La Familia que Folla Junta - podcast episode cover

La Familia que Folla Junta

Nov 24, 202515 minSeason 3Ep. 26
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Conviértete en un supporter de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/relatos-eroticos-mx--6290133/support.

Transcript

Speaker 2

Me sentía contrariado, todavía quería follarme a mi prima Tatiana pero al verla follando con mi otra prima Paula, me dejó la sensación de querer algo más, de desear más y el follarme a mi prima Belén me concretó esa idea. Sin embargo, había una integrante más de la casa que me podía ayudar y esa era mi tía Mariela, con su cabello rubio, entre canas, a sus 54 años y sus

grandes senos, algo caídos. que se veían preciosos en sus vestidos playeros, escotados, tenía un plan que me ayudaría a lograrlo. Los siguientes días me levantaba más temprano aún para contactar con mi tía unos minutos mientras hacía el desayuno, se veía radiante, yo la saludaba con un beso en la mejilla, cruzando mi brazo en su cadera marcándole mi polla morcillona en el medio de sus nalgas y mi tía decía,«¿ Yuemen David qué pasó que te levantaste tan contento hoy? Nada en especial, tía

Speaker 3

solo que me gusta pasar el tiempo contigo. ¿Conmigo? Si solo soy una vieja. Por favor, sos mucho más que

Speaker 2

eso. En ese momento ella se dio vuelta para mirarme y yo bajé mi mano a su culo y apreté una de sus nalgas. Ella mantuvo su mirada en mis ojos. No dijimos nada, la tensión sexual era palpable. Faltaban unos minutos para que mis tres primas despertarán así que solo le dije. Espero pasar otro tiempo de calidad contigo tía. Ella se quedó con los labios abiertos, con su respiración

entrecortada y finalmente respondió. Si yo también lo espero. Desayuné lo que mi tía me preparó, mientras mis tres primas aparecieron en la cocina para cuando termináramos irnos al granero como todos los días. Me pasé el resto del día trabajando ahí y al llegar al rancho Meduche como siempre, ya estaba cansado pero tenía energías extras pensando en el plan y en mi tía. Ella estaba en el sofá de la sala de estar leyendo un libro justo antes de hacer la cena, al verme me dijo.¿ Qué pasa sobrino?

Yo emenada tía, solo te observaba. Me puse a su lado, ella pretendía seguir leyendo su libro mientras me miraba de reojo, yo puse mi mano entre sus piernas, levantando su vestido y al mismo tiempo le pregunté susurrándole al oído.¿ Qué estás leyendo tía? Una historia de romance de las que

me gustan. Mi otra mano rodeó su espalda pasando por su hombro hasta llegar a su cuello y acariciarlo dulcemente, Con mi otra mano continuaba levantando su vestido hasta el punto de ya ver sus bragas de color azul y le seguí susurrando.¿ Y qué historias de romance te gustan? Creo que deberíamos parar, tal vez esto no esté bien. Mantuve mis caricias y finalmente ella se venció y respondió.

Me gustan los romances secretos y peligrosos. Después de decir esas palabras me miró fijamente a los ojos y le dije. A mí también me gustan esas historias. Acerqué mi rostro al suyo, estaba a punto de

Speaker 3

besarla y mi tía me apartó y me dijo. Acá no. No podemos.

Speaker 2

Se fue a preparar la cena, yo me quedé paralizado por la situación. Pensé en que me había rechazado, pero sus primeras palabras fueron acá no se refería a la casa. Probablemente por las primas pero tal vez en otro lado si estaba la posibilidad y así mi esperanza volvió. La cena transcurrió con normalidad y la noche también. Con Paula nuestra relación seguía extraña y con Belén sabía que ella me esperaba en su cama pero a mí no me

interesaba por lo menos no ahora. Al otro día repetí el despertarme temprano y de nuevo rozamos nuestros hasta la hora del desayuno. En dicho momento mi tía nos comunicó una noticia. Me voy a ir todo el día a cuidar a Magda. Magda era una señora mayor, tal vez la más grande del pueblo y desde hace tiempo se encontraba enferma, mi tía iba a hacerle de enfermera alguna vez. Esto me bajoneó mucho porque creí que volvería a estar a solas con mi tía y sin embargo, parecía perder

todo tipo de posibilidad hasta que...¿ David me acompañarías? Se me iluminaron los ojos. No podía creer que una simple pregunta me diera tanta felicidad. Sin parpadear le dije que sí. Esperamos un rato y nos fuimos en su camioneta. Mi tía llevaba puesto un vestido playero, floreado y azul. Yo vestía con una camiseta roja y un yan. Yo no podía dejar de mirarla y haciendo eso me daba cuenta que su expresión era muy diferente hasta parecía cachonda. Entonces

le pregunté. No vamos a ver a Magda, ¿no? Mi tía esbozó una sonrisa y después respondió. Siempre fuiste muy inteligente, sobrino. No, a Magda la está cuidando su familia. Te voy a mostrar un lugar especial. Minutos después paró la camioneta en pleno bosque y dijo. Ven, salgamos. Nos pusimos a caminar entre los árboles. Yo no paraba de mirar su pomposo culo y ya tenía la polla morcillona queriendo salir de mi llan. Nos mantuvimos caminando hasta llegar a un risco.

Desde ahí se podía ver todo un gran bosque precioso, con arroyos, aves, un lugar sacado de una postal turística y le dije. Es hermoso. Nos sentamos ahí observando el paisaje pero yo pasé a solo prestar la atención en su escote y le dije. Vos también sos hermosa tía. Mariela solo se me acercó y como respuesta me besó, Yo se lo correspondí e hicimos un beso largo, un poco salvaje metiendo parte de nuestra lengua en la boca del otro y mordiéndonos con nuestros dientes suavemente los labios.

Solo paramos cuando los dos sentíamos que nos íbamos a asfixiar y en ese momento volvió a poner esa mirada directo a mis ojos y me dijo unas palabras que jamás voy a olvidar en mi vida. Haceme lo que quieras. En un segundo la acosté contra el césped, bajé su vestido y vi sus gordos senos, con sus areolas rojizas muy gruesas y sus pezones duros, me puse a mamarlos

con desesperación, me amamantaba de ellos. Los apretaba con mis labios y los lamía, mientras hacía eso con mi mano le quitaba la braga negra que llevaba, la solté para apreciar su propio bosque, su coño bastante peludo con una mata de pelo negro, verla así, tan entregada a su sobrino, semi desnuda, con su vestido prácticamente de cinturón y, Sus senos expuestos al igual que su coño con las piernas abiertas de par a par, me quité la camiseta y liberé mi polla de la cremallera y la puse entre

sus piernas y mi tía me dijo. Follame, sobrino. Le metí la polla desesperadamente, embistiéndola con agresividad, duro, me sostenía de sus senos que los apretaba lo más que podía, le metía toda mi polla por completo hasta el fondo, mis pelotas rebotaban en su coño, ella gemía.—¡ Ah, axi... dos, sobrino! ¡Fóllame, axi... dos! ¡Dame... más fuerte! ¡Oh, tía, estás riquísima! Sentía como si mi polla fuera un cuchillo caliente que se abría paso por el coño de mi tía que era como un queso

fundido por el calor de los dos. Me mantuve follándola así por unos cuantos minutos hasta que puse mi polla entre sus senos, esos melones que se me antojaban desde hace mucho tiempo y sobre todo para tomarlos con mis manos.

Untar bien la yema de mis dedos en ellos y así apretarlos contra mi polla que seguía el medio, me empecé a mover y me follé sus senos, la cara de mi tía era de felicidad absoluta, Yo le hice una turca follándome sus senos, le pasé bien toda mi polla entre ellos y me di un muy rico gusto, me alejé de ella para volver a follarla pero mi tía me suplicó. Déjame mamarte la polla por favor. Ante tal petición no podía hacer otra cosa. Me acosté en el césped y dejé que mi tía me mamara la polla.

No me sorprendió que en un segundo estuviera tragándosela, metiéndosela por completo en la boca, haciendo una garganta profunda. Parecía que le costaba respirar, pero eso parecía no importarle. Solo quería polla, mi polla, la de su sobrino. No pude más y le grité. Me vengo. Mi tía no hizo nada.

Siguió cabeceándome de igual manera. aunque yo estaba detonándome en su boca parecía no importarle, estaba poseída, mientras me la mamaba escupía mi lechita dejándome la polla blanca, sin parar de mamarla, era un morbo increíble, mi tía era toda una hembra, ahora entendía de dónde había salido Pauli, ella seguía mamando mi polla que ya se estaba poniendo dura otra vez, veía la punta de mi polla roja, pero no me importaba quería follar más y mi tía también

porque se sentó en mi polla y empezó a montarme, Saltaba y saltaba en mi polla. Sus melones rebotaban y se sacudía en todas direcciones. Yo solo podía disfrutar de la vista. Sentía que estaba en el paraíso. Ella era una vaquera experta. Se tragaba toda mi polla con su cuerpo. Era increíble. Cuando pude tener un resto de energía me lance por ella, abrazándola y comiéndole los senos y mi tía al apenas sentir mi tacto gritó. Es si... dos a... Nos montamos uno a otro. Éramos animales salvajes en el

bosque y mi hembra me pidió. Correte dentro. Necesito sentir tu lechita dentro de mí. Dos. En mis entrañas. Hizo su cabeza hacia atrás mientras yo volvía a tener un orgasmo bestial, aunque esta vez dentro de ella, descargue potentes chorros de leche en su interior tal como ella me

lo pidió, nos quedamos acostados en el césped. El atardecer ya llegaba entonces mi tía me llevó a una cabaña abandonada que estaba cerca, ahí sacamos unas sábanas de la camioneta y seguimos follando, la noche llegó y la pasamos follando hasta quedar dormidos. Al otro día volvimos al rancho, mis primas ya se habían ido a trabajar, así que con mi tía continuamos follando, en el sofá, en la cocina, en la ducha y en su habitación, parecía una adolescente,

todo el tiempo estaba cachonda y eso me encantaba. Ese mismo día active mi plan final, cuando mis primas llegaron fueron directo a la ducha, había entrado primero Pauli, Belén había quedado esperando. Tati se quedó con la tía, fui tras Belén y le dije. Ven entremos. Ella estaba sola con una toalla y era tan pervertida que no le importaba nada. Pauli estaba desnuda en la ducha, no se sorprendió al verme pero si viendo a Belén, abrió los

ojos como platos pero quedó paralizada. Aproveche para que los tres entráramos en la ducha y sin que pudiera decir algo empecé a follarla con todo y Belén se arrodilló a comerle el culo como si nada. Yo la tenía levantada con mis brazos y le metía toda mi polla hasta el fondo, mientras Belén le pasaba toda su lenguita por la raja del culo haciendo especial énfasis en su clítoris, en su hoyito que se abría cada vez más sintiendo el placer que le daba su prima. Pauli gimió.

Speaker 3

A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A¿ Qué me hacen?

Speaker 2

Me encanta... La di vuelta para follarme su culito mientras Belén le comía el coñito, mis movimientos con la polla eran rápidos y duros al igual que los movimientos con la lengua de Belén, Pauli ya no decía nada, estaba extasiada, perdida de placer, me corrí dentro de su culito, Belén se había levantado y con mi polla todavía dura y largando semen se la metí en el coño a ella. levantándole las piernas y follándola contra la pared hasta más duro que con Pauli, los dos nos corrimos al unísono,

salimos del baño. Desnudos, tomé a Pauli alzándola como un bebé, y Belén me siguió de la mano rumbo a la sala de estar, ninguna dijo nada, todo ya estaba definido, mientras terminábamos el pasillo ya se podía escuchar gemidos de fondo. Al llegar nos dimos cuenta que esos gemidos eran de mi prima Tatiana, la muy putita estaba desnuda en el sofá, con sus grandes y firmes senos y pezones rosados. Las piernas abiertas mostrándole su coñito rasurado a mi tía que

también desnuda, se lo comía arrodillada desde él. Suelo, al vernos Tatiana se sorprendió y tapó su cuerpecito con sus manos. Mi tía me dijo,« Ya está preparada para vos, sobrino». Mi polla tomó el control de mi cuerpo, me dirigí hacia ella, mi tía y su hija empezaron a besarse lésbicamente se unió la tercera lengua de Belén y empezaron

a jugar con sus dedos al lado nuestro. Tatiana miró hacia los lados, se dio por vencida, volvió a destapar su cuerpecito, primero le comí sus senos, la mí, mordí y succioné cada parte de su areola y sus pezones, no deje sector sin mi lengua pasar. Al mismo tiempo enfile mi polla y se la metí, sentí que su

coño estaba apretadísimo, no era. Virgen pero en verdad era lesbiana porque hacía tiempo que una polla no se abría camino y ahí estaba yo, su primo, la fui follando y embistiendo más y más duro, hasta que apretaba mi culo con sus manos y me decía. Es sin dos primito Follame. Y eso hice metiéndole toda mi polla, una y otra vez, después la di vuelta y la follé de perrito, montándola, tomándola de su cabello rubio, nalgueándola y azotándola, haciendo que

no parara de gemir. Me encanta ver su culito temblar y la presión que eso generaba en mi polla. Finalmente me corrí y le avisé. Me corro, prima

Speaker 3

Es sin dos correte dentro. Ojo. Me corrí dentro de

Speaker 2

ella, bestialmente, no lo podía creer, lo había logrado, mientras caía sobre ella en el sofá y me seguía corriendo en su coño vi como mi tía se follaba a su hija sin piedad, cruzando sus piernas entre sí en una maravillosa tijera y Belén le mamaba los senos a mi tía, una maravilla, después me follé a mi tía

en frente de ellas. Tati y Belén como hermanas también se follaron como un buen par de lesbianas haciendo una tijereta y Paula les lamió cada parte de sus cuerpecitos, en El resto de la noche volví a follarme a Pauli y a Belén y en un momento hasta la propia Tatiana me pidió que le diera polla otra vez, esa noche no cenamos, solo comimos nuestros cuerpos, en algún momento me quedé dormido. Ese día terminó por cambiar nuestros siguientes días por completos.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android