Noches Galopeñas (CUENTO DE MIEDO)
Filiberto se fue a trabajar a la mina El Limón

Filiberto se fue a trabajar a la mina El Limón
Don Oropéndulo era un anciano de más cien años, se decía que había muerto varias veces
Tinito no creía en espantos y se decía que en el rio estaba saliendo La Sucia
En El Cabo Gracias a Dios había un hombre que se las tiraba de brujo
Don Pantaleón era de la misma familia de Los Prieto y tenía fama de valiente
Nayo era pencón a la guitarra y buen serenatero
Dos Yankees andaban en busca de un tesoro
El ánima de Don Rosa le ayudaba a su esposa Natalia aun después de muerto
Don Roque era un viejito muy famoso, la gente decía que era un verdadero brujo
Don Tano se fue a vivir a Masaya y seguía con sus conquistas
Dicen que cuando los perros aúllan están dando un aviso tétrico
Dos espantos tenebrosos
Se decía que en esta piedra salían espantos
Don Arquímedes decía ser adivinador, brujo y curandero
Esto le pasó a un picadito llamado Evaristo
El matador de cerdos más famoso de aquel pueblo era Don Ángelo
El Orejón era el burro que tenía Felipito antes del Polvorón
Doña Chon en ningún lugar tenía tranquilidad ya que andaba huyendo de la muerte
La Trinitaria era una mujer pencona y andaba bien metida en la política junto a Aniceto
Llegó un padrecito nuevo al Galope y Felipito era su sacristán
Don Helidoro sabia de todo, pero casi nunca trabajaba
Payo era un hombre muy fachento, según él era karateca y pasaba amenazando a los demás
En esta hacienda a diario salían los espantos
Aniceto y Cara de Lara se las ingeniaban para poder embriagarse
Tata Nando quería mucho a su yegua la Estelita porque era muy inteligente
Los hijos de Don Crescencio eran muy haraganes
A Eugenio su familia le decía la Clorinda no le convenia, pero el no hizo caso
Una señora estaba construyendo una casa en Jalteva y uno de sus mozos encontró una botija
En San Blas vivía Doña Eudocia una ancianita fuerte y trabajadora y tenía un nieto bien haragán
No le estaba yendo bien con su cosecha a Don Hermógenes