar Sion como lo hacían los cautivos y anhelar el momento cuando con nuestras voces y otros instrumentos lo alabemos juntos, libres, por toda la eternidad.
Aunque sabemos que nuestra salvación es personal y por fe, no descuidemos la salvación de nuestros hermanos; no seamos apáticos como Caín con su hermano Abel.
"Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten" (Col. 1:17).
Salmos 34:15 dice: "los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos". Esto me hace reflexionar en las veces que sentimos el deseo de ayudar, apoyar a alguna causa noble se individual o colectiva; ciertamente Dios nos inquieta en querer ayudar a nuestro prójimo.
"Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían visto y oído, como se les había dicho" (Luc. 2:20).
Pablo nos aconseja a pensar con cordura. Cuidemos el impacto de nuestro discurso porque, al final, como dice el texto, esa cordura está íntimamente relacionada con esa medida de fe que demostramos tener.
"Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar" (Hab. 3:19).
"De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días" (Sal. 90:14).
"Y ustedes. ¿Quién dicen que soy yo?" (Mat. 16:15, NVI).
"Pero tu aumentarás mis fuerzas como el búfalo; seré ungido con aceite fresco" (Sal. 92:10).
"El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de agua" (Isa. 35:7).Recuerda que aunque casi todo se seque, aún hay esperanza.
Es posible que muchas veces sientas que no te tocan los papeles protagónicos, que no eres la figura principal de algunos milagros conocidos, pero recuerda que la actitud loable de Andrés a sido reconocida para siempre, lo que haces en favor del llamado de Dios no es poca cosa ante sus ojos.
"El temor del Señor imparte sabiduría; la humildad precede a la honra" (Prov. 15:33, NVI).