Ni me gusta ni lo soy, no soy de esos que fanfarronea de semental, cosa que no soy, simplemente me gusta el sexo como a todos, considerándome más un adicto, pero no solo al sexo sino también a la pornografía, y en más de una ocasión vicioso. Y otra cosa, ni voy por ahí de guaperas, aunque muchos barra diagonalas me lo han dicho, pues me quiero ver a mí mismo como una persona como cualquiera, aunque sé que, en
el fondo, eso no es así. Y esto me lleva a una experiencia que tuve hace apenas dos años, obviamente me ocurrió meses después de la cuarentena. Y para no irme mucho por las ramas, deciros que era viernes y que, tras haber salido de una reunión en una consultoría, iba
trajeado por ese barrio de los Remedios. Callejeaba hacia mi coche, pues lo había dejado cerca del Parque de los Príncipe, estaba callejeando, cuando iba por la calle tal a la altura frente a la Politécnica, cuando me crucé con dos chicas.
Muchachas que las vi venir de frente, cuyo aspecto, cani, llamó mi atención, bueno eso y otras cosas, no porque éstas fueran muy diferentes, y no precisamente en su aspecto físico, una delgada y la otra rellenita, sino en los melones de la rellenita y la cara de viciosa de la delgada,
pero bueno, mejor continuaré, vale. Debo decir que la chica delgadita que tenía una carta de zorrona que se la pisaba, eso como ese rubio de bote, chica que debo decir que iba vestida de vaqueros gastados y rotos, sudadera y chaqueta sin mangas. Mientras la rellenita, recuerdo que era de cabellos cortos y negros, chica de pechos enormes y sobre todo de pedazo de culo, chica que, por su rostro,
piensas que no ha roto un plato. Joven rellenita que iba vestida con unos pantalones leggings negro y con sudadera también. y ambas con la mascarilla bajo la barbilla, y que cuando me la crucé las escuchar decir algo así, como. Se le nota.
Pero
que en verdad dudé, pues también pensé en que quizás escuché. Se te nota. Comentario dudoso que, aún así, me hace detenerme y girarme, pudiendo ver los traseros de estas, y que, en escaso minutos, estas volverse y acabar por reír. Dándome por acercarme, preguntarles el motivo, y la zorrona de la rubia delgada, soltar. Nos hemos reído, por el empalme que tienes.
Dándome por mirar hacia abajo con sigilo, viendo que para nada es así, pero que callo, pues este bulto en verdad no es otro que las llaves, monedero, y el paquete de Kleenex. Y sin llegar a decir nada, y si la gordita, soltar. También iba dirigido hacia ella, pues se había quedado prendada. Suelta y ríen, riendo yo y fingir risa contagiada. Continuando por presentarme e invitarlas a tomar algo,
respondiendo la rubia. Vale, me apunto a esas cervezas. Y pienso que sólo había mentado una, y no dos, pero para nada la corrijo, presentándose ambas y acabar por sentarse. Y ya sentados, continuamos hablando. cuyo hilo de la conversación iba desde que estudiaba, a saber, que no eran de
Sevilla capital y si de un pueblo cercano. Donde ves, cuál de ellas tiene la voz cantante, quién va de zorrona y cuál de inocente, llevándose una de ellas todas las medallas, mientras la calladita sólo se lleva la de inocente. Chica rubia que sin importarle que la vean los de las mesas contiguas, coge y coloca uno de sus pies sobre mi entrepierna. pie al cual veo, una vez que, bajo la mirada, y me da por mirarla, pero no
mostrando sorpresa sino más bien deseo. Ya que la sorpresa lo muestran lo de alrededor, viendo cómo está de forma descarada, tras haberse descalzado le ha dado por colocar su pie entre mis piernas, presionando y frotando la planta sobre mi miembro. Haciendo que mi verga se me empalme, frotamiento que la muy cabrona veo que se le da muy bien, pues
no deja de juguetear, wum. Y vuelvo a mirarla, viendo cómo la muy cabrona sonríe, dándome por mirar hacia su amiga la rellenita, la cual, avergonzada por su amiga, intenta ocultar su sonrisa y apenas sigue el hilo de la conversación. Y miro de nuevo a la rubia, viéndose muerde el mentón, cogiendo por mi parte, y sin mostrar asco, me da por masajear su pie, viendo cómo es de su agrado,
pues coge y suelta un sonido de satisfacción, ¡oh! Y es esta misma quien, acaba por proponerme continuar en otro sitio, Sugerencia que entiendo que solo somos los dos, pero que ella misma es la que me recalca que seremos los tres, puntualizando que debe de ser un lugar más íntimo. Y sorprendido,
me da por soltar. Los tres. Y la golfa de la rubia,
mostrándose aireada, me suelta. No me digas, que no podrías con las dos, aquí la calladita no es moco de pavó, pues es toda una tigresa que te puede dejar bien seco. Comentario que ni llego a creérmelo, pero me da por puntualizarle que deben de ser a todo, juntas, y aclarando yo, y que, si es así, querría ver ese acercamiento que hay entre ambas. Dejando claro la gordita a su amiga.
Que puede traer cola, pues bien sabe todo lo que acarrea. Y
escuchar a la rubia responderle. No me seas estrecha gordí, a este tío debemos de demostrarle que no nos achicamos por nada. Y ante lo oído, les comenté que conocía un sitio, pero que cogía algo lejos, viendo a la rubia dudar y la gordita soltar. Hostias, ya sé dónde podemos ir, podemos usar el piso de la, Choni, la muy guarra se ha ido al pueblo de sus viejos de vacaciones. Y tras un tira y afloja, hemos cogido camino hacia dicho piso, sabiendo que está a un par
de calles. Y mientras nos encaminamos, me dio por cogerlas por las cinturas, aprovechando por darnos algún que otro piquito cuando podíamos y llegar a ese portal donde me da por comerle la boca literalmente a la rubia mientras mis manos van tallando ese delgado cuerpo mientras esa otra chica nos pedía parar pues ella también quería participar y tras cambiar de amiga me dio primero por besar sus labios prosiguiendo por comerme el cuello oreja y hombro un separándome
y darme por repetir esto mismo con la rubia, dándonos por detenernos y subir por esas estrechas escaleras hacia ese piso, aprovechando por coger sus culos entre las risas de estas dos chiquillas. Y nada más entrar en el piso, comencé a comerle la boca a la rubia, mostrándose esta cada vez más retraída, pero viendo a la gordita más participativa, cuyos besos con ella me dejó meter mano, disfrutando de su cuerpo joven bajo sus prendas y comprobar cómo ella disfrutaba,
no dejando de estremecerse y pedir más, oh. Y es esta misma quien dio pie para besar a su amiga, besando boca, cuello y poniéndola a tono. Mientras yo me dedicaba a desvestirla, quedándose ambas en braguitas, prendas que ambas llevaban tangas de hilo, woof. Viendo cómo la rubia delgada no era tan lanzada como se mostraba al principio, Comenzando a poner pegas e impedimento. Como aquello de.
Sin preservativo no hago nada. Mientras la gordita llegó a soltar.
Pues yo quiero hacerlo a pelo, pues para eso tenemos la pastilla del día después. Dice y acercándose hasta mí, me suelta al oído. Quiero comértela. Y ver, como en el momento en que ve a su amiga la gordita, sentarse en el filo de la cama mientras me acerco, sacándomela de mis calzoncillos y preparándose para hacerlo. Cuando la chica rubia estalla, levantándose y negándose no sólo a enrollarse
con su amiga, sino conmigo. Y verla vestirse, imponiendo a su amiga a hacer lo mismo, amiga gordita que no sabía ni qué decir y menos hacer, pero que aceptaba lo que le imponía su amiga. Pero ver ese cambio en está, cuando me vi tan sorprendido como su amiga la golfa, escuchando a la gordí decirle. No creo que no, estamos aquí por tu culpa, tú has calentado a todos, y has propuesto esto, ahora toca apechugar, además si te quieres ir, te vas tú sola, yo me quedo porque
estoy disfrutando. Y ver como la rubia, acabar por marcharse, cerrando la puerta de un portazo, dándonos por continuar, besándonos entre caricias y magreos. Chica con la cual disfruto de su cuerpo, descendiendo desde sus labios, cuello, pechos, vientre y hundirme en su depilado coñito, comiéndomelo con delicadeza, mientras la
escucho jadear y gemir, oh. Chica que siento como primero le da por intentar apartarme, tirándome de mis pelos, pero como minutos después, oprime mi nuca con fuerza, mientras siente como me ayudo con dos de mis dedos, intentando arrancarle
su primer orgasmo, boom. comenzando a gemir y a soltar obscenidades, acabando en un gran orgasmo que llegue a pensar que se había orinado, pero para nada me quite, sino que continúe hasta que en no más de diez minutos obtuvo su segundo orgasmo, acabando por estar deshecha, uof, y apartándome con rapidez, tomándome mi polla con fuerza, no sólo le da por metérsela en su boca, sino que le da
por darme una buena mamada, oh. Y en ese momento, ver ese detalle que le hace ser una futura gran amante, pues al notar el tamaño de mis genitales, quizás ante el tamaño de algunos de sus novios. Esta no sólo calla, evitando alguna pregunta embarazosa, sino que coge y le da por comerme el culo, sorprendiéndome, uof. Y siento como la muy guarra le da por alternar mi polla con mis nalgas, llegando a sentir como ésta se ayuda de sus dedos
como de su lengua. Y darme minutos más tarde, actuar como ella, apartarla y dirigir mi miembro a su coñito, verga que tras ponerle un capuchón introduje con cuidado comenzando a embestirla con deseo oh ella gime solloza y jadea mientras siente mi boca en sus labios como disfruta de cómo le como el cuello oreja y senos saboreando sus enormes pechos y pezones acabando por empujarme y sacármela acabando por colocarse encima quizás ante las pocas posibilidades que me corriera,
y tras introducírsela, comenzara a cabalgar como una pocesa, pues a los pocos minutos comenzó a tener su tercer orgasmo, entre gritos y gemidos, ¡oh! Momento en que vimos a su amiga Aide Pie, chica rubia con cara de golfa que hace rato la abandono, y que según parece recapacito,
deseando unirse a nosotros. Cosa que la chica gordita, pude verla como no sólo la perdono, sino que, tras invitarla a unirse a nosotros, le dio por comerle la boca y magrearle su delgado cuerpo, como una medida de prueba, mientras le escuche decirle a esta, prepárate canija, que vas a disfrutar como nunca, te van a comer el coño
como ningún tío, te lo ha comido en tu puta vida. Dice, y me anima a comerle ese rasurado coñito, mientras la gordita se dedica a comerle la boca, pechos y demás, no dejando de decirme que no debemos de bajar el listón y menos la excitación, ¡wum! Y el detalle de cuando me preparo para penetrar a la rubia, ver como su amiga la gordita me da un preservativo, colocándomelo y penetrar a esta, ¡oh! Y debo decir antes de dejarlo aquí, que nos llevamos toda la tarde follando, ellas ignoro los
orgasmos que llegaron a tener, pues pierde la cuenta. Yo claro está, cada vez que sentía que me iba a venir, tras tener el primero, sabe uno cómo controlar los demás, cosa que gracias a esos dedos de la gordita ayudo, uof. Chicas que les dio por colocarse algunas prendas, y que tras darle algo de dinero, bajaron por cerveza y algo de comer, cogiendo fuerza sobre todo para ellas, pues era
todo un placer verlas enrollarse, wum. Y que tras finalizar por fin, Acabando los tres por marcharnos obviamente, pero eso sí, antes de despedirnos, Gabriela que es como se llama a esa chica gordita. No solo me dio su número de móvil, sino para ser sinceros, debo deciros que hemos acabado viéndonos
en más de una ocasión, Wum. Chica que de inocente tenía poco, guarra como pocas, pues si queréis una confesión, puedo deciros que le llego a gustar eso de darme placer mediante sus dedos por mi orificio, con eso imaginad lo guarra que llego a ponerse.
