Gente demente | Episodio 221: Somos lo que hay - podcast episode cover

Gente demente | Episodio 221: Somos lo que hay

Nov 06, 20241 hr 16 minSeason 3Ep. 221
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Ya saben que aquí no se juzga -mucho y en voz baja, sino en confianza-. Hoy Shiky y Mónica Alfaro hablan de gente rara, gente que tiene tradiciones y prácticas que señalamos y malmiramos, aunque al mismo tiempo, de las que formamos parte. Pero lo que sí, a todos ellos y nosotros, ¡les juzgamos de gente demente!

La "Recomiéndame lo que hay" corre a cargo Shikardo y es un eventazo para disfrutar durante los próximos lunes en la CDMX. ¿No saben qué es? Disfrútenlo con descuentos. Y bueno cerramos con una NOTICREO a cargo de Mónica Alfarouuu.

00:00 Introducción

17:34 Gente dementeeeee

53:15 Recomiéndame lo que hay: ideal para los amantes del teatro

01:10:21 Noticreo

Transcript

Introducción

¡Lokeras y loqueros! Bienvenidos sean a este su podcast con sentido. Desde este momento comienza la buena onda. La tirada de netas y los comentarios ñoños y sin sentido. Demos la bienvenida Monica Alfaro, Chiki y Tamara Vargas. Ellos, ustedes y nosotros somos lo que hay. Hoy presentamos Gente de Mente. ¿Qué tal? Bienvenidos. Están ustedes en su podcast. El podcast que necesitaba para que arranque la semana como tienen que arrancar. Bueno, si llevamos por la mitad de la semana. Espero que sí.

Chico quiere arrancar la semana en miércoles. Ya, bueno, es que me está pasando algo muy fuerte, ahora lo cuento. Pero hay gente que termina de arrancar y de despertar y decir, venga, ok, los miércoles. ¿El miércoles? Claro. ¿Será por qué escuchan como lo que hay o por otra razón? Uno puede ser por eso, no digo que no. Y otra puede ser perfectamente, pues porque hay gente que los lunes los odian, los martes, esperate, todavía me

estoy estirando un poco, los miércoles, ok, que comience la semana. No, puede ser. Entonces, el viernes está muy despiertos. Hasta, pues sí. Pues sí, cuando yo empiezo el quince semana. Incluso sábado en la mañana. Incluso sábado en la mañana. De verdad. De verdad. Bueno, sea cuando sea, queridos loqueros. Hoy, el día de hoy, les tenemos un episodio y esta vez, y yo creo que no sé si es la primera vez o la segunda vez que pasa esto.

Que cosa. Que solo estamos. Mónica Alfaro y Chiqui. Hemos despedido a Tamara. Le dijimos que sí, volvía. Exacto. Que si volvía a decir con Hésterz, lo dijo y la tuvimos que despedir. Es el precio que hay que pagar por tener 700 trabajos. No, me siento. Y por la confusión es que eso pasa, Chiqui, eso pasa. Pero bueno, las acciones tienen consecuencias y sobre todo, cada vez más se fue de ganaciones, la verdad. Y aunque ya hemos hecho antes episodios que tú

contamara, que yo contamara, que yo confío, no es lo más común, pero hoy se hace esto. Y sabes que Chiqui, qué bueno, porque de aquellas fotos que nos tomamos alguna vez, tengo una foto donde estamos tuyo, donde Tamara no sale. Y cuándo la iba a usar para el episodio. Y no es que Tamara se iba de vacaciones. O sea, cuándo, cuándo. Esto ya, a ver, es que lo que los van a pensar que esto ya estaba pensado. Sabes que estaba predemita. ¿Cómo se dice? Predemita. Predemita. ¿Cómo?

Predemita. O sea, como que lo meditaste antes. Como odio cuando meten palabras en inglés cuando no. Qué en inglés, qué en inglés. Oigan, pues sí, estamos solo nosotros, estamos los tres, uy, los tres. Los dos solitos, pero creemos que les vamos a mantener. Ok, no sé si habrán comprobado, hemos tenido que parar, como no tenemos a Tamara, hemos tenido que parar porque el sonido de Mónica salía diferente. Estaba chafa, estaba chafa, pero ¿qué tal ahora? Bueno, ahora estás,

que cari, parece, vamos, o sea, el micrófono Sony, Sony. Es que, es que quiero decir, o sea, ustedes lo que no se merecen cosas de calidad. Y entonces de repente digo, hostias, está sonando la Mónica, como si estuviera en el baño. ¿Qué está pasando? Y no. No, no sé. A la mitad de la sala. A no ser que sea un baño súper espacioso. Oye, estoy viendo que todavía tienes la, la esta. Pues es que hoy que estamos grabando es primero de noviembre, apenas coño,

es día de muertos, verdadero. Más bien es que chiqui, yo me lo puse muy temprano, es lo que pasó. Ya, cari, yo tengo unos remorrimientos este año. No lo hemos puesto. Ay, no me digas. No lo hemos puesto, mis muertitos han venido y han dicho que poca el chiqui, que poca ni nada de nada. Pero el año

pasado sí pusiste. Sí, o sea, desde que estoy aquí he puesto todos los años, todos los años, o sea, pero este, entre las prisas de un proyecto entre el otro, no sé cuánto, como que cuando teníamos tiempo libre, pues estamos como no como sin ganas, porque para estas cosas siempre hay que tener ganas, sino como cansados, o sea, como de descanso, quiera comprar el papel, ay, que no sé, sabes todo este tipo de cosas y no hemos puesto. Ayer justamente al blanco, no habrán digo,

tío. Entonces, bueno, no sé qué hacer si poner. Bueno, se puede hoy, chiqui, se puede hoy. Todavía estamos a tiempo, ustedes nos están escuchando ya, más cerca de Navidad que de día de muertos, pero pues bueno, nosotros todavía estamos a tiempo. Bueno, voy a ver, yo creo que pondré, por lo menos, las fotos que las conservo gracias a Dios este año no ha habido ningún muertito extra.

Qué bueno, qué bueno, me va a gusto. Yo te voy a decir que yo saqué mi tinglado antes, porque creo que te había dicho que había tenido que hacer una tarea y entonces había tenido que sacar las cosas de la ofrenda para el vídeo de la tarea. Sí. Dije ya para que las oloradas. Pero no tenía pues suficientes fotos, porque en esta familia si alguien falleció este año, entonces esa foto no la tenía impresa. Entonces, bueno, en lo que... Sí. Completé,

y de hecho todavía me falta una foto, no puede ser posible. Bueno, ni modo, así es la vida. Al rato. Bueno, todavía, todavía estás a tiempo. Si lo peor no es ponerlo, si lo peor es quitarlo. Bueno, pero es que te voy a decir que la gente que es profesional, chiquis, seguro tú lo hiciste así, pone comida, bebida y todo. Ponía, ponía. Este año los pobres, vamos, raquíticos míos, o sea, han ido como... Pero sí, sí ponía cositas, sí ponía cositas. Además, son cosas que luego

tienes que tirar encima. Y tampoco te puedes comer luego lo que pongas ahí. O como me decía alguien el otro día, yo no pongo comida porque se la comen mis gatos, entonces no, porque además, no sé, aunque lo pongas arriba, el gato va a llegar hasta allá. Pero yo no tengo comida chiqui porque... Porque te lo comes igual que los gatos. Sí, porque me lo come, porque soy un gato, pues. Entonces, pues nada más tiene fotos, velas y unas calaquitas de calaveritas de chocolate,

esto, papel picado y flores de empasuchitos de papel. Todo de papel. Ok, luego, las colas, las calaveritas de chocolate que haces. No, se van a la basura. Bueno, no, no, no, no, no, además, ya te van ahí dos semanas. Yo creo que sabes qué voy a hacer, las voy a guardar. Se van a ser feas, ¿verdad? Para los gatos de tu amiga. Para los gatos de mi amiga, no. Es que, no, porque chocolate, sí se va a echar a perder. No, pues se van a echar a perder. Sí, no, no, las cosas, las

cosas que se ponen, sí, ya son para echar a la basura. No, no, no. En fin, no sé, ustedes, ustedes, claro, ustedes qué hacen. O sea, cuéntenos un poco, lo que ellos cuéntenos qué haces, si han puesto, si no han puesto, si les da flojera. Si todavía lo tienen, porque es igual que lo del árbol de Navidad. Tú pones el árbol de Navidad y ahora hay varias familias, varias familias que cuando quitan el árbol de Navidad,

febrero. Y ya lo tienen como una costumbre, como que es como normal en la candelaria. Chiqui, es que hay gente que quita el árbol de Navidad el día siguiente que come otra males. Es que lo veo un poco, o sea, lo veo cuando, mira, porque he ido a casa de un amigo y era así y lo veo como un poco como de Jadez. Sí. Más que decir, ay, qué guay, todavía está el árbol, lo veo como de Jadez, no lo veo como cool.

No sé. Ni como que me encanta la Navidad y la quiero extender, extender, extender. No, no, no, no. Lo veo como no lo quitas tú, pues yo tampoco lo quito. Y si lo quitamos ahora, no mañana. Veo ese tipo de frases, es lo que yo veo cuando veo un árbol en febrero. Pero es que tú no pones árbol, verdad, porque te vas a España. No, no ponemos árbol en Navidad, no ponemos. O sea, cuando las veces que me quedo aquí, si hemos puesto como cosas, no te acuerdas ese encendido luminoso tan

famoso que tuve que compré. Me gasté un dineral y de repente no entendía nada. En qué casa era eso? Está de aquí súper cutre, pusimos unas estas en Navidad y era como el encendido y yo tres, dos, dale. Ay, ya me acordé. Como la luz de una casa de un cerro de la montaña a lo lejos, así se veía. Ay, no, qué mal. Bueno, este año no vas a poner porque ya quedamos que si te vas a ir a España. Este año, o sea, este año, acabo el lunes, tengo función, el martes estoy volando. Claro que sí,

claro que sí. Aquí no se pierde el tiempo. A ver, no vamos a hablar ahorita de lo más importante que ha sucedido en estos días en tu vida, porque vamos a hablar de esto al revés, al revés, al ratito. Pero nada más les digo, nada más les digo. Lo más importante, el hi-line más máximo de Chiqui lo vamos a tocar al rato. Mientras tanto, Chicardo, dime tú,

¿cuál es tu otro hi-line de esta semana? Otro hi-line así de la semana, de la semana es, pues mira, una de las cosas que me ha gustado, como ustedes saben, tengo mi sección con Tamara Vargas con Luz, ¿sabes? O sea, tengo una sección de Todos somos Chiqui, hay varios, lo que los que nos escuchan porque me envían mensajito y para mí fue muy especial esta última vez que fui, si no lo han escuchado, se pueden ir a Spotify, buscan Tamara Vargas con Luz y hay

diferentes secciones y está Todos somos Chiqui. Y fue ver el otro lado lo que la gente no ve, el que hay debajo de esa nariz, de ese maquillaje y de esa peluca, conocer a Platanito, Platanito show. La verdad que estuvo muy bien, o sea, estuvo bastante guay porque, pues bueno, la gente a ver, los que le conocemos, o sea, sí, como yo que trabajo dos días a la semana con él y bastante

intenso, es bueno de Buenolandia, bueno de Buenolandia. Los que han querido un poco conocerle, que han buscado por ahí, pues han visto también que es buena persona, pero los que no pues es normal, se han quedado con su humor negro, con sus escándalos, con no sé cuánto y lo veo normal,

pues así es el ser humano, juzgamos lo que vemos y sin indagar más. Entonces creo que en esta entrevista pues se dejó ver un poco, o sea, cómo es, lo de los chistes, se lo preguntó Tamara, cuál es la repercusión, cómo lo vive Sergio Verduzco, que es como él se llama, o sea, este tipo de cosas, si él hablaba que dice yo lloraba mucho con mis hijos, o sea, yo lloraba, mis hijos me decían no llores, no llores más, al final, que a vos tú no eres, has hecho un

mal chiste, a lo mejor en un mal timing, pero no eres el asesino, no eres él, ¿sabes? Entonces ese tipo de cosas entonces como que lo dejó así como claro y se vio un platanito, o sea, pues muy humano. Oye Chiqui, este, este, este es el programa de Tamara y esta sección, está en podcast,

¿no? Está en podcast, está en podcast, sí. Ok, ¿qué dices? Que la compartes, fíjate que yo no escuché esa sección, digo porque Chiqui ya lo sabe y Tamara también, que es un horario difícil para mí, para chicar el radio, este, así ya, muerta, muerta esa hora, pero, pero sí me, de hecho, o sea, digo en general, los invitados que tú llevas siempre tienen como un perfil muy particular, pero sí me causa curiosidad de esto, el caso de, déjame ponerlo así, no es de platanito,

sino de Sergio, para explicarlo, porque es cierto que además tú sabes que yo luego soy muy sensible de esas cosas, de que, pero que el que hace de chistes es ese ni al caso fuera de lugar, entonces, bueno, sí lo voy a escuchar, porque es muy curiosidad. Sí, escucharlo, escucharlo, porque, pues, a ver es cuál es el otro lado también, ¿no? O sea, yo, ese día, el día del segundo chiste, porque él al final acaba tenido como dos chistes mal. Que se convirtió en escándalos.

Que se convirtió en escándalos. En esos dos chistes, en el segundo, tuve, bueno, no sé si la fortuna o la desfortuna de vivirlo con él, porque lo dijo un día y al día siguiente entrábamos a trabajar a Leraldo. Entonces, yo me tragué todo eso a un nivel de, vamos, o sea, que casi me muero yo. Entonces, lo viví de cerca y yo quería que la gente lo viera y a qué más se dedica y qué va a hacer. De repente, salió un artículo de platanito, se retira. Entonces, de repente, también aclaró

un eso. O sea, estuvo, estuvo, estuvo bien, estuvo, estuvo bien. Vamos a poner aquí el link para que vean un poco y comparta mi hi-line de la semana, la comparto con ustedes, loqueros. Me encanta, me encanta hi-line. Bueno, el mío, a ver, voy a decirte que onda, tengo, bueno, un par de cosas que contar de esta semana y de lo que viene, porque primero que nada, déjame decirte que este fin de semana que viene, para cuando lo escuchen, ya sabemos que ya va a haber pasado, pero voy a ir

algo que nunca he ido y de lo que me siento absolutamente ignorante en ceros. Entonces, para qué voy, si no sabes nada, pues para explorar, chiqui, voy a ir a un partido de la NBA, ¿se dice juego? ¿No? ¿No dice partido? A un juego de la NBA, a un partido de la NBA,

ay no, se dice de las dos maneras. Encima de que estamos iniciándonos, nos van a juzgar. A un juego, creo que nada sé, pues, a un encuentro de la NBA en México, no sé cómo se miden, digo, obviamente las canastras, me queda claro, pues, pero no sé qué es una falta, qué no es una falta, que se permite, que no tengo idea cuántos jugadores están en la, en la cancha al mismo tiempo, no sé

nada, estoy perdida. Entonces, que voy a ir, voy a leer una nota de Wikipedia para aprender algo del basketball, voy a hacer una consulta con mi amigo el nuevo, que es súper fan del basketball, y pues voy a ir como una viamelón, la verdad, ¿para qué mentir? Pero lo importante, claro que sí, pero lo importante, lo importante de ir a un partido así, ¿en quién vas? Ah, con mi amiga, rendira. Ah, vale, digo, yo que sé, le digo a lo mejor. Estás saliendo con un alto de dos metros

enganchado al basket. Y por eso, no, no. No, no, no, no, no. No, no, no, no. Voy con mi amiga, Erén, ya vi que chiqui, mira, deja ir, a ver qué saca, pero no, voy con mi amiga, la Erén, que ella fue la que me invitó, yo soy su más uno en realidad, entonces, ella seguramente sabe algo de basket que yo no sé, porque cualquier cosa es más de lo que yo sé, entonces, estaré contándoles aquí mi aventura, la próxima semana, pero mientras tanto,

chiqui, hoy, con Tamarro sin Tomará, tenemos un tema tuyo. Claro que tenemos un tema, bueno, de todo modo, o sea, por favor, tienes que hacer una transmisión, si grabo algunas historias de la NBA, yo estoy perdidísimo de la NBA, me acuerdo, como los ochentas, los Los Angeles Lakers, no sé qué, este tipo de cosas, y como que uno quería tener la playera, pero era más moda, bueno, imagínate yo, con uno veinte, pero yo creo que sí que quedan esas playeras, chiqui, porque de hecho

son muy del tipo que tuvo esas playeras, que mangas, grandotas, siempre, en una época que llevaba eso, los dos mil les llevaba eso, me la compraba, y hay más bien bonitas, pero, pero, pues, era eso, era solo por moda, no era por interés, deportivamente, hablar poco,

¿verdad? Sí, ya tenemos, sabes que chiqui, que sí hay unos jugadores de basket que siento que no son tan gigantones, no sé si de nuestro tamaño pigmentístico, pero sí hay como que chaparrisos que se escuren por aquí, por allá, y piom, no. Ya, lo que no sé, si ya estamos a tiempo, también dedicarnos a este deporte. Yo no. Yo tampoco, no me veo, a mí me da una obra, un balonazo, un balonazo se dice, sí, un balonazo, me da un balonazo con la pelota de basket, que tiene que

doler eso. No más, sí. A mí me quitan la cabeza del cuerpo, te lo juro, me dan un balón. Además, yo era el típico, el típico, que pasaba por el parque, había unos niños jugando y la pelota me daba en la cabeza, siempre. Ay, no me da. Te lo juro, yo no sabía si me lo estaba andando, y yo ahí, no, no te preocupes, que te notas ahí como cuando tu madre te da un bofetón, que te notas como… Caliente, cara caliente y… Un pum.

Es que era un balonazo, era un balonazo, un señor balonazo, humillado perez, vamos. Que los balones de basket son pesadérrimos, duros, como la chingada. Duros y como se llama textura, no, no, no, no, esto te destroza. A mí, mira, solo de pensarlo, me da unos escalofríos que me den un balonazo ahora mismo. No, yo por eso estoy tranquila porque, seguro, nuestros bolitos son de hacia atrás, entonces, un balonazo no creo que me llegue. No me viene bien, no me viene bien.

Ok, y sí, queridos loqueros, como viene dicho Mónica, estando Tami o no estando Tami, que ya nos contará porque ya está en la playa disfrutando, disfrutando. Yo estoy pensando, a ver si no se está cayendo dinero y se lo está gastando ella sola. No? No, no creo. Capaz, capaz, capaz, capaz. En fin, señores, pues el tema lo lleva a Mónica y yo creo que va a ser un tema que, bueno,

Gente dementeeeee

como no está tan mala para apaciguar, nos vamos a ir como Gordy sentó Bogán. Nos vamos a ir con toda la ira, a ver, primero que nada, voy a hacer un disclaimer por si se ofrece, aquí estamos cotorreando y respetamos la libertad y todo eso y cada quien hace lo que quiere y no se atorga mucho. Pero hoy va a ser un día de juzgar. Sí, de mente, pero además lo que sí creo chiquis que mientras hacía mi lista es que yo también entró en algunas de esas categorías. Entonces aquí se juzga parejo, parejo.

Este episodio se llama Gente de Mente porque hoy vamos a hablar de cosas que son de gente de mente en el tono más y utilizando la palabra de mente en el tono más ligero y con lo que es real, nada de salir real ni verdad. Me encanta. Además, gente de mente, ¿qué he de decir? He de decir que yo sé que a los loqueros, como hemos propuesto el tema, se

están frotando las manos, Kari. Claro, claro. Que parecemos así como un hueso, pero sé que plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá, plá. Hay ya vamos. Me encanta esa expresión. Ok, vamos a arrancar hábitos de gente de mente con la gente que se levanta, chiqui, cuatro de la mañana para ir al crossfit y no faltar ni un día, ir de lunes a viernes y sábado pues también

si se ofrece y domingo no porque hay que descansar un día. Pero. No puedo. En veces, en veces. Pero lo que yo quiero resaltar aquí es lo de las cuatro de la mañana, cuatro y media. Inclusive las cinco, me parece de gente de mente. De gente de mente. A ver, yo no sé tú cómo te levantas porque tú todavía estás fresca y joven, todavía te quedan calcio en los huesos. Pero a mí el calcio, a ver, cómo te lo digo, pues en yogur, en yogur,

porque creo que poco. Yo me levanto, me duele todas las articulaciones, tobillos, muñecas, no sé cuánto, voy al baño, me siento, me cruje las rodillas, me tomo el café y el cuerpo empieza como un poco a moverse un poco. Tú imagínate a las cuatro y media qué necesidad, qué necesidad de agacharme, que se me puede salir la columna vertebral por la por detrás.

Yo me agacho y puedo perder la columna. No, es que no me viene bien. Ahora me pregunto, chiqui, si tú vieses sido de ese grupo de gente de mente a tus veinticinco tal vez hoy podría tu columna seguir perteneciendo al grupo de gente de mente. O estaría más jodido, porque hay muchas veces que han dicho, no esto, levantando una pesa, a mí eso no me va a pasar. Este tipo de lesión a mí no me va a pasar. Yo sí me cuido, dices. Yo veo una pesa y la salto.

Ve una pesa y la salto, yo no la levanto. Por precario. Miro el número, si pesa más de 10 kilos no la toco. De 10 kilos, bueno, pues 10 kilos si es algo, ¿no? Bueno, tampoco mucho. Pero 14. O sea, de estas que veo yo de 14 o al que veo que está en el gimnasio, que está gemiendo, digo, madre mía, las hemorroides que le va a salir de pujar. Las hermías. Las hermías. No viene nada bien. Y luego esta gente además de mente, ¿qué dicen?

O sea, no lo entiendo. Se levantan, van al gimnasio, salen del gimnasio, se duchan, divino. Eso sí, porque aprovechan y se dan el luchón ahí y ya van limpios. Eso me encanta. Además, me encanta que un hombre siga el pelo mojado como liendo a… Sí, sí, me gusta. Sí, a mí también. Pero luego, que lo primero que se meten son las… las proteínas, esas. Que se las beben delante todos para decir, mira, me estoy viendo las proteínas. Pero dicen prote, no proteína.

Las proteínas, las proteínas. Uno, no los importa, que te estés tomando la proteesa porque no me importa. ¿A qué te tienes que tomar aquí delante, mía? Es otra. Y luego el le… Es que yo ahora ya voy al gimnasio más despierto. Yo salgo del gimnasio y es que me quiero comer el mundo y yo… ¿Qué? Yo salgo del gimnasio y voy todo el rato pensando que excusa, voy a ponerme a mí mismo para el día siguiente no ir. Entonces, eso es lo que pienso yo en la moto. Imagínate.

Pero yo sé que hay mucha gente como nosotros, Mónica, es lo que pasa que no lo dicen por pena. Sí, por pena. Pero a ver, es que, chiquillo, me debato. No entran la gente de mente de las 4 de la mañana, no sé, ninguna manera, no hay forma. Pero fíjate, es que eso que estás diciendo de que 7 de la mañana ya hicieron cuatro cosas y están superproductivos, sí. Hoy mismo alguien me escribió un whatsapp a las 7… 8 de la mañana. Se decía, hola, buenos días, ya párate. Y yo… ¿Qué?

Y tú. Bueno, recuerdo de bien, no, no, no, esto. Y yo… estoy aquí en mi cama. Bueno, a ver, pero ¿por qué digo que me debato? Porque sí he vivido épocas, épocas, mi chico. En donde no cuatro de la mañana, no cuatro de la mañana, pero sí seis y media. Voy a

hacer ejercicio, alguito, correr en la calle o el gimnasio, lo que tú quieras. Y sí puedo ver cómo salgo, no a las siete, pero sí a las nueve, ocho y media, de buenas, más acá, más… No, no, no sé, no sé si es que no, es que yo digo, bueno, a ver, voy a compararlo con irme a bailar. Ajá. Nadie. O sea, yo he bailado las cuatro y media

de la mañana, sí, pero en un after, no en un gimnasio bailando zumba. Entonces, no sé, no sé, qué es… Y ahora acabamos como cada cosa que vamos a decir, que es respetable. Y a cada quien, cada quien. Así vamos a ir como por cada uno. Oye, pero nada más voy a decir, lo único que yo considero de mentes es cuatro M. Pero déjame ir a lo que estás diciendo ahorita, chiqui, de lo de bailar las cuatro de la mañana.

Para mí, Mónica Alfaro, Altamirano, Tauro, que tiene 40 años, es de gente de mente y siempre lo ha sido, desde que tenía 20, ir a un rave de música, o sea, electrónica, estoy hablando. Entonces, a los que empiezan a las 12 de la noche, terminan a las 6 de la mañana y la gente está bailando y bailando puro, techno, gente de mente.

Yo ahora, porque pues que haya cumplido mis años, pero el otro día me encontré con un amigo español que está aquí, que es actor Carlos Mamen y entonces me invitó a una fiesta y fui a la fiesta… No sé a qué hora fui a la fiesta, yo creo que a las 9 y a las 10 y media ya estaba saliendo de la fiesta. Y le dije, tío, porque yo le conocía también

de la noche de Madrid, de las fiestas raves de Madrid, ¿no? Le ubicaba. Y le digo, tío, te acuerdas, te acuerdas en Madrid, porque en Madrid la hora de quedar es a las 2 de la mañana. Ah, caray. O sea, de encontrarse apenas. De encontrarse… Oye, quedamos en la puerta del weekend, en la puerta del room o en la puerta… Nombres de antros. Y vale, ¿qué hora? ¿2 de la mañana? 2 de la mañana. Entonces, la gente ya antes 2 de la mañana o se va a tomar cañas o se va unos vinitos

o se va a una casa o lo que sea… Es el pre-copeo. Copeo. Y a las 2 de la mañana, tú ya entras a la fiesta. La fiesta es hasta las 6 de la mañana. Entonces, te da tiempo como para esto, pero yo lo pienso ahora a las 2 de la mañana. A ver, si yo te dijera, vamos a vernos a las 2 de la mañana, ¿qué harías entonces de las 9 a las 12 y media echarte una fiesta? Bueno, tú me envías el mensaje ese y yo te bloquearía para que… Para que te bloquearía, literal. Ahora te bloquearía. O sea, es

impensable. Pero que yo antes… No es que yo quedara a las 2 de la mañana. Yo quedaba las 2 de la mañana para pasar como trabajaba en los sitios para pasar a gente, pero yo estaba como toda la noche con el teléfono de… Clement, ¿dónde estás? Oye, vengo más 3. Salgo a la puerta. Oye, sí, vienen conmigo. Oye, que vengo… Así estaba toda la noche y ya no solo era eso, ya no era pasalos en la puerta, sino… ¿crees que me puedes

guardar los abrigos en los cámaris? No, no, no. Pero es que a ver, chiqui, ese era tu trabajo, tú no estabas haciendo eso por gusto propio. O sea, digo sí porque te necesitaba. No, no, no, no. No, no, no, no, no, ese no era mi trabajo, mi trabajo era en relaciones públicas de que la gente viniera a la fiesta y que… Pero ya eso ya era… ¿cómo se llama? Tiene un nombre, p… como… Pipo… Pipo blizzard. Exacto. Pipo blizzard. Que quiero que todo el mundo esté bien ya que han venido a la

fiesta y no sé qué. Bueno, claro, guarda los abrigos, ¿eh? Mi novia, mi amigo, no sé qué, no sé cuánto. Vale, los dejas aquí. Guarda esto. Oye, ¿qué crees? Me vas a matar. Es que me he dejado el ticket del este… ¿crees que me lo puedes dar? Que tengo la copa dentro. Ahí va otra vez. Así ha estado años, años, años, años. Añísimos. Añísimos. Y te voy a contar una cosa que me pasó una vez. Le voy a contar algo, loqueros. Una de

las veces estaba yo ya… Bueno, decía, a lo mejor eran… No te exagero, ¿eh? 35 abrigos. O sea, por noche, ¿eh? No, no. Lo juro, ¿eh? Porque no querían pagar el ropero. Entonces, bueno, los metía yo dentro de mi camerino, los guardaba y no pasaba nada. Bueno, total. Que una de las noches yo estaba tan quemado, tan quemado que dije… ¿sabes qué…? Esto es muy fuerte, ¿eh? ¿Sabes qué? Esta chamarra es demasiado bonita, esta chamarra va a desaparecer. O sea, y todo.

Oye, me das esta chamarra, me falta una. ¿Cuál? Una como de cuero, así. A ver. No, tío, no está. No, no juega. Si es que lo estoy diciendo, si es que la gente entra los camerinos, sale, digo, tío, yo no me puedo hacer responsable, no sé qué. Entonces, me quedé con esa chamarra divina. Las vueltas que da la vida que es… ¡Ivan, mi amigo, que viva aquí en México! Ay, no. Mi amigo español. Ay, no. ¿En qué momento le confesaste esto? No, no. Ahorita. No se lo confesado.

¿No se lo confesó Dios? Pues sí, pero no lo escucha, yo creo. ¡Ivan, no lo escuches! Yo siempre quiero decirle a la gente que lo oiga, pero Iván, tú no. No, a las tres semanas o al cabo de un mes me dijeron, tío, pues no apareció a final la chupa, calle le llama la chupa a la chaqueta, no apareció la chupa de Iván. Y yo… No, foda que era de Iván. Digo, con toda la gente que había. Y ya me daba tanta vergonza decirle… ¡Ivan, tío, que la tenía yo! Que no dije nada y ya. Y al cabo de eso, ya nada.

No sé ni dónde sale esa chamarra. Te estoy hablando del año… Del caldo. 2002. El año Caracol. O sea, algo así. Las vueltas que harán a Iván, este amigo español, viva aquí en México en contacto. ¡Ivan, Iván! Yo tenía que sacar algo de eso, de ese esfuerzo. Tienes que sacar algo. Sí, que cañón, bueno, a ver. Chiqui, tú puedes decir de gente de mente cuando quieras. Gente de mente. Ajá, venga.

Venga, me lanzo con unos que son del mismo pack. Son los que se ponen en las filas para subir al avión y los que se ponen de pie en cuanto llega al avión. No. Qué pesa, tío. Vamos a entrar todos. Vamos a entrar todos. Y normalmente yo sé que uno quiere entrar antes para tener tu huequecito para la maleta. Pero si no tienes huequecito en la maleta ahí te lo van a poner en otro lado. O sea, sé que… Pero vamos a entrar todos porque

vamos todos en el mismo avión. Entonces, ese que dice… Perdón, que estaba yo delante. Ah, sí, sí, perdona. Pasa. Tenemos lugares asignados. Exacto, voy a atosar. Un momento. A ver, alante. Tenemos… Bueno, te voy a decir en qué momento yo fui de esa gente de mente que detesto. ¿Cuál? O sea, de esas dos que estás diciendo del avión. Sí. Yo fui el año pasado que fuimos a España, que fui a España con dos amigas. Sí. Cuando llegamos para abordar el avión pusimos, llevábamos nuestro carrón. Ellas… No,

nadie documentó nada. Y pues como con la intención de salir en chinga y emigración. Claro, claro, claro. Por el coche, ya sabes, ahí sí debo aceptar que nos formamos para ser las primeras, porque además íbamos en la zona 4 porque compramos los boletos más baratos posible. Sí, sí. Y entonces nos pusimos así de que dos horas antes, no, como una hora antes, ya estaban ahí paradas en la fila de que, bueno, man, pues aquí va a llegar el avión. No, cari.

Exactamente. Es que… Es que… A ver, les voy a decir algo. Queda muy de pueblo. Sí. Queda muy de pueblo y lo de levantarte. Te levantas y estás de pie con el cuello torcido porque tienes los maleteros arriba y ahí te quedas un rato. Es innecesario. O sea, es innecesario. Vamos a salir todos y hay un momento… Durante la pandemia estuvo muy guay. No sé si se acuerdan lo que era durante la pandemia que sale de la fila 1 a

la 10. Y te aguantas los demás de la 10 a la 20. Pero, chicos, los aeromozos perezosos porque lo podrían hacer así perfectamente. No sé por qué no mantuvimos esa práctica de la fina 1 a la 10 y de la 11 a la 20. Estaba increíble, estaba increíble. Pero no, ahí el que se levanta y puede estar a lo mejor porque hayan habido veces que hasta que han abierto las puertas, han puesto… Puedes estar media hora y ahí están con el cuello torcido de pie y mirando… Mirando a ver si ya abre.

Y los celulares. Yo te voy a decir que no tendré el cuello torcido por mi enemismo. Pero no, bueno, porque no me siento ahí ya, pero yo eso sí… Exactamente. Gente de mente. De mente. Pero bueno, pero… Pero… Cada quien. Cada quien. Cada quien. Cada quien. Se respeta. Se respeta. Gente de mente chiquique, aquí me voy a disculpar de entrada, probablemente empezando por ti. Probablemente tú vas a entrar en este grupo de gente de mente.

Ay, Dios. Y ahora tú cuando veas este episodio, sábete, estás en este grupo de gente de mente. Los llamados Disney Adults. ¿Qué son los Disney Adults? Pues los adultos fans locos de Disney… ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué siguen queriendo ir a Disney sin hijos, sin niños, que ya han ido mil veces y siguen queriendo ir? Y no solo eso. Hay niveles de Disney Adults.

Hay unos que como tal vez tú o Tamara van a Disney y cuando pueden, cuando tienen oportunidad de ir a las, se los ponen frente y hay otros que no voy a decir nombres, sobre todo porque las personas no me están chavos, pero tiene en su sala un rompecabezas, pero no como los de Tamara. Del castillo de Disney y así, pero está hablando de una mujer de 32 años. Castillo de Disney gigante así. Luego abres tus puertas de la lacena, tasas de princesas.

Y abres tus puertas de acá, platos de Mickey's Mouse y todo así. ¿Qué es un Adult? Gente de mente. Bueno, yo sí entro ahí. Entro ahí. ¿Tú sabes la maravilla que es ir a Disney? Y esto habrá muchos loqueros que se lleven las manos a la cabeza. No pasa nada. Sin niños. ¿Tú sabes la maravilla que es sin niños? Ir con colegas. Divertirte. Vamos para acá. Y ahora vamos al otro lado. Es increíble. Y con niños, pues a ver, los niños disfrutan mucho, pero para el adult es un coñazo. Es un coñazo.

Uno, porque tienes que estar en la zona de ellos. Dos, porque no te vas a montar todo el pinocho. Hay un momento que te quedas cuidando las bolsas y cuidando todo. Entonces sí es un poco para el adulto y sobre todo, Kari, el dinero que se gasta un adulto en un niño se lo podría gastar en cerveza con los amigos. Pero eso en Disney os indiste. Hombre, es que cuando un adulto va con niños, es que de verdad no le dan, no le alcanzan el dinero ni para comprarse orejas una madre mismo, ni el padre.

¿Sabes? Todo es para los niños. Entonces ir de adultos y comprarte la taza que te gusta, las orejas que te gusta. Beber esa cerveza, comerte el muslo de pollo sin que el niño te pida, el muslo esté de pavo gigante. Todo eso es una maravilla. O sea, yo estaba diciendo ser adulto para ir a Disney. Mira, qué curioso.

Mira, a lo mejor es que a ver, supongo, supongo, supongo que cuando uno tiene creaturas, Tamara nos podrá decir algún día o bueno, sobrinos o lo que sea, pues ya los llevas y supongo que es otro tipo de felicidad, de gusto, de satisfacción compartido los que te quieras. Pero es que yo no le encuentro gracia alguna a los Disney adores que van a, o sea, estoy hablando del parque de Mickey Mouse, de Magic Kingdom y esas cosas. Sí. Contiéndolo de Universal, que me parece mucho más chido. Ajá, ajá.

Contiéndolo de Inclusive, lo de la gente que es súper fan de Star Wars, pero más allá de Disney, que súper fan de Star Wars y va a los parques donde están las atracciones de Star Wars, pero ahí siento que la motivación es la saga. No Mickey Mouse, Disney, Disney, Disney, el mágico tradicional, Chiqui. Chirrin, chirrin, chirrin, chirrin. No digo nada, porque mira, no hay cosa que más me reviente que por ser adulto el niño se tiene que poner delante tuya. Perdona, niño, quítate de aquí.

O sea, niño, échate para allá. Me da igual que vayas de blanca nieves. Si no me mira a mí, te mira a ti. Porque claro, si tienes un niño delante, a ti no te pelas nada. Claro. Y luego, con los mayores no los hacen. ¿Sabes que hay una cosa de los personajes de Disney? No sé si son, no sé si todos o las princesas. Bueno, no lo tengo claro. Que cuando tú abrazas a un niño, tiene que ser el niño el que primero te desabrafe. O sea, tú no puedes quitarte.

Y no sé si eso funciona también con los mayores. Yo no creo que con los mayores no. No, mejor con los adultos, no. Bueno. Ok, Chiqui, ¿tienes otro gente de mente? Gente de mente para mí es, o sea, hay varios, pero hay unos que yo no soporto. A ver. O sea, que yo no soporto que es como... Pero a ti ¿dónde te han educado, cariño? En un establo, los que hacen. Para absorber el moco y luego escupirlo. Ah, la flema. La flema.

Y es como si además en el autobús, en el metro, en el súper, en los... O sea, dices, y además, bueno, yo me acuerdo donde lo hacen mucho de Mucholandia en Brasil. De Mucholandia. El juro de Mucholandia. En Brasil es como normal. Pero me acuerdo que entré a un ciber, a enviar un mail o lo que sea. Y el del mail, o sea, del dueño del ciber, hay... ¡Eh! ¡Eh! Y yo... Y no es por asco. O sea, porque ni siquiera me da asco. Es como el que estornuda y no se pone la mano en el este. Que dervete. ¡Sí!

Dices. Van 40 personas detrás de ti, desgraciado. Sí. ¿Sabes? Sí, sí. Y además, con todos los documentales que hay de... El moco sale a una velocidad de no sé cuánto, kilómetros por hora. No sé qué... Y claro, ¿vas a que hayas visto eso? ¿Para qué digas? Me ha dado. Sí, sí, sí. Lo que sea que tiene este brother, ya lo tengo yo también. Lo tengo yo. Sí. Totalmente gente de mente. Gente de mente. Gente de mente también.

Y aquí de entrada tengo... Bueno, por lo visto yo estoy teniendo doble discurso por todos lados. Gente de mente, la gente que se pone de malas, de manera genuina, verdaderamente se deprime, se siente mal, llora o no quiere hablar con nadie. Ajá. Cuando su equipo de fútbol pierde. Gente de mente. A favor. De mente. O sea, a ver, qué necesidad tienes de gritar, de pegarle a la televisión, de dar una patada a la tafa, de no sé... O sea, yo acordaros, ya conté.

Yo vivía con uno, que era el novio de la ahorita, ¿sabes? Y se ponía, sí, unos gritos, unos puñetazos en la pared. Uno sé que yo decía, tío, pero ¿y esto? O sea, es gente... A ver, que yo sé que bueno, que cada uno es aficionado de la manera que sea, ¿no? O sea, pues igual que están las que lloran cuando ven a Taylor Swift. ¿Sabes? O sea, es como lo mismo, pero deportivamente por otro lado, heterosexualmente hablando, ¿sabes? Lo del fútbol. Pero, chico, ellos van a ganar igual de dinero.

Ellos, ¿sabes? O sea, quiero decir, ganen o pierdan. ¿No? ¿Sabes? O sea, que uno no aficionado es capaz de dar la vida. Es capaz de matar como ha pasado ya varias veces. Y el fútbolista, pues, chico, pues... Sí. Ah, vale. O sea, yo y lo que... Y la razón por la que decía que estoy de un lado y del otro es porque por otro lado, me parece muy deseable, casi que me da envidia la gente que tiene esas... No es, que tiene pasiones deportivas, que le va a un equipo así chingón.

Ole. Que le gusta un artista chingón. Que es verdadero, es un fan que se emociona que todo... O sea, me gusta, porque siento que habla de las pasiones, ¿no? Claro, es que el límite está donde la gente se pone mal. Exactamente. Rompetele si todo eso, ¿no? O sea, cuando ya se vuelve el vídeo de Gonzalo, te están viendo tus hijos. ¿Te acuerdas de eso? Ya, voy ya. Totalmente.

Cualquier cosa que te repercuta, o sea, quiero decir, tú estás al lado de alguien así y te estás repercutiendo de que te está causando aquí. O si estás con alguien que se pone a llorar porque ver su artista, te está repercutiendo, está haciendo la ridícula a esta persona y me está repercutiendo porque vengo con ella. Sí. Yo creo que llora en silencio en tu casa, pero no llores conmigo. O sea, o aquí, pero no... O sea, sabes dónde creo que está el límite, donde la gente se enoja.

Sí. Porque está hablando de ponerse en medio triste un ratito. Bueno, por favor. Pero yo no sé si hay el estadio, se contagia, pero... Mira, por ejemplo, cuando he estado en Disney, volvamos a Disney, cuando he estado en Disney, yo sé que a mi hermano, yo veía una Mary Poppins y para mí era Mary Poppin la... Mary Poppin. Y si veo a Goofy es Goofy. Quiero decir, pero claro, yo me pongo tan intenso que a mi hermano Pepe, eso le da un cringe. O sea, no quiere ni grabarme. Y yo lo... ¿Qué hago?

Lo entiendo. Yo lo entiendo. Entonces, yo le decía... Sabes que siempre con un muñeco de estos, con un personaje de Disney, siempre va una persona que normalmente suele grabar o hacer fotos o que te ayuda. Y le dije, no vengas. O sea, no vengas. Déjame que yo abrace a Mary Poppins sin que estés pensando, joder, mi hermano se va a pensar que soy, o sea, raquítico mentalmente... A un nivel menos... Gente de mente. Gente de mente. O sea, gente de mente. Entonces, yo le decía, esperame aquí.

Tú eres feliz con una cerveza en la mano. Tú esperame aquí y yo me voy a recorrer a todos los muñecos. Entonces, pues es eso. Si tú eres viendo un partido de fútbol, tú te vuelves loco, cari, te compro una habitación acolchada con una televisión bien grande y te meto ahí y la ves solo. Exacto. Exacto. Oye, tú sí te has tomado gente de mente de Disney que de lo que pensé, porque ya veamos paso por ahí, volviste chiqui, eres más dígito y vas a ver lo que sabíamos. Sí, sí, sí, sí, sí, sí.

O sea, sí tengo mis cositas. Gente de mente. O sea, gente de mente que como me gustaría, porque como luego no sabes con quién te puedes encontrar, pues uno tampoco se pone un poco flamenco, como dice allí en España. Uno no se pone chulo, ¿no? Pero... Voy a utilizar esta palabra. Al... No, no la voy a utilizar, porque luego la llevan por otro lado. Al desgraciado, desgraciada, desgraciade que toca el claxon, nada más ponerse en verde.

O sea, qué necesidad, qué es un juego para ti, tú te levantas pensando ya, a ver cuántos semáforos verde me toca hoy. ¡Pek! Uno, ya llevo uno. ¿Sabes? Y es como... Y sobre todo, como yo soy el primero que voy en la moto, siempre me pude... Claro, porque estás siempre en el frente. Claro. O sea, tú puedes, mientras que acelerar a la moto, o sea, no es que una moto sale... y pek. Y es como...

Bueno, he hecho unas miradas, he hecho unas miradas que puedo ir con la cabeza girada, como la del exorcista, mirando a la persona que va dentro del coche, como 10 minutos. Si mirá para delarte, puedo conducirme. ¡Ay, Chiqui! ¡No! Puedo conducirme de espalda, 10 minutos, así. ¡Mmm! Te lo juro, esta gente que me hace... O sea, o el que toca al pito, pero ¿qué te crees que los coches van a empezar a volar? Ahora, para que tú empases. Claro. Claro.

En cuanto tú tocas el klaxon, los coches en frente desaparecen. Desaparecen. O sea, no puedo. Gente de mente, Karen. Gente de mente, gente de mente. Y a ver, déjame poner gente de mente que está en el auto ahora, que estás diciendo, que yo he sido, que yo he sido porque la circunstancia nos orilla a eso. Pero... Sí. Gente de mente, somos, o hemos sido aquellos que pasamos una hora y media en el tráfico... Ah. Vida de gente de mente.

Y a ver, amigos, lo que era, si lo que era, a ustedes, que la vida los ha puesto ahí porque sus trabajos están lejos de sus casas. Y pues uno no se puede andar mudando de casa sin nada más. Los abrazos en su demencia, porque yo he sido esa gente y sé que es horrible querer salir de ahí. Pero qué, o sea, dijo qué, aguante, pero de mente. De verdad. A ver, yo sé que cuando te pida un tráfico que tienes prisa, no sé qué, pero es que no vas a ganar nada por estar mal.

No vas a ganar nada por ponerte de malas. No vas a ganar nada. Si fuera que es que si me pongo de malas, si toco el pito dos veces, voy a llegar, pues hagámoslo todo el mundo, ¿sabes? Pero es que no se gana nada. Y es, bueno, que te aprendas la lección de salir 20 minutos antes para que no te pase esto. Que a lo mejor te vuelva a pasar, ¿sabes? Pero pues sí. Porque la ciudad no tiene palabra, pero sí. La ciudad no tiene palabras, dejen un cartel. O sea, hay días que dices. ¿Qué te preguntas?

¿Qué ha pasado? No hay nadie. Y hay otros días que dices. ¿Cuántas manifestaciones hay para que sea todo tan cortado? Tú imagínate ahora toda la zona de Coyoacán. Día de muertos. Excuse me. No vas a salir de tu casa a menos que vayas caminando, obviamente. Mi cola moto. O sea, fui con la moto cortado. Cortado, cortado. Y lo veo normal porque hay mucha gente y todo esto, pero claro. Claro. Ya no solo es que tú no pases con la moto.

Las filas que hay de coches porque no pueden entrar por ahí y entonces, pues, hoy que intenta convencerle al policía. Claro. A ver, solo vi ahí. Señora, es que está cortado. Es que solo vi ahí. Nada. Ayer hubo de repente como un accidente. Era un coche. O sea, estaba el coche de policía atravesado. Una camioneta que quería entrar. Entonces el policial estaba diciendo que no. Ya se puso otro coche detrás. Entonces ya no podía echar hacia atrás.

Porque ya, y entonces le dijo la señora, le dijo al policía. Bueno, por favor, me puedo ayudar a que el de atrás eche para atrás. Por lo menos. Y el policía dijo, no. Yo solo estoy cortando la calle. O sea, muy fuerte. Bueno, consigue el de atrás. Me acerco con Abran y le digo yo al coche de atrás. Oiga, perdón, haciéndome como el simpático porque encima como que le sienta mal. Perdón, puedes echar un poco para atrás para que ella también ya salga y ya podéis.

Y en ese momento que se echa para atrás viene un coche que estaba del medio, en medio entre los dos e intenta pasar. El otro se echa. La señora se echa para atrás. Sánwich con el coche. Entonces dije, vamos, cariño, vamos, no de aquí. Así es el mundo coche. Entonces yo de verdad aplaudo a todos los que tienen coche. Salen con el coche. Hacen vida en el coche. De verdad los aplaudo. Porque la moto al cabo y dices, bueno, me va dando el aire. Llegó antes. Voy por el lado derecho.

Y yo lo digo claramente. Pero, sí. Pero bueno. Allá a cada quien. Y yo sé que la gente que, como dices, vida en el coche, este, wey, tenemos todo. O sea, yo soy esa gente de mente que si volteas, o sea, no que mi coche esté todo sucio ni nada por el estilo de que, ya sabes, cobijas y bolsas de papitas, no. Pero sí, lo que trae es que atrás traigo la chamarra que me había llevado ayer como oye, baje corriendo. Se me olvidó y entonces ya tengo dos chamarras allá atrás.

Y hay algunas épocas, por ejemplo, hace un par de semanas que tuve algunos eventos de la oficina y entonces tenía que tener tacones en algunos ratos. Entonces, no voy a estar de tacones todo el tiempo. Entonces, obviamente traía mis tenis. Entonces, bueno, pues unos tenis para que tú tú tú te cambiaste tú tú tú tú. Entonces, pues los tacones allá atrás. Sí, vida, vida. Y, bueno, la oficina a veces, no siempre, pero a veces alguien se regresa conmigo a, no sé, ya mi oficina está lejos de todo.

Entonces, alguien se baja conmigo y abre la puerta del copiloto y está mi topper, claro, del sandwich que llevaba la mañana desayunándome para salir diez minutos antes y poder no sufrir el, en fin, vida en el coche. Sí, vida en el coche. Bueno, cuántos hay que llevar, 800 stoppers toppers en el coche. Hola, o no sé cuántos, ¿qué? Termos. Soy. Tengo mil amigas, así. O sea, pilar boliver lleva una bolsa porque dice cómo paso mil en el coche de vete de un lado veta a otro.

Tengo una bolsa detrás con carne seca, unos cacahuates, uno se que, digo, carne seca, tranquila, viven. ¿Sabes? Tranquila. Yo ya chisté mi vaso de agua y mi termo de café permanentemente y además, pues sí, a veces el termo de hoy y el de ayer, y a veces el de ayer y luego bajo con cuatro termos del coche, tacan, tacan, tacan, tacan, tacan. Porque ya no tengo ninguno, ¿dónde están todos en el coche? Hay ya cada quien, gente de mente.

Hay varias gente de mente, a ver, gente de mente, por ejemplo, son los que cuando hay algo gratis se matan, se matan y en verdad agarrar uno cada uno como tiene que ser ahí la vez que lleva cuatro, lleva cinco, que lleva una, ¿sabes qué dices? Pero por favor, señora, o señor, ¿para qué? Y los demás, hay más gente en la fila, agarre uno, gente también viene, mi hijo, y viene, no sé. ¿Qué la digo? No sé, venga, lleveslo. Gente de mente, te voy a decir que gente de mente, ay, Dios mío.

¿Cuál? Aquellas personas y otra vez aquí, respeto lo que tú quieras, que se arreglan diario como que fueron a una boda, o sea, pelo planchado, maquillaje al mil es lina delineada, pero sombra, pero... Pestaña posiza, pero... Pestaña posiza, ¿por qué? ¿Por qué uno tendría que usar pestaña posiza? ¿Por qué? ¿Por qué? Pero, a lo mejor también es como para sentirse muchos, a ver, yo, en muchos trabajos, he tenido que comprarme algunas cosas, prendas, de ropa y cosas así, para estar un poco motivado.

Entonces, muchas veces es una motivación, el ir guapa, el ir, ¿sabes? O sea, como el ir arreglada ahora, las que van así ya al gimnasio como cariño, a la playa, cariño. Pero, ¿dónde vas? A la piscina con un cloro. ¿Qué dices? No, no, no, no. Es un pelo planchado a la piscina. ¿Ontacones? No. Quiero decir, si estamos en Las Vegas, pero... No, güey, en la secundaria, en la prepa, cuando íbamos de viaje de generación y eso,

me acuerdo que había un par de... Claro, en las chavas, yo no soy esa, nunca fui esa, no lo digo como una virtud, tampoco como un defecto, pero iban de tacones, o sea, sandalía, pero de tacón, a la playa y a la alberca, y yo decía, ¿cómo tienen esa energía? Obviamente, en ese momento, yo lo veía como ellas tienen algo que yo no, que es claro, muchas ganas, mucha energía. Pero, ¿sabes? Qué chidas ellas que... Ay, no, no, no, lo veo y digo... No, de forma,

gente de mentira. Estamos bien viejitas, bien viejitas, o sea, nos estoy dando cuenta. Bueno, pero te voy a decir algo, o sea, yo sí, no sé si soy el ejemplo de eso, pero yo sí tengo ganas de salir de fiesta, o sea, a veces no tengo pila, llega el viernes o el sábado y no tengo pila, pero sí tengo ganas. Pues, mira, yo cuando de repente me pongo una rola, no sé cuánto y digo, ostias, digo, este viernes, este viernes, joder, ¿por qué no hacemos un algo?

Oye, hacemos un algo este viernes, no sé qué, venga, una cosa, aunque sea, nos tomamos un bermucito, venga, ¿a qué hora? Alas, ahí me ves el viernes diciendo, cari, qué crees, inventándome cosas para no ir. Y soy yo el que las provoco. Como dice mi amiga Anabel, en mis cinco minutos de extrovertida, te estoy diciendo que hagamos esto, luego ya vemos qué pasa ese día.

Exacto, exacto, así, literal, literal, literal, te lo juro, es muy fotezo, por favor, maldita bejez, cuando yo no entraba en casa, es que no entraba en casa, o sea, que yo sé que es, bueno, las cosas cambian, la, la, la, la, la, la, ahora vas un antro y es que no sé ni dónde ponerme en el antro, no sé dónde ponerme. ¿Dónde está el chiqui de este antro para que me guarde mi abrigo?

Exactamente, pero no sé dónde ponerme, no sé qué sea un patric, un patric Miller, sabes que todo el mundo es de la misma edad, pero ahora tú entras y dices ¿dónde me pongo? Si son todos chavos con el vaper ese y cantando todas las lagas de reggaetón ¿dónde me pongo? Perreando, echando un perreíto al piso. Ay, pues qué, qué de cosas hay, o sea, hay un listado de cosas que podríamos decir, pero

¿o nos podríamos hundir? Literalmente ya hasta arriba o podemos quedarnos hasta aquí y liberarnos por lo menos el cuello, ¿tú qué dices? Bueno, yo creo que ya, yo ya me liberé un poquito el cuello, yo ya me liberé un poquito el veneno que traía dentro estoy lista para seguir con lo que viene en este

episodio. Sí, sí, entonces a ver, loqueros aquí, o como se dice o... bueno, no se podría decir eso, o no sé qué, no sé cuánto no, no, no, no, no que aquí o todos o ninguno, quería decir o sea, es que como hay un refrán de estos, pero no me salió o todos o ninguno, es decir, o todos con todos, o todos rabones. Check, ahí está, porque si nosotros hemos hablado de esto, ustedes seguramente tienen una lista de gente de mente que modern mind.

Entonces, no se la guarden, no se la queden, desahogense con nosotros, y total con acabar ese mensaje que nos digas con un, pero bueno ah, ya cada quien ya está, está salvada o salvado va, entonces hasta aquí el tema de gente de mente de Mónica que me han cantado, porque si, pues uno se desahoga, la verdad y vamos ahora a Recomiéndame Lo Que Hay Bienvenidos a

Recomiéndame lo que hay: ideal para los amantes del teatro

Recomiéndame Lo Que Hay ¿Quién trae el Recomiéndame Lo Que Hay hoy, Ricardo? Bueno, bueno, yo sé que muchos lo que lo van a decir, ay, qué pesado pero, Cari, si ha arrancado la nueva temporada de lavar, peinar y enterrar ¿Cómo no la voy a recomendar? ¿Cómo no?

El lunes pasado, que bueno, ya habrán otros lunes más, desde que escuchen esto ya les diré que tal ha salido el segundo, porque el primero siempre se llena teatro lleno, que es un famoso que es una fombra roja, que es un jiji, que es un jaja pero, eh, estuvo increíble increíble, o sea, un nivel de energía, pero ya no solo la que teníamos nosotros, los actores encima del escenario un nivel de energía del público ¿Sabes?

Suenan tan bonitas las risas en el teatro Shola que desde arriba muchas veces pienso cuando tengo que saludar al final, pienso ¿Cómo me gustaría subir aquí a 5? Siempre pienso eso, ¿Cómo me gustaría subir aquí a 5 o 6 personas ahora mismo para que vieran lo que yo estoy viendo ahora? ¿Sabes?

Que está, que está increíble, no sabemos cómo va a salir este segundo lunes, pero quiero recomendarla, como ya la he recomendado porque esta es la quinta temporada quiero recomendarla de corazón porque sé que es una obra que se lo van a pasar bien, muchos lo que los han venido los que no han venido de verdad aprovechan porque no sabemos si vamos a volver los quedan solo ya 6 semanas desde que tú lo escuchas 6 semanas y siento que es una obra que merece mucho porque pueden venir los niños

a partir de 8 años, 9 años pero los padres, por ejemplo, que muchas veces no sabes a qué obra de teatro llevarles porque se aburren o porque no son de su tono se lo pasan los padres increíbles, entonces siento que es una obra para todos, para todas las edades y tengo que recomendarla Chiqui, ¿cómo es la última función?

La última función es el 16 de diciembre y justamente yo el 17 de diciembre ya vuelo, ya me via a España Déjame decirte algo a los loqueros yo ya sé que ya he ido todas las temporadas he ido a ellos una vez o dos incluso de hecho ahora que lo pienso y fui a algunes pasados el día del estreno que hice Chiqui y por primera vez le contaba yo a Chiqui que la vi desde atrás, como que siempre había tenido la buena suerte de estar muy cerca del escenario y esta vez como que vi ahora sí que la película

completa desde otra perspectiva y me gustó mucho Chiqui, de hecho cuando yo fui recordarás que la mujer que estaba ahí del teatro dijo que todos los que tuvieran el boleto de ese día se lo podían dar a alguien más y se va a invitar un descuento bueno, pues el Pau Mendez que es una loquera que ayer la vi, me dijo que te había topado en la condesa una vez es una paramedico, yo creo que sí me acuerdo perfectamente me contó como fue que se encontró contigo y ya le di el boleto y justo me preguntaba

yo tengo una hija de 11 años que onda la llevo, yo le dije super sí, super sí ya va la verdad porque le va a agarrar la onda o sea le va a entender a los chistes y no es nada ni infantil ni este ni de sí, de estas cosas que es un humor que está muy bien dirigido por Pilar Borilber, siento que está muy bien porque todos los personajes tienen una ingenuidad porque es como, es teatro de, es comedia, una comedia negra pero es teatro de situación, son los personajes chistosos, si no es

lo que pasa es lo que les hace chistosos, entonces de verdad, yo ya puse para antes del estreno Mónica puse, si alguien de los loqueros que es un mensaje que solo he puesto a los loqueros, no se lo he puesto ni siquiera amigos, no lo he puesto en mi instagram ninguno, ninguno dijo nada la verdad, ninguno no salió nada pero tengo unos boletos especiales que los vuelvo a poner sobre la mesa para los loqueros o con quien vengan los loqueros a 150 pesos el boleto creo que cuesta 500 y algo

pero creo que, o sea porque son unos boletos que tiene especial la que lleva el teatro y tiene un chat como para cuando no te puedes gastar tanto dinero en el teatro porque no cuesta, hay un chat especial y yo puse ahí que los loqueros, que todo aquel que dijera que era loquero, tenía su boleto de 150 pesos, entonces del gas, loqueros sé que es lunes y de repente dices ay, un lunes, qué flojera, qué hueva, yo los lunes estoy todavía out acostarte, un lunes

de verdad, riendote, eso no tiene nombre de verdad, eso no tiene nombre y llegas a casa, duermes pancho y dices, ostia ya es martes y tienes un aliciente para el lunes, el lunes voy a ir al teatro, de verdad, y los lunes es lo que te iba a decir al principio, loqueros, lo voy a decir que me está pasando algo muy fuerte muy de locos

¿da bien? tengo tal subidón Mónica, con la obra de estar encima del escenario, de hacer el personaje de Victor tengo tal subidón o sea, a un nivel de quita tu Disney, es como, aparta Disney o sea, a mí me dices, hacer la obra o ir a Disney, digo, hacer la obra tengo tal subidón, te lo juro, de lo que siento que estoy agobiado fijaros esto, esto es muy fuerte estoy agobiado pensando que ya llega el lunes que viene y ya se va a acabar el lunes hasta otro lunes nooo, chiqui hazme el favor

el pensamiento más obsesivo, Eber hazme el favor, o sea, me voy a pensar, ay, qué bien, que ya llega el lunes digo, ay, ya llega el lunes y ya se acaba el lunes y ya tengo que esperar el siguiente lunes ay, qué amo, wey ay, eso es, o sea, eso es y entonces, no lo había vuelto a vivir porque esto lo vivía en el año 97 y 98 que fue cuando empecé a salir de noche fue cuando conocía el mundo de la noche cuando conocí los after yo salí al jueves llegaba mi casa, lunes por la mañana

llegaba llorando, llorando vivía sólo, claro en ese momento no vivía con mis padres llegaba llorando porque quedaba cuatro días para el jueves. ¡Me amo! Cari, así estuve dos años. Te lo juro, me iba en el metro, volvían de el metro. Eran los 90, además, yo llevo el pelo azul eléctrico. Unas plataformas, bueno, un mamarracho. Iban el metro y yo... ¡Jajaja! Llorando. Pues esa ansiedad que yo tenía hasta que llegara el momento de ir al after es la que tengo ahora por la obra de teatro.

Que me encanta porque, a ver, es una maravilla sentir esto a los cincuenta y cinco años por un algo, tía. Por un algo de verdad, digo, joder, me hace sentir como vivo. ¿Sabes? ¡Tabocamente! Ah, chiquito. Yo juro. Entonces, bueno, lo que los la va a pinar enterrar, la historia de una estética en serie, tienen que venir a verla. Con Ignacio Saucedo, que hace el personaje de Fer, que es el ayudante de Gaby. Gaby, interpretada por Alma Cero, que es la nueva integrante, no os imagináis, como eso.

Ya lo he dicho, lo he estado diciendo. Es una gran compañera, es una gran artista, es una gran actriz, es... Vamos, o sea, de verdad que la da un plus y un pum a la obra. Está Aldo Guerra, que está divino, el hace de Lucas, es mi pareja, somos los dos atracadores. Y, bueno, pues tenemos ahí una relación especial. Hasta ahí puedo contar. Y luego está Axel Santos, está Axel Santos, que está divino porque hace tres personajes diferentes.

Porque Gaby cuenta de cosas que le ha pasado en su pasado en diferentes épocas y él hace esos personajes de esas épocas. Y siento que también está redondo. Déjame decir algo, cuando yo, como ya he dicho, que la hemos visto en todas las presentaciones, en todas las cosas, con todas las alineaciones, yo recuerdo que en la primera y segunda temporada eran tres actores distintos que hacían un papel pequeño cada quien.

Y ahora, efectivamente, me di cuenta, pues la verdad hasta el final, hasta el tercer, hasta su tercer personaje, que era el mismo. Y cómo me di cuenta, porque cuando salió él, de su primer personaje, mucha gente gritó. O sea, yo noté como que este huey trae porra, claramente. Claro, claro. Cuando el segundo personaje igual. Y cuando el tercero dije, no puede ser. Este huey es el mismo. Pero te juro que eso fue que me di cuenta.

No sé si es que yo soy poco observadora, pero no noté que era el mismo... Claro, porque está disfrazado y todo. Claro, claro, claro. Sí, sí, sí, pues está. Entonces, siento y, bueno, y Pilar Bolíver, que dirige todo, orquesta todo, y siento que estamos muy, muy... Estamos redondos. Está la obra redonda, porque... A ver, esto me duele decirlo, pero siempre cogeaba de algo en las anteriores temporadas. Si no era un personaje, era un actor,

si no era... Siempre había un algo que no terminaba de estar redonda. Y siento que ahora está totalmente redonda. Eso lo notabas tú, porque yo desde acá no lo notaba. Lo notaba yo, lo notaba yo. En fin, así que, loqueros, cariños, tenéis que venir a verla si o sí. Y tengo para ustedes unos boletos de 150 pesos. Entonces, aprovechen ahora que le he caído bien a Rebeca, que es quien nos ha dado chance para entrar en el teatro, porque a lo mejor mañana ya no lo tengo.

Entonces, aprovechen para esos boletos. Los loqueros chiquitos tienen que escribir en tu Instagram o en el Instagram, en el segundo, lo que hay. ¿Cómo encontrar eso? Pues mira, si me escriben al mío personal, en la ropa no digamos más, sería mejor para tenerlos como... Pero bueno, como nosotros tenemos también acceso a los... A... Somos lo que hay. Y también nuestro Instagram, pues también. Da igual, lo importante es que de verdad no lo dejes pasar y venga a saberlo. Disfruta mucho el teatro.

Toda esa gente que se ha desenamorado el teatro por algo, porque muchas veces va a ver una obra de teatro y es un truño, es un jengapopo. Sabes, dices, ya no quiero ir al teatro. Ya no quiero ir al teatro, no me gusta. No me gusta. Ya más cuesta más de 400 pesos. Sí, la verdad que ir al teatro no es barato, no es un entretenimiento. Lo que pasa es que es muy costoso, una producción es muy costosa, pero esta... Esta oportunidad de ir con un precio especial, me parece, sin igual.

Sí, entonces, bueno, pues aquí queda la recomendación, un poquito larga, pero pues bueno, también es como el hijo de uno. El hijo de uno. Obvio. Sabes que tenemos mensajes de los loqueros. Venga, vamos a los mensajukis. Déjame empezar a leer unos mensajes. Sí. Sabes qué, qué hace rato poste una historia de lo de gente de mente. Sí. Y sin hubo respuestas, fíjate, aquí dice, Quijadina, la que hace maleta de viaje con dos semanas de anticipación. O sea, yo. Gente de mente, güey.

Es que son las ganas. Son las ganas, es la intensidad de las ganas. Eduardo Castro dice, yo me levanto, ojo con esto, chiqui, a la una AM para irme al gym a las dos, no soy de mente, soy, se llama, fobia social. Oye, Eduardo, sí está muy cañón y déjame decirte que luego mandó, no ya no mando un mensaje de vos, pero dice, este, ¿qué va a un gimnasio 24-7? Claro, claro, claro. O sea, yo me acuerdo que había uno en la condesa de 24-7 y decía, ¿quién va? Ahí se va, ahí se va.

Pues, Eduardo. Pues, Eduardo, pues, no saca uno. Somos neurodivergentes, no somos raros. Bueno, Eduardo, ya estamos diciendo que ahorita el término gente de mente es a la liguera, es de bro. Exacto, cada uno, cada uno, ¿cómo quiera llamarse? Cuando quiera. Especialitos, pues especialitos, somos especialitos. ¿Cómo queramos llamarnos? Exacto. Aquí nos acusga en mala onda. Tenemos un mensaje de vos, chiqui, todo listo.

Venga, lanza. Hola, Moni, chiquita, Mara. Pues aquí, como hoy, puso, Monika, que podemos mandar mensajes de vos, aquí estoy. Muy bien. A la vez, espero que ahora sí se escuche, para que ustedes me escuchen y yo también me escuche a mí.

No, no. Quería saludarlos, obviamente, decirles que los amin, que son los mejores, y que de verdad espero que sigan mucho tiempo así, porque hacen mis días, cambian mis días en donde estoy de mal humor o tengo algún problema o si hay triste o algo, y voy y los escucho, y miren que con eso me relajo y soy muy feliz. Así es que, por favor, sigan mucho tiempo más. ¡Qué bonita! ¿Qué bonita por favor? Ana Yeli, te amamos, te amamos, te amamos a tope, a tope.

A tope, gracias por mandar el mensaje de vos. A ver, te lo conozco. Gracias mucho. Sí. Hola, Moni, hola, chiqui, hola, Tamá. Soy Jorge, soy de Veracruz, bueno, de Posarrica. Es de... Y nada, yo vivo acá en Dallas, Texas, y ya tengo un rato escuchándolos desde el principio, desde el principio, bien, bien, bien, bien, desde el principio. Sólo que no me animaba como a... a mandar mensaje de audio, solo de uno es unos que otros. Mensajes, sí, ya. Recomendando algo. ¿Qué?

Y nada, pues... creo que sepan que acá tienen un loquero más... que los... que los quiere mucho. Nada, les quería recomendar una peli que vi ayer. A ver cuál. Están Netflix. Es una peli de terror psicológico. La peli es Argentina y está chidilla. Y también el... Con el cabre. Con el cabre. ¡Adiós! ¡Chao! La idea es que no tarlas. Oye, pero Azca...

Por eso bien dice que no había mandado mensaje de voz, pero sí habíamos intercambiado mensajes con él porque él había recomendado el Tine Desk de Daniel Me Estás Matando. Bien, bien. Donde te catele el Ipaco Amoroso. Ya había recomendado él la de... Nadie nos va a extrañar que también Tamaray Tumbo y Tamaray Tumbo recomendaron con mucho. Sí. Sí, sí, sí. Muy bien, Jorge. Oye, y agradecemos de verdad. Yo sé que a lo mejor puede aflojera o a lo mejor uno puede pensar. Ay, ¿para qué lo voy a enviar?

Ay, si no me lo ponen luego... O sea, muchas veces se nos pasan en algunos, va? O sea, se nos pasan porque al final se nos pasan, pero de verdad se siente increíble. Se siente como que de verdad es como el mensaje de un amigo. Ajá, ajá. Te encanta. ¿Tenemos más? Tengo más. Tengo acá unos escritos, por ejemplo, de Flora. Que dice, apenas estoy escuchando el episodio. Bueno, no sé qué episodio es, es uno anterior.

Pero que apenas está escuchando la recomendación musical que di de Saz y que le gustan mucho las canciones. Muy bien. En fin, que gracias por la recomendación, dice Flor Huerta. Tenemos también el mensaje de Silvia Cuárez, que dice, les recomiendo mucho secreto en el río. Está muy linda. ¡Presónenla y recomiendenla! ¿De qué se tratará de Silvia? No, nunca la había escuchado. En el río sí, sí, sí, es mexicana y va sobre la sexualidad de un niño.

Yo viso el primer capítulo solo, pero por falta de tiempo, pero muy recomendada, muy bonita, muy mexicana, muy de cosas que pueden ayudar a mucha gente. Ah, caray, caray, caray. Ok, ok. A ver, déjame ver si encuentro más mensajes de voz o de texto. ¿Por qué tú se me hizo por la salvagnistica? Estoy acordándome ahora, Moni, lo que quiero es que estoy fatal para que vean de que estoy loquito. A ver, yo invité a mucha gente a la barca final enterrar, ¿no?

Y hay gente que te dice, no entiendo, no entiendo, al que tú le envías un mensaje de voz que es personal y una invitación y no diga nada. O sea, me revuelves. Es como los que me revuelven del mensaje de voz a pesar de que no te contestan. Me revuelve. Entonces, ha habido algunos que les he dado trabajo por la agencia de influencers y cosas así, no sé cuánto. ¿Sabes lo que he ido haciendo? ¿Qué? ¿Qué? A los que no me han contestado. ¿No qué? ¿Borrando? ¿Bloqueando? No, no, no, no, ya no bloqueo.

¿Qué te viendo? Les escribo de, hola, oye, tenemos una campaña, no es mucho, son 120 mil pesos por dos historias, no sé qué. Hola, mi chiqui, ¿qué te digo? Coño, ¿qué deprisa contestas ahora? Y ya los dejaba ahí. Así está, así está. Es que qué fuertes son, tía. Qué fuertes son. Cuando hay dinerito. Hola, mi chiqui, cariño, ¿qué tal? Contesta, dime que no vienes. Dime que no, y ya. Dime que no. No pasa nada.

No pasa nada, pero pues no. Oye, déjame decirte que ahorita viendo los mensajes, esta Lizy y yo en bajo Sase están diciendo, mandó un mensaje diciendo que quería boletos para, para, somos lo que hay cuando dije lo de los descuentos que tenía yo, que ya entregue. Ah, vale. Pues mira, que aproveche. Ya ver, te voy a mandar a su usuario, chiqui, pero escríbela, chiqui, directamente, ¿cómo va a tener los descuentos todavía? Vale, envíamelo y ya, y ya le envío yo antes, por si quiere ir al lunes.

Mismo caso de Norma Reina, que está escribiéndome ante esa historia que yo había puesto de los, de los descuentos, que yo quiero, este, que yo quiero descuento, ah, ya está, está volviendo acá un intercambio, un intercambio para mi obra. A ver, Norma, independientemente del intercambio para la obra. Claro. O sea, chicar no es tu hombre. Pásamelo a todos, pásamelo a todos y yo les digo, caris, caris del mundo, ya está, solucionado.

Y bueno, ahora sí, después de esos mensajes, después de la recomendación, después del tema, viene Tamara Vargas, venga.

Noticreo

No te creo. Claro que sí. Claro que sí. No, tenemos una que creer, no, porque Tamara no te nos va a faltar una sección. No, exacto, exacto. No, no, no, no, no, no, no, y lánzala. A ver, a lo mejor te imaginas que te creo. Vamos a ver, esta nota se llama. YouTuber se encerró en soledad por 30 días y sí, es correcto, ya está hablando con las paredes. 30 días en soledad, ya está hablando con las paredes, 30 días encerrado.

Esto fue lo que hizo el creador de, el creador de contenidos conocido como Norm. Yo no lo conocía, pero conocido como Norm. Y bien.

Quien decidió romper el récord mundial chiqui de mayor tiempo, ay, Dios mío, sin dormir, se metió en una habitación solo y ahora sí que no hagan, no intentan hacer esto en casa, dice la nota, además de que es un reto muy peligroso, Norm obviamente ya tiene deterioro físico y mental y esto pues obviamente ha alertado a sus seguidores, quienes ya pasaron de verlo con sorpresa, a verlo con preocupación. Hombre, o sea, 30 días sin dormir, ¿cuál es la meta de eso? ¿Cuál es el...

Gracias a esos 30 días, he conseguido qué? O sea, qué? O sea que me diga, no sé, o sea que me diga pues monetizar en YouTube será, volverse a editar y servir al... Cari, es que estamos muy locos ya, o sea, ya hay un nivel de gente muy demente, gente muy demente, Moni. Todo cuajoy, es que, a ver, dice aquí, el sujeto sin un horario fijo de trabajo ya ha empezado a hablar con las paredes, señal de lo mal que está y de que alguien debe sacarlo de ahí de inmediato.

Esta es una grabación de 11 horas en donde se ve al sujeto conviviendo con la nada y durante todo este tiempo hasta finalmente, ay, no, colapsar. Esto nos hizo recordar el famoso y mítico experimento soviético del sueño, que por cuestiones de los checadores de datos y de horario familiar, este... Se ha dudado mucho, mucho, de su verdadera chiqui. ¿Lo harías cuánto dinero necesitarías que te pagaran por convertirte en este dud?

No, mira, yo he pagado por no dormir, es decir, en copas, no sé qué, cuando salía de after. Más bien. De estar cuatro días sin dormir. De estar cuatro días sin dormir. Pero... No, ahora no. O sea, es que ya nada merece más... Nada que cause un... Un algo en mí. No, es que no. No. No merece ti. No. No, o sea, he leído... He leído de un chico que se ha suicidado para que veamos hasta qué punto, porque se hizo... He dicho el final ya. Se hizo un injerto en la barba y no le pegó...

No le funcionó y se suicidó. No. Un chico francés. O sea, es como de... No tiene que ver mucho con tu historia, sabes, pero de repente es como de que tenemos la cabeza. Que tenemos la cabeza ya. O sea, ¿y por qué? Bueno, en fin. Menos mal que a mí me está saliendo el pelo ya. No es mal que fuiste con el rico Rosco y no con un... Menos mal que muy con el rico Rosco. Que, en Riqui Orozco, ha entrado como productor nuestro. Somos ya cuatro productores ahora en esta obra.

Y sí ha apoyado lo más grande. O sea, sí ha apoyado lo más grande en campañas, en carteles grandes, en meter unas relaciones públicas. O sea, la verdad es que sí la plaza de Riqui Orozco. Se están mezclando mil cosas. Pero bueno, todo esto en conclusiones para decirle a la señorita Mónica, no... Ti... creo. ¿Ya ves? Yo pensé que ya no lo he hecho. Lo más fuerte... No, lo más fuerte es que son cosas que dices, ay, sí te creo, tío. Sí te creí. Sí te creo.

Pero este chico entonces, ¿dónde está ahora? Hospitalizado. Ya parece ser que todavía está ahí. Parece ser que todavía está ahí. No sé cuál es la actualización de esta nota, pero... ¿Cuánto acuerdas ese... Al día que lo estamos grabando, no sé dónde está. ¿Cuál es ese episodio de Sex in the City donde había una exposición donde una mujer estaba sentada? Entonces estaba el sitio, ¿cómo se llama? La sala de exposiciones, estaba abierta a las 24 horas.

Y tú tenías que poder ir a verla y la ibas a ver. O sea, su gítera no dormir, si no recuerdo mal, no dormir. Y entonces como que fueron y como que la cacharon un poco como que estaba... Estáñando. Comiendo o era no comer. Ay, no me acuerdo, pero algo así también. Ay, no, no sé por qué no me acuerdo, porque he visto cero episodios de Sex in the City en mi vida. Mira, gente de mente, los que no han visto... Los que no han visto Sex in the City. Ví la película, la primera y ya.

Nunca más que lo que nada más. Nada que ver, nada que ver, nada que ver. La película, la película. Pero bueno, allá. Bueno, pues entonces ya está, acabamos. Si nuestra tamarita Vargas, que está disfrutando. Pero aquí acabamos estos dos servidores, Mónica Alfaro y Chiqui. Pues deseándoles que les haya gustado muchísimo este podcast. Y les damos... Que les amamin. Muchísimas gracias. Oigan, y recientemente Mitch nos mandó su foto con la playera de Los Saming de la Merch. Muy bien.

Chunchus.mex, compres un merch y manden nuestra foto. Digo, mandenos su foto, por favor. Jaja, pero sí, ahí tenemos de todo para ustedes. Así que lo queros, chaito. Adiós. Si quieres tener un podcast, entra a rsf.com y empiezo hoy mismo. Son lo máximo por ser nuestros patrocinadores. RSS.com. Somos lo que hay, Les Aming.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android