Mi papi hizo que durmiera con mi mami, termine comiendole el coño - podcast episode cover

Mi papi hizo que durmiera con mi mami, termine comiendole el coño

Aug 28, 202520 minSeason 2Ep. 2042
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Speaker 2

Hijo, tenemos que hablar. Asentí y me senté frente a él, dejando el zumo de naranja entre mis manos. Papá parecía incómodo y paseaba la mirada por encima de mi cabeza, como si buscara la siguiente frase en los estantes de la cocina. Mamá aún no se había levantado y supuse que no quería que ella escuchara nuestra conversación. Me equivocaba. Sólo quería evitarle la vergüenza. Yo, bueno, es difícil de expresar,

estoy a punto de cumplir 67 años. A mí la edad de papá nunca me había importado, y a mamá aún menos. Se habían casado muy enamorados y me constaba que seguían estándolo aunque le separaran casi 30 años. Ella había quedado rendida ante su inteligencia y habían empezado a salir casi a escondidas de mis abuelos. La prueba de que la diferencia de edad no importa. Al menos durante un par de décadas. Prosiguió.

Tu madre y yo hemos estado hablando y me ha dicho que a veces siente que la miras de una manera, como decirlo, especial. Sí, bueno, no, sé. El temblor de mi voz decía más que las palabras torpes con las que intentaba hilar la frase. Estaba casi seguro de que mamá no me había visto colarme en su cuarto. Había sido una mañana igual que aquella, en la que, aprovechando la ausencia de mi padre me hice una paja mientras

la veía dormir. Estaba guapísima, con la boca un poco hinchada y los pezones erectos bajo la camiseta de tirantes. Las braguitas se le habían metido por el culo, brindándome una vista que superaba en erotismo a cualquiera de las modelos de Instagram. Ahí no había IA ni trampas digitales. Solo un bombón de 38 años en el cenit de su belleza.

Sería la milf perfecta de aparentar su edad. Su cuerpo tiene la firmeza de una chica de mi edad y una proporción que ciertas feministas consideran un símbolo de opresión por lo inalcanzable. Pechos grandes, cintura minúscula, piernas de patinadora. Mi problema no era una inclinación incestuosa sino simple buen gusto. En cuanto a su cara, joder, imaginada gauguedor con el morbo de una actriz porno de los años 80 y tendréis a mamá. No te sientas incómodo, hijo, dijo, leyéndome el pensamiento,

tu madre es joven y muy bonita. Por eso no debo encerrarla como si fuera una propiedad, pero, es que, yo, no puedo. No era capaz de adivinar por dónde iba, pero le estaba costando hablar. El pudor me impedía cogerle la mano y me dolía verle al borde de las lágrimas. No dije nada. Respiró hondo y se lanzó. A ver, a tu madre, ver cómo te excitabas la dejó incapaz de reaccionar, pero lo vio todo y ha necesitado un

tiempo para procesarlo. Ahora no le da importancia y es más, papá soltó una carcajada comprensiva, se siente halagada.

Speaker 3

Sí, yo. Mejor permanecer

Speaker 2

en silencio. Sí me había visto pajearme. Había fingido seguir dormida mientras me la sacudía y por eso la había notado tan rara. Normalmente me tocaba la nuca, me abrazaba y durante las últimas semanas apenas me sostenía la mirada. Si no fuera un idiota de 17 años con la polla descontrolada habría atado los cabos, pero no me llega la sangre al cerebro cuando se trata de ella. Así que voy a dar el paso, o más

Speaker 3

bien echarme a un lado y permitir que ocurra.¿ Cómo dices? Bravo.

Speaker 2

El asombro me había permitido emitir dos palabras. El vértigo me hizo sentir que acababa de despertar de un sueño húmedo cuando en realidad estaba entrando en uno y muy poco verosímil. La sensación de irrealidad me narcotizaba. A tu madre le parece bien pasar tiempo a solas contigo, lleva semanas sin quitárselo de la cabeza. Y yo hace tiempo que no puedo darle, es incapaz de engañarme, pero esto

sería diferente. El colmo de la hipocresía, mientras por fin era capaz de cogerle la mano, mi polla latía bajo la mesa de la cocina con una furia desconocida hasta entonces. Lo prohibido nos lleva al límite del deseo y yo no conocería nunca más una pulsión de semejante intensidad. Era el chico más afortunado del mundo. Mi padre, en cambio,

aceptaba su suerte por no perderla. mejor follada por su propio hijo en la intimidad del hogar que sometida a los cotilleos de la gente y penetrada por desconocidos en reservados, asientos traseros y habitaciones de hotel. Me fui al instituto y esa misma mañana, mamá me escribió desde el trabajo, preguntándome si podía recogerla en el gimnasio. Estaba guapísima con el pelo mojado de la ducha y un conjunto de botinés, medias negras y vestido de una pieza a juego y minifalda.

Nunca salía tan arreglada tras su clase de pole dance y las compañeras la piropeaban sin parar. Tampoco yo les resultaba indiferente. Pronto me vi rodeado de varias mujeres que le comentaban lo guapo y alto que era, un harén de mujeres con diferentes franjas de edad y en conjunto bastante atractivas. Una de ellas, pelirroja y alta, tendría pocos años más que yo y llevaba unos tejanos que se

le ceñían al culo como una segunda piel. Su camisa blanca de cojir le estaba un poco demasiado abierta y sus ojos, de un verde amazónico, no se separaban de los míos. Me la puso durísima. De nada por salvarte de ese banco de pulpos, bromeó mamá un rato después mientras cenábamos en una pizzería cercana. Solté un tímido gracias y añadió con una chispita de celos en su voz. Son buena gente y si te gusta Valeria puedo hacer

de casamentera. pero que sepas que tiene un novio de metro noventa que compite en kickboxing.

Speaker 3

De verdad?

Speaker 2

No, esa broma fue todo lo que necesitamos para romper el hielo. Todavía me estaba riendo cuando me contó, con bastante ternura hacia su pandilla, que la mayoría bailaba para sentirse deseada. Todas se decían que lo hacían para llevar un poco de picante a sus matrimonios, pero en el fondo fantaseaban con volar en la barra de un antro mientras un montón de marineros de anuncio de colonia les metían billetes en el tanga.

Speaker 3

Y tú? Me atreví a preguntar. Yo ya me siento deseada.

Speaker 2

Su rubor se me contagió. Esta vez fue su mano la que me salvó de la parálisis posándose en mi muslo con una ternura lógica y sin malicia. Era mi madre y durante la siguiente confesión no dejó de serlo. Evitá durante un rato las escenas X poco creíbles. Todo lo que dijo sonó bonito. Al principio me quedé helada, cariño. Cuando te oí entrar creí que papá había olvidado algo y comenzaba a abrir los ojos cuando escuché tus jadeos.

Fue muy violento porque no me lo imaginaba, de hecho ni siquiera era capaz de concebir que un chico pudiera sentirse atraído por su madre. Y vaya si me equivocaba. Tragué saliva. A juzgar por los latidos que me retumbaban en las sienes mi cara debía de ser todo un poema. No veía mi rubor pero notaba la cara ardiendo. En cuanto te fuiste limpié del suelo tu semen. Te dejaste un poco. Y me pasé toda la mañana buscando información en el ordenador de la oficina. Casi me pillan viendo

una página de cuentos eróticos. De verdad que no me imaginaba que estas cosas de madres e hijos pudieran gustar a tanta gente, ni que me fueran a gustar a mí también. No he tenido mucha experiencia. No me entero de la mitad de las cosas que cuentan las chicas y luego tengo que buscarlas como una cría de 15 años. Mientras se reía con timidez le pregunté con la garganta seca. Eran celos, me imagino. No sabía si se lo tomaría mal pero no pude evitarlo.

Speaker 3

Necesitaba saberlo.¿ No has estado con otros? Sí,

Speaker 2

claro. Abrió los ojos como platos y sentí como si la hubiera ofendido por subestimarla. No era posible que una chica tan guapa solo hubiera tenido sexo con papá. Tuve parejas antes, pero todo fue muy básico.

Speaker 3

Y bastante bestia, no sé. ¿Bestia? Salvaje, egoísta,

Speaker 2

no sé, nadie me valoraba mucho hasta que llegó tu padre. Solo querían bajarme las bragas y desahogarse. Casi nunca llegaba al final. Ellos sí, y muy rápido. Un chico al que quería mucho llegó a compartirme con un amigo suyo.

Speaker 3

Fue muy desagradable. Lo siento. Hace mucho de eso, tranquilo.

Speaker 2

Tendría 15 años y el 21 o 22. Estábamos bailando y el amigo de mi chico se acercó por detrás. Estaba muy borracha y cuando me cogió los pechos

Speaker 3

me sentí... Deseada. Exacto.

Speaker 2

En un rato nos estábamos besando los tres y acabamos acostándonos en el piso del amigo. No dejaba de decirle a mi novio lo buena que estaba yo mientras él nos miraba tocándose. Parece muy excitante, pero sentí que a mi novio no le importaba. Su amigo me llamaba zorra en un plan muy cerdo y se corrió en mi cara.¿

No te gustó? Me habría gustado si hubiera sido dulce antes de hacerlo, o guapo o hubiera olido bien, o mi novio no hubiera disfrutado de verte así, pero su amigo me trató con un desprecio, como si no valiera nada. Luego mi chico me fo, me folló también, con el semen de su amigo aún en mi cara. No tenía celos de él. Me sentí utilizada

Speaker 3

por los dos. Luego me fui al extremo contrario. No te entiendo. Tu padre. Él me trataba como a una princesa de cuento. Era mucho mayor que yo y muy inteligente. Un caballero.¿ Te sentías respetada? Mucho. Y el respeto ha sido mutuo estos casi 20 años. Nunca le he engañado. Él me ha dicho que tú, conmigo. Sí, se sonrojó aún más.

Speaker 2

A tu padre le parece bien. Si tú quieres podemos, nunca he tenido lo que necesitaba de verdad, lo que necesitamos todas. Dureza y ternura, ambas cosas en la misma persona. Y yo te quiero tanto que me parecería muy natural corresponder a tus deseos. Si tú quieres. La enormidad de la propuesta me abrumó y salí por la tangente.

Speaker 3

Estaba acojonadísimo, créedme. Entonces,¿ manché mucho? Mamá me miró como si

Speaker 2

fuera idiota. Por suerte se dio cuenta de que estaba en shock y respondió con sinceridad. Bastante. Tenía los ojos entrecerrados cuando te vi limpiar el suelo con la camiseta. Luego me levanté y casi me resbalo. Me imagino que estabas mareado después de correrte y te dejaste un montón de SEM de leche. Gasté varios pañuelos de papel en limpiar tu corrida. Se notaba que hacía un esfuerzo consciente

por hablar sucio. Pensé que era su forma de calentarme y me sentí fatal por mostrarme tan frío, pero es que según pasaba el tiempo la sensación de irrealidad se imponía. Era una locura. Era mi madre. Entonces, papá está

Speaker 3

de

Speaker 2

acuerdo en... Él se moriría si me acostara con desconocidos, pero contigo es distinto. A ti te ve como su legado. como a una extensión de sí mismo. Y menuda pedazo de extensión. Me costó no gritar al verla. Se echó a reír de su propia salida de tono. Se moría de vergüenza y a la vez me parecía excitadísima por el hecho de estar diciéndome guarradas. Le pregunté.¿ Alguna vez, después de casada? Adivinó que me calentarlas a ver la

verdad y se lanzó a contármela, sin ofenderse. Ya te he dicho que nunca le he puesto los cuernos, pero la verdad es que he estado muchas veces a punto de hacerlo. Una vez estaba sola en el gimnasio y no pude evitar insinuarme con el monitor. Un tipo todo músculos y polla. Me puso el rabo tan cerca de la boca mientras me ayudaba a levantar una barra que empecé a salivar. Tu padre es muy pequeño ahí abajo y mis primeros novios tampoco pasaban de los 13 o 14 centímetros.

pero este cabronazo tendría más de 24. Le sonreí mientras le decía que me iba a la sauna y poco después me abrió la puerta de la misma. Se quitó la toalla y nos besamos, pero no fui capaz de separar las piernas. Al final lo masturbé para evitar que me violara allí mismo. Me puso perdida de leche. Se lo conté a tu padre y me dijo que no podía culparme, que lo entendía. Así fue como empezamos a buscar soluciones. Y apareció la más maravillosa. Que aquella mañana te hicieras

una paja viéndome dormir me pareció un milagro. Fue él quien tuvo la idea y tras consultarme habló contigo del problema que tenemos. Pero todavía nos falta tu respuesta.

Speaker 3

Yo, sí, respondí con un jadeo. Sí que quiero.

Speaker 2

Vale, respondió emocionada. Si quieres podemos empezar a conocernos de manera más. No sé, intima esta misma noche,¿ te parece? Verás, se me ha ocurrido una idea viéndote tontear con las chicas, en especial con Valeria.

Speaker 3

Solo hablaba con ellas. Como quieras. Va mi idea.¿ Te apetece

Speaker 2

que vayamos a ver bailar a Valeria? Resultó que Valeria, la diosa pelirroja de ojos peligrosos, era su profesora. y además bailaba Paul en un local del centro. Cogimos un Uber y tras pagar la entrada, ella podía pasar gratis y bajar unas escaleras mal iluminadas pedimos un par de copas viendo a otras bailarinas y fingiendo no prestarle atención a la peli porno que se proyectaba en la pared

opuesta al escenario hasta que apareció. Estuvo impresionante. Antes de que Valeria, que aún no nos había visto, terminara su pase, mamá me susurró. Se muere por ti, cariño. Puedo dejaros solos y seguro que te llevará a un reservado donde te volverá del revés a polvos. Pero también puedes venir conmigo. Y follarme. Vámonos, conseguí susurrar. Llamamos al mismo Uber y mamá me dijo que era pronto para hacerlo en casa, tan cerca de papá. Mientras lo decía levantó sus caderas

y se bajó las bragas. Era un tanga de encaje negro diminuto que me metió en el bolsillo de la camisa. Tu mira a la carretera. O no llegaremos vivos, le dijo al conductor, que dejó de comérsela con los ojos a través del espejo. Ayúdame, amor mío, gimió, abriéndose los labios del coño mientras yo me bajaba de un tirón los tejanos y los boxers. Entré en ella como un cuchillo caliente en mantequilla.

Speaker 3

Me volví loco de felicidad. Oh, mami, oh,

Speaker 2

joder, mami. Ella, en lugar de responder, comenzó a galoparme con cada vez más furia. Tenía los huevos llenos de su flujo caliente y sus pechos en mi boca. Solo gemía y sollozaba, incapaz de asimilar lo que estábamos haciendo. Yo estaba en el cielo.

Speaker 3

Dios, mamá, voy a correrme. Yo primero, bebé, yo PRM. Oh, joder.

Speaker 2

Nos corrimos a la vez. Mamá no dejó de abrazarme, temblando y sollozando durante el resto del viaje. Arriesgándose a que yo le diera una hostia, el conductor, un chaval árabe de veintipocos intentó canjear el importe del viaje por un vistazo a las tetas de mamá. Ella accedió. El chico se masturbó mirándola por el retrovisor mientras ella se bajaba de nuevo los tirantes. Cuando él estaba a punto de correrse, mamá se agarró un pecho y mirándole a

los ojos se lamió el pezón. Él gruñó alguna obscenidad, guarra, creo, que no entendí bien del todo mientras eyaculaba por todas partes. Salimos del coche sin despedirnos de él y cuando abrí el portal, mamá susurró entre risas. Dios, estoy desatada. Papá nos esperaba fingiendo ver la tele. Ella se le puso delante en jarras. Tenía las medias empapadas de lefa por la parte interior. Blanco sobre el nylon negro, resbalando casi hasta las rodillas. El cabrón de tu hijo me acaba

de follar delante del conductor. Me ha dejado el coño abierto de par en par, mira. Se levantó la falda y papá empezó a masturbarse mirando el destrozo de aquella vulva depilada y recién reventada. Nunca me he vuelto a sentir igual de hombre. Les dejé solos y esa misma noche volví a escuchar los gemidos de mamá. Esta vez la oí tras la pared. Papá intentaba darle placer en vano. Ella fingía que su pequeña polla era suficiente. Resistí el impulso de hacerme una paja escuchando. Luego oí el agua

de la ducha de su dormitorio. Me arranqué el pijama y entré en el mismo con la polla en la mano. Ni me digné a mirar a papá mientras iba camino de la ducha. Mamá me sintió antes de oírme. La abracé por detrás y la penetré mientras ella se agarraba a los azulejos, tan embriagada de deseo como yo. Papá meneaba su triste colita mirándonos desde la puerta. Esta vez fue él quien eyaculó en el suelo lo cuando yo

lo hacía en el rostro de mamá. Después se fue a dormir solo y resignado mientras me la llevaba en brazos a mi cama. Ahora es mía. Es mi puta. Se lo digo de la manera más sucia. Como lo hizo el chico que se la folló delante de su novio. Como el conductor

Speaker 3

del Uber. Se lo digo con amor y desprecio. Eres mi puta. Mi trozo de carne. Mi perra. Ponte a cuatro patas. Abre la boca. No eres más que una zorra, le digo. Y a ella le encanta.

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