Película se me hizo eterna, la verdad, no podía concentrarme en la visualización teniendo a aquel pedazo de hombre al lado mío en slips marcando ese enorme paquete que su polla hacía abultar sobre la tela del calzón. Si me preguntáis de qué iba la película podría deciros que de suspense, pero si me preguntáis qué pasó, no os podría decir nada de nada, porque el simple hecho de estar recostado sobre su pecho y acariciando su espeso vello pectoral era
suficiente como para estar súper relajado.¿ Y bueno te ha gustado? Sí, sí un montón, muy chula, jajajaja, venga, si no te has enterado de nada chaval, como que no, bueno es cierto, para qué mentir, no jajajaja. Me incorporé un poco y me abrí de piernas para sentarme sobre su paquete de nuevo.
Javi me sonrió, simplemente puse mis manos sobre sus pectorales y empecé a masajearlos, Con mis dedos empecé a retorcer sus pezones que se pusieron empitonados y duros, lo noté estremecerse de placer, mientras que mi trasero se deslizaba sutilmente acariciando su verga que ya empezaba a despertar por debajo de su slip.¿ Te gusta?¿ Te animas? Uf cabroncete, como me pones tío, eres todo un putón joder, vaya con el hétero, eres tú quien me pone así de cerdaco
y cachondo. Me gustas mucho tío, tienes un morbazo tremendo. No lo dejé decir más nada, simplemente me tumbe sobre su cuerpo fibrado y moreno, sutilmente brillante por la fina capa de sudor que el calor húmedo nos proporcionaba. Mis manos resbalaron por sus hombros hasta que mi cuerpo sintió el contacto de su pecho contra el mío y mi boca besó y la metió su cuello, sus pómulos y desde luego empezó a besar sus labios húmedos por mi
saliva que los impregnaba sobre ellos. Sentí un escalofrío especial en todo mi cuerpo, me abrace a él sintiendo el calor de su piel. mientras ambos nos retorciamos el uno sobre el otro comiéndonos las bocas y acariciándonos suavemente por allá donde nuestras manos podían alcanzar. Su cuerpo se retorció de tal manera que acabo encima de mí, sentí su lengua húmeda y caliente relamer mi cuello, succionarlo con sus labios, mientras sus manos masajeaban mis pechos a la vez que
pellizcaba mis pezones y su melena acariciaba mi cara. Javi se fue deslizando por mi cuerpo a base de lametones y besos, hasta alcanzar mis pezoncillos que fueron víctima de sus mordiscos entre sutiles y endiablados. Le gustaba verme retorcerme cuando dolía y entonces lo soltaba, y yo gemía y
me retorcía esperando su próximo mordisco o pellizco. Durante unos minutos jugueteo con ellos y yo lo goce, pero enseguida continuo con sus besos y su lengua surcando mi cuerpo hasta llegar al pubis, atravesando mi vientre, mientras que yo me retorcía de placer. Entonces su mano agarró mi falo, Empezó a masturbarme hasta que lo llevo a la altura de sus labios carnosos y húmedos, saco su lengua y repaso mi glande con ella dejándolo húmedo de su saliva.
Me estremecí, gemí como una gatita en celo y después mi polla desapareció en su garganta. Su boca la atrapaba con sus gruesos labios y la chupaba una y otra vez conforme entraba y salía de su garganta, yo sólo podía que retorcerme de placer, gemir, suspirar y agarrarlo de la melena para que se la metiera hasta el fondo. Javi me estaba haciendo una gran felación y me gustaba muchísimo, no podía aguantar, estaba súper cachondo y él lo sabía,
al oírme gemir y pedirle más y más. Sabía que iba a soltar de un momento a otro mi lechita, la quería y me lo decía.¿ Te gusta cómo te como la verga, tío?¿ Te gusta, ah? Sí, sí, sigue así un, oh, un, qué bueno, qué rico, dámela toda, suéltala, venga, cachorrito.
Javi seguía mamándomela con maestría, lo veía disfrutar chupándomela mirándome fijo a la cara de vicio que se me ponía, no pude aguantar más, empecé a temblar, a dar espasmos y a gemir con lujuria, mientras de mi vergon empezó a salir trayazos de leche que se derramaban dentro de su boca y la tragaba sin desperdiciar ni una sola gota,
mientras yo rebufaba y me retorcía de placer. Se tiró de bluses sobre mí, todavía con su boca chorreosa de mi semen, invadió mi boca con su lengua y me morreó mientras mi propia lefa era sorbida por mí, desde su boca, pero el chaval no se fue con remilgos, me retorció, me puso a cuatro y de inmediato sentí sus manazas atizar mis cachetes, abrirlos como un libro y
escupir su saliva sobre mi hoyito. A partir de ahí quería morirme de placer, sus mordiscos, sus lengüetazos, Sus azotes en mis glúteos me pusieron súper cerdo, sentía mi ano palpitar de placer, como lo acariciaba y atizaba con dos de sus dedos. Yo sólo podía que rebufar y jadear de gusto, un primer dedo me perforó y me folló mientras seguía atizando mis nalgas que ya estaban ardientes y sonrojadas a causa de sus palmadas, mientras que seguía escupiendo
y lamiendo mi ojete sin parar. Joder. Joder, Javi, me muero de placer, tío, sigue así un, un, o, te gusta, te gusta putito,¿ quieres más? Claro, claro, hazme tuyo, joder. Claro que sí, te gusta mi polla.¿ La quieres toda para ti? Sí, sí, dámela a un, o. Javier me agarró de las caderas, tiro de mí, se acomodo tras de mis posaderas y apunto su pollón hacia mi ano, Me atizó un par de pollazos sobre las nalgas y después de aposentar su grande en mi ojete, empujó sus
caderas y me taladró en dos impulsos. Me retorcí un poco entre un dolor punzante y un placer inmenso, sentí sus huevazos golpear sobre mi trasero y como su pollón me atravesó por completo, después empezó el vaivén de su cintura. Su verga empezó a deslizarse de dentro a afuera en mi esfínter, a darme un placer gustoso, yo jadeaba, suspiraba
y gemía con cada empujón de su polla. Durante unos inmensos y placenteros minutos Javi me folló a cuatro, sentí su vergon entrar y salir de mí cada vez con más velocidad y potencia, dándome cachetadas en las nalgas, pero entonces decidió ponerme contra una pared, allí me abrió de piernas, apretó mi cabeza contra ella y volvió a penetrarme de una. Sus pollazos eran tremendos, su follada increíble se agarró con una mano a mis caderas mientras con la otra aplastaba
mi cabeza en la pared. Sentía como aquel pollón me entraba y salía con mucha fuerza, a veces se salía del todo y volvía a clavarmela del tirón, nunca pensé que cuando vine de Alicante mi culo virgen iba a pasar por todo aquello, pero ahora me arrepentía de no haber probado antes el placer que daba ser follado por un tío. Javi me empotró literalmente casi diez minutos allí de pie contra la pared, entre gemidos y alaridos de ambos que seguro estarían escuchando mi cuñado y Marcelo, pero
eso me daba exactamente ya igual. También los habíamos oído follar a ellos anteriormente como bestias, así que una por otra, pero lo que yo estaba disfrutando no iba a silenciarlo
de ninguna de las maneras. Javi se cansó de esa posición, me llevo de nuevo a la cama, me tumbo boca arriba y puso mis piernas sobre sus hombros, entonces agarró su pollón, lo dirigió a mi trasero y la volvió a meter y encularme de nuevo con fuerza y velocidad, La diferencia era que ahora nos veíamos la cara de cachondos, de calientes, como gozábamos como locos entre gemidos y bufidos.
Se descolgó mis piernas, se tumbó sobre mi pecho sin dejar de follarme, me empezó a besar, a morrear muy excitado y sentí como empezó a convulsionar, a jadear, a bufar y como mi trasero se llenaba de su leche muy caliente y espesa entre sacudidas profundas y secas de su pollón dentro de mí. Entonces cayó rendido, sudado, sobre mí, con el corazón acelerado, cansado, suspirando y jadeando todavía, pero tuvo tiempo a besarme, a susurrarme que era un tío
especial y que lo había pasado de muerte conmigo. Yo lo besé, lo acaricié y nos volvimos a comer las bocas el uno al otro mientras nos recuperábamos de tan fantástico polvo, hasta que lo invité a ducharnos y después volvimos a acostarnos juntos charlando de nuestras vidas y bebiendo. No sé en qué momento ni cuándo, pero los dos caímos fritos durmiendo abrazados, juntos desnudos, eran ya las cinco de la madrugada y era normal que el sueño nos tumbara.
Aquella mañana me despertó Dani desesperado, nervioso, me llevé un buen susto.¿ Qué pasa?¿ Qué pasa? Joder, Dani, tío levanta, tu Javi levanta también, joder, Sonia está aquí, me ha despertado toda nerviosa y alterada,¿ qué pasó? pues fue a acostarse y os vio aquí juntos abrazados, Dios,¿ qué le has dicho? Pues que nos fuimos a tomar unas copas, conocimos a este tipo yo y Marcelo y como no tenía donde dormir, se acostó ahí contigo y se lo
ha tragado. Parece que sí. Los dos nos levantamos ipso facto, primero salí yo al encuentro de Sonia mientras Javi se vestía decentemente, la vi desayunando café y tostadas, algo sería. ¡Ey, cariño!¡ Qué pronto has venido, ¿no?¿ Estás bien? Sí, sí, se abrazó a mí y me dio un beso.¿ Quién es ese pavó que te hacía la cucharilla, tío? Pues un tipo que conocieron Marcelo y tu hermano, se dejó las llaves en casa y no tenía donde dormir, y al final me tocó a mí compartir la cama con él. ¡Vaya!
Menudo susto me pegué cuando entré y lo vi desnudo agarrado a ti. No me atreví ni a despertarte. Fui a buscar a Dani y me lo contó, ya sabes cómo es tu hermano y Marcelo, bebimos bastante y todo desembocó en esto.¿ No te lo habrás follado, no?¿ Pero qué dice Sonia? Por Dios, bueno, bueno, oh, que tampoco pasa nada, tantas ganas que tienes de perforar mi culito, podrías haberse lo hecho a ese. Venga, no digas tonterías,¿ y a ti qué te pasó? Buah, una mierda de noche,
un colocón espectacular. pero no podía dormir allí, y cogí un taxi y me vine, muy bien perfecto, pues descansa ahora un rato, ¿no? En ese momento salió Javi por la puerta, espectacular, con el pelo mojado echado atrás, con esa sonrisa fascinante y ese garbo latino que tenía. Hola, buenos días, tú debes de ser Sonia, tú Sonia no. ¿Pedro? Sí, sí, es mi pareja, encantado de conocerte, y yo a ti chaval. Lo miro de arriba a abajo, no seas descarada Sonia, jajajaja,
es bella tu pareja Pedro. Disculpa por dormir con tu novio, lo siento me quedé sin llaves, tranquilo hombre, no pasa nada,¿ quieres desayunar? No, no, ya hablé con mi pareja y está ya en casa, pero gracias. Así fue como salí de aquel atrolladero en el que nos habíamos metido, Javi se marchó de casa muy a mi pesar sin más, no sabía si volvería a verlo o no. Pero desde luego aquella noche lo pasé de muerte junto a él.
