SORPRESAS INESPERADAS - PARTE 10 (Relato Erótico) - podcast episode cover

SORPRESAS INESPERADAS - PARTE 10 (Relato Erótico)

Sep 03, 202525 min
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Speaker 2

Lleva tu imaginación a otro nivel. Relatos calientes Hoy presentamos Sorpresas inesperadas, parte 10 La volví a coger en brazos y la llevé hasta la mesa alta del salón. La senté sobre ella mientras me devoraba de nuevo la boca. Sus gruesos labios eran deliciosos. En cada beso me arrancaba un mordisco de lujuria. Fue ella quien, nada más sentir su culo contra la mesa, bajó una mano buscando mi niembro. ¡Uf,

qué dura sigue! Susurró contra mi boca a la vez que orientaba el capullo sobre el centro de su raja. Había tanto jugo que la mitad de la polla penetró sin apenas empujar. ¡Ah! Métela despacio, que estoy muy sensible y no me quiero correr al primer empujón. Su boca, adornada con los carnosos labios, susurraba contra la mía, y su aliento cálido y lascivo se introducía en mi cuerpo como un torrente imparable. Después del cálido susurro, puso las tetas contra mi boca y comencé a chupar los erguidos

pezones como si fueran dos pequeños caramelos de chocolate. De inmediato sentí como jadeaba, agarrada a mi cabeza, y presioné con mi polla contra su raja. Penetró lentamente, como me había pedido, y un suspiro largo y profundo planeó sobre mi cabeza. Dios

Speaker 4

Qué dura la siento. No la saques.

Speaker 2

Sólo muérdeme los pezones. Mantuve la polla bien apretada, sintiendo cómo la presionaba su vagina, y mordisqueé los duros pezones. Varios gemidos salieron de su boca que no supe si eran de dolor o de placer. Sus manos apretaron más mi cabeza y los volví a succionar con fuerza. No podía aguantar así y saqué la polla para introducirla de nuevo hasta el fondo.

Speaker 4

A.

Speaker 2

Dios, cómo estoy de guarra. Repetí

Speaker 4

la

Speaker 2

maniobra, arrancándole otro largo suspiro. Y comencé a bombearle el coño a un ritmo lento, pero imparable. Fueron dos largos minutos follándola y chupándole los pezones cuando sentí como su vagina aprisionaba mi polla y se volvía a correr. Ah. Ah. Mi polla se volvía a empapar con sus jugos, que acabaron chorreando entre los muslos hasta mojar su culo y la mesa. Saqué la polla de ese volcán en plena erupción,

buscando el otro agujero. Al notar la presión de mi capullo sobre el agujero de su culo, se inclinó levemente hacia atrás a la vez que levantaba las piernas. El movimiento fue tan preciso que mi capullo se introdujo con facilidad, pero sentía la presión de su recto. Me miró a los ojos antes de que la penetrara. Me dio la impresión de que quería ver la expresión de mi cara cuando le introdujera la polla. Ahora despacio. Siente cómo entra.

Disfruta de cada centímetro. Su voz seguía siendo cálida, pero sus palabras eran una inyección de lujuria. Comencé a apretar y sentí cómo penetraba cada centímetro de mi polla en su recto hasta que mis huevos chocaron contra sus nalgas. En ese momento, volvió a besarme. Introdujo su larga lengua en mi boca y me devoró los labios hasta acabar mordiéndolos. Cuando separó su boca de la mía, volvió a mirarme

a los ojos. Saqué la polla casi al completo y la volví a meter lentamente y ella volvió a besarme de la misma forma. Era como si estuviéramos realizando un ritual. Un ritual de sexo lascivo y lujurioso. Un ritual en el que ella marcaba los tiempos. No quise esperar más y comencé a bombear su culo como si quisiera reventarlo. Sentía un tremendo calor en todo mi cuerpo y unas gotas de sudor resbalando por mi frente. Fueron dos largos minutos penetrando ese delicioso y pequeño culo en los que

mi mente voló a un paraíso especial. Ella no paraba de gemir con su mirada clavada en mi cara. Creo que disfrutaba viéndome follarla con ese deseo. Mi polla explotó dentro de su recto, llenándolo de leche hirviendo. Cuando saqué la polla, un chorretón de semen salió con ella, cayendo al suelo. Me sentía como si hubiera perdido toda la fuerza, casi a punto de derrumbarme. Me fui directo a la cama y caí sobre ella como un fardo. Ella me

siguió y se tumbó a mi lado. Pensé que íbamos a dormir, pero esa deliciosa hembra de piel oscura no quería que aquello acabara así. Me agarró la polla y, a los pocos minutos, ya me la había puesto dura. Era imposible no reaccionar ante esos labios carnosos y la húmeda y larga lengua. Me folló y la follé de infinidad de formas, su flexibilidad le permitía adquirir posturas de las más diversas. Cuando ya no pude más, me quedé dormido, y supongo que ella también. A la mañana siguiente, salimos

cada uno hacia nuestros trabajos. Iba como si me hubiesen dado una paliza, pero con una sonrisa de tonto feliz. Tendría que ver a Javier, eso era inevitable, pero¿ qué le iba a decir? Mejor dejaría que él me contara algo, si es que tenía algo que contar. A media mañana, vino a buscarme Teo para tomar un café. Joder, tío. No sabes lo que te perdiste anoche. Vaya, me dices eso después de dejarme tirado con Lidia. Bueno, pensaba que te tomarías algo con ella y ya está. Estaba demasiado

jodida para dejarla así.¿ Y qué hicisteis? Pues estuvimos cenando y después tomando unas copas. La chica necesitaba hablar. Estaba alucinando conmigo mismo. Mi cinismo superaba todos los límites que conocía. Pues no sé qué pasaría cuando Javier llegó a su casa, porque hoy no ha venido a trabajar.¿ Al final estuvo contigo? Sí, y no veas cómo nos lo pasamos con Reme. Le dimos los dos a la vez, y fue la leche. Creo que ella se lo pasó mejor que nosotros, jajaja.

Oír sus palabras hacía que me sintiera mejor, al menos, menos culpable. Pues creo que Lidia va a dejar a Javier. Ayer me lo dijo muy convencida. Pues Javier casi me confesó lo mismo. Me dijo incluso que ya estaba buscando un piso de alquiler. Mi alivio ya fue total. Sentí como todo mi cuerpo se relajaba. Pues no entiendo a Javier. Teniendo un pedazo de mujer como Lidia y que prefiera irse por ahí con maduras. Es que tiene más vicio que yo, jajaja. Río Teo. Volvimos al trabajo y, al rato,

me llamó Soraya. Nos saludamos con cuidada seriedad y, después, me soltó de sopetón lo que ya suponía. No podemos seguir viviendo juntos.

Speaker 4

Estoy de acuerdo. Está claro que lo nuestro es inviable. Me

Speaker 2

gustaría quedarme en el piso, si no te importa. Sí, sí, claro, ya buscaré yo uno. De momento puedo quedarme en casa de mi madre. Aunque no sigamos como pareja, somos hermanos y no quisiera perder nuestra amistad. No tiene por qué ser así.¿ Podemos seguir llamándonos o

Speaker 4

tomar algún café? Claro, claro. Eso me gustaría mucho. Vale,

Speaker 2

nena, pues ya hablaremos en unos días. cuando esto, que no sé cómo llamarlo, se nos pase un poco. Perfecto. Ya hablamos. Pensaba que iba a esperar para decírmelo cuando llegáramos a casa, pero parecía no querer enfrentarlo en persona. Ahora tenía que llamar a mi madre para decirle que, de momento, tendría que vivir con ella, aunque no sabía si me podría encontrar con mi padre. Suponía que Soraya había hablado con él, y si no lo había hecho,

lo haría en breve. Eso sí que me hubiera gustado verlo, a ver qué cara ponía cuando Soraya le contara que había descubierto el pastel, pero estaba claro que me lo iba a perder. También pensé que cuando se enterara, ya no tendría ni ganas de volver por la que hasta ahora había sido su casa. Allí lo único que podría encontrar era una buena bronca y una despedida. Seguro que eso se lo querría ahorrar. Me puse a pensar que vivir con mi madre podría suponer follar todos los días

con ella, y eso no podía acabar bien. Una cosa es echar un polvo de vez en cuando y otra es vivir en plan pareja. Tendría que hablar con ella para dejarlo claro desde el principio. Por otra parte, tenía otro frente abierto con Eva, que también quería volver a follar, y no sólo eso, le había prometido presentarle a algún amigo. Tenía a Teo, que siempre estaba dispuesto para estas cosas, y ahora también a Javier, que estaría como loco por follarse a cualquier madura que se le pusiera a tiro.

Y quedaba Lidia, que estaba seguro de que no tardaría en llamarme si la ruptura con Javier se completaba. Llamé a mi madre para contarle lo que había pasado y que me tendría que ir a vivir unos días con ella. Por supuesto, accedió encantada, diciéndome que me quedara todo el tiempo que quisiera. Después llamé a Eva, también quería saber que había hablado Soraya con ella. Casi antes de saludarnos,

ya me estaba invitando a comer. No me pude negar, dado su insistencia, aunque también es verdad que estaba impaciente por enterarme de lo que habían hablado. Decidí ir a comer con ella, aunque después tendría que trabajar hasta más tarde. Cuando llegué, me recibió con una bata verde con estampados, sin botones, tan sólo ajustada con un cinturón de la misma tela. Era sumamente corta, aunque no llegaba a verle

las bragas. Al no llevar botones, el escote era de una generosidad absorbente para los ojos, y no pude evitar clavarlos como flechas. La tela se ceñía a sus voluptuosas tetas, que, al no llevar sujetador, provocaba que los pezones se marcaran exageradamente. Me ofreció sus labios, levemente cubiertos de carmín ligeramente rojo, y la besé, intentando contenerme para no devorárselos en el umbral de la puerta. Gracias por venir, cielo. Ya sabes

lo poco que me gusta comer sola. Es un placer acompañarla, Eva. Ya estaba la mesa puesta y nos sentamos a comer. Su sonrisa era acogedora, además de incitante. No podía aguantar más y le pregunté directamente.¿ Qué tal ayer con Soraya? Pues mejor de lo que esperaba. Ya me dijo que le habías contado todo con detalle y la verdad es que no la sentí demasiado afectada, como esperaba. Tampoco me acusó por mi silencio durante estos años. Parece que la

hiciste entender que era tu padre el responsable de ello. Bueno, tan solo le transmití lo que me habías contado. La verdad es que me pareció que estaba bastante tranquila, demasiado tranquila para como es ella. Los dos nos quedamos callados, como pensando en la situación, hasta que Eva volvió a hablar. También me dijo que se iba a quedar viviendo sola en el piso que teníais alquilado.¿ Qué hablaría contigo? Sí, ya lo ha hecho, y no le he puesto ningún inconveniente.¿

Y tú, qué vas a hacer? De momento, me voy a vivir con mi madre hasta que encuentre otro piso. Si quieres, también puedes quedarte aquí. Yo estaría encantada con tu compañía. Gracias, Eva, eres muy amable. Contesté, pensando en repartirme entre ella y mi madre. La verdad es que sería fantástico estar así una temporada, follando a diario. El problema era que le diría a mi madre si no

iba a su casa todos los días. Sabiendo que no tenía piso, seguro que me iba a preguntar, y de momento no podría decirle que dormía en casa de Eva, había sido su adversaria durante mucho tiempo en la relación con mi padre. Terminamos de comer, y después de recoger los cacharros, Eva sirvió un par de cafés en la mesa baja del salón. Cuando se sentó a mi lado, las tetas ya casi se salían de la bata, y también podía verle las bragas al final de sus tremendos muslos.

No necesitamos palabras, al momento, ya estábamos besándonos con deseo, mientras mi mano sobaba sus hermosas tetas. Mi polla daba indicios de enderezarse, pero, después del trabajo que le di la noche anterior, no sé si podría. El cinturón de la bata se fue aflojando hasta dejar que se abriera por completo. El pequeño triángulo verde del tanga no podía tapar su mata de bello rizado y podía ver como

una parte se salía por los lados. Ella también llevó su mano a mi bragueta, dándose cuenta de que mi polla no estaba erecta.

Speaker 3

Un,

Speaker 2

parece que no te animas del todo. Sin cortarme, le solté el desgaste que había tenido la noche anterior.

Speaker 4

Es que ayer tuve un día duro. Ah, sí. Sí. Tuve que consolar a la mujer

Speaker 2

de un amigo que se acababa de separar. Le contesté casi con prepotencia. Vaya, veo que te buscamos más de una para que nos consueles, jajaja. Sus palabras me abrumaron un poco, creo que me había pasado con el comentario. Bueno, si le digo la verdad, las cosas que me están ocurriendo últimamente me sobrepasan. Tranquilo, hijo, tienes una edad estupenda para disfrutar. No desaproveches nada. Su voz era cálida, comprensiva

y llena de afecto. A esa encantadora mujer no se le podía pedir más y quería agradarla y satisfacerla todo lo que pudiera. Pero la realidad es que mi polla no se terminaba de enderezar. Bajé la mano hasta sus muslos y comencé a sobarle el coño por encima del tanga. Su deseo ya era muy patente y comenzó a emitir largos suspiros. Retiré la poca tela del tanga y sobé esa deliciosa mata de pelo rizado. De inmediato abrió las

piernas y su raja afloró entre el vello. Mis dedos penetraron y al momento comenzó a mojarse, haciendo que la penetración de dos de mis dedos fuera más suave. Sus tetas se expandían sobre su torso y los pezones llamaban a mi boca como un suculento manjar. Incliné la cabeza y comencé a lamerlos hasta llenarlos de saliva. Mis dedos ya se introducían profundamente en su vagina y sentí como elevaba levemente el culo para hacer más profunda la penetración.

Succione los pezones con potencia, como si fuera a sacarles leche, y sus jadeos se hicieron más sonoros. Aumenté el ritmo de mis dedos, entrando y saliendo a gran velocidad de su mojada vagina, y en menos de un minuto se corrió ostentosamente.

Speaker 4

¡Uf,

Speaker 2

cielo!

Speaker 4

Qué delicia! Susurró cuando sus temblores cesaron.« Lo siento,

Speaker 2

Eva, pero tengo que volver al trabajo». Despegó sus labios ensalivados para mirarme, sujetando mi polla con la mano.«¿ Y te vas a ir así?»

Speaker 4

Preguntó, sobándome la polla.« No quiero defraudarte. Volveré otro día en mejor estado. Prometiste presentarme a algún amigo». Es verdad,

Speaker 2

y lo tengo muy presente. Intenté pensar con rapidez a quién le gustaría más, si a Teo o a Javier. Los dos estarían más que dispuestos. Lo mejor sería presentarle a ambos y que ella decidiera.¿ Se vendría a tomar una cerveza cuando salga del trabajo? Claro.

Speaker 4

Iré encantada. Pues la llamo si se

Speaker 2

queda algún amigo después del trabajo.

Speaker 4

Qué bien!

Speaker 2

Esperaré impaciente tu llamada. No le prometo nada, pues no sé si se quedará alguno. Es igual, el hecho de tomar algo contigo ya me seduce, jajaja. Me marché de nuevo al trabajo y, nada más llegar,

Speaker 4

llamé a Teo.¿ Sabes algo de Javier? Sí. Me ha llamado y me ha dicho que Lidia ha roto con él.¿ Y han tenido bronca?¿

Speaker 2

Qué va? Parece que le ha dicho con mucha tranquilidad que hiciera las maletas y que se fuera de casa, vamos, que le ha ahorrado tener que decírselo él. Pues me alegro de que todo haya sido tranquilo y de pleno acuerdo. El cabrón de Javi ya tenía un piso apalabrado. Joder, pues sí que lo tenía claro. Ja ja ja, está demasiado enviciado. Me ha dicho que es posible que esta noche se vaya de nuevo con Reme. Pues sí que ha cogido vicio con esa mujer.¿ Y tú, qué vas

a hacer a la salida? He quedado con Tito, el friki de informática. Tiene 19 años y creo que todavía no ha probado un buen coño, jajaja. Quiere que le lleve al tugurio de maduras. A Tito le conocía de tomar cervezas después del curro. Era un chico delgado y tímido. Llevaba unas gafas redondas que le hacían parecer aún más friki de lo que era. Siempre le gustaba oír las historias de folletos que contaba Teo. Pensé que era una

oportunidad para presentárselo a Eva. Seguro que le gustaría probar una polla sin estrenar.¿ Te apetece que os presente a una tía estupenda? Vaya, eso no me lo habías contado.¿ Tienes alguna que no conozca? No quise decirle que era la madre de Soraya, por si ataba cabos. Es una buena amiga, y con la

Speaker 4

edad de las que te gustan.¿ Está buena? Diría que mejor que reme. Joder, eso no me lo pierdo. Pues ve con Tito a las ocho al alos. Allí nos

Speaker 2

veremos. Joder, allí estaremos. A las siete llamé a Eva y le conté que había quedado con dos amigos. Estaba entusiasmada y me dijo que allí estaría puntual. La previne para que no dijera que era la madre de Soraya, que de momento era mejor el anonimato. Ella estuvo totalmente de acuerdo, cuanto menos supieran de su vida, mucho mejor. Llegué a Lalos, ese pub intimista donde había estado con Lidia el día anterior. Allí estaban esperando, con cara de entusiasmo,

el joven Tito y el salido de mi amigo Teo. Hola, chicos. Los dos me saludaron y noté a Tito algo nervioso. Tranquilo, Tito es una mujer encantadora. Te tratará como una madre. Teo y yo reímos a carcajadas mientras él nos miraba algo enfadado. No os riáis, joder. Que apenas haya tenido relaciones no es para mofarse. Es que estudias demasiado y no te he visto ningún libro de sexo, jajaja. De nuevo reímos mientras me sentaba al lado de Teo. Había dejado el lado de Tito libre a propósito para que

se sentara Eva a su lado. Pensé que sería interesante verle al lado de la hermosa mujer sin saber qué hacer ni qué decir. Estoy impaciente por conocerla. Si es como dices, creo que me haré una paja aquí mismo. El lenguaje de Teo era bastante limitado. Prácticamente todo era sexo. Seguro que le gustará ver cómo te la pelas. Dije, sonriendo, mientras ahora era Tito el que se reía a carcajadas. Lo mismo, si me ve, se apunta a hacerme ella la paja. No lo descartes.

Speaker 4

No jodas.

Speaker 2

tan lanzada es? Si le gustáis y coge confianza, será más lanzada que reme. Exageré para endulzarles más la espera. En ese momento, entraba Eva. Me levanté para que me viera. Estábamos al fondo del pasillo y no nos podía ver sentados. Vi cómo sonreía al verme, haciendo una seña con la mano. Se había puesto un vestido ajustado de color oscuro, casi negro, que se ajustaba a su cuerpo con precisión. La tela se apretaba contra sus hermosas tetas, dejando un escote suficiente

para admirar su hermosa carne acanalada. Sus amplias caderas se marcaban con una atracción hipnótica para dar paso a una gran parte de carne desnuda de sus atractivos muslos. Hola, Eva. La saludé con sendos besos en las mejillas. te presento a Teo y a Tito. Encantado de conocerte, Eva. Dijo con rapidez Teo, dándole dos besos. Tito se había levantado también, pero se había quedado con los ojos y la boca

relativamente abiertos, sin atinar a decir nada. Tuvo que ser Eva la que se acercara a él y, poniendo una mano en su hombro, le dio sen dos besos. Hola, chicos. Estoy encantada de conoceros. Contestó, sentándose al lado de Tito. Pedimos las bebidas y comenzamos a hablar animadamente, bueno, todos menos Tito, que seguía algo pasmado. Eva se reía muy animada y flotaba su cuerpo contra el de Tito al hacerlo. Varias veces había visto cómo cambiaba la cara, contrayendo todo

el cuerpo. Seguro que Eva había puesto su mano en sitios que él no esperaba. Finalmente, pidió a Eva que le dejara salir para ir al servicio, y con rapidez, Teo ocupó su sitio. Teo no era Tito, y al momento ya había pasado el brazo por los hombros de Eva, dándole algún que otro beso en la mejilla y en el cuello. Veía a Eva cada vez más entusiasmada, se lo estaba pasando bien y no dudó en decirnos que

si nos apetecía una copa en su casa. Como excusa, dijo que tenía cena preparada y que no le gustaba comer sola. Me quedé algo alucinado por su atrevimiento.¿ Qué pretendía hacer con los tres

Speaker 3

en su casa?¿ Se había vuelto loca? Hasta aquí llegó el capítulo de hoy. Hasta la próxima.

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