El Enamorado (Aniceto Prieto) – Los Cuentos de Pancho Madrigal
Aniceto andaba muy decaído y Doña Tula no sabía porque

Aniceto andaba muy decaído y Doña Tula no sabía porque
Don Chavas había llegado a la vejez siendo muy devoto
Goyito era un bandido y le encantaba beber guaro
Quintín era tan pobre que ni zapatos tenía
Doña Cándida era una viejita muy pobre que vivía con sus nietos
Hace mucho tiempo vivió este famoso sastre en El Galope
Chico en la temporada del maíz nuevo comía elotes por montón
El salpicón más rico del Galope lo vendía La Esmeraldota
Don Sinforoso vivía peleando por todo
Teófilo trabajaba un día y bebía seis
Don Simón siempre tenía la costumbre de hablar en verso
Don Crédulo desempeñaba diferentes trabajos
Esta tienda era una de las más destacadas del Galope
Efraín era un campesino que no creía en cosas de la iglesia
Ya hacía varios años que en el Galope la ermita estaba cerrada
Doña Julianita era devota de San Antonio, el santo buscador de novios
Con estos trucos Felipito bebía guaro gratis
Domingo no le creía sus increíbles historias a este par de ancianitos
Don Clemente tenía mucho dinero, pero no gastaba en nada ni en nadie
Cara de Lara quería trabajar menos y descansar más
Este padrecito quería crear una buena comunidad de cristianos en El Galope
Este era un anciano adinerado y líder del Galope
Estas eran dos hermanas negociantes y muy rezadoras
Don Terencio no le tenía miedo a nada y la gente decía que su casa estaba embrujada
Este hombre era el más simpático del pueblo y bebedor incansable
Los tíos de Aniceto se metieron en la política y él no se quedó atrás
Había una plaga de ciegos en El Galope
Gerardo era el mejor con la marimba en El Galope
Celestino decidió dejar su pueblo en busca de un buen trabajo
Chano Prieto se tomaba un litro de guaro antes de pasar por esta cuesta