Alguna vez, seguramente, habrá oído usted hablar de la criptozoología. Y lo habrá oído hablar porque en muchas ocasiones hemos tocado el tema de criaturas misteriosas que, por una parte, han sido vistas o reportadas por algunos individuos, pero por otra parte la historia no embona muy bien. La criptozoología es una pseudociencia, es decir, es una especie de estudio
no reconocido de seres que tampoco son reconocidos. La criptozoología no caza fantasmas, pero sí busca, por ejemplo, al pie grande, busca al hombre de las nieves, busca seres que podrían ser reales, pero al mismo tiempo no están demostrados. Un criptozoologo puede buscar, por ejemplo, a un ser cuyas características Den una idea de un ser vivo, pero no va a ir a buscar un fantasma. Pero sí puede ir a buscar al demonio de Devonshire. No sé si alguna
vez lo haya usted escuchado. Relatos del lado oscuro. Historias que otras mentes prefieren ignorar. Todo comienza muy atrás en el tiempo, bueno, en 1885. Era un invierno... Habría sido uno de esos inviernos gélidos que durante años no habían ocurrido. Y particularmente en la región de Cornwells, que es el norte de Inglaterra, el invierno había sido espectacularmente frío. Inusualmente nevado. Aquel invierno de 1885, la situación se convirtió en una situación
muy incómoda. Porque había gruesas capas de nieve en todas partes, cosa que no era común. Y ahí es donde comienza esta historia. 8 de febrero de 1885. De pronto, diferentes personas que van saliendo de casa empiezan a toparse con algo muy inusual. Hay unas marcas, unas huellas extrañas. en el piso, que se hunden en la nieve. Las huellas no corresponden
con animales que la gente conociera. Devonshire es una región al norte y la gente todavía en el siglo XIX conocía bien acerca de huellas de animales, podía reconocerlas fácilmente. Estas huellas tenían forma de U. No eran muy grandes, escasamente unos 10 centímetros, 7 centímetros de ancho. Pero totalmente inusuales. Las personas salían de casa y de pronto se topaban con aquello.
Algunos pasaron de largo. Después de un rato muchas de las huellas se habían borrado por el sol, por el paso de otras personas, pero hubo quienes se fijaron bien en esto. Porque, además, las huellas eran muy nítidas. Habían sido marcadas profundamente en la nieve y revelaban que se trataba de algo pesado. Comparativamente con las huellas de las propias personas, las huellas de las personas no se hundían
en la nieve tanto como aquellos extraños pasos. Pero además, la forma en la que se presentaba era también muy rara. Lo que fuera que había generado aquellas huellas era algo que sólo tenía una pata. Dado que las huellas iban alineadas en una sola fila, cualquier animal, por raro que sea, Tiene que caminar, si es que tiene patas, por lo menos en dos patas. Pero esto solo tenía una marca.
Las primeras observaciones señalaban que la criatura, lo que fuera una de dos, iba saltando sobre una sola pata, o bien, mantenía una marcha cruzando una pata frente a otra, con un ritmo muy, muy similar. Incluso, no hacía diferencia de si era un terreno abrupto o si era un terreno llano. Si usted observa las huellas, por ejemplo, de un caballo, las huellas varían dependiendo del trayecto que vaya recorriendo. Si es una cresta muy empinada, el animal marcará de cierta forma.
Si es una bajada de otra forma, y si es un largo terreno plano, marcará también de otra forma las huellas. Sin embargo, en el caso del diablo de Devonshire, todas las huellas estaban a 20 centímetros, y no había variaciones, solamente a 20 centímetros. Aquello llamó la atención a muchas personas. Para los primeros que lo observaron, entre ellos el propio Henry Pylek, Parecía ser la huella de un animal pequeño, como pudiera
ser un pony o alguna especie de burro pequeño. Pero ninguno de estos tiene la posibilidad de caminar en una sola pata. O de marchar, cruzando las patas para que se produzca una sola línea de huellas. Esto no era posible. Posteriormente, en el transcurso de la mañana, Albert Brayforth, director de la escuela local, Notó aquello y salió a ver de qué se trataba, reúne a un grupo de personas y se dan a la tarea de seguir aquellas huellas. Van caminando y de pronto esa cosa o lo que haya
sido saltó. Frente al grupo de búsqueda de aquellas personas que van caminando aparece una enorme pared y la criatura parece haber simplemente... saltado, brincado la barda y seguido su marcha. Pero además también, la criatura pasó por los tejados sin mucho problema. Inclusive, pudo descargarse, o sea, pudo bajar tejados que se encontraban a más de seis metros de altura. Las huellas eran claras ahí arriba, pero sin embargo no
había roto las tejas. De pronto, se detenían y volvían a iniciar justo después del obstáculo, como si la criatura pudiera volar. Pero la sorpresa no termina ahí. La sorpresa continuaría ya que, después de la búsqueda dentro de Devonshire, llegaron reportes de que huellas similares habían sido encontradas en Exmouth, Limestone, Woodbury... y en varios pueblos que se encontraban en una módica
cantidad de 150 kilómetros a la redonda.¿ 150 kilómetros? Lo que fuera esta criatura había recorrido una enorme distancia en muy poco tiempo, hasta el punto en el que las huellas se podían ver cómo llegaban al río Exe, un río caudaloso y gélido en el invierno, se detenían justo en la orilla, y continuaban del otro lado del río, como si esta cosa hubiera podido volar tranquilamente hasta el otro extremo.
Es de señalar que el río Exe, en la zona donde aparecieron las huellas del diablo de Devonshire, tiene unos 200 metros de ancho. Se antoja complicado que algo pueda saltar 200 metros, y sin embargo aquí se podía ver con toda nitidez cómo lo que hubiera creado aquellas huellas Había dejado de hacerlo en un lado del río para caer del otro lado y continuar marcando la nieve. El problema es,¿ qué
rayos es esto?¿ De dónde salió?¿ Cómo es? Las dudas comenzaron a crecer entre la gente, los rumores comenzaron también a difundirse. Al no saber exactamente qué era, porque además había dejado huellas en muchas partes, las personas comenzaron a temer que se trataba de un demonio cojo. Pero aquello tampoco tenía mucho sentido para quienes estaban analizándolo. La primera pista que se dieron cuenta que no era un demonio, tenga en cuenta que es el siglo XIX, es que
no había fundido la nieve alrededor de sus patas. A usted o a mí les podría causar un ataque de risa pensar semejante cosa, pero en el siglo XIX era algo que les parecía razonable de pensar. Pero volvían a lo mismo, que era lo que habían encontrado. El asunto del diablo de Devonshire se extendió como pólvora. Muy pronto, las personas comenzaron a especular qué rayos podía ser. Hubo quienes decían que eran simplemente algunos animalitos locales, como podían
ser mofetas, tejones, alguna cosa local. Sin embargo, la huella no correspondía. Y había otro problema.¿ Cómo explicar que un tejón pudiera subir una barda de seis metros, después caminar por el techo de una casa y bajar del otro lado? Pero no obstante esto, recorrer ciento cincuenta kilómetros habría sido muy difícil. Además era un solo animal, puesto que solamente era una larga fila de huellas. También se habló de
un asno. La posibilidad de que fuera un asno también fue desechada inmediatamente.¿ Cómo podía un pequeño asno subir al techo de una casa, bajar del otro lado, saltar el río? Y la forma era tan rara.¿ Por qué habría de caminar un asno cruzando una pata frente a otra como si fuera una especie de gallo gallina? Era una forma difícil de caminar. Ahora, también se iban poniendo algunas otras
teorías que no tenían nada que ver con animales. Una de las teorías más inusuales es que algún globo aerostático se hubiese soltado de su amarra y hubiese comenzado a arrastrarse, llevando consigo una cadena. Pero esto tampoco tenía mucho sentido. Finalmente un globo aerostático suelto deriva de un lado a otro, en algunas partes haría mayor presión sobre el suelo, en otras menor, en otras partes se hubiera atorado contra cualquier estructura de una casa. No era lógico. Se habló, por ejemplo,
de un canguro. Pero los canguros tienen dos patas y las huellas son muy diferentes. Ranas, sapos, una liebre, tampoco tenía mucho sentido. Todas estas teorías se iban desbaratando en una situación muy rápida. El problema es que nunca encontraron nada. La búsqueda llevó a que las aldeas prácticamente se levantaran en armas, suponiendo que semejantes cosas solo podían pertenecer a un ser del mal. No había un solo testigo que
hubiera visto algo físicamente. Algunos investigadores comenzaron a hablar de estos temas, no solamente a nivel de fantasía, sino a nivel de una especie de investigación, tratando de compararlo contra alguna otra criatura que se hubiera encontrado en otra parte. Había un esfuerzo. por correlacionar algún fenómeno similar que se hubiera dado en cualquier lado. Y encontraron un detalle interesante en Galicia. ¿Sí? En Galicia, en 1840, había ocurrido Galicia-España. Había
ocurrido algo similar. Incluso, en otros lugares en Francia, se encontraron huellas similares en la cordillera francesa y también en la isla de Kerguelen, que definitivamente no tiene estos animales de ninguna especie, no tiene ni siquiera burros ni nada de eso. Pero ahí se encontraron. El caso particular de Galicia era el que más llamaba la atención, porque las descripciones eran del todo similares a las hechas al respecto de las de Inglaterra. Había otros detalles, como por ejemplo...
El caso ocurrió unos días después cuando, cerca de Glenorquí, en Escocia, se presentaron similares huellas con recorridos muy largos. Es decir que lo que sea que hubiese creado esas huellas no se limitó a recorrer una enorme cantidad de kilómetros en la zona de Devonshire, sino que se trasladó a Escocia y allá también continuó haciéndolas. Después, fueron ocurriendo en otras partes. Por ejemplo, New Jersey, Estados Unidos, 1886. Parecidas,
no iguales, pero parecidas. También ocurrió, por ejemplo, en Bélgica. Y este ocurrió en 1945. No fue tan atrás en el tiempo. El episodio quizá más cercano fue en los años 70's y ocurrió cerca del volcán Etna, en Italia, Sicilia. En ese sitio... se detectaron en las bases de la montaña, en la zona donde hay ceniza acumulada, huellas similares a estas. Para 1950 también había ocurrido un incidente menor con características similares, otra vez en Devonshire. Hasta hoy en día no se
ha podido determinar qué es lo que había en ese sitio. Hoy, a tantos años de distancia, sigue habiendo una... deuda de información referente a qué fue lo que ocurrió es difícil poder especular que se tratara de algún animal realmente ningún animal conocido tendría esas características también el hecho de que fuese algún objeto arrastrado no tiene sentido porque además la trayectoria era enorme alguien hubiera notado algo alguien se hubiera
dado cuenta que había un globo arrastrándose Finalmente, una de las hipótesis que ha quedado ahí durante mucho tiempo es la hipótesis del bromista. La hipótesis del bromista marcaba la posibilidad de que un grupo de jóvenes bromistas se hubieran dado la tarea de marcar el terreno aprovechando la profunda nevada para divertirse un poco. Y así, habiéndose puesto de acuerdo, algunos harían el recorrido de un lado del río, otros
harían el recorrido del otro lado del río. alguna especie de bicicleta... algo que les permitiera trasladarse... sin pisar... sin alterar el paso... lo cual ocurriría con una bicicleta... siempre sin importar... la subida o bajada... o que sea un terreno plano... la bicicleta avanza lo mismo... la llanta no se altera... lo cual lo permitiría... también habría la posibilidad... de que esta gente en bicicleta hubiera...¿ Pasado por un lado de una casa, por ejemplo, o por encima de esta,
si se podría haber logrado? Pero la gran pregunta es¿ para qué?¿ Qué objetivo podría haber tenido esto?¿ Qué beneficio habrían obtenido con semejante broma tonta?¿ Pasar a la historia? Pues no, ni siquiera. Porque, entre otras muchas cosas, si no lo escucha usted en Relatos del Lado Oscuro, probablemente... No lo voy a escuchar a ningún lado. Entonces,¿ qué sentido tuvo pasar una noche gélida, con temperaturas de varios grados bajo cero, marcando la nieve para que nunca se
supiera quién lo había hecho? El incidente está ahí. Los últimos sucesos ocurridos alrededor de los años setentas en Sicilia dejaban
ciertas preguntas sin responder. Pero, Lo poco que se sabe es esto. Y el diablo de Devonshire, o el demonio
de Devonshire, ha quedado ahí, pendiente. Como uno de esos casos que simplemente no se encontró una respuesta. Similar a este, hay otros tantos que también tienen algunas cosas ahí. Otro es, por ejemplo,
el demonio de Dover. También en Inglaterra.
El demonio de Dover es, de hecho, bastante diferente en muchos aspectos, porque aquí sí hubo monstruo como tal. El de Devonshire solamente dejó las huellas. No dejó como tal una imagen, no se vio como tal. Todo comienza cuando un chico viene de regreso a casa. con dos amigos. Es un joven de 17 años. No es tan jovencito, no es un escuincle. Es un joven de 17 años y viene caminando tranquilamente. Sus dos amigos le están acompañando cuando de pronto,
por alguna razón, se detienen. Es tarde en la noche, ¿eh? No imagina usted que sea temprano en la mañana. Nada de esto. Son las 10.30 de la noche. Van en un auto y de pronto observan como algo está trepando una barda. Esta criatura está subiéndose la barda de piedras del camino. Aquellos tres jóvenes observan y creen que se trata de
un perro que está trepándose la barda. Estorpa el movimiento, no es muy destacado, pero cuando encienden con mayor intensidad las luces del auto, pueden ver algo que no corresponde. Por supuesto que no se parece ni remotamente a un perro. Lo que están viendo esencialmente es una especie de criatura similar a una criatura totalmente carente de pelo. Se podría decir una especie de perro pero sin pelo. De hecho, también podría pensarse que era una persona. La forma, la apariencia,
era algo muy raro. Unos grandes ojos, no distinguían pelo en ninguna parte. Parecía más bien el cuerpo de un bebé, pero con las extremidades muy largas. Los tres jóvenes vienen de regreso, habían ido a llevar una serenata o algo. Y lo que están viendo les sorprende, porque los dedos son muy largos. La cabeza es desproporcionada en relación con el cuerpo. El cuerpo es muy pequeño. La cabeza es muy grande, con forma oblonga como de una sandía. El color es muy pálido. Es muy blanco y con una
apariencia un poco húmeda. Igual los dedos de las manos tienen esta forma tan rara que hace pensar en una rana, pero no son palmípedas. La criatura se detiene un momento de lo que estaba haciendo. Cuando siente la presencia del coche, se detiene, deja de hacer lo que estaba haciendo y mira fijamente a los jóvenes. Se puede distinguir esos ojos grandes de un color anaranjado viéndolos. Los jóvenes arrancan y siguen su camino. Obviamente, están sorprendidos. Lo que sea que
estaba allí era algo muy raro. Bill Bartlett, el chico que venía manejando, quedaría tan sorprendido que prácticamente no podía decir nada que tuviera sentido. Lo que había visto no embonaba con algo lógico. Pero unas dos horas después, alrededor de la medianoche, ocurrió otro incidente más. John Baxter, un enamorado joven de quince años que había visitado a su novia, viene de regreso. Y de pronto, nota que entre la
vegetación algo se mueve. La zona era una zona muy tranquila en los años setentas, no había delincuencia, no había ningún problema. De hecho, este joven, Baxter, piensa que se trata de algún amigo que le está jugando una broma. Así que habla como si se tratara de algún conocido. Hasta que, de pronto, se da cuenta que está allí, a un lado, sobre una pequeña colina. Describe algo muy parecido a la criatura que habían visto los otros jóvenes
un poco antes. Los grandes ojos de color anaranjado, la apariencia de las piernas muy largas con respecto al tamaño general del cuerpo, los brazos, los dedos, una cosa muy rara. Este joven de 15 años no se detuvo mucho a pensarlo, sino que empezó a correr hasta llegar a casa, desde donde reportó el incidente a los oficiales de policía quienes ya habían tomado conocimiento de lo que habían reportado los
otros jóvenes, en este caso Bill Bartlett. Baxter, sorprendido, relata lo vivido, sin saber que ya había habido otro reporte y que habían reportado lo mismo. Baxter describiría a la criatura un poco más oscura, si usted lo quiere. pero muy parecida a la que habían visto dos horas antes aquellos otros seis jóvenes. El demonio de Dover no terminó sus andanzas en ese momento. Un día después, otro joven, Will Tainter, vio exactamente a la criatura como la había
descrito tanto Bartlett como Baxter. La descripción era bastante sencilla, era muy similar.
Inclusive, el dibujo que había hecho Baxter fue reconocido de inmediato por
este otro joven, por Will Tainter, quien por cierto iba acompañado por otro compañero. El único detalle es que los ojos de la criatura no resultaban para ellos haber sido de color naranja. Ellos sostenían que los ojos eran más bien de una tonalidad verde, también muy intensa. Como fuera, de cualquier modo, estaban describiendo la misma criatura. Las características eran del todo similares. Pero eso no es todo. Habían
tenido mucho más de cerca aquella cosa rara. Y habían podido apreciar detalles como
el tacto de la piel. Se lucía como una piel recién humedecida, similar a la de alguna suerte de reptil acuático. De ahí que surgiera la hipótesis de que aquella criatura había salido de alguno de los pantanos o de alguno de las zonas lacustres cercanas. Cuando comienzan los interrogatorios, la policía pregunta qué rayos fue lo que vieron, porque además todos habían reportado su avistamiento, cosa que en aquellos años
era normal. Digamos que las personas... se podían considerar como confiables, puesto que habían tenido la delicadeza de llamar a la policía e informar de lo que habían visto. Cuando se presentan a la comisaría para informar, van acompañados de sus padres y los oficiales de policía se dedican a investigar qué tan confiables eran. Primero se habían bebido, se habían drogado,
incluso se hicieron pruebas, pero... Ninguno de ellos tenía evidencia ni de haber consumido alguna sustancia prohibida ni de haber bebido nada. Los cuatro jóvenes no vendieron ninguna historia. No era una broma. Y algo curioso, tanto los maestros de la escuela donde asistían como otros conocidos e incluso el propio ministro religioso de la localidad sostenían que eran personas dignas de confianza. Lo que sea que hubieran visto lo
habían visto. No había huellas, no. Desafortunadamente, el breve lapso de tiempo que había transcurrido durante el avistamiento no había permitido ver más detalles y no había evidencia física. En todos los casos, la criatura se encontraba en una zona en la que habría pastizales y ciertas cosas que no permitían conocer más de cerca la huella o la forma de la pata. Se le dio el nombre del demonio de Dover. por su extraña apariencia, pero en realidad era
una cosa bastante pequeña. El avistamiento además fue muy breve. Al igual que el caso de Devonshire en Inglaterra, el caso de Doven en los Estados Unidos fue un caso de dos días. Los avistamientos se produjeron el 21 de abril de 1977 y se repitieron el 22 para nunca más volver a aparecer. realmente ha significado una brecha. Hay quienes consideran que se
trató de una broma juvenil. Sabían que los chicos venían de regreso y les jugaron una broma, algún tipo de disfraz, algo, con lo cual engañarles y hacerles pasar un mal rato. Pero ninguno de ellos era particularmente afecto a ese tipo de cosas, por lo que sería difícil que alguien les jugara una broma. Además, el primer incidente en donde Baxter vio lo que vio, Había sido algo espontáneo haber ido a visitar a unos conocidos y llevar una serenata. Era
algo espontáneo, no lo habían planeado. Por lo tanto, no lo habían comentado con nadie. En el caso de Bartlett y de Tainter, tampoco lo habían comentado que fueran a ir uno a ver a la novia y el otro a caminar con un amigo. Por lo tanto, no tenía sentido que alguien les hubiera jugado una broma. Y después, no hubiera dicho nada. Que ellos lo hubieran inventado por la idea loca de hacerse populares... Tampoco tuvo mucho sentido, porque de hecho perdieron días completos sentados en un banquillo
contestando preguntas. En Estados Unidos, si alguien grita lobo, es porque tiene que haber un lobo, si no se enfrentan a un problema. En este caso, las autoridades no pudieron demostrar que hubiera habido un fraude. No pudieron acreditar que estos jóvenes hubieran estado mintiendo, y por lo tanto, lo que sea que se hubiera presentado ahí a decir de las autoridades era algo malo. Difícil de explicar, pero probablemente real.
Otras posibilidades es que se tratara de algún animal con sarna, que le hubiera afectado la piel hasta el punto de hacerlo irreconocible. Una criatura en ese estado de desgaste y con problemas tan graves como para tener la piel tan dañada, probablemente moriría uno o dos días después. Tiene sentido. Inclusive, si algún granjero lo hubiese visto, le habría disparado para matarlo y acabar con el problema. Pero esa solamente es una posibilidad. En realidad queda la duda por qué la
criatura iba caminando en dos patas. Y la forma de la cabeza era exageradamente grande. El asunto también quedó en medio de una discusión criptozoológica y ufológica. Para los criptozoologos era un ser difícil de explicar, pero no imposible. Pero para los ufólogos, para la gente que creía en los ovnis y que sigue creyendo, esta criatura tenía toda la
apariencia de un visitante gris. Los famosos grises son de cabeza muy grande, ojos rasgados muy grandes, los brazos son algo más largos que en proporción con los seres humanos, los cuerpos son pequeños, carecen completamente de pelo. Embonaba bien. Inclusive se podría entender el error al dibujar por la forma en la que había sido visto, por las horas en las que se había visto, etc. Podía haber sido un error y que en realidad tuviera la forma de
un gris. Esa teoría, aunque parezca muy absurda, probablemente sea la que más se acerque, puesto que un animal de cualquier estilo difícilmente se podría confundir con lo que estos jóvenes habían visto. El demonio de Dover, o el diablo de Dover, como también se le conoce, ha quedado también en la total falta de información. No hay manera de resolverlo. Y es un caso poco conocido en realidad. Ahora, fíjese usted, este es un caso que tiene 40 años. Para ser precisos,
tiene 40 años. Un poco más de 40. El caso, sin embargo, no ha sido resuelto ni tendrá vicios de poderse resolver. Y sin embargo, se recuerda. Así de importante fue el evento, así impactó a la sociedad de aquel entonces, que hoy, a 40 años de distancia, todavía se sigue pensando en aquellos incidentes y todavía hay quienes, pues, hablamos de estas cosas.
El diablo de Dover, o el demonio de Dover, como también se le conoce, es un caso que algunos criptozoologos consideran como caso criptozoológico y otros lo consideran más de ufología. más relacionado con el tema de los ovnis y de los fenómenos relacionados con los visitantes del espacio. Aún así, valdría la pena echarle un ojo más a fondo en algún otro momento, aunque siempre quedará la duda.¿ Qué fue lo que vieron?¿ El incidente ocupó las planas de muchos
periódicos en los Estados Unidos? Lo cual, hoy en día, no sería tan fácil. Y por si algo más faltaba, el caso particular ocupó una página en la que aparecía junto con el presidente de los Estados Unidos, lo que hace pensar en la importancia que aquello tuvo para las personas que lo vieron y que lo hicieron tan popular que todavía hoy, a tantos años de distancia, se recuerda aquel incidente.
Ahora,
hay más cosas raras por ahí? Claro que sí. Los críptidos de esta naturaleza, más conocidos como los fantásticos, han estado presentes durante mucho tiempo. Ha habido
muchos casos de estas criaturas que se han visto en diferentes partes. Algunos de ellos
son ligeramente más difíciles de explicar, otros, como este del que le he hablado, podría pensarse en algo, pero uno que es muy raro. y que ha sido ampliamente aceptado por la criptozoología como algo que tenga que ver con la criptozoología y no con otras variantes como la ufología, es el caso del diablo de Jersey. Dentro de los fantásticos, de los fenómenos criptozoológicos fantásticos, el diablo de Jersey probablemente sea uno de los más atractivos en muchos aspectos. Primero
porque es muy claro. En cuanto a las características de un ser criptozoológico, es algo muy muy evidente. Aún así, también tiene dos o tres cosillas por ahí muy raras, que hacen dudar acerca de la realidad del Diablo de Jersey.
A qué me refiero con esto
Bueno, primero, el Diablo de Jersey
se compone de varias historias de personas que lo vieron. El origen como tal es una maraña de testimonios de diferentes fuentes. Se dice que desde la época muy antigua de los nativos americanos, los Lenape, conocían la historia del diablo de Jersey. E incluso el lugar donde ocurrieron los avistamientos era conocido por los naturales de aquellas regiones de Jersey como el lugar de los dragones, que es una posibilidad.
Pero quizá la parte más interesante sea en el siglo XVIII. En 1735, una mujer de apellido Litz, al dar a luz
durante una noche espantosa, dio a luz a una criatura que todos pensaron que era el mismo diablo. Y a partir de ahí se comenzó.
Hablar del diablo de Jersey. Pero esa es una parte de la leyenda. Es el folclor nativo. La realidad puede ser un poco diferente. El demonio de Jersey tiene esa historia rara. Según cuentan, mamá Leeds, al momento de dar a luz, da a luz al mismísimo demonio. Un instante después, la criatura aquella empieza a sufrir una deformación, se le alarga el rostro, Similar al de un caballo, después le
salen unas alas extrañas y un sonido espantoso, garras. Según se cuenta, la señora Leeds no era otra cosa que una hechicera, y por lo tanto el hijo que había dado a luz era hijo del diablo. Cabe señalar que apenas nacer, mata a la matrona que lo había traído al mundo y escapa volando en dirección hacia los árboles. Según cuenta la historia, en 1740 los naturales de la región de Jersey pidieron al ministro de la iglesia local exorcizar
aquel lugar. Puesto que había la criatura misteriosa aquella que tanto pánico había desatado entre las personas. Según cuentan, el ministro accedió a hacer esa liberación, pero advirtió. que sólo tendría una duración de un siglo, ya que después de esto la criatura volvería de regreso, ya que simplemente la estaba exorcizando, pero no acabándola. La situación señalaba tal cual que solamente serían cien años. La situación también se volvió interesante,
porque no se esperó a que ocurrieran cien años. Los siguientes avistamientos del diablo de Jersey ocurrieron en algún momento alrededor de 1850 y 1890, momento en el cual se repiten en varias ocasiones avistamientos. pero también empezaron desde antes. Los primeros avistamientos ocurrieron apenas 40 años después del famoso exorcismo y se
fueron repitiendo en numerosas ocasiones. La señora Leeds, de hecho, que existió físicamente, si hay un acta de defunción y un acta de nacimiento o un documento como tal, es que esta señora, si bien No se acredita que su treceavo hijo haya sido un demonio con cara de caballo, si se registra que existió ahí. Es curioso. Probablemente haya sido una persona con una horrible deformidad y pensaron que era el demonio, pero lo que es un hecho es que los naturales de esta región aseguraban que veían al
diablo de Jersey merodeando por todas partes. Esa es la versión, digamos... más antigua y que tiene que ver más bien con la mezcla entre una cuestión religiosa, una cuestión de una lucha contra la brujería, etcétera, etcétera. Hay otros datos por ahí que hablan de otras apariciones diferentes. En general, el diablo de Jersey tenía un parecido bastante similar entre un
relato y otro. Se le describía como una criatura con un hocico alargado Pero Chato, en la parte frontal, solía verse con alas, con cola, con cuernos, una imagen muy alegórica, muy similar a la de una especie de dragón, de alguna forma un dragón. Las descripciones fueron similares en todos los casos, eso es lo más raro
de todo. La
forma también tenía unas dos peculiaridades muy raras. Una de ellas era la terminación de la cola. Se decía que tenía patas de cerdo, o similares a las de cerdo, y unas alas pequeñas con la forma de las alas de un murciélago. La cara es alargada, la criatura no era muy grande. En general, la mayoría de los reportes revelan una altura de la criatura de un metro cincuenta hasta un metro ochenta, salvo algunos relatos fantásticos que hablaban de seis metros. También se decían cosas muy rajas, como
por ejemplo, se decía que era invulnerable a las balas. ¿Sí? que aunque le dispararan no le pasaba nada. Cosa que también queda la duda. También había otros reportes que decían que tenía los ojos absolutamente rojos y que producía parálisis en las personas cuando emitía un chillido terriblemente molesto y doloroso. Cosa que tampoco ha podido demostrarse porque pues obviamente nadie lo ha visto en épocas recientes y lo puede acreditar. Lo que sí es que se reportaban cosas muy parecidas.
La historia de la Demonio de Jersey fue haciéndose muy popular en aquellos años y la gran mayoría de los tramperos, cazadores, gambusinos optó por no ir a la zona montañosa, sobre todo durante la noche, porque los rumores decían que el diablo de Jersey atacaba y no era tan raro que pudiera llevarse perros, alguna vaca pequeña e incluso alguna persona. Los que desaparecían, según los testimonios, eran devorados o algo, porque no eran encontrados por ninguna parte. Si acaso algunos
restos por ahí, referentes a fragmentos del cadáver. Aparentemente, el diablo de Jersey era carnívoro y era un depredador. Durante los periodos de avistamiento que se fueron dando desde 1740 en adelante... Coincidía la aparición del diablo de Jersey con la desaparición de algunos animales pequeños e incluso de varios niños, lo cual tampoco se ha podido demostrar completamente, pero bueno, dentro de la creencia popular estaba que esta criatura se había
comido varios niños. La historia además refiere a que, por ejemplo, Stephen Decatur, el famoso héroe norteamericano, al estar en la zona de Pine Barren, Hacia 1800, para hacer pruebas con cañones, Pine Barren era una zona en la que había mucha siderurgia. Se preparaban cañones, armas, fusiles. Por la presencia de la madera,
utilizaban la madera para calentar y ahí había muchísima. Así que, según se cuenta, Stephen Decatur llega a Pine Barren para probar unos cañones, preparan todo y de pronto a la distancia, el Comodoro Stephen Decatur alcanza a ver una criatura muy rara, volando cerca a una criatura completamente pálida, con una piel muy suave, muy lisa. Decatur toma el arma, le apunta y le dispara. Aparentemente el disparo dio en una de las alas, pero la criatura siguió volando como si nada.
Otro personaje interesante sería José Bonaparte, el hermano de Napoleón. quien estuvo a principios de 1800 en esta región de Norteamérica, y estando allí, con un nombre falso, por supuesto, porque le conocían como el Conde de Soubiliers, pero en realidad era el hermano de Bonaparte, este hombre reportó que tras haber estado de cacería en la zona de Pine Barrens, que es el lugar donde siempre se daba esto, había estado persiguiendo incluso el... con su caballo y su arma,
al demonio de Jersey. Lo pudo ver directamente, intentó cazarlo, pero se le escapó. El reporte de Bonaparte, de José Bonaparte hablando de esto, provocó que la historia se volviera mucho más verídica para todos y que tuviera una enorme credibilidad. Algo veían ahí las personas. No pierdo de vista que El ministro aquel que había exorcizado al demonio de Jersey en 1740 prometió que sólo duraría 100 años. Había habido otros avistamientos, es cierto, a lo largo del tiempo, antes de que
se cumplieran los 100 años ya había habido avistamientos. Sin embargo, como si se tratara de un relojito, cuando llega 1840 estalla
en una luz de avistamientos directos. De pronto la criatura aquella aparecía y robaba ovejas...¿ Robaba vacas?¿ Comenzó a ocurrir que de pronto los niños al salir por la tarde de las escuelas eran perseguidos por la criatura?¿ Con testigos claves como un maestro de escuela asegurando haber visto esta criatura revoloteando justo arriba de los niños?¿ Terminar todo aquello en una balacera tratando de evitar que esta criatura pescara a alguno de los niños? Pero, además de esto, también
un importante número de testigos... Pudieron verlo directamente y a corta distancia, lo que llamó la atención obviamente porque además se habían cumplido los cien años. La región fue asolada, sobre todo en la zona del sur de Jersey, en donde las personas cerraban las puertas y ventanas con tablones de madera. Colocaban marcos con pintura blanca señalando cruces. Incluso algunos de ellos colocaban luces en las partes fuera de
afuera de sus casas para ahuyentar a la criatura. Los ataques fueron particularmente fuertes, pero además, la criatura no solamente se limitó a estar en Jersey, la criatura comenzó a atacar en Haddonfield, en Bridgestone, en donde también comenzaron a desaparecer tanto animales como podían ser perros, ovejas, cerdos y niños. Los reportes de Bristol, por ejemplo, de 1859 y de 1873, hablaban de una verdadera oleada de avistamientos. Y así continuaría la
segunda mitad del siglo XIX. Constantes avistamientos que llevaban a las personas a cerrar escuelas. ¿Sí? En esta zona de Pine Barren, las escuelas cerraron. Las personas tomaban a sus hijos y se iban a otros lugares. por miedo a la aparición del diablo de Jersey. No era un asunto tan sencillo. No eran un grupo de jóvenes fantasiosos que
habían reportado haber visto una criatura rara. Eran cientos de personas que lo habían visto, que habían perdido animales, ya fueran perros, ovejas o lo que fuera, y que optaban por irse en lugar de quedarse y esperar. Poco a poco las noches se volvieron muy tensas. La región de Pine Barren... Era frecuentemente vigilada durante la noche por contingentes
de policías que iban y venían por todas partes. Uno de los casos raros, un oficial de policía, James Sackbill, iba haciendo un rondín cuando, al cruzar frente a un callejón, observa que había algo adentro, algo que se movía. Cuando se acerca un poco más, observa que se trata de la criatura aquella que comienza a agitar las alas Y emite un grito horrendo. Por supuesto, el policía cae de espalda, empieza a trastabillar, toma el revólver para defenderse, pero los
disparos no le pegan. La criatura se eleva y se va. Este era un caso interesante porque además era un policía quien había tenido el encuentro. Los diferentes avistamientos siguieron durante algún tiempo. Inclusive, hubo casos en los que fue visto. por muchas personas no relacionadas en un mismo momento. Apariciones de 1909 daban cuenta de esto cuando los señores Evans observan lo que pensaron que podía ser un perro, excepto por
un detalle, volaba. Un detalle también interesante de todos estos avistamientos es que el diablo de Jersey en un principio presentaba probablemente alas en desarrollo. Porque se reportaban unas alas pequeñas, pero posteriormente desarrollaría una capacidad de vuelo mucho mayor. Había estas características inusuales. De 1909, sin embargo, los fenómenos cesaron por completo. No sería sino hasta unos casi 20 años, en 1927, cuando vuelve a haber un relato al respecto. Un hombre que maneja
un taxi, en 1927, se detiene para arreglar una llanta. Cuando está a punto de irse después de hacer aquello, nota que el auto se mueve. Cuando levanta la vista, observa que en el toldo está esta criatura espantosa. El taxista se mete al auto, arranca el motor y se arranca de ahí a toda la velocidad, dejando atrás las herramientas y lo que fuera. Pero también dejando atrás al diablo de Jersey. Cuando llega a la estación de policía, reporta
lo sucedido. Quedaría como registro simplemente, no se podría aclarar nada en realidad. La situación volvió a repetirse, esta vez hasta 1961, cuando la situación se repite. En la misma zona de Pine Barrens, dos parejas en momentos diferentes fueron acechadas por la presencia del Diablo de Jersey. Tenga en cuenta que para 1961 esta criatura tenía 220 años molestando al prójimo. Uno de los siguientes casos sería el de 1987. En este caso, lo que habían encontrado eran los restos de un perro grande
que había sido desmenuzado, literalmente. Era un pastor alemán bastante grande. La cadena de la que estaba sujeto había sido arrancada y el animalito había sido despedazado. Era un perro particularmente feroz y aún así no tuvo oportunidad alguna. La última aparición de la que se tiene noticias en el año 93. Sí, 93. Para ser precisos, estaríamos hablando de unos 250 años después de
la primera aparición. En este caso, un guardabosques del Servicio de Vida Silvestre y Fauna de los Estados Unidos, John Irving, se encontraba manejando al sur de Nueva Jersey, cuando de pronto nota... que en el centro de la carretera hay una criatura que nunca había visto, de un metro ochenta de altura, con un pelaje muy raro, y se queda ahí parado. El guardabosques no hace ningún esfuerzo por hacer nada, simplemente se detiene y espera. Varios minutos después la criatura
comienza a aletear, se eleva y desaparece. La descripción del guardabosques es particularmente interesante. Porque se trata de un personaje que conocía el lugar, conocía todas las especies y que además es el equivalente a un policía, es alguien en quien se confía a la hora de dar un testimonio o un relato. La situación en ese punto con el diablo de Jersey no iría muy lejos después de esto.
Ha habido dos o tres avistamientos mínimos por ahí que se prestarían más bien a confusiones bien intencionadas que a reportes fidedignos. no hay como tal una evidencia clara, una prueba fehaciente. Las personas que fueron testigos optaban por reportarlo, pero no regresaban al lugar, por lo tanto no se podía determinar exactamente en dónde había sido el avistamiento, si había huellas en el lugar o no. Ese es un limitante de estos casos que en general se dan de
forma súbita y es difícil poder identificar más cosas. Por otro lado, la zona de Pine Barrens Es una zona de vegetación muy, muy densa, lo que hace difícil que se pueda identificar algo ahí dentro.
Además de esto, también hay otro problema. La zona,
como tal, fue una zona en la que hubo muchos incidentes durante los primeros momentos del siglo XVIII por lo que Hay zonas muy vastas que no vive nadie. En algunos casos, inclusive, se encuentran regiones protegidas dentro de Pine Barrens en donde no se puede vivir, lo que
hace difícil identificar cualquier fenómeno. Hay algunos criptozoologos que sostienen que la criatura no solamente es real, sino que sigue existiendo, excepto que existe dentro de la zona de Pine Barrens, en la zona más oscura y oculta, lo que hace muy difícil poder identificarlo o poder ver más allá. También ha habido algunos intentos en el siglo XXI de instalar cámaras automáticas, alguna cosa que permita grabar de manera instantánea cualquier paso, pero no hay tal. No se ha podido
registrar algo que valga la pena mencionar. Los casos de los que le he hablado hoy, en todos ellos se habla de demonio. Demonio de Dover, el demonio de Jersey, el de Derbyshire. que son, en general, reportes que hablan de una criatura única con apariencia, se podría decir, vampiresca en alguno de los casos, pero no hay una evidencia sólida.
En ninguno de los casos se pudo obtener, por ejemplo, desperdicios, restos de materia fecal, un trozo de piel, algo que pudiera dar una idea de qué es lo que estas personas vieron. Lo que queda claro es que algo vieron. puesto que los reportes versan muy parecidos unos de otros y hacen pensar en la posibilidad de que realmente haya ocurrido algo ahí. En fin, son relatos que están ahí que son interesantes realmente y que nos dejan un sabor
de boca inusual. Muchísimas gracias por haberme acompañado esta noche en Relatos del Lado Oscuro. Muy buenas noches y que descansen. Relatos del Lado Oscuro
