Somos dos personas muy cachondas - podcast episode cover

Somos dos personas muy cachondas

Sep 17, 20254 minSeason 2Ep. 2062
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Transcript

Speaker 2

ibas de crucero con una pareja de amigos yo me quedaba trabajando pues este año las vacaciones no coincidíamos siempre te gastaba la broma cada vez que salías con tus amigos que te acostarás con otro pero no te hacía gracia estuve mucho tiempo sin decírtelo hasta que te fuiste al crucero pues siempre se ha dicho que en los cruceros pasaban cosas el día de embarque estábamos hablando por whatsapp de cómo había ido el viaje hasta el puerto de cómo me había ido el día a mí Entre

conversación y conversación me envías un video donde se ve que tú y tus amigos lleváis puestos unos chalecos salvavidas y que habíais estado donde está la tripulación. Vosotros siempre haciendo de las vuestras. Me avisas que vais a zarpar y que seguramente te quedaría sin cobertura, y ahí es donde después de mucho tiempo te digo que te acuestes con alguien de la tripulación. Esta vez tu respuesta es la risa, lo que hace ilusionarme un poco y pensar

que cuando recuperes la cobertura lo hayas hecho. Mientras tanto me imagino que estando en la cena se te acerca el capitán y te pide que lo acompañes, es un hombre de unos 55 años, bien conservado, alto, con barba, pelo castaño y unos ojos marrones profundos. Tus amigos te miran sorprendidos pero sabiendo que tienes vía libre le acompañas. Vais andando juntos, le agarras del brazo y sientes que tiene

los brazos anchos, como a ti te gustan. Vais hablando amigablemente, le vas preguntando por cosas del barco, él te responde y le miras las manos, te das cuenta que no lleva anillo. Llegáis a la sala de máquinas, sorprendentemente para ti está vacía, pasas delante de él y cierra la puerta atrás de ti. Te das la vuelta, os quedáis mirando, él se va acercando, sabes para qué se acerca, no tienes miedo, pero tu corazón va a cien por hora.

ya está cerca tuya, te coge de la mano y la lleva a su pecho, notas que su cuerpo está trabajado pero sin ser excesivo, lo miras y él va acercando sus labios a los tuyos hasta que os fundís

en un acalorado y húmedo beso. Pones su mano sobre tu nuca mientras os besáis, tú vas acariciando su torso, sus manos van bajando hasta el final de tu espalda, él se para, no está seguro, pero tú coges su mano y la pones en tu culo, Esa es la luz verde que él esperaba, te levanta y te sienta encima de la mesa que hay en el centro de la sala, empiezas a quitarle la ropa, ve su cuerpo, y tal y como intuías está trabajado, con poco vello, él se aleja un poco, puedes ver su erección a

través del pantalón, no pinta nada mal, piensas, y te quitas la parte de arriba, dejando a la vista tu sujetador, se acerca y te besa el pecho mientras te quita el sostén. Abre la mano y abarca tu pecho. Acaricia tu pezón que ya estaba duro. Gimes. Levantas la cabeza y abres la boca. Dejas tu cuello al descubierto y te lo besa. Pasa sus labios por tu cuello, por tu oreja mientras le tocas por encima del pantalón. Estás deseosa de liberar su polla de esa prisión. Él te ayuda.

Bajas de la mesa mientras le vas quitando el pantalón. Cada paso que das para tocarle por debajo del pantalón más ganas tienes de tocarla, de llevártela a la boca, de saborearla. Una vez que consigues tenerla en tu mano sin tela de por medio no puedes evitarlo, le das la vuelta, lo tomas en la mesa donde antes te sentó y lames su capullo rosado, hinchado y palpitante. Mientras vas subiendo y bajando tu cabeza con su polla en

tu boca vas quitando el resto de ropa. El jime se retuerce de placer ante tu mamada, tú cada vez más mojada, imaginando a lo cachondo que me voy a poner cuando me lo cuentes. Pero entonces te acuerdas. Te levantas. Lo dejas encima de la mesa y le dices que no se mueva. Vas hacia tu bolso que habías dejado a la entrada y sacas el móvil. El capitán te mira extrañado y le dices. Es para mi cornudo. Me pidió expresamente que si follaba con alguien lo grabara para enseñárselo.

Y como lo quiero tanto hago lo que me pide. Fin.

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