Las noticias malas viajan más rápido que las buenas. Las peores no solo llegan rápido, te agarran desprevenido. La muerte de un ser querido. O a veces ni tan querido. Vamos, puede ser de una persona que tal vez no la habías visto hace mucho. O no estuvo en tu mente durante todo el día. O en toda la semana. O bueno, ni siquiera la conoces pero sabes que hizo feliz a otra. No importa el nivel de cercanía, la muerte de cualquiera es dolorosa.
Dolorosa e incómoda. La gente no quiere pensar en la muerte, mucho menos de otras personas, porque en el fondo sabe que está pensando en la suya. No podemos evitarlo. Nuestro instinto nos obliga a querer saber cómo murió. Y no por morbo, sino porque por dentro queremos evitar que no nos pase lo mismo.
Nos preocupa el dolor. Nos preocupa el saber que tienes el tiempo contado. Nos preocupa saber que después de muerto, igual y en unos años, hacen otra película de Star Wars chida y no vamos a estar para eso. Igual nos preocupa lo que vivirán nuestros seres queridos cuando nos temo, como un ejercicio del ego. Pero existe. Y luego están las palabras de la gente. Frases que escuchas tanto que comienzan a perder el sentido. Lo siento mucho. Está en un mejor lugar. Nos volveremos a encontrar.
No estés triste. Recuérdala con alegría. Te compro la tacoma de tu viejo. Tío, este no es el momento. A todos nos ha marcado una muerte. Nos ha hecho reflexionar y querer regresar el tiempo para recordar a esa persona lo mucho que nos importa. Noches en vela, lugares y situaciones que nos recuerdan su presencia.
Momentos que aunque lo decíamos con todas las fuerzas, no volverán a pasar. Pero hey, te estoy haciendo pensar en esa persona. Y eso, desde el más allá, el que tú quieras, te lo está agradeciendo. Que nunca se apague esa luz. ¿A poco ya vamos a necesitar un clínix? Se dice y no pasa nada. Ok, vamos a tocar un tema que... ¿Cómo explicarlo? Quiero que sea desde un punto de vista un poco más hacia la lógica y un poco más hacia un acto natural.
A pesar de que van a salir a flor de piel muchos momentos, muchas personas que se han ido, que no nos vemos cerca. Sí, tampoco llegar porque me cagan los de... El funeral es un momento también de tener, de felicidad. No te preocupes. Chingas a tu madre. El funeral quiero que todos hagan fiesta. Claro que no. No quieres eso. Quieres a la señora meada y llorando. Claro. Yo voy a ver en mi funeral el que más llore gana. Medidor de gota de... Me da la lágrima así. Claro, güey. Sí, sí.
Sí, a ver te entiendo. ¿Hacia dónde quieres llegar ese... Vato, va a pasar? ¿Sabes cómo? O sea, el tema es... Creo que de las primeras cosas que quisiera hablar es de... Es inevitable. Ojo en lo inevitable. ¿Sabes cómo? O sea, creo que el tema es... Cuando sabes que te va a doler a ti, por eso no quieres que pase. Por ti. Porque la otra persona que no está ya no está. Claro. Le vale, verga. O sea, digo, que está en el cielo, que está... No importa. Lo que se queda es eso, güey.
Y yo tengo una receta bien chida para él eso, pero ya te la digo. Creo que más bien le tenemos miedo... Que no digamos de hablar del tema, güey. De estar cerca de él. Porque hay una cosa bien chinguana que me decía un compadre hace mucho. Es... La experiencia humana duele. No es lo mismo rescatar unos perritos del albergue que rescatar un drogadicto de la rija, güey. No es lo... ¿Por qué? Porque la experiencia humana es espejo, güey.
Y entonces es bien diferente el ir a un asilo de atención y cuidar viejitos, güey. Ah, hoy bañé 15 perritos. Sí me ríen. Y cuándo fue la última vez que se vistó toda tu abuelita. Ahorita solo la cabrana. ¿Por qué, güey? Porque eso cala, güey. Eso transmuta en dolor, güey. Y creo que el tema, como eso de la muerte, bueno el tema que queremos tratar hoy que es el duelo, güey. Tiene una cosa ineludible que es... Tiene que doler. ¿Cuál fue tu primera experiencia con la muerte que recuerdas?
Con la muerte... No creo que cerca, güey. La verdad nunca fui en funeral de chiquito. No se me murió ni un compa. Creo que fue... Y fue más gacho, güey. Porque como que fue en una época en donde no pensábamos que fuera a pasar. Que fue en la uni. Y se accidentó nuestra amiga en la carretera. Y pasó bien cabrón porque la acabamos de ver y todo. Y digo, esto es muy común. Y la acabamos de ver y así. Pero janguíamos el sábado, ¿no?
Y estuve bien cabrón porque... Digo, a ver, se había muerto. Se me metió en ruedas. Pero esto... Lo habías dos veces. Y lo viste peor las dos veces. Claro. Y esto de mi amiga fue bien cañón porque fue un... Una pinche descarga eléctrica en el grupo de amigos. Porque no solo era amiga, era de las chidas. O sea, de las que unía la banda. No sé qué. Y yo me acuerdo que he tenido una fascinación con la muerte desde chiquillo. No que me fascine la muerte, sino como que digo, güey.
Es una situación bien inusual del corazón. Y me gusta experimentarla y tenerla. ¿Sabes cómo? Porque digo de güey, no me voy a volver a sentir así de triste en un buen rato. No voy a volver a pensar en esta persona en un buen rato con esta intensidad. Por lo general me la quiero dar. Y entendí en esa lección, cuando se fue Marisol, que eso es justo lo que se tiene que hacer. Beberte todo el pinche dolor de una güey. Porque es la única manera en la que va a cicatrizar.
Él estuvo bien cabrón porque... A ver, llorábamos un berro y se nos hacía injusta la vida y le... O lo que quieras. Pero a la vez, cuando nos juntábamos los compas, nos empezamos bien cabrón. O sea, era un pinche de risa. Y no era como de... Ah, la recuerdan que bella era. No, no, no. O sea, nos juntábamos a cotorrear en función de eso, de lo que pasó. Pero a mí lo que me funcionó, lo que me dejó eso, güey, es... Una cosa en cañón, lo que yo no entendía, es cómo la gente un poquito lo ve.
A la gente que se va a morir. Mi amiga era blogger y dos días antes de que pasara ese accidente en la carretera, puso un post donde nos agradecía a todos y a cada uno, güey. A la fecha está, güey. Y yo cada año me invito a la página y le pongo un coment. Está bien cabrón porque, o sea, porque era honrar la vida, no es como... Sino como que empezó así. Ay, el chummi que es bien buen pedo y... Así toda la bola, güey.
Y me acordaron las frases que decía porque estaban en la universidad, estando hablando letras españolas, y ponía que su sueño, nos decía siempre, su sueño era hacer escritorio y vivir en la condesa. Y pasaron 10, 15 años. Y mi último coment en ese post es de Marisol. Soy escritorio y vivo en la condesa. Güey, qué bonito. Me hubiera encantado tenerte de vecina.
Es bien padre porque ahorita vamos a una cosa que no solía platicarte de la impermanencia, pero creo que esa fue mi primera experiencia con la muerte. Me pasó una muy parecida. Mi primera experiencia con la muerte es muy, muy parecida porque ya estaba en la prepa y también fallece un compañero, Emmanuel fallece igual, de un accidente en carretera. Era el clásico... Era muy común que la gente se iba a festejar en Medida, se iban a festejar a Cancún.
Y pasó lo que sea, está tres horas, agarra el coche, vamos a la peda. Y regresamos. Eran muy, muy jóvenes. En ese momento, obviamente estaba la molestia de cómo se atreven porque hicieron eso, o sea, qué imprudencia. Pero... Tienes 19 años. Tienes 19 años. Eres un pendejo. Sí, claro. Y... Nadie quería que pasara. Claro, claro. No fue como que... ¡Ajá, van a saber! ¿Qué se siente? Al contrario, fue muy doloroso. Por lo mismo, Emmanuel, eran personas que eran cercanas a mí en la prepa. Y...
Era el clásico que se llevaba con todos. No era como el compa de todos, pero todos sabían que... Como que era muy ingenioso. Y... Sí lo sentí cuando estábamos en clase. Al principio fue un... ¡Uy, no está! ¡Chijo, güey! ¡No está! Acá yo ya hubiera tirado un chiste y él ya me había respondido al chiste. Ya hubiera tirado... ¿Sabes? Como que ese tipo de cosas... Que te cambien tu día a día. Que te cambien tu momento. Que... Nada más que te queda el... Bueno.
Espero haberlo disfrutado y espero que hayan entendido de que... Siempre fue mi brother. Y... Y se haya quedado con esa idea. Sí, claro. Aunque sea en el último momento, es triste. Eh... ¿Papá, si quieres tocar el tema? A ver, antes de tocar el tema. Hay un hondo bien chida. Que es... Lo expliqué solo una vez. Y se me hizo bien chingón. Y se me hace que vale la pena hacerlo aquí. Que es... Cobren dólares. No, no. Que es como afrontarlo, güey. Yo desarrollé una teoría que se llama el perro negro.
Es buenísima. Me encanta que en cada video tienes una teoría de eso. No, no, no. Es que esa es la más buena. No, no, no. ¿Qué chida es esta, güey? Eso. Recordamos que empezamos diciendo que eso es inevitable. Esto es... Va a temblar. En algún momento. Y por lo general, cuando tienes a la abuelita enferma, a tu mamá en el hospital, es de... Está a punto de temblar, idiota. La vida no es... Y entonces resurgió Diosito. Y ha hecho un rayo de milagro anti cáncer. Y vivió. Nel, güey.
Tienes que ser adulto y saber que va a temblar. Tú decides... Son tres pasos. Tú decides dos cosas. O bajas todas las cosas de vidrio. Para que no sea un cajadero en la casa. Porque va a temblar. O te haces pendejo, güey. Y haces como que no va a temblar. Porque Diosito le va a cuidar. Porque... It's fucking cancer, bro. Bajas las cosas de vidrio. Y cuando pasa, no pasa tan grave. Es gravísimo. A ver, es el máximo puñal que me ha enterrado la vida, güey. Te vas a acudir. Te vas a acudir.
No mames. Sí, sí, sí. O sea, un temblor es un temblor por donde lo veas, güey. Tú decides si te pones en el primer piso o se le quita la salida de emergencia. El segundo es cuando sucede. Cuando sucede, hay una cosa cabrona que yo le decía a un compa. Que por Dios es un jefe en el COVID. Le decía, el dolor fuerte. El dolor de verdad. No le... Me cortó mi güey. No se vale, verga. No te sirve. En perspectiva es nada. En perspectiva. El dolor fuerte no se siente como un cuchillo.
Se siente como todo el mundo. Como si todo el mundo estuviera fuera de foco. Se siente como un... Así. Todo el día. Como en desajuste. Y algo no está bien. Te sientes como aturdido. Te te mareas. Te canses. Te sientes así como que el mundo no está pasando, güey. ¿Sabes? Ese es el dolor. Más cabrón. O sea, solo se siente algo que no está en donde debería estar. Y quisieras que estuviera. Ajá. El tema es, ¿eso es lo más cabrón? Y de ahí sigue dos caminos. El perro negro.
Sanar y verlo o no. Esa es la teoría que tengo. La vida es una casa. La vida es como una casa con muchas habitaciones. Cada habitación es una sección de las cosas que te pasan. Una habitación eres tú. Una habitación es el chocho. Otra habitación es máquina. Otra habitación es mis amigos. Mi tiempo libre. Mi vieja. Mi espacio. A la vez que me separe. X. La casa cada vez se hace más grande. Porque tiene muchas personas y muchas situaciones. Un día un cuarto de esa casa es negro.
Y un día en ese cuarto de la casa ya no hay nadie. Y hay un perro negro. Ese cuarto es el cuarto del perro negro. Ahora. Era el cuarto de tu mamá. Era el cuarto de tu hermano. Era el cuarto de tu novia. Era el cuarto de alguien. Ahora es un perro negro. El pedo con eso, güey. Es que el perro negro quiere sangre. Esa es la alimenta. Y te la va a pedir. Y tú decides, güey. Y te hace ir. Te hace llegar y enfrentarte a esa casa. Y entrar al cuarto donde antes estaba tu mamá.
Y decir de, hay un perro negro. Muérdale. Y lloras y la verga. Y te desesperas. Pero le pones la mano así de, vas muérdale. Nada más. La lección aquí. El punto focal es decirle al perro negro. Este es tu cuarto ahora. Quédate aquí. Porque si no vas y no le das sangre. El perro se sale. Y empieza a perfumar toda la pinche casa. Y se vuelve la casa embrujada. Si tú no vas y vas a tu divorcio. Y le dices, güey. Me odio un vergo, güey. Lloras y la verga. El perro, la parte bonita.
Es que cada vez pide menos sangre. Hasta que ya no pide en absoluto. Y esa puerta cerrada. Y no pasa nada. Y todo bien. El tema es que hay gente que no decide. Hacer, enfrentarse a ese perro negro. Y se vuelve la casa embrujada. Y cada interacción que tienes en la vida. Está perfumada por eso. Es esta es mi mejor teoría. Está bien cabrón. Es que no está entendida. Esta es la mejor teoría. Y no me entendi. Ya sé, ya sé. No aplaudo cualquier cosa. Y dígate que cabrón.
Porque yo tuve un compa que tuvo una separación fuerte. Y se había recordado su chava. Hasta cuando salía con otras morras. Y dije, güey. No pasa nada. Es que el perro. Cuando no atiendes la herida. Se vuelve un fantasma. Y esa es la diferencia entre un fantasma. Y un retrato en la chimenea. Si yo hablo a mi mamá. Lo hablo sin llorar. ¿Por qué? Porque ya la trabajé. Y es lo más chido que tengo en mi casa. Si quieres hablar a mi jefa. De su muerte es como. Dude. She died like a champion.
Y mira aquí la podemos ver. Si no lo hubiera trabajado. Mi mamá está en medio de nosotros dos. Detrás de cada logro mío. Detrás de cada desamor. Detrás de cada amor. Cuando me case. Voy a decir. Mi mamá le va a dar el catarro. Está de aquí. Oye, no. Claro que sí. Ya no está. La tercera. El tercer paso de esta teoría del perro negro. No está. Pero está en todas partes al mismo tiempo. La teoría de la impermanencia. Sí, sí, sí. La banca de Manuel. Siempre está. Sí. La banca donde estuvo Manuel.
Tenía Manuel tantito. Sí, sí, sí. El tema le decía mi tía Blanqui. Es un día. Es. La impermanencia. Mi teoría de la impermanencia es la siguiente. Este café que me lo tomes. Y me muero mañana. Va a seguir. El Yeti. Incluso con el líquido que tengo. Va a seguir mi compu. Va a seguir mis zapatos. Va a seguir. Va a seguir. Va a seguir. El podcast. No más yo no estoy. La única cosa que pasa cuando te mueres. Es que no te va a correr el teléfono. Pero todo lo demás está.
Entonces la caja de los recuerdos de qué bonito. Te vuelves tú. Hay un disco de Led Zeppelin. Ah. Qué bonito. Ah. Ay, hijo de tu madre. Es eso. O sea, y te vuelves es. Cuando tienes una muerte cabrona. Las lecciones que te da. Las cosas que dijo. Lo cotorreo que era que estar con Manuel en la banca. Te lo pones tú. Y entonces se vuelve que lo que le dice mi compa, como polvo de estrellas y te lo pones. Y es una armadura. O sea, ya está en todo lo que haces.
Es la parte chida porque está ahí no está. Porque si lo sientes, a mí me va chingón. No tengo dudas, wey. Sabes cómo? Y lo veo desde wey. Este wey mete todas. Por qué? Porque sombris taking care of me. Ya sabes? Hay indies que les hablen que no estoy casi seguro que se llama presencia. Estamos ahí, me acuerdo, si esa presencia. Y son muchas fotografías y hay un objeto en todas. Es el mismo objeto. Entonces son como una familia desayunando y lo están como caminando. Y en todas está ese objeto.
Y me acuerdo que una vez le pregunté a mi papá por qué estaba ese objeto y me dijo no, esa no es la pregunta. La pregunta es por qué no lo están viendo. Y me decía. Saben que está allá. Nada más deciden no verlo. Es un lugar, es un objeto que todos saben que está allá. Nada más no deciden no tocar el tema, deciden no hablarlo. Y es el mismo caso de la muerte, por se llama presencia, porque es un libro de la muerte. Y es lo que tú estás practicando.
El sabes que está allá, sabes que está impermeando en todos lados, pero tienes que seguir tu vida, tienes que seguir adelante, tienes que actuar y mover las cosas, si no, vas a estar todo el tiempo volteando a ver a ese objeto y ya no estás viviendo tu vida. Y pues es muy fácil decirlo, sabes? Digo, en tu caso ahora es muy fácil decirlo y lo chido es la segunda teoría que te quiero exponer se llama La noche en la jungla. Bueno, es un compás en el que murió su papá y estaba desconsolado.
Y es bien difícil hablarlo con alguien que no lo ha pasado. Me la acerqué, le serví un whisky y le dije, güey, quieres hablar? Me dice sí, sientes de la verga, digo, es de la verga. Es que siento que todos los días es peor que el otro. Sí, está cabrón eso justo. Y mi mamá no mames me echa la culpa de la verga. Yo sí, justo eso. En un punto se para y me dice gracias, güey. Ligo, por? Eres el único pendejo que no me estáis haciendo. Todo va a salir bien. La chica.
Ah, no, papito, no es el comal, o sea, no te voy a decir que no. A ver, no se murió el pinche la cucaracha, güey, se murió algo muy importante. El tema, ligo la parte cabrona. Y lo que quiero platicar ahorita le decía mi compa es esta es tu noche en la jungla y no te puedo ayudar. La tienes que pasar solo. Ester es tu mogli en la liana colgado y está lloviendo y no hay nadie. Aquí estoy yo del otro lado, porque ya la pasé. Entonces que también la tengo que pasar solo. That's the test.
Sí, nadie puede pasar a ese momento. Nadie puede. Y el tema es que tienes que estar acá. Está lloviendo y güey, así está de la verga. Pero te aseguro que va a dejar llover. Mañana amanece, mañana amanece y pasa. Y lo que va a suceder es que se les el mismo niño, pero ahora está seco todo y tienes un diente, un cuchillo entre los dientes. Ve y casa algo para comer. Eso es lo primero. Digo, el pedo es que lo único que te puedo decir es que esto está pasando.
No te puedo ayudar, no puedo compaginarme contigo en tu dolor. No puedo. Aunque lo entienda, aunque lo he vivido yo hace 10 años antes que tú tienes que pasarlo solo. Pero es lo más chido, porque una vez que lo pasas, es lo que le decía Jordi un día. Te sientes invencible. Porque ya te pasó lo más cabrón. Yo le decía a Jordi de que es que el gta de internet me va a ir. Y ya la vida me puso una puta daga hasta lo más profundo del ser, wey.
Que me insulte, hablo, que me quiten HBO, que me digan vendió los charos y me pela la verga. Porque yo pasé mi noche en la jungla, no se la deseo a nadie, porque está en culera. Pero va a pasar a todos, a todos sin excepción. Y es una cosa bien chingona, wey, porque te dice y lo que me enseña un chingo eso es de wey, que tal que de eso se trata? Como platicamos en el primer episodio que la bici se trata de caerse, que tal que la vida se trata de ver gente morirse?
O sea, y que de verdad es como de wey, te metes en perspectiva y decís de wey, que estoy haciendo para morirme mañana? Y decirle al wey que tengo enfrente, wey, no te apures, wey, la pasé cabrón. O sea, yo en este punto te lo juro, si me pasa algo, es de dude, el wey que tengo enfrente es de dude, me la pasé chingón, wey, ajá, it was fine.
Entonces hay gente que no lo pasa, hay gente que no tiene eso, wey, porque como que entiendes que esta madre está para disfrutarse bien cabrón, yo he dicho que es el que tiene que ser un poco más dominoso, es eso, wey. Todo lo que si tú pudieras relatar tu vida, wey, sería todos los clamatos que te chingaste, wey, toda vez que fuimos de party, wey, la vez que me llevaste a vomitar, wey, los besos que te hice con las morritas, wey.
O sea, todas las cosas que no hacían sentido y que te pasaron, de eso es otra la vida. Y no sé si lo creas en lo que quieras, madre de verga. Lo que tú quieras. Regresar o ir a algún lugar con la fuerza, con el dios o así, decirle de wey, estuve bien, la verdad, 10 de 10. La pasé con madre. Si existe la alcanación, amén. Sí, ahora vas a ser Fernández Noroña, así que siguen. Perfecto. Oye, me pasó que a mí hubo un suceso que realmente a mí me marcó, me marcó muy cabrón.
A mí digo, afortunadamente, mis papás siguen vivos, mis hermanos también. La muerte, la primera muerte que tuve que confronté, además de la de mi amigo, fue de mi abuelo, mi abuelo, Quiles. La Quiles. El mejor controlador de México. Fue hace ya 14 años más o menos. Y fue la primera vez que analicé ya el hecho de la muerte en sí, porque yo dije, ah, es la muerte. Sí. Gente grande, les pasa. Hasta que pasa, ¿sabes?
Porque yo que ahora siempre tuve una muy buena relación y él todo el tiempo me estaba dando como consejos y ideas y en su momento como que no las aprecié hasta que con el tiempo me era como ah, esto me dice mi abuelo, como que me voy hacia allá, ¿sabes? Y algo que decidí hacer a partir de ese momento es disfrutar la mortalidad. El ser mortales, el hecho de que podamos morir, eso no solamente nos hace humanos, nos hace querer mejorar.
Si tú tuvieras la vida resuelta de voy a ser inmortal, estaríamos todo el tiempo haciendo cosas de verga. Peor, peor aún porque es como no hay consecuencias, todo tiene consecuencias. Esto es un estrateguito de la vida, decéndonos, hay consecuencias. Si la cagas, si no volteas a ver en el semáforo, si no pones atención con las cosas, te va mal. A veces no, hay veces que nada más ya no despertaste ya.
Y esto hizo que cambiara mucho mi perspectiva, porque era yo, me sentía una persona muy apática, muy negativa, fue donde empecé a cambiar muchos de chip hace años. Oye, pero qué cabrón, pero que te rompa, es de... Si eres una persona apática y negativa, la experiencia más negativa te hizo cambiar la perspectiva. Sí, claro. O sea, de güey, o sea... Es muy fácil. Aquí te metió un cachatadón. Claro, hasta allá, hasta allá. Sí, pero te me decías de güey, chamaco pendejo, o sea...
Sabes, como así, mi sobrino, mi nieto estaba triste, ese güey, caíse la guerra. No, no era tanto de tristeza. No, no sobrevivió como nada. Era más bien un nada era suficiente, nada suficiente, que era más, que era más. Es como, estás tan obsesionado de querer hacer más cosas, que no estás disfrutándola, que no estás pasándola bien, no estás en el hoy. Y él me enseñó a estar en el hoy. Y eso fue el, OK, ya tengo, ya sé qué pasa si no presto atención en el hoy. ¿Sabes?
Hay que prestanción en decirle a la gente que quieres, decirle a la gente que quieres, que la quieres. Eso tal vez para hombres, especialmente nos cuesta más trabajo. No, no, nos cuesta un mundo, güey. Porque no es muy acostumbrado a hacer de que, ah, sí, le metí dos vergazos significa que lo quiero. No, pérame, güey. O sea, es como que, sí, como que lo insulté, le dije estúpido. No, a veces...
Ah, yo le he dicho un video en el programa, me dice, güey, tú quieres ayudar a tu mejor amigo, dile lo mucho que te importe, lo especial que es para ti, güey. Sí. Ni va a poder procesarlo. No puede procesarlo. Es casi el 404 del hombre, güey. ¿Sabes cómo? O sea, por eso cuando las bodas nos ponemos pedos, casi nos besamos, güey. Sí, es que yo te quiero mucho. Sí, o sea, nomás es un chingo de sentimiento volcado. Lo estás excusando con, ah, estaba pedo. Ah, estaba pedo.
No, eras tú, eras tú diciendo lo que realmente estaba pasando. Algo que dices bien cabrón de... Y se me hace bien rudo el tema de la... Sí, que el... ¿Cómo te despertó este pedo de Don Aquiles, güey? O sea, para tener una consistencia del hoy y de ser quién eras, güey. A mí me pasó con este pedo de mi jefa y todo un tema de honra. Porque cuando tienes buenas papás, o sea, con tu hija, una mamá extraordinaria, es de güey, todas las lecciones se vuelven la bandera, ¿sabes?
O sea, entre tu bandera personal y es como de güey, es lo que vas a hacer a partir de hoy, o sea, I'll make you feel proud. Ah, es muy importante. Eso es mi onda con mi jefa, o sea, es de güey, voy a hacer que te sientas orgullosa. Porque pues yo creo en Dios y te creo que me está viendo lo que quieras, güey, pero es de... Por lo que te quieras. ¿Cómo es orgullosa? De lo que te decía Aquiles, güey, es porque de pronto se convirtió en algo súper significativo porque ya no está.
Solo recuerdas o se olvida, cabrón, ¿eh? Aguas ahí, ¿sabes? O sea, tú lo decías en los miedos. Ahorita es de güey, tengo miedo de que me olviden. Don Aquiles también. El tema es que trata de vivir una vida, güey, en el que como mi abuelita, cuando se murió el año pasado, güey, perforé 200 o 300 vidas, güey, y tu muerte de coraje.
Primero pasaba en el funeral de mi abuela, le decía, pinche mal, yo siento como si se hubiera quemado una biblioteca o si hubiera secado un río o hubiera se hubiera extinguido un árbol que ya no va a existir. O sea, porque era esta pinche cosa sapientísima y gigante, güey. Pero lo chingón que pude ver es cómo alguien pudo vivir una vida, güey, en el que íbamos, te lo juro, 200 o 300 personas con el mismo hoyo en la panza. Ese es el collar que se lleva la abuela al más allá.
200, 300 personas con la misma punzada en el corazón. Y de pronto un día en México faltó una niñez y se enteró. O sea, fue como una pulsión así y como que todo el mundo no era el mismo, güey, porque alguien se estaba yendo como un así como un maestro, ya sabes, así de milenario y dije que chingona muerte, que chingón morirse así viejito y con. 200, 300, güey, diciendo de verga, qué padre era ese güey cuando estaba vivo.
Creo que esa es una de las lecciones que deja chingón el haber vivido una vida así de chingona. Y la parte que me dejó la enseñanza que me dejó ese funeral o experiencia con mi abuela fue cuando yo tenga hijos, cuando mi sobrino me toca decirle que desciende de gente que es rey. O sea, desciende de una reina, cabrón, no te equivoques. Más te vale que seas una verga en la escuela porque tu abuela leía, cabrón. Y es que soy bien lista. No, no, no, pero es que tienes el microchip de esta señal.
O sea, es eres el eco de esta persona que lo hizo tan cabrón que a ti por lo menos te toca. Don't drop the ball, ya sabes, ese tipo de cosas. Son los que enseñan la muerte porque creo que nos enfrenta con una cosa que es más grande que nosotros y que es incomprensible. Y nos deja todos de este lado del barrio. Eso es lo que el verdadero tema del duelo. Lo chingón con el duelo, porque te digo es que eso pasa cuando no lo hablas, cuando no lo tratas, se puede tratar a cualquier edad.
Por eso hay un tema de alcoholismo en México, yo creo, porque son nuestros papás no lidiando con la muerte de su papá o de su abuelo, de su hermano, y se ponen hasta el culo y ponen amor eterno y se ponen a llorar porque nunca se dijeron, mi hermano, te amo un chingo. Me hubiera gustado arreglar el pelo de los terrenos antes de que te fueras.
O sea, es gente no resolviendo cosas y por eso Juan Gabriel es tan importante en la cultura, wey, porque le cantó la el himno a no decir las cosas y tragarte las emociones, wey. Pero te neta es bien cabrón cuando volteas a ver al perro negro y luego los dos se entienden como enemigos viejos de ya su sangre. Muchísimas gracias. Gracias a ti. No te volveré en mi puta vida. Eso pasa. O sea, el tema es confronta, porque si no confrontas, no sale nada.
O sea, lo que hicimos siempre es de si no quieres que te pase nada, no te va a pasar nada. O sea, y la vida es demasiado corta como para eso. O sea, hay gente que yo tengo familiares que se estacionaron en ese momento. Hace 7 o 8 años se estacionaron ahí hace 10 años y su vida no cambió. Es que hay que darle. Sabes cómo? Por qué? Pues porque lo decía Freddie Mercury. Anyway, the wind blows. El tema es eso.
El tema es eso, lo que te digo que por eso se siente como que hay un lugar que no hay una cosa que no existe. Todo es igual. No me mando a esta mamá. Está mi hermano, está el mundial, está Vicente Fox, está las elecciones, están los y no me asalta mi hermano. Y el tema es que sí, güey, te vas a tener que acostumbrar. Porque con el tiempo ya no solamente va a faltar tu hermano, va a faltar otra persona. Y el tema es que sí, güey, yo no puedo creer.
Hace poco leí un artículo de Joaquín López Origa escribiendo que se murió Ricardo Rocha y decía de güey, se están muriendo ya. O sea, ya estoy en el otro lado de la vida donde ya la agenda se está haciendo flaca. Es tu carajo, güey. O sea, también está pasando en el otro lado de la moneda, porque te digo, es en eso lo inevitable. Sí, como decía, como había un comediante que decía, ya llega un punto en la vida donde la primera página que abras del periódico hace unas esquelas.
Sí, sí, eso es lo que dice Luis Luis y que en su última es una es una luz que se va acercando porque es de güey, yo conocí a ese güey. Ya sabes que está caindo en la banda. Es de güey, va a pasar. El tema es de creo que si aprendes la lección que aprendiste tú cuando naquiles y aprendes a vivir en el hoy, tienes mucho menos de que arrepentirte a la hora de que llegue la ley.
Y el ser generoso y creo que el ser generoso es no solamente el compartir y dar gracias, eso marca muchas cosas en la gente de muchas personas porque no están acostumbrados a recibir y no están acostumbrados a que cuando tú recibes les digas gracias. Sí, eso les va a cambiar la vida y va a ser esa persona. Eso me pasó, fíjate, que te hago un chisme ahí leve y me pasó justo la misma semana porque leí una frase que me encanta que dice Generosity is its own form of power. Es una forma de poder.
Y entonces hace poquito, güey, así cuando empezamos con el radio en la forma, no sé qué, me atropeamos aquí y yo lo respeté un chingo. La neta se me hace como máster y luego me dijo, güey, cómo te sientes? Entonces le dije, no mames, me siento petrificado. Tengo mucho miedo, la verdad, me dice de güey, a ver, va a pasar. Cómo te sientes? Ligo emocionado. OK. Y me dice, a ver, que ya como no sé qué? Digo, te está yendo muy bien con la gira y del estándar todo.
Así y yo por lo general digo, sí, la llevamos. Así que me agarra el brazo. Me dice, a ver, cabrón, te está yendo muy bien. Lo veo, no estoy pendejo. Sí, sí, me está yendo muy bien. O sea, una frase que dijiste el poder de la obra de cabrón, te está yendo chido. Disfrútalo y no me hagas idiota. Me tampoco, güey. O sea, déjanos celebrar que está ahorita chido. Hubo una frase que le dijiste a Gabriel, le dijiste no es un miedo con nervios. Sí, eso me lo decía mi terapeuta.
Dice no es lo mismo que el texto. El miedo te paraliza. El nervio es que sabes que puede pasar y no te hay que aumentar. Es el bondi. Sabes cómo bien acompañado muchas veces con el no sabes ni de aja. No sabes que está pasando y el miedo no lo voy a hacer. Es de no voy a entrar a casa los espantos. El nervio es de güey, que nervio me da porque vas a ver el pie chiquito. Si te da miedo porque no sabes que vas a ver. Sabes. Pero el tema es y yo lo veo, por ejemplo, mucho en los temas creativos.
Es de güey, que ve la gente después del miedo, güey. O sea, que que que le cuaron, que leñar y tú que ve. Del toro, güey, o sea, ya no es banda que ya no regresa de eso. Me entiendes? O sea, porque ya le empieza a calgar tan rápido. Ya ni las conversaciones aguantan. Cuando entrevista a Dalí, a Jacobo, a Dalí ni siquiera el mismo idioma. La cosmonía. Pues cómo vas a hablar con un cabrón que tiene una estrella fugaz en la cabeza? Hijo, o sea, me entiendes como?
Es banda que trascendió un putero de cosas y es una cosa bien chingona. Cuando me dio mi miopiofanía en Egipto es de y sigue fecha, güey, que vivió una vida tan chingona que es 2023 y seguimos hablando de este bróder y de Sócrates y de Platón y de Arquímedes y toda esta banda. El puto del AMLO, el pinche meco de los gobernantes no vale en verga, porque el podercillo se diluye. Es cuando decidas construir una catedral o una mansión naca. Sí, las ideas nunca le van a ganar al poder.
Entonces el tema es eso. Y era la misma vida. Era güey, era sólo un güey que tenía un chingo de vida y era una Quiles, era una chiquis, era una náne, güey, era tu amigo Manuel. Bato era una butaca vacía, puta, duele en el alma la butaca vacía. Claro, güey. Pero también es un güey. He was a pretty good guy. Sí, sabe esa. También era un tipo ese, hijo de su puta madre. Por qué? Porque. Entendieron la experiencia humana y yo un poquito creo.
A veces cuando fue al funeral de mi mamá, el paro lo decía. A veces parece ser que es el último nivel. El morirte, porque por lo general es bandido. Si no fue un accidente o lo así, es banda que tiene que y yo lo vi en la muerte de mi abuela. Dije, dude, aquí es el final perfecto porque está todo in its prime. Es Jordan retirados de los Bulls con el 23. No vuelvas meco. Dejala ahí, vete en España. Si, si, si, trasciende, trasciende. Lo que ahora sigue es trascender. Sí, sí.
Y la parte chida es que güey. No hagas segundas partes. No sigas a Jordan en el baseball. Déjalo ahí, la vida está bien chida. No le pises más, ten suficiente. O sea, eso, pero creo que la muerte por eso nos cala mucho porque nos nos enfrenta con algo que no entendemos y que no sabemos qué va a pasar y quisiéramos que no lo pasara. Porque por la muerte es dolorosa, o sea, es como de güey, no me quiero ir, señoras, estar. Sí, claro, tampoco nos hagamos a lo de los.
Pero también pasa con la gente muy viejita. Ya quiere la huey. Es el tema que va a tocar y no solamente ya quiere. Te acuerdas de la abuelita de nuestra amiga? Sí. Que tenía como 100 y le decía abuelita que yo quiero que me recoja. Ya decía ya, ya, ya, ya. Y en el fondo espérate ya. Como no es que se esté muriendo, es que ya acabé. Y es eso, güey. No será que llegas a una edad que estuve allá. Ya estamos en el. Y también como nosotros desde el otro lado vemos a esa persona
y tú sabes de que está corriendo tiempo extra. Sí, sí. Sí. Es como que y si va a durar mucho cuando se muera la tatarabuelita. Sí, sí, va a dar mucha. Pero también piensa en la tatarabuelita. Sí, o sea, también es que extraño sentimiento de decir de ya, ya también me cansé. O sea. Sí, no lo mismo decir, no lo mismo decir. Me cansé a las 20 tantos que a los 97. Y güey, eso es como ya por favor, bájenme de esto. Se me hace que más bien. Ven el otro lado de la de la cuarca. Se les antoja.
Yo creo que si viene el otro la dicen de no se ve tu madre. Estar al pinche achacoso aquí, güey, estar allá. No sé, güey. No sé, porque es muy claro y el 100% de los viejitos quieren eso, güey. O sea, digo hasta el viejito. No, mami, está bien. Sí, sí, el que baila en la boda. Sí, sí, sí, sí, idiota. Pero odio a tu abuelo. No, pero el pedo es que si es banda que algo pasa, que le entiendes al final de Goro, güey. O sea, sí, sí, es que hay una segunda parte.
No sé, no sé si va para allá o ya es el cansancio de los viejos y nada con los achacos. No, yo siento que sí. Ya que ya no aprendes nada, ya desaprendes. Ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya, ya. A cierta edad ya no quieres estar contando a todo un loco para ver la misma historia, porque todo lo que estás viviendo se lo tienes que volver a explicar a los. O sea, ya no hay nadie. Yo creo que ya ni te fijas. O sea, te importa. Ese viejito que es el sobrino, por eso me ama cuenta todo siempre a todo.
Porque me pongo que morir. No, sí, sí, sí, sí. No, o sea, yo lo vi con con Rikki y me dice, güey, ya tengo sobrinos que tienen sobrinos. Y es el pequeño Louis. Es que bueno, es chingón. O sea, ya te vale. O sea, también hay que decirlo. O sea, yo sí quiero ser ese viejito que dice ya pícale. O sea, ya habla con Dios y le dice compadre, ya desenchufe. O sea, ya quita los continuos. O sea, ya aquí va la iberga. Ya nunca voy a pasar este pinche nivel con. Sí, ya, ya, ya, ya.
Dile. Y nada, dame cuentas del final. Mejor que desenchufa un pedazo programa ya mejor que a la verga. Si no pasa nada. La muerte del programa. Pues, ¡hoy lo hablemos! ¡Suscríbete al canal!
