Verdadera conexión con la naturaleza: Arturo Islas - podcast episode cover

Verdadera conexión con la naturaleza: Arturo Islas

Jun 13, 202238 minSeason 1Ep. 5
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En este episodio el actor, conductor, conferencista, empresario y ambientalista Arturo Islas, nos contará cómo acercarte al sendero y conectar con la naturaleza, sumando además una perspectiva de cuidado al medio ambiente. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices

Transcript

Sonoro. Pasos Libres, un podcast que te compartirá la pasión por la aventura dedicado a quienes buscan un pequeño empujón para salir a explorar la naturaleza, conducido por la montañista mexicana Viridiana Álvarez. Hoy nos acompaña Arturo Islas, mexicano, actor, conductor, conferencista, empresario y ambientalista. Obtuvo el premio El Sol de Oro en el Red Forge Center en junio de 2019 por el activismo ambiental que realiza.

A lo largo de su carrera se ha desenvuelto como actor y productor de diversos contenidos relacionados con la naturaleza. Ha traspasado fronteras a través de la viralización en redes sociales y en este episodio nos contará cómo acercarte al sendero y conectar con la naturaleza, sumando además una perspectiva de cuidado al medio ambiente. Pasos Libres, presentado por Flexi Country y Sonoro. Bienvenido Arturo a Pasos Libres, conociendo un poco de tu trayectoria y de cómo fue ese acercamiento.

¿Cómo te describirías y a lo que te dedicas y en qué proyecto estás actualmente? Hola Viri, ¿cómo estás? Buen día. Pues siempre es bien difícil autodescribirte, más bien, creo que me siento muy feliz porque trabajo en algo que me encanta y que amo y creo que es mucho más fácil desarrollarte en un área que te gusta, ¿no?

Creo que hoy en día a veces nos dedicamos a cosas que ni siquiera queremos por agradar a los demás, por agradar a la familia y yo creo que una de las cosas más difíciles ha sido ir sorteando obstáculos para poder tratar de buscar esa felicidad que no la llena el dinero en este planeta, sino que la capacidad de ser feliz con lo que tenemos, ¿no? En el aquí y en el ahora y para eso hay que buscar muchas cosas como hacer lo que más a más te ayuda, ¿eh? Te ayuda a estar mejor.

Antes de llegar a este punto, leí un poco de cómo te pues metiste a la naturaleza con los halcones y bueno, compártenos cómo empieza ese contacto con el sendero, con la naturaleza, cómo lo recuerdas. Pues totalmente de manera natural y genuina, ¿no? Recuerdo momentos muy bonitos de mi infancia. Yo nací en una ciudad cosmopolita que es la Ciudad de México, una ciudad sumamente agitada y acá encontré las posibilidades de la naturaleza, ¿no? Más bien creo que la naturaleza me encontró a mí.

Eso es una bendición, es un privilegio y bueno, pues un vecino volaba a los halcones, yo tenía muchas ganas de aprender y en ese aprendizaje me di cuenta que la naturaleza siempre me iba a sorprender, ¿no? Y la naturaleza cuando estás cerca de ella siempre tiene algo preparado para ti y es por eso que me gusta protegerla, me gusta defenderla, me gusta darle voz y bueno, la encetrería, ¿no? Es un arte milenario en el cual, pues bueno, se entrenan a las aves de presa, ¿no?

Los halcones, las águilas, los gavilanes para que ellos casen. Ese mismo arte milenario ha funcionado hoy en día para rehabilitarlos cuando vienen heridos o en los aeropuertos, ¿no? Cuando va a despegar o aterrizar un avión se vuelan halcones para que se alejen las aves, para que no pase lo que pasó en el río Hudson, ¿no?

Para la gente que está escuchando el podcast recuerden ese accidente donde un pato entra en una turbina, el avión se cae en el río Hudson y eso es justamente lo que hacen los halcones en los aeropuertos, evitar ese tipo de accidentes. Pero bueno, para pronto mi vecino volaba a los halcones y yo me di cuenta que es algo que me apasionaba muchísimo y salía a volar los halcones, salía a llevarlos al campo y en el campo uno se encuentra muchas cosas y años atrás, pues todavía mucho más, ¿no?

A veces es más difícil encontrar fauna y biodiversidad en la naturaleza, pero así empieza la conexión. Sí, total, ¿eh? Fíjate que sí es, acercándome como a estas montañas de México y viendo cuál es la fauna que se supone que debería haber ahí y es muy poca la que te encuentras.

Sí, cada vez es menos y tristemente muchos no se dan cuenta porque las ciudades, la vida diaria, la vorágine de vivir como nos hemos exigido los seres humanos a vivir, nos han nublado los ojos, nos ha alejado de la realidad. Y en todo este camino que te ha tocado conocer los animales, la naturaleza, ¿cómo se vuelve ya de una manera profesional? Bueno, creo que una de las cosas que más me hizo aferrarme a esto es las dificultades que llevaba, ¿no?

Cuando volaba a los halcones desde ahí era como convencer a mi madre, ¿no? Que eso era algo que yo quería hacer y que me apasionaba mucho. Y tristemente a veces las familias creemos que lo mejor para nuestros hijos es lo económico o creemos que la felicidad está en el éxito laboral o académico. Y fueron muchos obstáculos porque, bueno, mi madre no quería que volara los halcones, a veces no entraba al colegio, a las clases para volar los halcones.

Me toca en una época difícil, ¿no?, donde mis padres pues no vivían juntos, cada uno tenía sus parejas. Yo soy un hijo único, entonces estaba ahí en medio como bailando siempre. Y me costó trabajo encontrar un rumbo y sobre todo estabilidad. Era muy nómada, como un halcón migratorio, ¿sabes? Por eso me identifico tanto con esas aves. Los halcones peregrinos pues migran, ¿no? 4.000, 5.000 kilómetros del norte al sur de un continente entero y yo a veces me sentía de esa forma.

La realidad es que vivía en casas de diferentes amigos y me costó mucho trabajo encontrar un lugar. Y por eso es que me arraigue y me aferré con mi familia, la que ahora tengo, mis hijos, mi esposa. Y esa parte ha sido una fortaleza muy grande para poder dar este mensaje. Pues para no rajarme, ¿no? Porque está bien difícil. No le llamaría un escape, pero sí un espacio de poder pues realizarte, drenarte, recargarte, todo en la naturaleza. Y para mí las montañas también significan un poco de ello.

Y todo ese pues convivio y conexión. Y ahora, ¿qué es lo que nos toca hacer? Por ejemplo, si alguien va al Ajusco, va a cualquier área cercana a la ciudad y también en México, cuando ve un animal, ¿qué es lo que tiene que hacer? Y obviamente sabemos que dependiendo del animal, pero hay veces que por miedo, por desconocimiento se tratamos de ahoyentarlos o los matamos. Y eso es triste, ¿no? No tener esa cultura de saber qué hacer.

Sí, mira, en el tema de la fauna creo que ahora, tristemente, algunos animales se encuentran seguros porque están en el anonimato. Difícilmente ya los ves, pero no es que estén en el anonimato, es que están en el peligro de extinción. Es que la fauna está casi extinta para los números que tendría que haber. Entonces, lo que pasa mucho con la gente es que la gente, al no saber sobre las serpientes, por ejemplo, que puedes tener acceso a ellas de manera mucho más inmediata, ¿no?

Tú sacas un machete y te la echas muy rápido, mueves una piedra. Realmente aunque sean algunos animales venenosos o de importancia médica, pues llegan a ser totalmente vulnerables a los seres humanos, ¿no? También con una roca grande y con un palo contra cualquier reptil de ese tamaño, pues no hay una balanza en la batalla, ¿no? No tenemos tigres en el Ajusco porque entonces la gente tendría que estar armada, ¿no?

Yo creo que no es el mismo tiro a alguien que le avienta una piedra a una serpiente que si te encuentras en Rusia, en Siberia, un tigre de frente, ¿no? Que he estado en las dos momentos. Y lo que sí te puedo decir es que las personas le hemos perdido amor. Más que el respeto, le hemos perdido amor porque desconocemos y ese desconocimiento, esa ignorancia ha corralado a la naturaleza. Yo siempre invito a las personas que respetemos lo que hay, que lo cuidemos.

Si hay algún animal en peligro, pues le ayudemos si es posible y no vamos a interceder en la naturaleza, ¿no? Que un animal se vaya a comer a otro animal no es que el animal está en peligro, es la cadena alimenticia. No te vas a poner a rescatarlo porque es la cadena alimenticia. Pero quizás si un animal lo atropellan, pues lo puedes ayudar porque los coches no están en su jugada, ¿no? Los coches son algo que no existe para ellos.

Mira, en la Ciudad de México ves a los cacomíxteles, ves al halcón de Cola Roja, bueno, aguililla de Cola Roja, ves a las aguilillas de Harris anidando en los bosques de los viveros, ¿no? Que son unos bosques de eucalipto que se han hecho para que las personas vayan a hacer ejercicio ahí. Los aguilillas de Harris se han acostumbrado tanto que ahora anidan ahí o anidan cerca de los edificios. Tenemos el halcón peregrino, tenemos unas serpientes de cascabel, ¿no?

Y toda esta biodiversidad, más muchas aves migratorias. La Ciudad de México es un embudo migratorio de aves, ¿no? Que van a veces hacia las zonas del lago de Texcoco, que aunque el lago ya está relativamente seco y las sequías han afectado, pues ya es lo muy poquito que nos queda. Entonces yo siempre ligo a la banda que respeten. Sí está bien la parte de la concientización, pero ¿qué podemos hacer, no?

Y algo que mencionas es, bueno, en algunas ocasiones en entrada a los parques o en zonas pues ya fuera de la ciudad, a veces se ven esos letreros con qué animales te puedes topar y a veces no les ponemos tanta atención o a veces están rayados o están ya despintados y pues no hay como ese cuidado. Pero yo creo que allí es también parte, ¿a dónde voy a ir? ¿Voy a llevar a la familia? ¿Voy a ir yo solo? ¿Qué animales me puedo encontrar?

No, yo creo que investigar un poco antes de ir a esa zona para saber con qué nos podemos enfrentar y qué es lo que podemos hacer. Sí, totalmente, pero siempre he creído que no se necesita tanta ciencia para cuidar a la naturaleza.

Los seres humanos tenemos sentido común, pero lo hemos modificado por los mismos intereses humanos irracionales, antropológicamente hemos sido bastante duros con la naturaleza desde hace miles de años y hoy en día pues estos años que han pasado y que hemos sido sumamente egoístas con nuestro entorno, pues nos han modificado ese sentido común.

Nosotros le damos la inteligencia o el valor de la inteligencia a aquellos animales que son parecidos a nosotros, es decir, el chimpancé puede pintar o puede contar, el delfín también, pero si al delfín tú lo sacas del mar y te lo llevas tres semanas a una alberca y lo regresas al mar ya no lo arma, ya se le olvidó, ya no lo puede lograr.

O si nacen en una alberca y después lo quieres enseñar a pescar, no se puede, por eso es muy difícil reintroducir delfines a veces que ya estuvieron bajo cuidado humano. El chimpancé pues pinta, o el elefante pinta y tiene un cerebro enorme, ¿qué animal es tan inteligente?

Porque los comparamos con los humanos, pero por ejemplo un cien pies, un cien pies no pinta, un cien pies no cuenta, sus capacidades de adaptación, esa inteligencia que le brindó la naturaleza, el cien pies ha podido soportar aglaciaciones, erupciones, son milenarios y aquí sigue. Entonces nosotros basamos la inteligencia respecto a las actividades que los animales hacen parecidas a nosotros, pero la realidad es que eso dista mucho, ¿no?

Porque si hablamos de una, de algo que realmente es necesario en los seres vivos es la supervivencia, ¿no? Sobrevivir. Pero nosotros nos hemos olvidado de eso, hoy en día nos importan muchas otras cosas que pues bueno, para otras personas no son banales, para mí sí, ¿no? Para mí es mucho más interesante ir a caminar el bosque que quizás ir a consumir en un centro comercial todo lo que me encuentro o no lo que necesito. Y de eso se trata ese podcast, ¿no?

De poder empujar un poco lo que es, los beneficios que puedes llegar a tener tanto de salud física, mental, en la montaña, en los senderos, en la naturaleza y yo creo que va con ese principio fundamental que comentas que es el tener ese amor, ¿no? cuando vas y aprecias lo que estás ahí le empiezas a agarrar todavía más respeto. ¿Cuáles crees que sean las prácticas responsables de un senderista hasta de cosas básicas, ¿no? Y necesarias. Bueno, pues siempre llevarte tu basura, ¿no?

Eso es bien importante. Respetar las señales, tratar de ser lo más respetuoso con las reglas, ¿no? Hay muchos guardaparques, hay senderistas calificados que te guían en las zonas. A veces no es bueno aventurarse en zonas desconocidas sin el apoyo. Yo siempre recomiendo nunca ir al campo tú solo. Siempre tienes que ir con alguien, siempre tienes que tratar de que alguien te acompañe y que no te aventures a meterte a zonas en las que pues normalmente tienes que ir acompañado.

También hay un punto bien valioso, ¿eh? Si fuéramos muy radicales, pues no dejar a huella, pues no vayas, ¿no? Pero no es irnos al extremo. Creo que todos sabemos perfectamente en base al sentido común que está bien y que está mal. Y dejar basura en el campo está mal, no es subjetivo. Ay, no es que yo la dejo porque ella ahora se biodegrada en no, güey, está mal. Y creo que el ser humano todo el día se está justificando con eso.

Y el no dejar huella o el tratar de dejar la menos huella posible es ser responsable con esos viajes, ser sumamente consciente. Pero además, y creo que la gente se olvida muchísimo esa parte, ir a esos sitios a realmente conectar. A veces con la tecnología también nos olvidamos de conectar, ¿no? Yo porque, bueno, me dedico a hacer los videos, me dedico a filmar naturaleza.

Pero a veces dejo la cámara a un lado y digo, no vamos a filmar, veamos a este gorila que está mamantando a su pequeño y a este no toca, este no va para la cámara, este va para nosotros, ¿no? Entonces mis fotógrafos dejan las cosas, nos sentamos, observamos, recargamos energía porque a veces grabando se nos olvida el movimiento o el momento tan maravilloso que estamos viviendo por preservarlo en una cámara. O sea, hasta en eso tienes esos riesgos.

Y hoy en día con la tecnología la gente no sabe salir a disfrutar, sabe salir a aparentar para convencer a los demás o para mostrar algo. Es que hay que ir a ese pico de esa montaña porque entonces más gente va a ver que yo soy un chingón. ¿Vas a eso o vas porque tú quieres ir a aprender de la montaña? Y eso pasa muchísimo. A veces también a mí me cuesta, ¿no?

Este es un momento tan precioso que lo quiero plasmar en un video para que más personas lo puedan ver, pero definitivamente sí pierdes el contexto de estar viviendo el momento por andar capturándolo. Está padrísimo, o sea, sí se vale capturarlo, pero a ver, lo que trato de decir es que no podemos confundir las formas con el fondo de las cosas. Y tú vas a la naturaleza porque quieres conectar con ella.

Y la naturaleza te da el privilegio de abrirte la puerta, de retratarla, de quedarte con lo mejor. Yo me he dado cuenta que cuando la naturaleza no quiere que tú te lleves un recuerdo, no sucede. Y cuando quiere que te los lleves, sucede todo. En mi caso, que me ha tocado filmar tanta naturaleza alrededor del mundo, pues me ha tocado filmar Nacimiento de Vallenatos, Gorilas recién nacidos.

Y he ido también caminando en la selva muchísimos kilómetros buscando quizás una serpiente y la naturaleza no me brinda la oportunidad de encontrarla. Con biólogos, con profesionales, con científicos, nosotros que tenemos mucha experiencia, mi equipo tiene mucha experiencia en eso y a veces no la encontramos. Pues yo digo, me resigno y digo, ok, madre naturaleza, ahora no era el momento. Pero hemos perdido las razones por las cuales hay que ir.

Y sabes para qué hay que ir a la naturaleza para convertirnos en mejores seres humanos. Para ser más responsables. No podemos cuidar lo que no amamos o lo que no conocemos. Entonces no es lo mismo que yo te diga, oye Viri, cuida las ballenas, pero nunca has visto una. A que yo te ponga una enfrente y te diga mira Viri, ¿ya viste esto? Está del tamaño de la lancha. Ve la cola. Viene viajando desde Alaska. Ya está aquí en Baja California Sur. Viajó desde allá.

Sabes por qué hay que cuidarlas por esto y por esto y por esto. Y lo que haces en tu casa repercute así y así. Lo ves diferente, ¿verdad? Que a lo mejor está viendo solo las telenovelas, ¿no? Y que no se ofendan los que les gustan las telenovelas. Están bonitas también. Oye, tú te has llevado pues muchísimas campañas y has hecho virales, muchas causas. No solo en México, sino en Latinoamérica y en el mundo.

¿Cuál es la mayor gratificación que te ha llevado a vivir tu pasión y a cuidar el medio ambiente, la fauna y la flora? La gente. Y te puedo decir que mi mayor recompensa es la reacción de las personas. Cuando alguien viene o cuando un niño me abraza o no sé, Guadalupe, que es una persona que me sigue hace muchos años y la menciono ahora, porque la he visto crecer poco a poco y ella me dice yo me dediqué a estudiar esto porque yo te veía desde hace mucho. Así como Guadalupe, pues hay muchos más.

Y para mí eso es la cosa más bonita de esto. Sí, total. Inspirar. Inspirar. Habrá banda que a lo mejor no la inspiras. Habrá otra banda que sí la inspiras. Pero no importa que sean 20 millones, que sea un solo, cuando sea un solo corazón, una sola mente, una sola persona a la que estás inspirando, es más que suficiente. Yo a veces llegan creadores de contenido y me piden consejos. Y cómo puedo crecer y cómo puedo hacer.

Y yo les digo, estos tres o cuatro o cinco que estás inspirando son igual de valiosos que si puedes inspirar a dos millones. Y si quizás queremos inspirar a más personas. Pero tú no sabes el corazón de quién estás tocando y tocar el corazón de alguien es muy valioso. No, y te fue muy bien con, bueno, te está yendo muy bien con el proyecto de Indomable por Naturaleza con FlexiCountry que me encanta ver este.

Yo fíjate, no todos los animales, la naturaleza me gusta mucho, pero no he tenido como ese contacto tan directo como tú y vivirlo a través de ti, no. Yo creo que ese también es parte de poder impactar a otros sin tener que estar ahí.

Claro, porque los acercas a algo que ellos también desean y los motivas, no. Y a través de esos momentos puedes contar un mensaje muy profundo que esté lleno de buena información para proteger al planeta, no. A veces me he dado cuenta que las personas que realmente están metidas en estos contenidos, que el mío no es el único en el mundo, hay muchos contenidos de este tipo, pues aprenden, pero sobre todo les das las herramientas para que lo que te decía ahora, si a través de

la pantalla te pongo la ballena ahí y entras en ese mood y entras ahí, pues tienes ganas de protegerla, tienes ganas de preservarla, no. O ves un oso perezoso y te digo a este brother lo acaba de agarrar el comercio ilegal de especies y le ves los ojos, te dan ganas de llorar, no. Entonces ahí quieres accionar y decir tengo que ser diferente. Arturo, ¿con qué retos te has encontrado o enfrentado en el senderismo, no, en el trekking, en las caminatas, en la naturaleza?

Pues siempre son actividades que, como te decía, tienes que ir acompañado. Yo viajo con un equipo de filmación, que eso a veces nos complica las cosas porque es pesado. Es como cuando los montañistas, también los alpinistas, pues tienen deseos quizás de escalar una pared o de descender por una pared o acampar arriba porque las horas no te dan.

Tú sabes que para llegar a ciertos picos, a ciertas superficies muy altas, pues a veces tienes que acampar para tomar fuerzas y después volver a bajar o te quedas un día, no, porque el lugar arriba es hermoso. Pasa muchos, a mí me pasa en la Sierra de la Laguna, Baja California Sur es un desierto, no? Un desierto lleno de cactáceos, de saguaros hermosos y ahí a la mitad entre los Cabos y la Paz hay una sierra, no? Y ahí hay una montaña que se llama la Sierra de la Laguna, no?

Entonces tú subes esta sierra, son quizás un día y medio de caminata, de trekking para llegar hasta la parte de arriba, pero abajo tienes el desierto y arriba tienes un bosque de pino y ensino con cascadas como si estuvieras en Canadá. O sea, los cambios tú lo sabes, cómo las montañas cambian el ecosistema según la altura porque son más frías, no?

Y entonces en este sitio te encuentras fauna de bosque, cuando abajo tienes el desierto y vegetación de bosque y es un lugar increíble porque la península de Baja California Sur es uno de los lugares en donde menos agua dulce hay.

Y cuando estás allá arriba ves unas cascadas y dices wow, existe este paraíso y ahí te tienes que quedar a dormir y aprovechas estas praderas que son unas praderas enormes como si estuvieras en estos llanos americanos donde corrían los caballos y estos comerciales donde ves tantos caballos y los vaqueros o Pachuca y Dalgo, por ejemplo, que son estos llanos hermosos. Eso te encuentras allá arriba rodeado de bosque, no?

Aunque Pachuca es más desértico, allá mezclado quizás como el chico, como estos bosques hermosos que tenemos y de verdad te das cuenta que todo valió la pena. Pero siempre existe un riesgo para llegar a esos lugares, un riesgo de que te lastimes, un riesgo de que se lastime alguien de tu equipo, un riesgo de que no tienes señal de celular.

Yo le recomiendo a las personas hoy en día, tú lo sabes, hay ciertos aparatos que te permiten poder mandar un mensaje de emergencia, siempre avisarle a un familiar, ¿no? A dónde vas a ir, a un amigo o a dos o tres para que sepan. Hay gente y tú sabes que hay experiencias de espeleólogos para los que nos están escuchando.

Los espeleólogos son aquellos que están dentro de las cavernas, las estudian o simplemente las navegan si van a nadar en ellas o si van a caminar en ellas, que se han perdido y que han perdido la vida por no avisar en dónde se metieron. Es bien importante decirle a la banda que para hacer estas actividades, entre más personas les avises a dónde vas, es mejor, ¿no?

Oye, y de todos estos lugares que me platicas, en México, ¿cuál es tu lugar de senderismo favorito o espacio de naturaleza, montaña, camino? Híjole, mira, yo creo que para mí mi lugar favorito en México es el desierto. Me gusta la selva, he caminado mucho la selva Maya, he caminado en Chiapas, he encontrado y he filmado biodiversidad ahí. Tengo algunos capítulos de mi serie de naturaleza, la que estuve en televisión, de Chiapas, de Veracruz y he encontrado lugares increíbles, ¿no?

Me acuerdo de un sitio cerca de Nansillaga, en Veracruz, que es como un sitio muy mágico, lleno de árboles y está lleno de estas ranas de ojos rojos, son unas ranas que tienen los ojos rojos, que se utilizan mucho para la publicidad de restaurantes tropicales. O sea, la rana ni es de ahí, pero ahí lo pone, ¿no? Es esta rana hermosa, Galignis calidrias, ¿no? Que es una ninfa de bosque, eso significa. Y estas ranas entras y entonces te mueves y te perciben y todas abren los ojos y te ven.

Entonces ya no sabes si estás en un cuento o estás en la realidad y escuchas unos sonidos preciosos en la selva, mientras los monos aulladores están aullando y haciendo estos sonidos escuchas a las ranas, ¿no? Croar y todo está hermoso. Y de verdad que la selva me apasiona mucho, pero el desierto, el desierto es algo con lo que a mí me ha conectado con la naturaleza muchísimo, porque ahí es donde empecé a volar los halcones en los desiertos mexicanos.

Porque por alguna razón los cielos de los desiertos me encantan. El clima del desierto me gusta, es extremo, me gusta el calor, el frío, estos fríos nocturnos del desierto son hermosos. Y para mí son muy nostálgicos. A veces siento que la humedad de la selva me asfixia un poco más, hay que reconocerlo. La gente cree que porque uno filma naturaleza, o yo que estoy tanto en la naturaleza, estoy acostumbrado, ¿no?

Pero me decía un esquimal en el círculo polar ártico que viven a menos 40 grados centígrados, que nunca te acostumbras, ¿no? Tanto que estos cuates están chimuelos, ¿no? O están de malas porque la glándula pineal y el sol no les da, entonces los tipos están encabronados todo el día, no, no te acostumbras. Y el desierto creo que es a veces un poco más generoso, viene un calor abrazador durante la tarde, pero la noche te puede arropar. Menos el de Sonora, ¿eh? El de Sonora, híjole.

Es un desierto abrazador. Tú que eres montañista, yo creo que una de las cosas más difíciles que he hecho, han sido en México, y ha sido en la isla Tiburón, en la isla Tiburón para filmar al borrego Cimarron. En las montañas de la isla Tiburón, creo que yo no he vivido una experiencia más retadora que esa. ¿Por qué? Híjole, porque estábamos a punto de llorar, porque es difícil encontrar al Cimarron en la montaña, porque a veces crees que no vas a lograr los objetivos, ¿no?

Tú como montañista tienes una meta, ¿no? Y voy a llegar a cierto punto. El problema es que aquí el punto se mueve y se llama borrego Cimarron. Entonces el punto no existe, o sea, existe, pero se está moviendo y estás, es un animal que puede escalar entre las rocas, en peñascos muy peligrosos. Estábamos a 45 grados. No hay, o sea, no es un lugar donde encuentras agua.

O sea, encuentras agua en ciertos aguajes muy pequeños, pequeñas hebras de agua que se contaminan con facilidad de renacuajos, de una especie de chinche de agua que es, que duele muchísimo el piquete. Entonces la poquita agua que tienes hay que colarla con estos filtros que llevamos, pero es poquitita, o sea, es una hebra de agua. Estás a 45 grados centígrados, estás rodeado de agua salada. La brisa hace que te pique la piel, ¿no? Estás tanto tiempo en esas condiciones.

Y la noche es una noche de arriba de los 30 grados. Más el equipo. No hay sombras. Estás en el, te avientan en el desierto. Entonces tú sabes perfectamente que puedes poner tu casa campaña, pero tú sabes que una casa campaña con el sol abrazador no funciona. Entonces tienes que poner eso, son matorrales bajos. Difícilmente encuentras uno que otro árbol, hay muy pocos. Entonces tienes que encontrar el árbol justo en donde vayas a poner el tendedero y abajo. No te quieres mover de la temperatura.

Yo la verdad creo que ese ha sido mi momento más retador y más complicado. Grabar borregos y marrón. Y es gratificante tenerlo. Cuando algo te cuesta tanto, de repente ya el resultado es, lo valoras más, ¿no? Siempre. Oye, y regresando un poquito como al tema de los animales que nos podemos encontrar en los senderos, yo pensaría como en este animal que nos puede poner como en alerta, la víbora, ¿no? Porque si vemos a un conejo o algo de fauna por ahí, a lo mejor nos ve y se asusta, ¿no?

O nos escucha y… pero la víbora, ¿qué recomiendas tú que tengamos que hacer cuando veamos una víbora? Siempre llevar unas buenas botas. Esto también es importante para el campo. Muchas personas, sobre todo de las comunidades indígenas, que llegan a ser mordidos por serpientes es porque desafortunadamente por la situación económica no tienen acceso a un buen calzado. Pasa mucho con niños que tienen que cruzar las selvas para ir a estudiar.

Pasa mucho con niños que tienen que cruzar los desiertos y las sierras para ir a estudiar. El calzado es bien importante. Creo que una buena bota te puede salvar de una buena mordida. También es importante. Una bota al tobillo, al… Sí, mira, ya con que sean botas, porque hay gente que se va de tenis, hay gente que se va de guaraches y hay zonas en donde las serpientes y sobre todo en épocas del año como el verano, que primaveras son épocas calientes, que las serpientes son mucho más abundantes.

No es que no estén, pero están con mucha más visibilidad en la búsqueda de calor. Ser observador es escuchar, despertar nuestros sentidos. Si escuchas un cascabel, le das la vuelta, ¿no? No lo pisas. Por lo general las serpientes nos avisan. A veces, bueno, si ya metes la mano en una piedra y te mordió, pues ya te tocaba o no sé, porque seamos sinceros, no tenemos tantas mordidas de serpientes. O sea, es más el mito, es más como la película de Tiburón.

O sea, tú lo sabes, o sea, las veces siempre te dan chance. O sea, a lo mejor por donde vas a hacer montañinos y vas a ir por donde la hierba está altísima, pues a veces ni siquiera se puede. Tienes que ir por los senderos. Tienes espacio para ver que haya un lado. Para eso son senderos, ¿no? Tienes que ir por rutas que a lo mejor ya están un poco más abiertas para el paso humano. El riesgo con lo que yo hago es que a veces entro a zonas desconocidas, ¿no?

Y esas zonas desconocidas con la hierba muy alta es peligroso. Por eso sí trato de llevar buen calzado. Y de otro tipo de animales, creo que solo las serpientes son las que te pueden poner en riesgo. Tú sabes que si te encuentras un puma, pues por ahí hay un video de internet que el puma persiguió al corredor, pero es uno en un millón. O sea, normalmente el puma te ve y se va a escapar. O sea, él no quiere confrontarse con los humanos. Los jaguares igual, ¿no?

Tenemos jaguares en Oaxaca, en Chiapas, en Sonora, en Sinaloa. El jaguar te va a ver y se va a seguir, ¿no? Es difícil que un jaguar dime de algún ataque de jaguar a seres humanos, ¿no? La realidad es que es muy poquito lo que hay, ¿no? Oye, ¿cómo involucrarías a personas que no son tan afines a la naturaleza ni a estas prácticas al aire libre que se animen a explorar? Pues que tengan una primera experiencia lo más cuidada posible. Siempre lo asimilo como con los tiburones, ¿no?

Y estaba hablando con Luciano sobre... Porque nos encontramos a una gran amiga mía, Regina Domingo. Creo que es una de las especialistas para el free diving con orcas en México, más importante que hay hoy. Ha desarrollado unas técnicas muy interesantes para poder ver a las orcas bajo el agua. Y nos la encontramos en el aeropuerto de Regina, ¿no? Vio a Luciano y le preguntó, Luciano, ¿qué onda? Ya estás listo para los tiburones.

Y le dice, no, es que mi papá todavía no me quiere llevar a la jaula con los tiburones blancos, ¿no? Entonces yo no encontraba cómo explicarle a Luciano por qué no era el momento todavía, ¿no? Y el tema es que entrar con los tiburones blancos es una agua muy fría. Llevas un traje, sí, es una agua muy fría. Bajas con la jaula. Tienes ciertas situaciones que quizás pudieran ser una mala experiencia para una primera experiencia.

Y entonces decidimos que vamos a ir a los silki, ¿no? Los tiburones sedosos. Que es en verano, que está calientita el agua, que están... Los puedes snorkelear arriba. No son todavía unos depredadores tan imponentes. Entonces a lo mejor su primera experiencia con los tiburones es mucho más bella. Entonces yo le recomiendo a las personas que quieren hacer senderismo igual que lo que le recomendaron a Luciano.

Trata de buscar experiencias que pudieran ir acorde a que tengas la mejor experiencia la primera vez. Viri, no creo que una persona que te vas a llevar por primera vez te la vas a llevar a un pico complicado. Te la vas a llevar a un lugar un poco más amigable y de ahí vas escalando. El problema es que el ser humano quiere correr antes de saber caminar. El cuerpo se adapta a las alturas, al calor, al frío. Tienes que cuidar tu agua. Una gran recomendación, ¿no?

A veces llegan arriba y no te ha tocado, Viri, que tú les das de tu agua. De comer y todo, ¿no? Pues es que se acaban todo. Yo pensé que era tan largo y... Sí, y van comiendo, ¿no? Y a la mera hora les dices, oye, no te vayas comiendo todo. Aguanta, porque vas a subir allá arriba y esa manzana va a ser muy valiosa para ti. Y te va generando una experiencia, ¿no? Y toma decisiones que es poco a poco. A introducir a alguien de manera, pues, más disfrutable, como dices, ¿no?

Sí. Eso acabas de decir. Además de la experiencia, esa toma de decisiones se vuelve una experiencia maravillosa. O sea, el saber cuándo hacerlo, el confiar en las personas que tienen un poco más de experiencia, hace que el senderismo se vuelva una experiencia maravillosa y que te vayan guiando. Ey, cuida eso. Es bonito que te dicen, ey, solo dos botellas de agua. ¿Pero cómo? Pero sabes que el peso, después de seis horas, tiene que ver, ¿no? Es que si lo voy a cargar en mi mochila, no, wey.

600 mililitros menos en esa mochila, 12 horas después, marcan la diferencia, ¿no? Sí, total. Y eso se va generando, ¿no? Exactamente. Arturo, tú que estás convencido de que todos podemos hacer ese cambio positivo por nuestro planeta, así de forma muy general, ¿qué puede hacer cada quien desde su trinchera para ayudar al medio ambiente? Bueno, pues alzar la voz, ¿no? Es algo duro, pero real. O sea, no quedarnos callados.

Entiendo que antes hicimos una explotación desmedida, pero como se los digo a todas las personas, estamos hablando de un antes que había más recursos y seguramente las decisiones que vengan hacia el futuro serán todavía más radicales, porque cada vez nos queda menos y menos y menos.

Y cuando hablo de alzar la voz es no quedarnos callado ante las injusticias industriales que las hay, no quedarnos callados ante las injusticias gubernamentales, pero sobre todo para poder combatir estas injusticias, necesitamos estar bien informados. Y esa es la mayor recomendación, que las personas puedan informarse y crear un criterio mucho más sólido de lo que van a debatir o de lo que van a defender. Hay que defender las cosas con los argumentos que puedan proteger esa defensa.

Pero siempre he dicho que proteger al medio ambiente no es un tema de intelectuales, es un tema de sentido común. ¿Tú crees que el contacto con la naturaleza y el medio ambiente nos ayuda a estar más cómodos con nosotros mismos? Claro, es que se resumen dos palabras, sal al campo y lo verás. O sea, es obvio estar en contacto con la naturaleza nos hace ser mejores seres humanos. Mira, lo decía Albert Einstein, ¿no? Él dice mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor.

Ve, mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor. Decía Gandhi, aquellas, las naciones pueden ser juzgadas de la manera en que traten a sus animales. Son dos frases muy poderosas de dos personas que muchos de nosotros admiramos. Y a veces estas personas pasan a ser algo muy importante de la historia, pero por lo general en el momento y en su presente no son tan importantes. Son rechazados, son la burla, son arraigados, son acorralados porque los ven como locos.

La mejor forma de llevarnos con la naturaleza es tratar de no modificarla por caprichos. Oyes que no puedes construir aquí porque aquí va a venir unas olas gigantescas y va a destruir tu cabaña. No, no, no, pero la vista es preciosa. Aquí me voy a poner corteada en cinco años. Se destruyó la cabaña. ¿A qué voy con eso? Que tenemos que ser muchísimo más conscientes de esa parte que nos hemos olvidado. Nos deberíamos de regir por la naturaleza. No le hacemos caso a nada, Virí.

Tú lo sabes, en el senderismo nos brincamos las señales. A veces sí dejamos la basura. ¿Cuántas veces te ha tocado a ti en un sendero recoger basura? Muchas. Y ¿sabes también qué pasa ese desconocimiento de la basura orgánica? Que piensan que por ser orgánica pertenece ahí. Y tiran la manzana, tiran el plátano y no. Pues ese también no es de aquí. Totalmente, ¿no?

Pero es ahí un tema que parece interminable, pero que nosotros tenemos que seguir apostando a que no está bien, no rendirnos, como te lo dije empezando el podcast. Yo no soy el indicado para decirte que la batalla está perdida, pero aunque estuviera perdida, nos tenemos que morir en la línea. Así es. Y la naturaleza con este acercamiento, con el senderismo, con la montaña, como ese es el principio, ¿no? Te da esa capacidad de apreciarla y de amarla. ¿Qué es lo que necesitamos?

¿Qué es lo que hemos perdido en esta parte de no respetar? No respetamos. Tú lo acabas de decir, Viri, no respetamos. Sí, total. Y no es lo cómodo, ¿sabes? Tener esta capacidad de levantar la voz, de no dejar rastro, de ser consciente de no tener ese impacto negativo si vas a algún lugar, no es lo más cómodo, pero sí lo correcto para dejarle, así como dices, a las generaciones que vienen, un planeta al menos con un impacto negativo de lo que ya se ha hecho, menor.

De lo que podamos hacer a nuestra medida. Y Arturo ha aprendido mucho en el tema como de entender un poco esa capacidad de ir más allá en el cuidado del medio ambiente, de la fauna, de lo que representa y el impacto que puede llegar a ser no nada más en el lugar donde estás, ¿no? De lo que estás haciendo en ese metro cuadrado tiene también impacto en todo el mundo. Ya ha llegado el momento de despedirnos.

Arturo, si queremos seguir aprendiendo más de ti, yo ya te sigo, pero compártennos tus redes sociales. Es Arturo Islas Allende en Twitter, en Facebook y en Instagram. Y pues ahí nos vemos, ¿no? Ha sido una gran herramienta para compartir estos mensajes y sobre todo para no ser censurado de lo que yo pienso. No tengan miedo a decir lo que piensan. Eso también nos ha llevado a que tengamos una humanidad mucho más falsa de lo que debería de ser. Seamos nosotros sin miedo al rechazo.

Muchísimas gracias, Arturo. Te sigo y te comparto y apoyo a todas las iniciativas que tienes al cuidado de estos animales y naturaleza tan increíble que tenemos y que me sigue a mí asombrando cada vez que voy a una montaña en el Himalaya siempre es, ¿pero qué ves? ¿no? ¿nieve? No, pero es increíble. Entonces, muchísimas gracias por compartir esa pasión, por cuidar el medio ambiente y no solo concientizar, sino hacer algo al respecto.

Muchas gracias a ti, Viridiana y a Flexi Country por abrir este espacio a todas estas personas que queremos dejar algo en esta sociedad que hoy en día todos nos necesitamos mucho. Muchísimas gracias. Bye bye.

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