La Mujer de Benigno – Pancho Madrigal - podcast episode cover

La Mujer de Benigno – Pancho Madrigal

Sep 11, 202522 min
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Benigno era pescador por excelencia, su esposa le reprochaba porque eran muy pobres

Transcript

Speaker 2

Aquí vamos con el cuento de hoy, amigos.¿ Saben cuál es? No saben, ¿verdad? La mujer de Benigno, amigos. Ese es el cuento de hoy. La mujer de Benigno. Oiga, oiga. La mujer de Benigno. Bueno, según dicen mis amigos de Rivas, Miguel Menas y Mariano Torres, este cuento que hoy les voy a palabrear es verdad, amigos. Y como una moraleja muy útil, amigos. Benigno era pescador. Tenía su lanchita de canalete en la cual se recorría toda la bahía y algunas veces se metía mar adentro también o mar afuera,

como dice la gente. Pero sobre todo a Benigno le gustaba pescar en los manglares de Paso Caballos en Corinto, amigo. Le encantaba a Benigno ver morir la tarde en el horizonte del mar, amigo. Era hombre marino por excelencia. Pobre, pero honrado, amigo. Honrado y humilde. La chocita en que vivía Benigno con su mujer era muy pobrecita, amigos. Cuatro arcones cubiertos con paja, un fogón con tres tenamastes, dos pategallinas, dos chigüines y un perro flaco, flaco, amigos. Eso era

todo lo que tenía Benigno. Ay, Benigno.

Speaker 3

Ya no aguanto esto, ¿eh?

Speaker 4

¿Cuál?

Speaker 3

Esta vida me tiene cansada. Todos los días comiendo pescado, y pescado, y pescado, y pescado. Ay, no tenemos ni ropa, ni zapatos, ni nada. Barbaridad. Ay...

Speaker 4

Deberíamos dar gracias a Dios que no nos hace falta la comidita, Tronila.

Speaker 3

Ay, pero es que esto no es vida, niño. Los hipotes no pueden vivir así, comiendo pescado al mediodía, pescado en la mañana y pescado en la tarde.

Speaker 4

Qué más querés?¿ Cuántos no dieran por comerse un pescadito? Uno, no digamos estos que comen los tres tiempos. Si el pescado es pura vitamina, no lo sabes vos, ¿eh

Speaker 3

Ay, que ni por...

Speaker 4

Además, cuando nos rejuntamos, pues, hombre, yo creo que vos sabías que yo era pobre, ¿no?

Speaker 3

Bueno, pero bien, podés hacer algo para salir de esta situación, ¿ah? Yo no estoy acostumbrada a esta vida. A mí nunca me das un centavo.

Speaker 4

Pero si no tengo, Petronila,¿ dónde jodió este guardar?

Speaker 3

Pues busca, hombre, busca.

Speaker 4

Bueno, pues ya hizo lo que vende el alma al diablo, pues, Petronila, hombre. Lo que vende el alma al diablo. Porque yo no tengo dinero.

Speaker 3

Bueno, pues yo... yo no digo que le vendas el alma al diablo, pero... pues,

Speaker 4

este

Speaker 3

Pensá en algo!

Speaker 4

Así como sos de altanerita, sos de miedosa algunas veces, ¿verdad? Eh, no te aflijás, tronila, no te aflijás.

Speaker 3

Qué aflijás?

Speaker 4

Yo voy a ir a pescar, mirá. Voy a ir a pescar a la Piedra Negra.

Speaker 3

A seguir comiendo pescado!

Speaker 4

Ahí salen los duendes, hombre. Y dicen que los duendes le dan suerte a uno.

Speaker 3

¡Oh, sí!

Speaker 4

Quien quita me salga algún duende jodido de esos buenos, hombre, y me haga rico. Quien quita.

Speaker 2

Benigno montó en su lanchita y un rato más tarde estaba en la bahía de Nervo, amigo. Propiamente a orillas de la Piedra Negra, Un lugar muy famoso porque decía a la gente que salían los duendes en esa piedra, amigo. También decía que asustaban día y noche ahí mismo. Bueno, pues, con el cordón y el anzuelo metido en lo profundo, Benigno esperaba el pique del pescado. Esperaba con paciencia, amigo.

Speaker 4

Nada que pique. Bueno, había la cosa. Hombre, pero francamente, palabras que me tiene aburrido. Esa neciadera de la Tronila. No aguanto ser pobre. Veis que pensándolo bien, ¿verdad? Tiene razón la pobrecita Tronila, hombre. Es reivito el campaja. En un ranchito viejo. Sin ninguna esperanza. Ya picó, ya picó. Vamos a jalar, vamos a ver, vamos a jalar. Este no es un pescado cualquiera. Este es un pescado grande y ahí viene, ahí viene. Era

Speaker 2

un buen piquete. El pescado jalaba duro. Luchó y luchó, pero... Al fin Benigno venció al pescado. Nada más que,¿ cuál no fue su sorpresa al darse cuenta que el pescado no era grande, amigo? Era una mojarrita chiquita, chiquita y coloradita.

Speaker 4

Y es?¿ Y

Speaker 2

es

Speaker 4

Y cómo es posible?¿ Y cómo es posible, digo yo, que una mojarrita de este tamaño luche tanto? Es chiquita.¡ Uy chicas, pero pesa como dijo era de fierro!¡ Como dijo era de fierro!¡ Este es hierro!¡ Este es hierro!¡ Uy chicas, yo estoy largo de la tierra!¿ Quién es el que me habla?¿ Quién me habla?¿ Quién es el que me habla?¡ Soy yo!

Speaker 5

El duende blanco!¡ Tu amigo! Amigo, Demín no estaba asustado. Parado en una piedra, riéndose, había un hombrecito chiquito, muy chiquito,

Speaker 2

Vestido de rojo con una capuchita blanca. Los zapatitos punta para arriba como los de Rufaino. Era un duende amigo. Y le hablaba así.

Speaker 6

Soy tu amigo. Deja ir el pescadito. Y pedí lo que querrás. Pedí lo que querrás.

Speaker 3

¡Ay, pero qué idiota que sos, Benigno!

Speaker 4

Por qué?

Speaker 3

Te dijo el duende que pidieras lo que quisieras. Ajá

Speaker 4

¿y?

Speaker 3

Y no le pediste nada! ¿Y?

Speaker 4

¡Ay,

Speaker 3

pero es que sos un idiota!

Speaker 4

Ah, sí. Es que, mirame, te voy a decir la verdad.

Speaker 3

¿Qué? A ver.

Speaker 4

Me dio miedo, tronila. ¡Ay!

Speaker 3

Qué bárbaro! Mira, anda otra vuelta,

Speaker 4

idiota.

Speaker 3

Anda.

Speaker 4

Y

Speaker 3

decile que esta casa no sirve. Decile que yo quiero una casa grande y buena. Y que quiero un radio. Y que también quiero una televisión y una refrigeradora.

Speaker 4

Anda, idiota. Anda, anda. Bueno,¿ y a qué vos crees? Pues en realidad vos crees. ¿Qué? No tener entre cejas y cejas.

Speaker 3

Qué cosa?

Speaker 4

Que el duende nos va a dar a los otros todo eso, ¿verdad? Pero gran

Speaker 3

bruto, y no te dijo que pidieras lo que quisieras, ¿eh? ¿Eh? ¡Andá, tonto, andá! Pronto, pronto, andá.

Speaker 2

Y se fue Benigno. Se fue nuevamente al mar. Llegó a la piedra negra. invocó al duende... al ratito el duende apareció parado en la misma piedra amigo... y entonces... le repitió... lo que le había dicho... soy

Speaker 6

tu

Speaker 4

amigo

Speaker 6

me di lo que querrás... ay

Speaker 4

mirá duendecito hombre es que mi mujer a quien vos debes conocer por referencia... tiene una casa grande... Quiere un radio. Quiere un televisor. Televisor, sí. Ajá. Y una refrigeradora. Está bien.¿ Está bien? Sí

Speaker 6

Volvé a tu casa. El deseo de tu mujer...

Speaker 4

¿Qué?

Speaker 6

Está cumplido.

Speaker 2

Hubieran visto la cara de Benigno cuando vio aquella casa, amigo. Una enorme casa, blanca, blanca y linda, amigo. Con ladrillos relucientes, con cortinas, con muebles, con todo adentro, amigo. La mujer la esperaba contentísima y no se cansaba de hablar de su suerte, amigo. Ay

Speaker 3

te lo dije, Benigno, te lo dije. Ya ves, ya ves como el duende nos dio todo esto, mira. Ay, todo tenemos, todo, todo, todo tenemos ahora. Ay

Speaker 4

hombre, es que me parece que estoy soñando, Tronila.

Speaker 3

Pues no, no, no, no. Qué

Speaker 4

barbaridad, me parece que estoy soñando. Una casa de bloques

Speaker 3

Ajá Grande,

Speaker 4

con todo adentro.

Speaker 3

¡Ay!

Speaker 4

Qué barbaridad!

Speaker 3

Sí.¿ Sabes una cosa, Benigno?

Speaker 4

No, no la sé.

Speaker 3

Lo único que nos hace falta es ropa.

Speaker 4

¿Y?

Speaker 3

Porque, ven, mira. Mira cómo andamos. Andamos todos harapientos, con pedazos de ropa. Como cuando vivíamos en la choza, igualito, así andamos. Sí,

Speaker 4

hombre, no te obligas, hombre. Le voy a pedir al duende que nos dé ropa.

Speaker 3

No, no, no, un momento, espérate, espérate, espérate. Si le vas a pedir, pedile de una vez bastantes cosas. Mejor pedirle que nos dé dinero Plata para comprar ropa y comida Y todo, todo, todo lo que nos haga falta Que te dé bastante dinero,

Speaker 4

¿oíste?¿ Cómo no? Eso es¿ Y cómo no? Me está entrando medio catarro, ¿verdad? Mañana en la madrugada voy a ir otra vez a un del...

Speaker 3

Un del duende, ¿verdad? Eso es, eso es, ¿eh? Y pedirle plata Nosotros vamos a comprar todo lo que necesitemos, ¿oíste? Sí

Speaker 4

metronila Oye, Metronila, estoy pensando, hombre.¿ Qué cosa?¿ Por qué razón ese duende nos está dando todo a los otros?

Speaker 3

Ah, por la suerte, Benino. Es la suerte.¿ No sacaste vos el pescadito de hierro, pues?¿ Cómo no?

Speaker 4

¿Y?

Speaker 3

Pues, si ese cuento es famoso. El que saque el pescadito de hierro se hace rico.

Speaker 4

¿Y?

Speaker 3

Eso es lo que la gente siempre ha dicho. Siempre lo he oído yo. Ah

Speaker 4

pues es verdad lo que decían, ¿verdad? Era verdad. Hombre, mañana voy a ir otra vez a donde el duende Tronil. Y le voy a pedir...

Speaker 3

¿Qué?

Speaker 4

Plata.

Speaker 3

Exactamente.

Speaker 4

Mucho dinero le voy a pedir

Speaker 3

Sí, venidlo, plata. Mucha plata. Mucho. Mucha plata. Vamos a ser ricos.

Speaker 2

Al día siguiente, Benigno fue al mar y le pidió dinero al duende, amigo. Y el duende lo complació. En la casa apareció un enorme cajón lleno de billetes y de monedas. Un cajón que nunca se terminaba, amigo.¿ Qué tal? Benigno y su mujer eran ricos, ya. Tenían de todo, amigos. Casa, radio, televisión, consola, refrigeradora, comida, dinero. ¡Uh!¿ Qué no tenían? Y los hipotes bien vestidos, amigos. Bien gordos, con arenal y hierro 500. Bueno, pues, eran ricos, muy ricos.

Quince días más tarde entró el invierno, amigo. Y la tormenta era tremenda. Trueno, rayos y relámpago. Llovía fuerte, fuerte en la zona del mar, amigo. La tormenta asustaba la casa de Benito. Y su mujer ya estaba incómoda otra vuelta, amigo.

Speaker 3

¿Ves, Benigno?

Speaker 4

Ajá,¿ y ahora?

Speaker 3

Ay, es que ya no aguanto esta rayería, y estos truenos, y esta lluvia.

Speaker 4

¿Y

Speaker 3

Que mucho molestan, pues,¿ y qué?

Speaker 4

¿Y?

Speaker 3

Pues que aquí ya no se puede vivir.

Speaker 4

Y qué querés que haga yo? Pero

Speaker 3

si es Dios el que

Speaker 4

manda la lluvia, y manda los truenos, y manda los rayos, ahí sí que te jodiste.

Speaker 3

Bueno, pero es que yo no puedo vivir así, niño. Mañana bajo donde el duende, y le pedí que quita esta rayería. Que quita estos truenos y esta lluvia. ¿Oíste?

Speaker 4

No estás pidiendo demasiado vos, niña.

Speaker 3

No. Anda y le decís eso, ¿ok?

Speaker 4

Bueno, pues... ¿Y?¿ No tenés algo más que decir, oh? Está bueno, Tronilam.

Speaker 5

Está

Speaker 4

bueno, hombre. Dicho y hecho, amigo. Al día siguiente del digno fue... donde el bendy le platicó de la rayería y la de los truenos...

Speaker 2

Sí, le platicó todo. Le platicó de la lluvia también. Y que su mujer ya no aguantaba aquello, le dijo. El duende le contestó. Está bien, Benigno. Ya no va a

Speaker 6

haber

Speaker 5

truenos,

Speaker 6

ni lluvia, ni rayería.

Speaker 2

Amigo,¿ y no han de creer? Como por arte de magia, en un momento desaparecieron los truenos, la lluvia y las rayerillas. Siendo pleno invierno, aquel pedazo de playa donde vivía Benigno con su mujer, se convirtió en una playa soleada y de puro verano, amigo. Ah, pero entonces, la mujer brincó por otro lado. ¡Ay

Speaker 3

Benigno,

Speaker 2

Benigno!¿ Qué es la cosa?

Speaker 4

Qué es la cosa? Te

Speaker 3

está ahogando. Es que este calor es insoportable.

Speaker 4

¿Y?

Speaker 3

¿Y?¿ Cómo que y? Pues que hace mucho calor.

Speaker 4

Ah, no. Mucho joder vos, niña.

Speaker 3

Y de ahí? Y que para eso no tenemos al duende, niño babosó. ¿Y? ¿Y? Decirle que quite el calor. Que ya no aguante este calorazo. ¿Y? ¡Uf!¡ Qué barbaridad!¡ Anda donde el duende y decirle que quite el calor!¡ Anda rápido! ¡Uf!¡ Qué calorazo! ¡Murido!

Speaker 6

Está bien, Benigno?¿ Está bien? Ya quité el calor. Ya en tu casa no hay calor.¡ Está soplando viento!

Speaker 4

Hombre, francamente hay que ver las cosas para no creerlo. Por lo cuanto hable, este bendecito se va. Yo no he visto duende más baboso que este jodido francamente.

Speaker 6

Cómo decís,

Speaker 4

Benito?¿

Speaker 6

Dónde estás? Aquí estoy, te estoy oyendo.

Speaker 4

Gracias, duendecito. Muchas gracias, por favor. Muchas gracias.¿ Y el calor desapareció?¿ Y el calor desapareció?

Speaker 2

y empezó a correr un viento refrescante pero un poco fuerte y entonces la mujer de Benigno comenzó a brincar otra vez

Speaker 3

Qué barbaridad, qué barbaridad!

Speaker 4

Qué barbaridad qué, hombre

Speaker 3

¡Ay, el huracán se llevó la ropa que estaba tendida!¡ Fíjate vos!

Speaker 4

¿Y? ¿Y?

Speaker 3

Y qué?¿ Y qué?¿ Sólo eso?¿ Sólo eso decís

Speaker 4

Qué querés que haga yo?

Speaker 3

Pues ando donde el duende y decirle que no quiero ni lluvia, ni truenos, ni relámpagos, ni calor, ni viento, ni nada, nada. ¡Anda!¡ Anda a decirle!

Speaker 4

¿Y?¿ Y qué? Está bueno, hombre. Voy donde el duende, hombre. Está bueno.

Speaker 3

¡No, pues ya! ¡Rápido! Está

Speaker 4

bien, hombre. Está bien.

Speaker 6

Así que tu mujer no quiere ni lluvia, ni trueno, ni relámpago, ni calor, ni viento, ¿ah? Pues

Speaker 4

fíjate que así es, duendecito. Fíjate que así es la cosa, ella no quiere todo eso.

Speaker 6

Mira, Benigno, tu mujer es una necia.

Speaker 4

Uy, no, qué tiempo lo sabía yo, hombre.

Speaker 6

Y vos sos un idiota.

Speaker 4

No,

Speaker 6

no,

Speaker 4

no,

Speaker 6

no, no. No lo sabías, ¿verdad? No,

Speaker 4

pero ¿y? ¿y

Speaker 6

Bueno, yo le di casa, comodidad, dinero y nunca se contentó con nada.

Speaker 4

Es verdad, es verdad.

Speaker 6

Le molesta la lluvia, el trueno, el relámpago y hasta el viento. Lo mejor, Benigno, es que vuelvan a su vida de antes. Mucho friega tu mujer!¡ Decirle que se conforme con lo que tiene! Te oyen adelante.

Speaker 4

Ay, no lo digas.

Speaker 6

Vivirán en la choza que antes tenían. Hijo de pucha. Adiós, veneno. Adiós. Y

Speaker 4

como por

Speaker 6

arte de magia, amigo... la casa desapareció. Desapareció el televisor...

Speaker 2

La refrigeradora? Sí, solo el radio quedó para oír la corporancia. Todo desapareció, amigos, y quedó el mismo ranchito de paja. Ah, pero eso sí, Benigno cogió una faja y... Hombre, esta...

Speaker 3

Pero es que mira...

Speaker 2

Mira,

Speaker 3

vení, ¿no? ¿Y? Es que, es que mira, yo, yo, yo lo que quería era estar

Speaker 4

tranquila

Speaker 6

Eso era lo que yo quería.

Speaker 4

¿Y?

Speaker 6

Pues, pues, y nada, y nada, nada.

Speaker 4

Hijo de puchica, pues ahora, ahora te vas a pasar por bruta. ¿Qué,

Speaker 6

qué,

Speaker 4

qué cosa? Toma, jodida

Speaker 5

toma. Toma, pendeja.

Speaker 4

Toma, jodida. Bajosa,¿ no ven qué nos quedamos? Bajosa. Otro delito.

Speaker 2

Morales, amigo. Hay gente que no se sacia con nada, amigo. Entre más tienen, más quieren. Y es que la mujer de Benigno era más linda, amigo, ¿verdad? Sí. Hay gente que no está a gusto hasta que lo pierde todo, amigo. Hay que conformarse con lo que uno tiene, hombre, Wilberto. Hay que conformarse con lo que uno tiene, hombre. Y... Bueno, y hay que conformarse con todo lo que uno tiene. Ahí nos vemos, Rufaino.

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