¶ Introducción
¡Luqueras y loqueros! Bienvenidos sean a este su podcast con sentido. Desde este momento comienza la buena onda. La tirada de netas y los comentarios ñoños y sin sentido. ¡Demos la bienvenida! Monica Alfaro, Chiki y Tamara Vargas. Ellos, ustedes y nosotros somos lo que hay. Hoy presentamos Elon Musk. Bueno, bueno, bueno, pues arranca, arranca, arrancamos. Y yo en plural de nuevo otro episodio más de somos lo que hay. ¿Qué les voy
a decir algo? No es que no me importe, no es que no me interese, no es que no me entero, no sé qué episodio es. O sea, ahí me dices que es. Dos, veinte. Ven ustedes igual. Dos y nueve, Tamara. Dos y nueve. Dos y nueve. Este que viene. Yo he hecho uno en mis años. ¿Hiciste un episodio sin nosotros? O sea, ¿qué es ser? Oye, haré que… No, no, no, no. Estoy abrazando. A ver, mira lo bien porque quiero arrancar bien para los loquieros que no arrancar bien con esa seguridad que me caracteriza.
Dos y nueve, Chiki, que te caracterice dos y diecinueve. Bienvenidos al episodio doscientos diecinueve que si mis compañeras me dicen que es el episodio trescientos tres, yo digo bienvenidos al episodio trescientos tres. Me va a tocar a mí el dos veinte. Te va a tocar el dos veinte. O sea, me refiero a yo llevarlo. Sí, porque no, sí, porque tú llevas… Ay, qué bonito. Pero qué padre. Pero sí, pero qué más da, qué más da. Es como cuando cumples años, qué más da es solo un número.
Ay, es solo un número. Qué más da. Eso se lo dicen los que no superan su edad, los que no nos se sienten… Exacto. Exacto. Es solo un número. Bueno, en fin, señores, sea un número, no, llevamos doscientos diecinueve episodios, los tres un jijijín, ja, ja, ja, unas risas y como siempre con historias que contar, porque a ver, como nos han dicho muchos loqueros, eh, oye, es que somos los que ahí lo podías escuchar todos los días. Ah, andale. Es muy bonito que te digan eso, ¿no?
Es que lo podías escuchar todos los días y yo digo, ay, yo no sé si yo me escucharía yo todos los días. A mí mismo. Pues te escuchas, eh, te escuchas a ti mismo, chiquis. Al final sí, bueno, entre una cosa y otra. Sí, es verdad. Bueno, fijaros lo que pasa que con el otro podcast, el de platanito… platanito World, lo escuché y no me acuerdo que yo haya dicho esas cosas que digo.
¿En qué escado no grabas? No, no, no. No, no, no, no. No, chiquis, estoy te entiendo, porque yo misma, yo misma, mí misma, me pasa cuando subo… No. … lo que hay. Y eso que solo hacemos una la semana. Digo, ok, ya lo voy a subir… ¿de qué hablamos? Ay, de qué… Es muy fuerte. … a ver qué tiempo es que sé. Y digo, ¿a qué hora pasó esto? Es muy fuerte. estaba ahí. Oye, pero ¿qué haces historias? ¿no te escuchas? O sea, ¿no te vuelves a
escuchar tus historias? O sea, a ver. O bueno, no sé si ya subidas, pero… Por favor, no me digan que no, mis queridos loqueros, hermanas, que nuestras mismas historias, antes de irnos a dormir, lo hemos visto mínimo, mínimo tres veces, nuestras mismas historias. Sí. ¿Por qué no lo seamos? Pero fíjate que yo no… Sin sonido. Sin sonido? Sí, como que si voy a… ¿estas mis historias? ¿Así de qué? ¿Qué pedo? ¿Quién le dio like?
Y así, sin sonido. Yo sabés que, yo antes de subirlas las oigo varias veces para ver si se están tendiendo lo que dije, no solamente que haya ruido, sino de que lo que estoy diciendo sí se entiende o mejor lo vuelvo a decir porque está todo mal. Sí, sí, sí. Yo lo oigo, lo reoigo. Y luego se lo pongo en esto. A ver, ¿si entiendes lo que estoy diciendo? O sea, lo digo mucho. Yo también. Fíjate, yo no veo los likes o quién lado me gusta, no lo veo. Me veo. O sea… Ah, ya veo.
Pero me veo. ¿Eso es de verías? Sí. Te escucharía todo. Me veo y voy buscando cuál es el filtrito del día, ¿no? Porque voy cambiando. O sea, los tengo, casi todos son natural skin. Que de natural skin, tienen muy poco, porque me hacen divino. Pero… No, pero lo que te da es luz. Exactamente te da luz, o sea, cada uno, cada ya cada uno. O sea, mientras que no te desfigure, o sea, bienvenidos. No te hace ver como… Por favor. Como se llama la vaca Lola. O sea, sí, toda la pestaña, ¿no?
Un pestaño en unos labios que dices, joder, tío, si esto luego el filtro te lo vas a quitar desgraciado. No, no, no. O sea, para que te castigas así tú mismo, porque eso es un castigo para uno mismo. O sea… Ahora que los dos diciendo, déjame, digo, que después de… Bueno, ya saben, después de la pandemia… Sí. La primera vez que después de la pandemia, Diafa Cundo me dijo, a ver, déjame verte bien. A ver, si eres tú o usas muchos filtros, o si sí te ves igual que en Instagram.
Y yo… Ay, me veo igual, idiota. Me veo igual. No, uno intenta buscarse un poco de que la gente te siga reconociendo. O sea, por favor. Y él sí debería de usar. Y yo… Y la verdad es que a él le vendría bien un natural skin. Un natural skin. Le voy a mandar el natural skin por ahí. Exacto. Pues así arrancamos, queridos loqueros. Pero vamos a contar nuestro diario, pequeño diario, nuestro día a día.
Cositas nuevas de cada uno, que bueno, como nosotros grabamos, tan pegados uno de otros, muchas veces dices, no me ha pasado nada desde que la última vez que… Pero algo, sacaré. Entonces, que arranque, venga, Tamara, que sé que tienes nuevo inquilinón. Tengo un gato, tengo… Pues sí, nuevo integrante de la familia. Se llama Zeus. Yo… Soy especialista en cambiar nombres. Entonces, siempre estoy… Uerejo. Uerejo.
Uerejo. Uerejo. Pero se llama Zeus, en realidad, y es un mini gato así, mini cositito que adoptamos. Que aquí, todos los seres humanos lo hemos recibido muy bien. Las mascotas que tenía allá, no tanto. Balú es así, es el anfitrón, es el… Cómo se llama este… el alma de la fiesta. Esa es suele. Es pasa, le mira lo que tenemos para ti, qué gusto. Que te ofreto, que te sirvo.
Hazle cuenta, ese es Balú, este, y aunque el gatillo así como que… Ay, hay, hay, hay, hay, hay, un perro, pero bueno, sí, sí, lo logró, logró llevarse bien. Pero la gatita se puso así como que… como piedra, ¿no? Sí, sí, sí. Es que siento que hasta es como una película de animación de Pixar, o sea, de que llegó un nuevo integrante y cada uno agarró una respuesta, ¿no? Un estado, un estado. Entonces, la gatita así como de que me muevo, no me muevo, ¿qué es esto? Este es un juguete, ¿o qué?
Pero Oreo, Oreo está… ¡Intignadísimo! Es María Feliz. O sea, es así, no me hablen, me tienen decepcionado, no lo puede creer. Es así, no lo puede creer. ¿El qué? Un dramón. Un dramón, o sea, pero dramón, dramón, dramón, y es que me imagino de sabía qué tarde o temprano me lo ibas a hacer. Sabía, yo esto, yo es que lo lia, lo lia, que ibas a meter a alguien. Una vez, una vez se los pasé, o sea, porque cuando llegó la gatita. Una vez, pero dos, pero dos. Es demasiado. Es demasiado.
Y con la ruta al principio… Con la gata, cuando llegó era también furioso, pero bueno, ya la gata, yo creo que al final del camogata, verdad, operada y todo en rollo, pero bueno. Con este, o sea, lo que nunca, Oreo está en el jardín y voltea a vernos con desdén, así de no voy a entrar. ¿Quieres que entre? Pues no voy a entrar. Así nos hace el bajadero. En el último cámara, ¿cuánto tiempo le va a durar este cuello y tu alzado?
De un tos que le de hambre y entre, porque claro, ese puede comer cosas allá afuera, ese no me queda clarísimo. Pero porque es el único que sale realmente de los gatos y esto. Este es el rey del barrio. En una de esas se va con su otra familia, ¿ya ves que dice que los gatos tienen otras? Está, está, está, está. Es muy malo. Si nos pasa a nosotros mismos cuando llega alguien nuevo al trabajo, que es como… ¿Y lo ves así? Y este, y este que se va a… ¿Qué sabes?
Y te tienes que hacer como el simpático para mejor tenerlo en tu lado. ¿Cuánto le pagarán? Exacto, exacto. Por cuánto estará aquí este. Sí, claro. ¿Me pagarán más que a mí? Ay, qué horror, qué angustia. Total. Pues así está, está ofendido, está sentido, está que no nos quiere hablar. Ya entrará. No sé, cuando se vaya a hablar. Ya entrará. Pero bueno, pues sí es. A ver, tú gatos. Ya veremos. Tú gato, moni.
No, no, no. Ay, miren, hay vías, hay semanas en los que uno tiene muchas cosas que contar, que tu concierto, ¿ya hay vías en los que? Pues miren, paso un mosco aquí muy grande, es verdad. Oye, fin de semana, te fuiste a una cena fiesta o algo así. No, no, no, ¿cuándo qué? No, yo qué. ¿Misábado? ¿A dónde? ¿Qué no he vio? ¿A dónde? Una cena, una cena fuiste. Ah, sí. ¿Por qué tú me dijiste? Pero lo que iba a contarles… Ah, sí, sí, sí, sí, sí, pero no había que contarles de tu día.
Es verdad, pero no había que contarles de tu día. Pues, te voy a decir por qué, chiqui, porque yo estaba viendo una serie… Es verdad. … y me recordó a Mónica. Es verdad. O sea, no sé si en algún momento la vamos a decir en el este que recomendamos, pero… Sí. Yo la vi y dije, siento como que esto podría ser Mónica. Y luego la seguí viendo, ya voy como el capítulo 4 o 5, ¿no sé? Yo también. ¿Qué es? Es, es como ligeras… ¿Cuál es? Es como que… No quiere nada de esto en Netflix. Así se llama.
Es comedia romántica. Muy ligeras. Es muy ligeras, ligerísima, de chiste, de las que te gusta. Fáciles, fáciles, fáciles. Sí, sí. Y siento como que se va a ver también ese mismo día. Sí, y ya me iba a ir de casa cuando hablábamos de amarillo y no sé qué, y entonces le dije ¿sabes qué? Seguiría viéndola, pero ya me voy a una cena. Pero, ok. Bueno, el episodio 5, vamos a ver cómo avanza la cosa y a ver si quiero ser ella o no. Ah, sí o no. Pero pronto por el protagonista… Sí, sí.
Si quiero ser ella. Sí, la verdad. ¿Por qué no? No. Si diría que sí. Pero les voy a decir qué es lo que les voy a contar que sucedió esta semana para ser más precisos. Oye. Oye. Es una, una, una cosa muy citadina, ¿verdad? Y la verdad es que no sé si ustedes han escuchado tamar sobre todo tú que estás en Veracruz, que inauguraron hace unos días o semanas o lo que tú quieras un nuevo sistema de transporte público llamado el teleférico. Sí, señorita.
Bueno, pues hoy me subí al lobito flotante para lugar a mi oficina. ¿Qué tal? Porque se ven muy padres, bueno, a mí me parece que se ven muy… Sí, sí. Se han dicho que guay. Sí, sí. Les voy a vivir las fotos. Sí, digo seguramente que ya las han visto. Sí, la verdad sí, a ver, que yo salí de mi casa y de mi casa a mi oficina y sé 50 minutos y comúnmente en ese día a esa hora haría yo creo que unos 10 más y un dolor de roya. Y aquí sin dolor de rodilla con paisajes. Pero como ya. Pero como ya.
Buena vista. Exacto. ¿Cómo, cómo llegas? ¿Cómo todos? O sea, con el coche vas hasta una parte y luego… o cómo? No, como yo vivo cerca de una estación del metro. Entonces me puedo subir al metro y llegar hasta el metro constituyentes que es de la linea naranja para mayor información. Sí. Para los demás que está cerca de Los Pinos. Ahí es donde está la estación más abajo, digamos, la estación de primera de uno de los lados, una de las terminales de Los Lovits.
Entonces, llegó ahí metro constituyentes. Pero no está muy bien la estación. Pero no está muy bien la estación. Sí, no, llenísimo. El metro sí, bueno, el metro sí está lleno, pero lo único difícil fue de la estación anterior que está Cubaya, porque hay muchas lineas que escenja. Esa, esa. Los Lovits constituyentes sí hubo un poquito de apretamiento, pero pues, bueno, pues va a ser, va a ser. Pues esa es lo que hay, es lo que hay. Es lo que hay, pero es una estación.
Entonces, las otras fueron muy descensas. Entonces llegué a constituyentes, tú, tú, tú, me bajé, dije, ¿dónde está el Lovito? ¿Dónde está el Lovito? Llegué y, no sé si ya han visto más o menos cómo funciona, pero pasa por la estación, no se detiene al 100%, sino que va despacito y a tú te trepas y todo bien. Y vamos, de hecho, casi lleno, caben 10 personas y vamos 9 personas. Entonces, pues todo bien, las vistas, no sé qué, tata, tata. Me han dicho que son súper simpáticos. Ah, sí.
Pero eso me dijo Pilar, por lo menos, el domingo me dijo, me dijo Pilar, te reciben cuando llegas y te dicen a mí, o si sabes o sea, todo así. Sí, yo creo que esos empleados estarán todavía un tiempesito en lo que la gente se acostumbra a ver por dónde entrar, por dónde salir, claramente, pues sí hay que agarrarle la onda. Entonces, yo creo que esos empleados no van a estar ahí para siempre, yo pensaba.
Pero sí, por ahora sí, de que subete, que siéntate, que no sé qué, pero todo muy bien, no te puedes quedar en esta zona. Sí, la verdad, súper bien, súper bien. Llegué a mi destino, todavía le quedan dos estaciones más allá, no llegué a la estación terminal. Y ya, me bajé, caminé seis minutos y ya estaba en mi oficina. Qué feliz iba. Ah, bien. Oye, visite ahorras. Muy eficiente.
Sí, no. Pues sí, yo creo que a esa hora me hubiera hecho un poquito más, pero sobre todo esa de ir manejando y me hasta doce pesos. Oye, está muy guay. Ibas con tu musiquita, no? O sea, sí, sí, de repente. Sí. Y había una chava que le iba explicando a una señora, claramente no iban juntas, todo, mire, aquí abajo, ahí no sé qué, y ese es el panteón de no sé qué. Y para allá se ve, o sea, era como guía de turistas, esa chava, claramente ya se la sabía de todo.
Y la señora estaba un poquito temorizada, yo siento que iba a hacer un momento. Claro. Por favor, me quiero. ¿Cuánto dura el trayecto? Pues el que yo hice como 15 minutos y son cuatro estaciones, o sea que hay dos más, pero lo que yo hice fueron como 15 minutos. No, super bien, cinco estrellas. Super bien, ya. Bravo, bravo. Muy bien, muy bien. Ya, muy bien lo dito. Me gusta que el transporte público sea de primer nivel. Sí, sí. Ojalá. Sí, sí. Los ciudadanos se lo merecen. Exacto.
Mucho que depende de las autoridades que le demos en mantenimiento, pero mucho depende también de nosotros que no somos un bésil. Claro. Vaya bien. Te voy a decir algo, me han recomendado, tú que estás por esa zona, me han recomendado la cineteca, la cineteca que han puesto allí en el. No he ido. Me han dicho que está, pero nivel, Dios, o sea, nada que ver con las otras dos. Oí la vi desde las alturas, la vi desde las alturas, la vi pasada. Pues me han dicho que está increíble, increíble.
O sea, las instalaciones que están en esa parte de Chapultepec, que es zona 4 o algo así, ¿no? Sí, sección cuarta, creo algo así. Y la guía de turistas que vio ahí le estaba diciendo a la señora que ya había ido a la cineteca, que increíble, que hay talleres, que no sé qué, que lo único que todavía no abre en la cafetería, como que todavía les falta abrir algunas cosas. En fin, pero se ve increíble desde arriba. Dibina, Dibina, Dibina. Oye, pues muy bien. 5 de creyas. Pues muy bien. Y me lanzó.
A ver si. Sí, sí. Pero no desde ahí. No, no, no, por favor. No, por favor. No, no me compensa. En tu, chicardo. Y yo, pues nada, yo con trabajos de persona de adulto, ¿sabes? A ver, impuestos o qué? No, no, no de impuestos, pero sí de, pues, producir una obra, o sea, que es como de, qué bonito, pero es como. Ya vi, ya vi tú uno de tus videos donde sale la madrastra. Sí, ya lo sé. La madrastra.
La madrastra, pero claro, me están haciendo, pues, al final, cabó, joder, estoy yo solo en esto, quiero decir, es una idea mía, es una locura mía. Pocas gente tiene esta energía muchas veces para jalar y hacer lo mismo, o sea, entonces, pero claro, ya no es solo energía, sino también es el... Moni, moni, moni, moni, moni, dini, dini, dini, dini, dini, dini, dini, dini, dini, dini, dini.
Entonces, de repente, han hecho un presupuesto para, claro, uno quiere que se vea bonito, no sé qué, y eso cuesta un dinero. Entonces, de repente, sí es como de, he tenido que hacer una, vamos, una gitanada que se hace cuando vas a Marruecos o cuando vas a Egipto y es como volver a llamar y decir, por favor, necesito que el presupuesto me lo bajes.
No es que, no es que se vea feo el vestuario, pero si podemos poner menos, si vamos añadiendo más o algo así, porque sí, de repente, era un, es un dinero por muy poco que quiera, así que esto. Entonces, eso es un mensaje para los loqueros. No les voy a pedir dinero. No, lo único que les quiero decir es que no te imaginas qué vergüenza hay. ¿Sabes qué? ¿Crees? Para Instagram. Para Instagram. O Instagram se los voy a pedir.
No, no, no, no. Lo que les quería decir es que si ustedes saben, porque claro, patrocinadores de obras infantiles, ¿sabes? Pues yo no controlo mucho, no voy a meter a Toy Hot, de repente, a patrocinar el teatro infantil. Claramente, o sea, no, no puedo, no. Entonces, no va. Me voy a llorar de risa.
Lo quiero, si conocen alguna marca infantil que de repente pueda estar que se luzca el día de la obra, que todo esto, si se les ocurre algo, tienen un contacto por muy poco que sea nosotros si hacemos la publicidad, de claro, de estar en el flyer, de estar el día del teatro ahí, de mencionarlos y todo ese tipo de cosas, hacerle bueno esa public para que esa marca de infantil que puede ser de ropa, de cuentos, de quemas, de perfumitos,
de trajefitos, todo lo relacionado con niños y que pueda valernos. Señor, señora, lo necesito. Ya está. Me tengo que… Y decir, chiqui, que la temporada, la temporada empieza en febrero, o sea que… El temprano de febrero, o sea… Hay tiempo, el tiempo está corto, pero hay tiempo para planearlo y aterrizarlo y todos los que quieran hacer llegar a la gente, servicios, cosas, a partir de ese momento, aquí es donde? Así es, así es. Ah, qué bien. Todo es siempre para chiqui.
Exactamente, el que no llora no se le escucha, ¿no? O no sé cómo es, algo así. Entonces, ya está. Ahora, mira, tengo, mira, es que vamos a escuchar para que vean ustedes que… A ver, a ver, a ver. Vamos a escuchar el mensaje del chico, o sea, me acaba de enviar uno. Espera. Sí, sí, tiene este… ¿Cuánto hay, cuánto es el tope? Y ahí movemos, ajustamos y cito todo es posible. Y si también… Esto también te he pensado, te lo dije de venir este… Bueno, así va. Sabes, sé como quiero.
Ahí tiene una voz que me recuerda a alguien que me es desagradar. Ah, sí, sí. No me digas. No, él es guay, él es genial, genial. No iba a decir que es que bueno voz. Sí, sí, sí, de hecho, es una de las hermanas tras. Es una… ¡A caray, caray, caray! Y ahora aquí, por último, me dice… a ver, ya por último, o sea… Listo, trabajemos en ello. Listo, trabajemos en ello. Me acabe. Ah, qué bueno. Entonces, bueno, pues con eso, cositas. ¿Cómo os gustaste? ¡Ista! Exactamente. Positiva, pues.
No, no, eso, por favor. En mi eso estamos, en vida de adultos, que claro, es que el teatro es lo que tiene, que es muy bonito, tu aplaudes, te vas a casa, pero claro, cari, claro. Este fin de semana me he hecho una ronda de teatros que me han encantado. Como Abrancito trabajaba… ¿Qué viste? Pues vi varias cosas. Una la voy a recomendar, otra vi un musical que ya había visto otro musical de ello. Pero es que… Ah, ya sé, ya sé. Pero no te imaginas, se llaman ZM, el musical.
No, no, todo es musical. Es genial porque son de unas hamburguesas que al comerlas eran una salsa que se convierten en zombies y se empiezan a comer entre ellos. ¿Eh? Pero está muy guay, sí, pero está muy guay. Pero te tienen que guisar un poco porque es cantadito, pero aunque no te guste, si tú ves lo bien que actúan, o sea, de verdad, lo bien que actúan, ¿qué dices? Madre mía, ¿sabes? O sea, madre mía. Entonces, me he hecho fin de semana de teatro y sobre todo para empaparme de energía bonita.
Sabes decir, joder, yo también quiero tener mi producción aquí. Joder, yo también quiero que mis actores estén así de contentos y de felices cuando les aplaudan. Todo eso me sirve, la verdad. Claro. Y bueno, después de hacer este resumen de este diario, de este, yo te cuento, tú me cuentas.
¶ El mosco... Digo, digo, las buenas y las malas
Vamos a lo que vamos. Vamos al tema y Mónica… Al temita. Al temita y Mónica Alfaro lleva el temita. Bueno, pues hoy ya se sabe que, joder, en la mañana he escuchado las noticias y decía, putas malas noticias. Pero bueno, así es comúnmente en la vida, ya sabes que tu vida política, que tu vida económica, que tú no sé qué, pero en la vida de las personas, de tú, de mí, de ti también, este, pasan cosas malas, pero también cosas buenas.
Yo digo que en este episodio vamos a compartir una buena y una mala, una buena y una mala, una buena y una mala, que nos haya pasado a nosotros en la vida. Y luego, en finales, voy a decir un par de… Les voy a preguntar un par de cosas de las noticias del mundo para saber en dónde estaban, si se acuerdan, si no se acuerdan que estaban haciendo, a lo mejor ni cuentas se dieron. Pero bueno, empecemos por una buena, ¿no? Empezamos por una buena. Venga, buena.
Y terminemos con una buena cuando vayamos a la tercera. Ya en bien, ya en bien. Ahora le va, ahora le va, ahora le va, ahora le va. Bueno, ¿qué hagan pasando ustedes? A ver, una buena noticia que recuerda. Arracatú, arracatú.
Ok, voy a decir, una buena noticia que recuerdo, digo más allá de que sí, cuando nació no sé quién es así, buenísima noticia que fue cuando mi hermana, la chica, la aceptaron en la universidad en la que estudia, debo decir mi hermana, chica, estudia medicina, así que durante la pandemia fue graduada de la prepa pandemia, se graduó entre comillas porque la pobre se quedó sin fiesta y ya saben esas cosas, pandémicas.
Y entonces en la pandemia intentó entrar a la UNAM, hizo un examen para entrar a la UNAM y pues no funcionó porque ya saben cómo es entrar a medicina en la UNAM. En fin, cuando la admitieron en la universidad se juntó con que como la universidad está cerca de mi casa, se dino a vivir con mi papá cerca de mi casa y entonces nos convertimos en vecinas, no hermanas ya, no, en vecinas porque además vivía lejos aquí, lejos aquí.
Entonces la verdad es que su admisión en la universidad, además del obvio, que bueno que la admitieron, en realidad hizo que se convirtiera en nuestra vecina y a partir de ahí tenemos como tardes de hermanas y así esas ñoñadas bonitas de la vida. Y en qué se está especializando? Todavía no llega ese punto porque es una mujer muy joven, muy joven. Pero que era, o sea, que se va cirugía a un... Por ahora impresiones parece ser que le gustaría hacer oncología. Ah, mira, qué interesante. Qué fuerte.
Todavía es momento de cambiar, está en perfectas condiciones para cambiar, pero por ahora parece que podría ser porque mi papá además es experto en preguntar esto de que si tuvieras que elegir ahorita mismo, ¿qué elegirías? Ya, ya, ya. Entonces esa es la respuesta por ahora. Me gusta. Me gusta, me gusta. Me encanta esa buena noticia. Es muy buena noticia. Es muy buena noticia. Y yo ya como superloco intentando meter a todos los ojos, lo sé que me voy a promocionar en la obra de oncóloga ya.
No de tan pobre. Chicano, una buena noticia. Una buena, pues, una buena, o sea, vamos, sí he tenido varias buenas, pero una buena fue, por ejemplo, ya lo he dicho aquí, mucho mejor que si me hubiera pasado a mí, o sea, mi punto de comparación fue cuando a mi padre les tocó ese pellizquito de dinero en la lotería. Eso para mí fue un alivio, ¿sabes? Pensar de que tus padres no van a pasar estreches económicas, ¿sabes? O sea, por mis padres son de clase media.
Entonces, no es que de repente allá, o sea, ese dinero ya se esfumó, pero lo invirtieron en la casa en una casita de campo donde ellos hacen su retiro y son felices. Y ahí pueden estarse las 38 horas del día sin hablarse. Los dos, ¿sabes? Como uno haciendo que mirara a TV, dormido y la otra haciendo punto. ¿Sabes? Así, ¿sabes? Como tío Pepe y tío Pepe. ¿Sabes? ¿Cómo les son los replazas ese amor? Que son dos.
Son dos y es como de hay un abujero en el cubo tía Peppa, tía Peppa y entonces la tía Peppa le contesta así. Bueno, de este tipo de cosas que ya los subire a Instagram para que sepan un poco. Es lo que me refiero de tío Pepe y tía Peppa. Entonces, bueno, entonces para mí fue como una seguridad. Es como si de repente tengo un hijo y le dan una beca de danza, pues una beca de lo que sea. O sea, eso sentí con esa noticia. ¿Sabes? O sea, mis papás ya por lo menos están contentos, están felices.
No, para noticia. Sí, gran noticia. Noticia doble además. Yo os voy a decir algo, me acuerdo cuando fuimos a ver la casa, porque fuimos toda la familia a ver la casa. ¿Cómo no? Cari, como gente de pueblo. Como gitanos. Lítéral, como gitanos. Y entonces la tía una señora y un señor que el señor se murió creo que a la semana o algo así. Tenía todas las pintas. El pobrecito estaba amarillo, con el oxígeno, no sé cuánto.
Y entonces de repente, pues mi hermano Pepe, el bombero, le habían engañado con unos departamentos que se compró. Le habían engañado. O sea, no había alcantarillas. Sólo era la alcantarilla, levantabas y no estaba el abujero. Bueno, engaño, pero engaño como de, pues no sé si fueron como, no sé, 400.000 euros o algo así. Entonces mi hermano venía de… No está así hablando. Y yo no se fíaba ni de mis padres.
Y entonces de repente, pues la señora dijo, bueno, sí, vamos a ver, es que claro, pues no podemos tampoco bajar mucho el dinero y con lo de mi marido y mi hermano Pepe de repente salta porque, vamos, salta y dice, sí, sí. Pero es que en el banco no entiende de que si alguien está enfermo, no está enfermo, si muero o no muere. Y va y se muera los siete días. Y yo, qué mal comentario. O sea, qué mal comentario. Entonces, bueno, pues esta tipo de cosas.
Pero la casa, pues a finales esa casa de madera rústica, no sé qué, a ellos, a la familia esa, les vino muy bien ese dinero y a nosotros nos vino muy bien la casa. La verdad. Pues sí, la verdad. Todos ganaron. Déjate digo ahorita que algo que me acabo de acordar, qué terrible del comentario de tu hermano. Que el otro día pasó que vi a alguien que hace mil años que no veía. Ay, sí, tú qué padre fuimos, echamos una chela, lo que tú quieras, qué padre, qué diversión. Este, ya nos despedimos.
Oye, la pasé super bien, veámonos pronto, pero de verdad sí, tata, tata. A la, no sé, una semana le escribo un mensaje y no me contesta. Y yo. Pues claro. Sí. Ahora, claro, ya no me contesta. No sé qué habéis visto. Tata, y entonces le mando otro mensaje, digamos, pues tal vez unos cuatro o cinco días después diciéndole algo como este. Y luego entonces ya no me, ya no me hiciste caso, tata, tata. O sea, como un mini de la mitad, no? Mi, sí, sí, sí. De dos rengones de. Un ore.
Claro, no me presenta. Te le hice presentar. No que no me perdieran, porque será su frase, no te pierdas. No que no me perdieran y luego. Yo estoy muy fuerte. Me contestas. Me voy a tener que perder. O sea, me acabo de dar un reto, tijón. No, porque. Ay corre, corre, corre, corre. En el otro episodio tú vas a tener que ir al baño. Es el que sigue. ¿Qué es esto? Estamos transmitiendo desde el asilo, te acoseo, que ya lo. Ya no puedes, no puedes, me he hecho viajer. Y yo.
Sí, quisieron enterar de esta historia cuando ve el episodio. Y entonces le digo a mi hidramano y me pone el mon. No vas a creer la semana que tuve. Y yo, ay no, qué. Y me pone, se murió mi papá. No. Y yo, ay no, te controles. ¿Cómo vas a saber? O sea, ¿ya qué hago? Ay no, me desigo. Bueno, pero bueno, ya, en fin. Ay no. Muy no. Por tu. A ver, ahora. Bueno, si sabes que era broma, ¿no? Mi drama, en fin. Cámara, tú. A ver.
Yo estaba pensando primero en una cosa y luego iba a pasar a verle y dije, ay no, también me he hecho viajer. Pero, no sé si ya he hablado de la que voy a hablar, pero yo creo que fue, sabes, como ese de, ese, cuando te quitan 123,000 kilos de encima, yunques. Y dices, qué felicidad, de verdad. Ya, no me hace falta nada más. Resulta que cuando recién casado, Sernestu y yo, allá viene el hombre.
Hostia, he empezado cuando he empezado a hablar de mis padres, me empezó a dar como un escalofrío y yo. Y bueno, y mis… No se voy a pedir por favor, que para el próximo episodio, usen, depend, los dos, usen pañales, ¿por qué? Que se esting. Ay, sí, gracias. Ay, Dios mío. Hostia. Oye, pues estoy contando ya mi, empezando a contar mi historia. Vale, entonces, pero murí el tuyo. No, Mónica. Sí, pero te vas a enterar hasta el siguiente, hasta cuando oiga se le puso el yo. No, sí murió.
No. ¿Alguien murió? Sí. Alguien murió, pero no te va a decir bien. No con el que hablabas. No, no, o sea, no creas que era alguien que… perdón, este es el teléfono de esta persona, murió hace una semana, no. No, no, no. No, no, no. Vale, vale, vale. Ay, Dios. Vale, te toca.
Bueno, resulta que cuando recién casado, Sernestu y que, pues ni tan recién, recién, ya queríamos ver qué ondix con que si nos íbamos a embarazar y… Y entonces yo no conocía a nadie aquí de médico, de ginecólogo y fui con uno que me dejé llevar por su mercadotecnia porque afuera tenía esa, el espectacular que decía cuarta dimensión y que fertilidad y la fregada, que además Sernestu decía cuarta dimensión eso no existe. Pero bueno, vamos. ¿No?
No, se ve palísimo y seguro que es el más chido de pueblos, ¿no? Y entonces, ¿por qué no este hombre que además nosotros, muy taradamente inexpertos totales, fíjese doctor, que no solo queremos embarazarnos, sino que más queremos embarazarnos múltiples. Queremos g menos o cuates. O sea, dime tú como si fuera de, de, de, de, o sea, si me manda dos, por favor, el Dios por uno, no, muy mal. Pero bueno, entonces él sí como no, claro que sí, claro que sí, se los vamos a conceder.
Pero en una de las consultas cuando él me oculta, me dice… No sé lo que piensas. Uy, uy, uy, uy, uy, uy, uy. Te voy a decir algo, tienes, tienes poliquistes en tus pechos y entonces yo te voy a decir dos cosas, yo te los puedo sacar, pero sería estar jugándole al vivo contigo, es decir, porque te van a volver a crecer, estos quistes. Entonces yo lo que sugiero es quitarte los dos pechos. Qué. ¿Cómo sabes yo? ¿Cómo salí de esa ciudad?
No, no, no, no, no, no, no. Chille, todavía vivía mi mamá, fíjate. Chille como nadie y, pero bueno, este, asimilenlo, mira que ahora hay tan, o sea, y te estoy hablando además de 2008, porque si todavía vivía mi mamá. Ah, sí, sí, sí, sí, o sea, no era como… Ay, no, Jesús de mi vida, no, no, no, yo 31 años, este, qué es esta, en fin.
Pues yo creo que la noticia más feliz de mi vida fue cuando evidentemente cambié de doctor, conocí a Eduardo González Isíli a mi doctor, que le mando tantos besos y lo quiero, hoy justo le escribí y entonces yo llegué así de pues fíjese doctor, que ya tengo un diagnóstico y es este y este cual y no sé qué, ok, vamos a checar. Tamara, no tienes nada. La, la, la, la, la. No tienes un solo quiste en mi lado. Ay, Tamara, qué fuerte.
Bueno, déjeme decirte que después he enterado me que por lo menos dos personas han demandado a ese doctor y una de ellas cuñada de unos amigos, porque aparentemente lo peró para quitarle un tumor en los ovarios que no, que nunca tuvo. O sea, qué pobre. Pero, pero, porque hace eso. Bueno, así las cosas no voy a adentrarme en detalles porque no es mi historia, pero la, lo que quiero llegar con esto es que la noticia más feliz que me han dado en mi vida es. No tienes nada.
Bueno, es que mi o sea mi semblante otra vez era felicidad. Por favor. En qué me quedé de la vida. Es que ya no. Es no, quiero tres, quiero tres ahora. No, no. Qué fuerte. Que te digan es un es un mal diagnóstico. Estás sana. Por favor. No, no. No, no. No, no. Por favor. Nada, nada. Maldito hombre. Maldito perro. Maldito perro. Nunca fuiste a decirle haber desgraciado. O sea, como. No, nunca fui. Uy yo.
Ya me quedé con Eduardo y gracias a Eduardo es que, bueno, gracias a mi marido evidentemente, no, pero él, él llevó mis patos. Que pasaba a que pasado. Y yo. Por el día luz de manera como yo quería, que no, que no critico ninguna manera pues, pero va pues que yo tenía toda la intención de que fuera natural y que aquí todo el mundo me decía no que la cesare muy de modo de que veas y tú decide y yo decía ay, será yo, yo quiero de y él con la bandera de por supuesto con la base de la natural.
Vamos que lo amo y este y entonces cuando me dio esa noticia fue una excelente noticia como la que pedía Mónica. Buenas noticias. Como no estaba ya. Pues mi mamá descansó por supuesto también, o sea Ernesto, todos, o sea de que. Sí, sí, sí, sí. Pero seguro no y ya en las tomografías, las mamografías, todo así de que quería yo enmarcar la diosía. Qué bonitas están hasta por dentro. Muy bien, muchas chicas. Chiquitas, pero bien. Me encanta. Qué pas, qué pas, qué pas.
Vamos a con las malas, pero siento que ya tamaras, has hecho una mala, pero una buena. Una mala, pero terminó muy bien. La buena noticia llegó. Una peor pero preciosa. Bueno, a ver, justo a que veas. Pero esperate, tú acabas de decir una que terminó como en mala. Es verdad. ¿Cuál? La de que me. La de tu amiga y luego al final terminó en muerte. ¿De quién? ¿De quién? No, bueno, es que no fue tan, o sea, es que soy muy raro lo que voy a decir.
Este chiquillo que te parece cuando fui al cuando fuiste al baño. Sí, sí. Es que ya no lo vas a escuchar hasta el otro episodio. Es que yo le dije a alguien que porque había desaparecido y ese alguien me dijo. Sí. Se murió mi papá. Se murió mi papá. Te cuento qué pasó, qué se murió mi papá en estos días y entonces pues he estado, o sea, pues le doyó la ola en eso, no? Obviamente. Lo que yo dije, pido una disculpa, me desdigo, perdón, retiro mi drama, bye.
Pero bueno, eso se acompaña después de que dicha persona me dijo. O sea, sí, estuvo, ha estado complicado y todo lo que sea. Pero no es. Pero tampoco, tampoco era una persona muy cercana a mí y entonces tampoco le veía tanto y más bien hace años que no le veía, pero ha sido complicado y ta, ta, ta. Bueno, pues sí fue una mala sin duda, pero es una persona que yo no conozco. Entonces, pues no era una mala mía. Claro, claro, sí, sí, sí. Tiene razón, tiene razón. Pero bueno, voy con una mala mía.
Y bueno, sí, sí. ¿Dónde me la vi? Yo ahí, como todavía sigo. Pero sí, pido bueno y malo, está poco raro. O sea, puedes leer tu mensaje que te vamos a enviar un guapesapa. Ay, Dios cariño. Esto va a quedar terrible si esa persona escuchó este episodio. No, no, no, no, no. Todo bien, todo bien. No, no pasa nada. Aquí no se juzga. Locito que era que no. Bueno, un poquito. Un poquito, cariño. Yo tengo la otra mía para, para que también adquieran esta, por favor. En cualquiera de las dos.
Chunchos, chunchos. Chunchos, chunchos. Eh, pues bueno, voy con una mala. A ver, qué miedo. O sea, ahí yo voy a decir yo un intropio o no. Más de mi ombro. A ver. Ay, que mal me sentí ya. Como que no estaba viendo por qué no hacían o sea, porque estas dos es con gerade y yo... ¿Y tú? No, no. Yo lo vi nosotros. ¿Qué nos fue ella la que nos dijo? La premisa de una buena noticia. A ver, ya. Ok, vos te da mala. Venga. Me da mala. Me da más mala. Yo, una mala. De otra, de otra categoría.
Entonces, más para mí, fue ese terrible momento, terrible momento. ¿Qué mal momento es en el que vas llorando? Normal para mi mundo, pero llorando de doctor en doctor wey. Ay, no, no. No, no, no. No, eso no ha pasado terrible. Déjame, déjame te cuento. Sí, sí, claro. Que empezó el drama porque, este, fui después de la pandemia, o sea, después de un poco de tiempo de no haber ido. Ya sabes, a las revisiones anuales de todos los médicos y lo que tú quieras.
Fui con la ginecóloga porque estaba teniendo un pinche de desastre hormonal terrible, se me estaba cayendo el pelo, estaba subiendo de peso, tata tata, todo el orden normal. Es maravilloso. Ordenado. La vida, la vida humana. Entonces, llegó yo con la doctora, pues preocupada, la verdad, porque además recientemente una de mis primas había sido diagnóstica de cáncer de mamá.
Entonces, llegó yo preocupadísima con ella dándole todo el cuadro a una mujer a la que yo no conociera a la primera vez que la veía. Ya le cuento todo. Empecé a llorar wey ahí en el. En el consultorio y ella tranquila, Mónica, y yo es que mi prima al cáncer de mamá es que seguro ya yo siempre. Entonces ya bueno me dijo primero. Por favor tengan paz con sus doctores que sean buenos doctores. Primero, Mónica, te calmas. No te vas a morir de nada. Te voy a dar unos análisis.
Te los vas, te los haces y aquí tata tata y necesitas ir con un endocrinólogo porque hay algo mal con tu tiroes. Entonces, llegó yo con el endocrinólogo y una nutrióloga y me dicen el diagnóstico que fue la mala noticia, malísima noticia que fue. Bueno, Mónica, lo que tú tienes es arreglable con la tiroides, pero tienes resistencia a la insulina. Probablemente esto puede diagnosticarse como o entenderse como una pre pre pre diabetes y esto podría no quitarse yo. Cómo que podría no quitarse?
No se quitará. No se quitará. Y yo no iba de una otra y yo así. Porque no soy wey salí. Creo que ya les contesto. Salí del consultorio con mi medicina, mi dieta, mi no sé qué iba yo berreando como una loca pensando no tengo ni cuarenta porque esto fue hace como dos años. No tengo ni cuarenta y ya me están diciendo que tengo diabetes y que ya nunca más voy a poder tomar refresco y comer postres que ni como, pero me vale. Bueno, los que son.
Pues bueno, sí, o sea, pero no no siempre a vez no soy de esas de como también hay un postre. Sí, sí, sí, sí. Pésima noticia. Ya he tenido que saber de qué manera gracias a la lulita me pude hacer postres para. Es verdad, es verdad, es verdad. Bueno, pésima noticia esa. Tristísima, tristísima. O sea, es mi hermana. Cómo estás el día de hoy? Sin resistencia a la insulina. Bravo, ves. Se logró, se logró, se logró. Y delgada. Guapísima. Con pelo, cari ya. Exacto.
Ves, una anticia mala que se ha transformado en buena. Cari. Qué bueno, qué hay yo sin ustedes. Bueno, ahora va a la chicardo. Venga, una mala, yo creo que fue una mala. Bueno, claramente todos sabemos la mala que luego no. Pero una de las malas así fue cuando perdí mi departamento de Madrid. Para mí fue, eso fue sí. Porque a ver, pensar que vivía en el Mero Centro de Madrid por 14.000 pesos, tres habitaciones y dos patios. ¡Ahh! Si estaba de repente, quiero decir, no lo quería perder.
Y tampoco sabía cómo me iba a ir aquí. Sabes que yo me vine muy loco. Sí, que me quedó en de Facundo, sí. Sabes, era como de… Y entonces, al final, pues eso, di con las personas no adecuadas en la casa, a las que se supone que las eje cuidando. Y bueno, pues la mierda les comió, la casa, mi casa. Y luego, la otra cosa fue que… pues que dejaron de pagar. Sabes, entonces, eso te imaginate para mí, para el casero, con lo que soy para ese tipo de cosas. Y llevaban cuatro meses sin pagar.
Cuatro, hombre. Era un departamento que tu rentabas y los que se quedaron ahí dejaron de pagar. Yo se la renté a la que era mi amiga. Bueno, sigue siendo mi amiga, es una cosa que yo tenía confianza ahí, que ya llevaba con ella viviendo un tiempo, cumplimos el mismo día y todo esto. Y entonces dije, quédate tú, los dos chicos que van viniendo a las otras habitaciones, date tu cargo y sí, sí, sí. Y nada, pues si uno no limpia, la otra no limpia y si uno no paga, pues el otro no paga.
O sea, eso fue fatal. Y acordaros, acordaros ese momento. Ese momento, porque eso lo renté, mi habitación se la renté al sobrino de una mejor amiga. Mejor amiga con la que yo me vi de viajes y con mejor amiga. Y ese momento que yo fui en Navidades, a ver cómo estaba la casa, vi la casa que es, que digo, no, por favor, no. Y ese momento que sale el chico, ¿os acordáis de eso? Que sale el chico de la habitación.
No. Y le dije, hola, digo, soy Clemens, el que te rentó la habitación, ah, el amigo de tu tía, ah, hola, qué tal, digo, oye, digo, por favor, no te retrases mucho con lo de, porque siempre tenía que estar yo y me pagaba como a lo mejor el nuevo. Y dijo, sí, sí, no te preocupes. Todo eso era antes sin saber de qué llevaban, de qué no estaban pagando. Y yo le decía, sí, sí, sí, me decía, no te preocupes. Vale, total, que se va. Y yo le digo a Mónica. Esto lo conté, lo voy a acordar ahora.
Mónica, tengo que pasar a la habitación, porque dejé una playera debajo del colchón para que se estén. Y tengo que pasar a la habitación. Y me dice, pues, vamos a pasar. Entonces pasamos a la habitación, la abrimos, encendemos la luz. Un olor. Una mierda. Un todo. Ella agarró, me acuerdo, un desodorante, empezó a echar desodorante. ¡Hala, tío, qué asco! Dando arcadas. Y de repente digo... ¡Eh! ¡Ostras! ¡Ostras! Y nos salimos de la habitación y dice, ¿qué? Y digo, ¿qué hay alguien?
Y ahí... Y Mónica, ¿cómo que hay alguien? ¿Qué hay alguien? Hay alguien en la habitación. Y me dice, ¿qué dices? Y digo, venga, lo echamos a suerte. Le tocó a ella. Entramos, abrimos la puerta. ¡Hola! ¡Hola! Encendemos la luz. ¡Hola! Agarramos el edredón, el este, el cubre. Casco. Y hay una chica encogida así. Y digo, ¿quién eres? No, soy la novia de este. Y yo digo, ¿cuándo estás aquí? Llevo tres meses. ¡Qué bien soy! Llevaba tres meses y dice, Mónica. Viviendo, viviendo ahí.
Viviendo ahí, dice, ¿cómo que tres meses? Pero si yo vivo aquí, no te he visto. No, es que salgo por las noches, cuando esto o no. Soy un vampiro. Y le dije, oye, pues tienes que salir de aquí. Es una casa para tres. De verdad, no sé qué. O sea, hazme el favor. O sea, no, pues eso pintaba todo que iba a ser como pasó. El otro se fue, me robó televisión, el nórdico, las almohadas, las toallas. Saco todas las toallitas femeninas de Mónica y las pegó por todo el baño.
Pá, pá, pá, pá, pá, así como loco. Agarró el champú, se lo quitó, se llevó todo lo del réfri. No, no, no. Fue de las veces que tuve que agarrar un vuelo e ir a Madrid. O sea, fui con mi amiga, fui con mi amiga con su tía al sitio donde trabajaba este chico. Fuimos ahí y entonces el chico me vio. Me vio. Bueno, me vio y entonces salió. Y esta mi amiga le dijo, me cago ahora, o sea, remiego ahora de que seamos familia. Quiero que mañana esté todas las cosas, mañana las traigas aquí.
Y si no, yo mismo voy a traer a la policía. Solo te digo eso. Bueno, de hecho, no la voy a hablar ni nada, sobrino. Se acabó ahí esa amistad familiar. Qué fuerte, no. Qué fuerte la… No inventes. Y qué decepción, evidentemente, para ti, para ella, de su familiar. No, no, no. Todo mal. Yo pensaba que me iba a salir bien y tener ahí mi cuartito para cuando yo volviera y tener… sabes, no, no, no. Pero bueno, esa fue una mala noticia. Perder mi departamento en el centro de Madrid.
Nada menos, nada menos. Madre mía. Esto catamina. Nada. Yo voy a decir una que ya hemos dicho aquí. Todas. Realmente, bueno, no, porque la que yo dije anteriormente no me acuerdo que hubiera dicho. Es verdad, es verdad. Una que yo, siendo que nos dolió y fue mala noticia para nosotros tres y otros tres, es cuando en Six Radio nos dieron la mala noticia de que ya no podíamos estar y que dependíamos de la decisión de alguien más para poder estar. De un séptimo. En otro lugar, de un séptimo.
Ay, no, nunca será séptimo. No, nunca. Nunca, de un… De un extraí y… Pero me acuerdo tanto de cómo prácticamente de la noche a la mañana, no sé qué, les tengo una mala noticia. Porque aparte, el programa iba muy bien. ¡Creeable! O sea, lo pasábamos… Yo sé que me acuerdo, entre todas las cosas, de dígalo cantando que buenisísimas sensibilidades. Estaba genial. Lo vamos a repetir. Estaba genial eso. Lo sé genial nuestra creatividad, nuestro… No manches, era lo máximo.
Entonces, sí fue realmente una mala noticia. Así como nos lo dijeron, les tengo una mala noticia, sí que lo fue. Se nos desmoronó algo porque estábamos tan ilusionados. Sí, sí, sí. De verdad que lo sentí muchísimo, muchísimo. Ay, yo también. La pérdida de Six Radio fue gachísima. Yo estaba en Madrid y entonces me llamasteis y me dijisteis, oye, que te tienes que despertarte del programa y yo. Ay, chiqui, qué mal. Y entonces, tengo por ahí el vídeo.
El vídeo de bueno, pues nada, pues chau, chicos, ha sido… ¡Adiós! O sea… Ya no voy a volver a la cabina, Mike. Sí, fueron seis meses padrísimos, pero qué triste. Sí, fue todo, ya además. Bueno, para quienes no sepan, porque ya lo hemos dicho, insisto, pero… Qué más. Estación donde estábamos, el grupo de radio que nos pagaba, digamos, rentaba esa estación de radio. Entonces, a quién se la rentaba? A otros dueños, a otras personas.
Y esos dueños, un día decidieron que ya querían su estación de radio para poner sus propios programas. Y entonces, había que acabar con todos los programas que estaban para que los dueños, pues, pusieran sus programas. Entonces, ok, pero estos, los que nos pagaban, los que rentaban esa estación, nos dijeron, pero sería genial si ustedes estuvieran haciendo el programa en una de nuestras estaciones. Sólo hay que preguntarle al gerente de esa estación qué le parece esta idea.
Y el gerente ni nos recibió. ¡Guau, guau, guau, guau! ¿Eh? ¡Hari Krishna y que… ¿Qué nos recibió? ¿Tambas las? ¿Qué nos recibió? No. No, no, no. No, no, no. No, no, no. Recibió para darnos la bienvenida al canal, al canal. Ahí fue que ni siquiera nos saludó de mano ni nada. Nos hizo la entrevista. Yo no estaba ahí. Cuando fueron ustedes a esa entrevista, yo no estaba ahí, pero yo sube en la que nos recibió de su vez. En la que… ¿Por qué no? ¿Lejame acuerda? Sí, sí, sí, sí.
Estábamos los otros tres, que no somos nosotros tres. Exactamente. Sí, sí, sí, sí. Estabas tú con su muchedumbre. ¡Ay, qué terror! Hombre, yo… Yo te lo digo, o sea, ahora que dice Tamara cuando… Cada vez que yo me subo a un taxi, a un Uber, un Diddy o lo que sea, me subo y está esta persona echando una charla existencial… ¡No! Me vuelvo el carri, la niña del esorcista, o sea… ¡Himble! Bueno, es que me agarro así al conductor y le digo en el oído… Me vuelvo esa araña.
Te lo juro, me agarro al conductor y le digo… Todo falso. Lo que hice es así, se me va, se me vuelvo loco. Me vuelvo loco. A mí me está pasando con otra persona y justo hoy vi un video y se lo mandé a alguien que sabe la verdad de esa otra persona. Entente. Me dije, mira, ya ves, ¿y tú qué no le crees? Porque sabemos la verdad, pero… ¿cómo hay gente así? Sí, ¿por qué? Sí, porque… ¿cómo te atreves a vender y a dar cosas y decir dónde está la espiritualidad y la buena persona?
Y hay que ser… ¿Cómo puede ser tan malo que dejases a seis personas? Bueno, a ver, eso que nos hizo a nosotros es lo menos… Lo menos, lo menos. Lo menos, ¡uh, hijo! Total. Yo sé de otras cosas. En fin… Así se me noticia. No sé, pero pues este, por lo pronto, les cuento lo que nos tocó vivir a nosotros seis. Mala. Mala noticia. Mala noticia. Bueno, vamos a cerrar con una ronda de buenas noticias. ¿Quieres ir al baño? Pero… No. Después de eso, pues, ¿vimos a somos lo que hay? Exactamente.
No tardamos nada, dicemos, chicos, nos asociamos nosotros. O sea… Ahora, lo único que no tenemos en Somos lo que hay, lo que hay es… Un sueldo, es todo eso. No, no, ni miedades. ¡Qué frío! Qué torcería, qué torcería, por favor. No, bueno. Vamos a cerrar este episodio entonces con una ronda de buenas noticias y les parece bien antes de que pase yo a preguntarles dónde estaba usted cuando… Ok, voy a decir una otra buena noticia que además… O sea que además voy a… ¿Qué curioso?
Qué curioso, fíjate, que las dos buenas noticias que estoy diciendo tienen que ver con mis hermanas y que en realidad son buenas noticias para ellas que se transformaron en grandes noticias para mí. Hace un par de meses, en mayo, junio, si no mal recuerdo, mi hermana se había ido un viaje de chamba, yo también, y cuando volvió acá, mi hermana era grande, cuando volvió acá fuimos a cenar y me dijo, te tengo una noticia, pero tenía cara de… y yo, ¿qué es mala?
No, o sea, es buena, pero bueno, tiene sus complicaciones y yo, ¿qué es esto? ¿Cuál es la mala noticia? Y entonces me empieza a contar que le ofrecieron que una estancia, que tú, que yo, que voy a Escócia por seis semanas y luego que el gavacho y que no sé qué, que tres, cuatro meses y que luego y yo. Ajá, buenísima noticia, gran noticia, exceptúe, todas, ¡buenísimas noticias! Claro, ella como que me decía, me vuelto, está tiempo, que vamos a hacer.
Bueno, ya sabes, cosas logísticas, que le botegues, que los talas, que los papás, que tal, tal, tal, pero fue como, ¡qué gran noticia! ¡Una otra sota! Me encanta. Qué bonito se siente que una buena noticia para alguien más, sea una buena noticia para ti, ¿no? Claro, y la casa sola. ¡Woohoo! Doble, cosa buena. ¡Casa sola! ¡Casa sola! ¡Casa sola! ¡Ay! Me gusta. Hay mi mala noticia.
Ok, venga, voy con la mía. La mía, yo creo que mi, una de las mejores noticias así últimamente es que, bueno, mi primo, mi primo hermano, mi primo... Mi primo hermano, bueno, que es mi hijado, de hecho, o sea, yo soy su padrino. De repente le diagnosticaron un tumor, un tumor malico, no sé cuánto, pensaba que le dijeron, es una lesión lo que tienes, no sé cuánto, no es una, esto, y masajes y todo, y hasta que se lo vieron dijeron, o sea, tienes un...
Vamos, o sea, vamos, tienes un tumor ahí con todo, entonces pues bueno, quitarle testículos, no sé cuánto, todo ese tipo de cosas, además que Rodrigo es guaperrimón, súper joven, o sea, lo tiene todo joven, súper joven, y entonces de repente dije, bueno, pues, momentos de tensión, de la familia, también ellos, la familia como que se aislaron un poco para no estar siempre todo el rato contando a todos los familiares, sin embargo, yo con mi primo,
sí tenía ese contacto de primo, cómo va, y a lo mejor me contestaba, entonces, pero bueno, y ya fue como, por favor, Mita, que Mita, lo que hace cuando va Misa, escribe el nombre y da las gracias, digo, por favor, mete a mi primo Rodrigo, no sé cuánto, y nada, pues ya lleva dos años libre de todo. Ay, bendición. ¡Ay, guau! Libre de todo, pero libre de todo, ¿no? Que ha entrado al cuerpo de policía y todo, o sea, imaginados. Ah, libre de fuerte.
A qué nivel se ha recuperado y ha entrenado y todo, o sea, porque se quedó, pues es los huesitos y se recuperó, se recuperó, se recuperó y está, pues ha entrado en la policía. Mi hermano Pepe lo entrenaba, fíjate. Entonces, así que fue una notición y vamos. Gran notición. O sea, cada año tiene que ir claramente a terceras pruebas, ya saben para que se todo bien y todo eso, pero pues por ahora limpio, limpio, limpio. Bueno, por ahora y por ahora no, limpio. Ya para siempre.
Una adelante para siempre. Así que, Rodríguez, lo amo. Oye, qué buen. Sí, sí, sí. Qué buen. Qué pasa. Super noticia. Está bien, no sé, una buena noticia. Voy a dar una buena noticia que me pasó a mí. A ver, en el laboral yo creo que esta, pues sí, si se la saben, pero a lo mejor no he dado detalles o no tantos detalles. Como ustedes saben, siempre he dicho para mí lo máximo, lo máximo, lo máximo, lo máximo.
Ha sido profesionalmente que me ha pasado en la vida que vamos, que no es que lo demás, no, pues esto todo lo valoro muchísimo, pero ha sido mi incursión a TNC. Eso es lo más bonito de las cosas disbonitas. Sin embargo, corría el año de 2006 cuando Adam Ramones se acerca a mí en una obra de teatro para decirme, oye, quiero que seas parte de otro rollo. Oye, Tamara, ahí no conocías a Adal para nada, de ninguna cosa. No, les cuento cómo lo conocí. A ver.
Cuando yo salí de la universidad, hace 527 años antes de Cristo, nos fuimos mis compañeros y yo a dar una función a Puerto Escondido, una función de teatro. Y estando, evidentemente, no dando la función, sino en la playa, estaba Adal con Gaby con su primera esposa y uno de mis compañeros, Perisimo, se le fue instalar junto sentado. Ay, qué oso, ya sé. Bueno, yo traía un enojo porque yo más en ese momento era yo antiestrellitas. Ya, ya. O sea, porque la facultad de teatro.
Entonces, era yo antiestrellitas y yo, qué vergüenza que este esté ahí, te esté choreándole y borracho y así. Entonces, yo fui por él y así como... ¿Uno? Sí, ¿no? Y entonces Adal dijo, no te preocupes, deja, lo roce que yo... Bueno, por la más que si se pone muy en crospido, ahí nos dices, mirá, estamos en el búngaro de Allanski. Ah, y de dónde viene, ¿no? Qué pues de tal. Y él me dijo algo así como que tú vas a hacer algo muy... Así, no recuerdo exactamente las palabras y sería un momento.
Entonces, a decirles, me dijo, vas a ser la estrella del momento. Pero me dijo algo como que yo en el futuro la iba a armar chido. Ah, Simón. Y entonces ahora sí me llevé a mi compañero y lo fui a rebondir allá para que vomitara a otro lado. Entonces, fíjate cuántos miles de años después, estando yo en una obra de teatro, va al final al camerino y me dice, oye, me gustaría que estuviera en otro rollo y vamos a hacer audiciones. Tal día, tal hora, tal fecha, tal no sé qué.
Y yo dije, ok, y bueno, pues para todos los millennials, sobre todo, y para arriba y para atrás, he sabido pues lo que significaba otro rollo y la popularidad que tenía Adal y demás en ese momento era la máxima. Así es que yo me sentí de verdad muy emocionada. Sí, de esa noticia, pero sobre todo la buena noticia fue cuando me dijeron, estás dentro. Claro.
Y me acuerdo perfectamente cuando me lo dijeron, como me lo dijeron y demás, pero bueno, esos detalles que más da la cosa es que esa fue la buena noticia para mí y yo no podía creer que iba a formar parte del elenco y de los sketches que me fascina, además, hacer teatro de comedia. Entonces, este, pues bueno, teatro o actuar, pues ese género, así es que sí, fue una gran, gran, gran, gran noticia. Recuerdo perfectamente que mi familia estaba decidiendo como con como, así es que bueno.
Oye, estás mal, espérate, tengo preguntas. Tengo preguntas. Este, o sea, cuando tú hiciste el casting, apenas iba a empezar o más bien entras adelante. No, no, no, no, no, no, no, no, no. Es que justo se hizo el casting porque salía todo el elenco que estuvo tantos años, que estaba Roxana Castellanos, Gaby Plattas, que fue el dual y entonces era un nuevo elenco y entonces, pues varios hicimos casting y demás y entonces bueno, es ahí donde yo me presenté y donde.
Ah, yo me acuerdo el que él que murió. No, no, no, no, no, no, cuenta, cuenta, cuenta. Y luego le dijiste a Adal lo de la playa. Alguna vez se lo dije y bueno, ahora me llevo muy bien con él y hemos hablado muchas veces y demás. De hecho, vino a mi boda, sin pero vamos que como no tengo la historia tan fresca de qué es exactamente lo que me dijo, pero lo recuerdo perfectamente que hubo ese. Sí, sí, sí. No sé qué, así, monchingón. Qué fuerte. Me acuerdo que yo. Porque el qué?
No, porque yo creo que que siempre los como muy famosos, como que te dicen eso de así yo te voy a hacer o yo te voy a descubrir. Sabes? O qué dices? Ajá. Sí, sí, sí. Bueno, pero qué le pasa, Mónica? Hay un mosco gigante. Gigante fotografiando. Pero por qué no fotografías? Porque ya traté de matarlo. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no. No, porque ahí tengo.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no. Y si vemos que aquí va, si te lleva de repente así, pues ahí se preocupamos. Así es, así es. Así es. Bueno, qué vas a decir? No, que me acuerdo que yo llegué en jueves, de hace ya 11 años y dos meses se quedé en jueves y el viernes de una fiesta y era casa de una tal Gabby, que sabía divorciar y un tal Adal Ramones. Gabby Valensis.
Guapísima, guapísima, guapísima, guapísima y súper bueno. Sí, súper guay. Y me acuerdo que me engañaron, o sea, bueno, que me engañaron, que de repente empezó a jugar con una muñeca que había ahí en el jardín y de repente se me acercaron. Es que no se me olvidaron eso, fue al principio de llegar y me dijeron, no, mami, o sea, deja de jugar con esa muñeca. Están las denizas de un bebé que perdieron. Era mentira, o sea, pero yo ahí me quedé. ¡Ah! Claro que era mentira.
Es que escuché la adal Ramones, el nombre de Adal Ramones. Ok, tres. Qué esterfecícica. Ay, qué cosa loca. Bueno, pues sí, las buenas noticias, malas noticias. Puedes decir que la mala noticia sea que voy a morir a manos de un mosco, pero por ahora, bueno, los moscos no tienen manos, entonces no me preocupo. ¡Excelente! ¡Excelente! En las patas, en las patas. Ya voy a morir en las patas. Ya lo vi otra vez. Bueno, ¿para qué un mosco es eso? Está enorme. Cari, parece que es un trajo.
Entonces no es mosco, voy a hacer una livélua, pero, o sea, como un mosco enorme. Así de que te haga gritar, no manches. ¿Qué es que es? Mirá, el poca. Voy a mandar una foto para que vean de qué tamaño es. Entonces no es mosco, monica, haces una livélua. Pues a lo mejor. Mirá. Ahí está, pues, esa ni pica. Mirá, mirá en el podcast, como dice, entre uno que de repente se la floja, se tiene que ir corriendo. Ahorita voy a poner. Que se asusta con el mosco.
Cuando, es que cuando termine el episodio, voy a poner algo ahí al lado para que... Una croce con una verdura. Voy a poner esto, fíjate, esto. Cuando muertos. Mira, aprovechando que ahí está ya en mi altar en proceso. ¡Los bolitos! ¡Muy bonito! Eso veo. Ay, Dios es bueno. Bueno, y si pones ahí un trozo de calcín como trampa. Ay, no, ya lo mate, lo mate con un chamarrazo. Ah, lo has matado ya. Sí, cuando me levanté, ¡ah, de... ¡can! Lo mate. Ahí está, mirá su calaca. El altar.
La foto del mosco en el altar. No, el propio mosco. Y le pones sangre. Exacto, la loco. Y caca. No, porque sé si fuera mosca. Es verdad, es verdad. Ay, aquí te manó, mori. Ya hemos hablado, ya hemos hablado con el mosco, estamos... Y hemos reído y hemos llorado. Exacto, exacto. Cosas buenas y cosas malas. Así que usted, que nos igualen bienos su mejor, su mejor noticia y su peor noticia. Y así les leemos, ¿no? Yo digo. Claro que sí. O escuchamos. O escuchamos.
Y ahora vamos a Recomiéndame Lo Que Hay.
¶ Recomiéndame lo que hay: teatro y un poco más
Bienvenidos a Recomiéndame Lo Que Hay. Y como ya os he dicho al principio, que hace mucho tiempo que no la hacemos, no podemos decir tan mal que sí, el teatro, somos teatrios. ¿Cuándo recomendamos una obra de teatro? ¿Cuándo? Sí, difícil. Cuando chiqui la ponen. Sí, lo hicimos, pero sí muy recomendado. Sí, un poquito. Bueno, pues yo este fin de semana, el sábado, fui a ver las hermanas Balls. Ahí les voy a contar. Está dirigido por Pilar Bolíver. Entonces, es decir, ya tiene ahí un... Un sello.
Un sello de que sí va a estar bien. Garantía. Exacto, es un thriller. Ya lo digo, es un thriller de estos de los que estás en la silla sentado y estás... Dios, ¿qué va a pasar? Dios, ¿qué va a pasar? Me muero, me voy. Cuando me cuento un poquito de qué va, va... Bueno, pues es una historia como que... Al mejor os suena algunos, bueno, son historias que les ha pasado a muchos. De repente son dos hermanas que están encerradas en un calabozo.
¿No? Como cuando te llevan así y te llevan y están ahí encerradas. Y una a la otra dice, pero cuéntame, ¿cómo fue? ¿Qué pasó? Yo estaba dormida. Entonces, están diciendo que hay un testigo, que están diciendo que... No, pues lo que pasó... O sea, me choqué contra un poste y salí, vi que lo que había hecho el coche, ya, pero hay un testigo que está diciendo que... que hemos matado a una persona. ¿Sabes? Que ha habido en el accidente hemos matado a una persona. Y entonces ahí empieza todo.
¿Sabes? El rollo de si lo hemos matado, si estabas dormida, si estabas borracha, ¿quién iba? Entonces, todo hizo. ¿Vías matarlo? ¿Vías matarlo? O sea, ¿por qué no lo atendiste? Están diciendo y hay un testigo. ¿Y qué casualidad? Que el testigo... Está tan bien... ...en el calabozo. No me salgas. ¿Cómo le hizo? Aquí os puedo contar. Ana Carina es una de las actrices. Talía Marcela se llama. Talía Marcela es otra de las artes. Y Constantino Marón también buenísimo. Los tres están súper bien.
Los tres dice Joqueobra también actuaba. No hay mucha cenografía, sin embargo, está lo justo. Hay una muy buena iluminación. Y está en la capilla, que está en Coyoacán. ¿Vale? La capilla de Coyoacán. Justamente hace esquina con la calle Centenario. Y está los sábados a las seis de la tarde. Los boletos están súper bien de precio. La capilla está muy bien de precio. Y es de estas salidas al teatro, que es un éxito de salir y decir, ¡Hostias, he visto algo muy bueno! ¿Cómo se agradece eso?
¿Cómo se agradece? ¿Qué me pasó? No sé si esto lo conté. Me llevaron de padrino de una obra de teatro, de Morris. Y entonces uno estaba... Gabi Platas, no sé cuánto estaba. Muriel, yo era el padrino de Muriel. Y entonces con Morris, el teatro lleno. Y la obra de la que fue... Morris Gilbert, el productor. La obra que estaba bastante bien, que estaba también Faisy, en ese momento no estaba Faisy. Estaba muy bien la obra. Y entonces suben los padrinos chiqui, nos aguantan el otro.
Y de esto, que van pasando el micrófono. A mí me da una rabia eso. Si ya estamos aquí, tienes que tirarle flores a quien esto y a la compañía. A Padri. Qué bien, de verdad. Felicidades. Qué gran obra. Qué bien me lo pasado. Qué bien es sentarte en el teatro y decir, joder, qué buena obra he visto. Digo por qué perdónenme, ustedes. Hay cada mierda en cartelera. Me salió del arma el mierda y todos. ¡Ah! Se quedó una silva. Quiero que lo tengo por ahí grabado.
Empezaron y digo, hay cada mierda ahora y yo. Y todos me miraban y yo. Dios, ¿por qué soy tan... ¿Por qué no decir, bueno, porque no todo siempre gusta y no se encuentre? Yo como si se hubiera... Hay que decirlo con todas sus letras y llevarlo al extremo. Usen como cuatro R's a la palabra mierda. Chiqui. Creo que me llaman mucho más para padrino. ¡Jajajaja! ¡Espesai les...! Está bien, está bien. Deatro dirigido por Pilar Boliver en la capilla en Coyoacán. Ahí una buena salida en el sabrón.
Los boletos, los boletos se compran en línea, en Ticketmaster, en la taquilla. Lo que vamos a hacer es que vamos a subir esta info, se puede comprar la taquilla y meten en una boletera. No es la boletera de todos, es otra boletera, no me acuerdo. Pero bueno, lo podemos poner ahí, pero es una obra que merece. Me acuerdo. Muy bien. Excelente. Y ahora nos vamos, ¿a qué nos vamos? Tenemos, no tenemos, por favor. Enviános tu... Tenemos mensajes a vos. Exacto, eso me prefería. Ay, esto no es...
Esquitos que podemos decir. Sí, espérate, estoy yendo hacia estos mensajes. A ver. ¿Qué hago? Me encanta el texto, tengo. Jorge Barragán que dice, por cierto, que quería recomendar la serie de Nadie Nos va a extrañar, pero ya la recomendamos, ya tú, Leite. Sin embargo, dice que quiere recomendar el Tiny Desk, que Tamaya recomendó una vez un Tiny Desk, si se acuerdan. El Tiny Desk de Daniel Me Estás Matando. ¿Ya lo han visto? No, pero qué bueno que lo está recomendando, lo voy a buscar.
Yo ya lo vi esta semana y a lo mejor lo escribió también porque justo yo lo posté chiqui Daniel Me Estás Matando. Es una banda de dos vatos, bueno, mexicanos, y tocan, no se supongo que tendrán otros músicos, pero tocan puros boleros del tipo de la época de mi abuelita, pero son buenos, no sea nuevos. De hecho, cuando los escuché por primera vez, pensé que estaban haciendo covers, pero no, para nada. La banda se llama Daniel Me Estás Matando. Daniel Me Estás Matando.
Me encanta el nombre de la banda. Sí, ¿sabes qué? El otro día vi a Adrián Marcelo que no sé dónde estaba, que pasaba por Camerino y se dijo, mira esta banda como se llama, Daniel Me Estás Matando. ¿De qué? ¿De qué? ¿Sabes? Justamente, ¿qué casualidad? Pues mira, son unos bolerasos, tienen una canción con un laferte, y tienen otros fiturins, pero también tienen sus propias rolas, y yo recomiendo igual que acá el loquero. Tengo otro de Naye Medrano que dice, Tamara, hola desde Orizaba.
Hola. Ahora que recuerdo, quiero agradecer públicamente a Chiqui, que hace años me regaló un pase doble para mi mamá y para mí, para ver la hora de sin prejuicios. Hizo a su vez posible para que pudiéramos entrar y lo amé, fue lo mejor que nos pasó. Ay, y mi mamá lo hizo mucho. Pues te vuelvo a invitar si estás el día 28, mira, para que se repita eso, que no queden una sola ocasión, te vuelvo a invitar al estreno, este podcast sale este episodio. Sí, todavía estamos a tiempo.
Sí. Enviarnos un mensaje y te doy dos pases. Venga. Naye Medrano, Chiqui se llama Naye Medrano, para que lo obviques cuando. Para ti ya está. Cuando le digas. Paréntesis, con razón. Yo siempre que oigo Daniel me estás matando, siempre quiero decir, es como Susana me estás matando y digo yo, ¿Y qué es Susana? Y claro, es la película de que con Gael García, ¿de qué se nos usa? Se llama. Ay, es de una pareja y ella, a ver, sin spoiler mucho, ella se va a una universidad, si no estoy mal.
Y ahí hola, ¿qué tal? ¿Cómo le va? Y luego llega él y... Y no, ya no. Sí, hasta ahí. Sí, pero sí, es Gael. Tuqui, ¿no? Estás así, pero muy Gael. Estaba buena, sí. Curioso. Me gustaba. Oye, los que han sido, por favor, un boom. ¿Cómo se llama eso que decías tú, Tamara, que recomendas? Lo voy a decir mal. Es que los que hacen una especie de concierto en una librería, joder, ¿cómo se llama? Tani Desk. Eso, eso. Tani Desk. Ah, Tani Desk. Tani Desk. Habéis visto los últimos que han sido como un boom.
De quién, de quién. No, no, no. O sea, pero un boom, de un boom a un nivel, un poco demasiado. Son argentinos, son dos. Y van arropados por una serie de músicos tipo sonido como los amigos invisibles, el sonido. Es el de Catriel y Placo Moroso. Exacto, pero ellos están... Catriel ya. O sea, están. O sea. Qué bonitos. Voy a ver ese también. Sí, ya te quería. Como que los había visto pasar, pasar, pasar y no los había escuchado. Y el sábado una amiga me lo recomendó.
Una amiga con un perfil muy particular y luego en la noche en la cena me lo recomendó alguien con un perfil absolutamente distido. Traves otro mojo. Revivió, cariño. No, revivió. ¡Cari! Es el malo. Yo digo que este programa se llame... El Mosco. El Mosco Resucito. Resucitado. El vivito. Pero es el resucitado o es el marido? No, es el mismo. Milagro. Milagro. No, es el mismo. Ya vi que ya no está la calaca donde la había dejado. No la había matado. ¡Uy! Se burló de ti. Se va a vengar.
Murió, murió, bajo un zapato. Y te digo algo... Ahora sí murió. ¿Se puede? Pues vamos viendo. Porque, a ver, mientras estemos contigo, no tienes miedo. Pero cuando saca este podcast... y aparezca el fantasma del Mosco... Con sus manos, con sus manos esas que dices. No, no, no. Y esas manos del Mosco que dices, están aquí con nosotros. ¡Mos... Bueno, pues ahí papá el mensaje. Se está de Mónica, que también está aquí como que no... Ah, mira. Con su Mosco. ¿Qué?
No. De Mónica Medina que dice, hola, Tammy, Moni, Chiqui, Porfis, ayúdenme a recordar. Yo lo intento y digo... No sé de... ¿Te acuerdas? Digo, será. Seríamos nosotros. Porfis, ayúdenme a recordar en qué episodios fueron cuando tuvieron su semana de salud. Porque ando recomendando esos episodios a una amiga y nada más. No los encuentro. Ah. No, los de los ojos. Sí. ¿Cuándo ha sido? ¿Cuándo ha sido? Hoy. Me había pasado lo de Chiqui. Sí, ya había pasado. Eso ya se tanto. Sí. Cuando fue Chiqui.
Fue hace dos años. O sea, en febrero ya hace tres años. Yo creo que habrá sido hace dos años. Sí, o sí. Hace dos años y medio. Ay, no, no puede ser. ¿Qué es esto? Ay, si no. Me permiten que este sábado es la fiesta de 14 de Gigi. Ya. Que barbaridad. O sea, ya estamos hablando de si quiere 15 años o no. ¿Qué? 15 años. ¿Qué color es la cartulina? Que dejame de tupirijar. Quince años. Yo. Todavía instalada en quince ayer. Ay, me explican eso. Bueno, en fin, señores. Bueno, uno más chiqui, uno más.
De Mari Carmen, que dice aquí, quiero la bolsa de Somos lo que hay, pero en gris. A ver, Mari Carmen, entras a chunchos.mex y vas a encontrar la bolsa de Somos lo que hay, que dice los Sammings. Esa es la única versión que hay de la bolsa, pero de las playeras sí hay en gris, que dice los Sammings en rosa. También está esto y otras playeras. Chunchos.mex, Mari Carmen, aquí está, que está diciendo quiero la bolsa. Para que vean que no es bromine. Bueno, Mari Carmen, chunchos.mex.
Ya, hasta ahí los mensajes. Perfecto, perfecto. Pues ahora sí, vámonos a lo que sigue. Ya, o sea, por favor, no te creo que ya, al final, no te voy a creer de lo que estoy esperando.
¶ Noticreo: Tesla y sus cosas
No te creo. Te voy a decir una cosa. Yo, no solamente quiero que me creas, quiero que me creas. No quiero tener esto y tú también lo vas a creer, Mónica. Y tú también lo vas a creer. A verlo. Ya caigo. Tesla presenta a Optimus, el robot mayordomo del futuro. Oye, pero así con todo y su robot y doy de sí. Hola, ¿qué tal? A ver, pero que loca. Me lo voy a agotar mientras el robot. Lo voy a mandar aquí, mira, espera, porque aquí lo tengo, amiga. Aquí lo tengo. Entonces, tengo que decir una cosa.
Esto ya se había hablado y dirás, ay, pues qué pasada de moda, porque esto ya se había hablado. Pero, pero no es lo mismo hablado que ya está en Funciona Mienting. O sea, ya es una realidad. Resulta que ahí les voy. Dice, sabíamos que Tesla estaba trabajando en un robot humanoide. Sin embargo, en el nuevo evento de la compañía acaba de hacer su primera aparición en persona, entre comillas, y se trata de Optimus, un robot que promete ser el mayordomo del futuro.
Es tu Art2D2 o CitriPo personal, dijo Elon Musk, al decir que costaría entre... ¿Cuánto crees? ¿Cuánto? A ver, cuánto. Ahora no puedo mucho con el teatro, pero a ver, ¿en cuánto? Entre 20.000 y 30.000 dólares. Esto que va a costar. A ver, si echamos cálculos de repente, de cuánto, exactamente, de cuándo te gastas, a lo mejor conviene. Vamos a ver qué tiene. ¿Tú crees? A ver, a ver, a ver.
Un macoide de Tesla es prácticamente el mismo modelo del que ya se había visto imagenes desde hace algunos años, que es una carcasa blanca, muy fina, con articulaciones negras, que se ve bien, la verdad, se ve elegante. Sin embargo, en las primeras escenas lo estamos viendo en funcionamiento y lo hacen ver como un mayor domo. Y Elon Musk dijo, podrás ser desde un maestro, desde cuidar a tus hijos, o sea, un ananí, un niñero, caminar con tu perro, también vas a poder sacar...
Cortar el jardín, servir bebidas, hacer algo por ti en la cocina, como limpiarla o cocinar. Esto dijo Elon Musk en la presentación de Optimus, el que además los primeros prototipos estuvieron sirviendo bebidas en el mismo evento en Los Ángeles. O sea, para que vean que sí funciona y funciona. Muy bien. También podría ser tu amigo, dijo el control. Qué triste, pero qué sé. Lo mismo me dijeron de la Alexa y tengo unas peleas con Alexa. Alexa, Alexa, pon, Alexa, pon. No te hace caso. Entiende nada.
Entiende nada. O sea, me va a pasar lo mismo con Oscar, el mayor domo. O sea, por favor. Oye, pues, prometen que estos robots caminarán entre las personas y que podrán ser el más grande de sus inventos. Dice, solo tenemos que hacer unos ajustes con la amenaza de una súper inteligencia digital, lo dijo el propio Musk. Por favor, sean amables con ellos. Puede ir por tu supermercado. Puede. Vamos a ser mandados. En este mismo. Me lo roban el primer día. En este mismo evento.
La empresa presentó su esperado robot taxi. Este es otro un esperado vehículo autónomo que ese ya hablamos y ya hemos visto videos de hecho de una es que me encantó la española. Este que se sube a ese robot taxi, que es un taxi sin chofer para quienes no lo han visto y que pues tú le dices a dónde y te lleva. Y además le dices que música y te pone la música y todo bien. Fuerte eso. Así es que, amigos, esto es el futuro que ya nos alcanzó. Ya llegó.
Pues ahí te va. Ahí te voy y te voy a hacer claro. Ahí te va. No te creo de cómo puede costar ese dinero. La verdad. O sea, no te creo. Yo creo que costaría más. Sí, yo también. Míralo, chiqui, tú tendrás tus razones. Yo tengo las mías y las razones por las que yo no te creo es porque yo pensaría que costaría menos porque hoy en octubre del 2024 hay una sucursal de casa de toño que ya no tienen meseros, sino por los robots.
Entonces, si eso es una realidad aquí en el oriente de esta ciudad, cómo va a estar costando ese robot esa cantidad de dinero? No te creo. Aquí lo vas a creer o robar. Robar no lo sirve. Soles y el de Tesla te saca el perro, te enseña matemáticas. No es porque servir por sol es algo malo, nada más que nada más hace mesos. Qué mejor. Sí, dañad. Mónica, en qué casa toño está el peso? Soles. Te voy a buscar la sucursal, pero te voy a buscar la sucursal. Es una sucursal en el oriente de esta ciudad.
Ahorita te busco cuáles si te digo. Vamos, yo digo Mónica, no te digas. Bueno, yo, yo o sea, la brama deja un poco empatado, digo fíjate el toño hasta que no se ha cargado a los meseros. No ha parado. Los robots, robots sin bolsillos, seguro. A que no se cuore. Está guapo, se me he hecho gureír. Y como que blanqui negro va con toda la casa. Blanquino, así como que hasta que tiene esos musculillos. Están en los brazos. Están en los brazos. Bueno, yo digo.
Bueno, mucho para decirle a Elon Musk que ya le ponga cuadritos. O sea, si lo va a hacer, ya es lo bien. Vito. Ya si no es. Y la casa de, y el casa de, digo, porque también no, de paso. Exacto, si no ponemos a pedir ya. Como si que sacaran negra que o sea, sin nada. Si casi no habrán. Chiqui, dónde está Oscar? Que tiene que sacar a los perros y yo. Espérate. Que me estás sacando. Chiqui, qué tonto eres. Qué tonto. Qué horito. A. Me distraje. Y que es el posable?
Estaba justiuglando la casa de Toño, este, en la Plaza Oriente, el canal, en Canal de Tezontl. No sé dónde queda, pero la plaza se llama Plaza Oriente. Eso ni existe. Canal de Tezontl, aquí está. Esto no es un anuncio, eh, lojeros. Bueno, me disto que Riza estuve Rize y Rize hoy. Rize y Rize. Gracias al Mosco. Al Mosco al popó de Chiqui también, como no, inoportuna. O sea, qué es esto. Como de eso. True a mil en un segundo.
En fin, señores, acabó con un noticreo y efectivamente se le dijo no ticreo. No, no ticreo. No ticreo. Con estas risas, con estos noticreos, con estos, con estas posoles de casa Toño, con estos sexo que hemos tenido con Óscar, el robot. Mierda, aparte, tú pusiste Oscar. Oscar. Nos despedimos hasta el mirocoles que viene o cuando ustedes nos quieren escuchar. Así que nada, loqueros, les amamí. Les amamí. Amigas y amigos,iledos,емсяOpeners, susc accomplished milaji.
Bienvenidos a La Pro magazine de Jack macro. Gracias por ver, nos vemos más, Atrasus GIRL S たの甚 Jin
