La Pizota – Los cuentos de Pancho Madrigal
Un curita nuevo llegó al pueblo en su hermosa mulita La Pizota

Un curita nuevo llegó al pueblo en su hermosa mulita La Pizota
Y así fue como esta mujer se convirtió en la coronela
Esta era una mujer cusucera y vulgar
Este Yankee vendía leña y Aniceto era uno de sus leñadores
Este caño era un lugar muy temido por la gente, pero Toño no le tenía miedo a nada
Don Gerónimo era un viejito muy feliz, vivía con su mujer y eran buenos para los negocios
A este hombre le gustaba vivir mantenido por su suegro, por eso no buscaba trabajo
Este hombre solo vivía acostado esperando que su abuelita le hiciera todo
Esta vez Aniceto se disfrazó de curita
Don Chinto era un anciano muy sabio
Estos eran dos compadres, uno adinerado y el otro no tenía nada
En San Blas vivía una muchacha bien bonita y Filiberto se enamoró de ella
Aniceto organizó la liga de béisbol del Galope
Un día Isidoro se encontró un animalito muy extraño
En este vallecito habían muy pocas casas y un día decidieron construir la primera escuela
A esta muchacha cuando llegaba la noche le entraba una profunda tristeza
En el caserío de Tonalá había una anciana que consentía mucho a su hijo
Aniceto siempre andaba en todo y esta vez decidió recuperar los restos de un héroe
Don Hipólito era tomador y mujeriego y le encantaban las fiestas
Pantaleón era muy inteligente y ambicionaba con salir adelante
Le encantaba agarrar lo ajeno a Canuto
Don Concho tenía fama porque jineteaba ceguas
Consiguió trabajo Aniceto con este Yankee
Don Policarpo era muy hablantín y pasaba alardeando de sus combates
Todos los hijos de Don Chico se habían ido, el único que quedaba era un nieto
Se decía que donde Don Chico había bastantes venados
Doña Mercha tenía poderes especiales, al parecer había nacido con eso
Aniceto decidió empezar un nuevo emprendimiento
Esta fue la primera y única biblioteca que hubo en El Galope
Para Don Vicente no había nada que estuviera bien hecho