¶ Introducción
¡Luqueras y loqueros! Bienvenidos sean a este su podcast con sentido. Desde este momento comienza la buena onda. La tirada de netas y los comentarios ñoños y sin sentido. Demos la bienvenida Monica Alfaro, Chiki y Tamara Vargas. Ellos, ustedes y nosotros somos lo que hay. Hoy presentamos ¿Qué tipo de estudiante eras? Bienvenidos una vez más a este episodio en donde que como puede ser Tamara, Chica, Duymónica están en lugares distintos. Otra vez. Otra vez. Me siento como el película.
Pero regreso más pronto de lo que se imaginan. ¿Y se lo? Sí. Bueno, guay. Para nosotros es estupendo. La película de Superman 2, ¿Os acordáis de Superman 2? Había unos malos. Cómo se llama con este rift? Sí, sí. Que era, había dos malos y una mujer mala, eran tres. Y entonces al final los castigan y los meten en una especie de cristal y los envían al espacio. ¿No os acordáis de ese final? Esa es poteosica. Sí me veo como se lo dice. Como que nos han vuelto a separarte.
Ay, bueno, bueno, a ver, yo recordé Toy Story también, como cuando lo separan en el basurero y que se van a quemar y no. No. No. No. No. No. Sí. Sí. Sí. No. Y aún no. Y aún no. Qué momento. Oye, he visto, he visto en Instagram que hay un restaurante de Toy Story y entonces de repente dicen por la, estar a gente comiendo y entonces hay un momento que dicen por el altavoz, o sea, los de las bocinas, oye. Ay, vamos a, como si fuera el, como se llama el niño, que es el dueño de… ¿Verdí?
Sí, como Andi, como que va a la habitación y todo el restaurante se quito sin moverse. ¡Ah! Qué un momento. Qué un momento. Qué un momento. Qué un momento. Qué un momento. Los camareros y está, es grandecísimo, o sea, grandísimo. Sí. Entonces los camareros, no sé qué, un silencio y todos. ¿Y el siete de México? No, no, no, no. Creo que eran americanos. Eran americanos. No sé si a lo mejor es hasta en el mismo Disney. Ah, yo pensé que había sido. Ya ya te entendí.
No, no, no. Ya lo había ido. Sí, que lo vi, que lo vi. En mi imaginación. Qué padre. Porque sabes que… Me voy a buscarlo. A mí me gusta mucho tu historia y me gustan muchos personajes, pero creo, no sé por qué, a lo mejor porque soy muy señora, ¿ves? Me encanta la señora cara de papa. Sí. Y porque estos ojos, uno, dos, tres, cuatro, siete, siete, ay, no, la amo, me encanta. Como la cuida. Como la chica. Nada, es una mamá. Siento que mi favorito es… ¿O Rex? Que está todo. Ah, Rex. Sí, mira.
O, o, o, ¿quién será? Ah, o es Linky. Linky el perro. El perro muelle. Bien. También todos son. Pues ya se están haciendo, ¿no? Toy Story 5. Linko, sí. A ver qué tal, porque como que se cerró y luego se vuelve a abrirlo. Se cerró y luego se vuelve. Entonces, oye, pero te voy a decir una cosa. Yo amo muchas, entiendo que la 3 es como que el cierre y así. Ajá. Me gustó. Sin embargo, a mí la 2 me encantó la energía de Jesy. A mí también. A mí también. Jesy la 3. Y vamos a caer ahora.
Ay, no, la amo. Qué energía tan padre. Me encanta esa persona que me fascina. Norteña, norteña, norteña. Sí, sí, sí. Buenísima. Oye, muy bien. Pues como andan los muchachos. Que cuentan. Que cuentan. Que fuertes. Pues vamos a pasar ya directamente con el este, ¿no? Nos contamos la vida. Yo os voy a decir que lo mío es como rápido. O sea, yo sigo sin salir de casa. Tomate tu tiempo. No, si me estoy tomando más que el tiempo. ¡Tenés muy bien!
Mira, joder, ya. O sea, voy increíble. O sea, o yo me veo, al mejor soy... Pero yo lo único que hago es pues ver cada día cómo van saliendo los pelos, porque no me queda otra. Porque como no puedo salir de casa, hija, hay un momento ya que me levanto y yo... ¿Y qué hago? Al final siempre hago mil cosas. Viéndote. Pero ya he terminado ya. Viéndote, el pelo crecer. Claro. Y lo voy a decir todo el rato. Mientras tanto, miro los pelos crecer. ¡Ponten usted una cámara rápida todo el tiempo!
Como las semillas. Exacto. Lo estoy queriendo. Pero ya me terminó de ver los bristos. Los bristos. Los bristos. Los bristos. Los bristos. Los bristos. Me he terminado de ver Emily en Paris. O sea, quiero decir... Ya te acabaste el mundo. No viste la serie que yo te recomendé, Chiqui, de la que hice mi tarea, la de cortas con el línea de puntos. ¿Cuál era? Dice, Chiqui, yo no vine a ese episodio. Que raro. Yo no estuve.
A lo mejor era uno con el pelo rosa, pero yo... ¡Me va a asegurar que este que ves aquí! Te voy a mandar la liga y luego te vas a ir a examen, porque como no tienes que hacer... Le mandan la liga. Enviáme. Enviámelo. Bueno, pues ese fue mi... ¿Qué os parece? ¡Mierda! De Jai-Lai. No, no, hace veces. Pero, espérate, ya fuiste a tu... O sea, así he estado yendo a tus revisiones. ¿Cuándo vas a poder salir de casa? Pues mira, no sé cuándo sale este podcast.
O sea, cuando salga este podcast ya he ido, porque voy el día 22, ya he ido a quitarme las costras que tengo aquí. Y se supone que ya tengo que llevar un poco una vida más normal. Ah, pues muy bien. Sin tomar shots y que te hagan así, obviamente, pero... No, no, no, no. ¿Sabes lo que pasa? ¿Qué es lo que yo carezco? De paciencia. ¿Cuál es mi invirtuz? La impaciencia. Y entonces, claro, pues no es que yo quiera ya tener el pelo de Tarzan. ¿Sabes? Pero lo que no quiero ya es dormir bien.
¿Sabes? Que estoy durmiendo como Robocop. No, no, no, no, no. Ya, eso. Pero bueno, ya, os toca. Ya va a ser, ya va a ser. Bueno, me toca, me toca. Oigan, pues... En efecto, este, que 20 años no es nada que Febril la mirada, dice el tango ese, no manches qué fin de semana más agotador. ¿Saben por qué? Porque la semana estuvo súper agotadora. Entonces estuve la semana en Ciudad de México y entonces regreso el viernes, después de un retraso del avión de hora y media, que es, es fastidioso, es...
Ya quiero estar en mi casa como así, ¿no? Además, tamar a que el vuelo para Canusa es nada. Es nada, son 35 minutos por vidas de Deus. Bueno, en fin. Pero sé positiva, tenías teléfono. ¿Qué hacíamos en esa época cuando no teníamos teléfono? ¿Qué leíamos? ¿Qué se regresaba a los vuelos? ¿Eh? Leíamos. Revisar. Pero sí que tú ves de revista, revista, revista. Revisas, revistas, también. Sí, revistas, sí. O jugamos y viníamos con alguien más, así. Pero bueno, el caso es que fíjate cómo es la mente.
Entonces, yo tenía que llegar aquí, saludar rápido a donde está mi gente y enfundarme en una ropa de Carrie Brushow de Sex and the City. ¡Ah! Mi fiesta de ángela, de mi amiga Ángela, que era de Sex and the City. Entonces, me supermentalicé. Por supuesto que si tantito me hacía es decir, yo hoy no voy, pero me supermentalicé y dije sí, a ver, ya había yo comprado el outfit porque todas compramos las faldas, todas compramos los tocados, entonces dije, no, no, ya, ya, ya.
Me vestí, me arreglé y sabes, de esa que dices, ¿me dónde estoy agarrando esta energía? Sí, sí, sí, sí. Le tenía muy cansada. Y ¡eh! ¡Uau! Increíble todo. Sin embargo, me salí temprano. Otra amiga también se vino conmigo porque vimos en el mismo lugar. Y ya, feliz. Es que les quiero contar que el sábado me dolía hasta la espadña esta de aquí. Sentía que me habían apaleado. Era una cosa de dolor de cabeza, el cuerpo. Yo decía, ¿con qué no me voy a agarrar chikunguña o cualquier de esas gobinas?
No, no, no, no. No, no, no, no. Pero ve así, arrastrando la cobija. Sin embargo, yo dije, lo voy a tomar con calma. Necesito hacer. Claro. Surtir la lista de útiles. Así es que, tranquilo. Para la escuela me fui, Gigi me hizo súper padre. ¿Qué fue el regreso? Fue el sábado, no, el próximo lunes. No, no, no, no, no. O sea, 26. Para cuando vean esto, pues ya. Este. Sí. Ah, no, para cuando vean esto, sí, pues ya. ¿No? Sí, porque va a ser para el otro miércoles. Perdón.
Sí, para el 28. Bueno, en fin, este, Gigi me ayudó y ya regresé y me dijeron esto. Acuérdate que a las seis es la fiesta de Orlando y yo. ¿Qué? ¿Qué? ¿Me ha matado mi bajón? ¿Qué? Bueno, allá dije, a ver. Agarro, me empiezo a vestir, dije, mira, esta, esta, me compro como un estilo kimono. Sí. Pero esto nunca lo voy a estrenar, colores, morado, verde, rosa. No sé qué, yo ya estaba aquí. Una aliciente, una aliciente. Y mi sernesto, este, es de blanco todos y yo. Sí, de mal.
Me lo estoy poniendo a huevo para quedarme en casa. Un ratamente me lo digo antes de salir, ahí voy, me cambio, ahora sí, de blanco, todo tal, llegamos ya a la fiesta de Luxea, no sé qué, duramos poco tiempo ahí, estrenamos, hijijo, jodó, él dio las palabras, eran sus 50 años, un amigo Ernesto, ya regresamos. Y de ahí, domingo, vamos a celebrar el primer cumpleaños sin mi mamá, dice Ernesto, o sea, lo lítera su cumpleaños, hubiera cumplido 75.
Entonces los treviñó Garza, vinieron a hacer carne asada, hamburguesas al gril, todo el rollo, pero bueno, ya se encargaron ahí, pero lo que voy es que, ¿qué onda? Viernes, fiestas, sábado, fiesta, domingo, fiesta, o sea, ¿qué es esto? Si no lo haces ahora con 27 años, ¿qué tienes cuando lo vas a hacer, cariño? No, inventes, me sorprendo de mi misma. Pero lo lograste.
Y te digo algo, lo más así raro, yo creo que, no sé, algo pasó en mi cuerpo, pero este día que estamos grabando, lunes de regreso a las actividades, me levante al gimnasio, señoras y señores, después de 15 días de no ir, porque mi cuerpo necesitaba eso, honestamente, le dije a Yasmin, le dije, te digo algo, vine con muchas ganas, pero no te vayas a aprovechar de mí, por favor, algo muy leve, y sí me puso leve, la verdad sí me puso leve, pero ya.
Te imagino, o sea, el domingo saliendo del asado, no sé cuánto, y cuando quieres a cuenta, luz llamando a tu puerta, tu compañera de MBC, tu colección. Te lo juro. Te lo juro, o sea, sí, como digo, ya estoy aquí, ¿sabes? Tamara, ay no, qué cosa rara.
Tamara, qué, Barbara, porque justo antes de que te conectaras para grabar este episodio, le estaba yo diciendo a Chequi que lo difícil que me está costando trabajo madrugar, levantarme a hacer ejercicio o no madrugar en la noche, en la tarde, lo que sea. Tamara, me quito el sombrero muy... Muy bravo. No, no, no, porque si no ya no me veo. ¿Saben qué estaba haciendo?
Porque aquí, este, al mejor no evidentemente ustedes no, pero quiero hacer este círculo de confianza, tomarte la mano a ti, amiga, madre de familia, o padre de familia, que estás etiquetando útiles lápices o que ya lo hiciste y que dices, mi madre es santista, no, a mí me gusta, pero estoy cansada ya. Sí, porque estás cansada, pero es increíble ese momento. A mí, bueno, libreta, que delicia, que rica, de rayas, para los chicos. Sí, el dolor, ese todo. O sea, plumas.
El otro día fui al doctor Simi, o sea, hace, bueno, dos días, el fin de semana, que para mí eso es salir, le digo, ahora me hace falta, no sé qué, me dice, no puedes salir yo, por favor, llévame, dice, voy yo, llévame en el coche. Y entonces nada. Y dice, ¿quieres salir tú y estás, yo vende un poco, digo, no, que venga, así salgo yo. Y a la formación, hola, quiero tal y quiero tal. Y me dice, toma este cuaderno del doctor Simi, te lo regalamos. Una ilusión que me difuera. Ya sé, ya sé.
Un chinché cuaderno. O sea, hazme. O sea, me pudo de echar un reel que me apareció así de la nada, te lo juro de la nada, de, ¿quieres aprender a hacer libreta? Y yo, hacerlas. ¿Qué? Supos, sí quiero. Si quiero. No, me pueden crear la necesidad, carabas. Y el próximo año las hijas de Tamaraban con libreta hechas por Tamaraban.
No, no. No, no, no, no. Está bien padre, porque entonces remojas las hojas, o sea, cuando las tienes cuadradas y así dobladas, las remojas en té o en café para que se queden así como viejuras. Viejunas y duritas. No manches las hojas, están padres. Ay, Dios. A mí me dio una temporada por hacer carpetas, o sea, las típicas carpetas, fíjate con qué era, con el tetabrik de la leche. O sea, aquí la leche es alargada, pero la que es como rectangular.
Tú las cortas, las limpias bien para que no vuelan a leche, las recortas, haces así el dobladito y te construyes la feza de agujero, es una carpeta, ¿vale? Agarras un folio, una hoja en blanco y entonces pones en un bote oleo, tu color favorito con aguarras, como se llama aquí, aguarras, tina, no. Tiner. Tiner. Tachachachas, lo mezclas y lo pones en un barreño con agua. Agarras el folio y haces clac y se queda aquí el dibujo y forras la carpeta. Ay, tiki. Son los cositas.
Sí, o sea, me da una pereza solo de pensarlo. Oye, eso te iba a decir, ahora que no puedes salir, ¿por qué no lo haces? Es exacto, mi hijo. Porque la leche ahora es alargada. No es carpeta salgada. Ya hay cartones de leche de esa, o de jugo. Pues mira, está aquí Mita, le voy a decir Mita, vamos a hacer carpetas. Le lo juro. No te digo. Y luego las lentes.
Pero me puse a toquear a la señora, es a que por cierto, es de española, la que me salió así y entonces haces sobres, unos sobres hermosos y yo, ay, qué fácil se ve. Eso yo lo quiero. Ay, no, qué cesto chiqui. Ay, ay. Ay, Dios mío. Bueno, tamales, que envidia, respect, me espejaste, respect. Vamos a lo que vamos, porque mira, si alguien tiene un buen hi-line. Exacto, es la mon. Claro, ay, no lo traje para acá, pero bueno, qué fue lo que pasó, esperad, ahorita me os fallo.
Se desmayó, que como ya saben, este episodio es el grabado post gran concierto de los Killers en Las Vegas. Me siento como si fuera a millonaria de que fui un fin de semana. Claro, es que así te tienes que sentir. Amigos, esta no es la vida real, Mónica, Mónica, escúchame bien Mónica, esta no es la vida real, calmada hija.
Este, bueno, estuvo increíble, descubrí entre mis cosas antes de hacer la maleta, mi playera de cuando los vi por primera vez que vine a una Mexica en 2009, con la gira de este disco, el Hot Foss, efectivamente, así que dije, me la llevo. Está bien, está despintada, está... Me vale, me la llevo. Es nueva, es cuarenta. No, es vieja, es cuarenta. Es vieja, es cuarenta. Exacto, es vieja, es cuarenta.
Bueno, pues este, les voy a decir cuál es la gran diferencia de este concierto, a diferencia de otros que yo he visto aquí, que son conciertos masivos en el Foro Sol, en el Palacio de los Deportes, donde tú quieras, este, lo vi al cabrón, bueno, ya todos los músicos, porque estaba yo hasta arriba y comúnmente yo en los conciertos siempre estoy en general ve, y pues no veo nada, veo pura pantalla, pero a los humanos en el escenario nunca los veo. Claro.
Pues nada, que sabes lo vi, era como el teatro, que dije como el teatro de la ciudad o el metropolitán, entonces lo pude ver todo el tiempo. Muy bien, muy bien. Y no le quitó los ojos de encima. Sí más, no, fíjense que si note una gran diferencia. Me miro. Público gringo, oye, ojalá, ojalá. Público gringo y público mexa, si habia bastante público mexa, la verdad. Los gringos no fiestean en los conciertos, no gritan como los locos que somos nosotros. Ajá. Así wey, o sea, locos. Claro, tía. O sea.
Pues bueno, van ahí de pie viendo el concierto. Bueno, es otra sangre. Acomiendín, así. Y yo, o sea, en fin, ya sabes. Bueno, pero a lo que vamos, te emborrachaste. Pues fíjate que… Fui sés una fiesta de la espuma. No fui a fiestas de espuma, a ver. De camisas mojadas. De camisas mojadas. No, no hubo que haber, wey, con cal, porque hacía, te mojabas la camisa y en dos segundos ya estaba seca, qué bárbaro. Bueno, después del concierto se fue al casino, obviamente yo no sé apostar, no sé jugar.
Ajá. Pero sabes qué? No, he hecho un dinero. Pero sí se gastaba. Pero sí se gastaba, claro. Sí se gastaba la placa. Se pica un botón que dice wey, wey, wey, la Ivana. Se buscó una maquinita, se apostó, se ganó unos dólares, se perdió otros, se ganó, se debió una chela, otros, otros, no, no, no. La verdad, salí tablas, perdí mis pocos dólares que aporté, pero, que aposté. Pero todo el tiempo me dió. Yo me la aporte, sí. Pero al cambio me dieron chelas, así que, yo, así que salí ganando.
Como siempre, como Belinda. Bravo, bravo, bravo. Como siempre, cada vez. Y luego te fuiste de compras. Y luego el domingo, antes del aeropuerto, outlet, que wey, no me acordaba que el outlet de las vegas es ese. Es maravilloso. Qué bueno que no fui antes, qué bueno que no estoy allá. Qué bueno que cuando vamos para allá nos vamos como chila para que nos cueste más barato y luego no nos entran más cosas para no pagar una extra. Exacto, exacto.
El hígite es mi maleta, entonces con eso, me compré unos pares de tenis que justo, justito, la semana anterior había visto en la tienda linea y dije, me están en descuento estos sabidas. Pues no los compré, y saben qué, qué bueno, qué bueno. Las has comprado en ofertón. Más baratos, obvi. Pero Tamara, le estaba diciendo a Chiqui, que sabes que me compré. ¿Sabes que me compré? No. Mi overhol de granjera, wey. Mi overhol de granjera, wey. ¡Mira! ¡O, o sea! ¡Tutu, chiqui! ¿El qué? ¿Tú tienes?
Yo tengo uno, pero es negro y es corto. ¿Tú tienes? Yo tengo overhol de granjera, no lo debemos poner el próximo, cuando... ¡Qué bueno! Vale, ya está, la semana que viene. El paso. Bueno, pues la verdad, excelente fin de semana, mini vacación, chingona, que no le pidió nada, pero tenemos que ver la serie siempre, directamente no encontrar la colección, al final de semana, porque cuando 나 real, de grande Fordè, deślę que sería bene una days que trabajá,
A ver, pasame una chela. Y luego trasí es... Así como Subamila, ¿no? Sí. Sí. A ver, pasame un sandwich. A ver, otras sí. Así, así. Wey, vida de... De... Exacto. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. De Vegas. jeong… Este… bueno… Me debieron dos canciones que son mis favoritas pero yo sabía que muy probablemente no las van a tocar porque no son de ese disco… Ahhh… …algo.
Y como estaban tocando ese disco. Y unitas más pues había pocas posibilidades esc排 los tubes. Pero sabes qué, Vanan Don, ahora en octubre, que nos veamos aquí en el nuevo Foro GNP presentación, 느одanya. ahí me las pagas hijo. A ver. Creo que en el nuevo Lots n' Votre se van a meter mas, el Lullaby, es demora cuatro. Pero espérate, me compré una nueva también, obvio. Bueno, o sea... Cari. Bueno, me la pongo el día de Loveroli y ya se las pongo. Que me la pongo muy bien, muy chiquilla.
¿Subas una historia diciéndome que dan 45 pesos? ¿Te monto un pollo? Me está apreciando nada de lo del ahorro. Nada, nada. ¿Te pongo a vender esa playera? Por tu, pa' crees. Que yo iba a ir hasta allá y no me iba a comprar una playera. Claro, pero por supuesto. Por dios. Por dios. Claro. Muy bien. Pues así, es muy satisfecha. Y estoy lista para hacer tamara y ponerme a hacer ejercicio y comer bien. Eso, eso, eso. Oigan, pues resulta pues... ¿Qué? Tenemos un tema.
Sí, sí, porque además de estar aquí cotorreando,
¶ ¿Qué tipo de estudiante eras?
tamara le toca hoy traer un tema y nos dijo algo, pero también nos mantuvo una cosa en sorpresa, en misterio. Tamara. De que se va a tratar el episodio. A ver, ahí te voy, ahí te voy. Bueno, resulta que la clase, la clase pasada vimos tipos de señoras. Claro. Y ahora, justo estaba yo pegando etiquetas, armando loncheras y demás y útiles y demás. Dije, ¿qué tipo de estudiantes fuimos? ¿Y qué tipo de estudiantes hay? Porque hay de todo un poco. Hay de todo un poco.
Seguramente tú tuviste ese compañero del que hoy voy a hablar o algunos compañeros de diferentes tipos, ya ustedes me lo dieran. Así es que, según lo que tengo aquí, hay 11 tipos de estudiantes en una aula. A ver, en donde se reconocen ustedes, queridos amigos, vamos a explorar. Me encantan. Primero, el número uno, a ver si son ustedes o algún compañero, compañiere. Sierne. Compañeri. El estudiante que se denomina la mascota del profesor.
Ay, no. Por suerte yo no. Esto es que voy a dar características. A ver, puedes encontrarlos fácilmente sentados en las primeras filas, ansiosos por captar la atención del profesor, de yo le hago, yo le sirvo, yo le limpo el pizarrón, se ríen a carcajadas de los chistes del profe y siempre le están haciendo preguntas para que vea que él está poniendo supertención. Sí. Esa es la mascota del profesor. Sí. Es importante no reaccionar exageradamente ni llamarlo constantemente.
En su lugar, considera tener una conversación privada para reconocer sus logros y ofrecer apoyo si es necesario. Porque el profesor requiere la mascota del profesor de que todo el tiempo lo voltee. Claro, claro, claro. Es el empollón. Vamos, el empollón o la empollona, como allí se llama. La verdad es que... Pues el empollón, así se llama. No el pollón, el empollón. Y la verdad es que... Yo creo que en todas las aulas lo hay. En todas, en todas.
El de cuando ya universidad y en que cuando... O sea, porque yo fui mascota. Yo tuve mi momento de ser mascota. Mi época de ser mascota. Mascota, mascota. O sea, no... ¿Cómo? ¿Pero eres la mascota del equipo? Del instituto, sí. ¿Te ponías un vistraz? O sea, una botarga. No era botarga, era mi personaje. Imagínate, ya ni botarga. Pero yo... No me lo sé. ¡Eso es perfecto!
Cuando pasé de la escuela, del colegio al instituto, antes de la universidad, al instituto, de repente ya sabéis que es cuando hacen las novatadas, que allí se llama, que gastan las bromas y no sé qué. Y en tiempos atrás, como no había cámaras, no había nada, las bromas serán demasiado pesadas. O sea, demasiado pesadas. Entonces, al entrar el primer día de instituto, hacen una fila, chicos y chicas, y tú vas pasando por el medio y... ¡Papapapapapa!
Y te van dando hasta subir todas las escaleras y todo. O sea, es horrible. Es horrible. Como una paliza así. Como una paliza así, porque tú te ponen las manos así, pero te van dando todos, no hay patadas. Solo es como arriba. Pero hay algunos de los que saltan y te dan. Yo veía cada uno. Yo me acuerdo el día anterior, no dormí pensando en ver qué me harían. Bueno, pues voy ahí, me toca a mí ya, pasa a mi amiga, Gema, no sé qué. Y dijo, venga, voy.
Y yo, ya está, con dos cojones, voy a correr todo lo que pueda. Entonces, me puse así las manos, empiezo a correr. Y de repente, que no me dan, que no me dan. Y yo corriendo y yo pensando, estoy en la fila, a ver si no me he metido y he hecho por otro lado. Y hago así, ya me paro, hago así como... Y dice un chico. Era de COW, o sea, para pasar a la universidad, y dice, bueno, yo tenía que medir uno a diez. Y dijo, qué cosa más pequeña, por favor. Y me nombraron la mascota. La mascota.
De colegio. ¡Qué salvo! De severo ocho, y me salve. Y lo más bueno era que yo podía severo ocho, se llamaba así el instituto. Lo más bueno es que yo podía salvar. Yo era también, y me decía, no, no, al dejarlo. A él no se cuento. Ah. Todos los sábados en el partido de fútbol. Si había uno, no sé cuánto, ahí estaba yo. Menos mal que a las chicas, como siempre he tenido ese rollo con las chicas, como que les caía bien y me tenían como un monito.
Como un monito. Te lo juro por mi madre, porque no había fotos de ese momento, sino un dido perez. Pero como un monito me... Como un nano. Un nano, o sea, como un nano del circo. Qué pedazo de un nano, digo. Y yo como un dino justo, como un nano. Como un clasco, pues. Ah, chiste. Así que, bueno, fui mascota, pero de la de verdad. Pero, oye, pero no te imaginas cómo me libré de todo. Oye, sí.
No, no. Es que es muy especial y muy peculiar, entonces ese tipo de mascota, porque el mascota que estaba nombrando, seguro también tuvieron compañeros que le hacían la barba al maestro, que siempre querían la atención del maestro por la maestra. Le borró el pizarron, yo dicto, yo leo, yo... Sí, sí mando tarea. ¡Ay, hija de tu madre! Quedan cinco minutos y no los pido. No, o déjate tú que sí, sí mando tarea. Es como responder que saliera de... Maestra, ¿no va a arriesar la tarea?
Sí, eso, eso, eso. No, no se vale. No se vale, aunque haya hecho, no se vale. A ver, yo... A ver, yo digo que Mónica era un poco así. La pega. Fíjate que no era así. O sea, siempre, siempre es mi tarea eso, sí. Eso sí lo acepto, eso sí siempre la hacía. Sí, y bueno, yo... Pero eso no quiere decir que si alguien no la pedía, pues no la pedía. No, no, no, no. No, no, no, no. A él dice una cosa. Y dime si no, siento yo que ahí coincidimos.
Si tú fueras la maestra y alguno de tus alumnos te dijera, maestra, no va a arriesgar la tarea, hijo de... No me caería bien esa alumna, la verdad. No, no, no, no, es fatal. Es fatal. Sí, porque ahí vienes el tipo de... De persona. Sí, sí. De persona. Exacto. Moni, si es cuando... O sea, cuando lo he dicho no es porque seas como en pollona, Moni, sino porque eres buena de buen día. ¿Sabes? O sea, y seguro que...
Pero, por ejemplo, en las clases de danza, cuando estoy y digo... Y marco una coreografía y hago 5, 6, 7 y 8. Y, a lo mejor, no es y 8. Al día anterior había marcado y 8 con el brazo, ¿no? Sí, sí. Mira, la típica niña que me dice... Mmm. Pero vamos al segundo, como el que pita cuando se pone el tema verde, pues así es la niña. 5, 6 y 8. No era así, era así, yo ya. Pues ponte tú. Ponte tú. Sí, ya es todo. Digo, chica.
Yo antes que decidí a profesor, sobre todo, de baile, no era así, hubiera dicho, ¡Ah, mamá, mes! Entonces yo la entendí mal, me la aprendí mal todo el tiempo. No, a veces la típica es así como de digo, niña, te hundo. Niña, te hundo. No, yo no... Yo no era eso, afíjate. No era esa, pero déjame decirte... Déjame decirte que ahora que regresamos al salón de clases, bueno, pero ahora pues... Sí, porque ahora sí soy, no, no es eso.
Pero porque somos ocho huelles, o sea, quiero decir, la comunicación es mucho más fácil. Claro, claro. Y de hecho hace un par de semanas en una entrega, le dijimos al... Ya no me acuerdo quién fue decir, a un profesor. Oye, sabes qué, no lo vamos a lograr para este jueves, la neta. O sea, la entrega no lo vamos a lograr para este jueves. Danos chance de para el sábado, porque las clases son jueves y sábado. Ajá. Sí, como que siempre dijimos aquí nosotros entre todos.
Sí, estamos de acuerdo, sí estamos de acuerdo. Igual a algunos sí lo lograba, pero pues todos, o sea, si vamos es porque todos queremos hacer. Claro, que sea. Oiga, profesor, que si para el sábado, sí, sí, ahora le para el sábado, pero ya... El típico, este... máscota. Bueno, si lo quiere el jueves, yo sí lo tendré ahí. No, no, no, no. Oye, te voy a decir qué paso. El viernes de la noche seguíamos todos... Seguía siendo pinche tarea, obviamente no habíamos terminado y sale uno a decir,
este... Ya no me acuerdo quién fue. Oigan, y si le decimos al profesor qué próximo jueves, no, ya está, este, o sea, tampoco te pases, güey. Ya le pedimos que una pororruga. Este güey parece un tipo muy profesional. No, no lo vas a poner. No, no, no. Hay este muy ocupado también, no puedes. No, no, no. ¿No os acordáis cuando, o no sé si aquí pasaba, que si pasaban diez minutos o algo así, ya no había clase? O sea, si el profesor tardaba diez minutos y era como de todos.
Pero sí o no, ¿qué hacemos? ¿Nos vamos entonces? Pero todos. Pero todos. O sea, y la... Espera, yo... Ay... ¡Ay, hija de tu madre! Yo tenía un compañero en la facultad, en la facultad de teatro. Sí. Jorge se llamaba, se llama, supongo. Pero era de Ciudad de México, ¿no? Entonces ya sabes, para nosotros que todos, ninguno era de Ciudad de México, bueno, había otra compañera. También es de Janín. Janina. Pero Jorge era intenso, era ese... Sí. Teatro, acérdame todo. Sí, sí, sí.
Entonces, cuando venía el maestro, incluso cuando venía, este empezaba, ¡Chaoos! Pero hay que hacerlo nosotros. Esto es nuestra sangre y lo que debe de entrar a nuestro cuerpo de artistas. Ay, qué fuerte, qué fuerte. No vino el maestro, ya tranquilo. ¡Ah! Y tú, en mi cuerpo, lo que quiero que entres es una botanita que tengo hambre, vamos a comer. Por favor, en fin, y lo usas, lápaco, el frío que hacía. Voy a deciros algo. A ver.
Que estamos yéndonos como a la escuela, ahora nos hemos ido como al teatro. Me voy a ir a Bola de Locos. Es decir, los hace dos semanas. Ah, sí, sí. Cari, es que los hay los actores de... Bien, sí. Sí, maestro. Sí, maestro. Entendido, maestro, y a cómo... Ya. Bueno, pues, de estas compañeras... O sea, o compañeros, o compañeres, para no, para no, porque somos... Es de todo, es de todo. Somos pocos, pero de lo... No, que todavía no. Cuando diga la frase y como que no te mira.
No, que todavía no. Cuando diga la frase y no te mira. Y ya le digo que no lo hagas todavía, que hasta que no, y me hace un gesto y me hace. Como tenemos el chicharro y dice, cuando me lo diga el director. Y entonces, y yo digo, pero si es que le acaba de decir lo que pasa, que no la has oído. Y dice, no, no, no. Le hizo a tal persona, no, no sé qué. Y le digo, ves, estoy diciendo, dice, bueno, pero cuando me dijera él, es como... Ay, dios. Dices, ¿tonte o qué? O sea, de verdad, eres tonte.
De verdad, o sea, y así estamos, les vamos. Pero, sí, maestro. Claro que sí, maestro. Eh... Bueno, así. Entonces, hay un momento que dice eso. Sí, maestro, y que ponga atención más bien. No, pero sobre todo, que ese tipo de... de compañeros es como de cariños. Tienes más de 40 años. O sea, hello. ¿Qué estás haciendo? Bueno, ahí les voy con el segundo a ver si... Venga, venga, venga. Se encuentran ahí. Los alumnos, los estudiantes, triunfadores energéticos. ¡Jajaja!
Estudiantes energéticos pueden ser similares a tener el favorito de un profesor. Estos estudiantes suelen tener un gran rendimiento. Normalmente poseen personalidad tipo A, que es una persona de tipo como de comportamiento, siempre de primera, o sea, como que entregan todo perfecto. Ajá. Son los jefes de grupo. Yo tuve compañeros así. Yo siento que Jordi Rosado ha de haber sido así en un trepa. ¡Jajaja! ¡Seguro! Él es de porrista, pero todo, él tiene, ¿sabes?
Esta energía que no puede con ella, que mi casal... El profesor se le queda bien así como de... ¡Dude! Tranquilo. Tranquilo, válgale dos rayas, exactamente. ¿Tú vienes algún compañero así o fuiste chiquimónica así? Yo, primero, yo nunca fui así.
Nunca fui así porque aunque hoy podría ser más así, aunque siento que no, no ahí, pero aunque hoy podría ser más así, la verdad, en la escuela, en la universidad, menos en la prepa y en la secundaria, yo mucho más bajo perfil de lo que soy ahora, entonces, no, no, cero eso, cero eso. Yo sí he tenido muy mis momentos así. No lo dudo. ¿Pendrías a planear, por ejemplo, el trabajo en equipo? O... Sí, todo.
Y elegir y de qué va a ir la fiesta, de fin de curso, y de todo eso, sí, sí, era un poco así, pero era con determinados profesores, donde, efectivamente, como tú dices, Tamara, yo llegaba a ser como el gracioso de él, el favorito de él, y eso te hace como animarte para que... ¿Sabes? Así, pero a día de hoy, a día de hoy... Tu motivación, tu motivación. Sí, pero qué es lo que me da rabia, porque a día de hoy, ahora,
ahora ya me... Ya era ahora, con 52 años, pero me da cuenta de que es horrible jalar de un proyecto. Por muy ilusionado que estés, si tú no estás con dos personas que estén ilusionadas como tú, eso no jala. O sea, nada de cuenta. Nunca es tarde para darte cuenta de algo. Siempre es mejor ahora que nunca. Sí, exactamente. Exacto, exacto. Pues sí, yo también tuve compañeros así, que...
En algún momento, puede ser que yo haya sido así, a lo mejor no tanto, pero probablemente en algún momento sí, pero sí tuve compañeros muy intensos. Ajá. Entonces, a ver, por equipos. Y entonces, ni siquiera te oyen cuando tú vas a hacer cosas. Porque es... No, no, no. Son tres aquí, tres acá, dos acá, y entonces bien... Sí. Espera, tranquility. O sea, es equipo. Pero bueno, pues, lo tienen como muy... No sé, están en otra revolución, supongo yo. Sí, totalmente, totalmente.
Pero sí los hay. Y los hay en los trabajos, los hay en las oficinas, o sea, en el... En el oxo. O sea, los hay así. Sí, sabes. Algunos veces se agradecen este tipo de personas. Y en todo caso, te podría decir que tal vez en el presente yo soy un poquito más así, aunque no así, no Jordi Rosado, como 50% de Jordi. Si eres muy positiva y muy, muy jaladora, si eres... Sí, sí, soy, pero 50% de Jordi Rosado. O sea, damos para ese nivel. Pero sí soy porque...
Es que a veces, si no, la gente no se mueve. Claro. Es verdad. Entonces hay que equilibrar la balanza, porque si no, a veces la gente nada más va arreptando, arrastrando los pies. Sí. O sea, no lo digo por nadie en particular, sino que los hay, los hay, pues, ahí de todo, sí. Totalmente. Es el equilibrio. Hay otro estudiante, otro estudiante que... Me llama la atención saber si tuvieron algún compañero. A ver, a ver, a ver. Estudiante famoso.
O atleta o famoso o artista o que tenía como... O que sacaba medallas en alguna cosa extra. Sabe, es como que no, es que él va muy bien en... No sé, no precisamente en la escuela, o a lo mejor en la escuela, porque podría ser que iba al, ¿cómo se llama? El de spelling o al concurso de matemáticas o al de cienzo. O sea, ¿qué era el famoso por eso? Porque era muy brillante o porque tenía algo extra, pues. Sí, sí, sí. Pues, en verdad... O sea, a lo mejor Mónica o tú, chiqui.
No, yo no, porque en mi colegio era un poco bajo perfil, ¿eh? La verdad, no había así, como de repente... Siempre había como el que era mejor en educación física, en matemáticas, no sé qué, pero había uno, que es uno que mencioné Jackie Pedro Eduardo, que lo mencioné aquí una vez. Era guapito, si yo ahora lo recuerdo, era guapito, era como un clad Ken. ¿Sabes que se quitaba las cámaras? Era un rollo así, ¿sabes? Y escribía muy bien.
Siempre estaba, hacía con los dedos como cosas, de esos que lo ponen como recto, ¿sabes? Tenía como una cosa que hacía con los dedos. Y siempre se sabía todo, y siempre estaba sonriendo, y era el mejor en el fútbol. Y siempre, ¿sabes? Así. Y ahora está trabajando en la NASA. Este chico. Entonces... Este chico apuntaba. Este chico apuntaba. Y sigue siendo guapito y claro que... No sé, le perdí totalmente la pista, sino que una compañera me dijo... Sí. Es muy fuerte.
El que lo mencioné el otro día, pero nunca lo enseñé, pero lo voy a enseñar ahora. El que era mi competencia, mi competencia. Mi competencia porque los dos éramos en la misma estatura, los dos nos matábamos en educación física para ser los mejores. El jugaba fútbol y con las chicas. Entonces tú eras el famoso. Sí, la verdad que sí. Y luego... ¡No, no, no! Sí, es verdad. Y luego estaba la típica chica, por la que estábamos... por ella, compitiendo un poco. Y entonces... Y nos insultábamos.
Él me llamaba porque estamos en vias de salvo y yo. Él me decía nariz de paillaje. ¡Ya se le hizo el rollo! Y de patata. ¿Sabes cuando estás adolescente que tiene la nariz? Pues así la teníamos y nos insultábamos. Y el otro día mi hermano me dio una foto y me dijo... Creo que solo conté un poco, pero no enseñé la foto. Me dijo... Mira con quién estoy. Y como ya me lo sé... Ah, cierto. Entonces yo le dije... ¡Ay! Mira de recuerdos. Y ya la media hora le dije quién coño es. No sé quién es.
Y entonces os voy a enseñar la foto. O sea, señala foto también. ¿No? Os voy a enseñar la foto. Esa era mi competencia. No. A ver si se ve. ¿Qué? Ay, se parece a Julio Regalado. Julio Regalado. Oye, dame unas promociones. Claro, tarde, cuando me enteré quién era. Tarde dos segundos en escribir a la que era mi novia por la que competimos. Y entonces, mira lo que me dice. Es vera, espera. Esera. A ver. Creo que es este mensaje. Positito. Esera, mira, mira lo que dice.
Se llama Ruben porque lo va a decir Mónica. Entonces ya Mónica se llama ella. ¡Venga, ya! Esa es la que dice a todos. ¡Es eso! Mira lo que dice Mónica. ¿Y tú? ¿Pero si parezca otra persona? ¿A no ver persona, por favor? ¡Madre mía! ¡No le digas a nadie que me gustaba! No se lo digas a nadie. Pero sí parezca otra persona, madre mía. Pero sí parece... Bueno, parece que tiene 20 años más que tú que yo. Parece el padre de Ruben. Parece el padre de... O sea, cari. ¡Hundido! O sea, varios veces.
¡Vale la prensa! ¡Vale la prensa! ¡Tú ganaste, chiqui! ¡Vale, gané, cuchicuchi! La competencia de la vida. Este es el actor que primero, bueno, después de Sergio Corona, hizo a Julio Regalado. ¡Ahá! ¡Ah! Sí, sí se parece. ¡Ay, pero si está tapando a Gomita! No, por favor. Febrés. Pero sí, mira, me lo recordó y creo que sí se me pide. Oye, pues total. Entonces, ¿tú eras el famoso para qué dices que no había...? Sí, tú eras. Sí, sí, sí. La verdad es que sí.
Oye, pues a ver, en mi escuela había alguien que no me voy a acordar de su nombre, la verdad. No estaba en mi generación, pero era famoso porque salían anuncios. Creo que en anuncios de una tarjeta... Creo que en una tarjeta bancaria infantil, ya sabes. O sea, como para... Intentivar el ahorro en fatig... Sí, abro tu cuenta, no sé qué, no sé qué. Este... y él salía en los anuncios de... ¡Oh! Era el famoso de Corona. Y claro que era un guapillo por ahí, un huerillo, no sé qué.
Pero no, yo definitivamente no era y es... Y tan famoso que ni me acuerdo de su nombre. Ah, pues, ya. No le fue bien con la cuenta que abrió. No le fue bien, no le fue bien. Pero bueno, en ese momento si era... Uy, el de la anunci. Pues yo creo que yo lo más famoso que tuve. A lo mejor compañeros, ¿no? Este maestro sí, porque pues mi maestro también al Cácer, pues muy famoso, ¿verdad? Pero ahora que pienso en la secundaria, estaba yo en la misma generación. Yo cambié de secundaria en tercero.
De secundaria me fui a otra escuela, que era como... era de gobierno muy fifí, porque en esa época eso era lo que se acostumbra. O sea, al menos aquí. Si tú ibas en una escuela de gobierno, quería decir que no eras un refugiado. Refugiado le llamaban a los que tenían sus papás que pagar, para que entran a estudiar, ¿no? Entonces, y las escuelas de gobierno tenían muchas de ellas, muy buen nivel.
Esa secundaria en la que yo estaba, estaba el que era hijo del gobernador actual de Veracruz, o sea, en ese momento, que actualmente jugó para senador, ese personaje que fue mi compañero. Mira lo. Este, y estaba el hijo del alcalde, estaban los Che-Dragui, o sea, como que había mucha gente fifí. Che-Dragui cuesta menos. Podía haber una escuela de paga, pero el prestigio de ir en una escuela de gobierno era como que... Claro, claro. Como cambiaron los tiempos, es increíble.
Pero bueno, el caso es que ellos eran los famosos, porque yo me acuerdo de ese personaje, uno de ellos, David Fernández Che-Dragui, que llegaba, se sentía Luis Miguel, era rubio, y venía con chofer y con guarura. ¡A la! Se bajaba. ¡Ay, bueno! Por supuesto, por supuesto. En tercero, en secundaria me explicaba todo. Elitre. No, no, no. Haz de cuenta, sí. Entonces, ya eran los famosillos de la escuela, porque eran como que, ay, el hijo del gobernador, el hijo del alcalde de Jalapas.
Sí. Entonces, eso será. Pero bueno, voy a pasar al otro. A ver, si. Que dice los estudiantes trabajadores. Pues, evidentemente, ya, probablemente la universidad, este, fueron con algunos compañeros que al mismo tiempo tuvieron que trabajar, pues, para cararse en la universidad. No sé si ustedes fueron el caso o tuvieron compañeros así. Pues...
Yo no fui el caso y diré que por suerte, porque eso quiere decir que la vida era más fácil, la verdad para mí, obvia la distancia, pienso que hubiera sabido que yo trabajaba. Este, pero yo por suerte no fui el caso. Sí, no. Pero tú fuiste con compañeros. Fíjate que sí tenía compañeros que trabajaban y estudiaban, pero sobre todo, es que yo era una escuela bien fresa. O sea, yo tenía una beca, obvio. Tiene una beca, trabajaba en la escuela. Tú, muy bien.
Tiene una beca en la escuela para pagar mi beca, que era como del 50% o 60% o algo así. Este, sí tenía algunos compañeros que trabajaban, pero sobre todo, muchos que trabajaban muchas horas en la universidad para pagar sus becas. Claro. Más que trabajar afuera. Claro, claro, claro. ¿Tú, chiqui? Pues es que yo en la secundaria de GD, era adolescente, es que tenía que llevar dinero a casa. Porque, claro, como repetí tantas veces, imagínate, pues entras con 14, 14, 15, 16, 17, 19, 20, 21, 22, 23.
O sea, tenía 23 años y seguía en el instituto. Entonces, por la mañana trabajaba en Rodicentro, que era para las tiendas de C&A. Y ahí trabajaba, embolsando cosas y metiendo por tallas, por colores y todo esto, todo este tipo de cosas. Como en cosas de bodegas y así. Sí. Como, claro, era donde llegaban los camiones, que ya los he contado, de Alemania, no sé qué, llegaban con toda la ropa, había unas cajas de perchas,
donde iba esta vaca, la N.A. 43. Este vaca todavía me acuerdo de ese tipo de cosas. Y las colgabas y las enviabas ya a Galicia, a Castellón, a Valencia. Era eso. Pues por la mañana trabajaba y por la noche ya eran el nocturno, donde iba gente ya más mayor. Más mayor de eso. Es que yo, con 23 años, todavía parecía adolescente. ¿Sí? No me sorprendes, ahora mismo, exactamente. Pero todo el rato tenía que ir con el D.N.I., pero no me dejaban entrar a ningún lado. No, sí.
Oye, yo, pues mi primer trabajo fue a los 14 años también, cuando empecé con las pasarelas y a modelar, pero luego luego a los 15, pues empecé a trabajar en McDonalds, entonces ya estaba yo en Prépal con los 15 años y digamos que ya era un trabajo formal de uniforme, de pagarme una quincena y todo eso. ¿Se puede trabajar con pocos años? Sí, porque como que hay una modalidad, digamoslo así, como que no es desempleado, sino que, por no sé cómo le llamo, pues es como te dan una, no sé, algo así.
Sí, sí, sí. Escepto los gerentes del área, eso será en mayores de edad. Entonces, bueno, eso por un lado y luego ya después no dejé nunca, porque a los 18, pues fue que me metí al grupo pastelero a cantar en las noches, bodas, quince años, bautizos, graduaciones y demás de la boda de mi hermano, a Jorge. Qué fortes. Y tenía yo la beca en la universidad, pero esta no era como la universidad, la UB es de gobierno, entonces no era para pagar mi escuela, sino que tenías que des...
¿Cómo se dice? Demostrar que hacías algo que tuviera que ver con tu carrera fuera de la escuela. Entonces, nosotros teníamos una compañía de teatro, yo después trabajé en PISEC, que es la compañía de teatro infantil de la Secretaría de Educación y Cultura, y entonces demostraba y tenía yo dos becas, una me pagaban 300 mensuales y la otra creo que 250 mensuales. Entonces, para mí, en no manches, yo cada mes era feliz de que recibía mi dinerote de la UB.
Oye, pero entonces una especie de prácticas profesionales... ¿Has de cuenta? Sí, trabajar, pero en algo práctico. Qué fuerte. Sí, sí, sí, hace cuenta. ¿Y no tienes vídeos de cuando cantabas y eso? ¿No tienes algo por ahí? No, seguramente, fíjate que ahora todo se puede conseguir, ¿no? Si busco el Facebook, al que era el director de... ¿Cómo se llamaba tu, este? Respuesta positiva. A ver, vamos a buscar mientras... ¿Tienes algo? ¡Tienes un subido! Respuesta, grupo... A ver... Respuesta positiva.
Ari, suena a Iglesia. No, suena a Puebla de Embarazo. ¡Ai, no! Te lo juro. Grupo, respuesta positiva. Grupo, respuesta positiva. ¿Qué, dime que encontraste algo? Claro que encontraba algo. ¿En Facebook o en dónde? A ver, a ver, a ver... En YouTube, pero... A ver, está esta. Ahí no, espera. Comerciales que YouTube no salió la tía. No, no. Vale, y yo. Lo he bajado ya. A ver, se ve que es como un poco... ¿Qué es la respuesta positiva en Facebook? A ver. Pues no, eh. A ver, no. No. Definito.
Respuesta positiva. Esté tan... A ver si, pero no habrá que... La, la, la, la. Ah, sí. Yo voy a enseñar. A ver si los conoces. No estoy yo. No lo sé. A ver, unos invitados bailando. A ver, ahí, ahí. ¿Qué se va a llamar? Ay, no, baila muy raro. No, yo creo que tú le darías más a Zafón. Sí, no. Bueno, pero hay varios vídeos, o sea, hay que buscarlo.
Es que hay muchos vídeos, y me imagínate que estaba yo binchavita, pero yo tengo fotos de eso, no muchas, pero tengo, por lo menos, una que subí de cuando la boda de mi hermano, y estoy yo cantando, pues, el grupo. Mi prima y mi hermana Tania se burlaban de mí, porque decían, hay como una subista de coreistas y ellas subían. Yo no la sé. Esto es un trabajo de verdad. Ellas creen que eran a mí, ¿no? Me encanta.
Pero bueno, el caso es que, pues ya, de ahí me seguí trabajando, pero sí tuve muchos compañeros, sobre todo en la universidad que trabajaban y estudiaban. Claro, claro, claro. Bueno, este, me voy a ir con uno más. Venga, compré un test para usted. Compré uno, Mars. Venga. Les voy. A ver, los desaparecidos, los estudiantes que iban cada corpus y San Juan, este... Y pues no. De eso yo tenía muchos, Tamara.
Sí. No era yo, pero tenía muchos y además tenía, a ver aquí, una pequeña variación de los desaparecidos. Estaba que cuando se aparecían... Ay, no, qué vergüenza. Iban en Piyama, güey. ¿Qué? ¿Cómo? O así, o sea, un nivel de cruda que... O sea, evidente, ¿sabes? Sí, evidente. O sea, yo vengo en Piyama y cruda y eso me aparezca aquí, y diga más que gracias. Qué manche. Qué fuerte. O sea, unos que me callan bien, otros que no tanto y otros que después me callaron bien, en fin.
O sea, había una variedad y uno que lo colocaba en sus cubas y ellos, muchas cubas y entonces por eso no iban muchas veces. Hola, hola. Tú eras uno de esos chiquis que ibas cada corpus. Pues en general, no podéis estar hablando. ¿Sabes? Es que yo la pongo que tú, ese, le mentiste a Lola. Claro. No iba. No os digo, de un colegio de curas. A de repente llegar al instituto público, donde si querías, si no, no. Sí. Mirar cómo la gente iba vestida, quién se llevaba moto y quién no iba moto.
Todo era la moda. Mi moda. Claro, era, exacto. Era toda la época de hombres G. ¿Sabes? Si os acordáis de la película, de cómo visten, cómo todo con los lazos. Claro. Los lazos de Donald Godón, me acuerdo. Las chamarras. Chamarras. Las chamarras con lo de arriba era de Mickey Mouse, como de toalla. ¿Sabes? La parte de arriba de las chamarras. Es decir, como de herce o pelito. Sí, exacto. Cosas muy emblemáticas de ser fresa y ser pijo. Había muchas cosas. Uno estaba atento de eso.
Uno quería ser como todo. Entonces, yo no tenía tiempo para estudiar. Yo tenía tiempo para estudiar a la sociedad. Claro. Claro. Tú eres Bridgerton, güey. Eres la que escribe. Sí, soy la que escribe, pero totalmente vamos. O sea... Yo encontré la foto de yo cantando. A ver. Qué chiquita. No podemos ver el video. ¿Sí eres tú la del video? No, mejor en una vez. ¿Por qué no hay igual vestida? De verdad, es que no vi el video. Qué fuerte.
Mickey, si nos mandas el video, y a lo mejor si lo vemos en una pantalla más grande. Mándamelo aquí, así lo veo. Es maravilloso. Yo creo que sí que era. Qué buenísimo. Qué fuerte, qué maravilla. Qué bueno. Oye, y por último, ya por último, el compañero, compañera, compañera, nuevo. Es decir, que a veces cuando ya había el grupo hecho, a lo mejor a la mitad, o no sé, que todos pasaron a segunda secundaria y él apenas ingresó a ese año. Sí. Tienen alguno así. A mí me encantaban.
A mí me encantaban los nuevos y las nuevas. Te lo juro, me volvía loco. Es el día... Porque tú eres un estudioso de la sociedad. Te lo digo. Pero sí que ganó. Era Gopsy Gerr. Entonces, yo me acuerdo que te lo juro. Siempre me quería hacer amigo del nuevo, de la nueva, para ver cómo era. Luego me cansaba y ya le enviaba. Sabes. Pero si suelo, si era guapo él. Por eso, claro, en ese mundo, o sea, en ese momento, nadie sabía lo que yo tenía en mente. Nadie.
O sea, si era nuevo y guapo, era el encargado de mostrar que el instituto laboratorio... No, no, no. Vamos a ser a lo máximo. Me pongo hasta nervioso de pensarlo. ¿Eh? No soy yo. No. No. No. Y me falta mi V-jik. Todos son muy grandes, esos señores. No, bueno, no. No sabía que estamos hablando. Estaban hablando del video que lo están mirando. No, yo no. Claro. Vale, vale. Pero la vica estaba bien. No sabía yo, digo. Fui yo y yo. ¿La nueva? No, no soy yo la que está cantando.
Y, chiqui, no eras tú la que iba a enseñarle el laboratorio a alguno de los guapos. ¿Cliado? Era yo, dice, en la onda. Perdóneme. Bueno, a mí me queda muy claro, esperate, que te encantaba el asunto de los nuevos porque tú querías mostrar quién eras. Exactamente, pero si es que... Soy el buena onda con Oscar M. Te lo juro. Oye, ¿sabes qué me pasó una vez con David? Se llamaba David, el chico. De estos juegos que se juegan en pasillos de... De que tocas, ¿no? Que la garras y haces... ¡Ah!
De estos juegos de niños, de entero. Y me acuerdo, David, no se me va a olvidar que me dijo, joder, es que Clemen parece que toca de verdad. Y yo... ¡A la que me van a pillar! ¡Se van a dar cuenta de mis verdaderas sentimientos! El chico era el compañero más desarrollador, era como grandullón, no sé cuánto. Y claro, tú tocabas así y tocabas todo. Y me acuerdo ese día que me dijo, es que Clemen parece que toca de verdad. ¡Qué dices! ¡Payaso!
Y me fui y digo, ya no vuelvo a jugar más, me van a cachar. Eso es... ¡Jajaja! A ver, Mónica, háblame de un compañero nuevo. Mira, te voy a decir que yo... O sea, yo fui la nueva... Eh... En cuarto de primaria que me cambiaron de escuela, yo fui la nueva. Y entonces pasé de una escuela de 14 alumnos a una porcalón, bueno, no 14, pero 25. A una escuela de una generación de 130 alumnos y yo era... Yo así con mi palito, ¿no? De que era así. Y a una escuela de más de niños vionetas.
De que yo me hubiera vacaciones a Grecia, ya no sé qué. Eh, yo fui a Tascó, aquí, al mismo monte de toco que... Y tú vengo de 1% plata. ¡Jajaja! Mira, que estoy muy... Un obsacmillo. Sí, sí. Qué tal que te lo llevas a Grecia. Jajajaja. Digo, no, o sea, nunca... No, nunca fui muy desafortunada, pero comparada con esos niños o sí. Entonces, yo más bien fui la nueva y como que nunca terminé de adaptarme bien, yo siento ahí.
Digo, ya pasaron los años y estuvo mejor, pero como que nunca me sentí como... Ni-ni-ni. Muy bien. La neta. Entonces, no podía ser esa chicar de hada porque eso implica que chicaros sentía agua y pescó en el agua. Claro. Luego dejaba 10 días y los dejaba solos a los pobres. Jajaja. Los pobres no. Vamos, en dos días, yo al nuevo me lo metía a la nueva, me lo metía en el bolsillo, dos días, luego ya no les esperaba. Era la novedad. Ah, porque eres adorable en Chicago.
No lo hayas... ¿Tenía en el lado ellos a ti? Ay, ya sé. Oye, a mí el nuevo, este... El segundo semestre, no el nuevo, nuevoito. Ah. En el segundo semestre de la prepa, yo pasaba lista y no era porque fuera la mascota, sino porque me tenían... O sea, eran asientos asignados. Sí. Y era el que seguía después del fregado escritorio, que ni siquiera era la primera fila y por allá, no, aquí me tocó. Entonces, pasaba lista y me acuerdo tanto de River Aventura José Ilario... Nada. Al día siguiente.
River Aventura José Ilario. Yo así pasó como una semana y media. Y me acuerdo que yo dije, a este le da pena llamarse José Ilario, que mi presente dice y no viene. ¿Cuándo que va haciendo Pepe? Cuando llega ya y dijo, ¡presen! Y era mi Pepe que en paz descansó. ¿En serio? Sí. Qué fuerte. Sí, sí, sí. Venía de otra ciudad chiquitita al sur de Veracruz. Y pues no llegaba y no llegaba y no llegaba. Y vi ya un día, primera aventura José Ilario, presente y yo... Y cuando lo veo... ¡Ah, Anthony!
No hay nadie que lo pueda negar. Ya me corrió la canción de Luz Cabá. Sí fue, manos, el nuevo. El nuevo. El nuevo. Era lo tuyo. No era lo tuyo. No me voy a contestar rápidamente un test. ¿Qué tipo de lúbneres? Me encanta porque tiene a los Simpsons ahí, así es que me encantaría hacer como... No sé si Lisa o Bartó. No sé. Preguntas una de cinco, así es que está rápid. Vale, vale. Las clases empiezan a las ocho y media. Las clases empiezan a las ocho y media. ¿A qué hora tú llegabas al instituto?
A, a las ocho y cuarto. B, hoy es lunes. Los ha perdido en el espacio. ¿Perdido, Pérez? Perdido, Pérez. Uf, qué pereza. D, pronto. Voy en bicicleta al instituto. Ahí esa no fui yo nunca. No, yo tampoco. Ente como todos mis compañeros. F. Estás ya pensando la excusa para cuando entres a clase porque siempre llegabas tarde. Yo supera a ocho y cuarto, obvio. Yo también. Fijaros, eh. Para quedarme fuera, pero llegaba a ocho y cuarto. Vale. Le pico y no se clava nada. No, no, no. La avanza.
Se ha cambiado de pantalla. Le estoy preguntando, piqué cuatro veces a la A, qué tonta. No, otra vez, otra vez. Otra vez, otra vez. Eh, queridos queridos, queridos, loqueros, que sé que están ahí, les pasaremos este link. Sí, pregunté mientras compreste en su mente. Pregunta dos. ¿Cuáles son tus asignaturas o eran tus asignaturas favoritas? A, me da igual no tengo asignatura favorita. B, música y educación plástica o artes plásticas. Educación física, D, matemáticas y lengua castellana.
Ay, por favor. Nunca estoy más de diez minutos en clase, no sé. Y F, donde los profesores no manden tareas. Mmm. ¿Cuál dirían? Yo, educación física, en ese momento estaba bastante fibradito. Ay, yo me muerdo en las plásticas sin duda. Yo ninguna, la verdad. Ay, no encargaba en tarea. Esa. No, sí, pero a ver, ¿qué será? No, creo que la primera me da igual no tengo asignatura preferida. Ah, pues esa. No, no tenías ninguna. Si tú eres la más tibia.
Claro, pero no te gusta ninguna tu favorita de, ay, qué bien, qué bien este profesor o esta profesora, profesor. No eres una tu favorita. ¿Era una persona o qué era mi universidad? Era la prepa, era la prepa. Era la prepa, era la prepa. ¿Digo qué? ¿Qué? La prepa. Bueno, ya el puntaste porque voy a la vez. Vamos. ¿A qué hora hacías los deberes? Ah, hacías los deberes en cuanto llegaba a casar. Mi muerto. Hacías los deberes cuando terminaba de hacer deporte. Deporte. Hacer qué?
De no hacías mis deberes porque no me daba tiempo apuntarlos en la agenda. Ay, por favor, en la lista de tareas. Eh, hacías los deberes antes de dormir si tenía tiempo. Y F, hacías los deberes de seis a siete con música. Andale, qué tal es así. Sí, yo, la verdad, antes de dormir, lo que hacía es que realmente me dormía y me despertaba pronto para hacerlo. ¿Y antes de la mañana? Sí, fatal. Siempre estudiaba en la mañana también. Vale, ese.
Yo hago los deberes, así sea la tarea en cuanto llegaba a casa. Después de comer eso sí. Yo también, a menos de que muy chica, los hacía antes de dormir porque me iba a la embala a las tres de la tarde. Voy a poner que esos fueron más años, voy a poner que antes de dormir. Ok, va. ¿Qué día de la semana prefieres? Sábado porque no voy al instituto o a la escuela, al colegio. Esa es la A. B. El miércoles porque solo tengo clase por la mañana. C. El viernes porque ya se acabó.
El jueves porque tengo educación física. El martes porque tengo mis asignaturas favoritas. O el lunes porque por la tarde voy a clase de pintura. Yo creo que el viernes, sin duda. Yo también. El viernes, ese momento de salir. Y ya quedabas con los amigos. Nos vemos a tal hora, no sé qué, primero bebemos un poco y luego ya nos vamos a la discoteca. ¡Exágono! ¡Exágono! ¡Increíble!
Yo me acuerdo que yo tenía, porque claro, nuestro D.N.I. tanto el mío como el de mi hermano, mi madre lo guardaba en un sobre. Y entonces tenía que quitarlo para entrar a la discoteca porque ya os digo que era muy bajito. Entonces, pero ese momento, ese olor de esa discoteca. Te juro, es que lo disfrutaba mucho. Ay, traías el corazón a mil. Era increíble. Me acuerdo hay una canción donde la pista se vaciaba como en las bodas. De repente no bailaban y de repente ponían una canción y se llenaba.
Y era la canción de esta D. Oh, what a lot to love. Tadadadadadadadadadadadadadadadadadada... Oh, la... Se llama... Love to love, me acuerdo. A team, my baby, just like today... Bueno, vamos, se te entera, pero yo me cría lo máximo. Me ponía super nervioso con mis pies de mierda a esa época. Me sentías guapísimo. Es que... ¿Es que, ¿verdad? Y seguro, además, tienes esa vibra, pues, esa revivía. Sí, sí, sí, sí, sí, por favor. Tú bailas increíble, seguro que en esa época ya...
Me crí, lo máximo, se amacían circulos. En esa época guay, te lo juro. Ay, qué ilusión, qué son, mi vida, esa época. Ya quiero ser otra vez. Sí, tía. Oye, volvamos a la escuela. El viernes 200% porque además en la universidad, durante el, no sé, 70% de los semestres, yo no tenía clases los viernes porque podía acomodar mi horario. Qué guay. Se lo anuncia, jueves, un fincha tasque así de materias. El viernes nada. Qué guay eso. Que par de. Pero no, ya. Oye, las cinco de cinco.
¿Qué decían los profesores de ti? Vale. Dice, muy bien, pero deja de hacer dibujos en los exámenes. O sea, de eso que se raban rayando, ¿no? Sí. Ve, muy bien, excelente trabajo, Múnica Alfaró. Ya. Pero yo sé muy mal, eso la sé. De hay que mejorar, no llegues tarde y así puedes copiar toda la explicación. O, E. Muy bien, pero el examen no es una pelota, no la estás lanzando tu compañero, niño. Ya deja de estar reenjugando. F, no pierdas el tiempo con excusas y ponte a trabajar.
¿Cuál? ¿Qué decían de ti los maestros? A ver. Pues yo entre la A y la F. No sé. Así es dibujos en los exámenes. No me sorprende, Ricardo. No sé qué ponía la poesía, para que yo le diera pena. En la Virgen Santa, Virgen Pura, que aprueba esta asignatura. Y la que... O sea, comer un colegio de curas, entonces pues eso era un puntazo. Claro, claro. En Santa, Virgen Pura, esa asignatura. Y lo que hacía es que lo ponía como mantra para que me diera buena suerte y luego lo borraba, ¿no?
Es que se quedaba ahí. Y los profesores vieron de que... Que eras muy religioso, que eras muy apegado. Pero nada estudioso. A ver, no se puede todo. ¿Qué prefieres usted? Un niño tanto y apegado a la religión o un listillo ahí? Me voy a la última, me decía tan. Trabaja más. ¿Inquienes a tu nombre? Yo veo muy bien, excelente trabajo. ¿Por qué ñoñes? Yo también creo que yo también. La verdad, la verdad. Ahora, Mónica, ingreso a mi nombre. Yo ya lo puesto. Ok. Chiqui, empieza tú.
Venga. Me dice que soy el... De las excusas. Mi perro se ha comido los deberes. Salvar al mundo de unos niños. Oye, slunes, esas son algunas de las excusas preferidas cuando vienes a clase sin hacer los deberes. Tienes que trabajar más, chaval. Eso pone. A ver, Mónica Alfarro, ¿qué sale para ti? Yo obviamente, y aquí está siendo poco acertado, pero dice la intelectual. Yo le llamaría la listilla, la aplicada. Sí. La aplicada.
Sí. Te gusta la escuela, haces los deberes y siempre sacas buenas notas. La vas y sacas buenas notas. Eres la alumna perfecta. Así, así. No, no. No faltaban habilidades sociales. Pero no se puede todo. Pero utilizando todas tus habilidades sociales. Todas. Todas. Vale, Mónica, te toca. ¿Qué? ¿Qué es eso? La artista. Sí. Qué media, Maca Valeda. Tome la capura de pantalla, hijos. Tómenle la capura de pantalla. ¿Te gusta activitar, tocar un instrumento o varios, actuar o dibujar?
¿Tus clases preferidas en música, educación, plástica visual? Lo tuyo es el escenario. ¡Hala! ¡Joder! No. Oye, esto estaba muy apegado a la realidad. ¡Acerca! ¡Disciplín! Muy acertado. Bueno, vamos a poner esta liga de este test en la descripción de este episodio. Y se las compartimos por ahí, que tú que yo, que... ¡Super-Sie! Para que no la pongas. Y sirvió como que pasa menos puede ver a mis hijas en el test. Sí, ¡de claro! ¿Qué es eso? Yo la vi en el text ahora. ¿Tú qué?
Yo le haría el text ahora. A ver, chicas, que os tengo que hacer unas preguntitas. Sí, ya sé. O sea, yo sé cuál es... Yo sé cuál le contestaría. Miranda es la que hace dibujos en el examen. O sea, por supuesto. Pero sacanías, así es que no me diría, ¡Mamá, todos no han terminado! O sea, es que... ¡Obvio! Bueno, Tamara, gracias por este test. ¿Y sabes qué? Me estás impulsando a que el próximo episodio, que me toca a mí, piensen algo de categorías y testan bien. No, prometo nada, pero vamos a ver.
Un té. Un técito. Bueno, Tamara, gracias. Lo quiero. Queremos saber sus resultados. Por favor, compártanos, hagas el test y los compártennos con las robas, somos lo que hay MX, para que chismeamos. Y dicho lo dicho, sigue... ¡Recomiendo lo que hay!
¶ Recomiéndame lo que hay: La cabeza de mi padre
Bienvenidos a... Recomiéndame... ¡Lo que hay! A ver, por favor. Y se lo voy a recomendar. Yo me era... ¿Qué tienes? A ver. No les voy a recomendar una canción de los Killers. Ok, yujo. Parale. No les voy a recomendar un... Ay, qué te que podría, pero no todavía. Un podcast que escuché en el avión. Yujo, vale. ¿Sabes qué Tamara? Ya estoy viendo que no le va a gustar nada. Como sea un libro. A mí sí me gustaría. Yo sí me gustaría. A ver, ¿qué es? Es un libro. ¡Es un libro! ¡Joder! Es un regalo.
He oído que te he sentido. A ver, cuéntame. Es un libro. A ver, les voy a decir de qué se trata. Esa es la primera vez que yo leo a esta mujer no sé otras cosas de ella, de sus textos, de su nada. Entonces, este libro es una... Pues, auto... O sea, es una historia real sobre sí misma, no una autobiografía, porque no es de toda su vida. Pero cuenta la historia de que ella, a sus 40 años, decide ir en... Esto no es ningún spoiler.
Ir en búsqueda de su papá a quien no conoce, porque los abandonó cuando ella tenía como tres años. Y entonces a ella y a sus siete hermanos y a su mamá, los abandonó en algún lugar en Michoacán. Y entonces, ella, desde la CMX, dice, voy, tengo un instinto de que mi papá se va a morir, y entonces voy a ir a buscarlo. Y tiene otras razones que explica por ahí de por qué quiere ir a buscarlo.
Y entonces, se embarca en una camioneta, algunos de sus hermanos van con ella y lo que tú quieras, ya no voy a decir más detalles. Se llama la cabeza de mi padre, porque tiene una fotografía donde sale el papá sin cabeza. Entonces, está en búsqueda de la identidad, de la identidad de la persona. Su capa. Habla mucho de eso, de que no lo recuerda, de que no le recuerda ni sus formas, ni su cara.
En fin, y obviamente, como es, tal vez, de esperarse, y tal vez otras personas que la conozcan, ella que es escritora, columnista, tiene dos libros. Como dije, yo no la había leído. Oye, pero varios, ¿eh? Sí, sí, sí. Pero este es su libro, pues, muy famoso. La verdad. Es lo más reciente. Más reciente, debe tener un par de años, no sé, dos años, oro, así. Ok. Bueno, ella viene de una familia de escasos, escasísimos, escasísimos recursos.
Y entonces, bueno, obviamente, hoy está en la, no sé qué edición de su libro, no, porque tenga ningún escaso de recursos. Pero cuenta la historia de su familia y demás. Pero es biografía, o sea, que es como basado en hechos reales. Sí, sí, o sea, lo que ella dice es que es mi historia es totalmente real, 100% real. No parece ser una ficción, probablemente haya algo ficcionado, pero esta es mi historia de ella, su familia.
Aunque hace mucha referencia a, este es mi historia, de mi relación con mi papá, porque cada quien tiene sus propias historias. Me gustó mucho el libro, la verdad. Yo soy una, como ya he dicho aquí, mala lectora, me lo eché del avión al avión. O sea, lo terminé en el avión. Me encanta eso. 200 páginas. Y debo decir que sí, a ver, obviamente hay una parte de eso que me gusta mucho, que es que tiene varias hermanas y hace varias referencias a su importante relación con sus hermanas.
Pero bueno, hablar de sus hermanos, de su mamá y de la importancia de la intuición y de hacerle caso a la intuición, de la, del peso de la comunicación en la casa, en la familia, de darte cuenta de cómo tus padres no son tus padres, sino que son unas personas que existían antes de que tú nacieras o se convirtieran en padre y madre, no? Este, que eso no es lo que los define como personas, aunque así parece. Pero lo encuentra o no? Tanto. No, no, no me lo digas. Puedo.
No me lo digas, no me lo digas. Estoy leyendo que, mira, esto me interesa mucho. Es un relato feminista al visibilizar el impacto de los abandonos que realiza incluso los padres que viven en el hogar por siempre, pero que no quieren decir que no estén abandonando a los hijos. Hasta bueno, está bueno, me lo voy a buscar. Bueno. Hablo mucho de eso. Y de hecho, alguien justo me decía que a esa persona no le gusta a esta autora porque es, las palabras fueron. A ver, cariño.
Siento que cuando la Leo me está regañando por ser hombre. Y sí veo porque digo, esa es la primera vez que yo la leo, que yo la leo, entonces no tengo esa impresión de que siempre que la Leo me está regañando por ser hombre, pero entiendo cómo eso se puede tener desde la trinchera de los hombres. Sin embargo, yo creo que eso no le quita el peso y el valor de las reflexiones. Bueno, yo ya me veo. Y las realidades, por supuesto. Yo ya me veo leyéndolo y en cada página. ¡Oi, pues perdón!
¿Sabes así cómo? ¡Ay, sí! Además, ya sabía que Chiqui no le iba a encantar esa recomendación. Sí, sí que me gustó, a que le digo para para... Ya sé, ya sé. Pero debo decir que cada vez que he hecho una recomendación de este tipo, me sorprenden las loqueras y los loqueros diciendo ¡Ah, lo voy a comprar! Ya lo leí, ya lo vi, ya la escuché. Y digo ¡uy! Me encantó. Gracias.
Oye, como me pasó a mí que le dije a Chiqui y que ya empecé a leer porque estaba determinando la biblioteca de la medianocha, pero me pasó algo bien raro porque me salió un reel de Natalia, la Forcade, donde nada más ella decía A mí el libro que me cambió la vida fue El Camino de la Artista, ¿no? de Julia Cameron. Y yo... Y en ese momento dije ¡lo voy a comprar! O sea, no sabía qué, pero lo dijo Natalia y entonces para mí eran sus palabras. Lo busco, lo busco, lo busco.
Y digo ¡acá me dijo, pero esto yo ya lo tengo! Lo acabo de comprar, ah, es que... Me compré una serie de libros y entonces como que... Y estaba. Y lo tenía yo ahí, dije ¡ah, bueno, que ya lo compré! Y en eso, llego a casa de Chiqui y lo veo y me habla del... Me hablaste del libro, ¿no? Pues antes de que yo... Antes de que... Pero fue el mismo día, casi un ratito después. Sí, o sea, porque le dije...
¿Sabes qué? He visto una historia de Facundo en La Habana, o sea, en Cuba y sale con este libro y justamente lo tengo ahí y no me lo le... Y mira, me dice... Otra vez... ¿Qué es esto? Podrás señal, Tamara, todos los señales. Ya ya me pensé y me encanta, me está gustando mucho, así es que bueno, ahí voy, ahí voy, ahí voy, ahí voy, ahí voy. Y a ti te gustó también Chiqui ese libro. Eh? Ah, ok. Sí, porque si lo tiene ahí le dijo... Así me agobio, yo así me agobio. No, no, lento, lento, lento.
Y que estás separando una cosa de otra ahí en la estantilla. Déjame recordar algo, Tamara, que hace un par de episodios Chiqui vino aquí a recomendarnos el libro de Alexis Muñoz. Es que yo lo que tengo que hacer es agarrar algo que a mí me guste, o sea, claramente, y así lo disfruto y de verdad, o sea, cuando agarras un buen libro, lo que dije es como ver una muy buena serie. O sea, la verdad... Totalmente, totalmente. Bueno, pues en esta recomendame hubo varias recomendaciones.
Oye, sí, es verdad. Pero sabes qué? No ti creo.
¶ Noticreo
No ti creo. Me confundió. Chiqui. Va, quien tiene el no ti creo? Vamos al no ti creo. O sea, yo, pero va a aceptar el chiste de tu no ti creo. Bueno, a ver, qué les parece este. Ahí les va. Nos vamos hasta... Barranquilla. A ver. Nos situamos... Ya se baila, sí. Barranquilla, estamos ahí y nos vamos a... Un bingo. Va. Bingo. O sea, el típico bingo. Pues a este señor lo expulsaron, sabes, solamente por gritar. O sea, bueno, por gritar cuando te emocionas, ¿sabes?
Y era porque este señor cada vez que salía el número 13, entonces este señor decía, a ver, por ejemplo, ustedes, o sea, cualquiera de las dos, hágame como que solas el bingo y sale el número 13. Ok. Número... 13, 13, 1, 3, 13. ¿13? ¿Qué se lo digo? Sí, 13. Aquí tiene pa' que me la veces. Ay. Eso fue lo que dijo el hombre. Hijo, y por eso le... Pero cada vez que salía un 13. Bueno, sí, que salía un 13. Y le echaste un número. Más lo dices, más me crece.
Exactamente, o sea, ese tipo de chistes que digo, ¿qué tenemos? Y entonces, pues ya, o sea... ¿Llevamos 5 años? Y a uno no puede jugar feliz. O sea, la verdad, el señor estaba feliz, hacía sus chistes, seguro con 60 años y todavía metiendo chistes de adolescente. ¿De adolescente? O sea, menos mal que no le salió el 11. ¿Por qué el 11 qué tiene? No sé, es que la gente ya pone a los ojos cada cosa, que es mejor no decirlo para que sigas YouTube.
No, es que quería leer los comentarios que pone la gente. No, pone el 11. No, es que no, es que son cosas fuertes ya. Son cosas fuertes, ok. Bueno, ¿puedes poner las cosas fuertes en Instagram? A ver, sí, en Instagram, si las puedo poner. Ah, no, mira, por ejemplo dice que en Venezuela dice otra cosa, dice en 13, cuanto más lo dices, más me crece. No sé qué, es difícil resistirse al número 13, no sé cuánto. Y cuando decía 69, o sea, pues la gente dice...
Es importante, de ese note, que creo que al pobre señor iba a jugar su cartoncito de bingo por hacer un chistecito de nada, lo sacaron. Un chistecito subido de tono en Colombia, o sea, qué? Que no se aguanta nada, ok? En México, a lo mejor aguantamos más porque nos gusta el doble seguido. Ya. La barra basada, el vacilón. Claro. El vacilón. En Barranquilla. En Barranquilla no aguantan nada, o sea, no aguantan absolutamente nada y la gente, la verdad es que bastante... bastantes mensajitos.
Uno dice que es ridículo, que para que le dice nada, otro dice, pero, chicos, o sea, en esta vida hay que reírse. Si eres de Barranquilla, por favor, que chales a Zor, se bingo. Oye, por qué no te digo algo, lo que pasa es de que... La banda está borracha. Está borracha. Está borracha. Oye, pero es que, chiqui, déjame decirte que yo, que vengo ahorita de... Soy súper conocedora de las apuestas, de las vegadas. Ah, las vegadas. De los juegos de Asard, wey.
Es necesaria la concentración, yo veo que la gente... Eso voy a decir. Eso voy a decir que, probablemente cuando estás en el bingo y que estás, hay gente bien clavada y bien intensa. O sea, hay gente, quiero decir, hay muchas veces ir al bingo o ir a jugar a las máquinas. Bueno, yo que solo he ido dos veces. Pero bueno, ¿qué es esto? La biblioteca. O sea, de repente hay un ambiente de biblioteca callado, concentrado, como el chico. O sea, no es física y química, ¿sabes?
Oye, pero es que, pera, hoy mismo lunes, que justo estaba hablando con una amiga de la oficina, me dijo que ella tuvo una época de jugar aquí en México, de jugar en las maquinitas, de mucho ir, de mucho ir. Hace muchos años. Le preguntó a alguien ahí en la mesa del comedor Godínez, ¿cuánto es lo máximo que ganaste en esa época, en un día? ¿Sabes qué dijo? 170 mil pesos. Pero a mí nadie me hablaba, ¿eh? Yo ahí, o sea, yo voy sola, yo voy y nada.
O sea, a mí se está en silencio, concentrada, es maquinita, con mi refresco, con mi cigarro y que nadie me hable. O sea, yo no voy a contrargar. ¿Tienen sus, cómo se dice esto, este... ¡Ah! Sí, sus... Como Rafa normal que... Un formule, en que me haces una casa. No, no hay que. Sus... ¡Ah! Se me fue el avión. Pero ya ves que él se saca el calzón, se huele, se... ¡A sus! ...para atrás, para atrás. ¿Cómo se llama a sus? ¡No es de la palabra, los tres! Sí, pero sus métodos, sus... ¡Ah!
Bueno, sí, pero sabemos. Y entonces la gente que está concentrada en eso, también los tiene. Claro. Pero, ¿qué hace? O sea, pero hay muchos... O sea, hay muchas, es una enfermedad, o sea, ser ludo. Bueno, bueno, bueno, bueno. Ah, la orden de... Entonces, uno puede ir como chistecito, o sea, ¿sabes un bingo? O no, ¿sabes? Pero como ya... Mi día de diario... Cariño, ahí ya no. Ahí no es. Ahí no es. Entonces, bueno, ¿qué pasa? Yo no voy a decir una cosa.
Yo no te creo, creo chiqui, porque no puedo creer que la gente en Barranquilla tenga tan poco sentido del humor y una cerebrosa tan chiquita que corran al señor. Ya lo sé. Tampoco a Gidilia. Tampoco a Gidilia y se ve que en Barranquilla se baila así. Sí, es cierto. ¿Qué dices, Moni? Que esta noticia hubiera sido en Inglaterra, en Austria, en Japón, en donde la gente sería en Alemania. Certín. Y no pega, no hay poesías con Certín. No puede ser en otro idioma. Tiene que ser 13.
Correcto. Entonces, no te creo. Lo siento. Esas actitudes de Tom Mandel... No hubiera gustado creerte, pero... Mira, ¿qué pasa...? Ay, ¿qué pasa? Rafa está aquí, el 13. El desgraciado. ¿Qué pasa, el desgraciado? Me lo traje de Barranquilla. Con el testimonio. Bueno, pues... No fue. Para la próxima, si te vamos a creer... ¿Y saben qué? Para la próxima, no solo creeremos, sino que ahora sí vamos a poner mensajes de los loqueros, porque las veces pasadas, como estábamos en persona, muy...
Lo habíamos dejado. Lo que les puedo decir es que del episodio pasado es que... Hay muy bonitos mensajes, muchos de ellos diciendo que qué bonitos nos vemos los tres juntos. Ay... Y eso que yo estaba deformado. Sí, no estabas deformado. Dicen. No estabas una vida joven. Rápidamente. ¿Qué guajos los tres les amen? Dice Rubi. Ay, Rubi. Me encanta todo este episodio. Qué natural que suave verlos juntos, haciendo gestos, compartiendo salud con mi taza de café por más episodios.
Así, Naromi dice, me encantó este episodio, se siente una vibra muy agradable, que todo fluye naturalmente como una plática entre amigos. Os da tapolla, Tamara, de vestirme de colores y como se nos dé la gan. Bravo. Dice, me encantó verlos a los tres en el mismo lugar, por eso son mis podcasts favoritos. Qué bonito. Todo muy bonito, muchas gracias. Oye, es que... Bueno, pues Tamara, cuando vuelvas a venir, nos volvemos a juntar. Por favor. Sí, por favor. Con el verón. Con el oberol.
Con el oberol. No me pararé. Ay, no me pararé. Pero ahora sí muy poquititos días, así que ojalá me dé tiempo de hacer podcasts. ¿Qué? ¿Por qué? Primero haces el podcast y luego ya, si tienes un programa. Sí, pero es como ya el aniversario de mi programa, así tengo que ir, la verdad. Ah, sí. Bueno, detallé todo. A brindar, decir salud por los cuatro años. Y ya está, vale. ¿Cuatro años ya? ¿Cuatro años? Hay tan, Tamara. Qué fuerte. Oye, muy bien Tamara, muchas gracias. Bravo. Bueno, chiquuelos.
Bueno, pues ya se acabó este episodio, pero el próximo va a haber otro y aquí nos vemos y nos escuchamos. Les ame. Y nos nos vemos. ¡Los aming! Los aming. Si quieres tener un podcast, entra a rsss.com y empiece en hoy mismo. Son lo máximo por ser nuestros patrocinadores. rss.com. En Somos Lo Que Hay, les aming. Somos Lo Que Hay.
