Absoluto ante el Absoluto 090601PENSARLAFE2
Soy absoluto ante el Absoluto.
Don Mikel Santamaría nos ayuda a desentrañar los principales fundamentos de la fe cristiana.

Soy absoluto ante el Absoluto.
La libertad no se constituye sin la emoción natural.
El ser persona se juega respecto del bien.
El bien me implica a mí como persona libre.
Naturaleza y persona: las cosas buenas y el bien.
La constitución de nuestra libertad.
Libertad en carne: emoción y libertad.
Personas de carne: unidad de alma-cuerpo.
El poder de la libertad.
Somos una historia de amor: de hijos a amantes.
Somos elegidos uno a uno por Dios.
La creación de Adán y la nuestra se diferencian muy poco.
Soy el contenido de un acto creador único y personal.
¿Quién soy yo? ¿Cuál es nombre que describe mi entraña como persona? Soy el interlocutor constituido por ese amor de Dios que me llama a la existencia. Yo soy la respuesta cumplida. Mi nombre es el contenido de ese Amor constitutivo. Sólo entonces Dios nos puede amar, no sólo como al hijo constituido, sino como al amante enamorado. La respuesta libre realiza nuestra propia esencia, nuestro verdadero nombre. Ser persona es poder y realidad de entrega mutua.
Nosotros necesitamos más, todo, sin límite. Amar y ser amados: ese Interlocutor Absoluto. Dios me ama primero: un Amor constitutivo, creador, que me establece como libertad, poder de decir sí, de responder al Amor arriesgado en el que existo. Mi “quién”, indefinible y absoluto, sólo tiene sentido respecto de ese Interlocutor Absoluto. ¿Quién soy yo? Yo soy mi vocación. Ser persona tiene la estructura de una respuesta
Lo único que tiene sentido crear es personas que puedan ser felices. Pero ¿qué es ser persona? Dos rasgos de la persona: es indefinible y tiene un valor absoluto.
Dios es íntimo a nuestro ser, a toda la realidad
Dios, al crearnos, nos tiene en la intimidad de su acto creador. Nos da realidad y libertad. Asume el riesgo de poner el corazón y darnos la libertad de decir sí, y por tanto arriesga el rechazo. El hecho de existir significa que Dios nos quiere con un amor arriesgado, eterno y sin arrepentimiento.
Existimos dentro del acto de amor que nos crea.
Ser consiste en estar siendo pensado-amado. Dios, en su eternidad, y porque le da la gana, quiere crear. Ese acto creador es eterno, como todo en Dios. ¿En qué consiste ese acto creador?
El tiempo no es un absoluto. Sólo lo material es temporal. Los demás seres son, sin más, sin tiempo. Lo temporal va siendo, paso por paso. Pensar desde el tiempo a todos los seres, o a Dios, es ingenuidad errónea. Dios no es “todo el rato”, Dios es, sin más. Relación y diferencia entre lo temporal y lo no temporal: como la idea (palabra mental, espiritual, toda a la vez) y las palabras físicas que intentan expresarla.
Crear no es dar comienzo, sino sostener el ser, en presente. No existe un “antes” de la creación. Es un concepto vacío. El acto creador de Dios es eterno.
Las personas creadas son, o espíritus puros (ángeles), o de carne (hombres). Un solo hombre es y vale más que todo el universo material. Un solo ángel es y vale más que todos los hombres de la historia. Sólo lo material, que es la parte más pequeña de la Creación, tiene tiempo.
El hombre responde al amor de Dios de forma libre.
Por qué Dios se mete en el lío de crear.
Con Mikel Santamaría. Qué es ser persona (II).
Con Mikel Santamaría. Qué es ser persona.
La libertad de elegir: Don Mikel, nos dice más acerca del hombre.
Qué es lo bueno y qué es el bien. Dos cosas muy diferentes.
Don Mikel habla de lo difícil que es casarse.