EP41 El Ejercicio - podcast episode cover

EP41 El Ejercicio

Aug 18, 202337 minSeason 2Ep. 25
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Prepara tus mallas, tu proteína y tus tenis para tus clases de zumba. En este emocionante capítulo de Se Dice y No Pasa Nada hablaremos de los beneficios del ejercicio y cómo ha transformado nuestras vidas de manera sorprendente (spoiler: no lo ha hecho).

¡No te lo pierdas!, porque aquí, en "Se Dice y No Pasa Nada", tenemos los mejores consejos para ti siendo deportistas de toda la vida.

Transcript

Tengo la teoría de que el deporte nos hace más felices. Por alguna razón, después de practicar algún deporte, terminas más contento. Terminas más contento, claro, si eres como el equipo de béisbol de mis tíos que se iban a tomar cuando perdían el partido. Pero si ganaban, se iban a tomar el triple. Claro que ibas a terminar más feliz. No. Hablo de lo que League of the Blond habla. Las endorfinas te ponen feliz. Parece que no, pero siempre fui deportista.

Parece que no porque yo sé que en lugar de un atleta parezco sobrino de Woody Allen, pero siempre me gustó practicar algo. Empezó con el karate cuando era niño. Me encantaba practicar Shotokan porque el imálamas pa' pendejos y el taekwondo es pa' cholos. Esto lo supe cuando en mi primer torneo un niño taekwondoin me puso una retroverguiza. Retroverguiza que mi papá jamás vio porque nunca llegó a mi torneo. Estoy bien, estoy bien. Esa herida ya la vimos en terapia.

Incluso siguió la natación, el racket, el tenis, el parkour, que oso hice parkour, la bici y el golf, que oso, hago golf. Fue una de las herencias de mi madre. Siempre estar activos físicamente. Ella era un atleta natural, ya sea para el tenis, el ping pong, el boli. La señora era una riata. Mi papá no tanto en los deportes, más bien mereció su talento por el billar, que es un deporte pero de vagos, y ayudó a pagar mi prepa.

Tengo que pensar en que siempre practicaré algo, primero por convivencia y luego porque tengo una teoría de que las depresiones o las tristezas se pueden combatir en buena parte practicando algún deporte. Eso me lo dijo mi mamá y mi mamá siempre tiene razón pendejos, así que se callen. De manera que hoy, saca esas mancuernillas, ponte esos shorts cacheteros y vamos haciendo tres repeticiones de 15 porque ya te suda la entrechichi, carnal. Ánimo. Tú puedes gordito. Sedicí, no pasa nada.

Este capitulo me gusta mucho porque te voy a contar qué pasó. Tiene que, a ver, te voy a trenzar 15 trenzas de un jalón. Es que voy a un punto bien verga. Estoy listo. No, de verdad, a mí me cambió la vida empezar a practicar deporte para hacerlo consciente. Ya hemos hablado de esto, yo me traté del TDA, el TDA. Con el TDA te haces más consciente del presente. Y me empezó a decir mi psiquiatra que empieza a disfrutar más el sabor del café, el whisky, el sol. El medicamento.

El medicamento es ose, como que te pone más focus y ese focus lleva a disfrutar como la cosa sensorial. Yo estaba de visita con mi hermano, mi hermano y yo, es de mis personas favoritas del mundo y siempre tenemos discusiones filosóficas como de alto pedo. Y él estaba muy feliz, wey, porque el sueño de nosotros había sido siempre tener una casa con alberca.

No es que mi carnal tenga una casa con alberca, sino que en la privada donde viven hay una alberquilla y dice, wey, estoy regresando a nadar. Mi hermano es de esos pinches hijos de puta, wey, como tú, que hacen medio ejercicio y ya están flacos. O sea, mi hermano es en medio abdominal y ya está así, cuerpo, ¿no? Y le dijo, wey, te ves muy bien. Me dice, no, es que estoy regresando a natación. Ay, wey, que todo va mal, no sé qué.

Me dice, wey, de hecho estoy leyendo un libro que aquí te lo traigo que se llama, la autora es Wendy Suzuki y el libro se llama, dame un segundo, pinche mal. No, no hace Carlos, imbécil. No, es Wendy Suzuki, el libro se llama Cerebro Activo, Vida Feliz. Bueno, mi carnal está traumado con los neurotransmisores y la psicología y la psiquiatría. Esta señora tiene una postura de que investigó unas células que protegen el hipocampo.

Ya hemos platicado en este podcast del hipocampo, donde se alojan los recuerdos. Esas células que protegen a esta madre son las que te hacen no listo, sino que te hacen como resolver temas rápidamente. Estas madres son unas como grajeas que cubren el hipocampo. Se matan con el estrés. Entre más estresas, más se van muriendo, por eso no puedes pensar bien qué decir cuando te estresas. Eso le pasa a toda la humanidad. Se mueren y no hay manera de regenerarlas.

La señora Wendy Suzuki hizo estudios de veganismo, meditación, terapia de sueño, etc. La única manera en que estas células se regeneran es con ejercicio. La única forma, punto final. Bueno, mi canal se clava con esto y me dice que me siento incluso más feliz cuando hago ejercicio. Y digo, fíjate, güey. Yo tengo dos lados de la familia muy claros. Un lado de la familia es cero deportista y el otro es mil por ciento deportista.

La manera en que se desenvuelven las dos mitades es diametralmente opuesta. Porque unos son sedentarios, a ver, felices y todos no tienen pedo, pero los otros usan el deporte como el hobby, güey. Y entonces empecé a programarme y yo decir, ¿sabes qué, güey? Es que mis primos estos, güey, todos hacen una actividad física. O esquían o el fútbol o el pinche golf o el boli, lo que quieras, pero siempre están haciendo algo. Y yo admiro mucho eso de mis primos.

Entonces decidí el año pasado, dije, güey, voy a practicar un deporte pero ya de manera constante, güey. Empecé a tener cambios, Osvaldo. Cabrones, güey. Empezar a estar de mejor humor, güey. Tenía algo que hacer, güey. Incluso me pasaba cuando empecé a agarrar la bici diario ya de verdad a hacer ejercicio, como jalarle, chido, no nada más así, ah, el paseito. O sea, empecé a retarte. Me bañaba, cabrón. Y yo tengo, entonces es perfecto, tengo problemas de la nariz y de los bronquios.

En el baño, post ejercicio, podía oler el shampoo y el jabón. No te lo puedo escribir pero como es de diferente, como que se te despierta algo bien cabrón. Y entonces desarrollé esta teoría. Mi teoría es, el deporte y el ejercicio son dos cosas completamente distintas. El ejercicio es irte a jugar un partido de soccer, irte a hacer pesa al gym, irte a whatever. El deporte es convivencia, güey.

En el deporte, por ejemplo, la gente que hace deporte, como un tenis o como el golf o como el, el, algo con lo que interactúes, güey, por lo general no es competitivo, es de divertirse. Por ejemplo, si yo te invito a jugar tenis, como no sabemos tanto, si tú me metes un punto bien chingón, yo no me enojo, te lo celebro. Y digo, ah, no mames, te la mamaste con ese punto. O sea, es como en un partido de soccer o de basket, si me metes un punto, sí me emputo.

Para mí la diferencia es cuando un deporte lo estás practicando y te enojas, es ejercicio. Pero cuando lo celebras y tú, güey, no mames, te la mamaste con eso, aunque seas muy contrario, es una, es otro tipo de convivencia y otro tipo de percepción de la amistad.

Te digo porque yo he ido como con compas que son unas vergas en hacer tal o cual deporte y cuando yo llego a hacerlo bien en algún sentido, te lo celebran en vez de que no. Porque mis tíos eran fans de jugar béisbol, porque aunque fueran malos y no corrian tanto, si das un batazo chingón, todos lo celebran hasta el equipo contrario. Para mí eso es lo que debemos de buscar cuando practicas algo. A lo que voy con toda mi teoría de esto, güey, es...

Yo lo que aprendí de mi familia hasta del otro lado es que los espacios del día que tienen libres los rellenan con deporte. Yo neta, neta, neta, así, yo estoy quedando un chingo hablando de esto, pero te invito a que los momentos libres, en vez de ver una peli, en vez de echar toda la jeta, hagas algo de deporte tantitito y verás como ese rellenito te paga un chingo más. Nomás para cerrar el tema, no, no el tema sino lo que te estaba diciendo.

Diego Alfaro, querido amigo mío, nos inspiraba mucho en la pandemia un verso del profe Long Shot que decía, sale a correr a la esquina, hazlo por las endorfinas. Es una canción la de Todo va a estar bien. Y en pandemia, mi deporte era el Oculus, la red virtual, hay un juego que se llama Beat Saber en que vas como cortando cosas, ya sudaba de verdad cardio. Y lo que haces que ya me ponía outfit de deporte y me mantenía bien contento a hacer esa madre.

Yo creo que en parte Beat Saber y hacer ese ejercicio en mi casa me quitó tantito de los pinchis pendejos locos de acá. O sea, neta es, no por hacer deporte, ay ponte bien mamado, te pones bien sabroso, pero siento que para la mente es algo ultra verga, o sea es algo que si tienes que tener a huevo, a huevo, a huevo presente, aunque sea una pendejadita, pero a ser poquitito. ¿Qué opinas? Buenas tardes. Este... Me la mamé, yo sé que me la mamé. Buenas tardes.

Y los comemores desde ya hablo a los vallos, hoy te hablo de todo. No, no, no, no, todavía no. No, no, es que neta este tema me era muy importante porque a mí me cambió la vida. Sabía que se iba a pasar. Y dije, cuando Chumel se emociona con algo, dije, tienes que dejarlo que se explaye porque va a un punto. Sí güey. Ta pendejón, pero va a un punto. Sí, sí, sí, por lo general. ¿Sabes? Ajá. Y... Bueno, lo que pasa es esto, eh, yo sí hago un ejercicio inconscientemente. Cochano es ejercicio.

No. Ok. A mí me encanta la bici. Ajá. Y yo hago mucha bici. Ah, mucho bici. Pero no es estacionaria, no es salir a pasear la bici, es, hago mis diligencias del día en bicicleta. Sabes de qué, necesito ir al estudio, voy en bicicleta. Voy a la radio, voy en bicicleta. Ah, lo que sea, intento siempre moverme en bicicleta. O lo más cercano que pueda yo, ah, acercarme a algo que tenga bicicleta.

Y para mí el ejercicio, no le estoy metiendo duro a eso, pero me ayuda a llegar a un punto y estoy haciendo ejercicio. Si le encuentro una utilidad a un ejercicio, me gusta hacerlo. Que es mi problema, por ejemplo, con un gimnasio. Yo solo encuentro lugares donde es repeticiones, repeticiones. Sí. Está chido, si a ti te gusta eso. Es tu pedo, sí te la tengo. Es tu pedo. Pero mi cerebro no me deja. A mí me mata el aburrimiento. No me deja. O sea, correr me, me, gto.

Así. Puedo porque estoy escuchando un podcast. Entonces, estoy haciendo algo útil. Ajá. Yo pongo a hacer cosas útiles con el ejercicio. Pero si metes en un gimnasio a, uf, dale papá, dale 40 repeticiones a eso, a la tercera estoy diciendo, ¿qué estoy haciendo? Sí, sí. Oye, y con el TDA y cosas así. Desvaría, sí. Tu cerebro, no sé qué. ¿Cuántas llevas? Sepa la verga. Sepa la verga, sí. Tu cerebro ya está haciendo otras cosas. Ya está en otras actividades y tú ya llevas ya 90, ¿no?

Te voy a invitar a darle a la bici como ejercicio. Sí. O sea, es lo que es, güey, es una cosa súper verga. A mí es porque me gusta admirar el paisaje. No, entiendo. Y es riquísima la bici. Delicioso. Pero, jalarle a la bici, o sea, yo hago bici de ruta, por ejemplo, es una cosa espectacular porque no es tanto, yo no aguanto tantísimo. Ya sé. No, no, no importa eso. Pero está bien verga porque es diferente.

O sea, hay una cosa que tiene el, y eso lo he practicado con un profe hace años, los ejercicios que no son de convivencia, como la bici, el box, la natación, correr, que estás tú solo con la cabeza, te sana la cabeza. A mí me gusta mucho toda la filosofía del box. El box me parece interesantísimo. Y güey, lo has practicado. Exacto. No mames, vomitas de lo pasado. Per box. Que huevame al box. Ah, sí. Como, ah, ya agarramos, felicidades, güey.

Pero toda la disciplina, el ejercicio completo que trae volverte un boxeador, se me hace muy interesante. Yo tengo un cuate, tengo un cuate en Chihuahua que era violento, violento, violento. De esos jueces que se pelean en cada esquina, ya sabes, así güey. Pero el bato era bueno para el vergazo y así. Se le quitó lo violento cuando empezó a hacer mixed martial arts. Porque entras a una disciplina.

Así MMA y dice, güey, de pronto, güey, como que eso ya lo, sé que es muy cliché, me dice, güey, como que lo desfugué y me puse super zen. El bato ya me edite la verga así, pero por ti no necesitas sacar esa chingadera. Te rompe tu madre. Claro que te rompe. Sí, no, no, güey, te renta lo cico. Y el tema es, o sea, a lo que voy con eso de la repetición es, como es aburrido, no es aburrido, sino como que estás un, dos, tres con el costal, un, dos, tres, jab, así. Empiezas a pensar en tus cosas.

Y entonces, como lo puedes hacer mecánicamente, tu cerebro empieza a como a deslindar del cuerpo. Sí, no, estás haciendo un ejercicio de memorización sin querer, sabes, el pegas, pegas, jab, o moverte, estás acostumbrando tu cerebro de que esta es una orden, esta es un comando, sabes, de que va a pasar esto, esto, por lo tanto, el siguiente movimiento es este. Y a banda. Porque ya lo hiciste muchas veces.

Y si está señalando en el libro este que te digo, que cuando tengas una cosa muy importante que le quede mucha concentración, hagas ejercicio aeróbico una hora antes, güey, y acabas como más, como más pajitada de la cabeza. O sea, el tema con el box, por ejemplo, yo lo relaciono a un chico con la natación, como es, no, es mecánico, güey. Te lo juro que me había pasado a que empezaba a pensar cuando estaba chiquillo en la escuela, por ejemplo.

O empezaba a pensar en mis clases, cómo resolver cosas y la chingada. Y eso le pasa mucho a la banda del box, güey, que está con el pinche ilazo, haciendo pinche sombra, la mente la tiene acá, como pinche cuchito. Porque estás memorizando, memorizando un golpe, memorizando un poder. Y creo que de todos los deportes que he practicado así, un día se me ocurrió practicar box, verga güey, o sea, esa banda está tallada en madera, porque güey, es lo más cansado de tu pendejabía.

No hay músculo que no uses. Me puso el coach, un pinche ilito, de una esquina a la otra, y entonces le tenías que agachar la cabeza y pasar la cabeza por el ilito por abajo. Vato, o sea, guacareaba de lo cansado. Y créeme que te aguanto una corrida, te aguanto un partido de soccer, no hay pedo, güey. Ese pinche box, a la verga la gente que lo practica. Nuestro compel Fausto, a ese güey, salió de adicciones bien fuertes, güey, con el box. Con el box y con la salsa, fíjate.

Me dice, güey, como que… ¡Ah, sí! Te lo juro, güey. O sea, dice el vato, como que encontré rituales ahí, que me sacaron… y el vato dejó las adicciones hace como 10 años, güey. Y si yo estoy clean, no me mando falta al puto box. Y eso pasa cuando empiezas a hacer un deporte, que empiezas a hacer como a dictillo. ¿Sabes? Como de decir… Sí, sí, sí. Y ya estás pensando en él fuera del lugar. Vato, sí. El manota siguió con el box. O sea, yo ya no… Es que es algo muy divertido, güey.

Es estar en el solecito, es estar como concentrado en el cuerpo. O sea, eso no cosa muy bien. Sí, creo que… o sea, yo me burlo mucho del box. No, no, sí. Pero sí, el único beneficio que le doy al box, que es como un tipo de ajedrez con tu cuerpo, ¿sabes?, del saber… es mente, movimiento. Mente, movimiento. Tienes que coordinar la fuerza y la mente para saber hacia dónde tienes que llegar.

Entonces empiezas a armar jugadas como el billar, que empiezas a fumar de… le pego a esto, por lo tanto, si voy acá. Figuras geométricas que empiezas a hacer en tu cerebro. Yo un día conocí a un brother que era campeón de peso completo en Estados Unidos. El vato era así John Coffey, un puto gigante, güey. Y le decía, oye, güey… Digo, es gringo, le decía, güey, it's easy for you, es fácil para ti. Me dice, no, güey, porque el otro cabrón está igual o más grande que yo.

Le dice, el pedo con eso yo no lo entendía. Hay una onda de la boxeada, güey, que trae los guantes arriba, entonces la visión se hace de túnel. Entonces tienes bien poquita mira para ver al cabrón. El tema, güey, dice, es yo lo que me concentraba, porque los golpes son muy fuertes, como está muy grande. Todo se trata de puntos débiles. Ajá, y el vato lo que dice, yo me concentro en el sistema respiratorio. O sea, lo que quería hacer el güey, digo, es un asesino.

Dice, bloquear el sistema respiratorio. Entonces mis rounds, mis peleas eran un chingo, porque yo estoy estudiando cómo respira el güey. Si cuando da el golpe exhala, si cuando da el golpe inhala, cuando aguanta el aire, así. Entonces, güey, me están dando unos putazos, güey, pero a la vez yo estoy estudiándome oponente y por lo general, dice, yo los noqueaba de un golpe.

Entonces el vato era como un milagrón del boxeado, porque se lo bergaban, bergaban, y dice, güey, pero el vato está viendo cómo respiraba. En cuanto veía la oportunidad, pum, y a la verga, güey. Entonces, te colapsa el sistema respiratorio, y yo se cuenta que te recetaban así y ganaba. Yo siempre.

Y entonces a mí me contaba, perdón, no más un par, cabe el punto, es de un padre que yo conocía en Chihuahua, él estuvo muchos años de misionero en Filipinas, y él era el que llevaba a Manipaquiao a sus entrenamientos cuando estaba chiquito. Órale. Manipaquiao era un vato muy pobre y era Filipinas muy católico. Y a este padre, el padre reinal, lo llevaba a sus entrenamientos. Le decían al güey, the ghost.

Porque el Manipaquiao, no sé las fechas, se movía muy, ese ejercicio de la cuerdita, ese güey lo hacía en berguiza. Y entonces me decía este boxeador, y dice, entonces tú con tu mira tan cortita, porque tienes los puños arriba, al güey no lo ves nunca. O sea, el vato no más está pasando así como, y no más ves una puta sombra, y de repente esa sombra te está agarrando a bergasos. Entonces, güey, Manipaquiao, por eso era invencible.

Por eso era invencible, Julio César Chávez, porque se te pegaba y el vato era mortal cuando te pegaba. El ejercicio de pies que tienes que hacer, porque todos están los pies. Entonces le pasaba a este güey, y digo, parece que este piso está todo boxed, pero lo que hacía Julio César Chávez es que no tenía tanto alcance porque era chiquito. Y ese güey se te pegaba y te empezaba a pegar en el llegado, y entonces te provocaba hemorragias internas, güey.

Entonces tú estabas perfecto afuera, pero adentro estabas así, valiendo bergotas, casi los mataba el güey. O sea, eso me hace como bien interesante, como toda la ciencia atrás del deporte. Y como mi combo parece que se estaban vergueando, y en un momento así como los caballos, se veía como de, aquí ya respiró este pendejo y ¡pum! Me mandaba los videos, o sea, me los enseñaba, de un putazo, el vato así en la lona. Ah, quiero regresar a box. Sí, sí, sí, sí.

Güey, es que yo diría eso, güey, pero, neta, nunca me he cansado tanto en mi vida como el cabrón box. A toda la banda que nosotros creí que boxea, verga mi respeto. Pero, o sea, güey, la disciplina que te da. Está demasiado verga. Ah, estoy con mucha ganas de regresar. Y sabes que me gusta, y me lo decía mi mamá cuando yo hacía parkour, por ejemplo. Yo hice parkour un chingo de rato. Y era un ejercicio bien chido, güey, así.

Y me decía mi mamá, dice, lo que me gusta este deporte que haces, dice, es que no necesitas más que un par de tenis. Y para el box, te lo juro que un par de tenis. O sea, lo que me gusta el deporte del barrio, güey, es eso, güey. Que no necesitas como, es que necesitas el equipo, que la verga y la raquetas. No, no, no, güey, dos tenis, güey, y unos pinches huevotes. Y es donde te haces verga.

Sí. A nosotros nos pasaba mucho con el parkour que nos, sí, como que te suplía esa pincha de adrenalina, güey. Pero entendí que era una manera de tener hobby. Y tenía compas y estábamos chidos, o sea, no cosa muy, muy cagada, güey. Mi adolescencia crecí con el básquetbol. O sea, el básquetbol. Porque estaba el fútbol que me interesaba la estadística, me interesaba, me aprendí nombres, cosas así, por cultura general, ¿sabes? Pero nunca me interesó tal. Con practicarlo. Como practicarlo.

Jugaba de repente en la reta con mis amigos. Y me decía, me dice, es cansadísimo, mucho bueno. Sí, era como que, ah, sí, pues, no había nada que hacer, estaba en el parque, yo era un adolescente. Pero cuando llegaban los basquetbolistas, era como, órale, no, a eso sí los tengo que ver. Y me sentaba a verlos. Órale, güey. No era tan bueno, nunca fui bueno con, como tú dices, el deporte en equipo y esas cosas. Porque estoy más nervioso en no cagarla. Ah, sí. Para que no te caguen.

Es que somos nerds, güey. ¿Sabes? Que en el disfrutar del momento. Sí, güey. Es como que, y si le pego y la fallo, puta madre, es como que empiezas a pensar en lo peor. ¿Sabes? Como que eso. Híjole, pero, cuando metías una canasta, güey. Ah, sí. No hay adrenalina más verga, güey. Sí, y era como que, ojalá ya lo hayan visto. Como que te puedan pensar en, ¿les han disfrutado a los demás comovieron? Sí, sí, sí. Es una cosa muy rara.

Yo discriminaba mucho a los pamboleros, porque decían, güey, estás corriendo todo el puto en el sol. El día que metió un gol, cabrón. O sea, dije, ah, ya entendí. O sea, se siente lo más verga del mundo. Es lo que busca el futbolista, esa euforia. ¿Sabes? Y entonces, a esa euforia. Por eso los fans son como que, un partido cero a cero, lo único que lo va a hacer es que el próximo partido va a gritar con más fuerza, güey. O sea, porque tienes esa energía acumulándola, acumulándola.

Qué filosófico estamos con el deporte hoy. Pero no, es que, te lo juro, güey. Yo cuando agarré, cuando hackeé ese pedo que te digo que he platicado con mi carnal, lo veía hasta como los días no nomás te pasan, güey. O sea, te lo juro que es un aprovechamiento del tiempo tan verga, güey. Porque te sientes hasta mejor paíta que te arruin. O sea, no sé cómo describirlo. Y es algo que, por ejemplo, en el basket, hacer un partido de futbol puede acabar uno cero, dos cero, lo que tú quieras.

Un partido de basket es 110 a 98. No, man, no. Es como que no paran, no paran de encestar, no paran de no fallan. O sea, no fallan. Y eso es para que, güey, tú tiras la probabilidad que le pegas al aro, es de 1 a 10. ¿Sabes? Esos güeyes es, al contrario, de 9 a 10 van a encestar. Y eso es como, ¡gol, qué pedo! Hasta que lo dejé muchos años. Güey, lo otro lo conté en videojuegos. ¿Te acuerdas cuando lo conté en videojuegos? No te acuerdas, pendejo, porque no veniste. No veniste, no veniste.

Sí, me encanta. Y jalo las retas. Empecé a jugarlo otra vez en videojuego. Y era de que quiero salir a jugar, güey. Quiero salir a jugar. Porque ya estás pensándolo ya en cómo armar la jugada. Ya se convierte en algo más táctico. Sí, sí, sí, sí. Y eso es lo que a mí me atrae. Sí, sí, sí. Acá hay técnica. Correcto. Sí, no es lanzamiento de bala que lanzaste una bala. Puede que haya técnica. Sí, siendo pendejada. No importa.

Pero no como a un equipo de unos tienen que poner acá, otros tienen que poner acá, para que otro se mueva. Esa, así me vuelve loco. Sí. Me vuelve loco. Y es eso, güey. Porque pasa con esos planes, güey. Cuando nos salimos los gordos a practicar deporte, o sea, el hecho de lograr algo se siente súper cabrón desde la chafés. O sea, a mí que me caes la gente que se trata más de, ay, pues es que todos son unas vergas. Nadie es verga, güey.

O sea, digo, a menos que te vas a las canchas a ir con los pinches güey que están todos tronados mamadísimos. O sea, si están en el chano, güey. Y por lo general todos los demás somos godines echando básqueto. O sea, y si la metes, vamos a celebrarlo muy cabrón. ¿Me entiendes? Creo que por eso es el pedo que tiene, por ejemplo, el béisbol. Al béisbol a los que están jugando se están divirtiendo. El público está pelándose el camote, se están comiendo, se están platicando. Sí, sí, sí. Sí, sí.

Los que sí están clavados están viendo la estadística. Yo siento que, yo siento que, el ejercicio te lava el cerebro. O sea, te lo pone, lo hace champusito. Porque incluso, es que, tú cuando ves a alguien que no tiene actividad física, se le nota hasta en el semblante. Hay algo del orejido, hay algo de, no sé si es la mirada que se le limpia, algo así. Pero cuando mi canal se empezó a clavar con ese libro que te digo, me empezó a hacer un putero de sentido.

O sea, el hecho nada más de ponerte al tratito activo físicamente. Si notas a alguien cuando hace ejercicio. Va todo. Lo notas muy cabrón. Sí, sí, sí. O sea, como que está como más felizón, no sé cómo describírtelo. Y te echan las chelas con menos culpa, te echan las alitas con menos culpa. No, es real, güey. Dices como, yo me los gane. Sí, güey, no te los ganaste. Y el tema es que vives como con este reward chido de güey.

No sé si le metimos ahí el piche partidito, pero güey, funciona en un putero más de niveles. Coges más cabrón. O sea, neta güey. Eso es que tienes todo tu cuerpo en orden. Y el tema es que despreciamos mucho ese tema porque, y ahí no quiero hablar mal de la banda que va al gimnasio, pero es no más irse a ver en la cola y ponerse mamado. Es un pedo hedonista. Por eso no es ejercicio. ¿Por qué güey? Porque si tú le juegas unas carreritas al mamado del gym, es muy probable que le venga un infarto.

Sí, a ver que le gane. Pero mi tema es que hay algo diferente hasta en los cuerpos, güey. Tú ves un güey de gimnasio, se ve súper diferente a un güey de las olimpiadas de gimnasia, por ejemplo. Hay algo de una estética distinta como de, no sé, güey, como más tronadillo. Sí, claro, una cosa es buscar no tener grasa, como que es como que el gim, ¿no? Como que no tener grasa, tener los cuerpos. Lo hacen mucho pedo.

Pero lo que quiero como llegar al punto es, porque a mí me pasó, y te lo juro, no puedo recomendarlo más, güey. Anímate, güey. O sea, a echarle el básquet. Aunque sea un día a la semana o dos días, güey, o sea, y yo sé que da pena como que llegar ahí con tus chorcillos y todo blancote, así, güey. Dos, tres semanas después, bato, te lo juro que empiezas a notar los cambios. Por eso creo que la banda crossfitera es tan mamadora. Sí. ¿Sabes? Porque sí está generando. Es un rush, güey.

Sí está diciendo, güey, acá están las endorfinas, acá está ese pedo. Entonces, llegan y empiezan a mamar. Te vale madres. Sí, sí, sí, sí. Pero sí nos vale verga. Y hacen comunidad. Sí. Y eso es lo que hace más interesante ese pedo. Está bien verga, güey. O sea, como una equidad, creen que te importa. Nos vale verga. Pero no es verga. Tiene un putero de beneficios.

O sea, te digo porque a mí me empezó a pasar a tomármelo como en serio y hacerlo parte de mi día así, tal cual, como escribo a pulso, me salgo a hacer algo. O sea, de ejercicio. O sea, te digo que ayer, por ejemplo, que puto calorón así, y me puse a darle al óculos, güey, hace un chorro que no lo daba, y de güey, otra vez con mi bandana y echarle así al ejercicio. O sea, no pierdes una hora, güey. Yo siento como que la inviertes. Yo tengo un catch 22 ahorita con mi cuerpo.

Porque yo quiero seguir haciendo ejercicio, más ejercicio, independientemente de la bici, pero no me deja mi espalda. Y al contrario, necesitaría hacer ejercicio para mejorar mi espalda, pero no puedo hacerlo porque me duele la espalda. ¿Entiendes? Sí. No, no, para que te va. Hacerlo, aunque empieces poquito, esto me lo hizo un fisiatra, güey, no me acuerdo quién era verga. Máquioca. Es hacer ejercicio hasta cuando dice, el esqueleto está sostenido por los músculos.

Está como toda en tensión para poderlo sostener. Entre más fuertes tienen los musculillos, mejor sostenidos están tus esqueletos. La gente que, vamos, si no se da el atardecimiento que ya le duele porque es muy verga, tu esqueleto está sostenido por esos músculos y te deja de doler las cosas. O sea, es como empezar, pero tienes que pisar. Sí. Y entonces, no tienes que empezar, hace que duele más. Entonces, yo digo, vale la pena, creo que no vale la pena. Y me dejo tirar. Me quedo con la bici.

Y por qué no mejor te acercas con un especialista y le dices, oye, güey, ¿qué puedo hacer de ejercicios así quiero? Pero me da un verga la espalda. Claro que hay, güey. O sea, yo estoy seguro que algo hay. ¿Nunca me preguntaban a un especialista? Y el que me dice, o sea, güey, ya lo hemos hecho. Nadar, cosas así. No, que no de hueva, no, no hay. Perdón, es nadar, no es de hueva. Pues es que es como que, ah, qué padre, llegué a una punta. Ay, no, es ese chingosísimo.

Y luego voy a ir, está muy lejos. Está bien padre. Pero me aburro. No, pero es que. Es lo que decía hace rato, me aburro. No, y la onda es esa, ¿eh? En cuanto a lo que te haga feliz. Yo, por ejemplo, pensé que correr me iba a gustar, o sea, no puedo. Yo te aguantaba todavía correr porque podía hacer potcas. Todos los podcast, todos los listos. Pero mi espalda no me deja. Y ya me dijo, solo me aburro. Y yo, por ejemplo, pensé que correr me iba a gustar, o sea, no puedo.

Yo te aguantaba todavía correr porque podía hacer potcas. Y ya me dijo, solo me aburro. Pero, por ejemplo, me gusta el golf, que es mucho más aburrido que cualquier otro. Y a mí. Pero para ti no. No mames. Pero porque es una cosa, y es lo que le decía al pintor, el tema del golf es una onda de que vas como aislando los movimientos y es una armonía bien cabrona, que me empezó a gustar y quiero practicar kung fu. Olé. Ajá. Creo que sí viene el sistema vinculado, fíjate.

Sí, porque empecé como a fijarme en cómo responde el cuerpo a los mínimos movimientos y cómo la bola sale hecha a la verga si controlo los hombros o la cintura o no sé qué. Y cuando estaba viendo yo ese kung fu dije, hijo, es un poco por ahí. Porque tengo un compa, el migue, el pintor. Ese güey es kung fu. Es kung fu, kung fu. Te acuerdas una vez que le partió con un cabrón en una fiesta? Mira, no, déjate la contraofeo. No estuve en esa fiesta, pero su.

Güey, mi amigo es pintor, o sea, padre, familia. No se mete en un pandíos. Hace años practicamos kung fu, pero años como 10, güey. Así. Te lo juro que lo ves y es cero, es un threat para nadie. Y un día estamos en una fiesta con los tuiteros cuando recién llegamos todos a la ALDEFE y había un puto que se empezó a poner bien mamón, güey. Y empezó como a hacer pedo a hacer pedo y le decía a este güey, eh, bato, yo soy kung fu, por favor, no, o sea, no me orilles a este pedo.

Y seguía el bato, güey, no es mame. Lo veía hacer ese pinche y huacha, así. Güey, el dude, pero hace cuenta como si le empujaran 10 güeyes. O sea, nomás como que se puso así de va pues, güey. O sea, como que me orilla hasta a golpearnos. Nomás le metí un chupau, así. Güey, el bato, pero de caballero del cebáco. Y luego, se le echó la verga y entonces, hola, bicho, bichimiguel. Pero sí, sí, son beneficios demasiado cabrón. Demasiado, demasiado cabrón.

Si no estuvieras haciendo golf o bici, ¿hay otro que te llame la atención? Todo güey, es que me llamo, o sea, yo me mama nadar, me mama el ra... Es que aquí no hay raqueto, güey. Tú serías señor de paddle, ya lo dije. Sí, no, no, sería un paddle bichu, güey, sí. Sabes qué, nomás porque siento que me cae gordo, güey, que hace paddle nomás. Sí, salen sofotados. O sea, porque, sabes qué, no, es el target del pulso que me caga. Es de, güey, a veces me cagan, lo que, que la verga, güey.

O sea, por eso yo juego golf solo, porque es puro mi rey. O sea, nomás tengo literal dos amigos de golf, porque son los únicos güeyes que no quieren hablar de política. Cualquier otro güey que me tapo, como ves, Android, o chinga tu madre, o sea, quiero echar bolitas, o no están platicando el pinche el vestir jordillo, ¿me entiendes? Entonces, por eso... Sí, hace muy mal approach cuando quieran hacer cosas de política. No queremos, ¿eh?

Y el güey del paddle es el, mi rey panista de pelo, de como de mullet, o sea, cagante, sí, Santi. Así es, Santi. Y por eso no... Qué horror. Sí, no, no, mega, güey, ya sabes, de, güey, esto es cabrón, güey, yo voy a invertir en Bitcoin. Ese güey es paddle. Y siento que a mí me mamaría el paddle, pero nomás no voy por el pinche güey. Si tú eres un güey no mamador, invítame al paddle. Oye, tú muchos años nadaste. Sí, muchos. No, muchos, muchos. Yo era campeón de nadación.

O sea, pero muchos, muchos. O sea, mi recuerdo más antiguo es nadando. O sea, de mi mamá, yo, bebecito antes, dí el alcohóquen en el kinder. No antes. Flotando en el agua. Y... Eres el bebé de Nevermind, bien, cuéntanoslo. Sí. Sí. El cheto. Ajá. Por el pene más... Sí. Te queda igual.

Pero, por ejemplo, yo siento, eso es mi reflexión personal, a mí nadar, por ejemplo, es que hacíamos deporte todo el día, güey, pero era más bien porque mi mamá nos quería hacer en la pinche casa, entonces nomás mal comíamos y decíamos, tal, tal, tal, vamos a la verga al club. O sea, y entonces hacíamos soccer antes de la clase y luego nadábamos y luego salíamos y volvíamos a jugar soccer. O sea, todo el día. Yo siento que a mí eso me alejó de un puto aero de vicios cuando estás como teenager.

Ah, sí. O sea, todos mis compas ya tomaban en la secund, pues yo empecé a tomar hasta la... No, hasta la carrera. Pero yo siento que a mí me alejó mucho de muchas pendejadas. O sea, no quiero decir de los vicios y la verga, los vicios son deliciosos, no mames. Pero nomás no le entre tan morrillo, güey, porque si éramos esos ñoños de... O sea, a la fecha, güey. O sea, a la fecha he tenido dates. Y digo, no, es que mañana voy al golf temprano y me meto temprano. O sea, hay algo que lo prefieres...

Es la única actividad que he visto por la cual te paras temprano la bici y de buenas. Y de buena. Sí, porque es como que, oye, chumel, voy a ponerte un vuelo a las seis... Chingas tu madre, me parte la madre. Sí, no, no, no. Pero, por ejemplo, hace poquito jugué con este brother de fórmula. A las seis de la mañana me desperté, yo, chumel Torres, a las cinco y diez, güey. Y feliz, güey, qué huevo, cabrón.

No, te lo juro, a las once de la mañana ya estamos echando un clamatito, güey, con tacos y la vera. O sea, es deli, güey. Pero te lo juro, y ese día tenía ahí un quiebre y dije... No, no sé, a ver, a ver. Te lo juro. Qué cabrón. Así es, güey. Y te lo digo, es por eso esa cosa que... No más quítate como esa penita. Es un poco lo empato con el tema de moda, ¿eh? O sea, cuando hablamos de moda es quítate la penita, invita a tu homie a hacer un deportecillo, verás. No mames. No puedo...

No, no es por pena. No es suficiente, güey. Sí es por pena. Sí es por pena. Sí. Porque sabes que como no eres deportista, no tienes ni ropa de deporte ni nada. Cómprate un chorcito, una playera, güey. Y vete al parque, chana. De hecho, el negocio de muchos gimnasios es de la gente que se inscribe y no va precisamente porque es que no sé cómo se usan las máquinas. Sí, el negocioso es ese. Ese es el negocio, güey.

No, y le da pena empezar porque eres el gordito y todo el mundo se echa un culo, güey. El tema es que yo a esos que son culos, a eso están gente enferma. Pero todos empezaron así también. Sí, güey. O sea, yo le voy más a los güeyes que tienen el equipo de Toccito en La Maquila que a los güeyes que son así de que no, yo me compré el Pro, me vale vergas. O sea, yo le veo como mucho más onda chida a esa banda que se acuella una cascarita. O sea, cascarear es una cosa con madre, güey.

Yo estuve un rato yendo al gym y mi pedo, digo, independientemente de la repetición era que pues estás, si no sabes, estás allá valiendo madres. Estás lesionado. Estás lesionado, estás valiendo madres y llega un cabrón que claramente no te quiere atender porque le quiere seguir a las nalgas a otra. Gracias. Y es como, sí, pero lo metes aquí, 15 y estás y se va. Sí. Y ahora. Y no sabe de ti. A mí por eso el gym no me encanta, güey, porque... A ver, banda que hace gimnasio todo el.

No es muy responsable que digamos, porque el bato por lo general, el encargado del gym solo es alguien mamado. Que ni te está viendo de güey, te estás lesionando porque estás haciendo un movimiento mal porque el bato está con la buena nota así de no, es que acabo de moverle mi reina. O sea, ese nivel de no ser coachado es bien peligroso.

Sí, mucha gente dice, yo tengo una lesión en el hombro, no me vas a ir al gimnasio y de que el güey nunca me volteó a ver de cómo lo está haciendo mal y jamás se me quita la pincelación. Hay un güey que yo sé que ustedes saben quién es, Henry Rollins. Sí, claro. Que tiene un spoken word que habla de por qué empezó a hacer pesas. Porque aparte, es un güey mamado. Está gigante.

Dice que lo único que él encontró en su vida que lo mantenía humilde era hacer pesas porque el güey era un pinche monstruo y decía, pero le subo un kilo y me lastimé un mes. Entonces él utiliza el hacer pesas de una manera como de meditación y para mantenerse humilde. Y es un spoken word lo va a poner en la liga para que la gente lo oye y te da. Porque si el güey mamador que va a ponerse mamado, hueva.

Pero si lo haces con una filosofía como el box o como nadar y entiendes el por qué, pues es una cosa bien chingona. No te puedes pensar en lo que es. Bueno, me voy a poner mamador y todo así porque hago golf. Es un aislamiento de los movimientos bien cabrón y hay una cosa que es chingotisima. Si te emputas, ya valiste verga. Aunque juegues, te lo juro hay banda que juega 5 veces a la semana la chingada así, Tiger Woods, y le pegas mal.

Si te emputas con ese golpe, que son como 180 golpes, con uno ya valiste, pero ya valiste verga. Había una neutra que me contaba un brother muy mamadora, eh. Advertencia, mame, alert. Que jugaron un día con un jeque árabe. Un millonario así bien cabrón y tomó una clase con un pro. Como que le pagaron un pro para que les diera como tips. Y él, mato, se ha emputado cada vez, güey, así. A la verga, porque están esos jugadores de gol que son de la verga. Y le dice, güey, ¿por qué te enojas, cabrón?

Y dice, pues no más pégale ahí. O sea, porque el tema es que agacha la cabeza, pero no tanto, pero el hombro, mételo, o sea, es un pedote. Y luego después, pégale con naturalidad. Es una vergüiza. Y le decía, como que tiene el güey la respuesta preparada, y le decía, mira, güey, el jeque este señor le decía. Yo tengo cinco Ferraris, tres casas, ocho esposas, propiedades, terrenos, empresas, y lo único que no me hace caso es esta pinche bola.

Entonces, es un poco el manejo de la frustración, güey. A mí cuando me empezó a salir el swing y el toquecito, empiezas a entender, güey. O sea, es esa mamada que no ve la gente que no nada. Dice, pues no más ir y llegar y regresar. Y él, güey, o lo que veo yo con la gente que corre. ¿Qué estás haciendo ahí? No más presionando una pinche pelota. Hay un hack para ti, güey. O sea, el meter el gol o eso del kilo masa. Cada quien le encuentra... Hay gente que sí disfruta de un maratón. Sí, no mames.

Sí, no disfrutas. Nunca voy a entender, ¿por qué? Nunca voy a entender qué hace tu mente esas tres horas que no puedes usar. Bueno, hay gente que le dicen el runners high. ¿Has escuchado eso? Y se ponen high. Sí. O sea, hay una cosa de ya entre la respiración y la chingada que te pone como viii, como drogas, güey. O sea... Y la correr también no es mala idea. Sí, pero el tema es que, o sea, lo que... Que era como sacar de corolario todo esto es como de, güey, sí, dale tantito... Sí, lo que sea.

Sí, güey. Y verás que, te lo juro, güey, se te quita como esa... Oh, esa como pachorrea, esa como couch potato. A mí me da mucho trauma volverme eso, güey. Yo ya quiero, definitivamente... A lo mejor no porque estoy en cosas... Bueno, con Blotkamp, o sea, cosas de mudanza, esas cosas. Y ya quiero. Y mi mente necesita esa estabilidad. Yo creo que es muy magnífico. Ese, cuando veas, ya voy a estar haciendo gimnasia artística. Rítmica. Rítmica. Aro. Aro. No, sí que no es algo. Burro. Y este, zumba.

Vale, folclórico. Vale, folclórico. Y cuando veas, ya estoy acá, chingada. A huevo. Esto me está diciendo, no pasa nada, adiós a la próxima semana. ¡Hasta la próxima!

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android