Tarde de pelis con mi novia - podcast episode cover

Tarde de pelis con mi novia

Jun 03, 202616 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Transcript

Speaker 2

Este fin de semana volví a la casa de toda mi infancia y adolescencia y afloraron en mí muchos recuerdos de todas esas épocas. Tampoco es que sea tan viejo, tengo 25 años pero tengo mucha añoranza por esas épocas. Así que estos días os voy a traer diferentes recuerdos que vinieron a mi mente, quizá no sean los más hot, pero son reales y en mi cabeza me pusieron muchísimo. Era un miércoles de una semana cualquiera. Llegaba del instituto

y tendría sobre 18 años. Por aquel entonces ya estaba saliendo con Carla, ya la conoceréis los que leyerais mis relatos, en Wattpad también, usuario, Utopia Jorney, y ya habíamos follado una vez pero todo había quedado en el aire. Le había dolido mucho y tenía cierto reparo a volver a hacerlo, así que no hablábamos mucho del tema porque si no se enfadaba rápido. Al llegar a casa veo a mi madre hablando por teléfono con la mesa ya puesta. Tarda un rato en colgar y luego nos dice a mí

y a mi padre. Ha muerto la tía abuela Marta. El entierro es el sábado a las ocho. Tu padre y yo tenemos que ir porque debemos ser de la poca familia que tiene. Juan, tú no la conociste nunca y el ambiente no va a ser ninguna fiesta. Si quieres puedes quedarte. Vale, mamá. No sentí ninguna pena porque como bien me dijo mi madre no la conocía. De hecho nunca la había visto siquiera ni había hablado con

ella ni por teléfono ni nada. Así que rápidamente avisé a Carla de que el sábado tendría la casa libre ya que mis padres se quedaban allí a dormir.¿ Qué te parece una tarde barra diagonal noche de pelis?

Speaker 3

Vale, pero nada de miedo.

Speaker 2

Jová, si son mis preferidas. Que fuera con la que más se rimaba a mí también tenía que ver, pero realmente era de mis géneros favoritos de películas por aquel entonces. Bueno. pero nada de miedo psicológico, eh. Y a cambio yo puedo elegir la película que yo quiera sin excusas. Venga, me parece bien

Speaker 3

Pero quiero que vengas de gala al menos, jeje.¿ Qué quieres decir

Speaker 2

Al principio la frase iba un poco en coña, pero cuando me preguntó tan seria la verdad me puso muy caliente la idea de poder elegir su vestuario, y mi respuesta se me subió de tono algo. Bueno, que vengas como a mí me gusta, ya sabes, bien provocativa. Carla, para los que no leyeráis las novelas, era una chica de mi clase morena, 1,70, cara muy mona y que tenía unas tetas y un culo bastante por encima de la media para nuestra edad. Yo tenía una obsesión con esas

tetas tan bien puestas y ella lo sabía. No pienso vestirme como tú quieras.¿ Crees que soy tu putita?

Speaker 3

Vale, perdona.

Speaker 2

Al rato de seguir hablando y se había calmado la cosa me dice. Bueno y ya que tan atrevido eres,¿ qué querías que me pusiera? Eh, na era broma no quería nada, dije con miedo a otra reprimenda. No, ahora me lo dices o sí que me voy a enfadar de verdad. Joder, pero igual si te lo digo también te enfadas más.

Speaker 3

Que me lo digas.

Speaker 2

Pues yo qué carajo sé. Tienes muchos vestidos que realzan tu figura, ya sabes.¿ Con los que salgo de fiesta? No me voy a poner vestidos así para ir a tu casa a ver películas.¿ Qué les digo a mis padres si salgo

Speaker 3

así? Dime otra cosa. Pero, al final te lo vas a poner. No, solo quiero saber en qué pensabas. Dilo ya. Pues, yo qué sé. Tienes una

Speaker 2

camiseta con bastante

Speaker 3

escote que está bien.¿ Camiseta con escote?

Speaker 2

¿Cuál? No tengo ninguna camiseta así escotada. Sí, mujer, esta blanca y rojo intenso con la que se te ve. Bueno, ya sabes. Juan, con esa se me ve casi todo, pero porque me queda grande, qué guarro eres.¿ Cómo te acuerdas de esa si apenas la pongo? La puse un día porque me la habían regalado y quería ver cómo me quedaba, pero qué vergüenza cuando vi que me quedaba tan grande en el escote. Intenté no ponerla nunca más. Bueno, entonces,¿ para qué me preguntas? Y a todo esto, si tú

quieres que me ponga algo en concreto, yo encantado. Nah, con que no vayas con tu ropa de andrajoso de siempre me vale. Joder,¿ cómo estás, oye? por suerte sabía qué ropa le gustaba. Una camiseta de cuello en pico que dejaba ver mi abdomen musculado para aquella edad y unos vaqueros muy ajustados con los que se me marcaba todo,

tanto mi culo de piedra como mi paquete. Llegado el día, yo ya había elegido todas mis películas, que diré según vayan apareciendo en la historia, y las había descargado piratas, por aquel entonces era lo que había. Habíamos quedado a las cuatro y como siempre ella había llegado treinta minutos tarde.

Speaker 3

Siempre puntualé. Le apuntí yo. Lo siento, no veas qué pesada se

Speaker 2

puso mi madre. Se había puesto la camiseta que le había dicho y un vaquero bien apretadito. La camiseta como ya dije antes mientras estuviese de pie y erguida no se le veía nada, pero en cuanto se inclinase un poco me dejaba ver su sujetador como si no llevase parte de arriba puesto. Bueno,¿ tienes todo preparado? Sí, incluso tengo aquí palomitas

Speaker 3

y snacks variados. Y traje cerveza si quieres.¿ Quieres emborracharme? No, mujer, yo voy a

Speaker 2

beber una poca, si tú quieres acompañarme. En nuestro pueblo era muy fácil conseguir alcohol aún siendo menor. Había un bar que lo vendía sin problema. Bueno, venga, pon la primera película que por lo que vi que me pasaste por guá necesitamos el tiempo. Iba a bajar

Speaker 3

las persianas cuando me dice.¿ Qué haces? Nada de cerrar persianas. Pero sí es tarde de cine. Además

Speaker 2

esta primera es de miedo así que. Pues con más razón para dejar las subidas. La tarde empezaba mal, ella estaba de que no con todo y bastante nerviosa. No sé si era porque pensaba que era una encerrona para follarla, que no lo era pero mi yo interior tenía muchas ganas de repetir, o si se lo estaba pensando pero estaba muy nerviosa. Tras la discusión por las persianas como casi siempre ganó ella y le tuve que hacer caso.

La primera película que elegí fue Áquioles. Con los primeros sustos se agarró bien fuerte a mí y eso me gustaba. Yo le puse el brazo sobre el hombro más alejado y ella se abrazaba. Yo estaba muy salido por aquella época y me empezaba a crecer la polla. Todo marchaba hasta que hubo un susto bastante fuerte cerca de la mitad de película y ella dijo. No.

Speaker 3

Hasta aquí. Te dije que nada psicológico. Pero si no es psicológico. Me da igual, me da mucho miedo, esta nada, quítala. Joder pues el resto. Que la quites. Y

Speaker 2

así acabó la primera película que íbamos a ver. Mi pequeña erección se había ido y puse la segunda película que elegí, La Ola. No podía elegir todas de miedo porque si no quedaba muy cantoso. Por desgracia para mí al poco de empezar la película vimos que algo había fallado en la descarga y estaba el archivo corrupto, así que no pudimos verla. Mi enfado iba aumentando y me pasé un rato intentando mirar si podía arreglar lo de

la película pero nada. En todo ese rato Carla estaba aburrida y fue a por un par de cervezas a la cocina. Sabía que yo estaba enfadado entre lo de Ácules y ahora esto y me dijo.¿ Apetece una cervecita? La miré y esbocé una sonrisa a pesar de mi enfado. Bebí un pequeño trago y entendí que enfadarme no servía de nada y emplear el tiempo en intentar arreglar eso tampoco.

Así que pasamos a la siguiente. En series 2. Para esta película Carla no tenía excusa, porque fuimos juntos a verla al cine con unos amigos y había dicho que le gustara mucho. La película fue avanzando y la cerveza bajando. Al no tener tanta experiencia con el alcohol nos poníamos medio borrachos con muy poca cantidad, y al acabar la cerveza ya se nos notaba mucho. Con el primer susto Carla pegó un salto de su lado del sofá y se sentó encima mía sitio en el que se quedó

toda la película. Desee no empalmarme, pero un poco sí me creció. Sobre mitad de la película hubo un susto bastante grande, porque todas las películas de miedo tienen un punto de inflexión sobre la mitad, y Carla se giró su cara para tenerla sobre mi pecho. Con ese movimiento tuvo que inclinarse un poco para adelante y me dejó ver un primer plano de sus tetas sin la tela de la camiseta por el medio. Avísame cuando se vaya

Speaker 3

ese fantasma. Vale. Tenía

Speaker 2

vía libre para mirarle las tetas, así que no me corté un buen rato. La cosa es que eso llevó sin remedio a una erección bastante grande de la que ella se tuvo que dar cuenta. No creo que fuese tonta. Tras ese buen rato asumí que la tenía que avisar antes o después así que decidí poner fin a mi Edén. Ya. Ella me echó una fugaz mirada como sabiendo lo que había pasado, pero no quiso comentar nada y miró inmediatamente

después a la pantalla. Todo aquello siguió con ella bien pegada, como para no, si estuvo todo el rato sentada encima, con cada susto. En el más gordo de la película me abrazó con el mismo movimiento que antes pegando un chillido y después de asustarme yo también recuerdo mirarle el escote, o mejor dicho, directamente al sujetador, y estaban sus tetas tan comprimidas contra mí que parecía que desbordaban por encima del sujetador y eso sí que me la puso dura

del todo. Al rato acabó la película y charlamos un rato sobre ella. Pero Carla se volvió a sentar en su sitio del sofá y yo intenté tapar mi erección como fuera. No sé para qué, pero todos lo haríamos. Así que al ver que era incubrible decidí poner la excusa del baño. Ella dijo que también tenía que ir así que perfecto. No salí hasta que se me bajó del todo. Al salir ella ya estaba con su segunda cerveza y parecía que estaba mucho más suelta que antes.

Yo también empezaba a ir algo borracho y cogí otra cerveza. La siguiente película fue la que eligió ella, Focus. El principio era algo parado para mi gusto, pero ella parecía flipar con la pareja que salía en pantalla. En esta película estábamos los dos más dispersos. Nos mirábamos continuamente el uno al otro y de repente ella se tumbó en el sofá. Me acerqué a ella y le dije,¿ estás bien? pero casi no acababa de decir la frase y torpemente me tropecé y caí tumbado sobre ella, justo en una

posición donde mi polla estaba sobre su coño. Ella me miró con cara de cachonda perdida y me empezó a besar fogosamente. Tras un buen rato en el que se notaba por el ritmo que ella efectivamente estaba muy cachonda, tomó la iniciativa, se puso de pie, me quitó la camiseta, los zapatos rápidamente. El pantalón y por último mirándome con cara de perra los calzoncillos dejándome totalmente desnudo mientras ella estaba vestida del todo y con mi erección de 18 centímetros

a su vista. Me la empezó a menear suavecito con cara de cerda pero al rato dijo. Desnúdame, arráncame toda la ropa. Con voz muy sensual. Yo apenas oír eso le quité a la fuerza la camiseta casi rompiéndola, los zapatos, los pantalones tan apretados como pude, el sujetador lo más rápido que pude, aunque con las prisas casi aún fue peor, y salieron sus tetas grandes y redondas rebotando, con lo cual casi se me cae la baba, y luego su tanguita rojo los deslicé poco a poco, como con recochineo

viendo de cerca ese coñito bien depilado. Parece que se había preparado para la guerra. Hecho esto, se tumbó de nuevo en el sofá, solo que esta vez completamente desnuda, con las piernas abiertas, el coño mojado y un dedo entre los dientes. Yo no entendí y sin decirle nada se la empecé a meter poco a poco, ella me agarró la mano y me dijo. Pero con cuidado, eh. Asentí con la cabeza y fui calmando las ganas que

tenía de reventarla contra la pared. Fui poco a poco con cuidado, mientras me seguía aguantando como podía y le escuchaba aguantar sus gemidos para que los vecinos no escuchasen nada, lo cual me ponía aún más. Aguanté haciéndolo lento hasta que escuché entre sus gemidos bajito. Más. Dame más rápido, pero sin pasarse. Me dijo como si le faltase el aire.

Así que hice una escalada en ritmo intentando que fuese poco a poco, aunque igual con la excitación que tenía no fue tan poco a poco, hasta que le acabé dando con todo lo que tenía. Ella al principio hizo un gesto como intentando pararme un poco pero cuando bajé el ritmo un poco me dijo. No. No pares, entre gemidos y con cara de perra. Así que volví a ritmo máximo mientras le amasaba las tetas, las cuales me tenían hipnotizado con su bamboleo al ritmo de mis embestidas.

Siendo sincero, a ritmo máximo no aguanté mucho más y acabé corriéndome en su cara, con todo el morbo. Ella no acostumbrada a eso lo probó un poco pero luego se limpió con una servilleta limpia que teníamos en la mesa. Tras esto nos quedamos tumbados ambos en el sofá sin saber bien qué decirnos mientras la película estaba casi acabando. Obviamente ninguno le habíamos hecho nada de caso. Así que decidí romper el hielo.

Speaker 3

Bueno, ¿qué? No fue para tanto, no.

Speaker 2

No,¿ es qué? La primera vez obviamente me dolió mucho durante casi dos o tres días. Hoy estuvo increíble. Estás hecho todo un toro la verdad. De repente miró el móvil y le cambió la cara. Bueno, Juan, me tengo que ir. Son ya las diez y mi madre me frió el móvil a mensajes que a ver dónde estaba. Me lo pasé muy bien, a ver cuándo repetimos. Qué pena, porque mis padres no vuelven hasta mañana. Como si te quisieses quedar a dormir, le dije en tono picarón. Más despacio, toro.

Me respondió entre risas. Ahora en serio, me voy o me matan mis padres, que son muy pesados. Otro día quedamos.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android