¶ Intro / Opening
From the beginning. Se regalan dudas, nace de la infinita necesidad de cuestionarnos todo. Todo. Todo lo que está a nuestro alrededor. ¿Por qué creemos lo que creemos? ¿Qué alternativas hay? ¿De dónde venimos y hacia dónde vamos? ¿Cómo tomar decisiones más informadas? Coexistir para vivir más
intensamente sin dejar de crecer. Hemos tenido tantas dudas durante tanto tiempo que te las queremos regalar. Soy Leti Sabun. Y yo Ashley Franger. Y en este espacio invitamos a expertos, amigos, profesores, gente que queremos y que admiramos. que sabe y no sabe tanto de todo eso que tendríamos que estar hablando.
You know what's faster than your paycheck? Literally everything. It's time to get your pay up to speed. With earning, you can access your pay as you work. Instead of waiting days and weeks for a paycheck, get up to $150 a day with a max of $750 between paydays. No interest, no credit checks, and no mandatory fees. Because, I mean, hey, it's your money. Download the Earning app now to get it and join millions of people making any day payday. That's E-A-R.
N-I-N. Earning is not a bank access limit or based on your earnings and risk factors available in select states. Expedited transfer is available for fee. Terms and restrictions apply. Visit earning.com for full details.
¶ Despertar a la Cultura del Consumo
Bienvenidos a otro capítulo de Se Regalan Dudas. Estamos muy emocionados de estar una semana más con ustedes. Y para mí es doble emoción porque estoy de regreso en la universidad en donde estudié y hoy nos va a acompañar mi maestro favorito de toda la carrera, ya verán por qué. El tema que elegimos para hoy y para hablar con él... Fue un tema del que Ash y yo no sabíamos. ¿Sabíamos poco o sabíamos absolutamente nada? Sí, poco.
Todavía. Ah, sí, sí, sí, sabemos poco, pero en general creo que los últimos años por Azares del Destino nos hemos ido documentando poco a poco, hemos empezado a leer, a ver documentales sobre el tema y a mí me ha impactado mucho. Muchísimo saber qué tan presente estaba esto en mi vida y yo no me daba cuenta. O sea, la manera en la que afectaba mi manera de relacionarme con las personas.
mis ideas de felicidad y de éxito, mi cultura, la sociedad en la que me muevo, como que es una de esas cosas que naces en el sistema, vives en el sistema y hasta que no empiezas a investigar y a educarte sobre el tema, No haces conciencia. Entonces llega un punto, como nos pasó a nosotros, que dijimos, literal, ¡ay, güey! Soy parte de esto que no me gusta, que tanto critico.
que tanto de pronto me duele a veces lo que le está pasando al planeta, pero que también yo soy parte de todo esto que pasa alrededor del consumismo, literalmente. O sea, para mí... de hablar de antes y después de la vida cuando, o sea, no que creo que he hecho un cambio, sí he hecho un cambio radical de cómo vivo a cómo vivía antes.
Pero creo que a mí me pasó más, me empujó la vida hacia ser más consciente. No me hice porque estudié. Una de las razones por las que... caí en conciencia de cuánto consumía, no nomás de media, pero de comida, de bienes, de ropa, de todo, fue porque viví con una compañera que es de Alaska.
Y ella vivió toda su vida en Camp Denali. Camp Denali es creo que el último pico, o sea, la última parte donde puedes entrar a Alaska en coche. Entonces, para entrar a su casa son siete horas de la entrada del parque. Reciclaba todo, consumía lo mínimo indispensable, estaba acostumbrada a no tener casi nada. Yo viniendo de, como tú dices, de siendo de un parte del sistema donde ganas para gastar. Tienes para tener y todo es así. Con ella caí en este mundo como que dije guau.
Sí, porque me acuerdo que tú me decías que Mary, primero no tienen, o sea, no hay como camiones de basura porque vive tan lejos, entonces no pueden estar tirando basura. Dos, no tienen dónde comprar cosas, entonces es... Prepárate 15 días antes, nada más para lo que necesitas durante esos 15 días. Y también vivíamos en un departamento en Nueva York y Mary... Reciclaba con composta dentro de nuestro departamento y yo aprendí ahí como este guau.
Y Mary me decía, no, es que no, es que las bolsitas de té, nunca se me va a olvidar. Trata de comprar las que no tienen hilo y cosita como con las que las sacan, las que son menos fancy. Y yo, ¿por qué? Porque solo se puede reciclar. Porque son dos tipos de materiales, es algodón y papel. Y yo ahí me entro, ya me conoces, soy mega obsesiva. Ahora... Soy la más obsesionada de reciclar, pero también caí mucho en conciencia en cuánto estoy consumiendo que no necesito.
Y de ahí empieza como un camino donde me he estudiado mucho, me he educado y todo para tratar de dejar el mínimo impacto. que puedo en todo lo que hago en la tierra. Y más allá del tema ambiental, porque ese es un tema que queremos hablar otro día y que a mí me empezó la curiosidad cuando empecé en mis redes el reto de 30 días verde, donde todos los días ponía algo que nosotros
directamente podemos hacer para revertir lo que le hemos hecho al planeta. Y entonces caes en cuenta que el problema no son las instituciones, no es el gobierno. Si bien todos ellos son parte, También el problema son cada uno de nosotros con las decisiones que tomamos todos los días, pero en especial del tema que vamos a hablar hoy y ya nuestro invitado nos ayudará a entender más desde dónde está compuesto.
A mí me impresionaba que incluso nuestras ideas de éxito y felicidad están relacionadas con el consumismo. Es decir... para que el sistema funcione como ahora funcione, para que el mercado siga adelante, para que... para que todo esté funcionando, hablamos de un consumismo donde estamos adquiriendo, consumiendo y acumulando cosas. Todo esto impulsado por... Un increíble aparato de publicidad que nos hace creer que si no compramos, si no acumulamos y si no tenemos esas cosas.
Uno, no vamos a ser felices y dos, no vamos a ser exitosos. Entonces, poco a poquito nos van creando estas necesidades que hace 10 años no teníamos, hace 20 años no teníamos, hace 30 años mucho menos. Y cada día parece que necesitamos más cosas para pertenecer, para ser felices, para estar satisfechos. Y el problema más grande que yo veo y hablo desde mi persona, pero lo veo en todas las personas que están cerca de mí, es que nunca es suficiente. Nunca.
No importa cuánto acumules, no importa cuánto compres, no importa si tienes la última bolsa, auto, casa, viaje o lo que sea que a ti te vendieron que te iba a hacer feliz, nunca es suficiente y siempre necesitas más. Más, más, más. Y cuando estudias esta publicidad y esta razón por la que estás consumiendo, porque todo, yo he tenido la ventaja de estar del lado de haciendo esa publicidad, todo es...
Y la única razón por la que hacen es para que gastes tu dinero. Pero la mayoría de veces la publicidad se centra en el principio básico de que quieren que compres y que gastes tu dinero.
Y la más triste historia, y que es lo que no nos damos cuenta, y por eso les digo, cuando Ashley y yo empezamos a abrir los ojos, fue hasta frustrante decir, ¿cómo no hice conciencia? Es que es como un círculo... vicioso, pero a la vez engañoso, porque te hacen creer que necesitas más, entonces tienes que trabajar más, y pasas, lo único valioso que tienes en esta vida y que no regresa, que es tu tiempo,
trabajando para comprar más y acabas endeudado porque la mayor parte de las veces aparte facilitan todo este sistema de tarjetas de crédito y demás y acabas endeudado por cosas que En realidad al final del día ni siquiera necesitabas y entonces todo tu tiempo, energía y recursos están como enfocados en consumir porque empiezas a creer que mientras más tienes, mejor vas a estar. Y sí se vuelve, o sea, yo lo he notado en etapas, o sea, de tu vida y la mía que hemos vivido tan juntas.
Que cuando más mal estamos, más consumimos. Pero aún así, no sé, siento que estamos afectados en maneras que ni nos damos cuenta. Tú misma lo dices ahorita. Creo que el sistema tiene todo muy bien estudiado y saben que psicológicamente... En momentos difíciles de tu vida, incluso lo que más quieren empujarte y lo que logran es a consumir más. Creo que podríamos aquí irnos con lo que nosotros un poco percibimos, pero estaría padre también escuchar la opinión de expertos.
¶ ¿Por Qué Consumimos?: Necesidad y Pertenencia Social
Para esto les digo que invité a uno de mis profesores favoritos de toda la universidad, que además es historiador, escritor, analista, columnista y mil cosas más que podría ahorita decirles. Y contigo, Lalo, en específico, caí en cuenta del problema del consumismo con una actividad que nos hiciste que ya te había platicado alguna vez, pero que para mí me hizo...
Como, no sé, en ese momento como que algo se despertó en mi cabeza y fue que un día nos dijo, bueno, hoy de tarea lo que ustedes tienen que hacer, después de hablar obviamente del tema del consumismo, nos dijo es ir a su casa. entrar a su closet y contar el número de pares de zapatos que tienen y luego venir y decirme cuántos pares de zapatos necesitan.
O sea, en realidad, para tu día a día y para lo que haces, ¿cuántos necesitas? Y en comparación de eso, ¿cuántos tienes? Y como dije al principio de ese capítulo, ese momento fue un ay, güey. Pero bueno, les presento a Eduardo González. Bienvenido, Lalo. ¿Qué tal? Gracias, Lalo. Gracias por la invitación nuevamente a participar con ustedes en este proyecto tan exitoso. gracias yo creo que primero nos gustaría un poco bajo este esquema que hemos platicado entender
¿Cómo funciona de tal manera que, como lo decíamos Ashley y yo, cuando menos te lo esperas ya estás ahí inmiscuido, no? ¿Desde dónde vienen todas estas ideas que cuando menos te lo esperas eres parte de y ni siquiera te lo cuestionas? Quiero ser así o no quiero ser así, sino ya estás inmerso en el sistema. Bueno, cuando hablamos de las prácticas de consumo, surgen...
Varias reflexiones que vienen a explicar las razones por las cuales la gente consume. Podemos consumir mucho o poco, o de buena o de mala calidad, barato o caro. Pero esta práctica forma parte ya de nuestra cotidianidad. ¿Y por qué adquirimos? Me parece que al menos por dos. Razones fundamentales. La primera, por una necesidad de subsistir. Y esto no tiene que ver solamente con cuestiones de primera necesidad.
sino cuestiones que van más allá de lo indispensable que tenemos que consumir para existir. En los avances tecnológicos, por ejemplo, en telefonía celular, nos podemos dar cuenta que a lo mejor un teléfono celular de hace 10 años, pues hoy para... La función primigenia que es llamar nos sirve perfectamente. Pero ya hay una serie de... de apps, de un montón de cosas que hay en torno a los celulares, que ese celular de hace 10 años...
Está totalmente obsoleto. Y si yo quiero subsistir en el marco, en el contexto de las nuevas aplicaciones, pues yo necesito comprar un celular más nuevo. ¿Por qué? Pues porque ahora el celular no es solamente para llamar, sino para hacer muchísimas cosas más que solo llamar. Y entonces yo, aunque no quiera cambiar mi teléfono, pues yo ya no puedo tener la última aplicación.
Para consumir noticias. ¿Por qué? Pues porque esa aplicación ya no la carga mi teléfono. Es más, mi teléfono ni siquiera carga alguna aplicación porque de hace diez... No le cabe nada. Así es. Entonces, ese es un punto bien importante porque aunque... La gente de manera consciente diga, yo no voy a consumir, pues en realidad, no solamente en cuestiones tecnológicas, en muchísimas cuestiones. Vamos.
Teniendo esa necesidad de consumir para subsistir. Es como si te empujaran a... O sea, mi papá siempre me dice del celular de qué. ¿Por qué tengo que cambiar de celular? Que ya no sirve el WhatsApp en mi celular. Y me dice, no quiero cambiar. Yo ya estoy muy a gusto con esto. Lo tiene que cambiar. Claro. ¿Por qué? Y aquí no es un asunto de decir, bueno, ¿sabes que si no tengo el último celular no subsisto? No, no en términos de existencia, sino en términos de subsistencia social.
Es decir, yo quiero estar interrelacionado con la comunidad, no solamente con el asunto tecnológico, sino con otras cosas, pues necesito consumir, porque de lo contrario... Voy quedando fuera de estas dinámicas que aquí ni siquiera estamos hablando de si son buenas o malas. No, no, no. Es simplemente. ¿Quieres pertenecer a este espacio?
Una de las prácticas que necesitas llevar a cabo es consumir. Y el otro punto importante es que también consumimos, que está relacionado con lo que les estoy comentando, por la necesidad de formar parte de. ¿Quieres formar parte de? Pues entonces tienes que consumir. Aquí me parece que es importante establecer que no hay condiciones para...
Decir, ah, entonces es muy bueno consumir. Ah, entonces lo que nos están llamando aquí en el programa es a que tenemos que consumir. No. Aquí simplemente lo que estamos haciendo es reflexionando sobre una práctica social que es el de consumir y que tiene dos... Puntos importantes, dos palancas importantes. Una, esta necesidad de subsistir y la otra, la necesidad de formar parte de. Y yo creo que en este asunto de formar parte de.
juega un papel muy importante todo lo que hay en torno a las redes sociales y a la Internet. Es muy fácil. Cuando interactuamos con alguna persona que no tiene red social, la que sea, ¿cómo nos da la impresión que está desfasado? que está desfasada, que está como en otra dimensión paralela. Que no tiene idea de lo que está pasando en el mundo. Así es. Y entonces aquí habría que completar, no tiene idea de lo que está pasando en el mundo de la Internet. Sí.
Y ya, que no es ni el mejor ni el peor de los mundos. Es el mundo del Internet. Pero yo quiero participar, yo quiero pertenecer en esas discusiones. Bueno, pues no pasan 10 minutos cuando alguien te dice, muy bien, te paso la foto, ¿me pasas tu guas? Yo te etiqueto, ¿me das tu arroba? No, es que no tengo Twitter, es que no tengo Facebook. Así como... ¿Quién eres? ¿Cómo podemos interactuar? Sí. ¿Sabes qué? Se me ocurre con esto que dices, Lalo, dos cosas.
¶ El Mercado del Consumo y la Obsolescencia Programada
Uno, a mí sí me llama impresionante la atención en todo esto de lo que ahora consumimos, la diferencia entre la generación de mis abuelos, que yo tuve la fortuna de crecer con los cuatro, a mi generación en específico. O sea, ese como brinco. Porque para mis abuelos era inconcebible y sigue siendo inconcebible que cada vez que vamos a, por ejemplo, un centro comercial, compremos algo. Y mi abuelo siempre me decía, ¿pero qué necesitas? ¿Qué te hace falta?
Y yo, nada abuelo, pero pues vamos a la tienda a ver qué nos encontramos y cómpramelo, ándale. Y mi abuelo siempre me decía que, ay mira... Hija, esta camisa la compré hace 25 años cuando me fui con tu abuela de aniversario a no sé dónde. Y yo, abuelo, llevas 25 años. Sí, y la sigo usando todos los días. Y tu papá es así también. Mi papá es igual. Y es de súper buena calidad y es... Ellos no tenían esta costumbre que ahora nosotros hemos creado.
de tener que consumir, ellos compraban 10 cositas y esas cositas les sobrevivían a través de las décadas y no entendían por qué necesitaban comprar otra, no lo entendían. Pero también creo que esto se relaciona con que el mercado funcionaba diferente entonces, porque te hacían una... camisa que te iba a durar 25 años. Y ahora en este afán de que cada cuatro meses compremos algo nuevo, todo tiene corta durabilidad.
Es de súper baja calidad y ten por seguro que no te va a durar más de 10 lavadas porque ya va a estar rota, deslavada, corroída. Entonces, son como las dos cosas. Por un lado, las costumbres que nos hemos empezado a crear para consumir, consumir, consumir. Y por otro lado, la realidad es que las cosas ya no se hacen con la calidad con la que antes se hacían. Claro, porque aquí...
Esto que mencionas me parece que es muy importante en términos del área, de la llamada moda y del vestir, porque nos estamos encontrando con una industria que ha apostado... Y me parece que con mucho éxito decir, bueno, pues en lugar de que yo tenga una blusa en el mercado que vale 300 pesos, pues voy a tener una blusa en el mercado que vale 80 pesos.
90 pesos. O sea, ahorita podemos ir a un centro comercial en México y encontrar en muchísimas tiendas blusas para mujeres que valen 100 pesos. Y yo siempre la reflexión que lanzo es, si esa blusa puesta en el mercado... Cuesta 100 pesos. ¿Cuánto? No cuánto costó hacerla. ¿Cuánto le pagaron a la persona que hizo esa blusa? Para que esa blusa cueste 100 pesos en un centro comercial en la Ciudad de México o en Monterrey o en Tijuana.
Y la gente lo ve desde el otro lado y dice, ah, mira, qué bueno que ahora puedo salir y comprar una blusa que no me importa si me va a durar cuatro lavadas o cinco lavadas. El placer de comprarla hoy. No me la quita nadie. Aunque dentro de cuatro lavadas tenga que venir a comprar otra. Es más, qué bueno que tengo que venir a comprar otra. Prefiero comprar tres de cien pesos y que me duren el mismo tiempo.
que comprar una de 300 pesos y que me dure exactamente lo mismo. ¿Por qué? Pues porque detrás de todo esto está esto que mencionaban ustedes al inicio del programa que tiene que ver con el placer y la satisfacción que genera en cualquier persona comprar hay personas que compran mucho y hay personas que compran poco entre más dinero tengamos para comprar, para gastar más gastamos. En muchísimas ocasiones el único freno que tenemos para gastar es la posibilidad de hacerlo.
De que abrimos la cartera y ya no hay. Pero si abrimos la cartera y sigue habiendo dinero, sigues comprando. Porque el asunto no es solamente comprar esta camisa que dura 25 años. No. Puedes comprar bebidas, puedes comprar diversión, puedes comprar viajes, puedes comprar cine, puedes comprar política, puedes comprar un partido político, puedes comprar a un funcionario, puedes comprar...
Lo que tu cartera te permita ¿Por qué? Pues porque el comprar A la gente le genera Una satisfacción Ahora que dices que es como un freno económico, yo tuve la ventaja de la verdad crecer muy afortunada y cuando me gradué de la universidad, mi papá me dice que te vaya muy bien. eres súper exitosa, te estudiaste muy bien, confío en ti, que te vaya bien. Y fue la primera vez donde no tuve, no que haya tenido muchísimo toda la vida, pero no tuve...
Dinero en la cartera y para trabajar. Y Leti de ahí también fue uno de los cambios más grandes de mi vida. Entendí que no necesitaba nada. Decía a ver cuál era lo básico. Esto es lo básico. Esto es para lo que me alcanza. Y todo lo que creí que era tan importante no podía existir. Literalmente no podía existir. Entonces empiezas a poner en balanza a ver qué tan importante es esto. Y se va.
Quitando que obviamente ya cuando puedes tener dinero ahora puedo seleccionar mucho mejor lo que consumo, pero sí era mi único freno a este como espiral de consumismo fue el no tengo.
¶ Estandarización del Consumo y Presiones Sociales
Para romper un poco estas prácticas que alguien pueda tener y de alguna manera bajar su nivel de consumo, hay algo que a mí me parece que es muy importante, que tiene que ver con la estandarización. en el consumo. Es decir, sin importar en qué país vives, sin importar el nivel económico que tienes y a lo que puedes acceder, se genera desde las dinámicas de mercado
unas políticas para estandarizar lo que la gente tiene, así dicho, tiene que consumir y que le sea familiar. Si nosotros entramos a un restaurante de McDonald's, en Singapur, inmediatamente, si vamos de México, sentimos la familiaridad en ese lugar. A lo mejor nunca hemos estado en Singapur. Pero sí hemos estado en un McDonald's y podemos estar en Guatemala y podemos estar en Bolivia, podemos estar en Nueva York y ese espacio te genera un ambiente de familiaridad.
¿Por qué? Pues porque hay una estandarización en el consumo y si tú volteas a ver el menú que hay en un restaurante de este tipo en cualquier parte del mundo. Es igual. es el mismo. La misma foto. Así es, la misma foto, el mismo sabor, los mismos ingredientes, en fin. Y entonces, esto también pasa en la música, en la ropa, en el cine, en la política.
En un montón de cosas que consumimos, podemos reflexionar sobre esto y darnos cuenta cómo lo que más fácil consumimos es lo que está más estandarizado. Y cuando nosotros empezamos a consumir algo diferente, un alimento diferente, ropa diferente, política diferente, en el entorno en el que nos movemos, inmediatamente somos señalados.
Como los raros. Ay, ¿ya viste qué curioso? Mira, no quiere consumir esto, no quiere consumirlo. ¿Por qué? Pues porque hay toda una política ahí un poco perversa, económica. para generarnos esta idea de la estandarización a partir no solamente del modelo norteamericano, porque también dependiendo de la geografía es uno de los modelos que más impactan, pero es cierto que uno de los modelos que más ha... Third Love makes better bras, period.
Third Love was founded by women who were tired of settling for bras that were just good enough. Each piece is made with the highest quality materials to solve for the fit issues so many of us face. Get extra lift. smooth out back spillage, and so much more. All in over 60 sizes from AA to H. They even have exclusive half cup sizes, which means if you're in between sizes, you can get the perfect fit every time.
Stop settling for average bras and get solutions made for your body. Get $15 off your purchase at thirdlove.com with code PODCAST15. Third Love, your best fit awaits. En particular en el tema de la moda son diez personas, o tú eras el que decías, ¿no, Nalu? Son diez personas las que se juntan y dicen, este año...
La gente está muy infeliz porque hubo una depresión económica. Necesitamos que haya más color. Así es. Y luego tú decías que la industria del algodón. Muy buen ejemplo de cómo esta idea de que ahora este año viene la mezcla. Mezclilla. Pues en realidad no. No viene la mezclilla. Claro, en realidad hay una sobreproducción de algodón y hay que hacer la mezclilla, punto. No hay más. A como le hagas. Claro, entonces yo, el que produce el algodón.
y que soy dueño de toda esta producción y que soy dueño de todo esto que se va a generar con el algodón, contrato a los diseñadores y entonces los diseñadores salen en las grandes pasarelas diciendo es que lo in es el algodón. Si te gusta o no te gusta el algodón, lo que tenemos es algodón y hay que producir cosas con algodón. Y la gente no sabe. Y entonces la gente dice, ah, es que el diseñador, la diseñadora fundamental dice, claro, hay que comprar mezquilla.
Se inspiró en... Y el negocio va por otro lado, ¿no? Sí, totalmente. ¿Sabes qué? Una de las cosas, porque ayer yo quería hacer como un ejercicio de autoconciencia, como de decir, a ver, ¿cómo yo formo parte de esto? Y estaba poniendo como ciertos ejemplos que me parece que son como prácticas diarias. No importa en el extracto social donde te muevas, a lo mejor a veces gastas más, a veces gastas menos, pero es siempre. Primero ese, el voy al centro comercial como actividad.
A ver qué me veo o a ver qué me topo, ¿no? Dos, hacía yo una lista, por aquí la tenía, de... De los pretextos que hay al año en los que sí o sí tienes que comprar algo, ¿no? Entonces, antes era, cuando yo crecí de chiquita era Navidad, pero ahora es Navidad, 14 de febrero, Día de la Madre, ahora ya hicieron Día del Padre, Día de Muertos, Independientes. Buen fin. Buen fin. Más cuando algo está dos por uno y luego cuando una aerolínea saca sus descuentos.
No tengo a dónde viajar, pero ¿a dónde viajamos? Porque está al 70% todos los vuelos. ¿Cómo no voy a gastar en la promo? ¿Cómo no voy a gastar? Nos lleva a las falsas explicaciones de por qué compramos. Porque además, si no compras en estos momentos que tú mencionas otra vez, vuelves a ser el que no está estandarizado, vuelves a ser el raro.
O sea, a ver, ¿cómo es posible? ¿Cómo no le vas a dar a tu pareja algo el 14 de febrero? Todo mundo le dio algo a su pareja. Qué mala novia o qué mal novio eres. Así es. ¿Y cómo no vas a ir al buen fin? ¿Cómo? Ya todo el año hay ventas. Es la venta prenavideña, la venta navideña, la venta postnavideña. Venga por lo que nos sobró, apúrese porque ahí viene la nueva venta y es todo el año.
Hay una compra sistemática, pero además hay algo bien interesante para el caso mexicano. Esta cultura que hace muchos años salió como novedosa de los famosos meses sin intereses. Que hoy ya resulta que necesitamos meses sin intereses para pagar los meses sin intereses pasados. Claro. Sí, o sea, porque no terminas de pagar lo de...
Lo que compraste hace tres meses o cuatro cuando ya te avisan, lo que compres ahorita puedes pagarlo a partir de tres meses adelante. Y tú dices, y lo que ya pagué, lo que compré hace ocho meses no lo he pagado. Bueno, pues no importa, ahí verás cómo lo pagas. Y entonces también esta economía ficticia que se genera en torno a la venta por crédito en países como México. Crece y crece y que no debemos de olvidar que es la razón principal de la crisis del 2007. Cuando la gente...
Compramos mucho más de lo que realmente podíamos pagar. Y que íbamos a poder. Claro, y que además, sí, porque además tú compras y lo único que empeñas en la tienda es tu promesa de que sí vas a pagar, pero con un IF condicional. Es decir, yo voy a pagarte si y solo si mantenga el empleo, si y solo si no tenga ningún gasto extra.
Sí, no se me enferme un hijo. Claro, es decir, voy a estar en el límite de mis posibilidades. Si algo cambia, yo ya no te pago. Totalmente. Y entonces cuando eso pasa, pues la economía se desploma.
¶ Deuda, Apariencia y el Ciclo de Insatisfacción
Y sabes que también, Lalo, digo, ahorita tú nos dirás, no sé si también sea muy presente para los hombres, pero yo en específico en el caso de las mujeres, siento que además nos han vendido esta idea desde chiquitas. Como si nosotros no naciéramos ya perfectas, ¿no? Y siempre hay cosas que tienes que comprar y hacer para verte mejor, para ser más perfecta. Entonces, físicamente necesitas...
Clóset, maquillaje, más el pelo y la depilación y el color y las uñas y como que cada vez hay más y la ceja y la pestaña y el microblading y la depilación y el láser y... Por mi vida es que si hacemos una lista, o sea, a veces hasta mi novio me dice que jamás quisiera ser mujer, pero es que parece ser una lista infinita.
Y al final nunca acabas satisfecha, porque es lo mismo que decíamos, no importa cuánto compres, nunca te alcanza. Aquí es, no importa cuánto te eches encima, al parecer nunca estás feliz contigo misma. Entonces, es una industria billonaria que nos hace creer que todo el tiempo... necesitamos algo de afuera porque lo que nosotros...
Tenemos no está bien. Y a veces es hasta en el closet, closets de esos que caminas y que es un closet para zapatos y otro para abrigos y los acomodan por color y lo que tú quieras, pero aún así no tienen que ponerse el fin de semana. ¿Me explico? Nunca, es como un nunca acaba. Claro, porque aquí, pues al menos habría dos reflexiones. La primera, con respecto a lo que mencionabas primero de las mujeres.
que no es solo para mujeres, también para hombres, pues pareciera que las o los que tienen se lo quieren quitar y los que no tienen se lo quieren poner. Y entonces siempre nos falta... O no sobra. Y el que tiene mucha porque tiene mucho y el que tiene poco porque tiene poco. Y por otro lado, el asunto de la ropa y de que ya no tengo que ponerme, pues también tiene que ver con una cuestión de mostrar siempre esta cara diferente, nueva.
a la sociedad. Sí, como pecado repetir la misma... ¿Cómo es posible que a los 15 años de Juanita lleve el mismo vestido o la misma corbata que a la boda de Perenganito? Otra vez regresamos a este asunto. Si quiero pertenecer. Si quiero subsistir, si quiero formar parte de este grupo estandarizado, una estandarización es esta. No repites el vestido, no repites el zapato. O sea, cuando hablamos de estandarización no necesariamente tiene que ver con...
comprar lo mismo, ver el mismo cine, ver el mundo de la misma manera. No, estandarización en las prácticas. Y una práctica estandarizada es que si tú te vas a graduar, Pues es el vestido del desayuno, es el vestido cuando te entregan el diploma, es el vestido de la graduación, es el vestido de la comida con los abuelos, es porque así van a estar entre comillas todos y todas. Pero te das cuenta que en otros espacios, por cuestiones de recursos, yo estoy convencido que es por eso, no se da.
Pero si se pudiera, se daba. Sí, porque aún con lo que tienen tampoco es suficiente. Quien más tenga y quien menos tenga, da igual. Y la gente que dice, bueno, es que yo voy a llevar la misma corbata, bueno. Y si le preguntan, o sea, si paráramos la historia, ¿no? El tiempo. Oye, ¿y si tuvieras para comprar otra corbata? Ah, pues la compró. O sea, no llevo la misma. Sí. O sea, esa parte también es bien importante cuando hablamos de la estandarización. No tiene que ver...
con un asunto de consumir lo mismo, sino un asunto por consumir. La estandarización tiene que ver más con prácticas y discursos similares. Más que con decir, entonces toda la gente compra hamburguesas en esta marca o en aquella, no, sino que la gente consume en ciertas épocas del año. Y además se enciman las épocas de venta. Es decir, estamos en agosto y ya empieza a haber árboles de Navidad.
En las tiendas. Me causa ansiedad. Ya hoy en México, por ejemplo, tenemos encimados. Árboles de Navidad. El mes patrio, el Día de Muertos y el Halloween. Está todo así. Y bueno, ya ahorita, o sea, yo estoy seguro que ya en algunos lugares, en cuanto salga el pan de muerto, empiezan a aparecer las roscas de reyes. ¡Ay, no, no!
Y te mueves tantito y vienen los huevos de Pascua. Sí, o sea, ya la Pascua es como a principios de diciembre. Sí, te duermes cinco minutos y ya te llegó el 14 de febrero porque ya está aquí. Claro, así es. Entonces, bueno, pues todo esto es a lo que me refiero, a esta estandarización. Y no es solamente aquí. Si tú vas a una tienda en Estados Unidos... Es peor. Yo lo viví todo. Ya, ya está. Ya está el viernes negro y está al día siguiente, pues ya la Navidad, ¿no?
¶ Minimalismo como Herramienta de Conciencia
¿Sabes qué? Yo quería platicar de la parte como que física de todo esto, lo que acumulas. Hay un documental, empezó como un documental de una filosofía que se llama The Minimalist. ¿Qué es el minimalismo? Existió en el arte, en las casas y todo, pero ahora estos dos tipos se lo trajeron como a la práctica de ser y de estar y de vivir y convivir.
Y yo vi el documental y para mí fue traumante. Número uno es todo lo que a mí me gustaría hacer, que no soy, pero me gustaría hacer. Y lo que ellos hacen es minimaliza todo lo que eres, pero todo. Todo, todo, todo. Y ellos también tienen un podcast y en el podcast hacen un reto de los 30 días. Entonces lo que pasa con el reto de los 30 días es primer día tira una cosa.
Trata todo de reciclarlo, de donarlo, de sacarlo. Pero que esa cosa, una cosa ya no te pertenezca. Segundo día 2. Día 19, 19 cosas. Día 20, 20 cosas. Día 21, 21 cosas. Bueno, yo hice el reto muy, y Lety está consciente, muy comprometida. Al día 23, yo ya sacaba, contaba cuántos cubiertos tenía. Porque yo ya no tenía 23 cosas que quería tirar. Entonces, empiezas a desprenderte.
de millones y millones de cosas que no tienes y ellos dicen, vas a ver qué ligero te sientes, qué ligero vas si vienes, no necesitas, está más difícil vestirte si tienes 14 colores. Comprímete a ocho colores. ¿Cuánto puedes hacer con ocho colores? Y yo lo he tratado de aplicar muchísimo y es de que ¡guau! Pero todo, ellos hablan mucho de los recuerdos. Dicen que la mayor mierda que puedes acumular son los recuerdos. Desde todas las fotos tuyas de chiquitos, ellos dicen ¡sí, qué lindas!
tus fotos impresas no, no, no escanea todo quédate con tus 15 fotos favoritas de chiquitas todo lo demás lo vas a tener para volver a imprimir si lo necesitas Y tira esas cajas. Y tira todos esos recuerdos y todo. Y para mí, todo. Dicen que simplifiques el café, que por qué necesitas caramelo en el café, que no lo mezcles y todo. Para mí físicamente hacer este reto una vez al año y muchas de sus prácticas que ellas dicen me he sentido más ligera físicamente.
¶ El Costo Oculto del Consumo Excesivo
cómo vives en tus espacios, cuántas cosas tienes. O sea, siento que también el otro lado del consumismo es vivir abotagado de cosas. Sí, pero también hay otra parte que creo que no podemos... Dejar de lado, que tiene que ver con toda la parte económica, la actividad económica que genera el que podemos consumir y el empleo que genera.
Y el bienestar que genera también para mucha gente, es decir, tampoco podemos terminar en una reducción de consumir muy pocas cosas, porque esto desde luego tiene... Otro impacto negativo a mucha gente que trabaja de producir cosas.
Y que trabaja de, claro, de vender cosas. O sea, aquí me parece que lo adecuado sería, pues, lograr ese equilibrio en el cual, ese balance en el cual pudiéramos consumir, ¿sí? Y que... los avances tecnológicos y el consumo no sea una carrera por acabarnos lo que tenemos entre ellos el planeta y también una carrera
que parece no tener fin porque no terminas, si compras un teléfono nuevo, no terminas de entenderle cuando ya hay otro en el mercado. Y una computadora y un auto. O sea, me parece que sin... que caigamos en un asunto de, bueno, voy a tener un teléfono durante 10 o 15 años, tampoco me parece que es adecuado pues estar cambiándolo cada... Año o no, no sé. Entonces creo que estas corrientes minimalistas sí han venido a meter un poco de otras visiones de consumir y de vivir.
Porque también tiene que ver con eso. Así es. Pero por otro lado, pues también no podemos estar como en el límite de las cosas que necesitamos. No para subsistir. en términos sociales, sino para vivir en términos personales. Claro. Yo aquí me quedo como con dos reflexiones. Una, ahorita que dijiste que te has podido mudar más ligero, yo creo que es en mis mudanzas que he tenido seis en los últimos cuatro años.
es cuando caigo en cuenta la cantidad de porquerías que tengo que definitivamente no necesito. ¿Y sabes dónde es más evidente para mí? En la cocina. Porque yo pienso... Para partir fruta, vegetales o lo que sea, se necesitaría de un cuchillo. Y una tablita. Y una tabla. Pero ahora hay el que... Rebana el aguacate en estrellas, la sandía en cubitos, el aparatito que te parte la cebolla. El espiral del espagueti. El espiral para la calabaza. Entonces, te empiezas sin dar cuenta.
comprar que esas cosas las necesitas, porque qué padre partir tu fruta y tu verdura de 15 maneras y cosas diferentes, y a la hora que te quieres mudar, yo siempre digo, ¿para qué? ¿Qué necesidad tenía? Pero te digo, es como, soy parte, pero también no me gusta, y entonces como que poco a poco me gusta lo que dices de... pensar que podemos llegar a un balance en el que no a partir de mañana voy a dejar de solamente comprar lo que necesito para comer y sobrevivir, pero dejar...
De subirnos a este tren que todo el tiempo nos hace creer que necesitamos tantas cosas que no. Y la otra cosa que ahorita me quedó como que se me regresó es cuando dijiste que tiene que pasar. para que una camisa que tú compras en una tienda cueste 100 pesos. Y yo me pongo a pensar, como tú dices, ¿cuánto le van a pagar al que la hizo? Porque ya se pagó... La mercadotecnia de esa tienda, los impuestos para entrar al país, el transporte desde Asia hasta América.
La maquila, lo que gana el maquilador. El diseño. El diseño, el color, la tela. ¿Cuánto le va a quedar a la persona que en la fábrica hizo eso? Y dos. Aquí alguien tiene que pagar para que esa prenda cueste 100 pesos y en este caso es el planeta. Y yo no lo sabía hasta que hice mi reto de 30 días verde.
Pero la segunda industria que más contamina a nivel mundial, más que los autos, que los aviones, que los popotes que tanto nos preocupan, que las bolsas de plástico, es la industria textil. Para que nosotros cada mes estemos comprando... una prenda diferente, cambiando closet y yendo y viniendo, el planeta gasta agua, recursos, ríos, algodón, o sea, lo que tú quieras. Sí, ahorita que mencionabas esto primero de la mudanza.
cuando limpio escombro en la casa y empiezan las discusiones de si se guarda o no la reflexión siempre o la pregunta que se contesta siempre es Build the perfect holiday meal at Whole Foods Market. From traditional holiday must-haves to creative twists. Everything must pass their strict ingredient standards. Grab sales on their impressive centerpiece mains with no antibiotics ever. Aim to please with limited time desserts like chocolate bourbon pecan pie.
and ring in 2026 with sales on quality seafood shop for your celebration at Whole Foods Market with so many ways to save terms apply no Aquí no pertenece. ¿Te lo llevarías? No, yo ya no cargo con el bueno. El otro asunto de la industria textil, sí, y no solamente contamina al planeta. sino que es una de las industrias donde asistimos a los niveles de explotación laboral más grandes que podamos imaginar.
Son jornadas a veces de más de 12 horas sentadas, hombres y mujeres, frente a máquinas para producir prendas que salgan al mercado costando pues nada. ¿Por qué? Pues porque en lo que menos se invierte es en el salario de las personas que hacen estas preguntas. O sea, más allá, que no es una cosa menor la contaminación del planeta, la destrucción de la mano de obra.
que tienen metidas produciendo ropa en el mundo es verdaderamente alta. No, y para mí, o sea, lo que dices, si estudias, porque hay muchísima información, te dejas de atrever tan fácilmente a comprar. O sea, a mí me ha pasado eso. Kelly, una amiga mía, me decía, es que vivamos a Colombia y necesitamos comprar no sé qué. Iba a ir y me dice Kelly, no me puedo atrever ya después de dos documentales que vi. O sea...
Le puse, como dice siempre Leti, nombre y apellido a la cara. Normalmente son muchísimos niños en fuerza laboral en países donde no han tenido la oportunidad de estudiar y lo que hacen es estar en fábricas. Sin ventilación. Sin millones de cosas. Y te dejas de atrever. Porque como tú dices. Se tiene que consumir. Lo entiendo. Pero hay que consumir de una forma. Mucho más consciente. Ya ahora.
tienes que, o sea, ya no hay razón para no, o sea, mi mamá no sabía estas cosas, mi mamá no tenía la información, yo, en mi celular de hace un año, Tengo la información. Ya no se vale no saber de dónde proviene lo que estás comprando. Y no se vale no hacer nada. Si sabes.
¶ Manejo de Residuos y Consumo Responsable
Es el pecado fuertísimo. De dónde viene lo que estás comprando. Y saben también con que me quedé ahorita que estábamos hablando de los celulares que vas cambiando o tú que decías, por ejemplo, de este reto minimalista en el que vas deshaciéndote de cosas. Por más que quieras donar y todo, hay muchas cosas que acaban en la basura, ¿no? En el mar, la mayoría en el mar. El regalito de primera comunión, del llaverito, de no sé qué, y todas esas cosas a las que te vas deshaciendo.
y yo nunca había hecho el ejercicio hasta que me empecé a informar y ver documentales, piensa en este momento tú que nos escuchas qué pasa con todas esas cosas que ya no necesitas y de las que te deshaces. ¿A dónde crees que van a parar? ¿Cuántos celulares has tenido en los últimos 10 o 15 años y dónde están? Esos no se pueden reciclar.
¿Dónde está toda esa porquería? ¿A dónde se han ido todos los regalitos, la basura, todas esas cosas? A veces nos da paz consumir plástico ese que dice que se recicla o cosas. En realidad, creo que es un 10% al final del día el que en realidad se termina reciclando. Y los popotes, es que este popote es de plástico compostable. Sí, pero este tipo de plástico compostable literalmente tarda...
20 años, plástico normal, 100. A lo mejor no tardan los 150 años, pero igual va a tardar 20 años. A lo que voy es, no nada más es desastre de todo lo que ahora tienes. Cuando tú te deshaces, esas cosas tienen que ir a parar a algún lado. Entonces el ejercicio sería mejor antes de comprarla o antes de aceptarla o recibir el flyer que te dan en la calle o cualquier cosa. Desde ahí para.
O sea, no te esperes a que ya te tengas que deshacer de las cosas, me explico. Sí, y eso también nos lleva a esto que comentábamos al inicio, es decir, si en un evento como una boda, un bautizo, una primera comunión, la familia... No da ese recuerdito. Oye, ¿ya viste? No nos dieron nada. Sí, o en la boda. No hay recuerdito, no hay centros de mesa. O si en la boda no mandaste la invitación impresa, o si, por ejemplo, ahora de lo que Ashley y yo...
No quiero decir nos burlamos mucho porque no es la palabra, pero no podemos creerlo. Es que ahora ya se puso de moda que cuando una pareja está embarazada. No lo tolero. Leti está siendo muy prudente. Yo no lo tolero. Y va a descubrir el sexo del bebé. Ahora hacen todo un ritual alrededor. Y compran estos globos gigantes llenos de papel, plástico y puras cosas. O estos, ¿cómo se llama? Humo que es fatal. Fuegos artificiales y cosas que es nada más, más desperdicio, más plástico, más consumo.
Nada más para decir si es niño o niña, hazte un pastelito, Rosita, cocínate algo rico o abre un papelito, o sea, no hay necesidad de tanta faramalla. Pero bueno, esa es una de las cosas, pero sí creo que tenemos que hacer conciencia de a dónde paran todos nuestros desperdicios. Claro, sí, en algún momento el planeta no solamente no va a tener capacidad de producir. si no va a tener capacidad de almacenar todo lo que produce. Así es. Bueno, llegamos a la parte que nunca me gusta.
¶ Reflexiones Finales sobre Ser y Tener
Pero, Lalo, ha sido una gozadera compartir contigo. No, hombre, al contrario. Muy agradable la plática. Gracias por venir. Muchísimas gracias por acompañarnos. Yo un poco, ahorita cada uno dirá con la reflexión que se queda, yo un poco me quedo con la responsabilidad responsabilidad que está en mí y en cada uno de los que escuchamos esto.
de tener un consumo responsable, de pensar en un desarrollo sostenible y de entender que nuestras decisiones diarias sí importan y importan mucho. Cada una de las marcas que consumes... Tú puedes saber en este momento, googleando en dos segundos, si prueban en animales, si los materiales que usan son responsables con el planeta, si están explotando a sus trabajadores en otra parte del mundo o por el contrario son más responsables.
O sea, creo que todas esas cosas sí están en nuestras manos. Dejemos de echarle la culpa a las grandes compañías, al sistema, a todo, porque parte importante de lo que está pasando somos cada uno de nosotros. Y la segunda cosa con la que me quedo es... Hacer conciencia que si no somos felices aquí ahorita con lo que tenemos, tampoco vamos a ser felices con un nuevo closet, con la casa más grande, con la nueva bolsa, con el celular XSW21.
O sea, todas esas cosas son necesidades creadas y si no somos capaces de estar satisfechos con lo que somos aquí y ahora y con lo que tenemos aquí y ahora, tampoco cuando compremos todas esas cosas que creemos que nos van a hacer felices. Claro. Pues a mí me parece que para completar las reflexiones que mencionas es que pues seamos conscientes de que una parte, una parte.
de lo que somos se debe a lo que compramos, a lo que adquirimos, una parte de lo que somos. Y en ese sentido, si somos conscientes de esto que les estoy mencionando, pues necesariamente tendremos conciencia al momento de comprar y de consumir. ¿Por qué? Pues porque lo que compra una persona también habla de esa persona. Y si yo soy consciente de ello, pues entonces, así como cuido...
ciertas cosas, ciertas actitudes para que la gente pues me aprecie y me vea de cierta forma, pues también tendría que cuidar mis prácticas de consumo. Yo con lo que me quedo es con... La responsabilidad del impacto que tiene cada compra que hacemos. O sea, para mí es no nomás del planeta, pero también laboralmente alguien. el impacto que tiene en mi vida, en mi espacio, cómo me muevo, todo, y poder estar conscientes de esto, porque como decías, Lalo, si sabes, no se vale no hacer nada.
Entonces me quedo como con tener que estar todo el tiempo más y más y más consciente de todo lo que consumimos. Muchísimas gracias a todos por escucharnos. Ha sido un súper placer. Era un tema que Letty y yo le teníamos muchísimas ganas. Nos vemos el próximo martes. Hasta luego. Gracias. This holiday season connection with the kids we love is the best gift of all.
Right now, kids on average are spending between five to nine hours a day on screens, and studies link heavy use to rising anxiety and depression, with social media being at the center of it all. That's why Gab makes Kids Safe phones and watches. No internet, no social media, just the right features for their age. With Gab's Tech and Steps approach, kids get the right tech at the right time.
So if a phone is on your child's wishlist, make it a Gab, the gift of safe connection. For an exclusive holiday offer, visit gab.com slash getgab and use code getgab. That's G-A-B-B dot com slash get gab. Gab. Tech in steps. Independence for them. Peace of mind for you. Build the perfect holiday meal at Whole Foods Market.
From traditional holiday must-haves to creative twists, everything must pass their strict ingredient standards. Grab sales on their impressive centerpiece mains with no antibiotics ever. Aim to please with limited-time desserts. like chocolate bourbon pecan pie, and ring in 2026 with sales on quality seafood. Shop for your celebration at Whole Foods Market with so many ways to save. Terms apply. The other night I was hosting a little holiday get-together.
And honestly, Omaha Steaks saved me. I pulled out these USDA-certified tender steaks I'd been gifted, perfectly aged and hand-cut, and everyone thought I'd suddenly become a pro chef. The convenience and the quality are unreal. And now I'm gifting Omaha Steaks myself because you know exactly what you're giving. Premium proteins, elegant sides, and decadent desserts. Save big on gourmet gifts and more holiday favorites with Omaha Steaks. Visit OmahaSteaks.com.
And for an extra $35 off, use code HOLIDAY at checkout. Terms apply. See site for details. That's omahasteaks.com promo code HOLIDAY.
