SORPRESAS INESPERADAS - PARTE 18 (Relato Erótico) - podcast episode cover

SORPRESAS INESPERADAS - PARTE 18 (Relato Erótico)

Sep 12, 202544 min
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Speaker 2

Lleva tu imaginación a otro nivel. Relatos calientes Hoy presentamos Sorpresas inesperadas, parte 18 Me habría gustado ver mi propia cara de satisfacción mientras caminaba por el pasillo. Acababa de conseguir lo impensable, aunque tenía la duda de si Laura me volvería a llamar. Si lo hacía, habría pasado la primera prueba con sobresaliente. Fue sentarme en mi sitio y oír la voz de Teo.

Speaker 3

Joder,¿ qué ha pasado? Has tardado un montón.

Speaker 2

Nada. Laura quería que le diera datos concretos y le he adelantado algunos. El viernes le daré el informe completo. Ya estaba asustado. Esa tía no se anda con chiquitas. La semana pasada despidió a uno de otro departamento. Espero que conmigo no pase, le dije con una sonrisa cínica. Teo se marchó y me puse a trabajar. Para mantener mi puesto no bastaba con solo acostarme con Laura. Sonó mi móvil y era Eva.¿ Qué ha pasado?¿ Es que la guarra ha cortado en lo mejor? Tranquila, Eva, era

su primera vez y se ha asustado. Ja ja ja. Ha estado bien, aunque no sabía que te gustaba que te miraran. Lo he hecho por ella.

Speaker 3

Quería ver si le gustaba. Pues parece que no. Dale tiempo. Estoy seguro de que querrá repetir. Me ha gustado su cara. Estaba alucinando,

Speaker 2

ja ja ja. Estoy seguro de ello. A ver si consigues que acepte un directo. Creo que esta chica puede dar mucho juego, jajaja. Dejamos de hablar y pensé en Soraya. Hacía tiempo que no sabía de ella, y parecía que ella tampoco quería saber de mí. Llegó la hora de comer y bajé al bar a por un sándwich. Quería seguir trabajando mientras comía. Volví a acordarme de Soraya y probé a mirar a través de las cámaras para ver si había ido a comer a casa. No fue una

sorpresa ver a mi padre allí. Estaban los dos completamente desnudos, Soraya inclinada, sujetándose en una silla y mi padre metiéndole la verga hasta el fondo. No quería seguir viéndolo y corté la transmisión, pensando en que era probable que la reunión familiar fracasara. Era demasiado el vicio que tenían mi padre y Soraya. Había quedado con los tres para la cena en casa de mi madre y, cuando llegó la hora, allí estaba yo como un clavo. Abrió la puerta mi

madre y me dio un abrazo cariñoso. Anoche no viniste a dormir. Mamá, que ya no tengo quince años. Perdona, llevas razón. Es que me había hecho a la idea de que te tendría en casa a diario. Sabes que eso no va a ser así. Y tampoco puedes estar controlándome. Lo sé, lo sé. Venga, dame un buen beso. Nos abrazamos y, sin darme cuenta, le di un beso de los que me había enseñado Elena, de los de dos minutos. Dios mío, hijo. Cada

Speaker 3

vez me provocas más. No era mi intención. Lo siento.¿ Pero qué vas a sentir? Casi que quiero otro así. Menudo calentón

Speaker 2

he pillado. Para, para. Vamos a comenzar con tranquilidad, que papá y Eva estarán al llegar.¿ Te ayudo con algo de la cena? Ya está todo puesto en la mesa. Es una cena fría y espero que unas cuantas copas, jajaja. No te he dicho lo guapa que estás. Gracias. El momento lo merece. Llevaba una falda granate hasta la mitad del muslo con una buena raja lateral. Una camisa a juego con los suficientes botones desabrochados para mostrar una buena

porción de sus bonitas tetas. Y, por supuesto, unos buenos tacones que realzaban su bonita figura. Al momento llegó Eva. No sé si se habían puesto de acuerdo, pero llevaban la misma ropa, aunque de diferente color. También se le ajustaba más la camisa a Eva. Sus voluptuosas tetas parecían a punto de hacer estallar los botones. Le di un par de besos en las mejillas y se quedó mirándome como diciendo,¿ y esto qué es? La entendí perfectamente y la volví a agarrar para darle un buen morreo, aunque

no como el de mi madre. También le di un buen sobo a su culo mientras la besaba, sabiendo que eso le gustaba. Un, qué calentita me pones, cariño. Me dijo como agradecimiento.

Speaker 3

Qué tal con la chica de esta mañana?¿ Llegaste a romperle el culo? No, Eva. Todo acabó al poco de cortar.¿ Qué chica era esa? Preguntó mi madre con rapidez

Speaker 2

Joder, Eva, no puedes estar callada. Perdona, cielo. No pensaba que fuera un secreto. No es un secreto, pero tampoco hace falta ir pregonándolo. Venga, venga, ahora no me dejéis así. Era una compañera de trabajo. Qué callado te lo tenías, pillín.

Speaker 3

Me pellizcó mi madre en la mejilla. Era la primera vez. La primera vez. Soltó Eva. Pero si me pusiste hasta

Speaker 2

la cámara. Y no veas la cara que ponía de zorra. Ya me hubiera gustado ser ella, jajaja. Joder, Eva, no seas bruta. Anda, ahora te vas a andar con remilgos, replicó Eva de nuevo. Bien que se lo pasó viendo cómo me metí a la verga.¿ Pero te pusiste en el móvil a meterte la verga? Ahora fue mi madre. Joder, me lo pidió tu hijo y no iba a decirle que no, jajaja. Vaya, y yo perdiéndomelo. Aquello se estaba enredando y traté de cambiar el tema. Venga, vamos a dejarlo,

que papá estará a punto de llegar. Vi como las dos se miraban con una sonrisa cómplice. Me dio la impresión de que allí pasaba algo que yo no sabía. Al rato apareció mi padre y nos sentamos a cenar. No hubo una conversación distendida, más bien algo forzada a base de frases sueltas y banales. Acabamos la cena y Eva y mi padre prepararon unas copas. Mi madre puso música lenta y me tiró de la mano para bailar agarrados.

Al momento, Eva hizo lo mismo con mi padre. Mi madre no se cortó y comenzó a comerme la boca. Los besos eran cortos y suaves, pero ella quería que la besara como lo hice al llegar y no dudó en susurrármelo al oído. Acepté y la besé de nuevo como me había enseñado Elena, un beso largo en el que la intensidad va subiendo hasta que nos falte el aire. Durante el beso, le di un sobo tremendo, pasando mis

manos por todo su cuerpo. Acabé con las manos bajo la falda, tirando de su culo hacia arriba y provocándole una gran excitación. Eva y mi padre no se besaban, pero también estaban dándose un buen sobo. En close oído ya le había desabrochado todos los botones de la camisa. Mi madre había metido la mano por encima de mi pantalón y me abrazaba con los dedos el aprisionado miembro. No tardó en comenzar con sus comentarios, usando la tercera persona para denominarse a sí misma. Como le gusta esta

polla a mamá, cariño. Sus labios envolvían los míos. Sentía su lengua lamiendo el interior de mi boca y acababa tirando con sus dientes de mi labio inferior. Era todo un proceso calculado que me ponía cardíaco. Acabó sacándome la polla y pajeándome mientras bailábamos, a la vez que yo le apretaba el culo con una mano y con la otra le sobaba el coño como si fuera una esponja. Cuando volví a mirar al sofá, mi padre ya estaba sin camisa, con la tripa al aire y tenía los

pantalones medio bajados. Eva le masajeaba la polla a un ritmo lento mientras nos miraban.¿ No te pone cachondo ver a tu hijo con su madre? sé que estas cosas te gustan. Me dejó algo sorprendido oír a Eva decirle esas cosas, pero metidos en faena, ya valía todo. Yo ya le había subido la falda a mi madre y ella se restregaba mi polla entre sus muslos, mientras no dejaba de besarme y lamerme la boca, la cara y

el cuello como si fuera una perrita dándome cariño. Al poco, mi padre ya se había desechó de los pantalones y los calzoncillos y estaba completamente desnudo, espatarrado en el sofá. Eva seguía masajeándole la polla a un ritmo lento sin dejarle que él le hiciera nada. Mi madre dejó de restregarse mi polla y consiguió metérsela entre la raja. Vamos, cariño. Quiero que papá vea cómo te follas a mamá. La frase conllevaba un morbo tremendo, pero la situación no dejaba

de parecerme extraña. No obstante, mi madre había conseguido ponerme como una moto y comencé a follármela de pie en medio del salón. Los dos movíamos las caderas como posesos y jadeábamos como perros en medio de una carrera. En mitad del desenfreno, mi madre me paró. Espera, espera. Dame por detrás, que quiero ver la cara de tu padre. Sin darme opciones, se giró para ponerse mirando hacia el sofá y se inclinó para apoyar las manos sobre la

mesa que nos separaba de ellos. Yo me había quedado algo desconcertado, pero no dudé en levantarle la falda y bajarle las bragas hasta la mitad de los muslos para descubrir su maravilloso culo. Orienté la polla entre su raja y comencé a bombearle el coño. No podía ver la cara de mi madre, pero sí veía la de mi padre, y no era de deseo o satisfacción. Eva le mantenía la polla dura a base de masajearle, pero sólo eso. Ni besos, ni caricias, ni sobos. Yo estaba ya tan

excitado que me daba todo igual, caras, gestos. Lo único que hacía era embestir a mi madre como si fuera a sacarle la polla por la boca.¿ Has visto cómo me folla tu hijo? Me pone como una perra. Eso fue como la gota que colmó el vaso. Mi padre debía estar hasta los huevos de mirar y que tan solo le pajearan. Se levantó de mala leche y se puso la ropa lo más rápido que pudo.¿ Qué os jodan a todos? Fueron sus palabras antes de marcharse dando

un portazo. Mi madre y Eva comenzaron a reírse y yo me di cuenta de la encerrona que le habían montado. Por supuesto, había dejado de follarme a mi madre y mi polla colgaba empapada.¡ Qué cabronas que sois!¡ Qué se joda él! Nos ha puteado durante años y ahora nos tocaba a nosotras. Dijo mi madre, dando un buen trago al whisky que había sobre la mesa. Joder, me lo podíais haber dicho. Era una cosa nuestra y tú no

tenías por qué participar en el engaño. Pero él no lo sabe.¿ Estás muy interesado en mantener la relación padre e hijo? Que yo sepa, la habíais perdido hace tiempo. Ya, pero pensaba que... Deja de pensar y prepárate para disfrutar. Todavía queda mucha noche. Después de un par de copas de whisky y el sobo que me dieron, comenzó la fiesta de nuevo, aunque ya sin mi padre, claro. Me follaron y las follé por todos los agujeros de sus cuerpos.

Emplearon todo el morbo del que eran capaces hasta dejarme seco. Con la mente totalmente nublada y mi madre encima, oí su susurro sobre mi oreja. Cariño, hemos pensado que pases una semana en casa de Eva y otra aquí.¿ Qué te parece? Mamá, ahora no estoy para pensar. Me habéis dejado seco hasta el cerebro. Quizás tengas que meterte otro whisky para el cuerpo, jajaja. Porque tengo que contarte más cosas.

Speaker 3

Por qué no esperas a mañana? Estoy ya que no veo. Vale, cariño.

Speaker 2

Pues a dormir. Al día siguiente no oí el despertador y acabé llegando una hora tarde al trabajo. Por el camino iba pensando en lo que había ocurrido la noche anterior. Había amputeado a mi padre sin posibilidades de reconciliación. Estaba claro que estaban muy dolidas por los años pasados con él. Por supuesto, lo de hablar con Soraya ya era impensable, seguro que mi padre no tardaría en contárselo. Llegué a mi mesa y me espatarré en la silla. No tenía

fuerzas ni para encender el ordenador.¿ Qué tal, Carlos? Te veo muy matado, era la voz de Teo a mi espalda. Lo estoy, he dormido fatal, le mentí. Eso es que follas poco, jajaja. Si tú supieras, pensé mientras hacía un esfuerzo para encender el ordenador. Oye, he estado hablando con Javi y me ha dicho que le ha llamado Lidia. Parece que quiere que vuelva.¿ Y

Speaker 3

él qué dice? Ya le conoces. Se deja llevar fácilmente

Speaker 2

Me ha dicho que ha aceptado. Por lo visto, Remy le daba demasiada caña, jajaja. Pues no sabe la que le espera con Lidia, pensé de nuevo, sonriendo por dentro. pues me alegro por los dos. Creo que están hechos el uno para el otro. Es que Reme es mucha Reme. Yo se lo advertí. Una cosa es follar de vez en cuando con ella y otra es vivir con ella y que te follea diario, jajaja. Se me vino a la cabeza la proposición que me hizo mi madre. Joder,

querían compartirme y eso podía ser mortal. Ah, otra cosa. Laura se ha pasado a primera hora preguntando por ti. Me ha extrañado que estuviera hasta agradable. Joder, lo que me faltaba, volví a golpearme con mis propios pensamientos.¿ No te ha dicho que quería? No. Parece que no era urgente, pues ha dicho que ya volvería. Teo se fue al ver que no le hacía demasiado caso, y yo me quedé pensando en el fregado en el que me había metido. Me apetecía estar con mi madre, y también con Eva,

pero el día a día podía ser mortal. Tenía que buscar alternativas. Dándole vueltas, se me pasó por la cabeza que Tito ya había estado con Eva, y Teo con las dos. Podían ser dos buenas opciones, pero eso acabaría sacando a la luz que Carmen era mi madre, y no estaba dispuesto a que eso lo supiera gente del trabajo. Volvió Laura a colarse en mis pensamientos. Si le había gustado lo del día anterior, seguro que querría repetir. Empecé a pensar que había sido una mala idea probar mis

nuevos conocimientos con mi jefa. Bueno, empezaría por ella, a ver qué pretendía. La llamé por teléfono y me dijo que subiera. Esperaba que no quisiera follar, pues necesitaba un buen descanso. Como la vez anterior, me vio a través de los cristales y me hizo una seña para que entrara. Hola,

Speaker 3

Laura.¿ Qué tal? Siéntate.¿ Un café? Pues sí. La verdad es que lo necesito.¿ Has dormido poco? Lo que he podido.¿ Qué pasa?¿ Saliste esa noche? Podríamos decir que sí. Ja ja ja.

Speaker 2

No sería con la chica que vi a través del video? Joder, no estaba yo como para tener una conversación amplia, y menos de ese tipo. De todas formas, después de haberme la follado el día anterior, ya le podía decir cualquier cosa. Pues sí. Estuve con dos amigas, y una de ellas era Eva. Ah,¿ qué se llama Eva? Parecía una tía maja. Y ella,¿ qué coño sabía de cómo era Eva? Tan solo la había visto unos segundos a través del video. Me daba que buscaba algo más.¿ Te apetece conocerla? No

me quiero meter en tu vida particular. Pero si ya lo estaba haciendo. Creo que solo quería que fuera yo el que insistiera. Venga, si te apetece, quedamos un día a tomar una copa. Creo que ella estaría encantada. Bueno, si insistes. Tampoco me había hecho falta insistir mucho, había aceptado al segundo intento. Seguro que Laura daría juego a Eva y mi madre no se lo querría perder. Pero me pasaba lo mismo que con Teo y Tito.¿ Cómo

iba a mantener en secreto los lazos familiares? Bueno, ya se me ocurriría algo.

Speaker 3

Pues hecho.

Speaker 2

Ya te diré cuando quedamos. Hoy veía a Laura de otra forma. Iba elegante, como siempre, pero el vestido, a pesar de ser oscuro, tenía pequeños estampados de color. También era más corto de lo habitual y el escote algo más generoso, aunque, dado el tamaño de sus tetas, tampoco llamaba demasiado la atención.¿ Qué te pareció el café de ayer?

Speaker 3

Me dijo de improviso. Estupendo.¿ Y a ti? Fabuloso. Descubrí cosas en mí que creo, que no conocía. Eso está muy bien, supongo. Pues sí. De hecho

Speaker 2

creo que me apetece descubrir más. Me alegro. Se quedó mirándome, como esperando algo más, pero yo no tenía la mente clara, ni tampoco me apetecía flirtear en ese momento. Fue ella la que insinuó algo más. Fuiste tú el que hiciste que las descubriera.¿ Crees que podrías mostrarme algo más de mí misma? Aquello se estaba complicando y no quería seguir en ese momento. Estaré encantado en otro momento, dije para cortar de raíz. Hoy ya es viernes y tengo que entregarte lo que prometí.

Speaker 3

Sí, claro.¿ Cuándo lo tendrás? Supongo que a última hora. Vale. Yo me quedaré hasta tarde. Cuando lo tengas,

Speaker 2

me lo subes. Salí resoplando del despacho. No estaba para muchas historias y encima tenía que trabajar a tope para sacar los datos que me pedía Laura. ¿Qué?¿ Lo pasaste bien anoche, eh?

Speaker 3

Fue lo primero que dijo nada más descolgar. Fue genial, Eva. Pero hoy estoy que no me tengo en pie. Ja ja ja. Seguro que te recuperas pronto. Eres un chico fuerte. Eso espero, pero quería comentarte algo.

Speaker 2

Dime, dime, dijo con impaciencia.¿ Te acuerdas de la compañera que viste ayer a través del móvil? Sí,

Speaker 3

claro.¿ Cómo se me va a olvidar? Ja, ja, ja. Pues me ha dicho que le apetece conocerte.¿ Tú qué

Speaker 2

opinas? Yo encantada. Viendo la cara que ponía ayer cuando te la follabas, creo que dará mucho juego. Ja, ja, ja. Pues nada,

Speaker 3

promoveré un encuentro.¿ Y tu madre?¿ Qué pasa con mi madre?

Speaker 2

No la vamos a dejar fuera de esto. Seguro que también le apetece jugar con ella, jajaja. Joder, menudo lío.¿ Lío por qué? Es mi jefa y no quiero que se entere de los lazos familiares. Tranquilo, no se tiene por qué enterar. Somos dos amigas tuyas y ya está. Sé que tu madre estará de acuerdo. Pero está el otro problema. Si entre las dos me habéis dejado para el desguace, con tres no te digo cómo podría quedar. Pues te traes un amigo. Ese tito da mucho juego.

La otra vez, después de correrse no sé cuántas veces, creo que todavía se fue con la polla dura a su casa, jajaja. Bueno, ya veré cómo lo hago. Después de hablar con Eva, me puse a cavilar. Por parte de Laura no habría ningún problema, ella era la primera interesada en que sus aspectos sexuales no salieran a la luz y acabara siendo la comidilla de toda la empresa.

Tenía que enterarme de más cosas de Tito, dónde vivía y cómo, qué tipo de vida llevaba, y sobre todo, cómo hacer que no abriera la boca, sobre todo con Teo. Estaba en otra sección, la de informática, y no quería que me vieran por allí. Contacté con él por email y le pregunté si conocía algún sitio discreto para vernos. Me comentó que en el sótano estaban los servidores y que sólo él y su jefe tenían la llave para entrar al cuarto donde estaban. Quedamos en media hora en

vernos en la entrada. Tampoco quería quedar en un bar cercano por si coincidíamos con alguien de la empresa y sobre todo con Teo. Ya estaba yo esperando cuando apareció con una chaqueta de punto y sus gafas redondas. Parecía todavía un friki de colegio. Entramos al habitáculo y, tras cerrar la puerta, me preguntó.¿ Por qué tanto secreto? Es importante que de lo que te voy a contar no se entere nadie, sobre todo Teo. Yo no diré nada a nadie.

Speaker 3

Me dijo algo inquieto.¿ Vives lejos de aquí? No mucho. Suelo venir andando.¿ Y vives solo?¿ Qué va? Vivo con

Speaker 2

mis padres. Solo tengo 19 años y mi madre me trata como si fuera todavía su niño, jejeje. Supongo que no tienes novia. Pues no. No se me dan muy bien

Speaker 3

las

Speaker 2

chicas. Pero el otro día te lo pasaste bien con Eva, ¿no? Uf, ya lo creo. Tengo que confesarte que era con la segunda chica que estaba y con la primera fue un desastre.¿ Por qué? Me da un poco de vergüenza. Por eso estamos aquí, para confesarnos secretos. Bueno, vale. Es que me corrí nada más sacármela de los pantalones. Estuve a punto de descojonarme, pero logré contenerme. Pero el otro día no te pasó eso. Bueno, es que Eva se lo monta muy bien.¿ Y qué diría tu madre si se enterara

de que te has acostado con una tía de su edad? Joder. Espero que no se entere. Está deseando que me eche una novia de mi edad en plan formal. Si se entera de que he estado con una mujer como Eva, no sé lo que pasaría. Me miró.¿ No pensarás en decírselo? Tranquilo, ya te he dicho que estamos en la sala de los secretos.¿ Te gustaría follártela de nuevo? Le dije sin darle tiempo a pensar. Joder, pues claro. De hecho, no me atrevía a preguntártelo. Era el momento de meter a Laura.¿

Conoces a Laura, mi jefa? La he visto solo una vez, pero Teo me ha hablado muchas veces de ella. Dice que es una estirada insoportable y que trata a la gente fatal.¿ Y qué pensarías si te dijera que en el fondo lo que está deseando es que se la follen con ganas? Pues no sé, pero por lo que comentaba Teo, me parece raro. Pero,¿ te la follarías si ella quisiera? Pues claro. Ya te he dicho que solo

he follado dos veces, y la primera ni siquiera fue follar. Bueno, pues de esto Teo no se tiene que enterar ni, tu madre tampoco, le insinué a lo que se exponía si hablaba. Ya te avisaré, le dije al despedirnos. Volví a mi puesto de trabajo y él al suyo. Ya era la hora de terminar y la gente se estaba marchando. Imprimí los datos que quería Laura y me dirigí a su despacho. Cuando subí a su piso, ya parecía que

se había marchado todo el mundo. Solo estaban encendidas las luces del pasillo y la de dos de los múltiples despachos que había. Uno estaba al lado del ascensor y el otro era el de Laura, que estaba casi al fondo del pasillo de la derecha. Cuando llegué a su altura, me vio a través del cristal y, como las otras veces, me hizo una seña para que pasara. Te traigo los informes, Laura. Gracias, Carlos, eres muy eficiente, dijo sentada tras su amplia mesa.¿ Tienes prisa?

Speaker 3

Me dijo mientras los ojeaba. No mucha.

Speaker 2

Te apetece una copa? A estas horas es mejor que un café, me dijo con esa nueva sonrisa que solía poner. Claro, como no. Se levantó hasta el mueble que había en un lateral y sacó una botella de whisky y dos vasos. De un pequeño frigorífico que había al lado sacó hielos y llenó los vasos. Llegó a mi lado, que estaba sentado al otro lado de la mesa, y, prácticamente rozándome con el culo, dejó los vasos y sirvió el whisky.¿

Has hablado ya con tu amiga? Me preguntó directamente. El sillón donde estaba sentado era de ruedas, como todos los que había en las oficinas. Lo giré para ponerme frente a ella, que se mantenía de pie. Miré sus bonitos muslos con descaro. Su vestido, más corto que los que solía ponerse habitualmente, me dejaba ver una gran parte de ellos. Toqué la parte interior de uno de ellos sin cortarme

para ver su reacción. Lo único que hizo fue mirar a la cristalera que daba al pasillo y después intentar ir a la parte de la mesa donde estaba el botón para hacer los cristales opacos. La sujeté del muslo para impedírselo. Quería saber hasta dónde estaba dispuesta a arriesgar. Volvió la vista a mis ojos y comencé a subir la mano por el interior de sus muslos. Se puso tensa y vi cómo apretaba los dientes, manteniendo el vaso

en la mano. Sí, he hablado con mi amiga y me ha preguntado si eres de fiar.¿ Lo eres?¿ A qué te refieres? Preguntó, cada vez más tensa. Llegué donde se acababan los muslos y toqué sus bragas con los dedos. Es que mi amiga no se fía de cualquiera. Somos un pequeño círculo de gente en el que realizamos ciertos juegos, y somos muy reservados. Lo que pasa en nuestras reuniones no sale de ahí, y por eso tenemos que aprobar todo si alguien quiere ir a una de esas reuniones.¿

Me crees una chismosa? Ya pasaba la mano por encima de las bragas, palpándole el coño. Ella seguía en tensión, pero tampoco hacía signos de retirarse. No lo sé.¿ Lo eres? Sabes perfectamente que no hablo con los empleados excepto cuando tengo que decirles algo, y solo de trabajo. Lo sé, pero quería oírtelo decir. Hice un silencio, mirándola a los ojos mientras mantenía mi mano sobándole el coño por encima de las bragas. Volvió a mirar hacia el pasillo, y

viendo que yo no decía nada, preguntó de nuevo. Pues ya lo he dicho.¿ Y ahora qué?¿ Quieres asistir

Speaker 3

a una de nuestras reuniones? Bueno, sí, claro.

Speaker 2

Pues tendrás que pasar una pequeña prueba.¿ Qué tipo de prueba? Hice otro silencio, sintiendo cómo aumentaba su excitación. Sabía que el sobo de mi mano y la tensión de que pudiera aparecer alguien la aumentarían. Uno de los miembros del grupo trabaja aquí. ¿Aquí? Sí, pero en otra sección. Tú no le conoces y él a ti solo te ha visto una vez y de lejos. Joder.¿ Te supone eso algún problema? Si no está a mi cargo, no. Tranquila, trabaja en informática y te puedo asegurar que jamás abrirá

la boca. Bueno, vale.¿ Pero cuál es la prueba? Metí un par de dedos entre las bragas y sobé la carne de sus labios vaginales. Ya podía notar la humedad que manaban. Sentí un leve estertor al introducir la punta de un dedo entre la raja y le dio un buen trago al whisky.¿ Te gustó lo que hicimos ayer aquí? Sabes que sí. Pues es fácil. Volveremos a hacer lo mismo, pero en compañía del miembro del que te he hablado. Ya le metía y sacaba dos dedos por la raja y noté como comenzaba a mojarse. Joder,

Speaker 3

no sé.¿ Tiene que ser aquí? Sí. Pero puedes opacar los cristales

Speaker 2

y cerrar la puerta. A estas horas ya no queda nadie.

Speaker 3

Sabes

Speaker 2

que eres un poco cabrón. Son las normas. Tú eliges. Además, así tendrás un avance de la reunión que será algo más fuerte.¿ Cuántos sois? Dos mujeres y dos hombres, y si te apuntas, pues seréis tres las mujeres.¿ No crees que vamos a ser muchas para dos? Preguntó Consorna. Depende a lo que estés dispuesta. Ayer te estuvo viendo una mujer.¿ Estarías dispuesta a dejar que te tocara? Después de pensárselo

unos segundos, contestó. No me importaría probar, ah, se le escapó un gemido al final de la frase al sentir como mis dedos profundizaban en su vagina. Joder, cómo me has puesto, ah.¿ Y cómo lo vamos a hacer, ah, lo de tu amigo? Notaba que estaba llegando al límite de la excitación, pero no quería que se corriera todavía. Saqué los dedos y continué por fuera. Le enviaré un mensaje y estará aquí en menos de cinco minutos. Pero antes,

te taparé los ojos, no quiero que de momento lo veas. Vale, vale. Venga, llámale

Speaker 3

ya Tienes por ahí algún pañuelo?

Speaker 2

Algo mejor. Tengo un antifaz que uso a veces para aislarme del entorno. Se fue deprisa al otro lado de la mesa y sacó el antifaz de un cajón. Después de pulsar el botón que opacaba los cristales, volvió a mi lado moviéndose deprisa sobre los altos tacones que llevaba. Yo ya me había puesto de pie y cogí el antifaz de entre sus manos. Se lo coloqué despacio sobre los ojos y, cuando los tenía tapados, la besé con suavidad. Podía sentir la excitación en su boca y aceptó el

beso pidiendo más. La volví a besar a la vez que movía los tirantes del vestido hacia los lados de los hombros. Tiré de ellos hacia abajo y descubrí sus pequeñas tetas tapadas por un bonito sujetador negro con leves encajes. Ella se mantenía quieta, algo temblorosa, pero se dejaba hacer. Le envié un mensaje a Tito para que subiera y dejé el móvil sobre la mesa. Continué besándola con suavidad mientras le rozaba los pezones a través de la tela. Ya los tenía duros, pero se le pusieron aún más.

Le bajé muy lentamente el sujetador hasta que los grandes pezones asomaron en todo su esplendor. Ya no recordaba el buen tamaño que tenían comparados con las pequeñas tetas. Volví a rozarlos con los dedos para después presionarlos con suavidad. Laura tenía los ojos tapados y la boca semiabierta y se le escapó un ligero gemido. Tiré más de su vestido hacia abajo y éste cayó por su cuerpo hasta el suelo. Era la primera vez que la veía desnuda, tan solo con la ropa interior, y me di cuenta

de que tenía un buen cuerpo. Esta vez llevaba un tanga que realzaba más su culito, haciéndolo exquisito. El pequeño triángulo de tela que tapaba el centro de sus muslos demarcaba el perfecto triángulo de vello que se había dejado sin depilar. Saltó un mensaje en mi móvil. Era Tito diciéndome que estaba en la puerta. Le contesté pulsando las teclas con una mano mientras mantenía la otra sobando las tetas de Laura. Pasa sin hacer ruido y echa el

pestillo al cerrar. Tito cumplió a rajatabla mis instrucciones y, después de hacerlo, se quedó mirándola con la boca abierta. Le hice una seña para que se acercara mientras besaba el cuello de Laura. La separé un poco de la mesa para tener más espacio e hice que Tito se colocara delante de ella. El muchacho estaba alucinando, mirando el cuerpo de Laura sin parpadear. Le cogí una mano y la puse sobre una de las tetas, después hice lo mismo con la otra. Parecía una marioneta que movía con

los hilos. Me coloqué detrás de Laura sin dejar de besar su cuello y su espalda. Ella estaba algo temblorosa, con los brazos estirados a lo largo de su cuerpo, y le cogí una mano para ponerla sobre la bragueta de Tito. Por supuesto, Tito ya tenía el pantalón a punto de reventar. Comencé a manosearle el culo y le susurré al oído.¿ Sientes la dureza? Apenas la oí pronunciar un sí casi inaudible y nervioso. Pues desabrocha el pantalón y siéntela en tus manos. Me desabroché el mío y

saqué la polla para restregársela por el culo. Ya parecía haberme recuperado de la noche anterior y una gran consistencia había vuelto a revivir mi polla. No paraba de besarla por la espalda, dejando un reguero de humedad al paso de mi lengua. Por encima de su hombro, miraba sus manos y vi cómo hacía lo que le había dicho. También podía ver sus gestos por el rabillo del ojo y noté la sorpresa en su cara. No se esperaba

el buen tamaño que tenía la polla de Tito. Él se había quedado hipnotizado, mirando sus propias manos sobre las tetas de Laura y parecía un cuerpo congelado en el tiempo. Tuve que gesticular con una mano para sacarle de la catatonía en la que había entrado. Pareció entenderme y empezó a moverlas como un ciego que palpa para saber lo que está tocando. Pensé que la había cagado, no sabía si Tito iba a dar la talla. Por el contrario, Laura parecía animarse y le sobaba la polla con cierto deseo.¿

Te gusta lo que tocas? Volví a susurrar en su oído. Ahora Susi fue más audible.¿ No te gustaría probarlo? Venga, inclínate y chúpala. Tardó unos segundos, pero acabó inclinándose. Su postura facilitó que yo pudiera meter la mano entre sus piernas y volver a sobarle el coño. Solo fue para sentir lo jugoso que ya estaba, porque no esperé más. Tiré de las bragas hacia abajo y posicioné el capullo entre la raja adornada con el suave vello. Empujé con suavidad.

Me acordaba del día anterior y la estrechez inicial de su vagina. Noté cómo tensaba los muslos esperando la penetración y pensé que sentiría cuando le metiera Tito su pedazo de rabo. Creo que se me escapó una sonrisa algo maléfica. Le pasé la mano por el centro de la espalda, bajando desde el cuello hasta el culo y acabé metiendo la punta levemente. Su cuerpo se erizó como el de una gata y los muslos volvieron a tensarse al sentir la ligera penetración. Oí las chupadas sonoras que le daba

a Tito y comencé a bombear a más ritmo. La excitación de Laura cada vez iba a más y sentí como sus piernas temblaron. Le di un par de azotes y fue como una chispa incendiaria. Su cuerpo dio varios estertores y empapó mi polla, soltando una buena cantidad de flujo. Saqué la polla chorreando y retiré a Tito para coger su posición. Agarré a Laura de las manos y con los ojos tapados se movió con torpes pasos hasta donde

la llevé. Me senté en el cómodo sillón giratorio y le agarré la cabeza para llevar su boca hasta mi polla. Tito se había quedado parado, como era normal en él. Parecía necesitar órdenes para todo. Le hice señas para que se pusiera tras ella y se la follara. Llegué a pensar que tendría que apuntarle la polla, pero no fue necesario. Laura había comenzado a chupármela y noté que no lo hacía nada mal, pero al meterle Tito la mitad de su polla, dejó de hacerlo para emitir un grito ahogado.

Tito se quedó parado, mirándome, como diciendo,¿ qué hago? Le hice señas para que siguiera y comenzó a moverse despacio, casi con delicadeza. Laura volvió con su boca a mi polla y siguió chupando. Sus chupadas eran lentas, pero abrazaba la polla con sus labios de una manera deliciosa. Le puse la mano en la cabeza para marcarle el ritmo. No se metía toda la polla en la boca, pero no por eso dejaba de ser una excelente mamada. Tito ya le insertaba su enorme polla por completo, haciendo que

el cuerpo se le curvara a cada penetración. Esta vez no tuve que decirle nada, aumentó el ritmo por su cuenta mientras se le desencajaba la cara. Sabía que le quedaba poco y comencé a follarle la boca a Laura, moviéndole la cabeza. Nos llegamos a compenetrar y penetrábamos los dos al mismo tiempo. Laura se sujetó a mis muslos al sentir las brutales embestidas que ya le daba Tito. Yo no pude más y le solté un chorro de leche en la boca que acabó resbalando entre sus labios.

Al momento, todo su cuerpo tembló a la vez que se corría. Tito no paraba, y pocos segundos después también se corrió, emitiendo unos tremendos jadeos. Le sacamos las pollas de los orificios y se incorporó con la respiración agitada. Fue a quitarse el antifaz, pero no le dejé. No quería que viera a Tito. Como miembro del grupo que iba a formar, no era el mejor referente. Espera, espera. Le dije a la vez que le hacía señas a Tito para que se marchara. Ya puedes quitártelo, volví a

decirle cuando la puerta se cerró. Joder,¿ por qué no me has dejado verle? Casi me revienta. Ya tendrás ocasión, sonreí, abrochándome los pantalones.

Speaker 3

Uf,

Speaker 2

ha sido bestial. Pues esto solo es un aperitivo.¿ Crees que podrás con el plato fuerte?¿ Más fuerte que ese pedazo de polla que me han metido? Bueno, esto ha sido una prueba de poca duración. Supongo que la habré pasado, dijo con ironía. Después de la follada que le habíamos dado, no era para decirle que no. La has pasado con nota. Creo que encajarías bien en el grupo.¿ Y para cuándo es

Speaker 3

la reunión? Dijo sin disimular la impaciencia. Pronto. Ya te avisaré. Hasta aquí llegó el capítulo de hoy. Hasta la próxima.

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