sonora pasos libres un podcast que te compartirá la pasión por la aventura dedicado a quienes buscan un pequeño empujón para salir a explorar la naturaleza conducido por la montañista mexicana Viridiana Álvarez Carla Willock es una emprendedora social y montañista mexicana que ha dedicado su trayectoria profesional a vincular el mundo deportivo de alto rendimiento con el desempeño superior en empresas a través de la capacitación y desarrollo del hidrazo
está comprometida con el impulso de causas ambientales y sociales en pro de los jóvenes del país en 2005 Carla se convirtió en la primer mujer iberoamericana en alcanzar la cima más alta de cada continente las siete cumbres y en 1999 se convierte en la primera latinoamericana en llegar a la cumbre del monte Everest por la vertiente norte pasos libres presentado por flexi country sonoro Carla bienvenida muchísimas gracias no sabes este es un día muy especial para mí poder compartir contigo
tienes toda mi admiración y todavía para este día estuve escuchando más podcast este leyendo más de ti y bueno todavía sorprendiendo de mucho más de tu filosofía pues de todo lo que eres y representas pero quisiera escuchar de ti cómo te describes la verdad es que me da muchísimo gusto de compartir este espacio contigo y pues gracias por la invitación y gracias a todos los que nos escuchan me describo como una persona activa
como una persona que le gusta aprender siempre hablo de de esta frase del explorador y explorando los límites y esta parte del explorar creo que es lo que me define ese querer siempre aprender aprender siempre estar descubriendo cosas nuevas siempre explorar hacia adentro y hacia afuera y yo creo que es como me definiría toda tu trayectoria donde pues han sido muchos aspectos
los que has pues llegado a la cima tanto el montañismo como lo profesional lo personal en lo social y bueno y todo este este camino que sé que estuviste como niña scout que es algo que a mí me hubiera encantado ser que nunca fue como mi una frustración que tuve ahí que no pude llegarlo a hacer pero te dio esas bases para dar este inicio como ese inicio en la montaña en el sendero
pues mira la verdad es que yo siempre he hablado que que ni persona hay tres aspectos que me definen y son el amor por la naturaleza el amor por los retos y el amor por el deporte y la combinación de estos tres aspectos se volvió un día montaña el solamente estar cerca de la naturaleza el poder ir avanzando en la sierra de Coahuila donde crecí donde viví toda mi vida y el ir explorando estas sierras y pensando que era la gran aventura
y que yo estaba descubriendo algo nuevo cuando será simplemente el rancho de algún amigo o algo así algún pariente la verdad es que pues se inicia así se inicia estando en la sierra estando en los ranchos estando en la naturaleza queriendo subir un poquito más alto y después pues yo pedí efectivamente a mi mamá que ella estaba insistiendo mucho en que yo al ser la única hija mujer de tres hermanos pues ella quería que yo bailara ballet o hiciera cosas muy lindas y pues yo opté por los scouts
la verdad es que a mí lo que me gusta ver está en la naturaleza y eso es lo que me llenaba y pues así empieza empieza literal haciendo y deshaciendo nudos que siempre lo cuento una de las cosas que al principio me molestaba era que yo decía yo quiero explorar porque me ponen a hacer macramé eso no me gusta porque las niñas tienen yo decía los niños sí lo llevan a acampar
los llevan a explorar ya nosotros nos ponen a hacer macramé y la verdad es que siempre agradecido el que me han enseñado a hacer macramé porque me enseñó a hacer nudos me enseñó era la forma en la que estábamos aprendiendo a hacer de forma básica los nudos algo que te va a servir para cualquier cosa para atar tu equipo tu comida hacer amarras para hacer un rescate para lo que sea entonces pues bueno así empieza
empieza con cosas muy sencillas pero yo creo que empieza más bien pues desde el amor desde el amor por la naturaleza por los retos y ese gusto por el deporte ¿Cuál fue tu primer montaña?
Mi primer cerro porque no fueron montañas en la sierra de Arteaga en Saltillo pues es una sierra que tiene su encanto pero pues no es muy alta para mí hay una pequeña montaña que está en el cerro de Teotepec que se llama y que cuando íbamos de niños lo subíamos porque una caminata sencilla y bueno para mí era así escalar o sea yo eso según yo ya está subiendo las grandes montañas tiene la ventaja de que por la altitud a la que se encuentra Saltillo
pues estás a casi 2.000 metros entonces el subir 500 metros más pues ya te da una perspectiva de altura que ves toda la Sierra Madre entonces bueno yo sentía que había subido todo y esa fue mi primer de mis primeros cerros y compartimos esta parte de los cerros en nuestro lugar de origen donde yo siempre he dicho que las circunstancias no te definen Así es, sí a mí mucha gente me decía bueno y como por qué vas a empezar a subir montañas en los Himalayas o con nieve si tú nunca has visto la nieve
y yo si les decía es que a veces duraba 15 minutos verdad la nieve pero la verdad es cierto es simplemente y de hecho eso te lo enseña la montaña como bien sabes es el llegar por pequeña que sea la montaña por pequeño que sea el logro al llegar a una cima te ayuda a cambiar de perspectiva y te das cuenta que con pequeños pasitos pues puedes estar en un punto en donde antes no sabías que podías estar entonces eso te ayuda a ver nuevos retos
te ayuda a ver nuevas nuevas metas y también te ayuda a crear eso que yo le llamo ese memoria de éxito en donde tú te reconoces capaz de ciertas cosas y entonces te das la oportunidad de aventurarte a cosas nuevas Algo que me gusta mucho que compartes es esta parte de que tú pensabas que había dos tipos de personas no?
La gente ordinaria que era todos nosotros y los extraordinarios estas personas como una especie de elegidos a los que les tocaba hacer pues lo increíble las aventuras los descubrimientos y pues que sí que desde muy niña me agradezco a mi madre que me haya aclarado la duda y que me dijera que no, no era así que aquí todos somos normales y que solo hay que darnos la oportunidad de soñar hay que darnos la oportunidad de cumplir con lo pequeño y que cumpliendo lo pequeño se logra lo grande
Dónde crees que fuese como brinco de esa persona normal a extraordinaria? Pues la verdad es que empezó desde muy niña y no tiene que ver con la montaña Yo recuerdo que cuando platicaba esto de que mi madre me decía a ver sueña cosas grandes tal pues yo decía pues que es lo grande y hasta donde me llegaba la imaginación era pues lo grande pues sueña a ver sueña algo grande algo alcanzable yo podía pensar en no sé ser astronauta y dije no pero algo más inalcanzable no pues pasar matemáticas
para mí la verdad es que en mi realidad ese era como algo que era muy retador y finalmente cuando logré no solo pasar matemáticas y obtener una buena calificación me di cuenta que dependía de mí y de mis sueños o sea yo empecé a ver las montañas como algo muy grande empecé a ver los reps académicos también como algo grande el participar me gusta mucho el deporte en todos los aspectos o sea practique tenis, basketball, softball, atletismo, relevo, salto de longitud, salto de alto
Hice muchos deportes para mí el tener un buen resultado en cada actividad deportiva era un sueño era un algo grande yo creo que ahí se fueron rompiendo pero no es como un suceso específico en el que se vivió una epifanía y dije ah aquí ya puedo hacer lo que sea si no fueron muchos pequeños logros que iba yo como desatorando esos nudos que decía mira eso si se puede ah mira esto también yo creo que hubo un punto a la hora que me lo mencionas
pero eso no tiene nada que ver con el montañismo cuando yo estaba estudiando y se acostumbraba en la escuela que cuando te graduaras invitabas a una personalidad y yo bromeando dije pues la verdad para lo difícil que está la carrera si no viene el presidente de la república a entregarme mi título no va a valer la pena y me dijeron pues invítalo y dije va y ese momento también fue como adelante cuando el presidente nos entregó nuestro título pues fue como también todo es posible
y pensar después en montañas en diferentes continentes en diferentes retos pues era como llamas ya se habían roto muchos paradigmas previamente yo creo que esa capacidad de soñar de soñar este en grande creo yo también me ha llevado a mí también a poder decir una vez en el pico orizaba quiero subir el Everest y a veces tratando como de transmitir ese soñar en grande ponerlo en palabras y que alguien más pueda vivirlo es para mí es un reto
tú que le dirías a esa persona así como para dar ese mensaje de claro se puede no sueñe en grande tú ya lo viviste pero alguien que no lo ha vivido yo siempre los invito a que se den la oportunidad a veces suena fácil decir sueña grande pero a la hora de que de verdad cierras los ojos y empiezas a imaginar empiezan los limitantes y no nos damos la oportunidad ni de soñar o sea con estudios muy fundamentados veíamos que por ejemplo las niñas dejan de soñar a los 7 años
o sea ya para los 7 años ya les empezaron a decir nombre eso no se puede nombre eso no es para ti o sea claro que no es tanta la información que recibes de los 0 a los 7 años en donde te limitan que ya a la hora de que dependimos nosotros tú y yo a los no sé 10 años 15 de una personita a decirle sueñan cosas grandes ya le dice pero porque es lo grande porque ya me dije aunque todo esto que yo planteé no es posible yo creo que aquí es bien importante el enseñarnos a soñar
el saber que podemos volar el saber que podemos volar con nuestra imaginación con nuestras capacidades el que podemos descubrir cosas increíbles que tenemos capacidades que no hemos explotado o sea es el ser humano el cuerpo humano es impresionante es una maquinaria perfecta nuestra capacidad de crear nuestra capacidad de innovar nuestra capacidad de hacer tantas cosas yo lo único que diría es date chance
imaginate que si se puede o sea parte de la base que si se puede si podemos ir a la luna si podemos ir a martes si podemos viajar a otros lugares si podemos conocer a personas de otro planeta o sea si podemos hacer lo que queramos entonces cuando ya amplías esa posibilidad ya te das cuenta que pues que puedes empezar a soñar es esa parte como de ser ordinario pero haciendo cosas extraordinarias yo al principio me acuerdo
también lo veía muy lejano como hacer algo así y bueno conocemos toda esta historia de carla llegando al Everest a estas cimas espectaculares más altas de cada continente las siete cimas les recomiendo tu libro cuando todavía me apenas me estaba empezando a llamar la atención las montañas ya había leído tu libro y quiero conocer un poquito de carla antes de llegar al Everest no como hace ese inicio porque a veces vemos la foto de la cima
pero no vemos como ese camino de llegar ahí que es un camino que puede ser diferente para cada montañista como lo ha sido el tuyo el mío como en diferentes momentos maneras de iniciar pero viendo que también como persona pues ordinaria se inicia no en aquella época bueno lo que yo siempre comparto es que yo estaba como dispuesta a cumplir las expectativas que se tenían entonces a mí me han dicho que para ser alguien en la vida está esto que te mencione
antes de mi amor por la naturaleza desde muy muy pequeña desde estar en las cerros desde estar acampando desde querer estar explorando porque será como mi esencia desde siempre pero también hubo cosas como que a ver eso es algo que te gusta pero si quieres tener éxito si quieres ser una persona feliz porque sólo si tienes éxito eres feliz
este pues tienes que estudiar tienes que cumplir con estas expectativas te tiene que ir bien en esto tal y la verdad es que yo siempre he dicho que dejé de escucharme dejé de escucharme y empecé a escuchar lo que los otros me decían entonces pues para ser alguien importante pues tenías que tener una carrera y te tenía que ir bien y después tenías que tener un buen trabajo
y después tenías que tener un coche y después tenías que o sea había que cumplir con demasiadas cosas que la sociedad nos estaba diciendo que era lo importante y dejé de escucharme pero no tanto porque yo seguía subiendo montañas yo seguía subiendo cerritos yo seguía hasta buscando la naturaleza hasta que llegó un momento en que dije a ver porque si me dicen que cumpliendo con lo que los otras personas esperan
voy a ser feliz llegué gracias a dios muy joven a tener un muy buen puesto un muy buen trabajo a ganar buen dinero hacer cosas que eran éxito para muchas personas yo decía pues no estoy tan feliz como cuando soy en la montaña entonces pues a mí se me hace que yo ya cumplí con lo que yo dije ahora voy a cumplir con lo que yo siento y cuando me empecé a escuchar fue cuando dije a ver renuncio a lo que me han dicho que es la felicidad y escucho lo que yo siento que es la felicidad
aquí la única invitación sería empiece a escucharte yo siempre hablo de esta brújula del corazón que tenemos todos y que nos nos marca nuestro norte y la forma de marcarlo nuestro norte es cuando detectas eso que te hace sonreír de que no puedes dejar de evitar que la sonrisa te aparezca en la cara
y ese es un indicador de ve por ahí o sea si es cantar ve por ahí si es bailar ve por ahí si es subir cerros aunque parezca absurdo ve por ahí con tus nuevas generaciones más jóvenes obviamente pues ya la cultura era mucho mejor en cuanto más más abiertos a pensar de que una mujer podía subir montañas
cuando yo empezaba a subir montañas todo el mundo me decía así de o sea para qué llevamos a una mujer a la expedición no queremos mujeres en la expedición son un estorbo son una carga van a hacer una molestia no van a llegar a ningún lado este no se puede y yo decía pero por qué no si hay japonesas que ya lo hicieron en el 78 y un cotabéi si hay guandarré y que había polacas había inglesas por qué yo no no había tantos latinoamericanas pero finalmente era de haber pues y tal todas tenemos dos piernas y dos brazos y dos ojos
y como porque no y ahí fue un poquito si pues romper paradigmas y si hubo un poco de lucha de de este no es un rol para mujeres independientemente no tampoco era como que hubiera no sé un señalamiento de prohibido mujeres pero si lo había en el aspecto de de rechazo en los equipos de menosprecio o sea como que te veían como ay mira pobre quiere venir a hacer un hey ya se cumplen 23 años del Everest. Pues sí, nada más que yo me inicié hace 33.
Y toda esta parte de anteriormente eran invitaciones las que te hacían para ir a los 8.000, ¿no? Sobre todo. Los permisos eran limitados, había un número determinado de personas, obviamente invitaban a los que creían que tenían más posibilidades de tener éxito y el llevar a alguien que pudiera hacer una carga pues era como vamos a perder ese lugar. Y pues no te invitaban, obviamente, o querían dárselo a alguien que lo aprovechara. Entonces ha cambiado mucho, gracias a Dios.
Pero también se ha demostrado cosas maravillosas de las competencias, habilidades, la capacidad de adaptación que tenemos las mujeres. Sí, ahora ya puedes, ya no necesitamos esperar esa invitación para ir a ninguna montaña, ningún 8.000. Ya cualquier persona puede aplicar si quiere subir esas montañas. Y ahora yo veo que el reto de las mujeres es más como romper ese techo de cristal, romper todos esos paradigmas de que sí podemos.
Yo recuerdo que cuando empiezo a ver información de levers, estadísticas, y ver que menos del 20% de todas las personas que habían subido levers eran mujeres. Yo dije, ¿por qué? No, no somos tan fuertes. Y simplemente fue a ir y dar cuenta que era ese rezago histórico cultural, pero con esas mismas capacidades de llegar a la cima. Y como dices, no de competir, pero sí llegar a la cima. Lo veías en todas las culturas, Tiridiana.
O sea, yo recuerdo que en algún momento ingenuamente le pregunté a un sherpa muy famoso en aquel entonces, que ya había roto varios récords. Y le pregunté, oye, el sherpa es fuertísimo, su familia, la región. Le dije, oye, ¿y tu esposa o tus hijas no practican esto? Pues aprendiéndolo de él, ¿no? Y me dijo, las mujeres no tienen por qué venir a la montaña. Entonces yo así de, ouch. Y ahora ves que ellos son las que las están promoviendo, que ellos son las que las están.
Entonces sí ha habido un cambio maravilloso en este aspecto, pero definitivamente no tiene nada que ver con ni con el físico, ni con la fuerza, ni mucho menos. Bueno, pues hiciste abrir ese camino para nosotros que vamos a este, que hay ya con diferentes circunstancias, diferentes mentalidades, pero aún así sí reconociendo un poco que todavía hay mucho por hacer, ¿no? Todavía está el reto. Ese techo que hablabas, ese techo de cristal que todavía falta por hacer, etcétera.
Yo lo veo más como que no hay que confundirnos. O sea, la lucha no es ni contra los varones, ni hay competencia, ni hay, somos ni más fuertes, ni mejores, ni más rápidas, ni... O sea, el rol de la mujer es simplemente hacer lo que tenga que hacer, conciliar. No es el competir, es simplemente ser lo que tiene que hacer. Y si lo que ella tiene que hacer es estar en la naturaleza porque todos somos naturaleza y porque ahí nos sentimos bien, adelante.
Entonces, no sé, a veces siento que ese techo de cristal lo ponemos mujeres a mujeres. Entonces, hay que dejar de competir y hay que, más bien, buscar laborar. Y en todo este camino de conocerte y conocer las montañas de México, Carla, yo quiero saber, ¿cuál es tu montaña favorita en México? Con muchos años fue el popo, pero ya no puedo subirla. No me tocó, a mí no me tocó subirlo. Es que era hermoso, pero obviamente, híjole, es que todas tienen, han sido como en su momento muy significativas.
Por ejemplo, cuando me estaba entrenando para subir montañas ya de más de 8000 metros, o sea, como en mi época más activa, obviamente el Pico de Arizaba fue muy significativo porque era la cima, el techo de México, la dificultad que presentaba. O sea, para mí era estar subiendo, era como entrenar en los Alpes Europeos. O sea, para mí el Pico me daba mucho respeto.
El popo, obviamente al ser mi primer montaña nevada y enamoré del popo, pero también había ese cariño por la mujer dormida, por eso decir no, no hay que despertar a la mujer. No podemos dejarla que siga dormida, tenemos que reaccionar, tenemos que despertar, tenemos que hacer muchas cosas ayudando a las mujeres.
Pero hoy te puedo decir que estoy muy comprometida con el nevado de Toluca porque estamos haciendo varias actividades de apoyo con la CONAM en esta área natural protegida, pero también con el popo park, con el Istai Popo y con todas las montañas de los volcanes principalmente. Pero hoy por hoy te puedo decir que le tengo un gran cariño al nevado porque es la montaña que más he compartido con mi familia. Con mis hijas y con mi marido.
Sí es, todas las montañas tienen algo y dependiendo en el momento en que la estés viviendo. Y si alguien quisiera de las personas que nos están escuchando, que ya ha tenido un acercamiento a lo mejor a un sendero y quiere subir estas montañas, ¿qué le recomendarías? Lo que siempre recomiendo cuando alguien me llama y me dice oye es que quiero subir o alguna amiga o alguna persona me dice es que mi hijo o fulano quiere subir, yo siempre le digo ¿por qué quieres ir?
Si es para tomarte una foto, la verdad es que te sugiero que te hagas otro lado. Si es realmente porque quieres y respetas a la montaña, adelante pero prepárate. Prepárate y acércate con respeto a la montaña. Siempre les pregunto para qué quieres ir. Porque sí se ha puesto muy de moda, pero por ejemplo mucha gente me dice bueno pero eso es el nevado, o sea está súper fácil.
Digo, el nevado con, a mí me ha tocado el nevado con tormenta eléctrica, me ha tocado el nevado con temperaturas súper extremas, con vientos súper fuertes, con nieve, con hielo y no es la misma montaña que subes en un domingo tranquila con tenis como mucha gente se acerca.
Yo siempre he recomendado que vayan con el equipo adecuado, no por el fácil acceso al volcán o al... eso signifique que la montaña es sencilla, la altitud del nevado tiene que ser respetada, tienes que aprender a conocerte, tienes que tener el equipo adecuado, las botas necesarias, el pantalón, la chamarra, ir bien hidratado, tener la mochila, o sea no podemos faltarle al respeto a la montaña.
Entonces cuando alguien me dice es que yo quiero ir, que necesito, yo sí les digo equipense correctamente, vayan con una persona que de verdad sepa y conozca la montaña. ¿Para qué le se preocupado de la ruta mientras tú empieces a conocerte a ti mismo?
Porque esa persona pues igual ya subió 100 veces y es buenísimo, pero tú no sabes cómo va a comportarse tu cuerpo en altitud, tú no sabes cómo vas a reaccionar después de bajarte de un avión y llegar ahí, o cómo va a estar tu cuerpo hidratado o no hidratado, etcétera. Entonces yo sí les diría que cuidaran mucho estos aspectos porque pues aunque pareciera una montaña sencilla, en condiciones en la naturaleza puede convertir esa montaña en algo que le ha cobrado la vida a muchas personas.
Anteriormente era como esta parte de no sabemos de dónde tener información y ahora con internet ahora el reto es discernir de qué información se sirve y qué no. ¿Dónde podemos encontrar como alguien que quiera buscar información, dónde se puede acercar y también saber qué tiene que considerar de la empresa o la persona que lo está llevando
para saber si tiene la experiencia y tiene este? Porque ya ahorita también como no hay nadie que esté regulando esa parte, ya cualquiera puede decir que es guía. Mira, esa es una preocupación que ahorita tiene mucho la CONAM y que está justo tratando de regularizarla. A diferencia de otros países en donde tienes la certificación de guía al PINO y tienes que tomar un curso y tienes que, pues México no la tiene.
Entonces lo que se está buscando es que por lo menos haya una certificación por parte de la CONAM en donde pues tú estés consciente de que cumples con los requisitos de que no vas a dejar basura, de que conoces bien la ruta, de que vas a ir con el equipo adecuado, de que estás guiando un número determinado de personas. Por cada guía son dos o tres personas que no puede llevar grupos de muchas personas porque luego no te das abasto,
que tengas a lo mejor abajo una ambulancia por cualquier emergencia. Entonces, quien cumple con esos requisitos yo les diría, pues acérquense a ese tipo de personas que les están hablando de seguridad. Lo más importante es seguridad. Quien te esté vendiendo un paseo, pues yo no lo veo muy confiable porque realmente no es un paseo. Es una experiencia que puede ser maravillosa. Y te hablo del Nevado y como te puedo hablar de gran escala.
He tenido, y mucha gente me ha hablado y me ha dicho, es que fui con esta persona que me dijo que era un buen montañista, pero pasó esto, estoy en la montaña. Y yo les digo, tienen que investigar, o sea, tienen que investigar su filosofía, qué es lo que hace. Yo sé que es un modus vivendi para muchas personas, pero simplemente hacer lo mínimo básico que es respetar la montaña, respetar los senderos, respetar las días de acceso, respetar los horarios, respetar las autoridades.
Y te dicen, hoy no se puede subir, pues no subes, porque tampoco saben si tú tienes la capacidad o la preparación para hacerlo. Yo siempre les he dicho que se acerquen al Club Alpino Mexicano, al Club Citarlépetl, están exploraciones de la UNAM. Hay clubs que tienen toda esta filosofía de montaña y no a grupos de tours. ¿Hay un código de montaña, Carla? Hay un código internacional de montaña que precisamente habla de estos puntos que estábamos mencionando.
El primero de ellos, ya lo dije, es tienes que acercarte con respeto a la montaña. Tienes que ser responsable de ti mismo. O sea, no puedes endosar tu vida a alguien más. Eso es lo que te dice mucha gente, no, hombre, tú mira, me pagas tanto, yo te subo y la verdad es que no te preocupes. O sea, casi que con que puedas caminar, ya lo hiciste. Y la verdad no, porque a la hora de la dificultad, pues la persona se va a bajar caminando, pero él.
El que contratás de no, y se va a bajar corriendo y a lo mejor te deja a ti. Tienes que realmente saber ser responsable de ti mismo para que no te pongas en riesgo ni pongas en riesgo a nadie más. Hay que saber respetar también las reglas. Hay diferentes culturas, hay diferentes aproximaciones, por ejemplo en Perú, o sea, en Perú y en muchos lugares del planeta, las montañas son lugares sagrados. No son retos a lograr ni carreras a alcanzar, ni mucho menos.
Son la pachamama, la montaña, es pedirle permiso a la montaña. Entonces, ser muy respetuosos de la forma en la que estas culturas ven a la montaña, porque también, digo, uno aprende muchísimo y empieza a darse cuenta que, pues, finalmente, en mi experiencia, en todos los continentes, en todo el planeta, las montañas son lugares sagrados.
Son lugares sagrados y hay que respetarlas y hay que pedir permiso y hay que reconocer que ahí hay una gran fuerza, que es, o sea, es que la naturaleza es sumamente generosa, pero también, pues hay que respetarla. Hay que también, cuando estamos hablando ya, yo obviamente no dejo arrastro, la montaña la dejas no igual, sino mejor que como la encontraste. Si identificas que hay una basura que no es tuya, te la llevas porque eso no le pertenece a la montaña.
Entonces, también ser muy conscientes de eso es importante. En el caso del equipo, no dejas a nadie atrás. Tienes que ser bien, responsable de las personas con las que estás yendo, con quien te están acompañando. Ha habido muchas ocasiones que, pues, es una cosa que me comentaron, que alguien contrató a un guía y les dijo,
hombre, tú tranquilo, quédate aquí, nosotros nos seguimos. Entonces, dejan a las personas obedientes, sentaditos ahí, en donde, pues, la falta de oxígeno o la altitud les está afectando y lejos de mejorarse, se está deteriorando por estar ahí sentado y el otro le dice, no, es que espérame tantito, déjame, subo a los que sí me pagaron, tú que no pudiste aquí, quédate y al rato venimos por ti y la persona puede tener una situación muy grave.
Tú no puedes dejar a nadie atrás, por eso tienes que siempre tener una persona que esté acompañando a la persona que se quedó, etcétera.
Eso del equipo es algo muy importante. Y ya cuando estamos hablando de montañas, en donde, pues, nunca ha habido un ascenso, en donde se va a buscar la primicia, pues, sí tienes que documentar e investigar que efectivamente seas tú la primer persona que lo ha logrado por la ruta que lo ha logrado en la forma en la que lo está logrando, etcétera, y siempre dar testimonio.
Desde el primer ascenso al Everest en 1953 ya había fotos, entonces ya había nada de que no te lo prometo que si llegue, muéstralo, tienes que demostrarlo y allá no tenemos un notario o un juez que pueda certificar, pero yo creo que la verdad y la palabra es algo que se tiene que cuidar muchísimo y si no llegaste porque te quedaste unos cuantos metros, pues no llegaste y es muy meritorio y fue muy bueno, pero si no llegaste, no llegaste.
Entonces hablar con la verdad y finalmente, pues, en todo el caso de accidentes y de rescates, pues también están muy conscientes de que un error puede costarle no solamente la vida de la persona, sino son recursos que, digo, en México, por ejemplo, alguien alguna vez mencionó, bueno, pues para eso están, que vengan y me rescaten. Pues sí, pero son búsquedas de helicópteros, de hacer muchísimas cosas que tampoco
se tienen los recursos para que personas imprudentes estén haciendo eso. Por eso yo creo que la montaña es maravillosa. Yo invitaría a mucha gente que se acercara porque lo hicieran bien, que lo hicieran bien. ¿Y cómo lo pueden hacer? Investigando, consultando, digo, tú tienes abierto tu Instagram, yo también. El que quiera pregúntenos y pueden recibir toda la información que quiera.
Yo en mi caso cuando me dicen, oye, tú cómo empezaste, bueno, mi historia por la parte de ser de aguas calientes y que unos amigos que iban todos los años a las montañas y mi primera oportunidad es el pico Orizaba, no me dieron a elegir, no. Pero yo les recomiendo de una manera diferente. ¿Tú qué les recomendarías si alguien quiere empezar? Gradual, gradual. ¿Qué sería primero?
Pues yo les recomendaría que primero subían algo en su tierra, en su lugar de origen, no sé, tenemos la bendición de tener muchas montañas cercanas en, tenemos la Sierra Madre Occidental, la Sierra Madre Oriental, tenemos volcanes, tenemos cerros por todos lados y que se conozcan cómo funcionan en esos cerros, que aprendan a caminar en el desierto, en la sierra, a pisar,
o sea, hay cactus o no hay cactus, si hay espinas o no hay espinas, si hay víboras o no hay víboras, o sea, que también aprendan a identificar y a sobrevivir desde lo más sencillo. Y después ya yo siempre les recomiendo la Malinche, el Nevado, como un, más que nada para empezar a medirse en altitud. Después el Isla Seaguatl, porque el Isla Seaguatl si bien es cierto no es una montaña cónica que subes y bajas.
Para subir el listo hay que subir, bajar rodillas, bajas, pecho, bajas, o sea, subes, bajas. Entonces también la orientación, el ir con un equipo, con un grupo y un guía adecuado, este es lo que les recomendaría, irse midiendo.
Cada persona que a mí me dice, por ejemplo hubo una persona que como en tu caso me dijo, es que yo ya pagué mi expedición al Pico Grisaba, la hija de una amiga, y hablé con ella y dije, sabes qué, está bien, pero a la hora que te lo vendan, si eres muy fuerte vas a subir, pero yo conozco muchos que les dicen, no, no, yo creo que aquí te quedas y finalmente ya pagaste. Lo importante es que vayas haciéndolo gradualmente.
En mi caso yo subía pequeños cerros, después subía el popo por diferentes rutas, por eso me encantaba el popo. Después subía el Isla Seaguatl hasta los pies, al la siguiente fin de semana hasta las rodillas. Después dormía en las rodillas dos días para ver cómo me sentía. Después ya hacía hasta el pecho, después subía directo, después me iba por ahí loco, después me iba por la cabeza.
Entonces empiezas a hacer la ruta, pero para hacer lo que nosotros llamábamos Horas Montaña, para poder realmente conocer la ruta, conocerte a ti, conocer los diferentes climas, etc. Yo les recomiendo que vayan gradualmente, que hagan un plan, que suban diferentes montañas, y después que suban el Pico Grisaba, por supuesto, la vez que quieran es divino,
pero que le tengan respeto. Es una montaña que supere en altitud muchas montañas europeas, que el glaciar ahorita no está en sus más óptimas condiciones, entonces hay que respetar. Ahí está parte de los cuatro pasos en la formación de la voluntad, que me encantan y me gustaría que nos compartieras porque también es parte de, ok, ya sabemos dónde están las montañas, sabemos qué podemos hacer, pero dar ese primer paso... Pues mira, efectivamente son cuatro los pasos de la voluntad.
Bueno, siempre cago en esta frase que dice Reinhold Messner, decía que cuando dar un paso se convierte en un verdadero acto de fe, seguramente porque ya estás arriba de los 8000 metros. Te cuesta demasiado. Y él hablaba, este montañista que bueno, tantos años, tantas cumbres y tanto rompimiento de paradigmas que hizo, él siempre habló de que pues allá arriba, cuando el oxígeno es lo que falta, no solamente eso es lo que te dificulta subir, sino lo que allá hace más falta es la voluntad.
Entonces, buscando en esta formación del carácter, cómo se forma ese carácter de alcanzar las cumbres, de lograr a través de la educación de la voluntad. Y como bien dices, el primer paso es romper la inercia, dar ese primer paso, es romper ese paradigma, es lo voy a hacer porque lo quiero hacer, aunque digan que estoy loca, aunque digan que no se puede, aunque digan, es dar ese primer paso, darte esa oportunidad.
Volvemos a lo que hablamos hace rato, déjate soñar, o sea, solo date chance de soñar. Sí, da ese primer paso y di, voy a comprar mi primer libro, voy a meterme a internet, voy a dar ese primer paso y de ahí van a venir muchos otros pasos. El segundo momento de la formación de la voluntad es precisamente esa constancia, es esa preparación, es ese avanzar en constancia en que va a haber buenos días, malos días, días con dificultad, etc., pero sigues avanzando hacia tu proyecto.
El tercero es no solo la perseverancia o la constancia, sino el saberte levantar. En esta nueva época, la tolerancia, la frustración se ha minimizado, ya la gente no quiere, no quiere fracasar, no quiere quedar mal en las redes, no quiere ser el fracasado porque todo el mundo se va a enterar. En un segundo todo el planeta se enteró de que no lo lograste.
La verdad eso no pasaba tanto cuando yo empezaba hace 30 tantos años, pero es darnos chance, o sea, se vale equivocarnos, se vale caer, se vale tener dificultades porque eso es lo que te va a fortalecer. Entonces empieza esa formación de la voluntad sabiendo que eso es lo maravilloso del deporte, en donde pierdas o ganes sigues siendo tú y sigues creciendo, y sigues evolucionando a medida de que no es lo que te sucede, sino cómo lo tomas o qué es lo que haces con lo que te sucede.
Entonces bueno, es eso, es saberte levantar. Y finalmente el último paso es obra comenzada, obra terminada. Si empezaste algo, lo terminas. Para mí eso fue muy importante en las siete cumbres. Para mí el decir, pues sí, ya tengo cinco de las siete, decía, no puedo. Y mi plan era, hago mis siete cumbres y después ya tengo a mis hijas, y bien padre, yo tengo todo perfectamente ordenado, entonces cumplo esta montaña, luego esto, luego esto, luego ya tengo mi bebé, y luego ya soy feliz.
Y claro que la vida no funciona así. Entonces cuando llevaba cinco montañas, de repente me faltaban dos, y resulta que estoy embarazada, y yo decía, no, bueno, es que no me va a quedar el traje con el embarazo, ¿verdad? Pero era el momento de tener a mi bebé. Entonces empiezo a subir montañas ya como mamá, y era difícil, pero la verdad es que obra comenzada, obra terminada.
Y después ya con dos bebés y tener que dejar a tu chiquita, sabiendo que si cualquier cosa que te pase, tienes a dos personitas que dependen de ti 100%. Entonces era, no era renunciar a mi proyecto, era comprometerme más con mi preparación, con mi seguridad, con mis acciones, etcétera, para poder regresar. Entonces, obra comenzada, obra terminada.
Son los cuatro pasos de la voluntad que finalmente, como te digo, son las que forman el carácter y las que te van a permitir que lo apliques en cualquier aspecto de tu vida. Llámese montaña nevada, llámese montaña personal, llámese montaña profesional, montaña familiar, la que quieras. Karla, y en todo esto, estos logros y esta trayectoria increíble, lo has plasmado en, no en un libro, en varios libros. Pláticanos de estos libros y dónde podemos encontrarlos.
Bueno, está el primero que fue el tercer polo, Ascención al Hebrez, en donde cuento mi primer intento por la vertiente sur, por la ruta de Nepal y finalmente el ascenso por la ruta norte en 1999. Después está las siete cumbres en donde cuento no solamente los asensos a la montaña más alta de cada continente, sino también los aprendizajes y las etapas en las que viví.
Porque como ahí digo, pues era la profesionista, después era la esposa, después era la madre, y bueno, pues eran diferentes momentos de la vida. Está también el libro de Los 10 hábitos de la mujer empoderada, que para mí fue muy importante. La verdad quise hacer este pequeño minibook para regalarlo y participar con la Cámara de Diputados y que se le regalara a todas las personas que lo solicitaran.
Normalmente hago anuncios en mi Instagram de que quien lo quiera escribir está en otros dos que ya estoy por terminar, pero todavía no lo termino. Y bueno, y está este programa de desarrollo personal que está en mi página de internet, carlawilloc.com, que es 7 explorando los límites, 7 cumbres, 7 aprendizajes, 7 lecciones de vida. Y bueno, yo recuerdo cuando estaba en la universidad que fuiste a dar una plática, yo todavía ahí ni siquiera hacía ejercicio.
Está bien, conservaste la energía para ahorita estar a todo lo que da. Pero todavía tengo los escritos o así como las notas que hice de tu conferencia y que es tan, yo siempre digo la montaña es tan noble que cualquiera que se acerca le enseña y cada montañista tiene su mensaje y aplica para todo, no nada más. O sea, es como lo viví en la montaña, pero lo puedes llevar en la parte profesional, personal y todo, entonces. Así es, es la gran maestra. Y el que quiera aprender va a aprender mucho.
Carla, tu historia ha despertado el interés de recorrer las montañas a muchos, incluyéndome. ¿Qué te ha dejado a ti esta actividad? Muchas satisfacciones, la verdad, muchas, muchas satisfacciones. En mi mente y en mi corazón los paisajes más hermosos que he visto en mi vida, amistades de muchos años, ese es el bonde, ese lazo de amistad en donde sabes que alguien que a lo mejor ni lo esperabas está dispuesto a dar la vida por ti.
Ese compañerismo profundo me ha dado la oportunidad de conocer a muchas personas, de conectar con mucha gente. Eso es algo que yo le agradezco a la montaña. Yo en la montaña conecté con mi esencia y la montaña me ayudó a conectar con la esencia de muchas personas a través de las conferencias. Muchas veces parecía que yo era la que estaba motivando a la gente, pero muchas veces eran ellos los que me estaban motivando a mí.
Carla, en esta etapa que hemos vivido con la pandemia, donde el estrés, la ansiedad, el miedo, ha paralizado en muchos aspectos, ¿tú qué nos recomiendas para poder sobrellevar cualquier situación de conversa que has vivido también en diferentes expediciones?
Bueno, yo siempre que cuando me hacen esta pregunta les cuento un poco esta anécdota de en alguna ocasión que conociendo y compartiendo con Carlitos Páez, este sobreviviente de los Andes, él me molestaba y me decía que no era tan difícil lo que yo había hecho porque yo llevaba el equipo adecuado y mochila y yo me había entrenado para subir la montaña y que él no, que él iba en shorts, que él iba en tenis y que tuvo que sobrevivir a este accidente que tuvo su avión y tal.
Entonces, la verdad es que, digo, bromeando los dos yo le decía, es que la vida tarde o temprano te va a poner en una situación como fue la pandemia, en donde hay quienes estamos dispuestos a prepararnos desde antes, a tener bien nuestra mochila, a equiparnos bien y hay quienes, pues los agarré sorpresa. Y la verdad es que en su caso le dije, fue muy meditorio que te agarró de sorpresa y la libraron, pero yo soy de la idea de mejor me preparo por si acaso.
Yo creo que eso es lo que sucedió en la pandemia. La verdad es que aquellas personas que habían preparado su mochila con aspectos de fortalecimiento de la voluntad, con disciplina, con cuidado de salud, con valorar lo realmente importante, pues eran aquellos que tenían la mochila y el equipo adecuado. Y que a pesar de que la situación fue difícil, supieron salir adelante. Y hubo quienes, pues los agarró de sorpresa y se estrelló el avión y no hubo más.
Y si tenían esa tendencia de ansiedad, etcétera, pues se incrementó. Si tenían esa dificultad, se incrementó. Yo lo único que puedo decir es, ya pasó el golpe a todos los que estamos aquí todavía, es, empezamos a prepararnos. Empezamos a prepararnos porque nada nos garantiza que no venga otra situación difícil. Y a mayor preparación se disminuyen los riesgos, a mayor conocimiento también se disminuyen los miedos.
Entonces hay que prepararnos, hay que saber de qué manera podemos fortalecer nuestro cuerpo, fortalecer nuestra mente, priorizar realmente en qué estamos dedicando nuestro tiempo, cuáles son esas acciones de amor que estamos haciendo, acciones de odio que estamos haciendo, acciones de luz que estamos haciendo, acciones de escuridad que estamos haciendo, acciones productivas o acciones de sembrar, ¿qué estamos haciendo?
Entonces yo los invitaría a que estemos todos en el momento de armar nuestra mochila para lo que viene. Carla, el propósito de este podcast es mucho porque a mí me hubiera gustado que me hubieran dicho muchas cosas antes de iniciar. ¿A ti que te hubiera gustado que te dijeran? A mí que me hubiera gustado que me dijeran es que creo que sí me lo dijeran. Y por eso se los digo a todo el mundo, respeten la naturaleza, amemos la naturaleza.
La naturaleza no es buena o mala, está ahí, pero hay que aprender a leerla. Y hemos olvidado a leer la naturaleza. Hemos olvidado a identificar si el clima nos está diciendo si va a haber viento o no va a haber viento, si va a llover o no va a llover, si va a haber frío o no va a haber frío. Estamos como un poco ciegos. Yo les diría, volvamos a conectar y a leer la naturaleza.
Eso es lo que realmente, digo, a mí me lo dijeron y pues me puse al día porque la verdad no sabía nada de meteorología, yo no sabía nada de cómo leer las nubes, yo no sabía nada del terreno, no sabía de las botas, decía había suelas que eran mucho más rígidas, semi rígidas, más resistentes, no resistentes, los tobillos en las botas, los calcetines, que te decía, los guantes, la protección UVB y UVA de los lentes.
O sea, todos estos factores y estas herramientas de tecnología que nos permiten poder accesar a esta naturaleza nos sirven para poder hacerlo desde el respeto, desde la prudencia y conservarla. Porque de verdad es maravilloso, es maravilloso. Hay algo que en una ocasión me decían, es que en la montaña te conectas con la montaña. Yo les decía, sí, pero creo que primero te conectas, o sea, te permite conectarte contigo para poderte conectar con la naturaleza.
Porque si estás como eso que dices, desconectada, no puedes apreciarlo, no puedes pararte a observar y es gratis. Sí, es gratis. Yo siempre les decía, es que bueno, todo esto es mío en este instante, ¿verdad? Pero todo es mío, o sea, feliz. Pero sí, tienes razón, o sea, si no, nadie puede dar lo que no tienes. Si tú no estás conectado contigo, no vas a conectar con la naturaleza. En el momento en que haces esa introspección, porque al final, vuelvo, somos naturaleza.
Y es el reflejo de lo que está afuera. Claro que nos duele ver la contaminación. ¿Por qué? Porque también nosotros estamos así. Nos duele ver que nos respeten, porque a veces nosotros no nos respetamos nuestras creencias, nuestros valores. Y hay que empezar a trabajar con nosotros hacia adentro. Por ejemplo, yo te he hablado de la exploración hacia adentro y hacia afuera. La montaña te da este contexto de poderte, la montaña y la naturaleza en sí.
El poder empezar a escucharte, empezar a identificar lo que eres realmente. Y poderlo identificar hacia afuera también. Carla, ha llegado el momento de despedirnos y aquí pudiéramos estar horas platicando sobre montañas, desde este espacio, desde esta silla hasta el Himalaya con la mente y el corazón. ¿Cuál sería el último mensaje que les quisieras compartir a todas las personas que nos están escuchando?
Cuando los exploradores buscaban alcanzar las cimas más altas del mundo, la gente los cuestionaba y les preguntaba que ¿para qué? ¿Para qué hacían cosas absurdas? ¿Para qué cargaban mochilas? ¿Para qué se complicaba la existencia pasando fríos? ¿Para qué? Y alguien dijo, es la conquista de lo inútil. ¿Para qué hacen eso si allá arriba no hay oro?
Y la verdad es que en varias montañas he descubierto ese dorado de las cumbres en donde el oro no lo vas a encontrar afuera, lo vas a encontrar adentro. En la medida en la que te das la oportunidad de hacerlo, que para muchos puede ser absurdo, la conquista del inútil, si para ti lo vale, va a sacar lo mejor de ti. Esa luz y ese brillo que traes dentro de ti y yo les diría, vale la pena intentar hacerlo.
Carla, muchísimas gracias por darnos esa luz con tu brillo e inspirarnos a seguir soñando en grande y seguir buscando ese camino hacia adentro y compartirlo con la naturaleza, ese respeto, esas iniciativas que apoyo y que estamos ahí siguiendo y muy pendientes. Si alguien te quiere contactar, ¿en qué red te puede seguir? ¿Dónde te puede mandar mensaje?
Está en Instagram, Carla Willock1, en Facebook, Carla Willock, en mi página de internet www.carlawillock.com Y yo siempre contesto, a veces me tardo, pero siempre les contesto y si les puedo ayudar, orientar, encantar de la vida. Y bueno, pues la verdad, muchísimas gracias, Viridiana. Y pues feliz, feliz de ver que de alguna manera aquello que yo amaba pudo aportar algo a que la gente encontrara lo que ama. Me encantan tus triunfos, te felicito por todo lo que estás haciendo.
Me pongo muy contenta cada vez que vuelves a llevar esa bandera de México a lo más alto en todo el mundo. Y pues ahora comenzada, ahora terminada. A mitad del camino. No importa, pero va súper bien y te deseo todo el éxito en los 14, 8 miles. Qué maravilla, qué ejemplo y qué honor, qué honor que estés haciendo eso por México y por toda Latinoamérica. Muchísimas gracias, Carla. Nos vemos en la siguiente cima. Claro que sí, por supuesto.
