¡Lokeras y loqueros! Bienvenidos sean a este su podcast con sentido. Desde este momento comienza la buena onda. La tirada de netas y los comentarios ñoños y sin sentido. ¡Demos la bienvenida! Monica Alfaro, Chiki y Tamara Vargas. Ellos, ustedes y nosotros somos lo que hay. Hoy presentamos otra vez preguntas. Bienvenidos al episodio 202 de Somos Lo Que Hay. El día de hoy tenemos un episodio muy especial. No, no, no, tenemos un episodio como todos los demás llenos de normal, de cotorreo,
de cuestionamientos, de historias, de risas y tal vez, tal vez de un poco de llanto. Porque uno nunca sabe. Tamara Vargas, Chiki Chicardo. ¿Ustedes saben cuántas veces han llorado en este podcast? Yo lo tenía apuntado. Yo recuerdo, o sea, yo la del ojo, la del ojo fue esa, no, yantina a power. Y luego con algunas cosas de cuando la carta de Tamara que sea los padres. Pero ahí fue como que así como que traigamos gordo. No fue como del agrimado, del agrimado,
del agrimado fue lo del ojo. Pero espérate, espérate, Tamara, Tamara, que cuando empieza a decir, Mónica, es que algo no es que de decir. Mónica, no. Bueno, o sea, a ver, yo estoy aquí lista para los cuatro. Ahora Tamara sobre la mesa. Si Tamara hace llorar, yo lloro. Porque no me quita nada. Espérate, estamos hoy a miércoles. ¿Qué día lloraste? La última vez que llore, hijo, le quita interesante, Chiqui, buena pregunta.
La última vez que llore, no ayer no llore. Ah, no mames, sí, ay, perdón. El lunes, el lunes llore. Bueno, el lunes ayer no, o lo menos es un día singia, no. Claro que sí, les voy a decir por qué, por qué. Lo sabemos. Es una buena razón. La razón por la que llore el lunes es porque se la basaron una tarea, Dios mío, no saben cómo
va a terminar esto. Estaba haciendo una tarea, mi tarea del módulo de la maestría es un análisis profundo de una serie y la serie que elegí, ya la había visto yo antes, ya la recomiendo aquí, se llama Cortar por la línea de puntos y me hace llorar, el final me hace llorar. Entonces el lunes volví a ver el final y volví a llorar. En Mónica sí, ya te lo sabías. Pero es que Chiqui, ¿sabes? Bueno, sí, es verdad. ¿Por qué pincis eso? Porque no las
visto. Me acuerdo, ¿sabes qué? Bien chiquita, Gigi, cuando era muy chiquita, cada vez que veía el video de estrellita, ¿dónde? Lloraba. Pero no quería que se lo quitaran. No sé, le daban allanto, pero estaba muy chiquita, tenía unos dos, tres años y así y no quería que se lo quitaran, lloraba. ¿Ves que llorar es rico? O sea, ¿ves que tiene? Sí, tiene sus cosas, es decir, llorar. A ver.
Sí, yo, la última vez que lloré fue el jueves pasado, o sea, hace casi una semana, perdón, jueves no, viernes, viernes pasado, porque me hizo llorar una parte de intensamente dos. Ya la lloré. Calla, calla, calla, calla, también calla. ¿Ya la viste totalmente, chiqui? Sí. Y no me gustó. Sí, sí, sí. A mí. O sea, digo, por favor que no salga este tema, porque se me van a echar encima. No, no,
porque. Me gustó. No sé. A mí me cuadró toda. O sea, hace cuenta estoy ahí, ahí y entonces entendí un montón de cosas y a casi la última escena, o sea, una escena ya de las del final me hizo llorar. Entonces, este, pero lo que sí le dije Ernesto es, yo creo que esto le sirve más esta película a los padres que a cualquier otra persona. Le dije a Bran, oye, esto para niños, tú crees que no lo entenden? No, yo van a, sí, por supuesto, porque está
ahí, tiene 13 años como writing. Claro. Y Miranda, que fue con su amiga María, así te lo voy a decir tal cual, no tendría por qué mentirte. Miranda salió diciéndole a María, no a mí, no a nada. Ya estás preparada para todos estos cambios? También que los estoy pasando. No, pero Miranda, Miranda, Miranda es otro, es otro cantar. O sea, con Miranda no cuenta aún. Miranda puede tener 37 años, 42, 21.
Qué cabecera otra película de esto. Miranda no cuenta, miran. Pero, o sea, yo pensaba, digo, hay muchas cosas que se tratan, lo de, bueno, escenas que digo, esto un niño no lo entiende, pero luego me volvió a mí loco, tanto Jaleo de no sé qué, no sé cuándo, Miranda es mi. Yo creo que eso también tiene que ver, no? Cuando haces tanta expectativa. Puedes ser. Yo creo que eso también tiene que ver.
Sí, pero yo vi a la gente que se reía mucho en el cine, o sea, escuchaba la risa, yo no escuché, pero sí escuchaba mucha gente reírse, pero yo vi a la base como de rojo y digo, ay, no, no puede ser, yo vine con ganas de reír y de llorar, ¿sabes? Intensamente. Y la primera te gustó. Sí, la primera me gustó. La primera sí me dio ahí como que dije, de hecho, cada vez que yo ahora me enfado o cada vez que entro en triseza o cada vez que me viene, o sea, me viene la imagen de todo de los muñecos.
Ah, ya, ya, ya, ya. La segunda. La segunda. No. Y también me viene claramente la imagen de triseza totalmente borracha por el suelo. Y bueno, Mónica disfrazada, claro. Fue cuando Mónica se disfrazó de triseza. Bueno, muero, ven, neta, y ahorita que te veo de anaranjado, chiqui, porque te disfraces de ansiedad, que te hagas un chongo arriba, no manches. No manches, es un criago máximo. Me compro un pantalón naranja ahora y ya con esto,
o sea, y sí puedo ser totalmente intensidad. Gracias por escuchar aquí. A tu oportunidad. Y no manches, eres, este, te disfrazas de ansiedad y aparte eres actor. Y la boca la tengo igual. Y no solo eso, eres ansioso. Entonces. ¿Ansioso? No. Lo siguiente es ansioso. O sea, yo sé que voy al baño y tiro de la cadena antes de que empezara a mear. Imagínate. Esa escena de Riley con ansiedad está cañona. Sí, está, está. Ya la acabo de ver. Bueno, a afuera de la banca de la coca.
Sí, es Riley. Vi un clipcito. Sí, está muy lusita. Pero bueno, ahí yo leé. O qué? Porque este, hay una parte casi el final sin spoiler, nada más. Hay una parte donde se juntan todas las emociones y se dan la mano. Bueno. Con esa, esa acción de. Necesitamos, necesitas de todos nosotros y todos nosotros necesitamos estar juntos. No sé por qué me llegó tanto como diciendo que gacho es querer quitarte una, una emoción, no? Quitarte un sentimiento o no hacerle caso a una emoción,
a un sentimiento. ¿Qué se va saliendo? Termina saliendo por otro lado. Exacto. Entonces más de vale. En un tumor. No sé. Total, total. Y luego que la mamá muera también es como que no te lo esperas. Que es una broma. Es una broma. Quiero decir algo. Yo la segunda no le he visto y ya me muero de ganas por verla sobre todo para saber si estoy del lado de los que les gustó o del lado de los que no. Ok. Pero quiero decirles, yo fui a ver la primera en contra de mi voluntad.
La verdad cero tenía ganas, no tenía nada de ganas y fui a verla porque este me convencieron mis compas diciéndome bueno ya monicabamos por unas chelas y las metemos a la mochila para meterlas al cine. Esto hace muchos años. Ya saben, yo era muy joven. Entonces este contrabande a mochelas en el cine y ahí ya estando ahí. Sí me pareció que había algo muy valioso en la película, pero no me gustó. Y ahora estoy enserbando a verla. Sí, vamos a ver. Vamos a ver. Sí, sí.
A mí me parece muy importante en todo caso que películas como esta. Porque a ver, puede ser que los niños la entiendan o no. Yo me acuerdo Miranda estaba muy chica cuando la primera y no entendió absolutamente nada. Entonces si de caso veía o sea le gustaba yo. Sabes, le gustaban los colores, pero no entendía. Entonces más adelante si la quiere volver a ver la verra y la entenderá o la verdad.
OK, pero a mí me parece muy interesante que películas que aparentemente son para niños no solamente tengan guionistas, tengan psicólogos, tengan especialistas, tengan tan autólogos. O sea, como que a ver, vamos a crear de verdad, vamos a hablar de lo desde el conocimiento. Eso me parece muy valioso de lo que hace Pixar, que no Disney sino Pixar. Exacto. Y lo que es valioso también es que sepas elegir el horario de tu cine para que no se te llenen de madres regañando a los niños.
De verdad, o sea, vete a una última hora del fin de semana, del domingo, sabes. O sea, neta. Chiqui, no, una cosa. ¿Lo lo te llevó alguna vez al cine de niño? Sí, sí, sí. Me llevó. Me acuerdo. Pero luego, la que la llevó después de… ¿Qué voy a decir los años? Después de casi 46 años que no iba al cine, o 45 o algo así, fue yo la llevé al cine a ver la película de Operación Triunfo. O sea, de lo mismo que hay aquí, Operación Triunfo, pues lo mismo, y se lo eché en una película.
Y la llevé y por favor, es que se llevó una tortilla de patata, gaspacho. Ah, sí, cierto. Una vergüenza, por favor, olíatos el cine a ajo. Qué vergüenza, por favor. Y la mamá dice, ¡cállate, cállate, por ti la lumbocadillo! Y yo, pero mamá, por favor, toma un vasito gaspacho. ¡Ay, por favor, gaspacho! No, mamá, vuelve todo a ajo. O sea, con sus palomitas y nosotros como las pobres. O sea, no, mamá. Yo quisiera decir dos ocasiones en las que fui Lola entonces.
Bueno, una… Bueno, sí, o sea, sí fui porque me p… o sea, en ridículo. Este, una que fui en Piyama, en absoluta Piyama, porque era como la media noche. Y entonces, WhatsApp así de que, oye, ¿tú qué estás haciendo? Botuflas. Botuflas. Leo, Anabel, creo que el nuevo y yo, media noche, ¿qué onda vamos al cine? En Piyama. Pero vamos en Piyama todos, sí, en Piyama todos y fuimos en Piyama. Me animo a hacer el vídeo. Qué guay, me encanta. Es padrísimo, me encantó. Me encanta que sí.
Y la otra es que, ¡uh! Ya hace mil años con mi ex novio Jorge, que no es el mismo Jorge, pero es un Jorge. Ah, yo no tengo ese novio Jorge, chal. No. Como haces en la perdiste, eh. Yo creo que tenia que tener la perdiste, así. Yo creo que la última vez que fuimos así, yo tenía muchas ganas de comer una pizza, de unas que están ahí de pizza mía, o no sé, mamas pizza, o no sé qué están ahí en universidad. ¿Oye? Y fuimos por una pizza chiquita, ¿vamos a comer?
Pero seguros que se llamaba así mamapizza, mamapizza, mamapizza. Mamapizza. Mamapizza. Mamapizza. Como yo lo pronunció, diría sí. Mamapizza mamapizzas. No, no. Mamas. Mamas. Mamas. Mamas. Mamas. Pero con la porca. En plural. Varias. A lo mejor ni así se llama. En fin, fuimos ahí y se tardaron mil años, y nosotros dijimos ya, pónganos para llevar porque va a empezar la peli y nos llevamos una pizza así. Seguro pesaba. A mí me encanta. A mí me encanta.
Oye, es que está súper caro, de verdad, no es que sea yo señora, pero el otro día que fuimos a la cinética donde te ahorras un dinero porque cuesta muy barato meter la moto y muy barato el coche, ¿vale? La moto. La moto cuesta solo 20 pesos. Hace el moto. El tiempo, tiempo, tiempo, tiempo, el tiempo que quieras y los coches 40, que siento que está muy bien. Luego la entrada cuesta 70 pesos, es decir, ya la han subido, ya no es como los precios que han, pero bueno, 70 pesos.
Pero ahora que una de palomitas dulces de ese tamaño, o sea, flaca delgada que te cueste 70 pesos, dices, cari, y como salga en la furia de intensamente, te monta un pollo, hasta le pregunté el precio y digo, oye, me da ese ticket. Me sentí como súper cutre pidiendolo, pero es que digo, no, no, pues ser tan caro. Pues sí, súper caro.
Oye, ahora que dijiste dónde salga la furia intensamente me acordé que en esta ida, que fui con mis dos hijas, fue también María, la amiga de Miri y fue la mamá de María, es decir, mi amiga Alejandra. Y en seguida, cuando estaba empezando la película, me dijo, ella es parte del grupo de amigas estas que hacemos en los fiestos, no, no, no, es que por cierto mañana me toca el siguiente.
Este, y me dice, a ver, cacha a cada una de nosotras, quién es, no, porque ella, lo primero que dijo cuando salió furia, dijo, esa soy yo, y yo le dije, sí, esa eres tú. Es bien. Como que soy yo. Como que soy yo. No, porque es que, la furia de intensamente es muy chistoso, o sea, es como enojon, chistoso, estás de acuerdo, así, así Alejandra, igualita. Es muy chistosa, pero alegando.
Y entonces yo me di cuenta independientemente de dónde ubiqué a las demás, que pues no tiene caso que les diga, porque no las conoce, me ubiqué yo en una de esas emociones. ¿Alguien cual? En una que casi no sale, que se llama, ahora mismo se me olvidó, este, se llama. ¿Cómo era? Espérame, espérame, espérame. Es como si soy ahora esa, es que sale una viejita. Que sale, que sale de una puerta. Y sale, recobrando, siempre, ¿cómo se llama? La tenía yo en la punta de la lengua, se me olvidó.
Nos llama. Nos tiene el nombre de emoción, ¿no? Nostalgia. Exacto. Y entonces sale de repente, pues le dije, no manches, yo soy nostalgia, mejor sí. Siempre le estoy recordando, ah, como cuando, esa soy yo, qué barra, así es que bueno, si vas, Mónica, te ubicas, ¿cuál eres más? ¿Cuál eres más tú? La quiero ir. O qué hace el recuerdo, dijimos de Chiqui, que está de naranja y que le quedaba ansiedad. Pero sabes cuál soy también, sabes, pero la gente no se da cuenta. Muy. Soy supervergano. Vergano.
No, vergano no. ¿Qué quieres? Desde la vergüenza. Me agrada. Verano. ¿Cómo? Vergüenza o pena. El que grande o rosado. Sí, sí, sí. Vergonzoso, pero no es vergano. Es la mezcla perfecta de palabras para eso. Sí, bueno, pero no lo parece, pero te lo juro, pero lo soy. De verdad, de verdad. Hay el que se pone en la ciudadera y le da vergüenza. Por mi forma de ser, te lo juro, pero de verdad. Creería que eres más nuy. ¿Nui quién es? El francés, el que está ahí, de que le daba un huevo, todo lo demás.
Quería ser a ratos también. A ratos. Exacto, bueno, en fin. Oigan, Mónica, ¿tú qué hiciste? ¿Tú qué dices? Pero nada más quiero saber algo. Chiqui, ¿no dijiste cuándo fue la última vez que lloraste? Ah, sí, cierto. No la recuerdo. ¿Ah? No la recuerdo. En París no fue. No, en Cali, no, de si acaso de felicidad. No, no, no, no. Qué padre. Qué padre. Bueno, muy bien, Chiqui. Yo les tengo noticias, les tengo noticias. Nueve citas de paquete. ¿Qué tal? Cero kilómetros. Cero kilómetros.
Ya están listo mi coche, después de que choque. ¡Qué fuerte! ¡Guapa! A tu coche ya está. Ya tendrás que comprarte otro, porque ya el número y todo eso ya está antiguo. Ni a siete, no, no es cierto.
Este, no, pues fíjate que hoy, bueno, hoy que estamos grabando este episodio, ya saben, es diecinueve, este, en realidad, el día que yo lo metí al taller y que dije, sí, adelante, arreglenlo, fue el, si no me equivoco, el dieciséis o diecisiete, así que fue un mes cuando las expectativas en Twitter, en mi encuesta, eran tres meses. Así que ustedes que están en Twitter ya ven que no son maldibrosos. Claro, claro. Muy bien.
No. No, es que los nueve es diecinueve el día de hoy, estamos, nosotros grabando el día diecinueve, pero no. Tranquilos. Que es otro día. Es otro día. Es otro día, que es otro día. Vale, bueno, tenemos coche, avemos coche. Tamara. Yo les voy a contar.
A ver, te hace, a ver, es que ya saben que los tiempos es muy raro, pero bueno, se anunció, se anunció que, es que a penitas, para mí ayer, se anunció que ya el foro sol dejaba de ser foro sol y entonces iba a tener un nuevo nombre y entonces ahora es que no me digas que me puso a tomar a Vargas. Claro, el estadio de tomar a Vargas. El estadio GNP Seguros se llama. Ajá, ok.
No. Y entonces cuando se anunció eso, de hecho a mí me pidieron en el radio, a ver, es que tienes que decir que eso se cambia de nombre. Se cambia de nombre. Y pues mi última nota es de en el radio antes de irme ese día. Y entonces dentro de las cosas que anuncié es que hoy a partir de las cuatro de la tarde se sabrá quién va a inaugurar ese estadio el próximo 10 de agosto. Y ya pasó el día. Chiqui. No sé qué. Pérame. Cuatro de las 16. Cuatro de las 16. Yo me veo olvidado. Me cano.
Entonces estoy viendo y no, estoy viendo este Instagram y de repente no te creo, no te creo, no te creo, por favor Bruno Mars. Y mi noticia, amigos. Ya tengo boletos. No puedo enseñarles porque su número de confirmación. Pero Ernesto me sorprendió el día de hoy con. Boletos para Bruno Mars. Tenemos cuatro boletos para. Oye. Oye. Que fuerte. Que fuerte. Va a estar guay. Y todas las pensiones están. No, no manches.
Y esto es porque, porque a ver, que no trae la producción de Taylor así que los escenarios y que la dan. Bueno Taylor ya está. Pero no necesita. No, no, exacto. Pero seguro va a traer buena producción o sea, buena producción y él o sea es un. Yo no la reto pues. Pero. Ajá. Que bailan increíble todos. De verdad está maravilloso. Me encanta y se me hace un. Talenta soy. Oye pues, pues.
Y el único a Mars ahora que es como la mujer del director de GNP a lo mejor la quieres entrevistar en el programa. Es divina. Es divina, divina, divina guapa, guapa como ella sola pero muy, muy divina. Entonces. Ay pues me encanta. Pues en una de esas van. Claro. En una de esas o pregúcalen. Oye, que van a dar a los boletes. Vale, vale, vale. Me encanta. Vamos. Vamos. Vamos. Boletos son en general a. No, seguro que son delante porque la compran Ernesto y están en. En general a es hasta hasta.
Se dice que es platino. En un extraordinario. No mames, no. Se dice que no voy a bailar. Se dice que son de 4.000, 5.000, 6.000 pesos. No, decir chiquis y son de general vamos. En fin que en el lugar si. No, es decir que yo voy. No, no, no, no, no. No sabes que pero haz buenos vídeos. Va, Cari, luego hago como que estado. Donde no salgas tú para que yo pueda poner mi voz encima. Exacto, no te pinte las uñas. Si se te ve la mano, no te pinte las uñas.
Oye, típico, típico, todos tenemos, todos los que hemos ido un concierto, voy a hacer todos así entre comillas. Que hemos ido un concierto y grabado, se oye nuestra voz de cantando ha sido horroroso, ¿no? Yo ha ido y lo he subido. Pero es que no puedo, o sea, inevitable no hacer. Mira, fui a uno de Monical Aranjo. Yo lo he hablado. O sea, por favor, yo sabía que no cantaba bien pero tampoco tan mal. O sea, no puedo subirlo y yo. Porque hay en mi vida un caminócan.
Bueno, por favor, unos agudos, unos se que. Ay, por favor. O sea. Me estaba acordando el día que Chiqui nos compartiste en el WhatsApp. Este vean cuando dijeré el cumpleaños de Alaska. Alaska. Alaska. Que yo dije, ¡Wah! ¡Wah! Me hiciste recordar algo que yo dije en un manche sexispirar ese vídeo. ¿Qué se acuerdan de los tres que cante en la Auditoria Nacional con Jair? Claro. Seguramente lo tienen alguien grabado. No te cago. ¡Adiós! ¡Adiós! ¡Wah!
Pero solo cante la primera estrofa porque ni me sabía la canción. Beto a saber si me lo hubieras sabido, me hubiera dejado cantar más. Pero es una canción que, de entrada, él canta con Yuridia, o sea, no más. Gracias. Pero tenía yo que cumplir el reto en Ya Párate. Ese fue el aniversario de el reto, ¿no? Sí, de la reto. Y entonces tenía yo que cantar con alguien que cantara. Y entonces, o sea, alguien que cantara ese día en el Auditoria.
Y cuando llegó él, le dije, ¡Oye, ¿qué canción tú tienes de duetos? Y dijo, ¡Ah, sí! Y estaba de moda esa. Y dije, ¡No me la sé! Y entonces su corista entra conmigo y me la está soplando, me la está diciendo y yo... ¡Nunca nada! ¡Neeh! ¡Neeh! Y me la estoy cantando como si... Que fue. ¡Ron! Me temblaba toda la pierna. Hay que subirlo. Hay que subir eso. Hay que subir eso. Hay que subir de cuando fui el DJ de los 50 cumpleaños de Alaska. Y hay que subir el día que en el... ¿Cómo se dice?
También en el Auditorio, también en los 40, ¿sabes? El aniversario, que subía a bailar y me caí al solo bailando. Ay, ¿cuándo, cuándo, cuándo? Necesitaba la sacora y disimulé. O sea, me caí de espalda y disimulé. ¿Cuándo qué? Perdónme. ¿Te acuerdas cuando también en un aniversario me subía a bailar para retar a uno del público y me caí en la coreografía? ¡Es cierto! Me caí de espalda y disimulé. Y entonces fui como que el número era por el suelo arrastrándome.
O sea, humillada pereza y fue la bruga de Alicia del Parque. ¡Es cierto! ¡Es fuerte mi momento! ¡Es cierto! Pero ¿sabes? Porque me temblaban las piernas. Hombre, ver 10.000 personas ahí... ¡Es claro! ¡Es que, pero espérame! Tú te podías subir al escenario que se ponía en el estado de Estecca y sí, era impresionante ver tantísimas. Pero es que el auditorio nacional tiene algo. Es como... No sé si porque la gente está más cerca. En el estadio tú lo ves así a los kilómetros.
Y igual no están abajo un poco más. Pero es que el auditorio como que lo sientes más encerradito, más todos ahí. Totalmente, total. Sí, pues eso. Bueno, vamos a hacer esos vídeos. Pues mi headline de esta semana es... ¿Cómo están con ésters? ¡Ay, con ésters! Porque, claro, ahora perdona, Mónica, porque nos podemos conseguir fácilmente, claro. No, no, no. ¿Tienen que ir los ejes solos? Es lo que quieren, que los ejes solos. En contrario, queremos ir a primer embaik. Estoy insoportable.
Estoy insoportable. No. Cuéntame todo porque tan mal estaba ahí, pero yo no. Ya arrancamos con la primera sección que vino para hablar de Longlea. Vino Verónica Flores. Divina ella. La verdad, divina ella. Guapísima, además. Muy abierta y vigente. Contestó súper bien porque le hicimos unas preguntas que perfectamente puedo decir. Serín como modas. Pero ella muy bien. Entonces, creo que fue muy buena madrina. Con Tamara, pues ya ves tú.
Fue como... O sea, como si lo hubiera visto dos minutos antes. Fue súper bien. Fue cortito, fue cortito, pero creo que ya tiene un poquito más de minutos para la siguiente. Pero muy contento. Me fui con un subidón. Como si me hubiera tomado cinco vasos de café. Te lo juro, salí de ahí y dije... ¿Dónde vamos? No crees que ese café, esos cinco vasos de café son la cabina. ¿El indivo? Puede ser. Y eso que Tamara la ve a través de una compu.
Pero si estar en una cabina, en esa cabina de MBS, que es preciosa. Es muy bien. Es la equipo de producción. Y ella es todos divinos. La verdad, muy bien. Eso y que ya empiezo con cuna de lobos. Uy, cuna de lobos, madre. ¿Qué me pasa? No, bola de lobos. Cuna de lobos. Pero dónde voy? Y yo es que quieren aprovechar lo de mi ojo. Cuna de lobos, la antigua, la chiqui. Me encanta. Ay, ojalá que te empezaras con cuna de lobos. Cuna de lobos, por favor. Por favor, si es que a Taliá Críltel lo exijo.
Es que ya lo soy un poco. Chiquita, amor. Bueno, pues con bola de lobos. Ya arrancamos. Muy bien. Dicen las grabaciones de la semana temporada. Ya hemos empezado con el pelo. Y ya la semana que viene, ya empiezan los capítulos. Ya los he sacado todos. Me encontré con el director. Me encontré con el director en el elevador. Y me dijo, ¿qué más estás haciendo ahora en televisa? Y digo, no, pues solo ahora eso. Entonces, yo ya lo cuento como si ya fuera.
Sabes, a la verdad. Yo cuento como si ya fuera. Claro. A ver si al final, si yo lo que quiero es estar entretenido. O sea, tener trabajo, claramente. Ganar un dinerito. Ganar, ganar, ganar. Estar activo, estar vivo. Que estés entretenido y que a la vez te den dinero a cambio. Sí, sí, sí. Así que bueno, pues eso. Y la sorpresona de los de cuna de lobos. Me encanta esto. Por favor, cuna de lobos. Ganar primicia. Bueno, pues después de este resumen de los de cuna de lobos.
A ver si la gente se va a creer que de verdad estoy en cuna de lobos. Lo que era es que no hay que me confundir. No, no. Caña. Que en una de esas lo atraes. A lo mejor, ajá. Que haces un chisme y ya te cae una productora. No hay. Yo soy el hijo de Catalina. El hijo. Alguien escribe en la prensa pues que se vuelve a ser cuna de lobos y tenemos que Clemen Rodríguez, el chiqui, va a ser Catalina Cril. Imagínate, el hijo, el hijo, tía. Porque ya ponen metetas y todo eso ya es un follón.
Pero si no el hijo puede ser perfectamente. Ay madre mía. Te amo. Ay Dios alto. Después de todo esto, sí, efectivamente no creen que hoy se trataban o más de hablar de nuestros fines de semana si hay un tema, si lo tiene Tamara y ya está lista aunque parece que se está cayendo en la silla, pero sí está lista. Está lista, está lista. ¿Algo quiere Miranda? Dime, sí. Sí, Dime, Digo, Miranda. Ya, gracias. Sí, ya. Qué dijo. Una cosa que no entiendo nada porque los videojuegos no los entienden.
Pero me pregunto si, verdad. Y yo, sí, claro, sí. Puedo pagar 5 mil pesos para pasar de tres niveles. Es una de esas, Miranda. Sí, sí, sí. Está bueno esta mi tarjeta ahí. Oigan, este, resulta que yo compré esto hace un ratote. ¿Qué es eso? Son 60 preguntas. Cuniosidad. Cuniosidad. Para los que están oyendo en Spotify o plataformas de audio Tamara está sacando una estar. Bueno, una cajita. Cajitas, una cajita que dice curiosidad. Me pregunto si es la versión de juego de mesa de intensamente dos.
No, no, no, no, no. No, ni tampoco es. Cuniosidad. ¿Cómo se llama ese juego de mesa que se llama? Monopolio. No, no. Uno que, que decías una, ponías un escenario y tú decías que tenías que hacer, sabes. ¿Cómo se llamaba ese juego? Que el vecino te proposiera que la fregada. ¿Te acuerdas? No hablemos de juegos. Que los loqueros no me perdonan todavía. Lo del juego el otro día. Sá, por favor. Bueno, ya sabes que. Estas son 60, 60 preguntas que nos podemos hacer.
Que aquí siempre nos hacemos preguntas, pero casi siempre son las mismas. Que cuando fuiste la alquíinder, que cuando dices. Que yo te doy con joven. Exacto. Entonces, pero pues voy a empezar sacando a las, a las arcs. A ver qué nos toca. A ver. Yo también me voy a poner mis gafas. Ups. Ay, Cristo, Dios Cristo. Mejor ya no me pongo nada dice. De quién has sido tú, tú, tú, tú. ¿Qué me ves? Tú que me escuchas. Sí, tú, Mónica. Sí, tú, chiquita. De quién has sido una mala amistad.
¿De quién has sido una mala amistad? Yo ya sé. ¿A quién le has quedado mal en la amistad? Sí, yo ya acordé a ese ex. Ay, no, no, no, no, no. O sea, lo pienso y todavía se me revuelve. O sea, después de Jorge. Hay que tomar algo como, mira, te voy a decir algo, chiqui. Cuando tú le preguntas a mi mamá, ¿cuándo pasó algo en la vida? De que, oye, ¿cuándo nació mi primer doso? A ver, yo me casé en Talaño. A partir de ahí, a parar. Esto es, esto es.
Que querrís, porque os dije que me junté como con cinco ex. Ay, no. En una mesa. ¿Qué tal un divertido hablaron y comporcieron? Como me llevo bien con todo, estaba. Que si Freddy, que si Chesco, que si Jorge, que si Antonio, que si Lee… O sea, estaban todos… ¿Amenas tuviste comedia hispana tú? Es que eso parece… Pero yo, se lo decía, me decía este Jorge. Estaba con Anthony, con su novio y me decía, «Bueno, que los has traído todos para que nos peleemos».
Y yo digo, y me entro a la risa porque todos se llevan entre todos. Entonces digo, «¿Qué fuerte? ¿Qué casualidad?». Y parece que sido super prostituta, pero no eran con gente que realmente salía y me enamoraba. No eran ex de fines de semana. Pero, chiqui, tengo una pregunta. ¿Entre ellos tienen otra cosa en común o solo tú? ¿Eres la única cosa que los une? Yo, yo, yo, yo, pero al final se conocen mis amigos. Entonces, al final, todos se conocen entre todos. No, hija, bueno, no había por dónde.
Bueno, conclusión. Me rocié. Cuando lo dejé con Jorge, empecé a salir con uno de la compañía de «Hoy no me puedo levantar». Y Jorge estaba en «Hoy no me puedo levantar». Porque me dejó por un bailarín de «Hoy no me puedo levantar», el musical. Entonces dije, «Pues qué mejor que salir con alguien del musical de «Hoy no me puedo levantar»». Para que le hagan el chísimo reo. Exactamente. Nacho-cano. Entonces, tu misma relación. ¿Y José María?
A José María. Bueno, Aria ya no estás… Pero sí, José María en esa época estaba muy bien. Bueno, total, que empecé a salir con un bailarín, que el bailarín tenía 19 años. ¿Sabes? Y yo siempre soy mayor. ¿Me has proponido? 20 o 35. No, Tari, si fue eso en el 2006, 2007. Yo siempre he tenido de 50 para arriba. Yo siempre he sido, ¿sabes? Siempre. Yo era la novia cada vez de todas las relaciones. Pero, pues, este niño era muy niño, ¿sabes? Pero el niño estaba «Modern Mind».
A ver si encuentro alguna foto. No, creo que no tengo fotos. Bueno, si encuentro, la subo para que lo veáis. El niño estaba y, además… Ese silencio lo dice todo. Pero ese… Yo sabía que lo estaba utilizando un poco para tapar el hueco de… Bueno, total, que yo me voy a Ibiza a bailar, a un antro y le digo al chico este, le digo, «¿Te quieres venir conmigo?» Yo te invito, yo te compro el boleto y de verdad digo sí.
Yo me voy dos días antes, luego tú llega y estamos el fin de semana entero que dura la fiesta y vean, «Ah, venga, vale, vale». Esto lo he contado ya, pero ahora lo estoy contando más detalladamente. Bueno, total. ¿Quién es esos dos días que yo estaba allí? ¿Quién estaba también en la isla, en Ibiza?
Jorge. Jorge. Entonces, ¿qué pasó? Pues que fueron dos días con todos los amigos de Ibiza, que nosotros ya teníamos, saliendo de rizas, saliendo de pedas, saliendo de todo, entonces llega el momento de que llega el chico este. Y me dice, «Ya llegó, en cuatro horas llegó». Y yo ese día, ni había dormido, ni había nada. Me viene a buscar al aeropuerto, yo con la moto y yo, «Chico, cogete un taxi». No sé qué, «No, me va a buscar al aeropuerto». Entonces a mí ya se me… algo dije, no, total.
¿Quién es el que le voy a buscar al aeropuerto? Ese momento que él sale del aeropuerto, vestido de blanco, con un sombrero blanco, dije, no, no lo puedo presentar ni siquiera a mis amigos, por muy guapo que es. O sea, tengo que cambiarle la ropa… o sea, todo esto en cuestión de pasos de que él se acercaba a mí. Entonces me fue a dar un beso y yo ya le puse la cara y le abracé así fuerte y me dijo, «¿Qué hacemos? ¿Vamos a casa?». Era las 7 de la mañana.
Y dije, «No, vamos a dar una vuelta por el pueblo». Y de las 7 de la mañana yo, «Sí». Agarró la maleta al niño, agarró la moto, subimos, nos subimos hasta la muralla de Ibiza, que es precioso. Y subimos arriba donde se había todo Ibiza. Y dice, «¿Qué bonito es?». Y me dice, «Tú también eres muy bonito». Y digo, «Sí». Y me dio la vuelta y digo, «¿Qué te parece que el fin de semana que estemos, que lo vivamos, como lo íbamos a vivir, pero como amigos?». Y él, «¿Cómo?». Y digo, «Sí, como amigos».
Pero como amigos. Digo, «Sí, pues que nos divirtamos, nos agarramos la pede y todo, pero como amigos. Tienes a gente del musical aquí, ¿verdad?». Pues te llevo con ellos. Y él, «¿Qué?». Y digo, «Sí, que te llevo con ellos. Te llevo con ellos. Bueno, le dejé en casa de un amigo y yo me fui otra vez a la peda con Jorge». Entonces le dejé, o sea, le invité para dejarle en la isla. O sea, fatal. Y luego le vi en el anto, le vi, y estaba con un grupo de amigos y digo, «¿Qué tal?».
Y me dice, «¿Pero cómo te atreves a saludar?». Me digo, «Ay, chico, ya supera lo, venga, otra cosa mariposa». Le dije eso. O sea, no, no, no, no. No, chiqui, es que no puedo imaginar que te lo hubieran hecho a ti. No. No. No. No. Pues tía, así fue. Es que sería deprimida aún. Bueno, deprimida sería tristeza 10. Reality. Reality. Pero muy fuerte. Esto fue así. Porque yo estaba cegado, ¿sabes?
Cegado por la peda y por la risa y por estar viviendo algo que ya había vivido y estaba reviviendo, pero realmente no había nada. Porque él no iba a cuadrar en ese universo. No, no iba a cuadrar para nada. Entonces, nada. Me llamó llorando el último día. Como tal que un domingo, imagínate, me llamó llorando. No vas a ser capaz de llevarme ni siquiera al aeropuerto. Y yo seguía todavía de peda desde el jueves. Y yo, «¿Es en serio que me vas a cortar todo?». Y me dice, «No me vas a llevar, yo».
«Venga, vale. Encima, yo como…» Enojado. «Enojado. Pues fui a por él, le llevé, le llevé al aeropuerto y dije, «Ya te has quedado gusto, tío, lo que más he hecho y yo digo, ay, ya, ya». En cuanto a mí se me pasó todo eso, me cayó el 20, no manches en la que yo caí de depresión de todo. No sabía cómo buscarlo. El mordimiento, el amor moral. Pero es que no daba crédito que yo que hubieran salido esas palabras de mi boca. Y ese desprecio y ese todo… No, no, no, no, no, no. Fue fatal.
O sea, le busqué, le voy a quedar con él y dije, «Tío, perdóname». «Vino a ver mal trabajo». Le dije, «Perdona, mi hijo». «No, ya más, perdón». Pues al año siguiente que yo fui a Ibiza, ese año, ese que me robaron la moto, me timaron con la casa que no existía, todo y dije, «¿Sabes qué? Esto es el karma de lo que yo leí a David. Es el karma». Y así que no, o sea, volvía a salir… Me acordaron, eso ya lo contaba más de una vez.
Volví a agarrar un avión, me fui y en el aeropuerto de Madrid, o sea, sin salir del aeropuerto, ya me he atravesado a David y le dije, «Tío, te quiero pedir perdón, mi hijo, ya más, perdón, con el alma». De verdad, mejor que sí, que sí, no te preocupes de nada. Y volví a la isla, o sea, fíjate, mi locura, pero así me curé, así me curé de ese mal karma que hice. Entonces, qué peor amigo, que ese chico, ese chico, ese corte de relación, no lo va a olvidar en su vida.
Bueno, lo hiciste de lo peor, pero después… O sea, pediste una disculpa y digo, digo, no deshace lo que hiciste, pero ya no, tú no disculpas más de una vez, oye, también… Y, Caribe, hacemos en positivo las vistas, había unas vistas. Sí, a todos. Y conocí a Ibiza y que quedé claro que le pague su boleto. Es que le pague el boleto y le pasé gratis al antro, o sea, a ver… A ver. O sea, también. Mira, de hecho, ya me paso un malas. No, no me lo voy a ver.
Monica, te quiero preguntar algo. De entrada, llama corte cómo se llama ese juego que depone una circunstancia, se llama cuestión de escúpulos. Esa, esa, esa. Pero bueno, Monica, quieres que te haga la misma pregunta o para ti saco otra? Ah, pues, sacar otra. Sí, sí, sí, sí, adelante. Aloma. Cuando… No queremos que llores, ¿eh? Ah, ¿y por qué no? No se vale? Sí, sí, sí. Porque te amormas y no ya no te entiendes. No. Cuando te has sentido humillada. Ah. Cuéntalo. Estamos contigo.
Quedamos la mano. Tengo varios momentos. Ahí estamos. A ver, estoy pensando cuál voy a elegir. Ok, a ver. Una… Ya fue hace mucho, mana. Sí, ya fue hace mucho. A ver, voy a pensar… Voy a contarles una que es, este, laboral de entrada. Cuando trabajaba, hace mucho tiempo, cuando trabajaba en Algarabía, este, era, a lo mejor hay algunos detalles que no recuerdo con mucha claridad porque los borré para mantener mi salud mental, pero ahora se cuenta aún viernes y resulta que nos dijeron, ¿saben qué?
El lunes tenemos una presentación súper importante con unos potenciales socios gringos, este, y entonces hay que presentarles todo lo que hacemos pero en inglés, pero con un video, pero con una presentación, pero con un texto, pero… ¡Moran, sire! Y bueno, ya sé, estaba el sábado y el domingo, pero pues uno no quería trabajar el fin de semana, ¿no?
Entonces pues empezamos a trabajar lo que tú quieras, obviamente trabajamos el fin de semana, hicimos una primera entrega el viernes para primera versión, sí, íbamos trabajando el sábado, lo que tú quieras, mandamos una presentación final el domingo, y el lunes en la mañana que fue, el momento de la presentación yo no estaba, realmente iba a presentar la dueña, este, pues yo creo que no había visto la presentación el domingo, el punto es que el lunes, cinco minutos antes de la presentación,
trata de revisar la presentación y por alguna razón que ya sabes que pasa que no funciona, que no se descarga, que no tienes la última versión, no lo pudo abrir ahí a la hora del socio, ¿no? de los socios súper importantes, yo que sé unos gringos de no sé quiénes.
Y entonces me ha hablado, wey, me ha hablado, me ha pegado una gritaniza por teléfono, no puede ser si esta empresa no, no se salva de esta crisis, porque estos inversionistas va a ser su culpa, porque no pueden hacer una cosa bien, y yo, wey, ustedes me conocen, lo que era, si lo que era, si ustedes me conocen, yo no supo que a tu mente me gripe, si, pero si, gente que suena tremendo, es porque me está gritando, suena, no suena tremendo, suena, suena, suena, suena, suena,
no suena, no suena, no suena, no suena, no tiene una gritaniza, wey, pero ahí nadie me estaba, nadie estaba oyendo, más que yo, pues llegó a la oficina y pues lo habíamos trabajado, una redactora, una diseñadora y yo, y entonces llegó, ahorita, ahorita mismo a las tres, se me meten en esta sala de juntas, no sé qué, y entonces, no, mira, no sé, no la vas que no recuerdo detalles, justo por eso, porque sí, si tiene que bloquear ciertas cosas, y yo me he gritado 25 minutos, sin parar,
sin parar, o sea, gritado, de manera que todos los que van afuera escuchaba, si lo tiene usted el domingo, o sea, ¿cómo está el domingo? Sí, exacto, ¿no? Pero además, eran esas personas a las que uno no podía decirle, oye, me gustaría nada más decir que yo te lo enví el domingo, ¿no? y hubiéramos podido tener margen de resolución, si lo hubiéramos probado antes, al menos una hora, porque más ya sabes, ¿no?
archivos pesadísimos, porque todos se tardan en subir, en bajar, en cargar, en lo que tú quieres, y estoy hablando de más de hace, a lo mejor, 15 años o 10 años, entonces, bueno, pues todo lo que hoy tal vez es más fácil, en ese momento, no lo veo.
Entonces, no se ha gritado de una manera, o sea, y es que ahí no había manera de rebatirle, porque es de esas personas a las que tú les, no, y tú les rebates y peor, o sea, si te había arrancado un brazo, te arranca el otro, o sea, mal, mal, entonces es mejor, miras. Humillada, pere. Vis. Pero vis, no dices nada, cuando termina la junta te vas, y ya, entonces, yo lo que sí, ahí fíjate, ahí, en esas, yo que soy la mujer de la lágrima más fácil del oeste, ahí si no, ¿eh?
Ahí sí, no, o sea, ahí sí, chela. Es darle un gusto. No, porque además es que es un nivel de nojo distinto, es una forma de nojo distinta que no me provoca lo mismo. Salimos de ahí, y yo lo que sí dije es, esta es la primera vez que esta mujer me grita, porque además a otros les grita básica quincena, o cada cierre de revista, o lo que tú quieres, a mí no, ¿eh? Dije yo, esta es la primera vez que esta mujer me grita así, y de mi cuenta corre, Mónica, por mi propia dignidad, que sea la última.
Es la primera y la última, porque la próxima vez que me levante así la voz, con toda la decencia y los pocos o muchos ahorros que tenga, le digo, aquí se acabó. Todas las frases, todas las frases. Luego Lucas. Porque sabes que tú eres una duquesa. Eres una duquesa. Exacto. Y entonces, bueno, pasó. Eso fue pues al, no sé, 12 del día, una de la tarde, lo que tú quieras.
Por ahí de las 7 de la noche suena mi teléfono, yo ya estaba fuera de la oficina, estaba yo, me acuerdo que en el coche con alguien, yo no me acuerdo quién era, pero yo era el copiloto. Ví su nombre en la pantalla y dije que no me acuerdo. Ay, Dios es, contesto. Porque además no era de que no contestas, contesto. Hola, Mónica. Y yo, puta, ojalá que aquí no me grite, porque no quiero renunciar hoy, pero ojalá que no me grite, porque yo ya me hizo una promesa a mí misma. No me voy a traicionar.
No me voy a traicionar. Nada más te hablo porque te quiero decir una cosa. Todavía estoy, ya no me estaba gritando, pero estaba muy molesta. Y me dice el el mismo por qué, pero claro, ya no me grito, todo, otra vez, otra vez, otra vez, otra vez, yo dije a ver, Mónica, ¿qué vas a hacer? Le vas a contestar. Ahora que está tranquila, si le contestas otra vez. Se va a convertir en la mañana. Mi coche. No dije nada. Pero bueno, no me grito.
Nunca más, nunca más me voy a gritar, pero esa vez humillada, que necesidad de la gente tiene O sea, por mucho poder que tengas, o sea, quién eres tú para, o sea, se entiende igual de, oye, le hemos cagado chicos, le hemos cagado, no sé cuándo, ¿sabes? Se entiende igual que... ¡Le he cagado! O sea, este no puedo, no puedo, no puedo. Pero es que quiere decir que para ellos no son suficientes sus propias palabras. No, no, no, no. No, exactamente. No ustedes no tienen esa inteligencia.
Sí, totalmente, totalmente. Ay, no, no, horrible. Mira, lo único que fue bueno es que a todos los del oficina ya los había humillado igual. Entonces ya estábamos todos en el mismo lugar. O sea, muy bien otros. No puede ser, este consuelo de muchos. No, como es decir... Maldemuchos consuelos de tontos. No, no, no, no, no, no, no. Pero pues ahí éramos tontos y muchos, así que... Muchos tontos. Muchos tontos, ya. Lo que va a pasar a la... Pero la única tonta... No, que la única tonta era ella.
Ella. Ella. Ella. Vale, pasamos. ¿Esta te la vas a hacer tú para ti? La voy a hacer yo. Venga. Ok. ¿En qué pasas mucho tiempo? Ajá. Ok. Mucho tiempo, no sé en qué paso mucho tiempo. Siento como que equilibro, porque ya le he se platicado y que a Mónica le dije también como que me da esta de... Ya me cansé de esto y voy para otra. Y ya... O sea, como que... Soy ansiosita y entonces no me... No permanezco en un lugar como que tengo esta hiperactividad. Pero aparte lo he sentido más.
Les voy a decir, no quiero decir que a partir de la pandemia, no. Pero sí en últimos años lo he sentido más ansiedad por no permanecer haciendo lo mismo. Como que siento que si no tengo inclusive otra cosa que hacer, voy y le pregunto al resto. ¿Por qué no... Sabes como que estoy inventando otra cosa. Para salir, para quedarme. O sea, estoy afuera dentro, si estoy adentro, pues algo. Eso está muy raquete mal. Pero probablemente lo que más...
En lo que más tiempo paso yo creo que es en asuntos escolares y de mis hijas. O sea, mis hijas propiamente. En sus trabajos, sus escuelas, llevarlas, traerlas, luego la tarde. O sea, como que todavía mis asuntos de madera, es lo que más ocupa mi tiempo. Me parece que sí. Pero todavía me queda un rato. Qué buena respuesta porque yo pensé, o sea, siento que la primera respuesta de la gente a hoy tendría a hacer en Instagram, en TikTok. En los que... Dejad de estar hablando de mí.
Ha tocado Tamara, la pregunto. Estamos hablando de Tamara. ¿La necesitas unico? Sí, por favor. Pero voy a pasar a la siguiente. Y yo. Pero en la primera y allá, Chiqui, para que te tome tiempo. Y ya voy a decir que también hasta uno de trece también. Porque luego también se me echan encima. Sí. Ay, Dios mío, Chico, te tengo que preguntar. ¿Cuándo se vuelve más interesante el sexo para ti? ¿Cuando? La verdad. O sea, al principio. O sea, a ver, es verdad.
Aria, es que al principio me hace desetrarse la puerta debajo de la mesa, en el baño, en el baño otra vez, en el... O sea, por favor... No, antes de irte, cuando llegas. Con una pierna en el congelador y otra en la caja de verduras. Es muy fuerte. Todo eso al principio, que luego, claro, luego se va sustituyendo, como ya hemos hablado de otras cosas. Pero me pasa. Estamos viendo un capítulo increíble de una serie y digo, ¿qué hago ahora? ¿Le bajo el pantalón o veo la serie?
Te lo juro, estoy justo viendo la serie y es como si tuviéramos sexo, pero estamos viendo una serie. Te pregunto algo y me doy aquí la más... Enriquecer tu respuesta, ver si sale algo. Te pasa que a lo mejor empiezas, no con tanta enjundia, porque tú querías ver tu serie, pero ya cuando estás ahí... Ah, no. Sí. Acabas y dices, madre mía, si esto es lo mejor del mundo. O sea, es verdad, es verdad. Pero te haces perezoso, te haces vago, te haces... O sea, te haces la justicidad.
Te puede la justicidad de estar con esa persona. No es la justicidad de estar solo, no es la justicidad de no tocarla, sino la justicidad de compartir un... ¿Qué hacemos en hotog? Para este episodio. ¿Sabes? Eso. Sí, yo sé que los principios son los mejores momentos. Todo es te toca y es carne de gallina. O sea, todo así y luego se va sustituyendo por otras cosas. La verdad, entonces, con esto quiero decir que... ¡Ah! ¡Sácalo este fuego que tengo dentro! ¡Me pongas series! ¡Me pongas series!
¡Ponga a cuatro! Bueno, muy buena respuesta. Bueno, esa es. Voy con Moni. Presente. Y también es exosa. Ay, Dios. A ver, echa. Yo tengo la teoría de que Tamara eligió las cartas. Pero está muy bien. Yo confío en ella, yo confío en ella. Te lo juro por mi madre, sí te has sentado. ¿No te lo creo? ¿Somos con él? ¿Un dilema sexual en tu vida? Sí, claro. A ver, eh... Desarrolla. Desarrolla. Otro, otro. Desarrolla cuál. ¿Y qué es esto? A ver, voy a decir uno.
Ok. Una vez... ¿Estás pensando qué quiero decir este o el otro? Ok, este o este otro. Este o este otro. Voy a ir con este. Una vez, yo tenía un amigo. O sea, era un amigo cercano, no? Era un amigo cercano, aunque no muy constante. Pues, pero era un buen compad. Un buen compad. Y en un momento empezamos a tener ondas. Pero no era una buena idea que tuviéramos una relación. La verdad, o sea, no era una buena idea. Pero teníamos ondas y como que... Pero un día, y luego no nos veíamos, y ya.
Pero no empezó a evolucionar en... Tenemos ondas y luego ya empezamos a salir, salir de ETER. No, no. Entonces, todo bien. O sea, era como, güey, cuando nos vemos, está bueno, o sea, te quedas, me quedo. Sí, literal, literal. Y todo cool. Pero creo que era porque no nos veíamos muy seguido. Después, empezamos como que nuestros amigos en común se empezaron a llevar más, como los exobios de Chiqui, se empezaron a llevar más entre sí.
Y entonces empezaron a hacer más, este, chelas, más, no sé qué, más constante. Y entonces, nos empezamos a ver un poquito más seguido. Y entonces, pues, la inercia de, ok, nos vemos, ah, ok, nos vamos juntos. Ok, nos vemos, ok, nos vamos juntos. Ah. Pasó un par de veces. Y entonces, como la tercera, es que pasó. Pero ahí, o sea, en la convivencia, no teníamos ondas en frente de la gente. Y la gente sabía. No, no, no, para nada. Y entonces, pues fue como...
Era algún momento como que dijimos, esto no está bien. Esto ya no está bien, porque no estábamos como estaríamos antes, pero tampoco, como si no estuvieran ellos. Entonces, como que yo le dije, mira, hay que hay algo raro, ¿no? O sea, hay algo raro. O sea, todo está muy padre y todo, pero hay algo raro. Y yo la neta prefiero que seamos compás, a que solo de vez en cuando tengamos unas ondas que sí están padres y todo, tal vez, a ver, tal vez aquí influye algo.
Tampoco era el mejor sexo de la vida. Estaba bien, pero tampoco era el mejor. Pero sí estaba bien. O sea, cumplidor, cumplidor, cumplidor y chido, y divertidor. Pero no puedes las para sentir, no sé, percibir como cierta, como nos estamos viendo, entonces, pasemos a eso. Exacto. Pero además, yo aquí reconozco, porque no solo es eso, o sea, por un lado está eso, pero yo aquí reconozco también que estaba la otra cosa, que es que yo dije, si esto sigue así, yo me conozco a mí misma.
Me voy a enamorar. Me va a empezar a gustar este güey. Y a mí este güey no me gusta. Es que a mí este güey no me gusta, pero si seguimos, me va a empezar a gustar por otras razones. Sí, por el de repente no te llama y vas a que no te llame para que digas por qué no me hayan llamado. Cuando en realidad no me importa si no me llama y lo veo un día o dos días o luego nos conozco, o luego no, sabes, o sea, me vale madres. Eso ya tengo un par de años. Entonces, como que dije...
¡Par de años! Hace nada. Sí, o sea, no es de ahorita, pues no es ahorita. En un par de años ya nos conocía si no nos has contado nada. ¡Par de años! Pero como del episodio sí. Bueno, no, esto es más... Voy a ver si en el episodio 100 menciona algo... Me insleoné nada, no me insleoné nada. Porque además como le lo conozco... Bueno, pues ahí está. Entonces yo dije, basta y basta. Y dijo, basta uno, basta dos. Basta uno, basta dos.
Luego que pasó, nos volvimos a ver una vez y ahí vamos de pendejos, pero bueno... Ya, ya, ya. ¿Y ahora en qué es la película? No, pues en nada. O sea, ya no nos vemos la verdad. Entonces, este... Lo voy a buscar. Exactamente. No lo veo hace mil años. Claro, espera, falta el pan. ¡Hot dog! ¡Un buen hot dog! A parte de pan, salchicha. No, no era así. ¡Salchichón! Bueno, porque con la mía... Y está lista. ¿Qué mito sobre el sexo has tenido que borrar? Uuuuh... A ver... Yo creo que...
Ay, voy a ver cuál digo. Ah, ya ves, este vuelo... Este vuelo, este vuelo... Yo creo que... Mito sobre el sexo que he tenido que borrar. Ay, no, está muy fuerte. No, yo creo que... No, no, no, no te digas no lo hago. Ese es el que nos tiene que contar. No tener yo la iniciativa, que es como una creencia de antigua de mi madre, ¿no? O de mi abuela, ¿no? O sea, esperar a que... Él tenga la iniciativa siempre. El que avienta así, o sobre el aparido, ¿no? Claro. Yo creo que eso ha tenido que...
quitarse a un lado. Muy bien. Les voy a decir algo. No sé por qué se me vino esto a la cabeza, pero yo creo que también es que es una creencia. Y sobre todo, es algo que a mí... No sé por qué, pero lo tomé como un... Piró por un alago. A ver. Ya tenía yo tiempo con Ernesto, éramos novios y demás. Y este... y entonces tuve un retraso. Y entonces, sabes, no estábamos casados ni nada, ¿no? Y entonces, tuve un retraso y le dije, pues, tengo un retraso, no sé qué.
Y entonces él me dijo, pero ¿qué te preocupas? Sí, ya estás conmigo. Fue como tan natural. ¿Qué hubo ahí eso? ¿Verdad? Fue como de... Claro, qué me preocupa. O sea, como que... No sé, mi onda estaba como de tan adolescente, pero le recuerdo que yo, pues, justo desde la adolescencia, hasta los 27 años, estuve con una misma persona, con el mi ex marido. Entonces, como que con Ernesto fue... volver a empezar otra vez a que el cuerpo... O sea, otra vez otra vez... Sí, sí, todo. ...todos.
Todo. Sí, me digo que cuando me invitó a irnos de vacaciones a Guanajuato y yo así ofendida, como la pobre señorita Limantur, así de, ¿tú y yo solos? Ay, no, yo de 29 me puedes explicar. No somos novios, si no me has dicho que quieres ser mi novia. No, por favor, a ver, cuando él me dio el beso el 15 de abril, aquel 15 de abril, para mí ya eramos novios, me vine a enterar un mes después que se me declaró. ¡Eramos! ¡Qué fresco! Un mes después se me declaró yo así de, ¿cómo?
Pero si ya me besaste, ya eramos novios. ¡Ese mes nos vemos un mes besándonos! O sea... No. Soy una duquesa. La mi rey. Fan de esa relación. Muchos... No, no, no, no, no, no digas eso. Esto voy chiqui. A ver, mira, esto es interesante. ¿Qué tabú tiene tu familia? ¿Qué tabú tiene mi familia? Que no se puede hablar mucho de eso ahí, con tu familia, porque... A ver. O que tenían antes, y a lo mejor ya no lo tienen. Yo creo que hubo durante... Cuando se murió mi abuelo, ¿sabes?
De repente, fíjate, voy a contar algo, de repente, pues bueno, había un dinero, mi abuelo tenía una casa, y entonces mi abuelo lo tenía muy claro. Me dijo, yo no quiero depender de nadie, entonces cuando yo ya vea que ya no puedo irme por mí mismo, vendemos mi casa, que para eso es mi casa, y con ese dinero pagamos una residencia. No quiero que ningún hijo tenga que poner dinero, o sea, lo tenía todo, tata, tata, tata.
Y así fue, le cortaron una pierna, entonces el remedio se quedó como que no, entonces bueno, le llevaron a la residencia y tal. No sé por qué... Voy a contar aquí una cosa, como... No sé por qué mis padres llevaban como el dinero de mi abuelo, o algo así, o sabía, amistravano, o algo así.
Entonces, les pasó como algo a mis padres en la casa de campo, que se les voló el tejado, o algo así, en una especie como de medio huracán, o sea, se les voló y entonces de repente, se les ocurrieron la genialísima idea de agarrar dinero, pues sabiendo que lo... El caministraban. El caministraban de mi abuelo, de mi abuelo, agarrando ese dinero, sabiendo que luego lo iban a poner. O sea, que luego lo iban...
Pero dio la casualidad de que pidieron cuentas, los hermanos, de, oye, ¿cuánto dinero hay? ¿Y por qué falta ese dinero? Entonces, a ellos les quedó la inseguridad de que mis padres agarraban dinero cada vez que necesitaban o algo así. Cuando nosotros lo sabíamos, dijo... Primero nos pidió dinero a nosotros, les dijimos que esa cantidad no teníamos y entonces, pues de repente, pues dijo, bueno, agarro del abuelo y ya vamos ahí como metiéndolo por partes.
Pero dio la casualidad, entonces de repente, se armó así, que si tú, que si agarras, que si no, se armó una, que ahí me di cuenta que yo llame a mis hermanos para decirle, a ver, cuando pase, que sea muy tardío, pero cuando pase algo de esto, sabes, yo ni quiero discutir ni por dinero, ni por casa, ni por nada de nada, nada. O sea, para mí, vosotros, mis hermanos, soy lo primero.
Entonces, ni se me pasa por la cabeza decir tú has agarrado, tú has hecho tú, yo no estoy, porque estoy en... ni se me va a ocurrir. Entonces, esto que les ha pasado a los hermanos, sabes, a nuestros tíos que siempre dan tan unidos y que ahora ya vuelven otra vez a estar unidos, pero no se saca ese tema, ¿sabes? ese tema no se saca ya. Y entre los primos, como en algunos primos, como cercanos, lo hemos mencionado, de los mayores lo hemos mencionado,
¿sabes? Pero entonces, se lo dije, a mí esto más servido, como, ¿sabes? Como una lección, sabes, de decir, o sea, por dinero nunca me voy a pelear por mis hermanos. O sea, prefiero estar bailando de gogo a mis 80 años, que de repente enfadarme por... Me también me vi en lo peor. En lo peor. Chiqui, no va a ser necesario, no va a ser necesario. No, no voy a ser... no, no, no, no. Bueno, pues eso. Muy interesante. Eso, eso. Una vez por la confianza. Mónica. Madre Santa, te juro por Dios.
Ay, Dios. Esta es mi tra... ¿Alguna vez te has acostado con tres al haber? Ya. Esta respuesta está muy fácil. ¿Y cuándo te ha dado tu vida sexual cambio después de que momento tu vida sexual cambió? Hola. Yo lo sé. Para viento, para abajo. A ver, dime cuándo te ha dado tu vida sexual. Cari, cuando te diga el plujanal... ¿Qué? A mí no me vas a estar diciendo que me diste regalos, cuando no me diste regalos. Y sé. Yo no sé decir algo. A ver este episodio, por favor. Que pongan esto como teaser.
Yo nada más digo, si vas a hacer aquí un anuncio de que me hicieras un regalo, dámelo. No nada más, me chorés. No nada más. Aluncer. Puedes buscarlo. Un vida peres. La película. Un vida peres. La película. Tenemos parte de los que es humilde. Humiles. Sí, es tan... Si ya perece el musical. A ver, a ver, a ver. Tengo todos. A ver, ¿cuál voy a decir? Voy a decir algo. Sí, tengo uno. Yo creí... Hijo, le va a ser horrible lo que voy a decir. Yo creí cuando... Con un novio que tenía...
Yo creí que tenía un problema, la verdad. O sea, yo, yo, yo... Yo siempre pensé que tenía un problema para poder llegar al orgasmo. Así, bien. No, pensé que bueno, a ver, hay personas que llegan muy fácil, otras más difícil, que pueden disfrutar más, otras que pueden disfrutar menos. Pero yo pensé, a lo mejor... Este es mi... A lo mejor este es mi límite. O sea, mi límite es medio promedio. O sea, está padre y todo, pero hasta ahí. Pero un mes o de que... No. No. No. No, eso es lo mío. Y ya.
Pues, ¿qué creen? Que era falso. El problema era él. Obviamente. Claro. El problema era él. Pero clararía. El problema eran dos cosas. Bueno, a ver, una, el problema realmente era una cosa. Él no me gustaba. O sea, y yo he tenido parejas que tal vez no me encantan físicamente, pero que me encantan, y entonces ahí todo cambia, ¿no? Pero este güey, ni una cosa ni la otra. Entonces, ni me encantan físicamente así de... ¡Oh! No mames, este güey está guapísimo. Es que no mames, es que no. A ni...
Es que este güey me encanta. O sea, no. No. No. Entonces, ¿qué fue lo que pasó? Déjame decirte que después de que termine con él, deje de tener ondas con él, deje de todo. Este... La siguiente vez que tuve ondas con alguien... Dije yo, para carajo. Me dejo. Conozco. ¿Qué? Conozco. Es la rosa de Guagaluperte. ¡Ay, de que me ha llegado! Tú estás en deuda conmigo, cabrón. Porque me debes, no sé cuántas veces. Sí, ni no que barbaridad. Qué fuerte. Qué útil, ¿no? Que cambio lo de... Sí, claro.
Entonces, oye, pues ese mismo peto, tú ya se que te cambió. Sí. ¿Cuál fue el que te llevó a los gaspos? No se llama. Y bueno, déjame decirte algo. Realmente tú... No se llama. No fuiste... Ya le hizo Facebook. Facebook. Déjame decirte algo. No fuiste tú porque eres codo. Fui yo solita, en todo caso, la que se compró un juguete. Ah. Un juguete. Pero yo no te da nada de tu hijo. No, pero sabe, no. No, pero no... O sea, no. Qué reúne, por favor. Pero lo hice yo misma. Por mis propias compras.
Claro, claro. En Amazon. Y dije... ¡Ah, mira, cambió! ¡Claro! ¡Interesante! Que ahora con lo del Pride hay un súper descuento. Pero... Pero... ¿Qué momento de dismención? Ay, ni me da cuenta. Fue tan orgánico. ¡Corte al orgánico! ¡Corte al orgánico! ¡Corte al orgánico! Voy a buscar juguetes. ¡Juguetes! O sea, claramente. O sea, cari, no puede ser que... en casa de... leerre o cuchillo de palo. O sea, no. Exacto. No. Si se va a traslizar algo. Que sea de otra cosa. Exactamente.
Bueno. Venga, Tommy. Ok. Dice aquí... Un segredo de este comentario. Nada más con... recomiendo cinco estrellas de los juguetes, ¿eh? Ya. Muy bien. Muy bien. Sí, Tamara. Dice... ¿Sobre qué te sientes orgullosa o orgulloso? Ok. ¿Sobre qué te sientes orgullosa o orgulloso? Pues, mía. Cuesta mucho trabajo tener una familia unida. Y me siento muy orgullosa de eso. El otro día preguntaban... ¿Qué te hace sentir?
Paz. Y, honestamente, cuando me voy a dormir... y siento que... A ver, hago como un repaso. No sé si ustedes, pero hago como un repaso. No de mi día. A veces sí. Pero, como de que... Ok, Gigi está allá en su cuarto. Sí. Y eso es la tarea de la miércoles exames. Es que... Ay, qué bueno. Sí. Ay, qué bueno que está ahí. Y qué bueno que está bien. Mirando. ¿Sabes como que hago un repaso de eso? Y me siento una tranquilidad. Aquí está Ernesto. ¿Qué? Mi perro. Mi gato ya se salió. Mi gato está aquí.
O sea... ¿Sabes como que siento una gran paz? Y me siento muy orgullosa de eso. Porque... No, ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
