Todo iba relativamente bien para ella, hasta que, a finales de 2025 le comenzaron a cobrar derecho de piso, bajo la amenaza de que si no pagaba le iban a quemar su negocio. El día que todo comenzó llegaron cinco sujetos con mal aspecto y le dijeron que debía pagar 5 mil pesos mexicanos a la semana o ya sabía lo que pasaría.
Ella con todo el miedo del mundo le dijo que su negocio no dejaba tanto dinero y que por favor la entendieran, comenzaron a negociar y uno de los sujetos, que al parecer era El jefe de ese grupito se la quedó viendo y le dijo que estaba dispuesta a hacer con tal de que no le quemaran el negocio. Ella les dijo que era mamá soltera y que ese negocio era lo único que le daba de comer a ella y a sus hijas, por lo que haría lo
que fuera necesario para conservarlo. El jefe le dijo que se podían arreglar pero que dependía de que ella se portara bien. El jefe le hizo una seña a los otros cuatro sujetos y ellos salieron del negocio de mi amiga. Se quedaron ellos dos y mi amiga ya se imaginaba de qué se trataba. solo tragó saliva y pensó en sus hijas. Se dijo a sí misma que por sus hijas estaría dispuesta a hacer lo que fuera. El jefe le dijo que si ya sabía a qué se refería,
a lo que mi amiga contestó que se imaginaba. El jefe sin más le dijo,«¿ Cuánto nos puedes dar a la semana?», contestando a mi amiga que tal vez les podía dar 500 pesos mexicanos. Diciendo al jefe,« Si solo puedes darnos eso, van a pasar dos de mis amigos una vez a la semana, serán diferentes personas». Sacó una libreta y dijo van a pasar los jueves a las 8.30 de la noche. A esa hora vas a cerrar y les vas a dar los 500 pesos.¿ Te va a coger uno de ellos? Te pueden coger por el culo o como
ellos quieran. Para cuidarte se van a poner condón. De vez en cuando voy a pasar yo y soy el único que te puede coger sin condón. Yo estoy limpio de enfermedades y espero tú también. Esas. Con las condiciones, las aceptas o nos pagas los 5.000 a la semana. Mi amiga sabía que algo así pasaría y solo contestó, hoy es jueves. El jefe sonrió, pero no dijo nada y salió del negocio. Cuando regresó, detrás de ellos cerraron el negocio los otros cuatro sujetos, se quedaron en la entrada
observando todo lo que pasaba. El jefe se le acercó y le dijo, por esta vez no tienes que dar los 500 pero empezamos a cobrarnos. Ella solo agachó la mirada y dejó que hiciera lo que quisiera con ella. Aquí quiero hacer una pausa para describir a mi amiga. Ella mide 1.57. Es morenita y es delgada a pesar de tener pancita por sus embarazos. Tiene cabello negro y largo hasta su cintura. Tiene tetas pequeñas y por lo que me ha dicho
sus pezones son cafés oscuros. Tiene un culo muy bonito y según lo que me contó tiene su panochita siempre depiladita ya que le molestan los vellos. Continuando con el relato, el jefe se le acercó y comenzó a besarla. No era brusco pero tampoco era algo romántico. Mientras la besaba empezó a apretarle las nalgas. Subió sus brazos y le levantó el suéter y la blusa que llevaba, dejando a
la vista el top deportivo que vestía. Rápido le quitó las prendas y le bajó el pantalón, dejándola en ropa interior. Uno de los sujetos que veían sacó el teléfono y mi amiga le dijo, por favor que no graben, a lo que el jefe dijo, guarda el teléfono pendejo. No puede haber pruebas de lo que hacemos. El sujeto guardó el teléfono y siguió viendo. El jefe le bajó el calzón y al verla depilada dijo, Así es como deben estar siempre, rasuraditas. Le quitó el top y le lamió
un poco los pezones. La puso de rodillas y se sacó la verga del pantalón. Era una verga normal, unos 16 cm y normal de grosor. Se la puso en la cara y ella sabía lo que tenía que hacer. Abrió la boca y empezó a mamar. Según sus palabras, lo hizo sin ganas pues ella dice saberla mamar. Muy bien, pero forzada jamás lo haría con verdaderas ganas. Estuvo mamando un rato, hasta que el jefe la levantó, la puso frente a los otros cuatro sujetos para que la vieran
bien y ella solo se agachó. Todos tenían las vergas de fuera y se estaban masturbando. El jefe la puso de espaldas y la recargó en uno de los mostradores. Acomodó su verga en la entrada de su vagina y de un golpe se la metió toda. Mi amiga solo soltó un gemido y dejó que la cogieran. Ella siempre ha sido muy caliente y tener una verga dentro siempre le ha gustado, por lo que no pudo. evitar mojarse y empezar a disfrutar de la verga que entraba y
salía de ella, pero trataba de no mostrarlo. Pasaron unos minutos y el jefe le preguntó si aún se podía embarazar. Ella le contestó que estaba operada, por lo que el jefe sin decir más comenzó a echarle toda la lechita adentro, una vez que terminó la puso de rodillas para que se la chupara y le dejara limpia la verga. Mientras se la chupaba un poco de la lechita del jefe salió de su vagina y cayó al piso, el jefe nuevamente hizo Otra seña y los cuatro sujetos se acercaron
a ella con sus vergas en las manos. Ella pensó que la violarían entre todos, pero no fue así. Los cuatro empezaron a masturbarse más fuerte y mientras ella seguía de rodillas, todos comenzaron a derramar su leche sobre ella, cabello, tetas, cara, en todos lados. Una vez que se vaciaron, se guardaron
sus vergas. El jefe ya estaba en la entrada y les dijo... ella va a pagar 500 a la semana, los jueves a las 8.30 de la noche, siempre van a venir dos y uno se la puede coger, pero siempre con condón, si está en sus días se la mama a los dos que vengan, cuando yo venga nos dejan solos, ¿entendido?, todos contestaron que sí, menos mi amiga, el jefe se acercó a ella y le repitió, ¿entendido?, ella dijo que sí y se quedó ahí de rodillas, Los cinco sujetos
abrieron el local y le dijeron nos vemos el jueves y salieron. Cuando abrieron varias personas se asomaron al local y la vieron ahí desnuda. Uno de los que iba pasando entró y le ayudó a levantarse. Rápidamente le entregó papel para que se limpiara la cara y le pasó su ropa. Le dijo que si la habían violado y ella dijo que no, que había pagado una apuesta y el sujeto que le ayudó le dijo que si algo había pasado que debía hablarle a la patrulla. Ella dijo
que todo estaba bien. Se vistió lentamente frente a la mirada del buen samaritano. salieron del local y el sujeto la quiso acompañar a su casa que no estaba lejos. Mi amiga le dijo que pasaría a comprar unas cosas para deshacerse de él y cuando se fue, caminó lento a su casa. Cuando entró vio a sus hijas que la recibieron con una sonrisa y en su mente solo pensó que todo valía la pena con tal de que
esas niñas pudieran sonreír. Me cuenta mi amiga que muy en el fondo disfruta las visitas semanales de estos tipos. Solo cogen sin compromiso y puede mantener su negocio. Ella está soltera y esas cógidas semanales le ayudan a quitarse las ganas. Después de lo que pasé con mi cuñado debo decir que comprendo totalmente lo que dice.
