Como todos los días me alistaba para ir a la escuela. Era viernes y fin de curso así que unas largas vacaciones tocaban. Ese día estuve pensando en que haría el fin de semana, ya que quería salir pero no sabría si mis padres me darían permiso. Ese día al llegar a casa antes de ir a trabajar le dije a mi papá. Yo, papá, el domingo puedo salir a pasear con mis amigas. Papá, sí, pero necesito que temprano recojas la casa ya que vendrán unos amigos a ver el
partido de fútbol. Jugará México contra Argentina y quiero que esté listo todo a las 5, así que si te doy el permiso, pero ya sabes lo que harás. Yo, ay gracias papi, si yo haré todo el aseo. Papá, pero te quiero aquí a las 8 de la noche, no más tarde. Yo, claro papá, no te preocupes, estaré antes de las 8. Solo iremos a ver una película, es a las 4 de la tarde, así que llegaré saliendo de ver la película. Papá, sí hija,
con cuidado y ya sabes. Pasó el sábado y el domingo me levante a las seis de la mañana para recoger muy pronto, así que me apure y a la una ya había terminado de recoger toda la casa. Mi mamá hacía de comer algunas botanas para los amigos de papaya que trabajaría por la tarde y llegaría en la madrugada y mi hermana se fue a la casa de mis abuelos. Al abrir el refrigerador mire que había muchísimas cervezas, sabría que mi papá tomaría hasta que no pudiera más.
Así que solo ignoré y me dije a mí misma que trataría de llegar más temprano porque mi papá se enoja demasiado y es muy necio cuando toma. Sin darme cuenta eran las dos y decidí ir a bañarme, aunque realmente iría a ver a mi novio ya que mis papás no me dejaban tener por mi edad y porque
aún no salía de la preparatoria. Como sabría que habría un poco de acción me rasure completa, el coño bien rasurado y las piernas igual, me pondría un vestido pegado que resaltara mis curvas, mis piernas y mis enormes tetas. Para que no se marcará el calzón solo puse una tanga de hilo y no me puse brasier ya que me lastimaban las varillas. El vestido me llegaba a las rodillas pero tenía una abertura en una pierna que llegaba casi más arriba de media pierna. Estaba bastante escotado así
que mis enormes tetas resaltaban con aquel vestido. Y se me miraba un muy buen culo me puse bastante perfume para oler rico. Me puse unos tacones y me peiné de unos chongos que cualquier adolescente usa. Salí y me despedí de mi papá. Él sacó de su billetera 500 pesos y me dijo, papá, que te vaya muy bien, hija, y ponte un saco o algo vas un poco escotada. Llegas pronto. Él ya tenía una cerveza en la mano. Yo, si papá, no te preocupes. Te amo. Adiós. Salí de casa.
Ya eran las 3.40. Caminé unas cuantas cuadras y los hombres que pasaban solo me decían piropos o no dejaban de verme. Yo sonreía porque me gustaba atraerlos con mi cuerpo. Aunque sin darme cuenta el vestido se transparentaba un poco y se podía casi apreciar el color de mi tanga roja y mis pezones y su areola se podía ver. En eso llegó un carro, era mi novio Luis, me subí y nos dirigimos a comer. Luis, te ves súper hermosa amor. Yo, gracias amor me vestí así para ti. Luis, ya veo,
me encantas. Me beso y me manoseaba una teta en el carro. Llegamos a comer estuvimos platicando un rato y dieron las 5. Le dije que tenía que llegar antes de las 8 a casa así que salimos de comer. Él me llevaba a casa pero en cuanto vi que de dirigía a mi casa le dije. Yo, no, vayamos a un motel quiero que me cojas. necesito ser tuya. Luis, vaya, sí que andas con ganas mi putita. Yo, claro, siempre tengo ganas de ti. Y soy tu putita. Nos besamos
y nos dirigimos al motel. Al llegar nos empezamos a besar apasionadamente y mientras yo agarraba su polla y el mi coño lo empezaba a acariciar. Luis, vaya, veo que traes solo esta pequeña tanga. venías muy preparada para que te follara bien duro. Yo, sí papi, quiero que me cojas, hoy quiero que me folles por el culo por favor. Lo hice, pensé que nunca lo dirías pero si ya te quite la virginidad del coño ahora toca por tu culito.
Yo estaba ansiosa ya que me había estado preparando para él, quería que me follara como nunca, así que me desnude para él, pero no me quite los tacones para que se viera más sexy. Me arrodille y empecé a chupar su verga. Nos acomodamos en el sillón del amor que estaba ahí y empezamos a hacer un 69. Así duramos un rato. Yo con cada chupada de coño me mojaba más y más después de un rato. Así me puso de perrito. Se echó saliva en los dedos y me empezó a meter los dedos en mi culito y su verga en
mi coño. Me embestía demasiado bien y sus dedos en mi culito eran un manjar. Yo gemía como buena puta. Yo, a ese y papi, méteme la verga bien adentro. Sí, papi, oh sí, sí, sí, qué rico. por favor quiero que me revientes el culo, tu lechita la quiero en todo mi culo, antes de venir no saco su verga de mi coño empezó a meterla en mi culo, yo sentía como me partía pero no me dolía, era bastante excitante, él me jalaba del cabello mientras me metía bien hondo
su verga, Yo seguía gimiendo. En pocos minutos dejó toda su leche en mi culo. Yo sentía cómo estaba de calientita y hizo que también tuviera un mega orgasmo. Su leche caía por mi culo. Él me dio una nalgada y nos besamos. Al ver la hora ya pasaban de
las siete. Yo, Dios no, ya es tarde. llévame a casa amor por favor, Luis, si nena vámonos, eres increíbles, gracias, te amo, nos fuimos a casa y antes de llegar le pedí que me bajara, nos besamos un rato y quedamos de vernos la siguiente semana, al llegar a casa ya no estaba mi mamá pero mi papá estaba dormido en el sillón, le di un beso y me dispuse a bañarme de nuevo ya que estaba llena de semen mi culito, me bañé y mientras me bañaba me tocaba
al recordar cómo me había follado mi novio, Sin darme cuenta un hombre estaba detrás de mí, volteé y era un viejo amigo de mi papá, don Pedro. Él era un viejo feo, de unos 55 años, un poco gordo con barba y bigote mal cortado. Siempre que me veía me miraba con morbo y me besaba la mano como si
quisiera chuparla. se mordía los labios y me sacaba la lengua, para mí era bastante desagradable, pero estaba ahí observándome mientras se sacaba la polla y se la masturbaba mirándome, don Pedro, vaya que eres una diosa nena, yo, salgases y no quiere que grite, viejo asqueroso, don Pedro, grita todo lo que quieras, el pendejo de tu papá está dormido y no te vas a escuchar, le pusimos unas gotas en su bebida y dudo que se despierte. Yo,¿ cómo que pusimos?
Don Pedro, Sal Silverio la putita ya sabe. Salió otro viejo que también ya estaba con la polla en la mano. Ese no lo conocía. Supuse que eran amigos de mi papá. Yo, por favor no, no me hagan daño, se lo suplico. Yo estaba llorando ya que me daba muchísimo miedo. Pedro me levantó y yo pataleaba. Me llevaron a la habitación
de mis papás y me acostó en su cama. Yo me acorralé en una orilla, pero el viejo me jaló del cabello y me dijo,« Don Pedro, maldita puta vas a obedecer si no quieres que esa carita de ángel se llene de moretones». Se empezaron a desnudar ambos. El otro salió y mientras Pedro me jaló de las piernas me las abrió lo más que pudo y me empezó a comer el coño. El otro llegó y traía un pepino. Al parecer lo había sacado de la cocina don Pedro Mejiro.
Yo estaba bastante asustada aunque un poco excitada. Sentía como me salía flujo vaginal. Don Pedro, mira si que es
puta empezó a salirle su juguito dame el pepino. el otro hombre se lo dio yo en cuatro patas y él empezó a introducir el pepino en mi coño ambos miraban fascinados como entraba y salía el pepino se oía el chopeo al entrar el pepino me mojaba bastante que estos pervertidos me humillaran mientras don pedro me metía el pepino me bajó al suelo don silverio y me puso su polla en la cara don silverio traga puta, chúpame la polla, yo con asco y miedo empecé a chupar
su polla, mientras mi coño era penetrado por aquel pepino, yo chupaba como si no hubiera un mañana aunque tenía arcadas de repente, don Pedro sacó el pepino y empezó a meter su polla, me agarraba de la cintura mientras me embestía duro, don Silverio, ya cabrón deja un poco de ese coño para mí vamos a cambiar, don Pedro, cálmate pues, deja que disfrute, esta puta tiene un excelente coño, apretado todavía, pero si vamos a cambiar. Me pusieron en
la cama y empezaron a chupar mis tetas. Las manoseaban, pellizcaban mis pezones y yo me mojaba más y más. Don Pedro, qué puta salio esta perra, es un excelente zorra, lo hace muy bien. Don Silverio, vaya que sí, valió la pena, tiene unas tetas deliciosas y da unas ricas mamadas, pero me toca coger su coño. Me puso mis piernas en sus hombros y me clavo la polla hasta el fondo. Yo lancé un gemido, sentía que me estaba volviendo loca.
Mientras don Pedro me metía su verga en la boca y yo acariciaba sus huevos después de un rato de eso me corrí. Don Silverio, mira la puta ya se corrió. Bien que le guste que la follen es toda una piruja. Don Pedro, si canijo que buena está y sabe lo que hace. Después de unos minutos ambos se vinieron. Don Pedro en mi boca y don Silverio en mi coño
y yo también al mismo tiempo. Yo me levanté y salí corriendo a mi habitación, me limpié bastante y me tomé una pastilla del día siguiente ya que quería quedar embarazada pero de mi novio, no de aquel viejo. De tan cansada que estaba me quedé dormida, al despertar mi mamá me gritó que estaba listo el desayuno, todo había parecido un sueño, pero no, fue real había sido violada por aquellos cerdos. que aunque en un principio no quería, la excitación me había hecho sentir que sí. No conté
nada por miedo, y no se volvió a repetir. Pero nació una puta en mí, ya quería siempre tener mis agujeritos llenos, así que mi novio trataba de comerme cada que podía y ahora era un masoquista conmigo.
