UNA EXTRAÑA PETICIÓN - PARTE 1 (Relato Erótico) - podcast episode cover

UNA EXTRAÑA PETICIÓN - PARTE 1 (Relato Erótico)

Jan 22, 202625 min
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Speaker 2

Lleva tu imaginación a otro nivel. Relatos calientes Hoy presentamos Una extraña petición, parte 1 Era una noche templada de junio, domingo, y nos sentamos a cenar, mis padres, mi hermana y yo. Me llamo Jaime. y en ese momento tenía 22 años y acababa de terminar el cuarto año de carrera. No se me daba mal, pero cerebro de mi casa era mi hermana Lorena, Lore para la familia. Ella tenía 18 y le quedaba una semana para presentarse a la selectividad. Jaime, me

tienes que ayudar para el examen. Nos sorprendió a todos con la petición, aunque a mí el que más. Mi hermana era tímida, introvertida y apenas tenía amigos. Se le daba bien estudiar, pero nunca le parecía bastante, necesitaba ser la mejor en todo. Era morena con ojos marrones claros, pelo largo que casi siempre lo llevaba recogido con una coleta. Media sobre el 1.70 y solía vestir con ropa ancha poco atractiva.

Intentaba ocultar sus grandes pechos porque le daba algo de vergüenza, Y casi siempre vestía pantalones y camisas abrochadas hasta el cuello o jerseys de cuello alto. Vamos, que era imposible que ningún tío se fijara en ella.¿ Qué te ayude? Pero si sabes más que yo.

Speaker 3

La contesté riéndome.

Speaker 2

Tú ya has pasado por este examen y yo no. Seguro que me puedes echar una mano. Pero si para ti será como darte un paseo por el parque. No seas borde, Jaimito. Replicó nuestra madre que aunque ya no era un niño me seguía llamando así, es que no puedes echarla una mano. Bueno, sí, no tengo ningún problema. Pero seguro que sabe más que yo. Pues se acabó la discusión. Además, tú ya has acabado el curso y

no tienes nada que hacer. Mi madre era bastante autoritaria, y cuando decía algo ninguno nos atrevíamos a oponernos, incluido mi padre, que había agachado la cabeza sonriendo mientras nos escuchaba. Vale, vale.¿ Cuándo quieres empezar? Contesté sin atreverme a ninguna réplica más. Pues queda una semana para el examen, así que esta misma noche. Yor, esta noche pensaba quedarme a grabar un video para YouTube. Esas tonterías pueden esperar.

Speaker 3

Replicó mi madre de nuevo. Vale, de acuerdo.¿ Dónde nos ponemos, en tu habitación o en la mía?

Speaker 2

En la mía. La tuya me agobia un poco con tantos aparatos. Grababa cosas para YouTube y tenía la habitación petada. Ordenador, dos pantallas, varias cámaras, focos de percha, paredes acolchadas, vamos. que llevaba razón, el espacio que quedaba era para la cama y poco más. Cuando acabamos de cenar y recoger, mi madre nos dijo que no hiciésemos ruido. Mi hermana y yo no teníamos ya clases, pero mis padres trabajaban

los dos al día siguiente y se levantaban temprano. Me fui primero a mi habitación para ponerme ropa cómoda, un pantalón de algodón y una camiseta. Cuando entré en la habitación de mi hermana ella se había puesto una camiseta y un pantalón corto también, algo que me extrañó conociéndola. Pensaba que se iba a forrar todo el cuerpo para estar conmigo. No era ropa muy sexy y apenas me digne a echarle una ojeada. Creo que te voy a

poder enseñar poco. Le dije nada más entrar. Cerró la puerta y se puso el dedo en la boca para indicarme que me callara. Me dejó algo sorprendido, pero le hice caso. Me agarró de la mano y nos sentamos en las dos sillas que había frente a la mesa del ordenador y con un tono de voz bajo me susurró. No quiero que me ayudes con el examen, quiero que me ayudes con otras cosas. La miré con cara de extrañeza y esbozó una sonrisa que me llegó a parecer

algo pícara.¿ Con qué? Pregunté cada vez más sorprendido.

Speaker 3

con los chicos.

Speaker 2

Iba a empezar a reírme, pero me tapó la boca con su mano. No te rías, joder. Ya es bastante difícil para mí pedirte esto. Y además, nos pueden oír. La habitación de mi herma estaba en medio de la de mis padres y la mía, y según ella nos podían oír. Yo no tenía ese problema porque acolché mi habitación hacia tiempo para poder grabar con música sin molestar. Me serene y la miré a los ojos con una sonrisa tierna.¿ Y cómo pretendes que te ayude? Le pregunté

en plan hermano mayor comprensivo. Sé que se te dan bien las chicas, así que sabrás qué hacen cuando están con un chico y cómo se comportan. Voy a ir a la universidad y he conocido a un chico que me gusta y que irá a la misma que yo. No quiero cagarla el primer día que hagamos algo. Pero esto no funciona así. Cada chica es diferente y ninguna se comporta igual.¿ Y cómo son con las que sales tú? Porque seguro que te acuestas con ellas.

Speaker 3

Claro que me acuesto. Eso es muy importante cuando sales con alguien. Me reí. Pues eso es lo que quiero aprender.¿ Me estás hablando de sexo? Le pregunté medio pasmado.

Speaker 2

Pues, sí. Tardé unos segundos en reaccionar mientras nos mirábamos a los ojos como intentando adivinar lo que el otro pensaba. Pero es que, eso, es difícil, de contar. Son cosas que se pone uno a hacerlas y se van aprendiendo. Le dije de la forma más comprensiva que fui capaz, pero mi mayor sorpresa vino con su siguiente frase. Supongo que sí, por eso quiero que me enseñes, con prácticas. Había llegado a poner cara de traviesa, cosa que desconocía

en ella, pero no me reí. Me rasqué la barbilla, la cabeza, la oreja, pensando en lo que acababa de decir. Me estaba proponiendo que la enseñará a follar, poniéndonos a follar, así de simple. De mi hermana me esperaba pocas cosas espontáneas pues lo calculaba todo. pero eso había rebasado cualquier límite de lo imaginable. Me levanté y me puse a pasear por el espacio que había entre la cama y

la pared. Había sido demasiado fuerte la petición y necesitaba ordenar las ideas.¿ Por qué has pensado en mí para esto? La pregunté nervioso. Es que eres el único chico con el que no me da vergüenza estar sola en una habitación. Pero es que, soy tu hermano. Su cerebro se activó de repente y comenzó a exponerme sus ideas como si fueran las respuestas de un examen. Esa es la mejor razón para que te lo pida a ti. Primero, no me da vergüenza hablar contigo. Segundo, el ser hermanos me

genera confianza. Y tercero, no estamos hablando de amor ni te estoy pidiendo matrimonio, simplemente es sexo y es para aprender. Parecía que lo había pensado bien y lo tenía todo muy claro, y el que estaba confuso era yo. Me sentía acorralado y le solté lo primero que me vino a la cabeza.¿ Has estado alguna vez con algún tío? Una vez, y no fue bien. Los dos éramos primerizos y acabó siendo un desastre. Entonces, por lo menos no eres, virgen, supongo.

No lo soy, si eso te preocupa. Me volví hacia ella y la miré de nuevo a los ojos. Estaba seria, expectante, como si temiera que me fuera a negar. Entonces, lo has pensado bien y estás completamente segura de lo que me estás pidiendo. Completamente. Me senté sobre la cama mientras ella seguía mirándome algo temerosa de mi decisión e intenté sonreír para que se relajara. De

Speaker 3

acuerdo. Dije finalmente. Gracias. Casi explotó con una gran sonrisa

Speaker 2

por dónde empezamos? Añadió con rapidez. Lo primero es la ropa. Tendrás que comprarte otro tipo de ropa si quieres que ese chico te mire con deseo. Eso ya lo he pensado y me he comprado un vestido de verano. Contestó yendo hasta el armario. Lo abrió, sacó el vestido colgado de una percha y me lo mostró orgullosa. Era un vestido estampado de fondo oscuro con tonos claros.¿ Qué te parece? Me preguntó con entusiasmo. Parece bonito, pero hasta que no

te lo vea puesto no podré opinar con criterio. Pues me lo pongo ahora mismo. Sin darme tiempo a responder, se sacó la camiseta y se bajó los pantalones cortos. Su ropa interior era desastrosa para la vista, pero me di cuenta que tenía un cuerpo de escándalo. Además de sus grandes tetas, su cintura se estrechaba para abrirse después en unas contorneadas caderas. Un culo redondito y elevado se

apretaba bajo las bragas nada eróticas. Y unos muslos muy bien conformados se alargaban para dibujar unas piernas largas y atractivas. Era la primera vez que la veía con tan poca ropa desde hacía cuatro años que la había visto con bañador en la playa. En aquella época ya apuntaba maneras. pero no me esperaba que hubiese mejorado tanto. Se puso el vestido sin dar importancia a que la hubiera visto en ropa interior y sonriendo volvió a preguntar.¿ Cómo me ves?

El vestido de tirantes, algo escotado, dejaba ver un extenso canalillo que acababa destrozado por la parte del feo sujetador que se veía sobresalir. La parte baja le llegaba a mitad de los muslos y vérselos así sí que me produjo cierta excitación. Te queda muy bien, pero tendrás que cambiar de ropa interior. Algo más pequeño que no se salga fuera del vestido. Le dije con comprensión. También lo había pensado, y me he comprado un par de conjuntos.

Volví a contestar con más entusiasmo que la vez anterior. Solo lo había dicho, pero no hizo ningún movimiento que me indicara que me la iba a mostrar. ¿Y, piensas enseñármela? Preguntó con esa cara de pícara que acababa de descubrir en ella. Ya que vamos a hacer ciertas cosas, estaría bien que te pusieras sexy. Le dije con la naturalidad que pude. Vale, pero date la vuelta. Me di la

vuelta sonriendo. Aquello me empezaba a resultar divertido. No sabía cómo iba a acabar, pero de momento me lo estaba pasando bien.¿ Cuál prefieres, el rojo o el negro? El rojo. Contesté con rapidez mirando hacia la pared. Cuando me dio permiso para darme la vuelta casi di un salto en

la cama como si hubiese recibido un calambrazo. Las braguitas eran un tanga donde tan solo se ocultaban la vulva, pero se podía apreciar una buena parte de vello púbico que salía entre la tela, algo que me produjo morbo ya que no estaba acostumbrado a verlo. Todas las chicas con las que había estado iban depiladas. La cinta se elevaba contorneando sus amplias caderas para hacerlas más atractivas aún.

Resaltaba su estrecha cintura bajo las grandes tetas. Unas tetas apenas tapadas por un pequeño sujetador que apenas era capaz de sostenerlas. También me sorprendió cómo se le marcaban unos gruesos pezones que no sabía que tuviera, vamos, lo que no sabía es que fueran tan grandes.¿ Te gusta? Volvió a preguntar con su cara de niña traviesa. Estás, estás, estupenda. Fue el primer apelativo que se me ocurrió que no

fuera una barbaridad. Hice que se girara para ver su bonito culo, y mi excitación fue a más al verlo prácticamente desnudo con la tira del tanga perdida entre la gran raja. Te queda fenomenal hermanita. Le dije en plan hermano cariñoso mientras se giraba de nuevo para ponerse de frente. De momento no quise decirle nada sobre la maraña de pelo que asomaba entre la tela. Me levanté y me

acerqué hasta ella. Los dos estábamos descalzos sobre la alfombra y los diez centímetros que la sacaba hacían que sus ojos claros miraran hacia arriba. Comenzaremos por los besos y las caricias.

Speaker 3

Vale. Contestó muy dispuesta.

Speaker 2

Has besado a algún chico antes? Ya te he dicho que estuve con uno y la cosa no salió bien. Empieza desde cero. De acuerdo. Pues los besos son importantes para estimular al cuerpo y a la mente. El 80% del sexo está en la mente, por lo que si generas ese deseo en la mente de la otra persona, el resto es fácil. En un beso se usan la lengua y los labios, pero no es cuestión de meter

la lengua en la boca del otro y moverla. Hay que jugar suavemente con ella buscándola del otro y a la vez chupar los labios e incluso morderlos con suavidad cuando haya subido la excitación. La rodeé por la cintura y ella rodeó mi cuello. Lo explicas muy bien. Susurró antes de abrir la boca y cerrar los ojos. Acerqué mi boca a la suya y comencé con besos cortos, que poco a poco se fueron haciendo más largos e intensos. Aprendía rápido, como en todo lo que se ponía, y

a los pocos minutos ya besaba de maravilla. Ya había bajado las manos hasta su culo y lo apretaba con suavidad a la vez que lo abría y cerraba. Su textura era perfecta, ni blando, ni demasiado duro, dejando que mis dedos se hundieran en la carne. Ella se había agarrado más fuerte a mi cuello y en un momento dado comenzó a restregar la pelvis contra mi pantalón de algodón y sus tetas se aplast más contra mi pecho. Podía notar cómo aumentaba su excitación, pero también la mía.

Ya se me había puesto la polla como el tronco de un árbol centenario y decidí parar para relajarnos un poco.¿ Qué tal? Me preguntó nada más despegar los labios. Aprendes rápido. Contesté intentando parecer un consumado maestro. Pero lo importante es si te ha gustado a ti. Acabé la frase.

Speaker 3

Uf,

Speaker 2

la verdad es que me ha gustado más de lo que esperaba.¿ Has notado algo, en tu cuerpo? Si te refieres a si me he excitado, uf, bastante. He sentido un cosquilleo por todo el cuerpo que subía hasta mi cabeza. Parece que tú también te has excitado. Añadió mirando al bulto que había crecido bajo mi pantalón de algodón. Es que vestida así, estás muy atractiva. Si le crece el pene así, como a ti,¿ debería tocarlo? Nos agrada que no lo toquen. Pero no le llames pene que queda,

no sé, muy técnico. Vale, entonces preferís polla, rabo, pepino, verga. Vaya, te has aprendido todo el repertorio. Es que me he documentado, jijiji. Cualquiera de esas palabras vale. Ahora sácala fuera del pantalón. Le indique señalándome la polla con el dedo. Metió la mano y la agarró con lentitud, tímidamente pero sin señales de pudor en su cara risueña. Sus dedos largos y suaves habían abrazado el endurecido tronco sin ningún remilgo la sacó totalmente erecta. La tienes

Speaker 3

de buen tamaño. Dijo con naturalidad.¿ Cómo lo sabes? Ya te he dicho que me he documentado.

Speaker 2

Pensaba que era científicamente. También he visto videos porno en internet, jijiji. Volvió a sorprenderme, aunque intenté actuar con naturalidad. Entonces no tendré que explicarte lo que hacen. He visto muchos, y con detenimiento. Creo que sabré hacerlo, aunque no sé si me la podré tragar entera. Ahora no estaba sorprendido, estaba pasmado. Mi polla, como había dicho, es de buen tamaño y

ya había pensado tragársela entera desde el primer momento. De todas las tías con las que había estado, sólo lo había hecho una y no sin que le diera alguna arcada. Se sentó en la cama y me bajó los pantalones hasta hacerles caer al suelo. Mi polla parecía el mástil de un velero. Las venas se habían hinchado y el capullo salía de la piel como una fresa sin pintas. Sin darme tiempo a más comenzó a pasar la lengua rodeándolo, como si fuera un helado de bola al que no

dejaba que la nata escurriera por los lados. Después lo engulló como si fuera algo que había hecho toda la vida. Sentí como lo seguía lamiendo dentro de su boca a la vez que daba pequeñas succiones. La sangre aumentó la velocidad por mis venas y noté como la excitación me desbordaba. Despacio. Despacio.

Speaker 3

Le susurré poniendo una mano sobre su cabeza.

Speaker 2

No lo estoy haciendo bien? Uf, demasiado bien. Pero tienes que conseguir que el chico dure tiempo sin correrse. Eso nos gusta mucho. Ah, vale. Respondió con naturalidad, algo que a mí ya no me quedaba. Me había puesto como a un potro salvaje que acaban de soltar y no sabía si aguantaría más de un minuto sin correrme. Ah,

Speaker 3

otra cosa. ¿Qué? No nos gusta que en el último momento la saquen de la boca.

Speaker 2

Quieres que me tragué el semen? Bueno, tienes dos opciones, tragártelo o o mantenerlo en la boca hasta que acabe y después lo escupes. Sí, eso también lo he visto en varios vídeos. Intentaré lo segundo. Estaba claro que se había tomado el aprendizaje muy en serio y lo había previsto todo. Pensé en todo lo que habría podido ver en los vídeos, en vestidas brutales, folladas de boca, unas buenas vergas rompiendo culos, vamos, todas las barbaridades que aparecían

en el porno. pero el tema era saber lo que pensaba de todo eso y hasta dónde quería llegar. Volvió a engullir mi capullo, y con movimientos suaves, sus labios comenzaron a avanzar por el tronco venoso. Miraba sus hermosas tetas apenas tapadas por el pequeño sujetador balanceándose sobre mi pecho y metí las manos para tocarlas. Sentí un subidón tremendo al hundir los dedos en la abundante carne suave y firme pensando que era el primero o el segundo

que tocaba esos pechos turgentes. Rosé los gordos pezones con las yemas de los dedos y noté cómo se endurecían. Notaba sus labios correr adelante y atrás por el tronco de mi polla y volví a pensar en lo que estaba pasando. Estaba tocando las tetas de mi hermana mientras me hacía una felación y menuda felación. Para no haberlo hecho nunca lo hacía de maravilla.—¡ Qué bien lo haces, hermanita!— Sigue chupando mi polla. Casi lo dije para creérmelo yo mismo,

pero pareció animarla. Abrió la boca aún más y sus labios volvieron a frotar el endurecido tronco con la presión adecuada. Podía ver cómo avanzaba con la lentitud que la había aconsejado, era como si hubiese leído mis pensamientos con pleno detalle. Puse una mano en su cabeza mientras mantenía la otra sobando sus tetas y comencé a marcar el ritmo moviendo la pelvis. Sentía cómo le follaba la boca sin que hiciese ningún aspaviento, algo me siempre me había resultado difícil

con las chicas que había salido. Uf, muy bien hermanita. La animé de nuevo viendo cómo ya se había tragado más de la mitad de la verga pero no pude más. Ya estaba totalmente berraco y le embestí varias veces la boca hasta que un torrente de semen atravesó toda la manguera para salir disparado por el hinchado glande alojado en su garganta. Hizo un gesto de sorpresa, pero continuó chupando como la había dicho hasta que salió la última gota. Cuando se la sacó, por sus labios resbaló parte del

líquido blanco que no dudó en relamer. Lo he hecho bien. Joder, ha sido estupendo. ni que lo hubieras hecho un montón de veces. Es que he realizado un exhaustivo aprendizaje visual, jijiji, dijo con su habitual lenguaje técnico poniendo cara de niña mala y espabilada.¿ Y a ti, te ha gustado? Notar

cómo te excitabas me ha excitado mucho. Iba a intentar tragarme la verga entera, pero has eyaculado antes, jijiji, Esa mezcla de lenguaje con palabras técnicas mezcladas con otras burdas me hacía gracia.¿ Te ha molestado que te embistiera la boca antes de correrme? Le pregunté

Speaker 3

intranquilo. No, no. Me ha parecido que eso te excitaba más, ¿verdad?

Speaker 2

Muy cierto. Eso nos pone tremendamente cachondos. Pues la próxima vez vuelve a hacerlo. Quiero estar bien preparada, jijiji. No me podía creer lo que estaba diciendo, pero parecía totalmente convencida.¿ Te ha gustado que te tocará las tetas mientras me la chupabas?

Speaker 3

Sí dos. Sobre todo los pezones.

Speaker 2

Tienes unas tetas, preciosas. Creo que el que tenga la suerte de tocarla se volverá loco. La halague de nuevo para que se sintiera orgullosa y se le fuera la vergüenza.¿ No crees que son muy grandes? Ya te he dicho que cualquier chico se volvería loco rebosándose contra ellas.¿ Lo harás tú? Mañana. Esta ha sido la primera clase y te puedo decir que ha sacado una nota excelente. Ya. Pero es que quiero seguir. Insistió algo decepcionada por el final.

Mañana seguiremos haciéndote cosas y te las haré yo a ti. Ya es tarde y hay que dormir. Contesté sin dar más explicaciones. No estaba dispuesto a esperar a que se me pusiese dura de nuevo. Me fui a mi habitación sin hacer ruido y me postre sobre la cama pensando en lo que acababa de pasar. Creo que me dormí con una sonrisa en los labios. La mamada de mi hermana había sido de las mejores que

Speaker 3

me habían hecho en mi vida. Hasta aquí llegó el capítulo de hoy. Hasta la próxima.

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