SORPRESAS INESPERADAS - PARTE 7 (Relato Erótico) - podcast episode cover

SORPRESAS INESPERADAS - PARTE 7 (Relato Erótico)

Aug 30, 202537 min
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Speaker 2

Lleva tu imaginación a otro nivel. Relatos calientes. Hoy presentamos Sorpresas inesperadas, parte 7. Esa tarde apenas me cundió el trabajo. Seguía locubrando cómo hacer que mi exnovia accediera a lo que pretendía. Mis pensamientos luchaban entre joderla, literalmente, o quizás también psicológicamente.¿ Y después qué? Otra vez sin recursos neuronales. Pensé si su madre sabría algo, necesitaba saberlo para no hacerle daño a ella. Eva era una mujer encantadora y

no se merecía eso. Bueno, pues lo primero sería hablar con ella. El tema era cuándo podría pillarla a solas. Seguí dándole vueltas hasta que me inspiré de nuevo. Parecía que Soraya y mi padre solían utilizar la hora de la comida para realizar sus jueguecitos. Si al día siguiente le aseguraba a Soraya que no iría a comer, algo que tampoco era de extrañar pues lo hacía a menudo, seguro que quedaría con mi padre para pasar otro buen rato.

Llamaría primero a Eva para asegurar su invitación. Ella solo trabajaba por las mañanas y estaba seguro de que no se negaría, más bien estaría encantada. Antes de acabar el trabajo, la

Speaker 3

llamé. Hola, Eva. Hola, hijo.¡ Qué sorpresa!¿ Cómo estás? Bien,¿ y usted? Muy bien.¿ Estás sola? Sí, hijo, como casi siempre.¿ Y mi padre?

Speaker 2

Suele llegar a la hora de cenar y no todos los días. Contestó con cierta pesadumbre.

Speaker 3

No va a comer? Indagué. Alguna vez, pero

Speaker 2

casi siempre come fuera. Dice que no le da tiempo por el trabajo. Ahora venía la pregunta clave.

Speaker 3

Me invitaría mañana a comer? Sí, sí. Claro. Estaré encantada de tu compañía.

Speaker 2

Ya te dije que no me gusta comer sola. Dime a qué hora, porque supongo que tendrás poco tiempo. No, tranquila. Mañana me tomaré la tarde libre. No pude evitar emitir un suspiro de alegría que pude escuchar a través del teléfono. ¡Uf! Estupendo, cielo. Así podremos tomar un café después y charlar un rato. Ya había cerrado una parte del plan. Quedaba la otra parte, que la trataría con Soraya por la noche. Quería asegurarme de que mi padre no iría a comer a casa

de Eva. Cuando acabé el trabajo, me fui con Teo a tomar una cerveza. Joder, tío, ayer estuve con Reme. Qué hembra, Dios.

Speaker 3

Como si me hubieran pinchado, salté como un resorte. ¿Qué?¿ Foya mejor que Ana? Ja ja ja

Speaker 2

Ana es insuperable, pero me gusta lo caliente y escandalosa que es Reme. Estaba claro que mi madre estaba a la cabeza del ranking. Tragué saliva y volví a desviar la conversación hacia Reme.¿ Y qué tal?¿ Te dejó seco?

Speaker 4

Uf,

Speaker 2

la verdad es que es una fiera follando. Me la follé por delante, por detrás y, cuando ya no podía más, me hizo una mamada de escándalo. Le dejé que siguiera hablando, contándome todos los detalles, hasta que llegó a una parte interesante. Cuando ya estábamos los dos tirados en la cama sin aliento, se me ocurrió preguntarle si le gustaría follar con dos tíos a la vez.¿ Y qué te dijo? Le pregunté, algo ansioso. Nunca había hecho un trío y me pareció

que podría ser divertido. Pues, para mi sorpresa, me dijo que sí, pero que era difícil encontrar a dos tíos que tuvieran suficiente confianza entre ellos para hacerlo. Por supuesto, yo estaba pensando en ti y le dije que, si le parecía bien, podría hablar contigo. Se entusiasmó y me dijo que esperaría mi llamada con impaciencia.¿ Qué te parece? Me parece estupendo. Creo que lo pasaríamos bien, pero esta semana tengo otras prioridades. No hay prisa, tío. Ya me

dirás cuando puedes. Ella está deseando, jajaja. Descansa un poco, o acabarás en el hospital, le dije al final, y los dos reímos al unísono. Me fui a casa y preparé algo de cena. Al rato llegó Soraya.

Speaker 3

Qué tal ha ido el curro?

Speaker 2

Pues como siempre,¿ y a ti? Pues bien, aunque estoy hasta arriba. Mañana me quedaré comiendo un bocadillo para sacar los temas que tengo pendientes. Pude ver un indicio de sonrisa en sus labios antes de que contestara. Bueno, pues comeré sola de nuevo. Será cabrona, mascullé en mi cerebro. Lo siento, cielo, contesté, pensando, parasínico, yo. A ver si llego mañana antes y preparo yo la cena, respondió, dándome

un suave beso en los labios. Se fue a la habitación y volvió en bragas y una camiseta que dejaba ver su vientre. No pude evitar pensar lo buena que estaba, aunque también se me pasó por la mente la imagen de mi padre atizándola en el culo. Bueno, con un poco de suerte, sería yo el que se lo atizaría pronto. Me extrañó que me provocara durante la cena. Parecía que tenía ganas de follar conmigo. Me pregunté si mi padre habría sido capaz de despertarle esa parte sexual que nos

había fallado a nosotros. De todas formas, no era el momento. Primero quería hablar con su madre, pero su interés por follar conmigo en ese momento abrió una puerta en mi mente, pensando que podría ser más fácil de lo que había previsto. Me voy a la cama. Estoy realmente cansado, me disculpé. Vale, cariño. Si mañana cambias de opinión, avísame para preparar más comida. Estaba claro que no quería dejar cabos sueltos. Le había prometido a mi padre que me iba a dejar, pero,

de momento, no parecía ser su intención. Al día siguiente, llamé a Eva antes de ir a comer. Quería asegurarme de que todo iba bien. Por supuesto, seguía encantada y le dije que ya me dirigía hacia su casa. Hola, guapo. Me recibió en el marco de la puerta con un bonito vestido azul oscuro que se ceñía perfectamente a sus amplias curvas. Se quedó mirándome con una amplia sonrisa, esperando

mi reacción. Intuí que le apetecía un beso en los labios y me incliné levemente para besarla con húmeda ternura.¿ Te gusta? Me dijo, girándose

Speaker 3

sobre su propio cuerpo. Te queda precioso. Me lo he puesto para ti.

Speaker 2

No quería comer en bata, como hago siempre. Sentí su entusiasmo cuando volvió a mirarme con ojos chispeantes. Supuse que el beso le había sabido a poco, no se había puesto tan atractiva para recibir un simple beso como recompensa. Pasé las manos por su cintura y las llevé directamente a su hermoso culo. Lo apreté y la besé más ardientemente. Ella se agarró a mi cuello de inmediato y me abrió su boca para que la degustara. Cuando nos separamos, su sonrisa seguía permanente.

Speaker 4

Uf,

Speaker 2

qué ganas tenía de volverte a ver. Pero vamos a comer primero, porque traerás hambre. Pues sí que la traigo, contesté, devolviéndole la sonrisa. La ayudé a poner la mesa y nos pusimos a comer uno frente al otro. Eva se había recogido el pelo en una coleta y su cara estaba resplandeciente. Una adorable sonrisa parecía iluminarla, aunque mi mirada bajó con rapidez para admirar el escote maravilloso de su vestido. Una gran parte de sus voluminosos pechos sobresalía majestuosamente, contrastando

con la oscura tela. Parecía no llevar sujetador, porque los pezones se le marcaban poderosamente. Recordé cómo las había sobado, lamido y chupado, y la boca se me llenó de saliva.¿ Qué tal Soraya? Me preguntó de improviso

Speaker 3

De eso quería hablarle. Vi cómo cambiaba

Speaker 2

su cara al oír mi respuesta.¿ Qué pasa? Bueno,¿ recuerda que me dijo que mi padre dejaba la puerta abierta para que Soraya les viera mientras follaban? Sí, claro que lo recuerdo.

Speaker 3

Lo hace muy a menudo. Pues hay algo más. Vaya, me lo imaginaba,

Speaker 2

pero no quería creerlo. Les he pillado, haciéndolo en nuestra casa. El muy cabrón la ha engatusado como hizo conmigo. Bueno, Soraya ya es mayor. Supongo que tiene claro lo que quiere.

Speaker 3

Y cómo han reaccionado al verte?

Speaker 2

Ellos no me han visto. Pero bueno, eso es otra historia. Dígame, Eva,¿ qué pasó cuando era joven? Eva dejó de comer y se recostó sobre el respaldo de la silla. Lo que te voy a contarte resultará bastante duro, pero es la realidad y debes saberlo ya. He estado demasiado tiempo callada. Sus palabras provocaron que yo también dejara de comer. Casi diría que me estaba asustando.¿ Qué debo saber? Eva dio un buen trago al vino que había servido y cogió aire.

Soraya es tu hermana. Casi me caí de la silla al oírla. Estaba viviendo con mi hermana, follando con ella, e incluso en algún momento había pensado en casarme. Sin darme tiempo a recuperarme, Eva prosiguió. Tu padre se había casado con tu madre, pero seguíamos enrollados. Me prometía que la dejaría para irse a vivir conmigo. A los pocos meses la dejó embarazada de ti, pero yo quería seguir creyéndole porque venía a verme y nos acostábamos muy a menudo.

Y a los seis meses de que ella se quedara embarazada, me quedé yo también. Tomó otro buen trago de vino, mirando la cara descompuesta que se me había puesto.¿ Puedes seguir escuchando? Me preguntó inquieta. Sí, claro, contesté, sumido en una nube que empañaba mi mente. Naciste tú, y después Soraya. Y al cumplir los diez años, coincidisteis en el mismo colegio. No fue una casualidad, tu padre quería que os hicierais

amigos para poder ver a Soraya sin despertar sospechas. Yo seguí dejándome engañar, pensando que algún día se vendría conmigo, pero el tiempo pasaba y las cosas seguían igual. Os hicisteis mayores y llegó el problema cuando nos enteramos de que estabais saliendo y que os ibais a vivir juntos. Le dije a tu padre que debíamos deciroslo, pero, como siempre, me convenció para que me mantuviera callada. Me dijo que

lo arreglaría a su manera. Ahora fui yo el que pegó un buen trago a mi copa, que estaba sin estrenar. Cuando me dijo que vendría a dormir conmigo más a menudo, me pareció ver la luz. Llevaba toda la vida sola, viviendo una ilusión que parecía que se iba a hacer realidad. Han sido unos meses en los que he sido relativamente feliz. Siempre le había permitido todo, sobre todo en el sexo, y me volvió a engañar para dejar que Soraya nos

viera follar. Alguna vez les había visto en alguna situación que no consideraba correcta entre padre e hija, pero estaba tan obsesionada con que tu padre se quedara que no quise ver lo que pasaba. El resto, creo que ya lo sabes.¿ Zoraya no lo sabe? No, pero a estas alturas tampoco creo que le importe. Como a mí, la ha hecho su puta particular. La frase fue demoledora, pero era pura realidad. Viendo cómo se la follaba, se podía ver la dominación que ejercía sobre ella. Eva no lloraba,

ni siquiera derramó una lágrima. Creo que esa mujer lo había pasado tan mal que ya no le afectaba nada. La miré a los ojos y no pude evitar preguntarle con torpeza.¿ Cómo se siente? Fenomenal, después de haberte lo contado. Era una loza demasiado grande para seguir llevándola sobre la espalda. Yo no sabía qué decir, ni cómo seguir, y fue ella la que me sacó del agujero en el que había caído. El otro día me lo pasé fenomenal follando contigo,

dijo con naturalidad. Yo también me lo pasé bien, respondí. Su mirada era limpia y su voz cálida y tierna, pero sus palabras desprendían un deseo innegable. Estaba claro que deseaba follar, pero yo necesitaba saber más.¿ Qué le va a decir a ella? Nada. Como tú has dicho, ya es suficientemente adulta para saber lo que quiere y no le ha importado enrollarse con el hombre que estaba con su madre. Si es lo que ha elegido sin importarle lo que yo podía pensar, no la sacaré de su error.¿

Y a él? Ese no vuelve a entrar en esta casa. Dijo con desprecio. Me había quedado claro, Eva pasaba de Soraya y aún más de mi padre. Creo que en ese momento había tomado la decisión de acabar con todo y comenzar una nueva vida, y yo iba a ser el banderazo de salida.¿ Quieres un café? Me preguntó, volviendo a sonreír. Sí, por favor, contesté, levantándome a la vez que ella para recoger los platos. Balanceaba su cuerpo, subida en los altos tacones, moviendo su amplio culo mientras yo

la seguía hasta la cocina. Podía ver sus piernas hasta la mitad de los muslos y ese culo suculento que me quedé sin probar la vez anterior. Mi polla acusó los síntomas de mis pensamientos, comenzando una leve erección. Dejamos los cacharros en el fregadero y ella se puso a preparar el café. Me puse tras ella y la rodeé por la cintura, pegando mi regazo a su culo.¿ Vas a comenzar una nueva vida? Susurré a su oído. Lo deseo con toda mi alma, pero apenas conozco a nadie.

He estado demasiado tiempo aislada. Hizo una leve pausa mientras sentía mis manos subir hasta sus tetas.¿ Me ayudarás? Su pregunta me desconcertó.¿ Cómo quieres que te ayude? Se inclinó levemente para pegar más su culo contra mi polla, que ya se apretaba bajo el pantalón. Pues, como lo estás haciendo ahora. Tocaba sus pezones a través de la tela del vestido y podía sentir cómo se habían puesto duros.

Quise halagarla mientras pensaba la respuesta. Tienes unas tetas deliciosas, Eva.¿ De verdad que te gustan?¿ No te parecen demasiado grandes? Me acordé de las tetas de Reme, esas sí que eran grandes.¿ Qué va, Eva? Tienes unas tetas preciosas. Me cogió una de las manos y la llevó entre sus muslos. Toqué las bragas, húmedas por la mata de vello que escondían, y un latigazo de excitación recorrió mi cuerpo.¿ Lo notas? Llevo caliente toda la mañana pensando que vendrías a comer.

Metí los dedos por encima de las bragas para buscar la raja entre esa mata de pelo rizado y denso. Encontré los labios vaginales bajo la espesura y pasé un dedo entre ellos para sentir la humedad que manaban. Con una mano en las tetas y otra en su coño, comencé a restregarme contra su culo. Su cálida boca emitió un largo jadeo. Uf, qué caliente estoy, cielo. No me hagas esperar más. Yo también me había excitado sobándola y restregándome contra su culo, y la solté para desabrocharme los

pantalones con rapidez. Mi polla saltó como si fuera un muelle. Ya estaba dura y totalmente erguida. Le subí el vestido hasta la cintura y pude ver su redondeado culo, aquello era una delicia para los ojos. Ella se inclinó más, adoptando una mejor postura para la penetración. Le bajé las bragas lentamente, unas pequeñas bragas negras con un ligero encaje que hacían su culo más atractivo. La extensa raja que dividía las dos nalgas fue apareciendo ante mis ojos, induciendo

más excitación en mi mente. Las bajé hasta la mitad de sus muslos y pude ver la parte del vello que asomaba entre ellos. Agarré el tronco venoso de mi polla y dirigí el capullo hacia el rizado vello. La humedad ya era abundante y mi polla penetró con suavidad. Otro largo suspiro brotó de su boca. ¡Ah! Cariño,¡ qué delicia! La saqué y volví a penetrar más profundamente. Abrió más las piernas y pensé que las bragas iban a romperse.

Comencé a bombear con lentitud, disfrutando de cada penetración, y a los pocos segundos sentí como se mojaba mi polla dentro de su caliente vagina.

Speaker 3

Agh. Dios, ya has hecho que me corra. Joder, pues sí que estaba caliente, pensé al oírla. Para, para.

Speaker 2

No quiero que te corras todavía. Quiero hacer que lo pases muy bien. Saqué la polla mojada de su coño y ella se giró para besarme en la boca. Vete al salón, que ahora llevo el café y, algo más, me susurró con una sonrisa pícara. Me fui al salón y me senté en el sofá. Al rato, apareció con la bandeja entre sus manos, portando dos tazas y la cafetera, pero su aspecto había cambiado. Ya no llevaba vestido, solo

ropa interior, pero una ropa interior muy especial. Lo que parecía un sujetador eran unas tiras que dejaban las tetas al aire, pero que las elevaban un poco. No llevaba bragas, sólo las tiras de un liguero que rodeaban sus muslos por dentro y por fuera y que sujetaban unas medias negras transparentes. Las piernas las estilizaban unos altos zapatos de tacón de aguja. Realmente estaba tremendamente apetecible. Se inclinó para dejar la bandeja, provocando mis ojos con la visión de

sus tetas. Sirvió los cafés con esa suave inclinación y se volvió a incorporar, quedándose de pie frente a mí. Su mata de pelo rizado me pareció excitante. Era la única mujer que había conocido con el coño sin depilar, y eso me excitaba. Se movió de una manera extremadamente sexy, se notaba que no era la primera vez que lo hacía. Pasó las manos por sus tetas, subiéndolas a la vez

que las juntaba. Después, bajó una mano por el vientre hasta llegar al centro de sus muslos, y desde la parte más baja la subió lentamente, abierta, pero profundizando con dos de sus dedos entre la mata de pelo para abrir la sonrosada raja. Lo repitió un par de veces, provocando que mi boca se abriera y la baba estuviera a punto de caer. Se dio la vuelta lentamente hasta

quedarse de espaldas. Se inclinó despacio, pasando las manos por sus nalgas, haciendo que las marcas de los dedos permanecieran un par de segundos en la blanca piel de su culo. Se había quedado con el culo en pompa, en una posición de 90 grados, y agarró cada una de sus nalgas para abrirse el culo. Pude ver el amarronado agujero algo abierto, y tan solo pensé en taladrarlo con mi polla. Lo abrió y dejó que se cerrara varias veces para acabar

dándose un par de azotes sobre sus propias nalgas. Desde luego, si lo que pensaba era provocar mis sentidos, lo había conseguido de pleno. Los ojos se me salían de las cuencas y la baba caía por mis labios literalmente. Se incorporó y se dio la vuelta de nuevo. Ahora su sonrisa emitía pura lujuria.¿ Cómo te gustaría que te tratara? Tu padre ha hecho de mí una puta, su puta, y ahora me gustaría hacerlo para ti. Me estaba ofreciendo lo impensable. Cualquier cosa que le pidiera, esa mujer me

lo daría sin dudarlo. No obstante, le pregunté para que me quedara más claro.¿ Sin restricciones? Te diré lo que quieras oír, te haré lo que más te guste, y tú podrás decirme y hacerme lo que quieras. Me relamí los labios pensando en lo que sería capaz de hacer

y decir aquella mujer. Me acordé de lo cachondo que me ponía mi madre cuando se refería a ella misma llamándose mamá y pensé que podría hacer ese papel, pero cómo se lo exponía sin parecer un pervertido.¿ Sabe que la mayoría de los hijos hemos tenido alguna vez una fantasía sexual con nuestras madres? Ella sonrió de una forma especial, realmente no tenía ni idea de lo que podría estar pensando. Seré una madre cariñosa y tierna, además de sumisa y

complaciente para ti. Retiró la mesa baja para dejar espacio y se arrodilló ante mí. Me quitó las deportivas y tiró de mis pantalones hasta sacarlos por mis pies. Después hizo lo mismo con los boxers, dejando mi estirada polla y mis huevos al aire. Me abrió las piernas y se acercó para rodear mi polla con sus hermosas tetas. Las cogió con sus manos y comenzó a frotar mi miembro entre ellas. Abrió la boca y lamió el capullo

sin dejar de frotarlo con las tetas. Sentí como su carnosa lengua lo lamía en todo su perímetro, dejándomelo impregnado de saliva.¿ Te gusta lo que te hace mamá, cariño? Al oír su primera frase, me di cuenta de que lo había entendido a la perfección. Sí, mamá. Me encanta. Volvió a envolverlo con su ávida lengua para después introducírselo en la boca. Fue una succión suave, lenta, pero a la vez intensa. Lo hizo varias veces seguidas, provocando que

mi culo se pusiera en tensión. Al notar cómo me tensaba, lo sacó de la boca y me miró con una sonrisa pícara.« Mamá no quiere que te corras tan pronto».¿ Vas a ser un niño bueno y se la vas a meter a mamá por todos los agujeros antes de correrte? Joder, lo estaba abordando. Con esa voz tierna, esas palabras y esa forma de chupar, me iba a ser muy difícil aguantarme. Vamos, sigue, sigue. La increpé, tirando de su cabeza. Volvió a meterse el

capullo en la boca para darle varias succiones. Después avanzó por el tronco con una suave presión de sus labios hasta llegar al mismo final. Se había tragado toda la polla de un tirón. Notaba una leve presión de su garganta sobre mi capullo y me estaba volviendo loco. Joder, si sigue así, no creo que aguante mucho, me dije a mí mismo. La sacó casi entera y la volvió a engullir por completo. Uf, si sigues así, no creo

que aguante mucho. Repetí en voz alta mis pensamientos. La sacó de su boca a la vez que la cogía con la mano y la pajeaba con lentitud. A mamá le encanta ponerte así de caliente, me dijo, limpiándose los labios con el dorso de la mano. Se subió de rodillas sobre mi regazo y, agarrando la polla con la mano, hizo que entrara en su coño de un tirón.¿ Quieres chuparle las tetas a mamá? me dijo, poniéndomelas contra la cara.

No lo dudé ni un instante, abrí la boca y comencé a lamer y a chupar los pezones que se le habían puesto como piedras. Apenas se movía, no quería provocar que la leche saltara de mi polla. Así, cariño, así. Uf, no sabes cómo me gusta que me las chupen. La mía, chupaba y mordía con desesperación. Deseaba que moviera su majestuoso culo para sentir a mi polla deslizarse dentro de su coño, pero ella sabía manejar la situación. Chupa más fuerte, cariño.

A mamá le gusta bien fuerte. Estaba interpretando el papel a la perfección. Pensé que si cerraba los ojos, podía oír a mi madre. Tira más fuerte. Susurró al sentir como mis dientes tiraban de los pezones. Tiré más fuerte, sin cortarme, y comenzó a moverse para que mi polla entrara y saliera de su caliente coño. Después de unos largos segundos, arranqué varios gemidos de su tierna boca.

Speaker 3

Ah. Ah. Cariño, qué guarra estás poniendo a mamá.

Speaker 2

Ah. Has hecho que se vuelva a correr. Cuando se levantó de mi regazo, tenía la polla y los huevos empapados de sus corridas. Decía que mi padre la había convertido en una puta, pero¿ cuántas putas querrían tener el dominio que tenía ella? Me levantó del sofá y volvió a besarme de una forma lasciva e inimaginable. Me mantenía con la polla más dura que el martillo de un herrero y las hormonas a punto de reventar mi piel. Sentía un placer constante que recorría mi cuerpo de forma imparable.

Me miró a los ojos con una mezcla de ternura y lujuria. Sé cuánto deseas el culo de mamá, y ahora mamá lo va a abrir para ti. Se colocó frente al sofá y apoyó las manos sobre él, inclinándose hasta casi tocar con la cabeza el respaldo. La coleta que se había hecho colgaba por un lado de su cuello como las crines de una yegua. La raja de su culo se le había abierto, y observé con deseo el oscuro agujero. Sentí una excitación brutal viendo ese precioso

culo abierto, adornado por las tiras del liguero. Lo sobé con una mano mientras mantenía la otra subiendo y bajando la piel de mi polla. Estaba deseando metérsela, taladrarle el culo, llenarlo hasta lo más profundo, pero era tan excitante ese momento que quería disfrutar más tiempo de él. Mi mente y mi cuerpo estaban al límite. Eva había sabido mantenerme así y ahora no sabía cuánto podría durar sin correrme, pero seguro que no iba a hacer mucho. El deseo

era tan desquiciante que necesitaba oír cosas fuertes. No podía reventarle el culo si me hablaba con la ternura que lo estaba haciendo. Ya no serás una mamá tierna. Quiero que seas la mamá más puta del mundo. No dudó en cambiar su papel de inmediato. mi padre la había enseñado bien. Menudo cabrón tenía que

Speaker 3

ser

Speaker 2

Vamos, cerdo.¿ A qué esperas para reventarle el culo a mamá? Un timbre de voz diferente y un tono furioso y autoritario parecieron poseerla. Algo que me provocó unas tremendas ganas de reventarle el culo como pedía. Metí una mano entre sus muslos, atravesando la mata de bello rizado, hasta que pude introducirle los dedos en la raja. La pajé a gran velocidad, metiendo y sacando dos de mis dedos, hasta que las sentí jadear de nuevo. Saqué los dedos empapados

y comencé ahora a darle el culo con ellos. El oscuro y amarronado agujero se abrió de inmediato como los pétalos de una flor. Me pregunté cuántas veces se lo habría empalado mi padre con su enorme verga. Saqué los dedos y coloqué el capullo en el centro dilatado para sentir cómo lo engullía, como si fuera una rica boca

de labios fuertes y apretados. Presioné despacio, pensando que podría hacerle daño como pasó con Soraya, pero ese precioso culo se tragó toda mi polla con una suavidad extremadamente deliciosa. Miraba sus amplias nalgas, de piel blanca y tersa, donde mi polla había desaparecido por completo. Podía sentir el calor y la suave presión de su recto, y quería que aquello no se acabara nunca. Era tan delicioso, tan excitante y tan tremendamente morboso tener a Eva empalada, que pensaba

que en la primera embestida me correría. Tenía una mano abierta, sintiendo una de sus nalgas, y subí la otra a lo largo de su espalda lentamente hasta llegar a la nuca. Fue una sensación de poder escalofriante. En ese momento, esa deliciosa mujer encarnaba la sumisión total. Podía sentir su respiración ligeramente agitada en el silencio que se había producido. Agarré la coleta de pelo que colgaba por su cuello como si fueran las crines de una yegua. La enrollé en

mi mano y tiré con suavidad. En ese momento, me sentí un jinete intrépido montando a una espléndida yegua. Tiré de mi culo hacia afuera para sentir cómo mi polla salía a través del dilatado agujero. Lo hice despacio, mirando y sintiendo la suave presión que ejercía su esfínter sobre el tronco venoso de mi polla. Fueron centímetros de placer hasta que prácticamente la saqué entera. te gusta el culo

de mamá, ¿verdad? Su voz lasciva, con aderezos de zorra sumisa, me sacó de la nube en la que me había sumido.

Speaker 4

Uf,

Speaker 2

no sabe cómo me gusta su culo, Eva. Contesté, sin llegar a salir del todo de la nube. El tratarla de usted ya no tenía sentido, pero aumentaba mi morbo de una forma especial. Vamos, métela con ganas. Mamá quiere sentir cómo revienta su culo. El papel que le había pedido lo representaba a la perfección. Creo que ni mi propia madre lo podía hacer mejor. Tiré de su coleta como si fueran las riendas de una yegua y embestí

profundamente hasta que mis huevos chocaron contra sus muslos. Un leve quejido salió de su boca con la barbilla levantada por el tirón de pelo. Ah.

Speaker 3

Dios, sí. Sí, otra vez.

Speaker 2

Pidió con cierto deseo. Noté cómo llevaba una mano hasta sus muslos y la metía entre la maraña de pelo rizado. Saqué la polla lentamente, volviendo a disfrutar de la presión de su recto, y dando otro tirón a su pelo, volví a embestir con ganas. Otro quejido, acompañado de un jadeo, llenó el silencio mientras ya notaba cómo se bajaba. Ya no podía mantener esa lentitud que deseaba y comencé a

embestir con todas mis ganas. Su culo se aplastaba a cada empujón, su barbilla se elevaba a cada tirón de pelo y su respiración agitada chocaba contra el respaldo del sofá. Me sorprendía a mí mismo al notar que no me había corrido al tercer empujón y disfruté dos largos minutos reventándole el culo. Sus palabras cambiaron radicalmente, como le había pedido, y pude oír y sentir a una perfecta puta.¿ Qué zorra estoy?¿ Cómo

Speaker 3

me

Speaker 2

gusta tu rabo? Vamos, más fuerte, cabrón. Quiero que me lo rompas. Su jerga zorruna no paraba, haciendo que me pusiera más salvaje. Su cabeza ya chocaba contra el respaldo del sofá en cada una de las brutales embestidas. Pareció presentir que me iba a correr. Vamos, llénale el culo de leche a mamá. Quiero sentir cómo me la sacas por la boca. Los últimos empujones fueron cañonazos de leche caliente y viscosa que llenaron su recto, taponado por mi polla.

Mi cuerpo se curvó y jadeé sobre su espalda como un potro extenuado después de una tremenda carrera. Ella había conseguido correrse de nuevo a la vez que yo, pero no se movió, esperando a que yo lo hiciera primero. Finalmente, saqué la polla y un chorretón de semen la acompañó, resbalando por su hermoso culo. Caí derrotado a un lado del sofá, con la boca completamente abierta, intentando coger todo el aire que podía. Ella tan solo se giró para

dejarse caer a mi lado. Me miró con esa sonrisa espléndida que tenía y acarició mi mejilla como lo hubiera hecho una madre.¿ Te ha gustado, cariño? Me ha encantado, Eva. Hacía tanto tiempo que no disfrutaba así, susurró en mi oreja, para después darme un tierno beso en la mejilla. Sin darme tiempo a responder, bajó por mi cuello con su húmeda lengua. Pasó por el pecho y llegó hasta mi polla, que estaba medio erguida además de empapada. Abrió su cálida

boca y la engulló con delicadeza. Sentí unas deliciosas chupadas hasta que la sacó, limpia y brillante, de su boca. Aquello fue la culminación de un completo y perfecto acto. Esto ha sido el cierre de una mísera vida para comenzar otra nueva.

Speaker 3

Susurró de nuevo sobre mi oreja. Hasta aquí llegó el capítulo de hoy. Hasta la próxima.

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