¡Lokeras y loqueros! Bienvenidos sean a este su podcast con sentido. Desde este momento comienza la buena onda, la tirada de netas y los comentarios ñoños y sin sentido. ¡Demos la bienvenida! Mónica Alfaro, Chiki y Tamara Vargas. Ellos, ustedes y nosotros somos lo que hay. ¿Con qué poco? Amigo loquero, amigo loquero que nos escucha como cada miércoles, como cada no sé, el día que nos escuche. Aquí estamos de vuelta ofreciéndoles lo mejor de nosotros.
Miren que puede pasar cualquier cosa en el día, pero a la hora de este bonito podcast, damos lo mejor de nosotros. Y yo creo que honestamente hay una razón principal, saber que voy a ver a mis amigas de mi alma y de mi corazón antes que nada. Amónica Alfaro, Chiki y tú. ¿Qué tal? Y saber que ustedes, loqueros, nos van a acompañar en esta hora y cachín de bonito podcast. Amigos, ¿cómo les va? ¡Ay déjate decirles loqueros! Me pregunto si ellos están pensando esto es lo mejor,
ya esto es lo mejor que tienen para dar. Ojalá que sí, porque van 180 episodios o como cuántos van. O sea, 180. Habrá unos que haya sido lo mejor, otros que notan lo mejor, pero siempre la intención fue la misma. Bueno, ¿sabes qué? Era lo mejor que se podía ese día, eso sin duda. Ese día, ese día. Eso sin duda chica. ¿Cómo están? ¿Cómo están, hermanas? Y sí, 180. Les decimos algo, loquero, les tenemos una sorpresa cuando cumplamos los 200. ¡Ay por favor! ¡Falsas!
Bueno, voy a decir algo, yo aquí en mi poder, en la CDMX, tengo las cosas que trajo Tamara de Japón. Claro, Kani, ahí puedes estar. ¿Qué trajo yo? Colotea. O sea, los loqueros están días tras día viendo si hacemos el sorteo en nuestro Instagram. Por favor, guía. ¿Qué mal? Oye, igual y entonces sumo algo de Amsterdam, tengo ahí algunas cositas. ¿Qué tal? Esto se va haciendo una gran fe, es muy chabelo. Sí, se va a hacer muy grande. Yo les voy a decir algo, tengo pensado en el
2026 ir a Bali si me esperan. Oye, pues sí, yo sí te esperamos. Yo también, yo también, la verdad. ¡Bali! ¡Qué fuerte! ¡Por favor! Pero bueno, aquí estamos los tres señores, aquí estamos, lo se pueden quejar, porque hoy, el día de hoy, estamos grabando en viernes, mientras otros están borrachándose, mientras que otros están deseando salir del trabajo para beber con los amigos, nosotros aquí con ustedes. Porque lo vamos a hacer en cuanto terminemos de grabar.
Eso es un mente, o sea, que venga cuanto antes, a ver si oíte una media hora. De hecho, sí, quiero decirles que justo, ¡ay, oigan! Antier, con mi cumpleaños para efecto de cuando escuchen este podcast. Antier, oye, Tamara, ¿qué pasa? No, no, no, todavía falta. Es que es muy, es una cosa, nunca en mi vida, nunca, nunca, siempre, o sea, siempre yo me festejo, que si una fiesta grande,
una chiquita, como la bamba, una escalera grande, una chiquita, ahí arriba, ahí arriba. Pero esta vez, por primera vez, me van a festejar, tengo como tres festejos y hoy es el primero, que es solo una cenita, solo digo entre comillas, es una cenita muy, muy, muy bonita con unas amigas, me van a festejar. Y luego, en unos días, ahí sí viene un pachangón que me pidieron, mis amigas, que normalmente hacen pachangones, que por favor llegara a las 3.30, vestida de dorado o plateado.
¡Wow! ¡Dónde va a ser! Me siento muy importante y luego de ahí sigue otra, donde también es una cena, así es que es la primera vez que yo no voy a, digamos, a organizar mi festejo, eso me gusta. Oye Tamara, ¿a dónde vas a llegar vestida de dorado o plateado? Es en casa de Ruth, que tú la conoces, en esta casa de mi amiga Ruth y ese grupo de amigas en especial se junta, o sea, tienen ya sabes el calendario de cumpleaños de cada una, ¿no? Y entonces hacen desayuno de
semanas previas para organizar, ¿qué haces tú, qué hago yo? ¿Quién organiza la mesa? ¿Quién va a llevar? O sea, no sé lo que va a llevar, una de ellas además es chef, entonces sí, ella va a cocinar
algo, no, no, no se pintan solo. Muy divino. Con decirte que una de las del grupo, justo no es de Veracruces, la única que es de otro lado, en este caso Ciudad de México, y le hicieron una fiesta, pero lo hicimos pues, jarocha, es decir, la mesa con red de pescador, otras vestidas de jarochas, me de improvisado, pero todas eso sí, y llegaron los jaraneros, o sea, ¿me explicas esta organización? No, no, no es eso, tú déjate llevar, déjate llevar, Cari, la verdad. Entonces a lo mejor va a
haber sorpresas en esa fiesta. Entonces a lo mejor hay sorpresas, ¡ay, ya no tengo delay! Este va a haber sorpresas, pero bueno, ya les contaré este pues para el otro episodio, para el 181, por lo pronto, bienvenidos sean nuevamente todos ustedes, hoy tenemos un bonito programa que Cari, Cari, Cari, ¿dónde vas? ¿Dónde vas? Yo tengo que contar con la papá de cómo he vivido mi cuidadño. Exacto, sentí que ya estábamos platicando demasiado, y más que la vez pasada, ¿qué hicimos?
Lo puro platicar, exactamente, pero bueno, si tú que sí pasaste ya tu cumpleaños, por favor. Claro, tenemos que contar porque se supone, se supone loqueros que hoy estamos a miércoles, bueno, hoy es miércoles, nos están escuchando, pero se supone que Mónica y yo tenemos que tener un poquito de resaca, claro, o sea, de cruda. Oye, todavía hasta hoy miércoles la tenemos,
aunque tu estejo fue hace cuatro días. Hace cuatro días, pero bueno, no, les he de decir que me lo pasa muy bien, y yo, o sea, en estos momentos lo que quería decir, les quería agradecer a mis hermanas porque les voy a contar lo que no lo que me han regalado ellas. Hay que poder subirlo. Clararira, clararira, o sea, yo no podía empezar el tema sin decir que mis amigas, que me conocen, que van al grano, que se dejan de tonterías, de tomar esto que te hacen, se dejan, me han regalado,
o sea, una sesión de Botox. Exacto. Dejate de cremas, antiarrugas, estar de colágenos. Ay, que tu playerita, ay, que tu tenis, nada, nada. Mira, debo decir aquí que obviamente tuvimos una reunión Mónica y yo para decir, a ver, claro, le hemos regalado de todo a Chiqui, tanto lo que no le gusta, porque aún recuerdo esa mochila de Jaime, el carterón, que por cierto, rolala, las dos dijimos, porque no la roló, si no le gustó. Gracias, me acabas de poner de malas otra vez,
por ese regalo de Míxis. Pero a ver, Chiqui, a Tamara de mí nos encantó, que hiciste con ella, ¿por qué no lo cantás? Y abrándome, ¿por qué no lo devuelves? Os voy a decir algo, vamos, confesiones. Ya me dio la tiro a la basura. Es deciros que mis hermanas me regalaron una mochila. Pero eso fue hace cuantos años? Hace ya, pues, unos cuatro años, una mochila de, ¿qué modelo podríamos decir? Porque es un poquito indescriptible, ¿no? Porque iba como de lado,
un color gris que nadie lleva ese color gris como de lado. Mi abuelo. Bueno, tuve que regalársela, tuve que regalársela, porque la veía todos los días y yo con los remordimientos no puedo, entonces lo mejor era deshacerse de ella, se la regale a mi portero. ¿Qué es cartero? ¿Ustedes creen que yo le he visto a mi portero alguna vez con ella? Le he visto alguna vez a mi portero con ella. Nunca. Ni el portero. Yo quisiera decir algo, cada vez que voy a un
festival de música digo, esa bolsa, qué útil me sería, hijo. Cari, esa bolsa pesaba vacía 4 kilos y medio. Lo que nunca viste es que sí traía algo adentro. Esa era tu verdadero regalo, un fajo de billetes que traía. Cari, le di la vuelta como un calcetín a esa mochila, solo tenía billas, billas para cerrar. Bueno, ahí equivocamos. No se equivocan.
Pero bueno, han pasado otros cumpleaños y cada vez creo que nos vamos especializando más. El año pasado te dimos este luz que tienes en el fondo y tu torna mesa roja. Creemos que ahí vamos. Pero hay un disco de Britney. Y el disco de Britney, no, no, no, no. O sea, de verdad, lleváis dos años, no tres años. Con el queso, con el... Ah, sí. Flambo, el queso, también el perfume. No, no, no, estoy rayado. Pero este, dijimos, Mónica, yo, ¿qué diablos qué hacemos? ¿Por qué se nos complicará tanto?
Chiqui tiene todo este. Yo creo que porque sentimos en el remordimiento de no volver a caer en el error de la mochila. Por el tinta, Mónica, tú te libraste. Pero es que Mónica se trago mi cara. No hay pobre. Tú te libraste, pero Mónica era como de perdona. ¿Por qué es que dije que es esto? Sí dijo. Eso fue lo que dije. Que es esto, que es esto. Y Abraham dice, no sabía dónde meterme. En ese momento digo, digo, es que me salió solo porque no va nada conmigo y le habrán,
yo lo recomendaría, digo, estoy a punto de dejarte. No me conoces nada. O sea. Bueno, eso fue aquí, hicimos una lista. Nosotros aún así confiamos siempre en Abraham. Y entonces él nos dijo. No me ha dicho nada sobre lo que hicimos. Bueno, a pesar de que tú ya no confías en Abraham, nosotros sí. Entonces le hicimos un par de propuestas. ¿Cree que ya te conoce más? Sí, sí creemos que ya te conoce más. Le pichamos un par de ideas,
le dijimos, mira, pensamos esto, esto y esto y esto. Y efectivamente nos dijo de una, él es muy, muy políticamente correcto. Entonces no nos dijo esta idea pesta, pero dijo, esta idea, recomiendo que no. Esta podría ser, esta podría ser, pero yo, y entonces, mira. Nos dijo que no nos traes seguro. Espérate que me estoy poniendo de malas ahora mismo. Ahora por qué. Estás diciendo que mi novio me ve viejo. Me está viendo a un caso de nuevo.
No, no, no, no. No me quiere verte viejo. Más bien, déjame ponerlo en otras palabras, chiqui. Sabe que tú vas a ir a tu siguiente sesión porque sabe que estás feliz con este doctor y entonces dijo, esto es algo que él querría. Además, quiero decir, la idea del regalo no fue de él. O sea, vino de parte de nosotras. Él sí, sí, sí, sí. El dijo sí o no. Ajá. Yo os lo agradezco muchísimo. De verdad, porque para mí es, sabéis que
cada seis meses voy a por mi dosis. Entonces me quedan tres meses para ir a la siguiente, cari. Y a la siguiente, miran y la vas a sentir porque qué cosa gratis. ¿Qué es esto? ¿Qué estamos hablando? Si fuerte al fin de eso. Esa dinero te lo guardas. Lo que sí necesitamos es que nos avises. O sea, porque si no, ¿cómo nos vamos a enterar hoy en día? Voy a ir. Vamos a avisarnos. Hombre, os vais a enterar fácil. O sea, el día que
grabemos que veáis que casi no puedo hablar, ese día es porque me pudo votar. No, no, no. Necesitamos que nos avises antes de que vayas. Claro, claro, vale. Más bien cuando vean todo caído. Te la va a cobrar. Charpey, ahí, ahí, sus chicas. Bueno, bueno. ¿Qué más, qué más sucedió en tu cumpleaños? Pues mira, abrancito me han hecho una comida de amigas, amigas íntimas, que las disfruté muchísimo. Me regalaron en un sitio que sí
mi botella de vermú, que sí mi botella de vino. Muy bien. Abrancito me regaló, me debo que había un regalo que tenemos que ir a comprarlo porque se les rupeó uno de los regalos y me regaló el concierto de Fangoria. Me encanta. Que lo disfrutamos. Por favor, no lo pasamos muy bien. No hay nada como salir con tu pareja. De verdad. No hay nada como salir con tu pareja y disfrutar y pasarlo bien. De verdad. Me han regalado estas flores que me encantan, que huelen muchísimo.
No, no. Gardenías. Estas. A ver si sabéis cuáles. Uy, me encantan. Esperame. Lilis. ¿No? Son Lilis. No, no, no. Las Lilis son chiquitas. Es. Es. Orto te voy a decir. Bueno, pero. Bueno, pero. Huele. Huele a estudios. Sí, sí, sí. Queridos. A ver, acércala aquí. Hoy. Mira. Sí, cuáles en tu cara. Sí, huele. Sí, huele. Huele tanto. Ahí te voy a decir. Que, que sí, que sí. Vamos, que muchas veces me lo para atrás.
Es un tipo de orquídea esa. Ah, pero huele. O sea, de vez en cuando me lo para atrás pensando que hay un muerto o algo, porque cari huele a, a, a Velorio. Oye. Se llama árbol de orquídea o pata de vaca. Ay, no te creo. Pata de vaca. Te lo juro, mira. Ay, qué mal. Es que me han regalado una pata de vaca. No voy a decir eso nunca. Ah, sí. Oye, porque padre, una, o sea, me refiero a que es como si vas con alguien que, que, que te dedicó los cuernos y la cola, ¿no?
Conció eso. El ln es rabo y el trago es alto. El rabo es alto. Las orejas. Bueno, esto trago la pata. Bueno, entonces. Pues fue un poco así. Mis queridos loqueras, me querías ser malas y el sábado será el fiestón, que ya lo contaré también en el 181. Lo contaremos. A ver qué tal ha ido. A ver quién ha ido y quién no ha ido, porque ya sabes que aquí es muy chico. ¿Invitaste a Teeth Marine de Dopingway?
Pues esta vez sí, porque como hace una fiesta de un sitio, sabes que no era como exclusivo, viene solo los amigos que yo quiero, sino que está, o sea, quiero decir, no es que a esta fiesta no vengan amigos que quiero, sino que como era petit comité más de 10 personas, pues no invitaba. Esta vez sí he dicho todo el mundo que quiero, que le tengo cariño, que alguna vez me bienvenido perece. Entonces no sé si vamos a ser 10, 15 o 40 o 70.
Ojalá, ojalá los que lleguen seguramente lo pasaron increíble. Me encanta. Acompañándote mi querido chiqui. Y mientras tanto, Mónica, ¿qué cuentas? Nada. Bueno, vamos entonces con el tema. Les voy a decir qué cuento, les voy a decir cuál ha sido mi preocupación de estos últimos días. En el último episodio de Somos Locales de 2023, dije que en enero iba a ser ejercicio 17 días y hoy es 19 de enero y no he cumplido los suficientes. Llevo mi cuenta que les voy a mostrar esa foto.
Entonces ya tengo los días muy contados para cumplir mis 17 días y siento un poquito de presión. Pero no llevas ni uno. No, sí, sí, sí, sí. Llevo. Claro, me espanté. Llevo, me espanté. Dice, llevo 7, llevo 7. Me quedan 10. Bien, bien. Ya me quedan muy pocos días. Pues faltan como 11 días para que se acabe el mes. No puedes más que faltar uno. Sí, ya sé. Eso es lo que me preocupa de la vida.
No, no, no. A mí lo que me preocupa es que no sé porque los loqueros no me están viendo pero ustedes dos y me están viendo y no me habéis dicho nada. Bueno, pero solo estamos viendo tu carita. No te hemos visto en persona. ¡Ah, ya! ¡Cari! ¿Estás haciendo al gimnasio o qué onda? Llevo 3 días, llevo 3 días. ¿Estás haciendo la nariz como sé yo que estás haciendo al gimnasio? ¡Cari, sí, por favor, mira! Si no me defes nada, no me empotelo. ¡Popeye, popeye, ya te vi! ¿Estás hecho? Bueno, uno...
Estoy, vamos. Trompo. Hay algunas veces que me miren en el espejo y me saludo porque no me conozco. Así es, plano. Así es. Plano, sí. Me encanta. Me apunté al final. Oye, hay que reconocer, a ver loqueros ustedes que dicen, los gimnasios se pasan un poco. No te ayudan nada tus propósitos de año. No te ayudan nada. ¿Por qué? Son unos precios. La inscripción, 2.000 pesos. Pero, pero...
Si vengo a apuntarme encima como voy a pagar, si me está costando venir como encima, más luego el mes, si vienes de 10 a 12, solo 1.800. Perdona. Pero cuchi cuchi, pero que se está, ayúdame, ¿eh? Me fui al Smart Film, que en Italia me lo promociona muy bien. La verdad, la Black Power o la más cara, me ha costado solo 600 pesos. Ahora, que el gimnasio, cari, o sea, parece Bosnia, o sea, no está. ¿Parece? ¿Parece? ¿Y no está llenísimo? Pues por eso, que parece Chedragué en Quincena.
Bueno, entonces, muy bien, Bonnie, en 10 días estarás cumpliendo tu objetivo ya. Exactamente. Pero además de eso, les voy a decir algo. Voy a tomar unas fotos. ¿Por qué? Porque, este fin de semana, como si no fuera suficiente, sembré unas semillas de unas macetas, en unas macetas en la ventana. Perfecto. Amix, les voy a decir algo.
Tengo poca esperanza, por una razón, porque estas semillas me las regalaron de un paquete, en fin, me las hizo llegar una marca, que no sé qué, que estaba muy bonita, así demás, pero no sé cuánto tiempo llevaban ahí, no lo sé, pero yo estoy lista. No pasa nada. Para que salga un frijolito, germine ahí, y eso. Y hacérmela sopa. Ay, sí. Por favor. Y, Cari, ¿por qué no haces una fiesta y todos en la fiesta debemos llevar una maceta a su casa? Muy encantada, y bien. Espero increíble. Claro.
Ahora el próximo mayo, próximo. Próximo. Exacto. Open house, pero Montfest. Exacto. Ándale. Ándale, ándale. Muy bien. Muy bien, muy bien. Bueno, chicuelos, pues, yo rápidamente para que ya no nos tardemos más, le digo a Mónica Chiqui, a ver tú qué dices. Sí, a ver. Traigo un nivel de ansiedad mano, como lo, como lo que ha pasado. ¿De qué? Pues no sé, como que siento, sabes, esa hiperactividad que siento como de que tengo que estar haciendo algo. Enero. Es enero. Es enero. Es enero.
Es enero, es enero. Acaba las fiestas navideñas y todo el mundo piensa que ya, ya, mi vida ya, y lo que yo tengo en mente tengo que hacerlo y no me puedo, así. Un poco eso, ser un poco eso y el... Sí. Ser un poco eso y la bajada del rostre de las fiestas, ¿no? A lo mejor. No sé, no sé. No sé. Puede ser, puede ser. Sí, sí, sí, sí. Bueno, ustedes tienen algo para... Ay, bajarle tantito a... Pues, sabes, todo el nerviosismo, pero además no es que... Sí, un poco sí me siento nerviosa.
Como que no sé, no tengo una razón exacta por qué le decía yo a Mónica. Pero siento como que... Quiero estar parada, sentada, subir, bajar, hacer algo. Entonces, eso es parte por lo cual me puse a hacer el rompecabezas que estoy haciendo. Sí me enfoca, porque inclusive está leyendo que voy un poco atrasada con mi segundo libro, que acuerdes que también tengo de meta eso, y... Sí. Y voy un poco atrasada, porque siento como que, además, el libro está redundando y entonces eso me desespera, ¿sabes?
Como que traigo el rostre. Claro, estoy perdiendo el tiempo. ¡Qué más! Ya se enfermó esta persona 120 veces otra vez. Entonces... Tamara, perdóname, ¿me puedes decirnos qué libro es? Porque si ya lo dijiste, perdóname, lo perdí. Sí, se llama... Enfermándome la silla una noche. No, no, no. Órtate, órtate lo digo, ahorita me voy a acordar. Ok. Pero, este, desde una mujer canadiense, es una escritora canadiense, que hizo la historia de... ellas hablan, ¿se acuerdan de esta película de Menonitas?
Ah, es la misma. Ok, lo voy a acordar. Es pequeñas historias sin importancia, puede ser que se llame así, no los tengo tan seguro, pero bueno, habla de dos hermanas y una de las mujeres con intento de suicidarse en mil veces. Y la otra, ahí, pendiente, pendiente, pendiente. Entonces, ya lo sabes, en qué número de suicidio, o bueno, no de suicidio, pero de intento van, ¿no? Intento. Entonces, probablemente es un mal tema para mi asciedad.
Porque en una de esas, ya estoy diciendo, ¿ya qué se muera? Que se muera ya, por favor, ya lleva diez veces. Ay, ya, ya, ya déjenla. Déjenla, morir. Aparte, ¿ya quién es ella? ¿Quién es ella? ¿Quién es ella? ¿Quién es ella? ¿Quién es ella? Aparte, ella quiere. O sea, es como que despierta y dice, ¡Ay, otra vez me trajeron aquí! ¿Por qué me...?
Ay, Dios. Sí, yo creo que poco para, no sé cómo Ernesto, si te apoya con esto, porque habrán lo que hace, como yo estoy un poco así, yo creo que, como estoy un poco de, tengo que hacer, él me busca actividades, que tengo que hacer. Ah, ok, ok, ok.
Entonces, yo ya, como cual loquito, en cuanto yo apunto en la agenda, cualquier cosa, ya siento como que tengo que hacer, un algo, sabes, entonces, y eso me, me, me calma la ansiedad, que, le sé de decir, que una de las cosas, que de repente, Abrancito me ha dicho, me dice, porque no resucitas, de nuevo, ahora que no estás en función, que no estás encima de un escenario, porque no resucitas, la caperucita roja, de nuevo. Ay, sí, qué buena idea, tu obra, Brancito.
Con esas mismas, me fían un teatro, ya hemos firmado con trató. ¡Ah! ¡No, no! Esa fallera apenas para nosotras. Sí, sí, sí, exacto. Y ya hemos firmado, estrenamos el 2 de marzo, todos los sábados, ¡Oh! de marzo y todos los sábados de abril. ¡Oh! ¡Eso es! ¡Ya! ¡Eso es ya! ¡Ya! ¡Ya! ¡Y quién es tu! ¿Quién sabe?
Pues está Irina, está Sara, estamos los mismos, que hicimos la verdadera historia, caperucita roja, entonces, loqueros, si tienen niños o si no tienen niños, están obvias, porque de verdad se lo van a pasar. Mónica la ha visto, ¿cuántas veces ya? Pues dos, creo dos, pero ¿sabes qué? La voy a volver a ver, porque esta vez voy a llevar a mis sobrinos. ¡Eso! Está increíble, increíble, porque realmente hablamos de la verdadera historia, caperucita roja. ¡Ah, me encanta!
Porque es una, o sea, por favor, porque los niños se creen de que el lobo se comió a la caperucita, se comió a la abuelita y llega el leñador, le abre la tripa y salen vivas. Es mentira, no, eso no puede pasar. No me digas. No puede pasar tamada, entonces, si vienen a ver, van a saber lo que realmente pasó. Ok, ok, que me gusta, me gusta, me gusta, muchas felicidades, muchas felicidades.
Bueno, pues entonces, una vez que ya nos pusimos al corriente de cómo lo pasamos esta semana, que no nos vimos, pues es momento de empezar con un tema, el cual justamente, mi querido Chiqui, lo trae a la mesa. ¿Y saben qué? Lo traigo. Lo traigo. A ver, amigas, hermanas, loqueros, loqueras, loqueres. A ver, vamos a hablar el día de hoy, que a ver, luego pensando un poco, yo digo, bueno, es que también depende un poco de como uno se levante, ¿no?
Pero, lo he titulado, mi queridísima Dani, nuestra productora, nuestra editora, lo he titulado ¿Con qué poquito? ¿Con qué poquito? ¿Va? Así lo he titulado, así lo llamé, en el chat. ¿Con qué poco? Con qué poco, con qué poco me gusta. Dani, se llama así, ¿Con qué poco? Y es verdad, ¿Con qué poco? Uno puede cambiarte, o sea, ¿Con qué poco? Algo te puede cambiar el día para bien, pero ¿Con qué poco? Algo te puede cambiar el día para mal, es decir, una mirada, una sonrisa, ¿no? ¿Con qué poco?
Te puedes decir, o sea, ¿Qué bonito? O sea, ¿Con qué poco? Con una sola mirada, te pueden joder un día. A ver, con una no contestación, con un, entonces, hoy, mis queridos loqueros, vamos a hacer una lista de ¿Con qué poco? Te datos. Primero para bien. Exactamente. Con qué poco pinó el te datos. Con qué poco pinó el te... Entonces, vamos a hacer una lista, primero, de ¿Con qué poco? Ok, ok. Uno puede estar feliz. Uno te puede... ¿Con qué poco? Me puedes alegrar el día. A ver, ok.
Entonces, nosotros le vamos a hacer una lista y por supuesto, loqueros, o sea, ahí están ustedes escribiéndonos y enviándonos mensajitos de ¿Con qué poco? Venga, recoyo con uno ¿Con qué poco? Vale. Me conformo. Yo con que me envíes un emoticono. Ah. De que me has leído, ya soy feliz. Ya está constantemente. ¿Con qué poco? ¿Con qué poco? De recibido, de recibido, de que hay alguien de otro lado. Sí, es muy poco. ¿Cómo se dice cuando recibes y acuse de recibo? Acuse de recibo.
Un emoticono, una sonrisa, un dedo para arriba, una caca, porque el comienzo es lo que sea, pero digo, con solo una mirada, con solo una mirada, con solo una palabra. Oye, qué bonito. A ver, este yo, porque lo tengo muy fresco, puedo hacer, te voy a decir ¿Con qué tan poco, o sea, ¿Con qué poquito? Me puedo poner muy contento y muy feliz y acabo de hacer una historia que tiene que ver con eso. ¿Con qué ya hay mangos Manila? Ah, sí, qué felicidad.
O sea, el mango Manila es de verano y me dice Lore, señora, que ni sabe lo que compre y yo qué. Mango Manila, no bueno, qué me estás diciendo. ¿Con qué poco? ¿Con qué poco? ¿Con qué poco? Me puse feliz, porque además, yo que soy la Necia y la que siempre se queja de ¿Por qué adelantan las cosas y por qué este el pan de muerto en septiembre y eso? Ahí si no puse ningún pero, venga venga mango Manila de verano, y sabe re que te bueno.
Exacto, pero sabes qué, puedes decirlo porque tú no tienes la culpa, es el cambio climático, es el cambio climático. Es el cambio climático. Esa, o sea, tú qué, tú viendas bien. Bueno, algo bueno tenía que haber en el cambio climático, que nos da mango Manila en enero y yo, mira, que soy muy feliz. De aquí, a que explote el planeta mango Manila en enero, pues ya, con eso. Que lluevan mangos, que lluevan. Me encanta para un título de una obra de algo, mango Manila en enero. Exacto. Qué romántico.
Qué romántico. Oye, yo iba a decir, yo iba a decir otra cosa, pero sabes que ahorita que dijiste mango Manila, voy a decir, primero con qué poco de comer, así me pongo yo, de súper bueno. Muy de buena. Un, fíjate, qué, qué simple soy.
Un pan tostado, pero no esos que vienen pre tostados, obviamente, no, un pan tostado calientito, con crema de cacahuate, pero no con el pan tostado, pero con el pan tostado, con el pan tostado, con el pan tostado, con el pan tostado, con la crema de cacahuate, pero no cualquiera, porque las del súper, o sea, perdón, pero es que luego las del súper tienen tantísima azúcar, súper refinada, refinada, refinada. Saben cuando me gusta la del cosco, crema de cacahuate, en la del cosco. Es muy buena.
Y ya, así sí es un día elegante, o sea, si tenemos suerte, unas rebanaditas de placa. De planta no. O sea, aquí moras arriba. Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, hay mira si es de cacahuate, eh, ige un databases papá en la y Cacahuates Subломano, penetrations Que................ de Blueberry. De Blueberry, de Blueberry. Bueno, a menos que lo que venden sean teléfonos, Blackberries. No sé. No, no, no, no, Blueberry. Cuatro por cien. ¡Ah! Y las casas de fresas, dos por cien.
Y las casas de moradas, sí, seguramente. Salzamoras. De salzamoras, cuatro por cien. Uy, sí. ¿Están baratas? ¿No? Dos por cien. Dos por cien. ¿Están baratas? Sí, están baratas. ¿Tran dos fresas? ¡Ay, sí! ¡Ah, sí! A ver, chiqui, dime. Vale, me toca. Otra cosa. ¿Con qué poquito? ¿Con qué poquito? Cien, cuenta y dos. ¡A la, pues, pero es más joven! ¡Con qué poquito! ¿Qué te costaba decirme esa frase? ¿Qué les costaba? ¿Qué les costaba?
Porque para eso es que te dicen, ¡Ay, pues, echaba, pues echaba cuarentenueve! Para eso no me digas nada. ¡Cari, para quitarme un año de mierda, no me digas nada, para quitarme dos! A mí, ¿o me haces el cumplido entero o no me lo haces? Pues yo nada más me tengo. Cuarentenueve eran tres. Que hace unos días que fue tu cumpleaños, yo lo comenté con varias personas. ¡Ah, sí, qué cumpleaños de chiqui! Lo que sea, creo que con Diana, creo que con mi papá, y no me acuerdo con alguien más.
Ahora voy a pensar en quién. Y todos me dijeron, ¿cómo? ¿Cien, cuenta y dos? ¡No, hombre, chiqui! ¡Tiene muchos menos! ¡Claro! Hoy me dijo una amiga que, por cierto, hoy está cumpliendo años, precisamente, Carito, me dice, ¿cómo crees que es cien, cuenta y dos? Me dijo, claro que nunca los vi venir. O sea, se ve mucho mejor. Ni yo, ni yo los vi venir. Tampoco. O sea, no me entiendes, chiqui. ¿Con qué poquito? Mira. ¿Con qué poquito? ¿Ve? Con qué poquito. ¿Qué toca? Está malo. Bueno, ahí les voy.
Ay, ya sé, ya sé, ya sé. Ah, pues justo, que hace también unos días lo dije. Me puede poner feliz que tengan ese detalle, que no necesariamente hay que ser comprado, pero en esta ocasión, pues sí, si lo compraron, pero no costó caro. Con un rompecabezas. No sabes qué feliz era yo, la niña del 6 de enero. Era, no, pero ahí, en ese momento, abrí la caja, ¿qué? Y ya, y además estaba yo así de, ¿y dónde me pongo? Porque está muy grande. ¿Dónde, dónde, dónde?
Tenemos una tabla, pero esa no me va a servir. Bueno, parece a yo, de verdad, que era 6 de enero, las 7 de la mañana, y la niña, con qué poco, estaba tan feliz. Con qué poco. Me encanta. ¿De qué tamaño va a ser ese rompecabezas? Ay, es muy grande, es sobre todo muy ancho, de alto no tiene tanto, pero es muy ancho, me llevé dos mesas, pues más o menos, largitas, entonces me importaba. ¿Pantas piezas? Es de mil, es de mil. Mira, me regalas a mí un putle de mil piezas y me das un bajón, de repente.
Con qué poco. Con qué poco me puedes arruinar en cumpleaños. Ay, yo soy muy feliz, es más, casi creo, bueno, no, no casi creo, pero casi le podría decir a Ernesto, ya ni me regales de cumpleaños, esto me hizo. No, no, no, no, no, no, no. Porque hasta te me lo dio un día que ni era mi cumpleaños, ¿no te parece que eso es maravilloso? Sí, con lo mejor. O sea, con que es lo mejor del mundo. Sí, con lo mejor. Lo mejor. A ver, bueno. Y toca venir.
Y déjame decirte algo que yo también tenía que apuntado de con qué poco, con qué poco que el otro día de la nada, alguien en mi oficina, mi amiga Karen, me salió con una pluma, llegó y me dijo, oye, te compré un regalo, pero es que es una cosita de nada, y yo, wey, pero no tenés por qué comprarme ningún regalo. Mira, sacó su paquetito de plumas, de además que ya sabe quién soy yo. Es una pluma nueva de Toy Hot, ahí vibrado. No, no, no, no, no, no, ojalá, Karen, qué pasó.
Este, no. Es una pluma indelible, digo, es una pluma que se borra, ya sabes, de esas plumas que ahora se borran. Muy bien. Pero además preciosa, porque tenía puros simbolitos de tauro, este, pues porque yo soy de tauro, y me dijo, mira, esto es del paquetito, esto es para ti, y yo me hizo el día, porque además se escribe bien bonito, y se borra y todo, y con qué poco me hizo feliz, Karen. Muy bien, Karen. Muy bien, Karen. Así, así. Vale, ok, ok, ven, a ver, otro, a ver qué les parece esto.
Estamos en el super, vamos a viajarnos, nos vamos al super. En el super en la caja hay una fila de meros, o sea, de meros, de puros carros llenos, a la que le va a tocar pagar, dice, ah, solo llevas eso, pasa, pasa. Con qué poco. Que me estoy ahogando. Que ni es tampoco, ay, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, con qué poco te ahogas. O sea, con qué poco. O sea, tú llevas un paquetito de galletas, sabes, o de... Y te dejan pasar. Y te dejan pasar. La pura felicidad.
O sea, esa es pura humanidad, o sea, pura humanidad, no, es como... Es verdad, es verdad, es un gesto, es muy bonito. O sea, es un gesto, es un chaco, es un chaco, es un chaco, es un chaco, es un chaco, es un chaco, es un chaco, es un chaco. Es verdad. Es verdad. Es verdad. Entonces, te toca también.
Me toca y entonces agarro la del súper también, pero voy a decir justamente que, no sé si sé tan poco, pero para mí ya significa mucho, que llegas, imagínate, apagar al Costco, que siempre son cuentones, siempre son cuentones y te dicen, ah, ya puede hacer uso de su... de su porcentaje, sabes, como que anualmente te... Te dan como unos puntos o algo. Te dan 2% de lo que compraste. ¿Qué? No sabía esto.
Ok. Entonces cuando te dicen, ah, ya puede usar, tiene tantos mil pesos de... para usar y yo... O sea, me va a salir gratis mi compra de hoy. No, bueno, bailo así como la bailaridad y por todo el Costco. Voy piruet, piruet, piruet. ¿Qué? O sea, porque ya iba y yo así, ay, ¿tú cuánto habrás sido? Ay, mejor quito esto. Ay, pongo el otro, pero cuando llego y digo, me dice eso, el muchacho, no, pues lo quiero besar o a la muchacha. No manches. Porque no inventes. Con qué poco, con una frase.
Yo incluso con menos, con menos Tamara, porque te voy a decir algo, mi tarjeta siempre acumula puntos con las tarjetas de... con las compras de tarjeta de crédito y nada más ir al Oxo y puedo pagar con mis puntos. Entonces voy... oiga, no es mención, ¿eh? No, no es mención. No te lo quieras piensan, tanda. Es un mención. No, no, no, de ninguna manera. Yo voy a la tienda, pago y me dice, ¿en cuál... al otro día esperate? No, por lo tanto, por lo tanto, por lo tanto.
Voy al laboratorio y pague unos análisis con puntos. Oye, qué bonito eso. Qué fuerte. Y decir luego que aquí cuesta la sanidad, por favor, paga con puntos. Pero eso fue una, una suerte de entre mil, pero luego voy al Oxo aquí, y nada más de que un vinito, un vinito, puntos. Qué... Ah, pues está bien, porque con ese gusto me lo tomo. Oye, con doble de gusto. Exacto. Les voy a decir otra que tiene que ver también con... Híjole, ya estamos muy mal, con comida.
Pero es que justo estaba hablando con alguien el otro día, todos gordos. Estaba hablando con alguien el otro día y digo, ¿con qué poco? Justo estaban saliendo de una cita, de Iron Dates. Y entonces, yo, ustedes ya saben que yo siempre propongo un lugar de aquí, de la... de pareja comercesina, que me encanta, que ya hemos ido ahí alguna vez. Y yo digo, ese es un lugar muy bueno para ir a un date. O sea, es sencillo, unas chelas, unos tacos, no sé qué.
Nada de que un lugar elegante, fancy, para conocer a alguien. No, ¿con qué poco? Mejor, relajados, ya, pasarla bien. Muy bien, muy bien. ¿Con qué poco? Es verdad, qué razón. Mira, te voy a decir algo con qué poco. A ver, a ver. A mí de repente te sientas en una comida y me dices, anota, he visto una serie que te voy a recomendar buenísima. Me das toda la vida. Digo, ¿con qué poco me pones de buenas? Claro, porque muchas veces esto está seco, de serie, seco de película.
Entonces, de repente, yo siempre que me siento con alguien, cuando ya veo que se está acabando la conversación así de los que da el grupito, digo, venga, va, saquemos recomendaciones, series, películas, que habéis visto y ahí estoy anotando la verdad. Que bueno, que la que recomende el otro día, la de Salvo, que lo habéis visto, me deje una tarea. No, no, no, no, no, Mónica, si se comprometió a verla antes de tu cumple.
Ya. Y no. Bueno, pero todavía no ha sido, porque tu festejo, eso es lo que se va a dar. O sea, ¿te tienes que verlo hoy? O sea, esta noche. No, la voy a ver hoy. Bueno, es que... Ya no puedo grabar, vai. Bueno, vai. Hubo una loquera, hubo una loquera que dijo, no me gustó la recomendación de Chiqui. La he bloqueado. ¡Tá, caí! La he bloqueado. No, le puse como. Y le dijo, no, es que no me esperaba que era así. Era un poco fuerte yo. Cari, no dije que era de Disney, tampoco.
Son escenas que hay cosas que pasan que dicen, ¡Uy, que fuerte! Sí, pero ya pues, es todo. Sí, ahí está. Somos adultos. Somos adultos. Pero ya, ya pasan y ya. O sea, está. Vale, te toca, Tammy. Ok. Con que poco el viernes pasado... Este... El viernes pasado fui a una fiesta con Ernesto, que me invitó, básicamente eran sus amigos del golf, con parejas, ¿no? O sea, un sector de los amigos del golf. Con parejas y fuimos.
Y entonces, el señor, un señor, amigo de él, que entiendo por lo que he escuchado, inclusive frente a él, todo mundo dice que es un gruñón, un grumpy, un este... ¿Esa se cuenta el enano de Blacarieves, el... Sí, sí, sí, gruñón. Gruñón. Pero que a todo mundo le cae muy bien, porque es como este señor serio, pero además muy clavado en sus cosas. O sea, las cosas tienen que ser así, y no me muevo de aquí, y así tiene que ser.
En fin, pues este señor, nadie se imaginó que su máximo en la vida es el karaoke, y llevó a la fiesta un bocinón, un agril, cuatro micrófonos, aparte de un tipo de McDonald's. Y entonces, o sea, es su máximo. Y su esposa nos decía, ay, no, es que, viera, se pone él solo en la casa. ¡Es que hay vamos! Espérate, y tiene sus reglas, y entonces la señora nos enseñó, lo que pegó ahí, en este... como en el estudio que tiene, las reglas que pegó. No puedes pedir una canción que no esté en su catalogo.
No puedes mediosaberte la canción, o sea, tienes que ser una canción que te sepas, que la vas a ver, sí, pero que sepas como va. ¿Qué puedes representar? Es que puedes pegarle así al micrófono. ¡Qué fuerte! Me encanta. Espérate, pero el señor es así, y es serio. Entonces, me hizo, de verdad, con qué poco, porque me paré a bailar, ¿eh? Me paré a cantar, después de que Ernesto me nominó, porque ahí se para uno y nomina a otro, y bueno, me nominó, y ya canté.
Y el señor, que es todo estricto, me dijo muy bien, no tuvo que corregirme nada, ni nada, y de verdad que me sentí como si estuviera yo en la voz, le faltó hacer la silla así de buenito. O sea, porque a los demás les decía, es cinco, seis, les corregía. ¿En serio? Los tenía todos tensos, espera, espera.
Dice su esposa que una vez ya entrados en copas, ahí era una fiesta en su casa, uno se subió a cantar y pues no sabía ni la letra, nada, me borrachí, y se subió este señor y le dijo, te voy a pedir por favor, que te bajes y te vayas de mi casa. ¡Ala! Y que el tipo claro que nada, como que pensó que está... No, que te bajes y te vayas de mi casa, porque no seguiste las rejas, que te tenías que saber la canción. ¡Ala, qué fuerte! ¡Llevame en todo al límite! ¡Lo quiero en mi fiesta!
Te lo juro, pero además, tú pensarías que, ay, qué tipo tan payaso, no, te mueres de risa, porque es de esa como comedia que siempre está serio, ¿sabes? Como si no lo hicieras de chiste, pero siempre está serio y entonces todos estábamos a las carcajadas, porque a parte se lleva. ¿Y él canta bien? Y él canta bien, además, o sea, no creas de nada, pero es súper bien. Aparte, te dicen, bueno, ahora voy a cantar pues como mi fuerte, ¿no? Y cantan la de...
Me gustan las gores de las netes, la chiqui chiqui chiqui chiqui chiqui chiqui, la chaparra. Oye, esa no es una canción fácil de caraboque, porque tiene unas partes muy aceleradas. Aparte, como lo ves todo serio, y por eso digo de los que yo soy un aventurero, puritito corazón. ¡Ala! Es muy chistoso que sea tan serio que me voy a redondear. ¿Con qué poco me hizo feliz ese señor que subí yo solita a cantar sin que estuvieran ahí exigiendo, ni nada? Fui muy feliz con el caraboque. ¡Bravo!
¡Con qué poquito! ¡Me encanta! Yo voy a decir una última, bueno, que es la última que tengo aquí anotada, pero es, ¿con qué poco yo me pongo así de pilas, de buenas, de tal? He notado que cuando tengo un panimo bajón, entonces digo, ya se sabe que aquí nosotros nos gusta mucho la música, cada quien a quien le gusta, pero sólo de escuchar la canción de todos los locos de los caligarís, me pongo de buenas. ¿Te pone de buenas? ¿Con qué poco?
Y últimamente, y les voy a decir la verdad, otra que me pone exclusivamente así, inmediatamente de buenas, la de mala fama de Diana Paula, pero no me reconozco, pero con qué poco la pongo y... ¿Qué está pasando? Estoy de buenas, mala fama de Diana Paula. ¿Sí? ¿Cómo es la tonadilla? Eh... y yo... Espera, espera, espera, no puedes, te la tienes que saber, ¿eh? Si no, se baja. De hoy no vuelves el micro. Ahorita no la voy a cantar porque la voy a arruinar, pero la voy a poner pasen la recenja.
Ah, vas, a maravazo. ¿Esa, esa? No tengo la culpa. Ahí está. ¡Qué buena! Ahí sé cuál es. ¡Culpa! ¿Por qué? Especialmente la parte de... Especialmente la parte donde dicen sus requisitos. El primero que se asoltero el primero que se asoltero el primero que se asoltero no me has dado chance ni siquiera de... como purple, si 1968. eso y que me persigan adentro de una tienda. Totalmente. Totalmente. No, deja tú, que piensen que me voy a robar algo. También. Ah, no. Por favor, qué pensados.
Qué es esto? Que te voy a juntar más porque estés echándome el aliento en la nuca, de verdad. Ay, no sé. O sea, me quiero ir. Pero tú crees, tú crees que Mara que va detrás de ti porque crees que vas a robar algo? No, es más bien porque está, ya, cómbrele, cómbrele, qué le fresco, qué le doy, qué le doy, qué le doy, qué le doy, qué le doy, qué le doy, qué le doy, qué le doy, qué le doy. ¿Me gustan PDCR?
No, no me gustanladan, les bottlenejan eseimmtmaal o se bien empecen y se Nancy buffer new Adul tant utilizan sorpresas están dessus. La otra sea Lesslieedomraeducand slipp az Consortium que Victoria Hernandez. Sin embargo, son dosазывados del que consigue el sinnacolón tràingly mismo håvaud achter el pin bewallor.
愛읉 Cónico Mora. fíjate, había dos sucursales, una que nos queda de donde yo vivo, nos queda pues como a 40 minutos y otra que está a 5 minutos, o sea que está digamos en el área de donde
yo vivo. Evidentemente si tú vas, o sea tú vas a la que te queda cerca, ¿no? Entonces había una señora que llegó ahí a esa y le dice oiga, este vengo a buscar tal panqué de quién sabe qué y la persona que atendía le dijo, ah no, no hay y entonces le dice esa persona o sea la que atendía le dice, este pero en la sucur... ah no, se pregunta
en la sucursal de allá de la que queda lejos. Entonces yo le dije oye no puedes tú preguntar, o sea alzar el teléfono y a lo mejor para que la señora no vaya hasta allá y me dice no es que estoy ocupado, no es que estoy ocupado, me dijo, o sea yo por claro, por decirle a la señora, pero se me hizo, a ver de qué estamos hablando, él con una llamada puede ser, ah sí señora, en el día ya si ahí vaya usted. Lo mato. Ah, o no hay no
vaya exactamente, pero vamos, se me hizo algo que le costaría que 15 segundos, 20. Claro, o no hay no vaya. ¿Por qué tenemos esa actitud de servicio a veces o algunos? Ineptos, no puedo, no puedo muy bien. No sé, no sé, te voy a decir que voy a decir yo que con qué poco me puede poner de malas, hay un lugar especialmente que está cerca de mi casa que
vende en sushi y yo a mí me gusta y yo pido ahí lo que tú quieras y mandes. El problema es que no puedes facturar si no hasta dentro de tres horas que lo pides, se cuenta como que el ticket no se puede, como que no es un sistema. Sí, sí, sí, sí. Sin embargo tienes solo 48 horas para facturar. Entonces, o sea yo o facturó ahorita que ya me llegó y hago lo del código QR en lo que saco, ya sabes la cosa de la bolsa y así o lo pongo
aquí en diagenda y facturo en algún momento. Nunca he podido facturar esos alimentos porque siempre o es muy pronto o es muy tarde. Con qué poco maldita sea. Total, total. Bueno, con qué poco, con qué poco. Vámonos a las tiendas otra vez, estás en una tienda, llega la señora, señorita, caballero, caballero, también se ha visto. Y ese caballero utiliza la talla cual la L o la XL. Agarra la playera de abajo y hace con todas las demás. ¡Ras!
No me han como si la tienda fuera mía, me retuerzo. Y me dice, y las veces que lo he dicho digo, digo, señorita, digo, pero ha tirado todas las playeras para agarrar la de abajo. ¿Trabajas aquí? Y yo no, no trabajo aquí, digo, pero dice, bueno, si no trabajas aquí, no te tiene por qué importar. No, con qué poquito puedo matar a alguien. La verdad, o sea, eso es fatal, eso es fatal. No es. O sea, es gente ceroeducación, te lo juro,
es gente ceroeducada. Ya sé. Ceroeducada. Ya sé. A ver, también, ¿qué estás pensando? A ver. Sí, estoy pensando con qué poco me... Ah. Hay con esto que me suceda ahorita, que me da delay. Bueno, me choca porque me tengo que estar quitando los audífonos, no los escucho, este, pero...
Pero, cosas técnicas, estamos de acuerdo, ustedes dos y yo. Sí. Cosas técnicas que te entorpecen tu trabajo, porque evidentemente, pues, es con lo que trabajas, micrófonos, audio, computadora y demás, que te entorpezcan, que todo podría salir también, pero algo pasa y ya estás picándole, subiéndole, no sabes. Bueno, Chiqui le pasó muy seguido por mucho tiempo de que... No sea, hasta hoy. No se subía, no se bajaba, no se abría, que sé esto, me pone muy malas,
no sé si sea poco, la verdad, a lo mejor, es mucho. Sí. No, no, no, no. Pero fíjate, fíjate, el ejemplo que voy a dar ahorita, es todo eso de cosas técnicas, tengo mi primo Luis, que es, ya sabes, el que sabe todo de cables y computadoras y televisiones y celulares, pero vive en Querétaro. Cuando vino Luis la última vez, me configuró mi televisión para que mi home teatr de hace ocho años, pudiera yo escuchar ahí la televisión
también, porque ahí estaba conectado, pero no lo podía hacer. Entonces, me lo dejó todo precioso para que lo pusiera desde mi celular, para que todo, ya, Mónica, no se te va a olvidar cómo se hace, no se me va a olvidar, como crees, es facilísimo, se fue, pincha Luis. Yo lo intento hacer cuatro días después y no me sale. Y sabes qué, así, fúrica, o sea, pero con una... Y mi hermana así de, ok, pues ya lo vimos en la
tele, ¿no? Y yo, así lo hemos oído durante todo el tiempo que hemos vivido aquí, yo lo sabía, pero pues no, no lo vamos a hacer así, porque aquí están las voces, bueno, o sea, con qué poco es. Con qué poco, tecnología, tecnología. Mira, con qué poco, odio, odio, y sí que la palabra está horrible, pero odio el que
compara todo el rato, no puedo. Y te digo, un amigo, amiga, familiar, el de, ah, no, no, pues, la verdad que está bueno, pero ahora, hace otro restaurante donde, Mónica, mete ese plato y cállate ya y deja de que fuiste uno que está mejor, o sea, en la mesa,
día, noche vieja, todos cenando. Mi madre compra unas pinzas especiales para el marisco que es especial, que le costó una pasta porque estaba yo con ella, le costó un dineral y entonces llega mi madre emocionada con las pinzas, sacan los mariscos, mi madre emocionada, porque van a usar sus pinzas. Ay, amo. Llega, llega, mi cuñá dice, sí, pues son buenas las pinzas, ahora, que mi hermano tiene unas pinzas que con esas, está aquí tu hermano,
le dije, está aquí tu hermano, que las pinzas son. Para que le pidas sus pinzas. Tiene las pinzas aquí, digo, llevas cinco patas abiertas ya de marisco y no te has quejado y ahora estás comparando con los de tu hermano, sigue comiendo patas. No reímos, pero yo por dentro estaba, pero que pesada con las comparaciones. Ya sé, ya es otra cosa que con poco me pongo mal chiqui, amor, a ver, cuando por algo me piden la contraseña de algo que ya entra
automáticamente desde 1925. Ya sé. Digo, ¿a qué? Contraseña, de que me habla, no me explican contraseñas ya, por favor. Con un niño, bueno, y aunque tengo una cosa que gestiona contraseñas, no, no con todas. Hay cosas que no tengo, este, ahí en el celular y demás. Y ahora ya no entiendo porque algunos dicen que no es bueno, otros dicen que sí, en fin. Pero por favor cuando dice, por seguridad, ponga otra vez, ¿qué? Seguridad soy yo,
entiendo que es una seguridad. Sí. Por favor. ¿Cuál era la contraseña? Porque otra vez me ha recordado de la maldita contraseña. Ya sé, es horrible. O cuando te dicen, te enviamos por ese mes a este teléfono. No, ese teléfono tenía hace 11 años. Ya no lo tengo. No me lo envíes ahí, por favor. Y qué tal alguien recibiendo ahí estos códigos.
No, no, no, no. O sea. Es muy fuerte. Es que, mirar, o sea, para que, para que veáis, que no sé si me entiendo, es que parece, me encanta hablar de temas tan actuales. Eso. Mira, a ver si sé. Ajá, ajá, sí. Código bebes, ¿no? Sí. Ajá. Recuperación. Ajá, sí. A un teléfono que tenía yo en España, me lo envían. Me encanta. Que aquí llevo aquí viviendo ya 100 años. O sea, ¿dónde estarás el teléfono? Motorola. ¿Dónde estarás el motorola? Nokia de Viborita. Ay, Jesús. Pero bueno.
¿Tienes algún o, Moni? Ok, este, ay, chingados, espérate, ya iba a decir uno, ya me había acordado. Eh, no, ya lo hagan acordar. Perdón. No me importa, hemos dicho suficientes, me parece. Hemos dicho muchas cosas y bueno, mira, así lo dejamos, hemos hecho una lista más o menos, cortito a menos cortita, pero lo que hacemos es que la dejamos en blanco para que usted, querido loquero, nos lo rellene, porque seguramente
nos va a decir, ay, ¿con qué poquito me enojo en? Y vamos a decir, ¡ala! Igual que yo. Exacto. ¿Con qué poquito me alegro en? ¡Anda! Como yo, entonces, por favor, esperamos sus con qué poquito. Mándelo, mándelo, mándelo, mándelo, mándelo en Arroba, somos lo que hay en el distrito Chiqui. Muchas gracias por el tema maravilloso. Maravilloso. A servirles, a servirles. Oigan, pues vamos a lo siguiente, que es, recomiendame lo que hay. Bienvenidos
a, recomiendame lo que hay. Y me toca a mí. Y entonces, justo la semana pasada, Mónica y yo la chocamos porque las dos vimos la sociedad de la nieve y entonces yo creo que es justo todavía hablar de esta película. No, espérate, yo no la vi, solo pensé que Chiqui la iba
a recomendar. Ah, bueno, bueno, pues entonces te la recomiendo. Porque además, pinta para ir a nominada a Lóscar por España precisamente dirigida por Jota Bayona y esta película, fíjate, como dice Javier Ibarreche, no es que, sino el como, porque el que nos lo sabemos, los sobrevivientes de los arbres. Exacto, exacto. Nos lo sabemos perfectamente, pero honestamente la dirección de Bayona, todo, todos los efectos, es decir, cinematográficamente
me parece que está perfectamente bien hecha. Y hay una cosa que me parece que es digna de resaltar muchísimo, que es que no vemos nada fuera de lo que sucede, es decir, solo vemos lo que sucede a partir de los jugadores de rugby que se caen en la cordillera de los Andes. No vemos qué pasa con las familias que están afuera en Uruguay, no vemos qué dice los periódicos, o sea, todo se centra en esos setenta y un días que pasan perdidos
después de que se estrella su avión en la cordillera de los Andes. Y es impresionante, porque además cada escena es una lección de vida para uno y donde me parece a mí que la mayor lección de vida es como cuando quieres sobrevivir a toda costa haces hasta lo imposible.
Yo estoy segura que por menos seguramente yo pensaría ya me hubiera muerto. Sin embargo, seguramente espero nunca estar en una situación tan extrema como para decir quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir y entonces haces de verdad no inventes de lo que somos capaces los seres humanos. Bueno, comernos a nuestros compañeros.
Pero además esa parte en especial, fíjate que me acordé que en Japára te entrevistamos a uno de los supervivientes y que Facundo le preguntó específicamente de eso, de comerse a los que habían fallecido. Y Carlitos, que fue la entrevista a presentarnos su libro, no quiso mencionar mucho del tema, entiendo que no fue nada fácil. Y ahí como lo abordan en la película, realmente abordan todo el conflicto de quiero sobrevivir, necesito comer,
disculpenme. Y el otro dice, a ver, yo soy católico, no me voy a comer a nadie. Y el otro dice, oigan, y si nos lo comemos y nos meten a la cárcel por comernos, o sea, cuando nos rescaten, abordan todas las perspectivas tan solo de ese, de ese pasaje, digamoslo así. Ahora no se diga todo lo demás que se hace por, por, por sobrevivir entre todos.
Quien tiene el mejor lugar, quién no, a quién le doy esto que sobra, quién, si me explicó esta camaradería, esto, este labor de justicia entre todos, este compañerismo, no, no, no, es impresionante. Y una cosa que me gustó también es que cuando vi una entrevista, precisamente con el director, ya después de que había yo, eh, vanagloriado las actuaciones y lo que significa haber filmado ahí en la cordillera, él mencionó que, bueno, evidentemente
no todo lo filmaron en la cordillera, pero sí fueron, si fueron a filmar ahí. Que está grabado, que está grabado en la Sierra de Madrid. Sí, sí, unas partes. En la Sierra de Madrid. Y es increíble, sin embargo, si fueron a la cordillera y dice él que solamente pudieron aguantar tres días porque no podían del frío y eso que iban preparados y además pues con la mentalidad de vamos a ir ahí, ¿verdad? Ahora imagínatelo, ¿qué de verdad
pasaron eso? Y que no iban, pero para nada preparados de ropa ni de nada. Bueno, no, no, no, de verdad. No, o sea, esa manera, esa manera que tienen ellos de sobrevivir, ya no solo como comiendo, sino también pues a la hora de dormir. Exacto. Hay, hay, hay aludas de nieve, de repente que les escapan. La tormenta. Salir ahí tormentas, en la riesgar sea, vámonos a atravesar aquellas rocas porque seguramente es esa, esa fuerza de decisión
de decir y les voy a decir algo. Si ustedes pueden verlo, o sea, yo sé que me pinge chiqui, pero si lo pueden ver en una tele grande. Sí, sí, sí, sí. Veanlo porque. La fotografía es maravillosa y es plena. No, manches. O sea, yo la vi, la vi en el teléfono que tengo un 13 mini y pues sí, lo viví, lo lloré, o sea, sufrí, o sea todo, pero lo estaban echando en cines a la misma vez que los trenaron, lo echaron en cines en Madrid. Se me ocurrió
de al cine. No. Y dije a la bici también en el cine. Sí, sí, sí, dije perdona, perdona y les voy a decir algo que seguramente también sepa. Muchos de los sobrevivientes o sobrevivientes, bueno, muchos de los protagonistas, los verdaderos protagonistas salen en la película. Me hecho, con glitos salen en la película exactamente. Y. Está increíble, hacen de papá, hacen de un doctor, hacen de un cameo, de que se cruzan. Entonces me parece tan mágico
eso. Totalmente. Porque además, bueno, yo no sé si a ustedes les pasa que cuando ven algo basado en, en la vida real, después profundizan y se ponen a investigar y a por supuesto que sí, verdad. Y entonces me puse a ver, bueno, son más ya de 50 años que sucedió esto, esto sucedió en octubre de 1972. Entonces ya van a ser 52 años, pero como ellos se han reunido a cada rato y que para los 20 años y para los 30 años y para los 40 años
de que sucedió eso, porque es que no hay nada que te pueda hermandad más. No. Me explico. Totalmente. Son de verdad hermanos. Y. Sabes a mí lo que, dime lo que, lo que, o sea, es una tontería lo que voy a decir, pero lo que, estuvieron 70 picos días. 71 días, ¿no? 71 días. ¿No se les acabó el tabaco? No, porque 71 días fumando. No te acuerdas que aparece una, una este, una maleta llena de, de cigarros, creo que hasta el que no
fumaba aprendió a fumar ahí. ¿Cómo? O sea. Sí, exacto, exacto. De verdad está, ahora que buena recomendación. Yo creo que muchos ya lo han visto. No le he visto. Porque ha sido menos Mónica, porque ha sido muy recomendada. Sí, ahora bien, insisto. Va a ir este, me parece a mí o al menos eso, eso tengo entendido que vaya, es la posible que vaya por España. Candidata. Candidata por España, sin embargo, se va a topar con Totem de México. Y tú ya viste Totem, yo no le he visto el chiqui.
Os va a gustar ahora. O sea, a ver, Totem está muy bien, está muy bien. O sea, y quiero decir y no sé con quién iría así con México, con España, si va las dos nominadas. Totem está muy bien porque es unas escenas con costumbristas de México. Muy bien, muy bien, muy bien, muy bien especificadas, muy bien. Está muy bien. Pero el trabajo que hay en viven. Uy, en viven. Anda que yo también. Que trabajo que hay en la sociedad. Anda guapa. Unviendola.
El trabajo que hay en la sociedad de la nieve. La verdad, o sea, es un trabajazo. Hay unos efectos especiales que, que, que, que, madre mía, que lo, lo, lo vives. O sea, ese momento, ese momento lo vives, lo vives y pasas frío. Sí. Pasa frío. Si, si, si, si, es verdad. Literal. Entonces, bueno, o sea, que gane la mejor. Sí, sí, sí, los dos son grandes trabajos y bueno, seguramente los, los demás que se suben a la lista de mejor película extranjera o de habla no inglesa. Así es que, ah, mucha
suerte. Esa fue la recomendación. No estoy feliz. No estoy feliz porque no he visto la recomendación de hoy ni la de la semana pasada. Bueno, ya. Ya, por la misma, chica, porque si no se te juntan, man. Y encima, y encima estás dejando de ir al gimnasio. Por favor, no sé qué estás haciendo. Que. Si está hielo. Oh, se me ha hecho el chifu. Mira la, mira la, mira la. Vale, vale, pero ¿qué le eres? En fin. Prueba de que hoy sí fui y no me bañé después de ir al gimnasio.
Bueno, pues ahora tenemos queridos amigos. No sé si vamos a la parte de. Ah, si tenemos. Si tenemos. Ah, qué bonito. Esa sección me gusta mucho. Oigan, esperad, voy a decir ahora, ahora antes de mientras va buscando Moni los mensajes, hay un loquero que se ha quejado y lo veo normal. O sea, a ver. Ay, de qué. De qué, de qué, de qué. Es que lo veo, lo veo lógico. A ver. De repente nosotros en el programa de los miércoles, en el episodio de los miércoles,
hablamos de cinco cosas. Estas cinco cosas quedan reflejadas en historias. Ajá. No, que las ponemos. Cuánto duran las historias? Un minuto. 24 horas. Ah, ahora sí. 24 horas. Entonces, muchos loqueros. ¿Qué pasa? Que lo escuchan tres días después del podcast o algo así. Y claramente, cuando decimos vamos a subir la foto, pues ya los pobres pues dicen pues ya no lo veo. Pues hay que ponerlo en los highlights, claro. Entonces, ¿qué os parece? Que tenemos que hacer un destacado. Exacto, exacto.
En el muro o en destacados, en historias destacadas las vamos dejando para que ellos vayan viendo. ¿Me parece? Tenemos que tener un destacado de recomendaciones o de chisme o de qué quieren hacer y pues ya. Total, total. Y tiene razón. Perdón, lo quiero, perdón. No, qué una idea. Además, ponerlo así en los destacados. Perfecto. Ok, bueno, pues ahora sí podemos escucharles. Yes. Estamos listos a ver.
Bueno, lo que era, ¿cómo están? Pues aquí, mandándoles un audio de voz porque no puedo en la liga. Este, los estoy escuchando capítulos viejitos poniéndome al día. Soy la loca de los gatos. Y bueno, pues me dio mucha risa a uno que hicieron cosas que, cosas que nunca haría y cosas que siempre. Ah, sí. Y quiero compartir mi nunca haría este ser barbera en un trabajo. Muy bien, muy bien. Es lo peor. Es que siempre hago, pues, roncar. No, no se me acuerdo con la cosa, perdón.
Y pues también que los quiero mucho, me ayudan a reírme en estos días. Tengo a mi papá enfermo, todavía no lo diagnostican. Y andamos con estudios y demás los escucho y me generan pues una sonreza. Les agradezco mucho todo lo que hacen por nosotros. Su amistad los quiero mucho. Y gracias por estar en nuestras vidas. Qué bonita. Espero que tu papi se recupere pronto. De verdad que te mando un abrazo loca de los gatos. Me encantas.
Me enviamos un abrazo a los tres y súper buena energía para tu papi. Sí queremos saber cómo sigue. Me encanta su nombre, la loca de los gatos. A ver, aquí hay otro. A ver. Hola, queridos loqueros, cómo están? Espero que muy bien. Aquí Monorock, reportándose un poquito. De repente tardo mucho. Yo lo sé, pero ya saben la cuestión de vida de adulto a veces quita tiempo. Pero aquí seguimos al pie del cañón. Gracias. Quiero decirles una feliz navidad, un prospero año nuevo.
No sé cuándo vayan a poner mi albino. Bien recibido Monorock. Pero si lo ponen después ojalá se le hayan pasado bien. Y si lo ponen pronto espero que se la vayan a pasar bien. Y bueno, nada más. Les dejo un saludo y una recomendación. Bien. Vean la serie de ojitos de huevo en Netflix. No le he visto. Ah, tiene mucho corazón. Es muy divertida por momentos dramática, pero está muy bien hecha. Esperemos que haya más series así. Les dejo un abrazo y nos escuchamos a la próxima.
Bien. Bueno, esto no es tu culpa, obviamente es la nuestra, porque tú mandaste este mensaje el 16 de diciembre. Hola, o sea, para decirte que lleva tiempo que Monorock en marzo empieza a rodarse la segunda temporada de Ojitos de Huevo. En serio? Sí, empieza. Sí. ¡Vale! Es que Platanito empieza a hacer un show tipo como si fueran medio obra de teatro, no estando stand up, junto a Ojitos de Huevo. Que vino. Que bien. Le entrevistamos en el programa, la verdad que les divino.
Gracioso, gracioso y simpático y juntos van a hacer un show. Estoy buscando otro mensaje de nuevo en segundo. Cari, algo más fresco que no sea feliz semana santa del año pasado. No tengo un mensaje de vos más cerca, creo. O lo estoy haciendo muy fuerte. A ver, les vamos a decir algo, lo que los olvídense del link ese ya es obsoleto. O sea, aquí a través del Instagram nosotros les escuchamos. Entonces ya no envíen mensajes en esa, porque era una telefonista realmente la que había recibiendo.
Esa es el mensaje. Oye, sabes por qué no estoy encontrando mensajes de vos chiqui, porque te enviamos un montón de mensajes de tu foto de cuando tenías 21 años, de tu cumpleaños, no sé qué. Qué fuerte. A ver, como no caímos ninguno de los tres. Idiotas. Por favor, idiotas. O sea, sí, ahí tenía la mitad de edad, 21 años. ¿Qué? Y ninguno dijimos nada. Sí, sí, sí. Fue Pilar Bolíver. Pilar Bolíver me dice, ¿cómo 21 años? Y yo sí tenía la mitad de edad.
Pero como la mitad, digo sí, 21, 21, 52, me dice sí. Tu coño moreno. Pilar. Y dice, ¡hala, hala! Digo, ¡hala! Ya vamos a ser más ordenados y además ya después de todos los mensajes que Chiquito todavía no ve de su cumpleaños y así, pero los vamos a poner muy altiro para sus mensajes de vos, 2024. Venga, vamos con todo, con todo, y hablando de con todo, ¿qué viene ahora? Bueno, pues ahora vamos a la... No, te creo, porque sí, hoy Monique Alfaro nos tiene uno. Claro que sí.
Bueno, a ver, te voy a decir una cosa, tengo información, tengo información fideidigna que aquí más vale que me crean, porque ustedes saben que famoso son los libros los Besselers de Educación Financiera, de autoestima, de psicología, de no sé qué, bueno, de del monje del Lamborghini, lo que tú quieras. Bueno, uno de estos famosísimos libros best seller del mundo se llama donde está mi queso? Donde está mi queso? No es ese.
Se perdi el queso. El ratón se lo comió, pero esto se llama padre rico, padre pobre. El autor se llama Robert Kiyosaki. Es famos serrimo. Es el libro y riquísimo, no? Millonario. Por supuesto. Por supuesto. Sin embargo, acaba de confirmar que tiene una deuda por más de un billón de dólares, que esto quiere decir mil millones de dólares, porque un billón es mil millones de dólares. Kiyosaki. No, un billón, un billón es un millón de dólares. O sea, un millón de un millón de dólares.
Un billón es un millón de un millón de dólares. Y yo. Me quedé pensando en trabada. Si fuera un si fuera, si no serían 100 mil millones, se diría así. Ay, que me he perdido las uvas. ¿Cuántas uvas tomamos? No sé por qué. Por cierto, por cierto, que me escribió mi hermana para decirle no puedo de la risa con las uvas chiqui tan seguro de sí mismo y lo hicieron dudar ya no sabía. O sea, por favor, o sea, me quedé súper friki. Y tuve que llamar a mis padres al día siguiente.
Oye, pero un billón de un billón es un millón de un millón. Como que no sé. A ver, cuántas. Cuántas. Mira dice un millón. El término en inglés representa un millón en lo que se refera al español. Se utiliza una escala larga que contiene millones de divisiones, lo que permite referirse a números más grandes. Es por esto que para los países esplano hablantes un billón significa. Mil millones. Mil millones. Eso dice también mi nota. No sé si es este correcta. Pues sí. Pues bueno, venga, va.
Pues entonces ya lo dicen dos contra uno. Cambieron las matemáticas. Yo que sé. Mira, te voy a decir una cosa para efectos de billones. ¿Qué más da mil millones? Exacto. O sea, no manches, es demasiado dinero. Me fiero con lo de veintiun años, mío. No, no, no, no. O sea. O sea, qué onda, Jordi. Rosado está aquí. Perdóname, Chiqui. Pero después de las matemáticas del episodio pasado, ¿tu crees que yo te voy a creer con lo de un millón? ¿Tú diciéndome mil millones? No, a ti creo.
O sea, en tu propia sección. Que fuese OK. Perdón. En tu caso, este hueco tiene una deuda gigantesca, ¿no? Gigantesca. Exacto. Kiyosaki también conocido como el Carlos Muñoz Lampiño es un autor. Muy famoso. ¿Qué? Que has con la gama de Darla y más greg. Así le llaman, el Carlos Muñoz Lampiño. Digo, Carlos Muñoz Lampiño es un autor muy famoso. Bueno, como ya habíamos dicho, de libros que prometí. Hay el motivador que también habla de dinero y que luego le asocié a llevarlo.
Porque más que años, más que años. Bueno, es un autor muy conocido de libros que prometen la libertad económica, el futuro pros. Pero ya sabes, pero parece que ni él mismo la puedo lograr después de ver esta deudita que tiene. Ahora será padre pobre, hijo embargado. Utiliza la deuda como dinero. Dice aquí, por eso tengo una deuda de 1 millón, perdón, de 1.200 millones. ¿Segura? Si yo quiebro, el banco quiebra, dice. Así que no es mi problema. Esto lo dijo en un podcast.
El podcast se llama Disruptors, obviamente un podcast en inglés. Ahí lo des, ahí lo develó. Él es japonés norteamericano. Es un entusiasta del bitcóin y hasta ha asegurado que no tiene activos en dólares porque cree, porque no cree en la moneda en el dólar, a pesar de que la deuda que tiene. Es justamente en dólares. Claro que sí. Ahora imagínate si creyera. No, recorde. Y aquí lo cito textualmente. Uso la deuda como dinero. No tengo efectivo porque en 1971 el dólar se convirtió en deuda.
A lo mejor él cree que si no. Ay, por favor, viviendo el pasado, el astrolopite. Qué cusito. Por favor. Bueno, y además, en algunos de sus libros él cita, hay deuda buena y deuda mala. Esta clásica, este forma de pensar que bueno, deuda buena si es una inversión, si compras un bien, deuda mala, sí. En fin, todo lo que ya sabéis. Se te perdió todo. Exacto. Aunque lo que dijo fue que él mismo sería un fiel entusiasta de la deuda buena y sobre todo de no pagarla. Ah, mira. Así. No más. Que suerte.
Ups, sabes qué. Ups, por favor. No lo pagó. O sea, no lo pagó. Exacto. Te llama ese copel. Hola. Y dices, mira, les voy a decir algo. Hay deuda buena y deuda malas. Esta es una deuda buena porque pensaste que no todo el paro es una televisión 4x4. Claro. Pero la mala para usted, pero no la voy a pagar. O sea, por favor. Coster, es cuestión de perspectivas. O sea, es cuestión de perspectivas. O sea, espera, espera. Bueno, para quién. Yo soy porque soy superpesado. Yo no puedo deber nada.
Oye, he pagado. ¿Quién pagaba este mesa, Dani? No. No. No. No. No. No. Dani, perdónalo. Tamara. Tamara. Ah, vale, vale, vale. Que susto. Vale, vale, ya está. Yo no puedo beber. De verdad, me produce. O sea, yo con Abraham de repente echamos y le digo, cariño, los 200 que no se me olviden. Y ese señor con un millón y puede dormir tranquilo. Tú podrías dormir. No, yo no. Bueno, yo no. Yo creo, ojo, muchos han suicidado por menos. Bueno, por menos. Claro. Por miles. Tú por favor.
O sea, imagínate con la fresca de la mañana un día decir en un podcast, pues no voy a pagar. Exacto. Y hagarle como quieran. Ya, ya. Que eso es lo que hace muchas empresas, ¿eh? Con lo de no, pues es que estamos en mangarota. ¿No vamos a pagar? Mm-hm. Sí, es verdad. Es verdad. ¿Cuento algo que me pasó? ¿Qué vergüenza? Claro que sí.
O sea, de repente, una publicidad en septiembre y comodándome largas para pagar, para pagar, a la que estaba en contacto conmigo, me dijo, ay, ya no estoy ahí, ahora estoy otra persona. Llama a esta persona. Con esta persona yo entregando datos, datos. Y yo, navidades, navidades, por favor, ese dinero me viene muy bien. Y yo ya, súper simpático, pero ya con otro tonito. Ya, vuelvo de navidades y digo, ya, por favor. O sea, es que ya he vuelto de navidades.
Y ya, oye, a ver, yo creo que ya, o sea, ya ha sido el chiqui buena onda, el chiqui que entiende, el chiqui que no sé qué, yo creo que ya os estáis pasando la bola. Entonces, yo creo que ya es el momento de con quién leches tengo que hablar, de verdad. No sé qué. Hoy es que mira, justamente ahí manechado. Digo, aquí también. Digo, de verdad. Digo, entonces, ¿quién queda ahí? Pásame con el portero, con quién hablo. No con una persona que queda.
No sé qué, digo, no la conozco a la otra vez, hacerme el simpático para que me pague. Bueno, total, que la chica le dio el mensaje súper simpático. Obviamente no me contesta el día siguiente. Hola, buenos días. No me contesta y ya digo, bueno, pues me parece que nada, que tampoco hice. Hola, ay, sí, perdóname mi chiqui. Super simpática también. Y yo, ay, y ya digo, bueno, no, voy a intentar. Tía, me habían pagado a principios de diciembre.
No, ay, no. Tuve que inventarme de que tenía otra cuenta que la tengo como inactiva y se me había olvidado que había dado ese número de cuenta. Ay, no. Porque me quería morir. Ay, no. Karen, me metí debajo del sobaco de Abran como una bestruz. Te lo juro, ¿liquidale? O sea, la imagen, le dije pequeño y me dice que, y digo, ay, ay, ay, me metí debajo. Digo, llevo un mes y medio pidiendo un dinero que ya tenía, ya me había gastado en Madrid. Me la había gastado todos en Madrid.
Ay, Dios mío, me había gastado, se ha hecho al baño, pues. O sea, vamos, o sea. Oye, chiqui, deja me decirte algo, que a mí me pasó lo mismo y no sabes con quién, con el satway.
Me pongo muy al, muy pilas con la devolución anual en el 2023, con la devolución anual que con el contador, que tú, que yo, que te atata a entregar todo y empiezan a pasar los días, lo que sea, y me dice, a lo mejor no te van a devolver rápido, o sea, aguanta, porque a lo mejor se hace puente, tardar, no sé, tanto tiempo, ya no me acuerdo cuánto tiempo.
OK, entonces yo, pues a lo mejor después de tres semanas, empecé como a estar al tiro de mí, de mi cuenta, un mes, un mes y medio, y yo veía que a todo mundo, ya, ya me devolví el satay, y yo, a mí no me han devuelto, malditos perros, y entonces le digo a mi contador, que por cierto, es mi hermano, bueno, me han devuelto, qué pedo, no sé qué, a ver, Mónica, no puede ser, a ver cuánto fue, tatatá, a ver, déjame meter una, no sé qué era, si un reclamo, no sé qué chingados.
A ver, Mónica, metimos la devolución, por decirte, el día 3. Aquí dice el sistema que te hicieron la devolución el día 5. Checale. Hala. Puey, no sabes además, cuánto dinero era, porque digo, no es que faran mil millones en billón, ¿no? Sí, sí, sí. Pero para mí era mucho, porque además había pagado el seguro de gastos médicos de mi mamá, entonces me devolvieron por esas cosas, ¿sí? Claro, claro. Qué bonito. ¿Tú es esto? Era un dinero... Ya te lo había gastado.
...que ya me había gastado, Sítmar, me cuesta. ¡Qué fuerte! ¡Este dinero te deja Colombia! ¡Sí, fue eso! Bueno, ya apareció el pein. Este dinero con el cual están jugando mis sobrinos, por... ¿Sabes, ese dinero? Era mi dinero de la mensualidad este mes, pero bueno, qué juega. Por fortuna no te tocaba a ti. Lo único que puedo decir respecto a todo esto de los mil millones de billones y todo lo que sea, es que, Mónica, no, ¿qué crees?
Sobre todo no le creo a ese hombre, de que ahí ajá con la mano y decir, pues no pago, fíjate, pues no pago. Ay, ya, ya, a ver, espérate. Si es la falta, no tiene que suceder ahí y algo tiene que hacer, este, dos ser a quien se le debe con ese señor y con esa deuda. Mira, yo... ¿a qué te va a decir? Te voy a hacer sincero, yo sí te creo, sí te creo lo de ¿qué debo a dinero? Sí te creo que le resbale, que diga que no voy a pagar, pero, mira, de estas personas, lampiñas no te dio ni un pelo.
Así que, no te creo, no te creo. Chiqui, encontrándole por dónde escurrese. Hombre, hombre, hombre, je tonto no soy. Que soy una misalidad. ¿Misalidad? Sí. Bueno, pues queridos amigos, me parece que se ha cumplido el cometido.
Y hemos terminado con el episodio 180, agradecidos por supuesto con todos ustedes que se dispusieron a escucharlo, a disfrutarlo, que nos hacen los comentarios, que lo viven con gusto y con gozo y además nos lo hacen saber, porque siempre nos dicen ay, me encanta el episodio de verdad, mil gracias, loqueros, aquí estamos cada miércoles para ustedes, bueno, a veces, ¿no? Pero casi siempre. Sólo en Navidad. Sólo en Navidad. Pero de ahí, aquí estamos, a poco no amigos.
Claro que sí, y sabes qué, donde también estamos y donde más de 600 personas ya están, en nuestro canal de YouTube, ahí, ahí están. Ya hemos subido a 600, ya hemos pasado. Sí, ya pasamos los 600, pero sabes qué, necesitamos que sean más, quiero que sean mil, quiero que sean mil, soy un motivador, ¡Vamos! Un billón de lampiño ese, un billón. Amigos, nos damos, pero nos esperamos el próximo miércoles, ¿verdad? Así es. ¡Hasta luego!
