Era más que obvio lo que quería hacer en esta nueva etapa de noviazgo con Abraham. Ese era la motivación para prestarme a regresar con él. Quería que jamás se olvidara de mí. Solamente necesitaba una sola oportunidad para hacerle sentir lo que él me hizo durante el periodo más largo de nuestra relación. Él estaba sumamente comprometido a ya
no fallarme, a ser un novio fiel. Pero eso ni su mamá se lo creía, jeje, y yo pues ya me había metido la polla de Arturo a escondidas, jeje, y obviamente aproveché mi oportunidad con mis amigos Sam y
Eric en el campamento, jeje. créanme, una mujer despechada es propensa a sacarse del corazón y del pensamiento a cualquier hombre, ojo ahí mis amores, solo imaginaba varias maneras en cómo podría pintarle otros lindos cuernos pero esta vez deseaba que se diera cuenta de ello pues mi intención era terminar mi relación con Abraham de esa manera y jamás volverlo a ver, tenía sed de venganza, quería verlo llorar, lo primero que pensé fue en hablarle a su mejor amigo
Thomas que cada que podía escondida se me insinuaba y me invitaba a follar con él, pensé en sebastián el mejor amigo de mi cuñado mauricio un tipo con quien abraham tuvo problemas pues mi lindo novio se folló a una de sus novias ello me parecía buena idea para que sebastián se desquitara y me diera una buena follada él y yo nos lo merecíamos jeje sebastián era un tipo de casi 1.80 guerito con barba de candado delgado quien estaba estudiando matemáticas en una universidad en la cdmx este
era casi cinco años mayor que yo así que traté de idear un plan para ello Pero como saben a veces la vida te tiene mejores sorpresas y esta experiencia que les contaré es una de ellas. Y de mi plan perfectamente sabía que no sería sencillo conseguir el número de Sebastián, porque tenía que tener una buena excusa para poder hablarle. Pensé en escribirle por Facebook, solo debía ser muy cuidadosa, no quería que Abraham se enterara antes de tiempo pues él me revisaba mi Facebook con frecuencia por
lo celoso que era. así que debía ser sutil, pensé en Mauricio mi cuñadito, pues como dije era su mejor amigo así que él sería la clave para llegar hasta él, mi cuñado es dos mayor que mi novio y cuatro mayor que yo, un poco más robusto que mi novio, más alto, no era tan guapo pero tenía su pegue, pues la verdad el cabroncito era bastante verbo, varias veces
lo vi con mujeres bastante atractivas. Aunque también tenía un pasado bastante oscuro pues Abraham me había contado que su hermano se había ligado y follado a las novias de sus primos y que varias ocasiones supo que también intentó bajarle a sus novias. Abraham jamás me confirmó si Mauricio se había follado a alguna de sus ex y cada que le preguntaba directamente desviaba el tema, aunque tenía mis dudas, pues Mauricio jamás se me insinuó, solo me miraba morbosamente
las nalgas o los senos. Lo normal por así decirlo, jeje, aunque en ocasiones hubo uno que otro comentario que podría hacerme pensar más allá, como de algún favor sexual, pero siempre se quedó en comentarios. Así que no había un motivo que me hiciera creer lo que Abraham me contaba. Una noche mientras hacía mi tarea comencé a pensar en Sebastián por lo que le mandé mensaje a mi cuñado
si podía ayudarme a contactarlo. La excusa era que necesitaba que me ayudara con algunos clases particulares de álgebra pues me estaba yendo mal en la materia. Yo, hola cuñadito. Discúlpala ahora. Oye,¿ crees que puedas pasarme el número de Sebas? Lo que pasa es que necesito ayuda con álgebra. Mi examen es pronto y pues él como estudia matemáticas podría ser mi maestro. Podrás pasármelo. Ma, hola cuñadita, no te preocupes.
MMM mira va a estar difícil pues él me ha pedido que no le pase su número a nadie pero déjale pregunto si me autoriza y te aviso va. Yo, por favor, cuñadito. Espero que sí me deje contactarlo, porque como te dije mis exámenes serán pronto y quiero pasarlos. Al cabo de unos 20 minutos Mauricio me mandó mensaje con el número de teléfono de Sebastián. Un hormigueo voraz se produjo en mi vagina pues cada vez estaba más cerca de follarme a ese macho. Mi plan era muy sencillo.
como el cabrón es mayor que yo sabía que si le decía directamente que deseaba ser follada a él no se intimidaría, pues para los hombres estar con una mujer más chica que ellos es una exquisitez y para nosotras con alguien mayor igual jeje. Ma, cuñadita ya quedó, solo me pidió que todo sea por mensaje, nada de llamadas pues está bastante ocupado, espero te ayude cuñadita. Yo, muchas gracias, cariño, te debo una jeje. Ma, ya sabe cuñadita, luego nos
comemos algo juntos jaja. Hasta mañana. Entendí como tal a qué se refería con comernos algo, pero no le di la más mínima importancia. Guardé el número de Sebastián y no esperé nada en escribirle aunque dudé si me contestaría pues ya para ese momento eran la once de la noche. Yo, hola, cariño,¿ cómo estás? Disculpa la hora y la molestia. C. Hola. Ríais. Bien, gracias.¿ Y tú? Dime en qué te puedo apoyar. Mauricio me comentó que necesitas asesorías,¿ es verdad? Yo. Sí, cariño, es verdad. Bueno,
algo así. C. ¿Qué?¿ Cómo que algo así?¿ De qué se trata, Priais? Yo. Pues verás. La verdad quería contactarte, pero no es por cuestiones de la escuela. Es por otra cosa. Solo que no sé cómo lo vayas a tomar. C. Ok.¿ De qué se trata?¿ Es de dinero? Yo. Jeje no. Cariño. Es algo más íntimo. C. O vaya. Eso no me lo esperaba. Para entendernos bien, dime a qué te refieres, Priais. Yo, mmm, verás. No hace mucho me enteré que Abraham alguna vez se metió con una de tus novias. Sí, ajá, sí, es verdad.
El pendejo se pasó de vivo, pero eso qué. Yo, pues no sé, estaba pensando. Si existiera la posibilidad de desquitarte,¿ lo harías? Sí, no lo sé.¿ Por qué me preguntas eso? Mi corazón latía a mil por hora mi vagina. Ardía como un infierno. Mis bragas se comenzaron a humedecer conforme la conversación avanzaba. Debía ser directa. Sabía que estaba muy mal lo que estaba por hacer. Pero mi sed de
venganza me cegaba de las consecuencias que esto podría traerme. Yo, pues¿ qué te parece si platicamos de frente esa posibilidad? CMM no lo sé. Priéis. Sabes, tengo novia actualmente y la verdad no es mi deseo engañarla, ni entrar en algún tipo de romance con alguien más, además eres más chica que yo. Yo, ouch. Que mi edad no sea un impedimento, además no le vamos a decir a nadie
cariño o tan seguro estás con tu novia. Sí, mira, yo sé que tu edad no es impedimento pero, sabes lo que hizo Abraham estuvo mal, pero tampoco quiero usarte para desquitarme por ello, no quiero lastimarte ni mucho menos a mi novia. Claramente el cabrón se estaba haciendo del rogar y eso me empezó a molestar pues solo debía decir que sí. Ya le estaba dando entrada, por lo que traté de calmarme para tratar de convencerlo de otra forma. Yo,
seré directa contigo Sebastián. Tú siempre me has gustado. He tenido mucha curiosidad por saber qué es estar con un hombre como tú. Eres para mí un amor imposible. Un deseo lascivo que me gustaría mucho probar por lo menos una vez,¿ o qué?¿ Yo no te gusto? C. Jajaepaf. Vaya que sabes lo que quieres, mujer. Mira, yo jamás dije que no me gustarás. Eres una chica muy linda, atractiva y bastante sexy, pero no está bien. Sabes, a mí también me gustaría estar contigo, pero yo, yo quiero
que me folles. Fui muy directa, no cabía duda a lo que deseaba, solo faltaba que el cabrón de Sebastián aceptara. Tardó en contestarme por varios minutos. Por un momento creí que lo había espantado, así que puse mi celular a cargar y me aliste para dormir. Ya me había hecho a la idea que Sebastián no aceptaría, pero de pronto me contestó y me sorprendió su respuesta. C. Mándame una foto de tu rico coñito. Una corriente eléctrica de excitación
recorría todo mi cuerpo. Mi vagina humedeció mis braguitas. Mis pezones se pusieron duritos. Me sentía muy caliente, hambrienta. Quería montar a ese macho quien poco a poco cedía ante mi capricho, así que fui por mi celular, me quité las bragas, abrí mis piernas y me separé un poco mis labios vaginales, tomándole una linda foto a mi zorrita y sin más se la envié a Sebastián. C. Uff.¡ Qué delicia! ¡Priais! Estás tan rica, Upaf. No sabes lo duro que me acabas de poner esta segura que quieres
coger conmigo, porque no hay vuelta atrás una vez que aceptes. Yo, quiero que me hagas tu putita, cabrón,¿ o qué?¿ Quieres que sea más clara? Jeje. ¡Seh! ¡Uf! Ok, putita, te voy a coger como quieres. No sabía que la novia de Abraham era toda una zorrita. Aquí me desquito lo que me hizo. Te voy a dejar bien llena de leche, zorrita. Yo, jeje, muy bien. Ahora te toca a ti. Mándame foto de tu polla, cariño. Quiero conocer lo que me voy a comer, jeje.
Todo había quedado sentenciado. Ambos queríamos desquitarnos del culero de mi novio, cada uno por sus propios motivos y ambos lo íbamos a disfrutar. Sebastián no tardó nada en enviarme una foto de su deliciosa polla. Abrí la imagen y
ahí estaba. era bastante gorda, de 1 a 17 centímetros igual a la de mi novio, pero se le marcaban mucho más las venitas que tanto me gusta sentir con mi lengua, completamente rasurada, unos huevos gordos, no puede evitar babear por el maravilloso trozo de ese macho, pasé uno de mis dedos por mi vagina y me detuve en mi clítoris y empecé a jugar, liberando de inmediato gemidos llenos de morbo y pecado, mi piel se erizó, mi zorrita pedía polla me imaginaba que Sebastián venía a mi cuarto a
hacerme su puta, Ya no quería perder tiempo. De pronto tuve que volver en sí, pues Sebastián me mandó mensaje. C.¿ Te parece si el viernes te veo en el Parque Hidalgo, putita? Paso por ti a las cinco de la tarde, de ahí nos vamos a un motel cerca. Yo, ok, cariño. Me hubiera encantado que vinieras a mi casa ahorita, pero está bien. C. Ya no se vale arrepentirse. E. Vas a conocer cómo cogen los hombres de verdad. Me vas a pedir más. Yo, jeje, lo mismo digo. Espero no
te arrepientas, jeje, te veo el viernes. Volví a poner a cargar mi celular y de inmediato comencé a meterme los dedos a mi zorrita. debía calmar un poco el calor que sentía mi cabeza me llevó a aquella vez que estuve con sam y eric recordé cómo me tenía de perrito uno follándome mi zorrita y el otro haciéndome que le chupara el trozo me imaginaba a mis primos lalo y kevin que si no hubiese sido por mi miedo e inexperiencia Ellos hubieran sido los primeros machos que
mi vagina habría recibido. Recordé el sabor de su semen, cómo me bañaban mi carita. Me sentía perversa, sensual. Me sentía una perra hambrienta de polla. Me encantaba esa apasionante y lujurioso sensación. No quería esperar tanto tiempo, pues apenas sería jueves. Pero debía calmarme para que todo saliera a la perfección. Debía ser inteligente. Mi venganza debía ser meticulosa. Aumenté la velocidad de mis dedos. Mis jugos salían a chorros.
Mis gemidos eran controlados para que mi familia no escuchara lo puta que estaba haciendo en mi cuarto. De pronto exploté en placer. Un orgasmo riquísimo llegó a escena, mojando mis sábanas a a a. Dios a a a haciendo que cayera rendida ante mi cama. Cerré mis ojos y sonreía. Estaba claro que había cambiado. Había dejado de ser esa niñita inocente de la que se aprovechaban. Me estaba conviendo toda una maestra sexual, quien complacía su instinto. Yo, hola, cariño.
Solo te escribo para decirte que hoy no podremos vernos, saldré con mis primas al cine o qué. Te veo el sábado mi amor, besitos en tu polla. Abraham se molestó muchísimo por mi mensaje, pero no tenía de otra, era un compromiso con mis primas jeje, ya estaba lista para follar con otro. Esa deliciosa sensación por ser descubierta siendo una puta para otro recorría mi cuerpo. Esa vil sensación dominaba mi ser. Me excitaba en demasía. No sabía por qué era tan erótico sentirme así. Me miré al
espejo y sonreí. Me veía muy sexy con mis bragas rosas y mi sostén del mismo color. Tenía preparado mi top de mezclilla con escote y mi pantalón de mezclilla. Me hice dos coletas. Veía muy colegiala. muy niña perversa. Mi intención era provocar a Sebastián al límite con mi carita de ángel inocente, eso que tanto les encanta a los machos, que les gusta dominar a sus hembras. Salí de mi casa y me fui caminando al parque el cual quedaba a unos cinco minutos de mi casa, no
tarde en llegar. Miré para todos lados con la intención de que nadie me fuera a delatar y saber si Sebastián ya había llegado, pero no, así que me dispuse a escribirle. Yo, hola, cariño, Ya estoy aquí en el parque, me quedé frente al DIF municipal,¿ dónde estás? Sí, hola Priais, ya voy a llegar. Por cierto, cambié mi carro, Mauricio me prestó el suyo, para que mi novia o algún conocido no me reconozca y vayamos a tener problemas, va. Yo, ¿qué?¿ Le dijiste algo a Mauricio? Sí, no Priais, no le
dije nada. Tranquila, en cuanto llegue te pito y te subes, para que ninguno de los dos tengamos problemas, ¿ok? Yo, sí, cariño. Me parece buena idea aquí, te espero. Sebastián no tardó mucho en llegar, unos cinco minutos aproximadamente. Me pitó y comencé a caminar hacia el carro. Los nervios me carcomían. Mi travesura estaba por cumplirse. Un calor perverso que poco a poco se volvía mi fiel acompañante me recorría el cuerpo. Mis manos me sudaban y mi corazón latín muy fuerte.
Abrí la puerta. Suspire y me subí al carro. Yo, hola, cariño. ¿Mauricio?¿ Qué haces aquí? Sentía que el aire me faltaba. El calor se me enfrió en un segundo. No podía creer lo que estaba pasando. Mis manos de inmediato se me congelaron y el alma se me había ido del cuerpo. No podía entender lo que estaba pasando. Mauricio me sonrió y no decía nada. El cabrón comenzó a conducir y yo no podía reaccionar por el asombro. Ma,¿ qué pasó, cuñadita? Mira nada más que sexy te ves de mezclilla, paf.
Si mi hermano te viera le daría un infarto. Te ves tan rica, plía y cmm. Yo,¿ pero qué carajo haces, Mauricio? Ma, jaja, lo mismo te pregunto a ti, cuñadita.¿ No que solo tenías ojos para mi hermano? Y mírate, buscando verga en otro lado. Yo, eso es algo que no te importa a ti,¿ dónde está Sebastián? Ma, jaja Sebastián, no sé en su casa creo jaja no sé, la verdad. Yo, pero,
pero yo me escribí con él. Ma, jaja no pria y siempre fui yo jaja la verdad quería jugarte una broma pero cuando empezaste a hablar de coger contigo la verdad no quise perder la oportunidad. Yo,¿ qué mierda dices?¿ Eres mi cuñado? Eso no está bien. Ma,¿ eso crees? O sea que me dices que está bien que te cojas a mi amigo, pero a mí no. Al final soy hombre y tengo lo que buscas una buena verga. Mira cuñadita. De pronto sin dejar de manejar Mauricio comenzó
a desabrocharse el pantalón. Se bajó la bragueta y su boxer liberando su gordo trozo de 17 centímetros que claramente era el mismo de la foto de anoche. Yo, no, no, no espera Mauricio, no quiero ver nada. Ma, anda. Mira mi verga cuñadita, ya estás aquí. Yo volteé a ver a Mauricio y sí, era la misma polla. Poco a poco el calor volvió a mí, la excitación se hacía presente en mi vagina quien de a poco volvía a
controlar mi instinto. Acaba de ser atrapada por mi cuñado y era más que evidente que éste aprovecharía de mi error. Está más que claro que este cabrón no me dejaría en paz hasta tener su rico trozo dentro de mi zorrita. Yo, ok, Mauricio ya estuvo. Llévame a mi casa. Ma, ¿qué? Ya no quieres coger. Yo, no. Yo vine a follar a Sebastián y está claro que tú no eres él. Ma, jaja no puedo cuñadita. Además estamos por llegar al motel,¿ o qué?¿ Ya no quieres desquitarte de mi hermano? Estaba
completamente atrapada. Mauricio me tenía a su merced. Sabía que si yo me negaba él podría contarle a Abraham aunque no me parecía mala idea pero en verdad yo quería ser follada. Así que decidí aprovechar la oportunidad jeje aunque medité las consecuencias de ello. Levanté mi vista y cuando tomé conciencia vi que estábamos por adentrarnos a un motel a la afueras de Pachuca. No me percaté conscientemente que
mi cuñado jamás dejó de conducir. Estaba en problemas pues no sabía qué tanto podría aprovecharse de mí el cabrón de mi cuñado. Yo, ya basta, Mauricio. Le voy a hablar a tu hermano. Ma, jajaja,¿ y qué le vas a decir?¿ Qué te ibas a coger a Sebastián y ahora estás conmigo? Con la verga de fuera a punto de entrar un motel, jaja. No te preocupes, Priscila. Yo te llamo. Yo. No. No. No. Espera. Espera. Ma. Ja, ja, ja. ¿Qué?¿ No es lo que querías? Yo. Puf. Eres un hijo
de puta. Dime qué quieres. Ma. Ja, ja. Ya sabes, cuñadita. Quiero cogerte. Está más que claro no. Yo. ¿Qué? pero soy la novia de tu hermano. Ma,¿ y eso qué? Además, todo se queda en familia, cuñadita, jaja. Te aseguro que somos muy parecidas, jaja. Bueno, yo la tengo más grande que tu novio, jajaja. Yo, pues viéndote bien sus pollas son del mismo tamaño. Bueno, la tuya es más gruesa, jeje. Ma, jajaja, no. Yo soy un poquito más grande, solo un poquito, jaja,
pero mírate, ya va sediento, jaja. Entonces,¿ qué dices? ¿Cuñadita, eso es un sí? Yo, puff, y yo que gano con esto. Ma, te paso el número de Sebastián y te ayudo a que te lo cojas y obviamente no le diré a Abraham nada de lo que hagas conmigo y con amigo. Al final es lo que querías de un principio, no. Todos ganamos. La condición se volvía justa, no tenía tiempo para pensarlo. Levanté mi vista y estábamos
exactamente frente a la entrada del motel. Pensé un momento y recordé lo que Axel me decía Hasle creer que tienen el control. Aunque en la realidad tú serás quien lo tiene sonreí y pensé, si me folló a Mauricio y a Sebastián, Abraham no podría con eso jeje. Yo, entonces,¿ qué estás esperando cabroncito? Vine a que me follaran no a platicar. Ma, guau, por Dios qué cabrona eres Priscila en verdad. Volté a ver a cuñadito quien aún tenía esa rica polla de fuera. Me puse de rodillas en
el asiento. Me acomodé quedando de frente a su trozo. La tomé con mi mano y la acaricié un poco. Esta reaccionó al instante. Se puso durísimo al mismo tiempo que sus jugos empezaron a emanar de su cabecita. Me acerqué a su polla. La olí tenía un aroma delicioso y de un bocado la devoré toda. Ma o no mames o. Mi cuñadito gimió al instante. Ello era música para mi perversidad. Era ya toda una zorrita, pues ahora tenía la polla del hermano de mi novio en la boca.
Me sentía sumamente dominante, poderosa. Sabía que ahora debía ser toda una perra con Mauricio, pues ahora forma parte de
mi venganza contra Abraham. qué delicia sería que mi novio me encontrara con su hermano follando en la sala de su casa o en el comedor o en el baño o su propio cuarto jeje esto es tomar el control recuerden mis amores una mujer siempre va 10 pasos adelante de ustedes no se fíen nunca de nosotras subía y bajaba a mi ritmo no paraba de chuparle la polla a mi cuñado mi saliva escurría por esta misma me la saqué de la boca y fui a sus labios inmediatamente
fundiéndome en un beso muy caliente donde nuestras lenguas comenzaron a jugar Yo,¿ qué esperas cabrón o qué? Ya te di miedito, jejeje. Entramos al motel, nos tocó el cuarto número cuatro, mi posición favorita, jeje. Me adentré a este y rápidamente comencé a quitarme mi ropa deshaciéndome de mi top, mi pantalón y mis tenis quedando solo en mi ropa interior. Mauricio solo me veía y sonreí, podía ver en sus ojos esa lujuria que me tenía. Se notaba la desesperación
que ya tenía por hacer su puta. Sabía que el cabrón gozaba de este fetiche tan sutil pero tan erótico. Yo,¿ qué pasa, cariño? Te veo temeroso, jeje. Pensé que al ser mayor que yo deberías estar hambriento de tenerme semidesnuda. Ma, jajaja, no sabes cuántas veces te imaginé así, putita. Te he dedicado tantas. Te he escuchado gemir cuando coges con mi hermano. Me encanta tu culo, tus senos, tu boca y ese rico coñito que tienes. Mi hermano ha tenido novias bonitas,
pero ninguna tan buena y rica como tú. Yo,¿ y qué estás esperando? Hazme lo que quieras. Mauricio se deshizo de su ropa por completo. Quedando desnudo ante mí, podía ver a plenitud su rica polla, la cual era idéntica a la de mi novio, solo que más gruesa, pero igual de jugosa. Sus huevos eran más grandes que los de Abraham. Se podía notar que cargaban buena cantidad de leche. Ahora está claro para mí. Todo lo que mi novio
me contó de su hermano era cierto. El morbo que tenía por estar con las novias de sus familiares era evidente y yo me aprovecharía de ello. Mi cuñadito se acercó a mí, me sonrió y me tomó del cuello.
posó sus manos en mis senos y de un tirón me rompió el sostén, cosa que me calentó, al instante mojé más braguitas de lo que ya estaban, el cabrón me arrojó a la cama violentamente, cayendo a esta boca arriba, de inmediato le abrí mis piernas, mi cuñado me quitó las bragas con desesperación y la llevó a su nariz para olerla, descubriendo que las mismas estaban ya muy húmedas. Ma, estas me las quedaré de recuerdo. Rápidamente se inclinó, me tomó de las piernas y se hundió entre ellas. Podía
sentir su respiración muy cerca de mi zorrita. La piel se me erizó al instante. Este macho estaba por comerme por completo. Mi cuñado se acercó más y mi corazón latía más rápido. Me acomodé a modo de poder ver cómo ese macho me comenzaba a comer mi vagina. El cabrón sacó su lengua y de inmediato comenzara a lamer mi vagina de arriba a abajo. ¡Ah! Un gemido de placer se me escapó al instante y Mauricio se excitó al escucharme, pues comenzó a meterme su lengua en mi
vagina separándome mis labios. El cabrón comenzó a lamer, devorando mis jugos que éste ya había provocado. Metía su lengua con desesperación como si de ello dependiera su vida. Yo me sentía a morir. Podía sentir como su saliva y mis jugos se combinaban escurriéndose por mis nalgas llegando hasta las sábanas. Mis gemidos cada vez eran más fuertes. Lo tomé de la cabeza y lo hundí más contra mi vagina. Quería meterme. Deseaba tener ya ese macho dentro de mí.
De pronto comenzó a jugar con mi clirotis y perdí la razón. Un calor indescriptible llegó de golpe invadiendo mi sistema y exploté en un delicioso orgasmo que me debilitaba y me hacía vivir. Yo, ¡ah, Dios, ma, mi amor! Bañé a mi cuñado de mis jugos y éste continuó con su faena en mi zorrita. La amía cada vez más y más rápido. Yo me retorcía del placer. No dejaba de hundirlo entre mis piernas. Me sentía morir. Mi cuñado continuó castigando mi clítoris hasta que un segundo orgasmo
se hizo presente en esa escena tan caliente. Mi macho se levantó. Yo aún estaba liberando todos mis fluidos mientras apretaba mis senos. Entreabrí los ojos y pude ver a mi cuñadito sonriendo. Este subió a la cama, me tomó de las piernas nuevamente y las puso en sus hombros. Me sentía muy sensible de mi zorrita. Mi macho colocó su polla en la entrada de mi vagina y nuevamente mi piel se erizó. Podía sentir el calor que su polla desprendía. Y sin más, el cabrón me la hundió
de golpe. Ma, oh, oh, qué rica y caliente estás, perra, oh, oh. Yo, ¡Ah, ah, mm, mm, mm, qué rico, oh, mi vida! Mi cuñado no dejó ni un centímetro fuera pues de inmediato sentí como sus huevos tocaban parte de mis nalgas. Comenzó a penetrarme fuertemente, no tenía piedad ante mí, la urgencia por al fin estar dentro de mí era notoria. Mis senos rebotaban al ritmo
de sus embestidas que se volvían más violentas. Mis oídos se ruborizaban al escuchar el dulce sonido de nuestros sexos chocando y la combinación de nuestros jugos juntándose en cada metida de polla que mi macho me daba. A pesar de ser del mismo tamaño que mi novio, mi vagina se adaptó rápidamente al grosor de mi nuevo inquilino, mi zorrita se abrazaba a ese pedazo de carne para no
dejarlo ir. Mauricio me bajó las piernas, abriéndolas a su merced, haciendo que mi vagina tuviera más espacio para que mi macho se hundiera más en mí, la sensación era extraordinaria. Mi vagina estaba muy sensible por sentir ese pedazo ardiente dentro de mí fue la gloria. No pasaron más de dos minutos y tuve otro orgasmo. Al mismo tiempo que mi cuñado apretaba mi cuello haciendo que la respiración se me entrecortara, logrando que mi orgasmo fuera más largo y placentero,
sentía perder la razón. Me faltaba el aire y los espasmos de mi cuerpo me tenían presa de la excitación que mi vagina estaba gozando. La experiencia y el morbo que me ocasionaba la situación me tenía a mil. Aún no cabía en mi cabeza cómo terminé en el cuarto de un motel con la polla de mi cuñado dentro de mí, quien no paraba de hacerme en cada embestida cada vez más suya. Los gordos huevos de Mauricio no
dejaban de golpearme una y otra vez. Aún trataba de recuperarme de ese delicioso orgasmo cuando otro se hizo presente al grado de hacerme perder la conciencia por completo. Haciendo que me retorciera de placer a una corriente eléctrica atravesó mi cuerpo. El calor que sentía dentro de mí me tenía presa de la excitación. Mis fluidos caían por mis nalgas. Podía sentir como las sábanas estaban muy empapadas pues sentía fría mi espalda por mis jugos. De pronto Mauricio me
sacó la polla. Sentí como centímetro a centímetro salían de mí, mi zorrita estaba ya hinchada y mi clítoris ni se diga. El cabrón me giró quedando boca abajo, subió mis rodillas a la cama dejándome en cuatro con las nalgas paraditas a merced de mi nuevo dueño. Ma, puf, pero qué belleza de culo tienes coñadita, bendito sea lo que me voy a comer, qué culo de puta tienes en verdad.
Mi vagina estaba súper sensible, me sentía acabada, las fuerzas no volvían a mí, poco a poco comencé a sentir un calor delicioso cerca de mi zorrita, pues mi cuñado me empezó a lamer nuevamente pero esta vez llegaba hasta mi ano, lamiendo y recogiendo los jugos que aún emanaba, me sentía a morir, la sensación era maravillosa, mi vagina perdía más polla a gritos, deseaba seguir siendo embestida por ese macho que me estaba dando un tremenda follada, era
notoria la diferencia de edades y experiencia, pero me encantaba pues yo me enriquecía de ese bello momento, Mauricio dejó de lamerme mi ano y mi zorrita, colocó la punta de su polla en la entrada de mi vagina y me nalgueó un par de veces, marcándome como su propiedad, El cabrón me tomó de la cintura y de nuevo me hundió sus deliciosos 17 centímetros. Yo. A-A-A-A-M-M-M-M-M-M. Dios, qué rico cariño. Ma. Oh, te voy a romper este rico culo de puta que tienes, cuñadita.
De ahora en adelante serás mi putita, ¿entendido? Yo. A. Sí, mi vida, soy tu putita, pero follame, anda, follame, cariño. Ma, jajaja, eso es mi putita, muy bien. De todas las novias de Abraham, tú eres la mejor. Yo, ah, así es, cariño. No lo olvides, yo soy la mejor. Mi macho me comenzó a embestir sin piedad. Su pelvis rebotaba contra mis nalgas durísimo. Sus huevos golpeaban una y otra vez mi vagina. La sensación era exquisita. Mis jugos no paraban de salir.
Mauricio me penetraba con una violencia descomunal. De pronto el cabrón comenzó a nalguearme una y otra vez haciendo que lo disfrutara y lo sufriera al mismo tiempo. La polla de mi cuñado comenzó a arder más y más. Sabía que estaba por venirse. Mi vagina hincada en vestida suplicaba porque ya la llenarán de rica leche. Pero el cabrón no paraba la follada que me estaba dando. Estaba completamente segura.
Mis gemidos se oían por todo el motel. Todos sabían que me estaba haciendo una puta por completo y lo estaba disfrutando. Mis piernas escurrían, mis jugos que seguían cayendo sin control en la cama y nuevamente tuve otro orgasmo de lo más rico. Mi hombre aumentó sus embestidas con mayor fuerza, mis ojos se pusieron en blanco y sin más mi macho comenzó a llenar de su rica y caliente leche toda mi vagina. Ma, oh toma putita, oh wolf. Yo, ah mi vida, ah mm mm mm, qué rico homo.
Mi cuñado no paraba de embestirme su leche y mis fluidos salían de mi vagina sin control, escurriéndose por mis piernas. Poco a poco la polla de Mauricio perdió firmeza y éste me la sacó por completo. Mi cuñado se recostó a mi lado, rápidamente me levanté y fui directo a su polla metiéndome toda en la boca, haciendo que mi macho se retorciera del placer que le estaba haciendo sentir. Le limpié el trozo por completo hasta los huevos, devorando
los restos de semen que éste aún tenía. Estos eran una delicia, tenían un sabor como a café rebajado, jeje, me incorporé y me fundí en un rico beso con mi cuñadito, dejándole el sabor de su semen en la boca, para después caer rendida en la cama. Ma, no mames cuñadita, eres increíble, cogiendo eres toda una puta en la cama. Yo, jeje,
gracias cariño, no olvides que soy la mejor, bien lo dijiste. Ma, uf, vaya que si lo eres cuñadita, jaja, y ahora mírate, toda llena de mi leche,¿ cómo le vas a explicar esto a mi hermano? Yo,¿ tengo qué? Ma, no. Yo, mejor sigamos aprovechando el tiempo que aún tenemos, no. Soy una mujer que le gusta mucho follar así que ahora me vas a tener que cumplir, cabroncito, jeje. Ma, claro que sí, cuñadita. Ahora déjame cumplir con lo prometido, te
pasaré el número de Sebastián. Yo, ya no hace falta, cariño. Ya tengo con quien desquitarme de lo que Abraham me ha hecho, jeje. Mi cuñadito y yo follamos una vez más aquel día en el motel dejándome esta vez su leche en mi boquita, donde tragué cada gota de su semen. Una semana después de haber ido al motel con Mauricio, este me invitó a follar a su casa, por lo que le dije a Abraham que lo iría a visitar
el domingo. Mi novio me dijo saldría con sus amigos así que me pidió que nos viéramos a las seis ya que nadie estaría en su casa. Mauricio me pidió llegar a las cuatro para tener dos horas para follar. Mi cuñado me regaló un vestido negro cortito por lo que me lo puse y así fui a su casa.
