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La Misa de Animas (CUENTO DE MIEDO)

Nov 28, 202519 min
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Doña genera creía que su abuela andaba penando y decidió hacer una misa para todas las animas

Transcript

Speaker 4

500 pesos, decís, Alcibiades. Bueno, vos vas a dar 500

Speaker 1

Qué

Speaker 2

tal, Willy? ¿Bien, verdad? Bueno, pues, vamos con el cuento de hoy, Willy. Willy,¿ sabes cuál es el cuento de hoy? La misa de ánimo. Ese es el cuento de hoy. La misa de ánimo. Oigan, ahí les va, oigan. Aña Genara se le había metido que... Su abuelita Concepción estaba penando. ¿Sí? Decía que en las noches se oían pasos en el corredor de la casa. Que se oían ruidos en la cocina. Se le había metido que su abuelita estaba penando. Bueno,

pues al menos eso decía ella. Y por eso... Se le había metido que también habría que celebrarle una misa. No solo a su abuelita, Wilberto. Sino también a todas las ánimas del purgatorio. Por eso... su vecino don Orontes le decía...

Speaker 3

mirá Genara... vos sabés... que en todas las casas... a medianoche se oyen ruidos... si vos estás con el oído atento oís miles de ruidos...

Speaker 4

no, no, no Orontes... pero estos ruidos son los ruidos que hacía mi abuelita Concepción... cuando estaba viva...

Speaker 3

eso es lo que vos creés Genara pero no... no es así la cosa... Tal vez es algún gato que anda buscando qué comer en la cocina.

Speaker 4

Y la mecedora que se estaba meciendo sola el otro día? Ah

Speaker 3

Ginara, Ginara. Ese es el viento que mueve la mecedora.

Speaker 4

No, niño, no puede ser eso. La mecedora es demasiado pesada para que la mueva el viento. Yo la vi mecerse solita en pleno día. En pleno día.

Speaker 3

Ilusiones ópticas tuyas, Genara. Sí, estás sugestionada, chiquita. Todo ruido que oíste parece que es el espanto de tu abuelita Concepción. Que Dios la tenga en su gloria.

Speaker 4

No, Orontes. Yo he oído también a las doce de la noche.¿ Qué cosa? Cómo suenan sus pasos. Aquí, ve, aquí en el corredor.

Speaker 3

Genara, Genara, los muertos no salen. Los muertos están enterrados bajo siete cuartas y no pueden salir, no salen.

Speaker 4

Y la candela que me apagaron la otra noche mientras yo estaba rezando? Decime,¿ qué fue eso?¿ Qué fue eso?

Speaker 3

Pues el viento también, niña. También fue el viento. Entró una ráfaga de viento por la rendija de la puerta y ¡cha! Apagó la candela. Todo eso tiene su explicación.

Speaker 4

No, no, no, no, no, no, Orontes. Por sí o por no. Yo voy a decirle al padrecito... que sí puede celebrar una misa... para las ánimas del purgatorio... una misa solemne... una misa para todas las ánimas... especialmente para el alma... de mi abuelita Concepción...

Speaker 3

bueno una misa nunca es mala... pero que tu abuelita esté penando... o que esté asustando... eso es puro invento tuyo... pura sugestión...

Speaker 4

no, no, no, nada de sugestión... Yo voy a comenzar a preparar todo para esa misa. Quiero una misa solemne, cantada.

Speaker 3

Pero mira, Genara, una misa cantada. Con cortinajes en la iglesia, con flores. Eso cuesta algo.

Speaker 4

No importa, no importa. Todos en el pueblo vamos a poner dinero para comprar flores, adornar la iglesia y todo. En el pueblo todos tienen algún difunto. Por el caso, pues, el primero es Alcibiades. Sus dos hermanos se murieron hace un año.

Speaker 3

Y vos crees que Alcibiades te va a dar algo para la misa, ah?

Speaker 4

Pues claro, tiene que dar algo. Claro.

Speaker 3

Si ese no da ni los buenos días, chiquita. Pero

Speaker 4

tiene que dar algo, Rontes, tiene que dar algo. Voy a hacer una colecta entre toda la gente del pueblo que quiera sacar a sus difuntos del purgatorio.

Speaker 3

Bueno, General, la idea es muy buena. Se podría, pues, celebrar una misa preciosa. El padrecito no cobra nada, ¿verdad? Porque él es de los curas verdaderos. de los que cumplen con el evangelio... pero vos sabés que las flores cuestan... los cortinajes cuestan... si crees que haya canto con el coro y con el armonio... y todo eso pues... entonces la misa cuesta más cara

Speaker 4

no importa Joronte, no importa, ya te lo digo... al primero que voy a visitar va a ser a Alcibiades... estoy segura que todos en el pueblo van a contribuir con algo... esa misa de ánimas... Va a ser un acontecimiento.¿ Será

Speaker 3

verdad?

Speaker 4

Sí, todo un acontecimiento. Y vas a ver.¿ Qué pasa?

Speaker 2

Esa era la onda que se andaba a Ñajenara, Wilberto. Sí, hombre. Quería que se celebrara una misa por las ánimas del purgatorio. Pero una misa especial, solemne. Y bueno, empezó a visitar a la gente del galope para que contribuyeran para aquella misa. Y fue, claro, está donde don Alcibiade. Ajá, Ñajenara.

Speaker 5

De modo, pues, que vos crees que tu abuelita Concepción... anda asustando y está

Speaker 4

penando Ni más ni menos, Alcibiades. Pero... hablemos del otro asunto.¿ Cuánto vas a dar para la mesa de ánima?

Speaker 5

Oime, Genara, y decime una cosa.¿ Pancracio no ha ido a la finca? ¿Eh?¿ Qué doy de traer mis noquinaigos

Speaker 4

cuadrados para mis chanchos? Mira, Alcibiades... Estamos hablando de la misa de ánima, no estamos hablando de guineyos.

Speaker 5

Bueno, bueno, bueno, vos estás hablando de la misa, yo te estoy preguntando sobre Pancracio y los guineyos.

Speaker 4

Pancracio fue a la finca y te trajo los guineyos. ¿Ah, sí? Pero, oye, mi Elcibiades, vamos al grano.¿ Cuánto vas a dar para la misa de ánima?

Speaker 5

Mira, Genara, luego hablamos de eso. Pero ahora decime,¿ cómo es eso de que tu abuelita Concepción está penando?

Speaker 4

Ya no te conté todo el cuento, pues. Ya te dije que se oyen pasos en la noche. Ya te lo dije. Ahora decime vos cuánto vas a dar para la misa de ánimas.

Speaker 5

Mira, Genara, vos sabés que yo, pues, soy así como, digamos, pues... A propósito de misa, te voy a contar... Un día cuando mi difunta mamá, que en paz descanse la pobrecita, le celebramos una misa,

Speaker 4

resulta que... Mirá, Sibiales, mirá. Ya ese cuento te lo he oído muchas veces. Muchas veces.

Speaker 5

Nunca te lo he contado.

Speaker 4

Pues,¿ cómo no? No, me cambiás la plática y decime.¿ Cuánto vas a dar para la misa de ánimas? ¿Cuánto? Sí, sí. ¿Cuánto? Toda la gente del pueblo me está ayudando. Todos tienen algún difunto. Todos están de acuerdo que hagamos una misa para las ánimas. Ajá.

Speaker 5

Cuánto decís?¿ Cuánto qué genera?¿ Que acaso una misa cuesta tanto?

Speaker 4

Bueno, la misa no cuesta. Pero el arreglo de la iglesia, las flores, los cantos, el coro... Todo eso cuesta. Pero niña,

Speaker 5

y para qué todo eso, hombre?¿ Para qué? Igual van a salir del purgatorio las ánimas con misa cantada o con misa rezada o con misa

Speaker 4

solo pensada, hombre. No, no, no, Bolsiviante, no. La misa tiene que ser cantada. Tiene que ser solemne. Algo especial.

Speaker 5

Pero, niña... Si lo que las ánimas necesitan es una misa. No necesitan cantos. No necesitan flores. No necesitan nada de

Speaker 4

eso. Mira, Alcibiad. La cosa de la misa, déjamela a mí. No te metas en eso.¿ Vas a colaborar o no vas a colaborar?

Speaker 5

Bueno, vos sabés, Genara, que yo colaboro siempre en todo. Básicamente.

Speaker 4

Bueno, bueno, entonces... Decime cuánto vas a dar y dame lo que vayas a dar.

Speaker 5

Mira, Genara, mira. Yo te prometo dar 500 pesos en la limosna de la iglesia para que las ánimas salgan del purgatorio pesos. Te lo prometo. Te lo prometo.¿ Qué preferís? A ver, que te dé una docena de huevos... para que los vendás y contribuir al arreglo de la iglesia... o que te dé en la limosna de la misa de las ánimas... quinientos pesos. A ver,¿ qué preferís vos?

Speaker 4

Bueno, si vas a dar quinientos pesos para la iglesia... Bueno, yo prefiero eso. Correcto

Speaker 5

correcto. Yo te lo prometo. De modo que esa va a ser mi contribución.¿ No crees que con una limosna de 500 pesos... sacamos a varias ánimas del purgatorio? Y en la colada se va de paso tu abuelita Concepción, hombre. Pues, en realidad yo creo que sí. Entonces yo te prometo eso, Genarita. Voy a ir a la misa de las ánimas... Y mi limosna. Vos sabés que la limosna se da sin que a uno lo vean. Porque así es como vale. Mi limosna va a ser 500 pesos.¿ Qué tal? Jamás te

imaginaste que Alcibiades, ¿verdad? Tu vecino que tiene fama de pinche. Fuera capaz de dar tanta plata, ¿verdad?

Speaker 4

Fue, en realidad, para serte franca... Todavía lo dudo.¿ Cómo decís, hombre? Todavía lo dudo.

Speaker 5

Speaker 4

todavía dudo que vayas a dar 500 pesos. Pues

Speaker 5

no lo dudes, Genara. Prometido. Yo con esa limosna de 500 pesos voy a sacar a varios disjuntos del purgatorio. Prometido, Genarita. Prometido. Bueno

Speaker 2

y así pasó un día, pasó otro. Iñigenera recogió suficiente dinero para preparar una misa de ánimas dignas, amigo. Tal y como ella quería, ella. Y sobre todo quedó encantada con la promesa de don Alcibiades. Aquella promesa que le había dicho el viejito aquel. Era raro que aquel viejo tantacaño fuera a dar tanto en la limosna. Pero doña Genara le creyó. Y don Alcibiades se quitó de encima la necesidad de doña Genara.

Speaker 5

Carajo, que me costó librarme de la Genara. Hombre, qué vieja más necia esta. Pero por fin me libré de ella. Me costó, pero me libré. Hombre, y no es mentira. Voy a sacar a muchas ánimas del purgatorio yo. Claro. Con una limosna de ese calibre. 500 pesos. Uh, saco a muchas ánimas yo. Claro que sí. Bueno, si el pobre padrecito a duras penas recibe 20 pesos en la limosna de un domingo.¿ Qué tal 500, tambira?¿ Qué tal? Ese soy yo, carajo. Ese soy

Speaker 4

yo

Speaker 6

Felipito.

Speaker 4

Felipito. Oye, vos vas a ir a la misa de las ánimas, ¿verdad? Mañana es el día, acordate. La misa es

Speaker 6

a las siete de la mañana. Por supuesto, doña Generalita. Yo soy el que le ayudo al padrecito. Yo soy como quien dice, el que recoge la limosna. Así es.¿ Qué tal? Claro que voy a la misa. Si soy el ayudante del padrecito, el principal. Óyeme, Felipito. La oigo.

Speaker 4

Y es verdad que... Entre más limosna de la gente, más pronto salen las

Speaker 6

ánimas del purgatorio.¡ Claro que sí,ña Ingeniarita! Por el caso, pues, con una limosna buena pueden salir varias ánimas del purgatorio.¡ Claro que sí! Porque la limosna sirve para mantener la iglesia, para dar catecismo, para hacer el bien. Y todo eso son buenas obras. Y las buenas obras sirven para que las ánimas salgan del purgatorio.¿ Estamos claros, don? Es que, ve, Felipito. La

Speaker 4

ve

Speaker 6

yo también.

Speaker 4

Alchiviades me dijo que iba a dar una limosna grande. Ajá.¿ Sabes cuánto?¿ Cuánto es, don?¡ 500 pesos

Speaker 6

¿Cocoroco?¿ Cómo dijo, doña Genarita?¿ 500 pesos, don? Sí, 500.¿ 500 bolas, pues? No, no, no.¿ Quién sabe? Yo lo dudo. Lo dudo muchísimo. Ese viejo a duras penas dará cinco reales. Pues estate

Speaker 4

atento. Y cuando pases recogiendo la limosna, fíjate que él tiene que dar una buena limosna. Porque sí, él lo prometió. Quinientos pesos, oye, quinientos pesos.

Speaker 2

Y bueno, llegó el día de la famosa misa de las Andes. La iglesia estaba bien linda, Willyberto. Bien arregladita. Cortinajes de medio luto. Flores lindas en el altar. Un coro cantando. Linda estaba la iglesita del Galopio, amigo. Preciosa la misa también. Cuando llegó el momento de recoger la limosna,

Felipito empezó a recogerla. Y cuando le tocó recoger la limosna de don Alcibiades, que estaba en la primera fila, Miró como don Alcibiades se sacaba un billete de 500 pesos y sin soltarlo de su mano, lo ponía sobre el plato de la limosna mientras decía...

Speaker 5

Mirá, Felipito. Olé primero este billete, olé

Speaker 2

Está

Speaker 5

nuevecito. Breve, Felipito.¿ Vos creés en realidad que con este billete... Nuevecito, mirá lo de 500. Salga del purgatorio mi hermano Mateo

Speaker 6

Jesús, don Alcibiades, claro que sí. Con ese billete sale... Bueno, hasta el último. Con ese billete salen varias ánimas, jodido. Vamos a ver. Vamos,

Speaker 5

suéltelo suéltelo. Un momentito, Felipito, un momentito.¿ Por qué? Quiero preguntarte algo más. Espérate un momentito, espérate. ¡Apúrese! ¡Apúrese

Speaker 6

maldiviade! Suelta el billete, hombre, que tengo que seguir recogiendo la limón. Momentito

Speaker 5

no te precipites. Sentí el olorcito. Hombre, decime,¿ vos crees, pues, que con este billete de 500 pesos salen mi hermano Mateo, la abuelita y la genara, mi mamá, mi papá, Hombre, estarán saliendo ahorita del purgatorio,

Speaker 6

hombre.

Speaker 5

Porque la misa ya va para adentro

Speaker 6

Seguro, don Arcibiades. En este momento ya salieron.

Speaker 5

Ya

Speaker 6

salieron? Salió la abuelita Concepción. Ajá. Su hermano Mateo. Hombre. Su papá y su mamá. Hombre. Cuarios difuntos más. Seguro que ya salieron. Hombre, Filipito.¿ Estás seguro vos, hombre?¿ Seguro que ya salieron? Segurísimo, segurísimo, don Alcibiades. Segurísimo que ya salieron las ánimas del purgatorio. ¡Ay, hombre, qué felicidad, hombre! Muy bien, hombre.

Speaker 5

Entonces, Felipito, pues si ya salieron, más de babosas serían si se volvieran a meter al purgatorio,

Speaker 2

no te

Speaker 5

parece? ¿Cómo? Entonces, vengan mis 500 pesos a la bolsa, que de ahí no se sale muy fácil tampoco. Vengan mis 500 pesos. ¿Ah, ve? No, hombre.¿ Qué tal, William

Speaker 2

El viejo agarró el billete y se lo echó a la bolsa tranquilamente. El pobre Felipito se quedó esperando la limón. Que iba a andar dando en alcibidades, hombre.¿ Vos sabés cómo es? Agarradísimo, hombre. Bien agarrado.¿ Sabés cómo quién? Como Oscar Pérez, el del taller, hombre. No da ni sal para un juzgote, hombre.

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